LOS CINCO CLANES parte 1
Edades de los personajes en este capítulo:
Todos los de primer año entre = 3 y 4 años
Todos los de segundo año entre = 4 y 5 años
Todos los de tercer año entre = 5 y 6 años
Saeko Tanaka = 9 años
Akiteru Tsukishima = 10 años
Keishin Ukai = 14 años
Ittetsu Takeda = 17 años
Ikkei Ukai = 57 años
LOS CINCO CLANES parte 1
Fecha actual: 27/8/32
Hora: 11:15 am
—Había una vez hace muchos años, cinco grandes clanes, cada uno de ellos habitaba ciertos puntos del gran país de Haikyuu, en el norte donde están las inmensa praderas y extensas montañas nevadas, en donde el invierno helado es eterno, a esa región se le conoce como Fukurodani la cual es habitada por el clan de los búhos. En el sur están las altas montañas de Shiratorizawa, las cuales son tan altas que llegan a perderse entre las nubes del cielo, ahí vive el clan de las águilas el más fuerte y poderosos de todos. Al este se encuentra el mar y en sus costas la ciudad de Aoba Johsai, los humanos a comparación de otros clanes no necesitaban transformarse en un animal para probar su fuerza ellos con sus propias manos podrían hacer lo mismo que los otros clanes y más, prueba de ello es el "castillo de los reyes" una gran obra arquitectónica que hasta el día de hoy se mantiene en pie mandada a construir por el primer "gran rey" en una época oscura mucho antes de la creación del como tal. En el oeste, el bosque Karasuno el territorio más rico de todos, dentro de él corrían ríos de agua cristalina y sus árboles tan frondosos que llegaban a tapar el inmenso cielo con sus hojas y de los cuales crecían fruto con todo tipo de formas y colores pues sus suelos estaban repletos de vida, los protectores de ese mágico pareja eran el clan de los cuervos y en el centro de todos estos territorios se encuentra el gran desierto de Nekoma el cual conecta el norte, sur, este y oeste de este gran reino , no puedes ingresar a ninguno de estos puntos sin atravesar este imponente desierto el cual podría equipararse al mismo infierno, muchos de los que entran en el tratando de cruzarlo mueren en el intento, en medio de este se alza una imponente formación rocosa el cual contiene cuevas que forman un extenso laberinto dentro de esta, aquel lugar es conocido como "la gran roca de pushi" , en su interior vive el único clan capaz de sobrevivir a tal infierno, los gatos, hace siglos ellos eran completamente humanos pero se encomendaron a la diosa Yafu, diosa de la luna la cual por su devoción les dio el poder de transformarse en felinos. Cada uno de los clanes poseía tareas específicas en el reino las águilas debían proteger, los cuervos proporcionar alimentos, los búhos resguardar y hacer crecer el conocimiento, los humanos crear e innovar y los gatos mantener a todos conectados— en medio de este se alza una imponente formación rocosa el cual contiene cuevas que forman un extenso laberinto dentro de esta, aquel lugar es conocido como "la gran roca de pushi", en su interior vive el único clan capaz de sobrevivir a tal infierno, los gatos, hace siglos eran completamente humanos pero se encomendaron a la diosa Yafu, diosa de la luna la cual por su devoción les dio el poder de transformarse en felinos. Cada uno de los clanes poseía tareas específicas en el reino las águilas debían proteger, los cuervos proporcionar alimentos, los búhos resguardar y hacer crecer el conocimiento, los humanos crear e innovar y los gatos mantener a todos conectados— en medio de este se alza una imponente formación rocosa el cual contiene cuevas que forman un extenso laberinto dentro de esta, aquel lugar es conocido como "la gran roca de pushi", en su interior vive el único clan capaz de sobrevivir a tal infierno, los gatos, hace siglos eran completamente humanos pero se encomendaron a la diosa Yafu, diosa de la luna la cual por su devoción les dio el poder de transformarse en felinos. Cada uno de los clanes poseía tareas específicas en el reino las águilas debían proteger, los cuervos proporcionar alimentos, los búhos resguardar y hacer crecer el conocimiento, los humanos crear e innovar y los gatos mantener a todos conectados— en su interior vive el único clan capaz de sobrevivir a tal infierno, los gatos, hace siglos ellos eran completamente humanos pero se encomendaron a la diosa Yafu, diosa de la luna la cual por su devoción les dio el poder de transformarse en felinos. Cada uno de los clanes poseía tareas específicas en el reino las águilas debían proteger, los cuervos proporcionar alimentos, los búhos resguardar y hacer crecer el conocimiento, los humanos crear e innovar y los gatos mantener a todos conectados— en su interior vive el único clan capaz de sobrevivir a tal infierno, los gatos, hace siglos ellos eran completamente humanos pero se encomendaron a la diosa Yafu, diosa de la luna la cual por su devoción les dio el poder de transformarse en felinos. Cada uno de los clanes poseía tareas específicas en el reino las águilas debían proteger, los cuervos proporcionar alimentos, los búhos resguardar y hacer crecer el conocimiento,
- ¡Eso no es verdaaad! - grito un uno de los dos niños que se encontraban en la habitación de grandes ventanales con vista al jardín, esta tenía juguetes, libros y algunos cojines tirado en la fina alfombra las paredes estaban tapizadas con cientos de estantes de libros, en medio de ella se hallaban dos niños sentados en el suelo mientras el anciano contaba la historia, al lado una pequeña mesa con la merienda de ambos jóvenes a medio comer.
—Perdone usted príncipe Tooru pero no creo haber errado en la historia— explico con paciencia el anciano.
—Si, si lo hiciste te equivocaste, te equivocaste— volvió a replicar el pequeño niño de 6 años de edad —En primera los gatos no nos ayudan son malos, ellos le roban al ejército ya los mercaderes que se dirigen al Fukurodani—
—Cierto— secunda el otro niño que se encuentran en la habitación —Aparte mi mamá dice que las águilas quieren matarnos— habla el pequeño niño de 3 años sentado en el piso.
—Tobio-chan me apoya, ellos son malos, aparte el oeste está maldito nada crece allí todos los árboles son negros nadie se acerca— Kabeyama mueve la cabeza afirmativamente a todo lo que dice mayor.
El anciano sonríe - Ustedes tienen toda la razón majestades, pero, como ya había mencionado esto es algo que pasó mucho tiempo atrás—
- ¿Entonces para qué lo necesitamos saber si ya paso? - reflexiono el pequeño de ojos chocolate —Lo que yo necesito saber es a pelear con una espada para vencer a todos los malos y así traer paz al reino—
—Puede que tenga razón milord, pero por eso mismo debo enseñarle historia, para que usted sepa la razón de esta guerra, no puede ir a la sin saber por lo que está luchando— Tooru hace un mohín mirando al suelo y el anciano se baja a su altura revolviéndole los cabellos, el pequeño levanta por fin su mirada mientras el hombre le regala una pequeña sonrisa —Majestad usted un día será un rey y no uno cualquiera será parte de la dinastía de los grandes reyes, y usted joven Tobio— le hace una señal al niño de ojos azules oscuros para que se acercara - Aunque también tiene sangre real al ser hijo de la hermana menor del actual rey no tiene acceso directo al trono como el príncipe Tooru,pero aun así debe cumplir como apoyo de su primo en todo momento ya que usted será su escudo y su arma al igual que su madre lo es para nuestro actual gran rey— la madre de Tobio, la princesa Carmen Oikawa era la actual y más poderosa caballero de todo Aoba Johsai y también la mano derecha del actual gran rey Isogai Oikawa, su esposo Minoru Kageyama general de las tropas que se enfrentaban a las águilas de Shiratorisawa en el desierto del sur-este el cual era la frontera entre ambos clanes.
Al pelinegro le brillaron los ojos —Si lo haré, yo seré la mano derecha de Tooru—
—¡Siiii! - gritó el castaño abrazando efusivamente a su primo —Ya lo prometiste Tobio-chan, no te puedes retractar— decía mientras abrazaba y restregaba el rostro con el menor —Te hare mi general—
—Jajajajaja— ríe el anciano —Muy bien ahora hay que seguir con la clase— decía mientras se levantaba
—Nooo— dijeron a unisón los menores.
.
.
.
.
.
Fecha actual: 27/8/32
Hora: 5:28 pm
Mientras tanto en las montañas de Shiratorisawa dentro de un dojo el cual busca esculpido de la montaña por lo que toda su fachada era de pura y sólida piedra, en su interior se podía apreciar una arena de combate y en el centro cuatro niños arrodillados delante un hombre, los cuatro estaban sudorosos y con la respiración entrecortada, enfrente de cada uno un bō.
—Lo han hecho muy bien— felicito el mayor —Los cuatro seguramente se convertirán en excelentes guerreros, pueden descansar— dicho esto el mayor paso a retirarse, en cuanto se fue los cuatro niños cayeron rendidos al piso.
—Hay estoy muerto— hablo un pelirrojo de cabellos parados —No puedo más—
Mientras Tendo seguía quejándose uno de los niños se para y toma su bō dispuesto a seguir entrenando.
—¿Enserio piensas seguir Ushijima-san? - pregunto un pequeño pelinegro.
—Es necesario si queremos volvernos más fuertes— fue lo único que se limitó a contestar el castaño olivo.
—Bueno eso es porque tú eres un monstruo yo ya no puedo más, vámonos Keiji— habló nuevamente el pelirrojo.
—Si Tendo-san - el más pequeño de los cuatro tomó su bo y se dispuso a retirarse al lado del pelirrojo —¿Tu no vienes Iwazumi-san? - pregunto el menor.
—No, creo que me quedare a entrenar un rato más con Ushijima— decía mientras tomaba su bō —Adelántese yb buscarnme algo para comer—
—De acuerdo, también te buscaremos algo para ti Wakatoshi— grito Satori mientras salía del dojo junto al más pequeño y el castaño olivo solo emitía un sonido de afirmación, mientras esperaba que Iwazumi se acercara a él.
—¿Estás seguro de que no querer ir con ellos? -
—Si— suspiro —Para ganar esta guerra hay que ser más fuertes— dice poniendo en posición ofensiva listo para atacar.
Ushijima sonríe y se pone en pose defensiva —Dame tu mejor golpe— reta.
Iwazumi sonríe y comienza la pelea.
.
.
.
.
.
Fecha actual: 27/8/32
Hora: 6:30 pm
Mientras tanto en las frías praderas nevada de Fukurodani un peli plata corría por los extensos terrenos mientras respiraba con dificultad a medida que este avanzaba, se podía ver su aliento en el aire frío, después de un tiempo por fin pudo divisar a lo lejos lo que tanto había buscado, un niño de cabello bicolor sentado en una pequeña colina mirando al vacío, al verlo Sugawara corrió hacia él gritando —Bokuto-san—
El chico de ojos dorados reparo en la presencia de amigo y alzando un brazo gritando —Hey Suga ven hacia acá—
Sugawara inmediatamente apresuró el paso hasta por fin estar al lado del ruidoso búho, flexionando las rodillas intentaba recobrar el aliento, mientras decía pausadamente —Por fin te encuentro— recuperándose por fin del esfuerzo comienza a regañar a su amigo - ¿Dónde rayos estabas? —Grito el niño— Te he buscado por horas, ¿no sabes qué día es hoy ?, Se supone que deberíamos estar en la ceremonia de los oráculos—
—Perdón, perdón— se disculpó el niño sin mucho arrepentimiento que digamos mientras seguía sentado, esto fue fácilmente detectado por el peli plata que conociendo a su amigo no pudo hacer más que resignarse y soltar un sonoro suspiro, pues era imposible ganar contra el búho Real, ya que de alguna manera siempre terminaba dándole la razón ¿Por qué? Se preguntarán pues la verdad él tampoco sabe cómo el niño de ojos dorados siempre terminaba volteando todo a su favor.
—Y de todos modos ¿Qué haces aquí? -
—Mira— dijo simplemente el chico levantando la mano señalando, siguiendo la dirección en la que apuntaba su amigo el pequeño búho nival fijó sus ojos, pero al no ver nada y observar de nueva cuenta al otro niño que seguía apuntando en esa dirección se dispuso una vez más a mirar esta vez activando sus ojos de búho lo que le pagaría ver a con mucha más precisión todo dándose cuenta que a lo lejos estaba un escuadrón de guerreros del protectores del norte y tenían atada a una mujer con la que hablaban, mientras la golpeaban, el niño abrió los ojos sorprendido no por la brutalidad con la que se le golpeaban, más bien por la transformación que había tomado esta, la mujer estaba en un estado su morfo-mimi, con sus brazos en forma de alas marrones que al parecer estaban rotas, atadas sobre su cabeza a un tronco que clavado en el suelo,uno de sus pies en forma de garra mientras el otro aún tenía la forma de un pie humano, de su la nariz hasta fuerte su barbilla brotaba un pico, su cabello castaño suelto y sin llevar prenda alguna soportando el helado frío que contra su piel, el niño rápidamente se volteo a ver a sus amigo pidiendo una explicación con la mirada, el otro niño sin siquiera voltear a verlo respondió fríamente —Es cómo crees - el otro niño sin siquiera voltear a verlo respondió fríamente —Es cómo crees - el otro niño sin siquiera voltear a verlo fríamente respondió —Es cómo crees - el niño rápidamente se volteo a ver a sus amigo pidiendo una explicación con la mirada,el otro niño sin siquiera voltear a verlo respondió fríamente —Es cómo crees - el otro niño sin siquiera voltear a verlo respondiómente fríamente —Es cómo crees - el otro niño sin siquiera voltear a verlo fríamente respondió —Es cómo crees - el niño rápidamente se volteo a ver a sus amigo pidiendo una explicación con la mirada,el otro niño sin siquiera voltear a verlo respondió fríamente —Es cómo crees - el otro niño sin siquiera voltear a verlo fríamente respondiómente —Es cómo crees - el otro niño sin siquiera voltear a verlo fríamente respondió —Es cómo crees — el otro niño sin siquiera voltear a verlo respondió fríamente —Es cómo crees - el otro niño sin siquiera voltear a verlo respondió fríamente —Es cómo crees - el otro niño sin siquiera voltear a verlo fríamente respondió —Es cómo crees — el otro niño sin siquiera voltear a verlo respondió fríamente —Es cómo crees - el otro niño sin siquiera voltear a verlo respondiómente fríamente —Es cómo crees - el otro niño sin siquiera voltear a verlo fríamente respondió —Es cómo crees—verlo fríamente respondió —Es cómo crees—verlo fríamente respondió —Es cómo crees—
Koshi al fin recuperándose del impacto por lo que acababa de ver pregunto - ¿Cómo llegó aquí? -
—Oí a los guardias decir que vino por el oeste—
- ¿Del oeste? - preguntó sorprendido él niño —Eso es imposible— dijo incrédulo —El viaje en sí es un suicidio—
—Puede ser, pero, si lo piensas es la única opción viable—
El búho reflexiono las palabras del chico de cabellos bicolor para al final asentir en señal de afirmación - Tienes razón, las águilas no son capaces de cruzar por el este desde que comenzó su guerra contra los humanos no ha sido lo más idóneo para ellos, a menos que quieran morir y aunque con los gatos no tengan ningún problema no creo que ninguno de ellos les haya ayudado a cruzar el desierto, ya que con nosotros firmaron un tratado de paz y no creo que quieran romper por traer a alguno de ellos hasta acá - reflexiono el pequeño —Pero aun así ¿Cómo es posible que haya llegado hasta aquí?, no creo que haya atravesado el desierto de Nekoma por si sola, eso definitivamente sería incluso peor que ir por el oeste—
—Tienes razón Suga, pero lo que yo no entiendo es porque le siguen haciendo daño—
—No comprendo a que te refiere Bokuto-san -
—Ya no puede moverse ya perdido mucha sangre no creo que sea necesario seguir con esto— dijo sin despegar lo ojos del cruel acto.
—¿No es obvio? - el niño de ojos dorados finalmente despegó la mirada del frente para voltear a ver a su amigo —Es porque es del clan de las águilas—
—Sigo sin entender ¿por qué debemos odiar al clan de las águilas ?, ellos no nos hicieron nada— refunfuñó el niño con los brazos cruzados.
—Eso es porque ellos hicieron algo imperdonable ... ellos fueron los responsables de la extinción del clan de los cuervos y de que el bosque de Karasuno allá muerto—
—Oye espera ¿no nosotros también odiamos a los cuervos? —Pregunto Kotaro extrañado.
—Si, pero eso es porque ellos tuvieron la culpa de que estemos como estemos ahorita, ¿Qué no prestas atención a la clase de historia? - reprendió levemente Suga.
—No, es un dolor de cabeza— sentenció firmemente el muchacho —Aparte yo pienso unirme a los guerreros del hielo—
—¿No son esos mismos guerreros los que están golpeando a esa águila? - preguntó irónicamente el peli plata.
—Lo son, pero no es como si yo pudiera convertirme en hechicero de la nieve, al contrario que tu yo apesto con la magia a duras penas puedo hacer lo hechizos básicos, aparte no es que piense ser igual a esos tipos—
- ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAYY! - se escuchó a lo lejos un grito devastador y ambos niños voltearon nuevamente a donde se encontraban los guerreros y el águila, se hizo un silencio entre ambos.
El nival fue el primero en romperlo mientras ayudaba a pararse a su amigo —Es mejor que nos vayamos, el sol ya se está poniendo y se supone que debemos estar en el templo cuando salga la luna—
—Tienes razón, aparte eso podría durar otro rato más— señalo Bokuto refiriéndose al acto de tortura.
—Si— contesto el peli plata mientras comenzaban a caminar rumbo a su hogar —Por cierto, Bokuto-san ¿Qué hacías en ese lugar? -
—Oh, la verdad nada solo fui a tomar una siesta, fue una casualidad que los guerreros hayan pasado por ahí cuando yo dormía, por cierto, Suga ...— sonrió ladinamente al niño —... hay que hacer una carrera hasta el templo— propuso el Bokuto intentando animar el ambiente.
—Espera ¿Qué? - dijo un poco descolocado el Koshi.
—A la de tres—
-¿Él? -
—1, 2, 3 fuera— gritó el pequeño búho Real mientras empezaba a correr.
—¿Qué?, Oye espera— dijo Koishi para al fin comenzar a correr tras el niño —Bokuto-san— intento llamar el peli plata para que se detuviera.
—A que no me alcanzas— reto infantilmente el pequeño sacando la lengua mientras corría seguido del pequeño búho blanco.
.
.
.
.
.
Fecha actual: 27/8/32
Hora: 11:07 pm
Esa misma noche en la gran roca de pushi un pequeño gato color negro recorría los extensos túneles que se encontraban dentro de la misma, intentando pasar desapercibido por las pocas personas que llegaba a encontrar en su recorrido, siguió caminando hasta al fin llegar a su destino una puerta de madera que conectaba a una de los millones de cámaras que fueron construidas a lo largo de los siglos, las cuales eran de diferentes tamaños según el uso que se les daba, el pequeño gato negro volteo hacia ambos lados buscando que no había nadie alrededor, al cerciorarse de ello se fue irguiendo de poco en poco tomando la forma de morfo-mimi, un niño para ser más exactos, de ojos entrecerrados color negros cual hematita y cabello del mismo color del cual brotan dos orejas de gato del mismo color que el pelo y,de su espalda baja brota una cola larga y estilizada del mismo color que su cabello que danza alegremente detrás de su espalda, nuevamente el niño ve a los lados cuidando que nadie lo vea, abre la puerta y entra sigilosamente a la cámara cerrando la puerta de tras de sí cuidando de no hacer ruido, caminando sigilosamente por la cámara hasta llegar a una de los tres cuartos adyacentes, cruzando el umbral de uno de ellos encontrándose así a un pequeño niño el cual poseía una cabellera un poco larga por encima de los hombros de un color un tanto peculiar pues aunque la mayoría de su cabello era rubio sus raíces eran negras de este mismo crecían una orejas de gato y al igual que el otro muchacho poseía una cola naciendo de la zona lumbar, el niño de 4 años estaba durmiendo cómodamente en una cama llena de cojines y,a su lado una pequeña mesita de noche con una vela encendida la cual se había consumido a más de la mitad, el pequeño pelinegro se acercó a la cama subiéndose en ella para poder sentarse y comenzar a mover al otro niño levemente este en respuesta solo se giró dándole la espada, a esto el pelinegro puso los ojos en blanco y comenzó a zarandearle con un poco de fuerza llamándole —Kenma, Knema despierta oye Kenma—
El pequeño niño aun intentando dormir solo contesto —Tengo sueño, vete a tu casa— bostezo y volvió a dormir, sin embargo el otro niño no se iba rendir tan fácilmente así que comenzó a zarandear nuevamente a su amigo.
—Kenma—
...
—Kenma—
...
—Kenma ya despierta—
...
—Keeenmaaaaaaaaaaaaa—
El menor ya exasperado se volteo de nueva cuenta hacia su amigo y dijo —Ya Kuroo— puso un puchero que solo hizo que el mayor sacará una sonrisa de lado —Déjame dormir, tengo sueño, si no te quieres ir a tu casa solo acuéstate y duérmete— dijo el rubio para después voltearse e intentar dormir.
Tetsuro feliz de que había logrado despertar a su amigo ahora solo debía convencerlo de ir con el —Hey Kenma— hablo el mayor a sabiendas que el otro niño seguía despierto —Vamos a una aventura—
—¿Mmm? -
—Será divertido lo prometo—
El pequeño felino lo vio por el rabillo del ojo como analizando la propuesta de su compañero, pero inmediatamente volvió a cerrar los ojos para ignorarlo olímpicamente, Kuroo resopló por lo bajo ya sabiendo que no iba poder sacarlo de su cama se bajó de esta y comenzó a tirar de él para bajarlo, ante este acto Kozume intentó inútilmente resistirse agarrándose del colchón, pero aun así terminó cayendo al suelo.
—Auch— se quejó el más pequeño y miro feo a Kuroo - ¿No te vas a rendir verdad? -
—Nop— respondió simplemente el más grande.
Kenma soltó un suspiro —¿No puede esperar a mañana? -
—Nop—
Suspirando nuevamente con resignación y se paró del suelo —Está bien vamos—
El pelinegro ensanchó la sonrisa y tomo la mano del más pequeño, ambos salieron fuertemente de la casa del minino menor, una vez fuera Kenma cerró la puerta con mucho cuidado y tanto él como Kuroo cambiaron a su morfo de gatos, en el caso de Kenma su morfo era la de un gato blanco con algunas manchas negras, anaranjadas y amarillas esparcidas por diferentes partes de su cuerpo.
Después de un raro de avanzar con Kenma siempre detrás de Kuroo este se animó a preguntar —Oye Kuroo—
—¿Mmp? -
—¿A dónde vamos? -
—Vamos a salir—
—Ah salir ... ¿a salir a dónde? -
—Al desierto— contestó con simpleza.
—Pero no podemos salir está prohibido que salgamos sin un adulto—
El gato negro se volteo y puso una sonrisa algo maquiavélica No te preocupes ya tengo todo solucionado—
Kenma no quiso averiguar más pues no quería saber lo que su amigo había hecho conociéndolo no era algo grato —Ok y, Taketora, y Lev ¿pasaremos por ellos o los veremos haya? -
—Esta vez ellos no vendrán con nosotros—
—¿Ah? -
—Esta vez solo seremos nosotros dos—
Ambos felinos caminaron durante unos minutos más hasta llegar a la salida oeste en donde un joven de 16 años robusto de cabellos negros y con orejas y cola de gato vigilaba la entrada, ambos mininos volvieron a su forma morfo-mimi y se acercaron a este.
—Manubu-san— llamo Tetsuro. mientras Kenma solo hacia un pequeño asentimiento como señal de saludo con la cabeza, el mayor en respuesta a ambos niños solo se limitó a alzar la mano en señal de saludo - ¿Hiciste lo que te pedí? -
El joven solo pudo suspira con resignación —Si, todo está listo— volvió a suspirar pasándose un mano por el cuello —Aun no puedo creer que me obligaras a hacer esto—
El pelinegro menor sonrió de lado —Gracias no nos tardaremos— sin más agarró la mano de Kenma y se dispuso a irse, sin embargo, antes de que diera tan siquiera un paso Naoi lo detuvo.
—Espera ahí jovencito— ambos niños voltearon a ver Manabu —Está bien que los deje salir, pero hay algunas reglas: primero no se alejen más de un kilómetro a la redonda y segundo regresen en máximo 2 horas— ambos niños asintieron —Y tomen esto - les entregó a ambos unas capuchas más o menos de acuerdo a sus medidas —Hace mucho frío afuera, tápense bien o se resfriaron, listo ya pueden irse— ambos gatos asintieron para luego salir.
El desierto de Nekoma de noche era tan frío como el mismo Fukurodani, en esa misma noche Kenma siguió a Kuroo por el extenso valle de arena que se presentaba ante ellos, caminaron tan solo unos minutos alejándose lo suficiente de pushi para que comenzara a verse un poco pequeña, hasta que Kuroo paro enfrente de lo que ser un picnic, en la arena se hallaba una alfombra de color violeta y, sobre una cesta con comida, la noche estaba completamente despejada se podía apreciar en todo su esplendor a la gran luna rodeada de más de un millón de estrellas de las que se pueden contar esparcidas en el firmamento.
Kuroo soltó a Kenma para pararse enfrente de el con una sonrisa enorme - ¿Y bien ?, ¿Qué te parece? -
—Es magnífico— dijo mientras sus orbes dorados se hipnotizaron con el basto cielo.
Tetsuro sonrió complacido y se sentó en la alfombra comenzando a sacar de la canasta platos, tenedores, vasos, una jarra que parecía contener jugo de uva mientras Kenma continuaba entretenido mirando al cielo, Kuroo sirvió el jugo en los vasos y sacó de la canasta un delicioso pay de manzana aún caliente del cual desprendía un exquisito aroma el que Kenma no tardó en notar - ¿Eso es pay de manzana? -
Kuroo sonríe —Si, tu favorito, ven vamos a comer— Kenma ni corto ni perezoso se sentó junto a Kuroo quien le dio al menor un generoso trozo, al cual el felino menor no tardó en dar el primer bocado por el que le brillaron los ojos.
—Esta delicioso Kuroo— mencionó lleno de felicidad y siguió comiendo.
—Lo sé, le pedí a la abuela Nunu que lo preparara, ¿sabes lo difícil que fue conseguir los ingredientes? -
—Me imagino— dijo mientras seguía comiendo.
—Si, Aoba Josai aunque tiene buena producción agrícola solo es suficiente para alimentarlos a ellos y sus tropas en el sureste, y lo que llega a sobrar lo mandan a Fukurodani y no es como si pudiéramos asaltar todas las caravanas de que salen de Aoba, pero bueno no hay que pensar en ello hoy es una ocasión especial—
Kenma se atraganto por un momento, teniendo que tomar un poco de jugo para poderlo pasar —Espera ¿especial? -
—Si especial—
—No es tu cumpleaños y tampoco el mío— afirmó Kozume y Kuroo asintió para darle la razón al menor - Entonces si no es tu cumpleaños y tampoco es el mío entonces ... ¿Qué celebramos? -
—Celebramos que no pienso esperar más— gritó el pelinegro alzando los brazos y yéndose de espalda contra la alfombra.
—¿Eh? - cuestiono sin entender el menor.
Kuroo a un acostado en la alfombra ligeramente distraído con sus pensamientos veía al hermoso cielo estrellado respirando tranquilamente, al ver que su amigo no daba indicios de pararse y explicarle bien esto de la celebración Kenma dejó a un lado su pay no sin antes dar otra mordida y gateó hasta quedar encima de su amigo con ambos brazos a cada lado de la cabeza del pelinegro y sus piernas a ambos lados de su cintura, para así chocar ambos pares de ojos, unos dorados cual oro líquido que parecían derramarse en el profundo abismo negro de los otros.
—¿Qué no puede esperar? - preguntó el gatito con una mirada de curiosidad y expectativa, Tetsuro al ver esto solo pudo pensar una cosa "Kenma es tan lindo" ante tal pensamiento un muy imperceptible sonrojo se instaló en sus mejillas, que Kenma no pudo notar y si lo hizo lo pasó por alto, Kuroo se fue incorporando lentamente junto con Kenma hasta ambos quedarán sentados nuevamente, con el último sentado en las piernas del mayor.
—¡Huuuuuuuuuuuyyyyyyyyyyyyy! - grito Kuroo mientras se revolvía el cabello de por sí ya desordenado, al final el gato negro soltó un sonoro suspiro y miro por el rabillo del ojo a Kenma, que lo miraba entre preocupado y extrañado, Kuroo sonrió levemente y acaricio el cabello de Kenma suavemente —Cierra los ojos— pidió gentilmente, mientras seguía acariciando la cabellera de su amigo, Kenma aun no entendía lo que le pasaba a su amigo, pero confiaba en él sin lugar a duda, así que cerró los ojos —Y no los abras hasta que yo te diga— Kosume no protesto y solo siguió sintiendo como Kuroo seguía acariciando su cabello gentil y pudo se sent tan bien que no pudo evitar ronronear al contacto de los dedos del pelinegro,
este por su parte al igual que el otro gatito poseía un sonrojo en sus mejilla, esto tan solo hizo que el sonrojo del semi rubio aumentará más y bajará la cabeza abochornado —Yo ... - comenzó Kuroo —Tan solo— hizo un pequeña pausa intentado se dar valor así mismo para terminal la frase No quería esperar dos meses más— Tetsuro llevó nuevamente su mano al cabello de Kenma acariciándolo, mientras que este aún seguía con la mirada baja observando el collar que adornaba su cuello - ¿Y? ¿Qué dados? —Soltó Kuroo junto con una risita apenada. - comenzó Kuroo —Tan solo— hizo un pequeña pausa intentado se dar valor así mismo para terminal la frase No quería esperar dos meses más— Tetsuro llevó nuevamente su mano al cabello de Kenma acariciándolo, mientras este aún seguía con la mirada baja observando el collar que adornaba su cuello - ¿Y? ¿Qué dados? —Soltó Kuroo junto con una risita apenada. - comenzó Kuroo —Tan solo— hizo un pequeña pausa intentado se dar valor así mismo para terminal la frase No quería esperar dos meses más— Tetsuro llevó nuevamente su mano al cabello de Kenma acariciándolo, mientras este aún seguía con la mirada baja observando el collar que adornaba su cuello - ¿Y? ¿Qué dados? —Soltó Kuroo junto con una risita apenada. mientras este aún seguía con la mirada baja observando el collar que adornaba su cuello - ¿Y? ¿Qué dados? —Soltó Kuroo junto con una risita apenada. mientras este aún seguía con la mirada baja observando el collar que adornaba su cuello - ¿Y? ¿Qué dados? —Soltó Kuroo junto con una risita apenada.
Kenma pareció reaccionar y se estremeció un poco bajo el contacto de la mano del mayor pasaron tan solo unos segundos, que le parecieron una eternidad a Kuroo antes del siguiente movimiento de Kenma el cual fue ciertamente inesperado para el gato negro ya que el menor se abrazó a él, enredando sus brazos en su cuello escondiendo su cara en el mismo, apretándose a él lo más que pudo para después subir sus labios hasta su oreja y susurrar un —Si quiero Tetsuro— sin deshacer el abrazo.
Kuroo estaba feliz que digo feliz estaba rebosante de alegría, su sonrisa era por demás deslumbrante, le había dicho que "si" era lo mejor que le pudo haber pasado era tan dichoso ahí con Kenma abrazándolo, era tan adorable que no pudo evitar molestarlo un poco —Perdón ¿qué dijiste Kenma? no te escuche hablar muy bajito— soltó sin poder esconder el tono de diversión en su voz.
Kenma solo se apartó de él y lo miro feo, pero aun así sonrojado —No lo volveré a decir, es vergonzoso— Kuroo siguió sonriendo mientras el menor se prava y se iba a sentar nuevamente a su lugar tomando el pay que había dejado sin terminar , mientras comía Kuroo se paró y se sentó detrás de él abrazándolo por la espalda y frotando su nariz contra él y ronroneando.
—Me alegra mucho que hayas dicho que si—
—Era obvio que iba decir que si— suspiro —Lo que no entiendo es ¿por qué no pudiste esperar dos meses más para esto? -
Kuroo dejó de restregar su nariz por la nuca de su gatito, para posicionar su mentón en uno de sus hombros —Es que yo quería que fueras tú el que dijera que sí—
—No entiendo— dijo volteando levemente su cabeza hacia la de Kuroo.
Tetsuro volvió a suspirar sonoramente —Desde que tengo memoria todos lo dicen ... dicen que tú y yo nos vamos a casar cuando crezcamos, el olor de nuestras hormonas se complementa y eso es muy raro pase, y cuando pasa el matrimonio no es una opción, es completamente obligatorio— Kuroo comenzó a titubear y rompersele de poco en poco la voz —Y yy aunque allá otros casos, todas las miradas están sobre nosotros ya que soy el hijo del jefe y, la verdad siento que no te deje elegir porque prácticamente desde que nos conocimos es como si nos hubiéramos comprometidos y ahora que por fin vas a cumplir los 5 años y mis padres pedirán formalmente tu mano,siento que no están pidiendo nuestra opinión para esto solo lo dan por hecho— Kenma deshizo gentilmente el abrazo de Kuroo y se volteo para poder verlo a la cara No me malentiendas yo hacer si te quiero por eso quería esto en un lugar en donde no estuviéramos bajo la mirada de todos y si tú de verdad no quisieras quedarte a mi lado yo lo entendería y, y, y ... - si antes cuando Kuroo le entrego el collar a Kenma estaba rojo ahora lo estaba incluso más.
Kenma sonrió cálidamente y puso ambas manos en las mejillas del mayor obligándolo a mirarlo —Yo también te quiero— dijo con un ligero rubor –Y no pienses que es una obligación ni nada por el estilo, yo de verdad quiero estar contigo el resto de mi vida y aunque nuestras hormonas no se complementaran también te hubiera dicho que "sí", así que por favor no llores Kuroo - el mayor no se había dado cuenta, pero sus ojos parecían querer romper en llanto por todos aquello a pesar de que tan solo eran unos niños el pelinegro de verdad sintieron que no podría vivir sin el gatito de ojos dorados, así que solo lo abrazo.
—Yo también quiero estar a tu lado toda mi vida, pero no solo esta— se separar un poco del semi rubio para sostener ligeramente la cadenita que colgaba del cuello del minino menor —Yo te entrego mis nueve vidas— haciendo referencia a los 9 diamantes rojos que colgaban de esta y se abrazaron nuevamente.
—Oye Kuroo—
—¿Mmm? -
—¿Me puedes soltar?, Quiero terminar de comer mi pay— Kuroo se separa finalmente de él lanzándole una mirada como diciéndole " ¿ Enserio?", Mientras Kenma vuelve a tomar su plato.
Kuroo se acomoda a su lado también comenzando a comer su porción mientras mira a su querido amigo y suspira enserio ya no sabía cuántos suspiros había soltado en toda la noche había perdido la cuenta —Enserio te gusta el pay de manzana ¿verdad? - el menor asintió —Creo que te gusta más que yo—
—Si te soy sincero si me dieran a elegir entre casarme con un pay de manzana o casarme contigo elegiría sin lugar a duda el pay de manzana—
—Oye— replicó el azabache, ambos niños continuaron platicando y comiendo hasta que casi se acabaron el pay (bueno Kenma casi se lo acaba, Kuroo solo comió un pedazo), cuando el menor soltó un sonoro bostezo y recargo su cabeza en uno de los hombros del ojinegro —Al parecer alguien ya tiene sueño— Kosume solo asintió con la cabeza —Muy bien regresemos— dijo Kuroo mientras se parva extendiendo la mano al de ojos dorados para ayudar a pararse, Kenma aun soñoliento estiró ambos brazos pidiéndole que lo cargara, el mayor solo se arrodillo dándole la espalda —Subete— Kenma obedeció subiéndose a la espalda del pelinegro para que lo cargara de caballito, Kuroo se paró acomodando a Kenma en su espalda, dispuesto a regresar a su hogar ya después le pediría a Manobu que limpiara que hacer,lo que no sabía ninguno de los dos niños es que dos seres han podido observar paralelamente desde distintos puntos a la distancia aquella pura y tierna promesa de eterno amor.
.
.
.
.
.
Fecha actual: 28/8/32
Hora: 03:09 am
Un pequeño niño de cabello naranja con un cuervo de peluche en una de sus manos y de grandes ojos marrón un poco rojos por las lágrimas en ellos, mira atentamente a otro algo mayor que él durmiendo plácidamente, sin nada que perder empieza a picar su mejilla llamándolo —Daichi-san, Daichi-san—
El mayor no tarda en despertarse tallándose los ojos para acostumbrarlos a la oscuridad - ¿mmp? —Una vez ya despierto observa bien al menor gracias a la luz de la luna - ¿Hinata ?, ¿qué sucede? - suelta preocupado al ver las lágrimas amenazando con salir de los ojos del menor.
—No encuentro a mi mamá—
—¿Cómo que no las encuentras ?, ¿No está en tu casa? -
—No y tampoco está mi papá— habló el menor al borde del llanto.
—Espérame un momento, cuéntame bien lo que pasó ¿sí? —Intentó tranquilizar el mayo —Desde el comienzo si se puede—
El pequeño sol suprimiendo el llanto y hablo —Yo me desperté porque quería un vaso de agua así que fui a la habitación de mis papás para pedírselos, pero no estaban y luego los busqué por toda la casa, pero no los encontré y me asusté, pensé que estarían en casa de mi tía así que fui a buscarlos, pero no había nadie tampoco ahí y entonces, y entonces— el pequeño cuervo no lo soporto más y estallo en llanto aferrándose al mayor.
—No llores Hinata ya verás que no pasa nada ven— Daichi le ofreció su mano al menor el cual la tomó sin duda alguna mientras el mayor acariciaba su cabeza para calmarlo —Vamos a buscar a mis padres de seguro ellos nos ayudar a encontrar a los tuyos ya verás que todo va a estar bien— ambos salieron de la habitación del pelinegro agarrados de la mano, con Hinata aun sosteniendo a su peluche rumbo al cuarto de los padres del mayor, al llegar Sawamura toco la puerta, pero al no obtener respuesta simplemente decido abrirla encontrándose con una habitación vacía, el desconcierto lo invadió y un escalofrío bajó por todo su cuerpo —Tal vez estén en otro cuarto— dijo mirando al menor, ambos niños buscaron por toda la casa pero aun así no encontraron a nadie, Daichi estaba nervioso tenía un mal presentimiento de todo.
—Daichi-san tengo sed— hablo el menor sacándolo de sus pensamientos.
—Oh, es cierto se me olvido que tenías sed, vamos a la cocina— el mayor ofreció al pequeñín un vaso con agua purificada al pequeño cuervo, mientras este bebía el precioso líquido Daichi empezó a pensar en voz alta —Tal vez están en casa de un vecino o se convocó a alguna junta en la casa del líder, debería ir a ver, Hinata ¿Te puedes quedar aquí en lo que voy a ver a las casas de los vecinos? -
—No— se apresuró a decir el de ojos marrones —NO me quiero quedar solo—
Hora actual: 3:44 am
Daichi suspiro levemente y le ofreció su mano al menor para ir a buscar a sus padres —De acuerdo, vamos— Hinata tomo la mano de su amigo y ambos salieron al pórtico del cual descendían unas largas escaleras en forma de espiral hasta el suelo (todas las casas eran construidas sobre el alto de los árboles y la mayoría de estas tenía escaleras que daban desde la salida de esta hasta la base de los árboles, eran puestas más que nada por los niños que aún no podían volar), al salir pudieron distinguir una luz que iba acercándose poco a poco hasta llegar a ellos, eran los dos hermanos Tsukishima, al verlos el ambos niños bajaron a su encuentro.
—Daichi, Hinata— saludó el mayor de ambos hermanos que sostenía una linterna con una vela dentro de ella, mientras que el menor de ambos solo se sujetaba una de la manga de la ropa del mayor para no separarse de él - ¿Están solos? -
—Si— contestó Daichi aun sosteniendo de la mano al pequeño Shoyo —Hinata vino a verme llorando porque no hubo a sus padres y yo tampoco sé dónde están los míos— descrito brevemente el pelinegro —Ya los buscamos, pero no encontramos a nadie, iba ir con los vecinos a preguntar a alguna de las otras casas cercanas si sabían dónde están ¿ustedes también están solos? -
—No creo que encuentres a nadie— expreso Akiteru —Kei se despertó con una pesadilla y fui a buscar a mi madre para que lo calmara, pero no la encontré ni a ella ni a mi padre, asique fui a ver si no se encuentran en las cercanías, pero nada, también fui a algunas casas cerca de la mía, pero estaban vacías, como no podía dejar a Kei solo tanto tiempo volví por él para ir a buscar un poco más lejos, pero en todas las casa que encontramos no había rastro de nadie ustedes son las primeras personas que encontramos—
—Nii-san quiero ir con mamá— hablo el menor de los Tsukishima
—Lo sé, espera un poco pronto estaremos con ella— hablo tranquilamente el rubio agachándose a la altura del menor para después voltear a ver a los otros dos —Vamos a casa de los Ukai, puede que todos estén haya ¿nos acompañan? -
—Yo también pensé lo mismo, aunque todo esto es muy raro— contesto el castaño.
—Lo sé— suspiro el mayor —Aun así, vamos—
Daichi se limitó a asentir para después voltear hacia Hinata y sonreír cálidamente —Vamos Hinata—
—Sí— contestó quedamente el niño abrazando a su peluche y los cuatro comenzaron a caminar rumbo a la casa de los Ukai los cuales han sido durante los últimos siglos los líderes del clan de los cuervos.
Hora actual: 4:12 am
Los cuatro niños por fin han llegado a la casa de los Ukai, sin embargo, todos se decepcionaron al no ver a nadie a los alrededores de esta.
—No hay nadie— mencionó a Daichi.
—Tal vez haya alguien dentro— hablo una voz detrás de los niños, los cuatro rápidamente y voltearon encontrando a un niño de 6 años de cabellera castaña y larga con ojos marrones.
—Asahi-san— mencionó alegre el pequeño Hinata soltando Daichi para ir abrazar al otro muchacho quien le sonrió mientras acariciaba su cabeza.
—¿Qué haces aquí? —Pregunto Sawamura al recién llegado.
—Vine a ver si de pura casualidad estaba mi padre aquí, no lo encuentro—
—¿Tú también? - preguntó el rubio mayor.
—Si, y al parecer ustedes también—
—Algo extraño está pasando y no tengo un buen presentimiento sobre ello— al decir esto tanto Asahi como Daichi pusieron mala cara, mientras Hinata y Kei tenían los ojos cristalizados intentando contener el llanto al verlos Akiteru comprendió que había hecho mal en mencionarlo si bien él era el mayor y debía cuidar a los menores, también era un niño y tenía miedo —Será mejor que revisemos la casa a ver si hay alguien—
Los cinco niños subieron las escaleras entrando a la casa sin ningún problema, pasando por el recibido y la sala hasta entrar en la primera habitación donde a un dormido abrazando su almohada mientras roncaba, al verlo los niños corrieron a rápido aventarse sobre él, lo que despertó sobresaltado al muchacho.
—¡¿Que rayos hacen mocosos ?! - grito exaltado el joven, pero aun así lo cinco niños permanecían abrazados a él con Hinata sobre su pecho aferrándose sin señales de querer soltarlo escondiendo la cabeza en este, Kei y Daichi subidos cada uno en una de sus piernas con Asahi en medio de estas y Akiteru aferrado al brazo de este - ¿Qué rayos hacen? - volvió a preguntar mirando por la ventana el cielo nocturno —Aún es muy temprano para que me molesten, ¿Dónde están los rayos sus padres? - Hinata solo negó varias veces con la cabeza aun escondida en el pecho del mayor mientras los otros niños no daban señales de querer alejarse de él.
No están— respondió el peli naranja levantando por fin su cabeza del pecho de Keishin, fue en ese momento que el mayor reparo en las lágrimas del pequeño y en la de sus demás compañeros, todos parecían asustados y con ganas de romper en llanto en especial los dos menores del grupo.
—¿Cómo que no están? - habló nervioso Ukai —¿Akiteru? - pregunto volteando al segundo mayor en la habitación para que le diera una explicación.
—No hay nadie, no hemos encontrado a nadie en nuestro camino hacia aqui— respondió.
—¿Cómo que no hay nadie ?, ¿Qué no encontraron a algún otro adulto de camino hacia acá? -
—No, todas las casas por las que pasamos estaban vacías— hablo el mayor de los Tsukishima intentando no llorar pues a pesar de ya tener 10 años toda esta situación lo estaba comenzando a superar, tenía miedo y si aún no lloraba era por su hermano y los demás niños.
y una niña de la misma edad que el otro niño llorando intensamente intentando inútilmente para su llanto con el antebrazo —Hey Shimizu ¿Qué ha pasado? - grito Ukai a la mayor.
Los tres niños voltearon rápidamente hacia su dirección y no pudieron evitar subir corriendo las escaleras y entrar a la casa llegando hacia ellos, la primera en entrar fue Yaichi quien se abalanzó contra de las piernas de Ukai llorando desconsoladamente, repitiendo una y otra vez entre llantos —Me abandono, me abandono, me abandono ... -
—Espera Yaichi ¿Cómo es eso de que te abandonaron ?, ¿Quién te abandono? - la niña no decía más que eso mientras lloraba y se negaba a soltarlo, tratando tranquilizarla Ukai dejo a Hinata en el suelo, tomando a la pequeña en brazos moviéndola suavemente intentando calmarla - ¿Shimizu que paso? -
—Yo, yo ... - aunque la niña lo intentara no podía hablar intentando contener el llanto.
—Espera, respira profundo y luego exhala— la menor hizo lo que Ukai le pidió - ¿Listo? —Pregunto el joven recibiendo un pequeño asentimiento de la azabache —De acuerdo, ahora cuéntame todo—
—Me desperté porque escuché a alguien llorando, fui a buscar a mis papas para avisarles, pero no los encontré así que quise ir a ver y ahí encontré a Yaichi sentada en el suelo llorando junto con Yamaguchi que la intentaba calmar, al parecer él al igual que yo la había escuchado llorar y había salido a ver, cuando le pregunté ella dijo que su mamá la abandonó y siguió llorando no la pudimos calmar, así que intentamos buscar a un adulto, pero ... pero ... pero no había nadie— soltó la niña entre llantos, los demás niños no más pudieron y todos comenzaron a llorar, ninguno podía más, todos ya soportado lo suficiente, tenían miedo, estaban cansados pero la gota que derramado el vaso fue la palabra que no paraba de decir Yaichi "ABANDONO" había caído como balde de agua fría sobre ellos ninguno siquiera se planteó aquello pero dadas las circunstancias era la respuesta más lógica a todo aquello.
—Buaaaaaaaaaaa—
—Quiero a mi mamá—
Entre llantos y sollozos Akiteru y Keishin intentaban calmar a los pequeños.
—¿Qué rayos es todo ese ruido Keishin? ¡Aún es muy temprano para todo este escándalo! - gritó un anciano saliendo del interior de la casa, parando así el llanto de todos los niños —¡Tus padres me pidieron que cuidara de ti porque eres un vago, así que mientras estés a mi cuidado no voy a tolerar que ... - por fin Ikkei en medio de sus gritos hacia su nieto pudo reparar en las pequeñas personitas que se encontraban junto a él mirándolo —cof, cof— tosió levemente para aclararse la garganta, para después sonreír —Keishin podrá ser tan amable de explicarme esto—
—Jiji algo está mal— se rasca la nuca mientras su abuelo lo mira acusatoriamente.
—No encuentro a mi mamá— dijo Hinata que se encontraron ahora a los pies del viejo Ukai, quien se agacho para cargarlo encontrándose así con esos hermosos ojitos marrones con algo de lágrimas aún en ellos.
—Yo tampoco— hablo Shimizu.
—Ni yo— dijo Daichi.
—Nosotros tampoco encontramos a nuestros padres— cuarteo Akiteru mientras abrazaba a su hermanito.
Observándose bien todos los niños tenían rastro de llanto en sus mejillas a excepción de la pequeña que estaba cargando Keishin que aun lloraba, con su mirada le pidió explicación al joven —Es como dicen Jiji, ninguno encuentra a sus padres y según ellos tampoco se lograron topar con algún adulto de camino hacia aquí, al parecer las casas estaban vacías— un escalofrío recorrió por completo el cuerpo de Ikkeii, algo estaba sucediendo y no creía que fuera nada bueno —Aunque no sé si sea verdad ya que también acabo de despertar. .. bueno ellos me despertaron, pero aun así no es normal que todos ellos anden solos a estas horas—
No lo era, no había nada de normal en esto —Keishin ve a revisar el norte y yo revisare el sur a cualquiera que encuentres tráelo para acá— ordenó rápidamente el anciano —Niños ustedes quédense aquí enseguida volvemos—
—¡NOOOOOOOO! - gritaron al unisón todos los niños aferrándose a las piernas de los mayores.
—Están asustados— afirmó Keishin —Por lo que entiendo todos han estado solos caminando en la oscuridad— miro a los niños —No creo que nos vayan a soltar—
El anciano suspiró observando a todos a su alrededor, era cierto los niños tenían miedo podía verse en sus ojos —Keishin ve al norte y ...- logró a Akiteru aunque al igual que los demás niños estaba asustado sabía contenerse a comparación, aparte era el único otro en la habitación quitándose a él y su nieto que podía volar, los demás eran aún muy jóvenes para ello así que no tuvo más opción —Akiteru tu ve al sur, confió en los dos si encuentran a alguien tráiganlo acá, yo me quedaré con los niños— los mencionados asintieron, mientras Keishin le entregaba a su abuelo a Yaichi que, aunque ya no lloraba todavía sollozaba, para después salir de la casa uno de tras del otro y convirtiéndose en sus morfos de cuervos, tomando vuelo en direcciones opuestas.
El anciano a un preocupado se forzó a sonreír por los menores —Muy bien niños, sé que aún es temprano, pero ¿qué tal si desayunamos? - ofreció Ikkeii intentando aligerar el ambiente depresivo que rodeaba a los menores. los pequeños asintieron ante la propuesta y junto con el viejo Ukai se movieron a la cocina.
Hora actual: 5:48 am
Una vez acabando de comer Ikkeii les había ofrecido leer un libro a los niños los cuales aceptaron y se sentaron alrededor de él en la sala, sin embargo, al poco tiempo de empezar los niños uno a uno empezaron a caer dormidos, era de esperarse con todo lo que estuvo pasado esa noche, ya había pasado un poco más de una hora desde que mandó a Keishin y Akiteru a buscar, se supone que no deben de tardar tanto, todo esto le daba muy mala espina, aunque tenía una idea de lo que pasaba.
—¿Hola ?, ¿hay alguien ahí? - gritó alguien desde afuera haciendo que saliera de sus pensamientos, yendo al exterior para encontrarse con una niña rubia de nueve años que traía de la mano a unos 5 niños, que al verlo corrieron hacía el —Jiji-san— llamo la mayor.
—¿Saeko, solo están ustedes? - pregunto el viejo bajando del árbol.
—Si, Akiteru fue a hasta mi casa a despertarme y me explico más o menos lo que sucede, no encontramos a nadie más en el lado sur del bosque solo Ryu y yo— descripción de la rubia —Después nos encontramos con Ukai, el me dejo a Yu y, a los demás y se llevó a Akiteru con él para que lo ayudara, al parecer estaba persiguiendo a alguien no nos describe muy bien, me dijeron que viniera para acá—
—Hiciste bien Saeko— palmeo la cabeza de la niña —Los demás han de estar cansados, suban— habló dirigiéndose a los menores con una sonrisa intentando calmarlos pues ellos al igual que los otros niños que ahora descansaban dentro de la casa después llegó algo asustado .
—¿Dónde está mi mamá? - habló uno de los niños —Ukai-san dijo que estaría aquí—
El anciano se arrodilló hasta la altura de este —Por el momento no está aquí pero pronto llegará solo espérala ¿sí? — mintió, el pequeño solo asintió —Suban niños— ofreció una vez más Ikkei, los niños obedientes subieron a la casa.
—Ve tú también Ryo, yo luego subo— el niño asintió y soltando a su hermana fue hacia la casa dejándola a ella con Ikkei — ¿Qué está pasando? Akiteru solo me dijo que deberíamos venir hacia acá y que por alguna razón los adultos estado desaparecido—
—Eres muy madura para tu edad— sonrió el viejo —La verdad yo tampoco lo sé, aunque tengo una ligera idea—
—¿Qué es? —
El hombre rasco su nuca algo resignado —Después del incidente durante el reinado que correspondía de los cuervos sobre los demás clanes y todo lo que pasó durante esa época los Ukai hemos estado al mando del clan, en todo ese tiempo no siempre ha habido paz dentro del bosque en realidad ha habido demasiados problemas y durante todo este tiempo han surgido pequeñas insurgencias que han querido arrebatarnos el título de líderes, ya sea porque no están de acuerdo con nuestra forma de manejar al pueblo o porque simplemente desean ser ellos los líderes del clan , pero siempre hemos sabido apaciguarlos o reprimirlos si no hay de otra— suspiro.
—¿Cree que esto sea algo como eso? —
—Eso creo, aunque es la primera vez que todo el pueblo se alza para esto, en verdad debí de ser un pésimo líder— soltó con una risa fingida.
—Eso no es cierto— apuro a decir la rubia —Bueno al menos yo no lo creo—
—Gracias— sonrió el anciano.
—Pero, aun así, si quisieran hacer eso no es muy extraño que también involucran niños— el anciano se voltea a verla desconcertado —Bueno es que aparte de los que estamos aquí hay muchos otros niños creo que al menos unos 32 menores de doce años y no encontramos a ningún otro, y tampoco encontramos a ningún bebé— Ikkei abrió los ojos en sorpresa, era cierto "¿Por qué no había más niños? ¿Por qué solo estaban ellos?",un ruido rompió el hilo de sus pensamientos y alzando la vista pudo notar como Keishin y Akiteru traían consigo a un tercero al cual tomaban de ambos brazos, era un joven de tez clara con pelo negro y corto, de ojos marrones que escondía detrás de unos lentes, este intentaba inútilmente resistirse ante sus dos captores, a pesar de ser el mayor que ellos era alguien débil y flacucho comparado con Keishin, al ver a al líder del clan se tensó y dejó de resistirse caminando junto con los otros dos muchachos hasta llegar con él, bajando en todo momento la mirada para no ver al hombre que estaba frente a él.
—¿Qué ha pasado? - preguntó inmediatamente el mayor de los Ukai
—Cuando estaba buscando por el norte me tope con Takeda— comenzó a explicar el menor de los Ukai rápidamente mientras le echaba una mirada al recién nombrado afianzando más su agarre sobre el brazo de este —Cuando me vio se dio la vuelta y comenzó a correr en dirección al sur, lo intente alcanzar, pero traía a Noya ya los demás conmigo, corrí con ellos pero él tomo ventaja transformándose y tomando vuelo, fue ahí que me encontré a Akiteru, le dejamos los niños a Saeko y fuimos tras en el estado morfo, nos costó mucho alcanzarlo y cuando lo hicimos nos dio algunos problemas, no ha dicho nada en todo este tiempo—
Ikkeii se acercó al muchacho levantando su mentón para que lo mirara, aun así, el chico desviaba su mirada hacia los lados —Takeda— llamó suavemente al anciano - ¿Tú sabes lo que está pasando en la aldea? - sin embargo el muchacho seguía sin emitir sonido alguno –Takeda mírame- pido pero el muchacho se negaba a confrontarlo —Necesito saber lo que está pasando— Ikkeii soltó un suspiro al ver que el muchacho seguía en las mismas —Por favor— suspiro —Si es algo que solucionar hablando creo que sería mejor, si el pueblo de verdad está en contra de mi régimen creo que lo podemos solucionar— Ittetsu desvió la mirada nuevamente mordiéndose el labio inferior —O si de verdad desean mi destitución y la de mi familia no tengo ningún problema con que eso pase, al fin los Ukkai hemos gobernando durante años, pero en verdad preferiría hacer esto de manera pacífica, ¿Qué me dados Takeda, me ayudarías a resolver esto sin tener que llegar a la violencia? - pidió gentilmente.
juntando eso con las condiciones precarias en las que vivimos dentro de este bosque en el cual no crece nada, ¡NO ES POSIBLE SEGUIR VIVIENDO DE ESTE MODO! - gritó esto último con algunas lágrimas arremolinadas en los ojos, "podía confiar en él y solucionar todo esto sin necesidad de sentir que estaban traicionando, si hablaba y le contaba lo que se había estado maquinando en las sombras estos últimos meses, tal vez lo comprendería y hasta estaría de acuerdo con la decisión de todo el pueblo , si no le había dicho nada es porque sabían su postura sobre ello y la realidad es que se le le leba mucho como jefe como para ir en su contra directamente, pero si está a favor de poder hacer esto de una manera más tranquila tal vez no tendrían que hacer sacrificios "volteo a mirarlo directamente a los ojos con esa ilusión y quedó helado.
—¿DÓNDE ESTÁ EL RESTO? - aquel hombre que momentos atrás se veía tranquilo y hasta sumiso, hablo con una voz que provocó escalofríos a todos los presentes —Lo preguntare una vez más ¿DÓNDE ESTÁN? - gritó lo último Ikkei agarrando del cuello a Ittetsu zafanolo del agarre de Keishin y Akiteru para estamparlo contra el árbol más cercano, ante el ruido los niños que estaban en la casa se asomaron a la ventana observando como Ikkei tenía atrapado a Takeda contra el árbol mientras este intentaba zafarse, el chico estaba aterrado al igual que los otros muchachos que estaban al ras del suelo la cara del jefe daba escalofríos, era la primera vez en toda la vida de cada uno incluyendo a Keishin que lo veían así —RESPONDE ITTETSU— volvió a gritar el hombre.
—TODOS VAMOS A SALIR, YA NADIE QUIERE ESTAR AQUÍ— gritó con desesperación el muchacho —Nos marchamos, pero nadie dijo nada porque todos le tienen mucho respeto, ha sido un gran jefe todo este tiempo y nadie quiso ir en su contra, pero ya han pasado muchos años desde que nuestra especie pudo ver el cielo azul y no aguantamos más por eso nos vamos— ante esto el anciano soltó al muchacho el cual cayó al suelo temblando.
—¿Por dónde planean salir? - hablo el mayor sin dejar el tono hostil.
—¿Por qué te lo diría? - respondido el azabache.
—Para salvarlos— contesto el anciano.
Takeda no entendía nada, ninguno de los que lo rodeaban sentido que es lo que estaba pasando, pero de alguna manera esa última frase que soltó el viejo Ukai sonaba verdadera y, algo lamentable por ello y solo por eso habló —El este— levanto su mano indicando la dirección con su dedo índice —Saldrán por el lado este del bosque—
—Gracias— contesto con voz firme —Keishin ven conmigo— y con esa última orden se transformó en un gran cuervo que alzó el vuelo rumbo a la parte este del bosque seguido de su nieto.
Takeda y los otro dos rubios se quedaron ahí sin saber que hacer, hasta que escucharon los varios pasos bajando a toda prisa por las escaleras, al voltear vieron a todos los niños que iban en su dirección liderados por Hinata y Nishinoya que pasaron de ellos adentrándose en el bosque, con excepción de Tanaka y Kei que agarraron las manos de sus candidatos hermanos intentando jalarlos en la dirección que iban los demás niños sin mucho resultado.
—¿A dónde van? - grito Saeko.
—Vamos con mi mamá— respondió Shoyo.
—Dijeron que estaban en la parte este del bosque así que vamos a buscarlos— sentenció Noya.
—Esperen, no pueden ... - pero era muy tarde los pequeños ya iban muy adelantados para escuchar las protestas de la mayor —Huuuyyyy— soltó un Saeko en frustración mientras afianzaba la mano de Ryunosuke y corría tras ellos.
Akiteru subió a Kei en su espalda y miró a Takeda que aún seguía en el suelo - ¿Vienes? -
El joven aun dudando se levantó y fue junto con los niños.
Hora actual: 6:17 am
Ambos Ukai volaban a toda velocidad al extremo este del bosque, Keishin no entendía nada de lo ocurrido, sabía que una de las ley más importantes si no es que la más importante del clan era jamás salir el bosque y volar nunca por encima de la copa de los árboles, era algo que no le gustaba y no entendía, solo sabía que era una de las leyes que se había impuesto después del llamado "amanecer azul", una batalla que se había tenido con las águilas siglos atrás justo en los bordes del bosque, durante el conflicto del cetro perdido, aun así la cara de su abuelo al descubrir la verdad de lo que sucedía en el clan había sido la cosa más aterradora que había visto jamás, si su abuelo un hombre un tanto estricto pero amable como ningún otro hizo aquello era porque de verdad debería haber algo muy malo que iba de la mano con aquella ley,Keishin quería preguntar sobre ello pero antes de poder hacerlo, se dio cuenta que frente de ellos estaba el pueblo dándoles la espalda caminando rumbo al exterior, frenaron en seco y volvieron a su forma humana.
—¿QUÉ CREEN QUE ESTÁN HACIENDO? - se oyó el grito enojado de Ikkei, al instante todos voltearon a verlo, algunos pasmados, otros con miedo y otros tantos serios.
—Padre— hablo una mujer algo regordeta de pelo castaño, única hija de Ikkei —Es lo que crees, no te pregunto cómo te has enterado, pero ya que lo sabes no creo que sirva de nada negarlo—
—¿Cómo se les ocurre tal atrocidad ?, que no entienden que este es nuestro castigo por perder el "cetro del rey", no tenemos permitido salir del bosque— habló con enojo.
—Pero de eso ya han pasado siglos— contestó uno de los hombres entre la multitud —Durante todo ese tiempo encerrados en este bosque no hemos tenido ningún contacto con el exterior de seguro ellos ya lo olvidaron—
—Es cierto— secundo ahora una joven Ya ha pasado mucho creo que ya es tiempo de abandonar esta prisión—
—¿Prisión? Dices prisión, este es nuestro hogar aquí crecimos todos y cada uno de ustedes incluyéndome no podemos abandonarlo, nuestro deber es cuidarlo— grito Ikkei.
—¿Cuidar qué? - respondió una señora —¿Este lugar está muerto ya no crece nada lo único que sigue en pie son estos estúpidos árboles enfermos, no hay animales, no hay comida ni siquiera agua, vivimos en condiciones precarias ¿crees que podemos seguir viviendo así? - los demás comenzaron a corear en aprobación a las palabras de la señora.
—Mamá— hablo Keishin fijando su vista en su madre.
Ella solo extendió su mano —Ven con nosotros Keishin, vamos a ser libres ven— Keishin camino a paso lento hacia su madre, pero antes de alejarse mucho de Ikkei este lo tomó del brazo y lo jalo hacia atrás de él.
—¿Qué no entienden que intentó salvar sus vidas? - habló el viejo Ukai —Si salen de este bosque morirán— Keishin quedó atónito ante las palabras de su abuelo no sabía qué hacer, no sabía si quedarse ahí junto a él o seguir a su madre no sabía nada, no entendía nada.
—No intentes engañarnos padre, esto solo muestra tu desesperación por mantenernos encerrados en esta jaula—
Todos y cada uno de los presentes miraban a Ikkei con lástima, hasta que se escuchó unas voces provenientes del interior del bosque y se logró ver a lo lejos como unos niños corrían en su dirección —¿Y sus hijos? - preguntó Ikkei desganado - ¿Piensan abandonarlos? -
—Solo es por ahora— descrito su hija —Sólo nos llevaremos a los niños que vuelen ya los bebés que podamos cargar los demás se quedarán y volveremos por ellos cuando podamos establecernos en alguno de los otros clanes—
—Mamá— se escuchó la voz a lo lejos de Hinata y una mujer de cabellera naranja se contrajo cubriéndose el rostro mientras las lágrimas comenzaban a escirir.
—¿Enserio? - preguntó con sorna Ikkei —Porque Yaichi no paraba de llorar diciendo que su mamá la había abandonado—
Una hermosa mujer rubia y de ojos pardos soltó en llanto tras las palabras del líder del clan No nos harás cambiar de opinión papá, Hirotaka-san— hablo esta vez refiriéndose a la mamá de Yaichi —Es por su bien, para que tenga un futuro mejor recuerda eso—
—Si, lo sé— respondió la rubia limpiándose las lágrimas.
—Vámonos— ordenó la primogénita de Ikkei.
—Alto, esperen— intentó detener el Ukai mayor mientras los niños llegaban detrás de él junto con Takeda, intentando seguir a sus padres —NO AVANCEN— gritó el viejo Ukai a los niños que se quedaron pasmados —Keishin sígueme— el viejo cuervo corrió detrás de su pueblo seguido por su nieto mientras los pequeños seguían insistiendo en ir con sus padres yendo detrás de ellos.
Al sentirse perseguidos los cuervos rápidamente se transformaron en su forma animal, volando entre las ramas de los árboles, ya faltaba poco podría respirar la libertad que tanto anhelaban, solo unos metros más.
Ikkei cambió rápidamente a su forma animal y alcanzó a uno de los cuervos que estaba hasta atrás de la bandada, sobrevolando encima de él se volvió a transformar en humano y se dejó caer encima de él aplastando su cuerpo contra el suelo, mientras el joven cuervo se volvía a transformar en humano. Keishin a un no entendía del todo esto, pero decidido confiar en su abuelo y seguirlo, agarrando a uno de los tantos cuervos que volaban por las alas estampo su cuerpo en el suelo, volviéndose inmediatamente este a su forma humana, pero eso fue todo, Keishin y Ikkei no pudieren detener a los demás cuervos que salían del bosque.
Por fin después de casi 3 siglos, por fin una vez más el clan de los cuervos volaban bajo el firmamento, mientras los primeros rayos de luz solar se colaban por las dunas de arena comenzando a pintar el cielo de colores y, abrazar el hermoso plumaje negro de estas aves que volvían a alzar el vuelo. El sol empezaba más y, más conforme los minutos transcurrían y, las aves que volaban una a una comenzar a caer en la arena como moscas volviendo a tomar su forma humana, comenzando a retorcerse y gritar en agonía mientras intentaban jalar aire hacia sus pulmones .
Dentro del bosque los jóvenes que han sido liberados ya del agarre de ambos Ukai veían todo paralizados, Keishin tenía la boca abierta no podía seguir ahí sin hacer nada, se dispuso a ir, pero en el momento en que dio indicios de move Ikkei hablo - No lo hagas ... terminaras igual que ellos—
Con lágrimas en los ojos mordió fuertemente su labio y apretó los puños, no podía creer esto, quería ayudarlos, pero no podía sus padres y amigos estaban ahí, los otros jóvenes estaban igual o peor que Keishin, cuando lo escucharon, una voz desesperada - ¡MAMÁ! - gritó Hinata mientras que se acercaba con los demás niños de tras de él, por fin pudo alcanzar a los mayores después de haber corrido tras de ellos y lo primero de vieron fue a sus progenitores a lo lejos pedir auxilio mientras se retorcía de dolor, no lo pensaron dos veces los niños y con lágrimas en los ojos corrieron en su ayuda.
—ATRAPENLOS— grito Ikkei —NO LOS DEJEN SALIR—
Takeda aún es su estado de estupefacción logro a llevar a cabo la orden del jefe del clan no entendía qué era lo que pasaba ni porque sus amigos y familia sufría, solo su cuerpo actuó por inercia, agarrando a Asahi para que no saliera running aunque el niño lloraba y pataleaba para que lo dejaran ir, Saeko agarro fuerte a Ryu y lo abrazó a su pecho mientras las lágrimas no dejaban de salir, su hermano igual que ella lloraba a mares, Akiteru tomo a Kei en brazos e hizo que este escondiera su cabeza en su cuello mientras las lágrimas arremolinaban en sus ojos y escuchaba el constante llanto de su pequeño hermano, Keishin pudo tomar a Yaichi del brazo ya Daichi de la cintura impidiendo que escaparan de su agarre mientras ambos niños pataleaba para soltarse,uno de los jóvenes de nombre Takinue logro agarrar a Enoshita ya Noya el cual mordía su brazo para soltarse, Shimizu se calló al corriendo, sin poder levantarse ahogándose en sus lágrimas, Narita y Kinoshita fueron detenidos por el otro joven de nombre Shimada quien lo apretó contra su pecho sintiendo las lágrimas escurrí en él, Ikkei pudo tomar a Yamaguchi, sin embargo Hinata escapó de sus manos yendo directamente al borde del bosque dispuesto a ayudar a su mamá, antes que pudiera salir un grito se escuchó —NO VENGAS— Hinata alzó la vista y ejecutar a su madre quien le hablaba con lagrima en los ojos —SHOYO NO VENGAS— la mujer estaba en el suelo mirando fijamente a su hijo, su piel blanca se había tornado negra como el ébano, al igual que la de los otros cuervos,de poco en poco todas aquellas aves que buscaban la libertad ardieron en llamas azules transformándose así en árboles negros, Hinata cayó de rodillas y lloro.
Ikkei observo todo mientras cargaba a Yamabuchi, él también lloraba, al igual que el resto de personal que estaba junto a él, he perdido mucho en tan solo unas horas, se abrazó fuertemente a la espalda de Tadashi soltando todas esas lágrimas de frustración "¿ por Qué ?, ¿por qué?, ¿por Qué Solamente habia podido SALVAR a dos? "-es por Eso Que no Podemos salir, es por Eso Que no Podemos volar Bajo el cielo azul ... aun no- MIENTRAS presenciaba el" amanecer azul ".
.
.
.
.
.
CONTINUARÁ ...
Pushi = Gato en el idioma papiamento
Nival y Real = especies de búhos
Jiji = Abuelo o viejo en japones
Yafu = Luna en guaraní
