Sasuke Uchiha había desaparecido.
Él había huido tras nuestro último encuentro, aparentemente abandonando Konoha. Mas nadie estaba seguro y aquello me causaba escalofríos. Más que escalofríos, en realidad. No podía dormir, la inseguridad y miedo era algo que se había vuelto habitual en mí, tal cual la paranoia. Me sentía en peligro a cada momento y no podía evitar pensar que él iba a aparecerse tras mi espalda y terminar su cometido. Y cuando finalmente lograba quedarme dormida era víctima de las pesadillas más retorcidas y despertaba, sumida en un ataque de pánico que no podía detener. En el día me sentía asfixiada en casa, pero al momento de salir y enfrentar las calles mis látidos incrementaban y nuevamente me entraba un miedo del cual no era capaz de escapar. No podía estar sola, por lo que mis padres y todos mis amigos se vieron obligados a permanecer rotativamente conmigo, cuidando que todo estuviera en orden, lo cual me hacía sentir mal al arrebatarles de su tiempo, mas por otro lado era lindo ver como ciertas personas que no estaban tan presentes en mi vida se acercaban y me ayudaban con la mayor amabilidad del mundo.
Los primeros días fueron duros. En realidad, no sé a cuánto tiempo me refiero, pues todo este proceso de buscar mi salud mental fue más largo de lo que se pueden imaginar. Shikamaru fue testigo de todos mis gritos y lágrimas, de todas mis caídas y recaídas, y lo peor de todo es que sabía que él odiaba verme llorar. Una de las partes más duras de todo fue el vivir el dolor del resto, porque no era solo algo mío. Ver a mis padres destrozados, el encontrar a Sakura con los ojos rojizos y ver cómo Chouji y Shikamaru luchaban con no dejar salir todos los sentimientos y pensamientos que se cargaban. Porque nadie me culpara, a pesar de que yo fui la única que se condujo a todo este desastre. Y lo odiaba, ya que hubiese preferido que me culparan, que me restregaran en la cara sus advertencias, pero nada. Solo conseguí hacerles daño.
Y concentrarse en mí misma tampoco ayudaba. Estaba jodida. No me sentía bien fuera de mi casa, ni tampoco dentro. No había un momento del día en donde pudiese encontrar la paz y mi mente era un caos. Había caído, y no sabía cómo salir. Era como si de repente fuese una discapacitada y tuviese que acostumbrarme a ver una vida distinta, una que no me gustaba. No iba a poder lograr todos mis sueños, ni siquiera podía salir de mi casa sola.
—¿Tienes hambre?
Me había alejado de la realidad, otra vez. Ahogada en mis pensamientos, como siempre. Se había vuelto una tortura de la cual no podía escapar, ni tampoco sobrellevar. Pestañeé mientras se divisaba nuevamente todo. Estaba Shikamaru conmigo, mirándome expectante. Entonces sus palabras tomaron sentido en mi cabeza y negué. Él suspiró y asintió.
—Ino...
Sus ojos encontraron los míos y se me hizo un nudo en la garganta. Era la mirada que a veces encontraba en mis papás, y estaba compuesta de una profunda tristeza y dolor, hasta desesperanza. Sin siquiera prevenirlo, comencé a llorar.
—Lo siento tanto—me disculpé, porque era lo que sentía que debía hacer con todos, siempre.—Yo no quise todo esto...
Y él me abrazó, tal cual lo tuvo que hacer desde que todo esto empezó. Shikamaru nunca había sido una persona de afecto físico, por lo que demostrarnos cariño de esa forma resultaba un tanto raro en un inicio, mas podía decir que en ese momento se sintió como el único lugar seguro que había para mí. En donde todos estos sentimientos y miedos no tenían lugar, y en donde podía permitirme dejar de ser esta chica destrozada. A pesar de todo el cariño y apoyo que recibí, gran parte de las personas no sabían cómo tratarme y, viéndome como un pequeño y delicado cristal, tenían miedo de que al más mínimo contacto algo malo ocurriese, por lo que las personas con las que me involucraba de esa forma eran pocas. Y de cierta forma, lo agradecía, pues ellos sabían cuál era el momento indicado para hacerlo.
Por un solo momento las cosas no estuvieron tan mal.
No sé cómo había terminado aceptando acompañar a Shikamaru y Chouji a ver el atardecer, pero ahí estábamos, sentados un poco antes de la superficie que daba con las grandes caras de la ciudad, con la mirada puesta en el sol y sosteniendo un intento de relajada conversación. Nunca nada era relajado. Pero lo intentaba, por ellos. Entonces Chouji llamó nuestras atenciones y de repente sacó un papel.
—No sé si sea el momento indicado, pero escribí unas palabras, ¿puedo leerlas?—había algo tan dulce en esa pregunta y toda su intención que obviamente acepté. Estaba sinceramente curiosa por lo que Chouji tenía que decir. Entonces él aclaró su garganta y finalmente empezó a leer su escrito.
—Querida Ino, estas son unas palabras para ti. Lo siento Shikamaru, ya te haré una a ti—interrumpimos su narración con nuestras risas y el ambiente se volvió más ameno, como debía de ser cuando estaba con ellos, mi equipo.—Bien, te contaré que desde pequeño relacioné a las niñas con flores y a los chicos con insectos revoloteando por ahí. Cuando te conocí pensé que tú debías ser la rosa, pues eras la niña más bonita que había visto y me sonrías muy tierna. Para mí la rosa era una flor despampanante, mas nada más. No obstante, cuando te conocí, y digo realmente te conocí, descubrí que esa rosa podía ser mucho más que solo alguien bonita, y que tú brillabas no solo por tu exterior—sonreía sin poder evitarlo y había una calidez en mi pecho llegando a mi rostro y sintiéndose como ese antes.—Entonces creciste y empezaste a tener problemas, y parecía que todas estas personas que lograron hacerte daño se habían deshecho de tus espinas. Te vi caer duro, pero al tiempo volver a pararte, tardando unas veces más que otras, pero de todas formas haciéndolo. Ahora mismo, mi hermosa rosa, han vuelto a cortar tus espinas, pero quiero que recuerdes que pueden volver a crecer, y que tus pétalos renacerán contigo. Que saldrás de esta y volverás a renacer, y que por favor te lo grabes en la cabeza y luches por ello, porque es demasiado desconsolador ver marchitarse a una flor que estaba destinada a brillar. Mi querida Ino, querida rosa, te quiero fuerte, y sobretodo, te quiero volver a ver brillar.
Me arrojé a sus brazos sin dudarlo, recibiendo el abrazo con la misma intensidad. Lloré, pero sé que fue por felicidad. Tiempo después estábamos mirando el cielo, yo entre ellos y con mi rostro acunado en el pecho de Chouji y una mano entrelazada con la de Shikamaru. Cerré los ojos un momento, encontrando cierta paz que creía perdida.
Y nuevamente volví a pensar que las cosas no estaban tan mal.
"Te quiero fuerte". Chouji... gracias. Pero lo lamento, que a ti no te puedo decir siguiente, porque a ti no te voy a dejar ir.
¡Hola! Momento de reviews. Quiero confesarles que tenía mucho miedo de leer lo que iban a comentar del capítulo, y es que hasta para mí fue una gran sorpresa toda la trama, y estaba súper insegura al respecto pues sentía que estaba escribiendo algo muy fuerte y quizás no les gustase, aparte que tengo a unas SasuIno shippers por ahí¿? En fin, aquí vamos:
-RocioFri: Me encantaría leer la parte desde el punto de vista de Sasuke... sería muy interesante saber por qué actúa de esa forma D: Muy buen capítulo, fue muy emocionante, la verdad. Me gusta que Shikamaru sea la persona que esté ahí para Ino en todo momento... Shikamaru tendrá algún sentimiento amoroso hacia Ino? Bueno, seguiré leyendo. Sí, lo sería, ADJRK. Ayy, gracias ; ; como dije antes, estaba muy insegura, temía que no les gustase, pero ahora me siento mejor, aparte que siento que este capítulo va a ser mucho más lindo y les puede gustar aún más¿? Shikamaru es el mejor, solo diré eso. ADJLÑ.
-Inochan-Uchiha: Ah caray, yo que pensaba que todo iba ser color de rosas. Impactante, siento que Ino va aprendiendo más y sin embargo también pasando la mal. Así es la verdad, y quizá por eso es una gran historia este fic porque muestra como son las cosas. Cierto, retiro lo dicho, muy enfermo seria leerlo de punto de Sasuke pensé que no haría nada malo, pero, salió lo contrario, hahaha. ADRJTK Espero no haber arruinado tu SasuIno¿? Sí, creo que se aprende de cosas así, y quería plasmar eso, que si sales de una experiencia así te vuelves alguien muy fuerte y maduro. Ayy, gracias ; ; ADHRK pero de todas formas puede ir, de hecho es un reto muy interesante narrarlo desde el punto de vista del malo, personalmente me encantaría hacerlo, aunque sea enfermo y todo.
-Proxy57: Estuvo fuerte, pero aún así me gusto mucho este capítulo, desde el otro capítulo ya suponía algo así no se porque pero ya lo suponía. Shikamaru es tan buen amigo y no me gustaría que rompiera su amistad con Ino. El momento en que Ino lo llamo me hizo sonreír y me hizo reflexionar que tan importante es en su vida y como el amor no lo es todo y la amistad es más fuerte. Continúa me fascina y quiero saber qué le va a pasar a Ino con un Sasuke psicopa intentando desaserse de ella. Espero que Sasuke sufra por hacerla sufrir y después quiera que ella vuelva y ella le diga que no y le de un golpe XD. Omg, no creí que nadie lo sospechara, sinceramente. Aparte que lucía parecido a lo de Rock Lee según yo¿? Pero recuerden, nunca voy a repetir una situación, lo que le pase con cada personaje será distinto y así aportará cosas diferentes a la trama. A mí igual, son tan lindos ; ; Y sí, fue un momento simbólico de eso, también su conversación con Sakura. No sé si involucre más a Sasuke la verdad, pero sus acciones sí seguirán ahí¿? ¡Saludos!
- Arekusa (no sé por qué tu nombre se quita cuando lo pongo separado): baila baila... eso si que no me lo esperaba. O sea, sabía que Sasuke no traía nada bueno, pero me imaginaba más una relación tóxica y no a un loco psicópata. Y Shikamaru, pues tenía razón. Solo puedo decir, pobre Ino. ¿Shikamaru será el siguiente? psdt: Que bueno oír lo de Sai. Me emocionó sólo de pensar como llegará a su vida y en que momento. Me encanta haberlas sorprendido ADJRTK. No, en sí todo esto es mi venganza hacia Sasuke y todo lo malo que ha causado¿? O sea, Shikamaru estará muy presente, pero más allá de eso no adelantaré, jiji. Sai será un amor, créeme, yo sé que les gustará.
Bueno, ¡nos vemos pronto!
