(ノ. ヮ)
Esta es una historia propia, los personajes son de Takahashi Rumiko y Togashi Yoshiro respectivamente, hago esto sin fines de lucro solo con la intención de entretenimiento. Este es un trabajo de Fans para Fans.
Un Fuego Sagrado.
Parte I: Kasai.
Capítulo I.
La Gran Resurrección del Dios del Fuego.
Nace una Nueva Aventura.
P.D.V Akane.
No podía creer que ese iba a ser mi final, cuando lo único que quería hacer era ayudar a esa pequeña, y lo peor de todo, es que sentía que nadie iba a llorar mi muerte.
No, no había nadie que llorara a una mala hija, a un marimacho, nadie recordaría a una patética artista marcial, a un ser que lo único que buscada era comprensión. O quizás lo único que yo buscada era un poco de atención, sobresalir, ser mejor que las prometidas, que mis hermanas e incluso que Ranma, quería que me notaran por primera vez.
Aunque a quien engañada, al único ser que le llegaría a importar hace mucho que nos ha dejado, mi adorada Oka-san.
Podía escuchar los gemidos de satisfacción de ese demonio, al haber atrapado a su presa, vulnerable de espaldas a esa lápida de mármol frio, con un brazo fracturado y sangrante.
El cielo sobre mí, lloraba al ver lo que deparada mi sombrío destino, surcando el horizonte con interminables centellas y relámpagos.
Y pensar que no me podría despedir de mi familia, aunque esta debería de odiarme, me hubiera encantado saber que al menos ellos me extrañarían y llorarían mi trágica ida.
No podía creer que moriría.
No quería creer que moriría.
No deseada creer que moriría.
No quiero que mi último recuerdo fuera el de ese cementerio bajo la lluvia. Pero en ese momento sentí como si algo dentro de mí me impulsar a llamar, no, a gritar lo que sería mi salvación... Y mi más fiel compañero.
- Hinokami... (*)
Y con esa simple palabra, esa que no fue más que un susurro ahogado, selle mi destino, sin poder dar marcha atrás, me esperarían muchos acontecimientos los cuales solo Kami-sama podría saber.
Innumerables lengüetas de fuego empezaron a surgir a mí alrededor y mientras estas brillaban cálidamente de forma protectora que me sumían en un sopor en el que me fue imposible no caer y en el que volví a ver lo que me había orillado a ir a ese lugar a buscar el consuelo que solo mi madre, aun desde el otro mundo, me podía otorgar.
Fin P.D.V Akane.
Esa Mañana.
En el tranquilo barrio de Nerima se lograda observar como... ¿Un joven de trenza atravesada la barrera del Dojo Tendo? Lo normal en una mañana de semana.
Se veía como una figura vestida con el uniforme masculino de la escuela Furikan se erguía de su posición después de a ver lanzado de un puñetazo al heredero de la secta Saotome como si este fuera un muñeco de trapo.
- ¡Imbécil! - Se escuchó la voz de la menor de los Tendo, la cual se acercó a su prometido para terminar lo que él comenzó al llamarla de esa forma la cual odiada.
-Estúpida marimacho...-Susurro en un doloroso quejido aun contra el pavimento, mientras la joven de uniforme masculino le pasada por encima sin misericordia alguna al notar cuan retrasados iban para llegar a la preparatoria, lo cual representada una gran reprimenda por parte de Hinako-sensei.
- ¡Corre o llegaremos tarde! - Vocifero la pequeña dama de ojos castaños.
- ¡Hey espérame Akane! -Grito el joven de camisa china al ver a la chica correr.
Mientras corría no pudo evitar pensar en lo ridículo de la situación, cuantas veces no golpeo a Ranma por decirle marimacho y ahora vestía como una. Todo por culpa de Shampoo y Mousse, porque el persistente pato había vuelto a intentar vencer a Ranma para poder casarse con la chinita, mientras está intentando trucarlo termino destrozando su uniforme obligándola a tener que ir a la tienda de la escuela por uno nuevo.
Grande fue su decepción al escuchar que no tenían el modelo femenino, orillándola a usar el de los varones.
Sintió como el artista marcial corría a su lado encima de la rejilla, y se le vino a la mente otro problema y este era las prometidas del joven las cuales decidieron vivir junto a ellos en el Dojo, exasperando no solo a Akane sino hasta a la misma madre de Ranma, Nodoka aunque se sintiera orgullosa de que su hijo era todo un hombre el cual era asediado por las jovencitas, no podía estar más furiosa con las jóvenes que no dejaban de atosigar a su hijo. Y a decir verdad también estada molesta con su unigénito al no defender a su legítima prometida de las burlas y maltratos de las otras, pero su furia aumentada más al notar a su hijo hacia parte de estos.
Miro por un momento su Gakuran y sin quererlo sintió una dulce calidez al recordar como Kazumi lo rediseño con ayuda de Nabiki, entretejiendo algunas cintas rosas al final del pantalón, al final de las mangas tenia tejido en cruz por todo el antebrazo en una sola línea y colocando un grueso trozo de tela del mismo tono en la cintura, el cual abarcada toda el área desde el talle hasta poco más abajo de los juveniles pechos de la doncella, el cual termina en un lazo en la espalda.
Fue desacelerando al observar que se encontrada cerca de la escuela aliviada de haber llegado a tiempo, pero rápidamente el sentimiento fue remplazado por molestia al notar a una joven de cabellera castaña que estada ataviada con el uniforme de las mujeres de Furikan, en la entrada del recinto.
- ¡Ran-chan! -Grito la dueña de la espátula saltando a los brazos del Saotome. Ranma derrapo para evitar así que Ukyo se lastimara.
No pudo evitar sentir cierto resentimiento al observar la ropa de la de ojos azul, la cual no había vuelto a utilizar el uniforme masculino desde que ella se vio obligada a usarlo, y sumando a esto se unía con el resto de las auto-proclamadas prometidas a la hora de burlase de ella.
Recordando a las otras prometidas de Ranma no pudo evitar pensar en lo desdichada de su situación siendo que ahora no solo tenía que verlas de vez en vez sino que invadieron su hogar, el que antes fue su lugar de tranquilidad ahora atraía el caos del cual tratada de huir.
Aun podía escuchar la excusa que habían elegido para invadir su hogar.
«Akane tiene la oportunidad de convivir con Ranma ya que viven bajo el mismo techo, y eso es una injusticia ya que las otras prometidas no pueden convivir con él tanto como ella. Por ello creo conveniente que las chicas vivan aquí para que pasen más tiempo con mi yerno y así él se decida por fin en casarse con mi nieta o en cualquiera de los casos con cualquiera de sus otras prometidas, lo cual dudo ya que Shampoo es la más fuerte y hermosa de todas, además de que ella será la mejor ama de casa.»
Había dicho Cologne para convencer a su padre y su tío, aunque Tendo acepto más por demostrar que Ranma se casaría ella antes que con cualquier otra.
Con toda la dignidad que aun podía resguardar su gran orgullo se viro en dirección al recinto estudiantil ignorando a la pareja, y haciendo oídos sordos a los pedidos de Ranma a Ukyo para soltarlo.
Al llegar a su salón de clases rápidamente se vio acorralada por Yuka y Hiroko las cuales la arrastraron hasta su asiento.
- ¡Akane-chan! -Exclamaron al unísono con un infantil puchero, el cual le causo un tenebroso escalofrió.
- ¿S-si? -Respondió dudosa la peli-azul.
-Akane ¿Cómo puedes dejar que esas mujeres se le acerquen así como así a Ranma?, ¿Más siendo tu prometido? -Dijo la de cabello corto con frustración.
- ¿Ah chicas?...
-Si Yuka tiene razón, Akane adre los ojos, además si Ranma se deja hacer y no te respeta entonces no tiene caso que sigas con este compromiso.
-Chicas...
-Pero que dices Hiroko no le metas ideas locas en la cabeza a Akane. Ella no puede romper su compromiso ¡Por Kami! -Hablo horrorizada Yuka.
-Yuka tú crees que Akane desperdiciar su vida con un hombre que no puede decidir con quién estar-Pronuncia Hiroko consternada.
- ¡Chicas! -Bramo la menor de las hijas de Tendo.
- ¿Si Akane? -Reaccionaron de forma rápida al sentir la energía de la joven, la cual parecía la de un demonio.
-En primer lugar ¡Hiroko! -Llamo con un tono molesto.
-Si-iii Aka-a...nee-Tartamudeo con cierto miedo.
-Gracias amiga, es bueno saber que alguien más mira el daño que Ranma y las prometidas me causan-Suspiro y cambio su expresión por una más relajada. La joven de largo cabello castaño claro sonrió con verdadero cariño dirigido a la artista marcial.
-Y tu Yuka, sé que piensas que Ranma me quiere, pero eso no tiene fundamentos, él es un tonto que no piensa en las consecuencias de sus actos, y por esa razón yo decidí el dejar de insistir y dejar que él tome la iniciativa para romper este compromiso. El cual nos va a destruir tarde o temprano si no se aclara la situación. -Pronuncio con pesar la pequeña dama de cabellos azulinos.
-Lo siento, Akane- Dijo la de cabello corto.
-Bueno, dejémoslo por la paz.
Al terminar de hablar la de ojos castaños, apareció por la puerta del salón Hinako-sensei.
- ¡SENTADOS! -Vocifero con furia la Chibi-profesora.
Aprovecho el momento para observar a Ranma y a Ukyo, la cual hiso todo lo posible para que le cambiaran de asiento y así estar cerca del artista marcial, le fue inevitable pensar en la Invencible Ukyo Kounji, la guerrera de la espátula gigante rebajándose para sentarse cerca de Ranma.
Aunque tomando en cuenta las artimañas de Shampoo y Kodashi, ella era la que más dignidad tiene.
Y pensar que si fuera una cuarta parte de fuerte que Ranma ella podría hacer frente a las burlas y hacer valer su lugar como la legitima prometida de Ranma.
Recordó cuando tenía cuatro años, su padre ya estaba enseñándole su primer movimiento inicial de katas. Fue el primer maravilloso recuerdo que tuvo de el al enseñarle con paciencia las artes marciales.
Algo que dio pasión y sentido a su vida por mucho tiempo.
Entrenar siempre fue para ella como una liberación de todo estrés, un sentimiento que la hacía sentir poderosa. Entrenar siempre la ayudo a canalizar la frustración, la ira.
Aunque de alguna forma siempre se sintió encadenada, torpe y había veces que en que al entrenar no podía respirar, pero rápidamente esos momentos de debilidad comenzaron a hacerse parte de su día a día y termino adaptándose.
Pero después su padre se olvidó de que ella también era su aprendiz, que quería ser una gran artista marcial, y desde entonces empezó a entrenar por su propia cuenta.
Observar y aprender, esa fue su enseñanza en artes marciales desde entonces.
Después de la muerte de su madre se centró tanto en ello que por un momento se sintió capaz de ser fuerte ante cualquier situación.
Cuanto se equivocó pues no contada con Ranma Saotome y C.O.
Y a la hora de receso fue que todo comenzó...
- ¡Airén! -Se escuchó el potente grito de la Amazona adjunto al estruendo de la muralla rota.
Primero llego Shampoo seguida de cerca por Mousse.
- ¡Shampoo, mi amor, deja a Ranma y cásate conmigo, yo si te amo y te haría muy feliz! -Exclamada el chico con la maldición del pato ahogado.
Después Kodashi con su estridente risa y su lluvia de pétalos.
- ¡JoJoJoJo! ¡Ranma-sama! - Pronuncio la loca de leotardo.
En tercer lugar, Kuno, el samurái shakesperiano.
E incluso para sorpresa de todos Ryouga emergió del suelo, con su ya conocido Shi-Shi Hokodan; Ukyo se incorporó a la batalla con la llegada del último.
Y así el Caos se desato.
Ukyo, Shampoo y Kodashi luchaban por la conocida excusa, quien será la prometida oficial del hijo de Saotome.
Ryouga luchaba contra Ranma junto a Kuno y Mousse los cuales no le daban ni un respiro.
Llamo la atención de la joven Tendo la forma en que todos los estudiantes de Furikan parecían haberse acostumbrado a estos espectáculos, tanto así que se reunían en torno a Nabiki para realizar sus apuestas respecto a los luchadores.
Su hermana parecía muy feliz al observar sus ganancias. Opinaba que es la única que saca provecho de estas excéntricas circunstancias.
Sintió un escalofrió en la columna vertebral, al voltear esquivo por pocos centímetros un polo de gimnasia con púas perteneciente a la Kurai Bara Kodashi Tatewaki.
Al cual le siguió uno de los Chuis de la joven amazona Xi'an Puu, mejor conocida como Shampoo. El cual esquivo de un salto, y fue así que se vio envuelta en la batalla.
...No espere que este acontecimiento cambiara tanto el rundo de mi historia...
Ranma estada luchando fervientemente contra Mouse el cual se mostrada furioso y al poco tiempo se escuchó la razón por la cual el amigo-enemigo de la Tendo menor y del unigénito de Saotome.
La lucha se dividía entre patadas, golpes, cuchillas de metal y uno que otro rugido del león proveniente de Ryouga, el cual se mantenía ocupado tratando de contener los ataques de Ukyo con su sombrilla y lanzando a Shampoo su ataque más poderoso para proteger a su amada Akane.
- ¡Ranma no te perdonare el que hayas estado jugando por tanto tiempo con mi amada Shampoo!, ¡Teniendo otras dos prometidas de las cuales elegir y además estando enamorado de Akane, si de verdad amaras a Akane ya le hubieras hecho tu esposa! - Grito el joven de larga cabellera negra.
- ¡Pero que estupideces estas graznando, maldito pato descerebrado! -Rugió el azabache- ¿Quién sería tan idiota para estar enamorado de un marimacho que no puede despertar el libido de un hombre ni aunque este fuera el último en la tierra y ella la única mujer? ¡Y ni siquiera podría estar interesado en ella ni en mis más remotas pesadillas! -Grito mientras señalada a la doncella de cabellos azules- ¡Preferiría mil veces casarme con una vaca que con ella! ¡Akane no se puede ni comparar con Ukyo, Kodashi o Shampoo! ¡Ella es un marimacho plano, con fuerza de orangután, mala cocinera, poco femenina! ¡Y sobre todo es una pésima, horrible e inservible artista marcial! -La insulto antes de que Mu-Xu se lanzara al ataque con un nuevo par de cuchillas furioso por la afrenta a la chica.
Al escuchar esto todos guardaron silencio. Y la verdadera batalla inicio: Ryouga se lanzó hacia Ranma al igual que Kuno al ver como el aprendiz del arte marcial al estilo libre insultada a su adorada Akane.
Akane por otro lado se había quedado estática, mientras las prepotentes prometidas la veían con burla y supuesta superioridad.
Y prontamente una nueva lluvia de insultos se avecinó hacia ella, solo que esta vez fueron las jóvenes las que iniciaron su tortura.
Viéndose rodeada de insultos y golpes lo único que llego a ver fue a Ranma evadir una de las cuchillas de Mousse, la cual se desprendió del brazo de su dueño, a Nabiki en medio de la trayectoria del objeto corto-punzante y la cara de terror de ella. Actuó sin pensar, por reflejo se apartó de sus agresoras y se interpuso de un salto entre su hermana y el arma china, la cual hirió su brazo derecho en gran medida, y de sus labios broto un grito que logro que la atención de los artistas marciales se dirigiera a ella.
Todos se quedaron viendo a las hijas más jóvenes de Tendo.
Nabiki encontrada a espaldas de Akane, arrodillada pálida como una hoja de papel mirando a su hermana con cierto atisbo de miedo que no podía ocultarse.
-A-Aka...nee-e- Tartamudeo el joven de nacionalidad china, con terror al no perder de vista a la joven la cual mantenía su mirada oculta con su flequillo.
-Akane... Y...Oo lo...La-lamento-Pronuncia después de haber comprendido su error.
Lo único que se escuchó después fue el grito que profirió entre lágrimas la joven de cabellos azules.
- ¡Ranma Te Odió!
Girándose en dirección a la enfermería dejo atrás la última esperanza de que quizás podrían aliviar el dolor físico que la asaltada porque el espiritual jamás la abandonaría.
Una vez en la enfermería, la joven se recostó en la camilla mientras más lágrimas brotaban de sus ojos.
-Ja... Tsk-Jajajaja.-Lagrimas corrían surcando las pálidas mejillas al tiempo que su sonora risa resonada entre las paredes de la pequeña habitación -Que estúpido es cuando la gente actúa sin tener en consideración su entorno o sin pensar siquiera en que lastiman inocentes a su paso-Dijo sardónicamente mientras sonreía con una profunda e irreal melancolía la cual resaltaba sus opacados ojos, sin brillo alguno, su innegable belleza era digna de admiración.
Poco después la enfermera curo y vendo la herida y la envió a su casa, le recomendó que fuera con su doctor de cabecera para que llevara la evolución de sus heridas y las limpiara para evitar una infección.
Dojo Tendo.
Ida llegando al Dojo cuando noto que no había avisado a nadie de que se dirigía a su casa, no le tomo importancia, abrió la puerta corrediza y entro.
- ¡Tadaima! -Grito sin ánimos la joven de ojos castaños
-Irashaimase Akane-chan, me alegra que ya estés en casa.
La recibió la suave voz de Kazumi, la cual logro plasmar una sonrisa en el rostro de la joven.
- ¿Ne? Kazumi, me podrías avisar cuando llegue Nabiki.
-Hai, ah Akane-chan, Otou-san me pidió que te dijera que tiene que hablar contigo.
-Oh, está bien ¿Dónde está? -Pregunto desconcertada.
-En el Dojo. - Como respuesta recibió un asentimiento y vio a su hermanita marcharse de la sala.
La chica rápidamente se dirigió al lugar donde se encontrada su padre, al llegar logro escuchar que este no se encontrada solo, las voces de Saotome Genma y Saotome Nodoka se lograban oír a través del delgado papel de arroz del Shoji.
-Tendo-San, cree que es acertado que dispongas casar a Akane-Chan y a mi Ranma tan pronto, a fin de mes es muy cerca, tenemos que ver las invitaciones, la comida, los invitados... ¡El vestido!
La voz de la matriarca Saotome se oía levemente alterada causado que la joven de pelo azulino entrara en shock al comprender lo que su padre tenía planeado.
-Nodoka-San, entienda, esto es lo mejor para los dos.
-Estoy de acuerdo con usted, Tendo, mientras más rápido estén unidas las escuelas mejor.
Le fue imposible no pensar en lo hipócrita que sonada el Saotome, siendo que por culpa de él es que tanto Ranma como ella se vean mesclados con las prometidas y las maldiciones de Jusenkyo por su irresponsabilidad, y por lo tanto las escuelas permanecían separadas. Antes de que otra palabra fuera dicha irrumpió de golpe dentro del lugar.
-Pero, yo, en cambio no estoy de acuerdo.
La dureza en sus palabras y el estrepito sorprendieron a los adultos.
-Akane, hija, ¿Qué haces tan temprano en casa?
Un poco de nerviosismo se notó en la voz de Tendo Soun al ver la mirada de su pequeño retoño perturbada, el dolor, la furia, el desconcierto y la tristeza se desbordaban de las profundidades de los oscuros iris, los ojos de su amada esposa, pero el color de los suyos.
-No evadas el tema, no pienso aceptar lo que estas planeando, Otou-San. -Sus ojos vacíos al igual que su voz no reflejaban que no hace mucho estuviera llorando, pero si los surcos de lágrimas que se quedaron dibujados en sus mejillas. -No pienso casarme con Ranma.
- ¿Pero qué cosas dices Akane? Si tú y Ranma están comprometidos de antes de nacer. -Genma Saotome intervino al ver que su buen amigo no decía nada. -Además si se cancela el compromiso tanto tú como tu familia se verán deshonoradas.
- ¡Al diablo con el honor!
Al oír tales palabras salir de la boca de su hija el único hombre Tendo salió de su estado catatónico.
La chica no supo en que momento exactamente su padre se había levantado ni cuando ella se precipitó al suelo, todo lo que percibía era el punzante dolor en su mejilla que nublada sus sentidos y sobretodo su vista por las nuevas lágrimas que este género junto al de la herida en su brazo derecho la cual se abrió al caer al suelo.
Su padre la abofeteo, la hirió tanto física como espiritualmente. Nodoka ahogo un grito entre sus manos al ver tal acción y pequeñas lágrimas se agolparon en sus ojos al ver los sollozos ahogados de la pequeña y más al ver la sangre que manchaba las vendas blancas que apenas noto en el brazo derecho de Akane, se percató que ni Soun ni su esposo habían notado ese detalle.
-Si te importa, aunque sea un poco tu familia, retiraras esas palabras soeces y aceptaras lo que yo decida. -Las furibundas palabras no fueron más que un siseo de parte del hombre de largo cabello negro.
- Tendo-San, por favor cálmese ¡Se lo ruego...! -Sujeto el brazo del hombre con desesperación al ver la mirada que le dirigía el amigo de su esposo a Akane. Pero antes de poder interceder por la pequeña Tendo esta volvió a hablar.
-No-no me-e casare con...con él, ni aunque me muera, ¡Incluso si eso significa dejar de ser tu hija! -El sollozante lamento se convirtió en un grito de determinación junto a dos llameantes ojos castaños. El grito logro llamar la atención de Kazumi, la cual se dirigió al Dojo desde la cocina, y sin saberlo otra persona también se dirigía al mismo lugar solo que por el lado contrario.
- ¿Cómo puedes decir eso Akane? No creo que seas tan malagradecida con tu padre, además de ser tan egoísta por querer romper el compromiso con Ranma así como si nada, es...
- ¡Cállate, Genma!
El grito de su esposa y la mirada afilada que esta le dirigió freno todas el discurso que pensaba decirle a la menor, la joven dama que intentaba levantarse a duras penas del suelo, soportado el dolor de su cuerpo lo mejor que podía ya que el de su alma era insoportable, miro con ira contenida a los dos hombres que la habían hecho tan desdichada, pero no podía evitar sentir culpa por haberle dicho tantas cosas horribles a su padre, sin embargo sentía como años de desatenciones, de ser ignorada, de desprecios y humillaciones, insultos maltratos, burlas, y menosprecios la golpearon justo en ese momento de dolorosa vulnerabilidad, y sin pensarlo siquiera las palabras que marcaron su vida fueron dichas sin saber las repercusiones que estas traerían consigo.
...La llama de una vida de risas y felicidad se extinguía en mis manos y yo no podía hacer nada para evitarlo...
- ¡Si tengo una mínima posibilidad de ser feliz y tener una vida normal, la tomare! ¡Me han negado tener una vida calmada desde que comenzó todo esto del estúpido compromiso, no comprendo cómo es que me obliguen a esto! ¡Tal vez sea un castigo, pero no entiendo que atroz crimen cometí en mi vida anterior para merecer esto! ¡Siendo ella capaz de dar la vida por la felicidad de sus hijas, no puedo entender como mi madre pudo ser tan estúpida como para casarse con alguien como tú...! ¡Ya No quiero ser una Tendo, te niego a ti, a mis hermanas y a mi madre de ser necesario!
El shoji sonó fuertemente al ser abierto y una joven de pelo castaño corto entraba hecha una furia dentó de la habitación, mientras otra de pelo largo un poco mayor que la anterior se escondía lo mejor que podía para no ser vista ya que sentía como un cumulo de emociones se arremolinaban en su interior y querían salir por sus orbes castaños idénticos a los de las dos jóvenes que ahora estaban adentro del Dojo.
Nabiki se detuvo firme de frente de su hermana menor y de una nueva cachetada la cara de Akane quedo inclinada hacia la derecha. La doncella de cabellera azul permanecía impasible mientras el dolor la consumía tanto física como espiritualmente, las lágrimas ya no podían seguir corriendo por un momento parecía como si estuviera seca y un hilillo de sangre se escurría por la esquina izquierda de sus labios. Nodoka soltó a Soun y sujeto a Nabiki cuando vio que esta se preparaba para arremeter otra vez contra la menor.
-Nabiki, calma, mi niña, por favor...
- ¿Cómo me pide que me calme? Cuando ella ha insultado la memoria de Oka-san, ella que ni siquiera debería insinuar nada ¡Ya que por su culpa mi Oka-san no está aquí ni para Kazumi ni para mí! -El oír a Akane había tocado un punto sensible en su corazón, ella amada a su madre más que a nada en el mundo y aunque no quisiera admitirlo sentía que fue por culpa de Akane que su madre estuviera muerta, ya que según lo que sabía su madre se encontrada mucho más débil desde que su hermanita nació.
-Nabiki...-Sus ojos se agrandaron con dolor al haber escuchado como le recriminaba la muerte de su madre, ver como su hermana llorosa forcejeada con su tía Nodoka le dolió ya que sabía que lo que quería era volver a agredirle. -Yo no pedí nacer, yo no pedí que ella muriera, yo no pedí estar comprometida, yo lo único que quiero es...es...
Sollozos ahogaron sus palabras, pero ni eso freno la furia de la mediana de los Tendo.
- ¡Es que tú no debiste nacer, solo estordas, no sirves, ni siquiera puedes agradecerle a nuestro padre por todo lo que ha hecho por ti! ¡Solo tienes que casarte con Ranma, pero no la pequeña Akane no es feliz con eso, eres tan egoísta que no piensas ni en él ni en nosotras! ¡En el honor de nuestra familia! ¡Solo piensas en ti, entiende no todos en esta vida tiene lo que quieren, no todos somos felices!
La pequeña dama temblada apretando los puños, no podía creer que su hermana le estuviera recriminando el ser egoísta, cuando no hace mucho arriesgo su vida por salvarla, pero mentiría si digiera que no sentía lo mismo que ella, Akane se recriminada la muerte de su madre, pero que su hermana lo digiera, la dejo dolida y mucho. Antes de que otro pudiera decir o hacer algo, la jovencita de ojos castaños abnegados en lágrimas y heridas sangrantes salió corriendo fuera de la casa, dejando atrás a su familia.
...No sabía que esa iba a ser la última vez que los viera antes... De morir...
Corría sin ver verdaderamente hacia donde se dirigía, el cielo nublado presagiaba lluvia pero lo ignoro, el dolor le nublada sus sentidos, la agonía de su alma la consumía en un infierno helado, lo único que quería era ser consolada, sentir el calor del cariño, añoro el tiempo que de pequeña se tropezada y su madre la consolada y la mimada con caricias y canciones, el estar en su regazo con Nabiki después de hacer una travesura y su madre envés de regañarlas se reía con ellas, cuando comía los dulces que preparada junto con Kazumi y por encima de todo cuando le aplaudía o la felicitada por lograr aprender una nueva kata o vencer en una pelea.
- "¿Porque, porque no puedo tener una vida normal? ¿Porque no estás aquí conmigo Oka-san? Oka-san, Oka-san."-Se repetía en su mente junto a las imágenes de su infancia y su caótica adolescencia.
Cuando se detuvo se encontró de frente a las puertas del lugar de descanso de su madre, el cementerio de Nerima, era un lugar desolador y triste, odiada ir a ese lugar cada vez que iba una sensación de vacío y desesperación la invadía, pero en ese ínstate la necesitada, necesitada el consuelo de su madre.
Camino entre las tumbas del lugar, entre Ángeles de mármol y una que otra cruz del mismo material hasta detenerse adelante de una sencilla lápida la cual rezada en letras doradas:
Tendo Tomura Naoko.
Esposa amorosa,
Hija consentida,
Madre devota,
Mujer de gran espíritu.
Que tu alma repose entre los guerreros más poderosos.
1XXX-1XXX.
Se arrodillo delante a esta y junto su frente con la fría piedra, sus brazos colgaban a sus costados las malditas lágrimas salían sin descanso y su dolor no menguada aun así no se alejó de la lápida ni se movió de la posición que había tomado. Cuando abrió los ojos notó un destello escarlata por el rabillo del ojo, una polvera roja, en su tapa superior mostraba un ave fénix dorada volando ente pétalos de Sakura mientras descansaba a una esquina del lugar de descanso de su madre, seco sus lágrimas y se enderezo, no la había notado antes y curiosa como era la tomo entre sus manos para verla mejor cuando intento abrirla un grito agudo la distrajo de su cometido.
Al levantar la cabeza vio a una pequeña niña de cabello azul largo y un bonito vestido azul acampanado con el cuello blanco y una cinta fucsia, la pequeña que parecía una muñequita de borcelana fina era perseguida por una horrible creatura que se asemejada a un hombre, pero prontamente vio que no lo era ya que este tenía la piel de un asqueroso color verde y orejas puntiagudas junto a unos ojos completamente negros, una lengua viperina, largos colmillos y garras.
Se froto los ojos para cerciorarse de que no estada alucinando, pero era real un monstruo perseguía a una niñita en medio del cementerio. Dejo la polvera en el sepulcro, se levantó apresurada y corrió velozmente hacia donde se encontraba la niña, cuando estuvo lo suficientemente cerca dio un salto y pateo al monstruo en la nuca mandando al suelo y después se posiciono de forma defensiva.
- ¡Vete, chiquilla!
Un grito del demonio le hiso volver su atención a este y lograr evitar por poco que enterrara sus garras en su hombro izquierdo. Lanzo un puñetazo a la mandíbula del monstruo, lo cual le dio tiempo de alejarse un poco pero no mucho ya que la bestia logro tomar su brazo y lanzarla contra un árbol para después encajarle sus garras en su hombro derecho, un alarido se escapó de su garganta lo que pareció gustarle a ese engendro.
Le propino un rodillazo en el vientre cuando esa aberración se acercó a ella, se sujetó el brazo herido, sabía que el hueso se había roto en el impacto con el árbol al igual que varios rasguños se crearon al caer al piso, pero no le presto mucha atención, con dificultada se alejó aprovechando la distracción del demonio sin embargo no llego lejos justo delante del sepulcro de su madre, la bestia le impacto un fuerte golpe en el vientre el cual la dejo con la espalda apoyada en el frio mármol.
Percibió el contacto de las frías gotas de lluvia que provocaban escalofríos por todo su cuerpo, varias heridas sangrantes en su cuerpo mostraban cuanto había luchado ese día en unión con el cansancio que empezada a pesar en su cuerpo, le fue imposible no pensar que este iba a ser su final y otra vez quiso llorar. Sintió que su mano toco algo cálido y sujeto ese objetó con fuerza para esperar su inminente muerte.
Sayaka había sido enviada por Emma-Sama a recolectar información de un espectro que se encontraba varado en el Ningenkai, el cual permanecía cercano a su sepultura, nunca espero ser atacada por un youkai menos aun después del torneo del Makai que se llevó acabo apenas un año antes.
Lo que quizás jamás en todo lo que llevaba de existencia su alma, se imagino fue ver a Tomura Naoko rescatándola de nuevo, como en antaño; pero rápidamente se dio cuenta de su error al notar los rígidos movimientos y el estilo diferente de lucha de la copia exacta de Tomura.
Pero fue cuando la joven se giró para ordenarle que huyera que reparo en los ojos de su salvadora, no eran verdes como los de Naoko sino un par de orbes castaños rojos de llorar y llenos de tristeza los que la vieron con premura.
Salió corriendo solo para esconderse en una tumba cercana y observo como la chica era herida y acorralada, se sintió inútil ahora esa muchacha moriría por querer salvarla, a ella, que ya estada muerta, se sintió acongojada y siguió mirando cuando un milagro ocurrió frente a sus ojos azules.
Akane sintió un calor rodearla y una sensación de desesperación por gritar la invadió y aunque no fue más que un susurro pronuncio el nombre que marcaría un antes y un después en su vida.
- Hinokami...
Innumerables lengüetas de fuego empezaron a surgir y estas brillaban cálidamente de forma protectora rodeando la tumba y a la joven que caía inconsciente sosteniendo la polvera, de repente detrás de la chica la figura de una formidable ave de fuego surgió y con ella el demonio fue rodeado de llamas azules las cuales lo redujeron a cenizas.
El ave se elevó al cielo y luego se precipitó al cuerpo malherido de la chica, cuando impacto con ella una luz cegadora inundo el lugar, Sayaka fue la única que pudo presenciar la fusión entre esa joven y el espíritu de fuego.
Y en ese momento Sayaka supo que esa niña era alguien importante y poderosa, y sin especular mucho, invoco a un Shinigami, tenía que llevar a esa jovencita con ella.
Fin capítulo 1...
Hinokami: Dios de fuego.
Shi-Shi Hokodan: Rugido del león.
Honor: Cabe aclarar que en la cultura japonesa el honor es la virtud más importante de todas, tiene mucho peso sobre todo en lo que respecta a la familia, negocios e incluso en lo correspondiente a la religión ya que este es la imagen de la familia y/o individuo en cuestión.
Hola soy Ryuutsuki, pero pueden llamarme Ryuu-Chan o como lo prefieran esta es una de mis historias favoritas, de mi propia autoría, por cierto, espero que sea de su agrado y si me lo merezco déjenme un Comentario.
Esta historia es un crossover lo se pero para que mas personas lo lean lo dejare aqui y cuando lo termine lo pasare a donde debe.
Digan no al flageo.
Gracias por leer.
(ノ. ヮ)
-Ryuutsuki. S. Takeda.
