-La historia es contemporánea a 3477. Pov Rasvett-

El inventario de Ginzou

Estaba jugando un tanto con los presagios cuando escuché la voz de Ginzou llamarme, sonaba muy diferente que antes. Creo que estaba excitado.

-¡Dante, Rasvett! Como sea que te llames ahora... ¡Ven a mi habitación!

Escucharlo con ese tono tan cachondo me provocó un escalofrío placentero que fluyó de mi nuca a mis tobillos, como un frío baño bajo la regadera.

-S-suena tentador~ Le respondí con un tono de estúpido pero uno adorable, algo característico de mi. Después anduve por los pasillos de la nave hasta su habitación pero al elevarse la puerta automática lo vi sin su armadura. Su cuerpo era glorioso y hermoso, tenía un abdomen caliente y marcado que me llamaba a gritos; maldecí con todo mi espíritu que aún llevara el pantalón puesto pero éso no evitó que una enorme erección se manifestara en el mío.

-Dante...~

-G-Guinzou... estás bien bueno

-Llámame "Martín". Acércate y métete en mi caliente y apretado inventario~ En ése instante se quitó el pantalón y me dio la espalda, vi sus gordas nalgas preciosas siendo apretadas y abiertas con sus poderosas manos mientras mi erección me lastimaba así que de inmediato saqué mi miembro como pude y me aproximé a él.

-Tu inventario luce muy rico~

-Te sorprendería la enorme cantidad de cosas que he metido en mi profundo inventario, Rasvett~ Tu gordo presagio me caería bien.

De más está mencionar que sin dudarlo eché un gargajo generado ruidosamente desde mi garganta que escupí en su ano, no me medí por lo caliente que estaba pues el gargajo salió con un moco verdoso y muy grumoso; me calentó más. Mientras me adentraba a su delicioso inventario pude sentir como su paredes me apretaban y estrujaban con una increíble y deliciosa fuerza, el placer invadió todo mi cuerpo siendo mi considerablemente corto pene el catalizador del placer.

Ginzow cerraba los puños con fuerza mientras suprimía un gemido en su garganta o quizá era un grito de dolor... una combinación de ellos sin duda. Para cuando el moco del gargajo lubricó su inventario pude embestir su recto con tal facilidad que en unos minutos estábamos al punto.

-¡Ohh, Martín! ¡Se mi libertador de mi eyaculación!

-¡Dante! ¡Ohhh sí! ¡Encontramos algo en lo que no eres inútil!

Finalmente me vino dentro suyo y él disfrutaba sentir mi líquido dentro suyo. Salí de su trasero para reposar un poco cuando dijo aquella frase...

-Ay~ Tengo el inventario lleno, quiero reportar un bug

Ésa frase no he dejado de escucharla en mi mente, no puedo concentrarme en pensar en cómo derrotar a Aposfovón sin poder ignorar ésas palabras. Ahora estamos desayunando y quiere ir al 3477.

-Llévame al arca

-Nopi

-Igual no puedo... tengo el inventario lleno.