Decidí que lo mejor que podría hacer por mi paz mental (sobretodo por ella) era meditar un poco las cosas y encontrar los pro de tal idea. Plagg seguía comiendo su queso, así que lo deje ahí y fui a la ducha para aclarar mi mente por todo lo que me agobió ese día.
El agua de inmediato me relajo los músculos y también me recordó algunas escenas que deberían ser censuradas que comenzaron a correr a toda velocidad por mi cabeza en ese momento que involucraron a cierta chica de coletas y traje rojo. Era difícil aceptar las cosas, pero los hechos hasta el momento eran bastante claros:
Yo era un chico pervertido
La chica que me gustaba no tomaba mis coqueteos en serio.
Tenía un problema para alejar a la imaginación y las escenas aptas para público adulto fuera de mi mente.
Cuando salí, el pequeño Plagg estaba totalmente dormido con migajas de queso en todo el rostro, sequé mi cabello dejándolo desordenado, como lucía cuando me transformaba en chat, camine de nuevo hacia el escritorio, donde la libreta continuaba abierta, con una perfecta hoja en blanco, esperando, aguardando la decisión final.
Mire nuevamente entre mi cama y el escritorio, debatiéndome interiormente por dormir o escribir, si era correcto o no, si estaba bien para mi, y sobre todo, por my lady…
-Demonios
Fue un segundo el que me tomó agarrar el primer lapicero y comenzar a escribir sobre la primera fantasía que tuve con lady bug, porque ¡Demonios! Yo necesitaba desahogarme con algo y a nadie le haría daño usar un diario para hacerlo, porque nadie tendría que enterarse excepto yo, porque esto era para mí, hecho por mí, y sin permiso de ser leído por nadie más.
Así que sólo escribiría y daría vuelta, dejaría con la tinta las cosas que en mi cabeza se estaban reproduciendo una y otra vez para evitar llegar a otros extremos. Eso era lo que haría. Esa era la verdad total.
Y qué mejor para empezar el diario si no era con la primera fantasía que había tenido con mi pequeña, dulce y maravillosa ladybug…
Querido diario:
He aquí la primera historia que plasmare en tus hojas, sobre el día que desee más que un beso de mi querida lady.
Aquella noche estábamos vigilando las calles de nuestro Paris, una noche poco iluminada, tan dulcemente electrizante con las sombras que se proyectaban en los tejados de las antiguas casas. Estaba recostado con mi transformación escuchando la tranquilidad de las calles cuando un cuerpo delgado se recostó al lado mío sin dar aviso de ello. Demasiado cerca y al mismo tiempo demasiado lejos.
-¿En qué piensas gatito?- mi pequeña lady pusó su rostro tan cerca del mío, que si estiraba mi cuerpo podía rozar sus labios con los míos. Por primera vez estaba cohibido, no sabía qué decir, porque ¿Qué puedes hacer para no estropear el momento?
Pero no necesite hacer nada más, porque fue ella la que tomó la iniciativa, en un movimiento rápido se levantó y se recostó encima de mi pecho, pasando sus delgadas manos en mi pecho, abrazándome y dejándome sin aliento.
-¿q..ue….. qu..e..que h…aces my.. my lady?- un tartamudeo nervioso me estaba dejando como un completo idiota ante mi dama ¿Cómo demonios se suponía que actuará en un momento que jamás espere que ella empezara?
-nada…- dijo mientras con sus dedos enguantados comenzaba a vagar distraídamente en mi pecho- solo quise ponerme más cómoda.
En silencio agradecí a cualquier dios que se hubiera apiadado de mí, porque esta oportunidad era única y por nada del mundo tenía que desperdiciarla. Rogué porque ninguna persona fuera poseída por un akuma en ese momento, porque necesitaba tiempo y si todo salía bien, sería mucho, mucho tiempo.
Acerqué mis manos a la cintura de my ladybug y me reconforte en no sentir un rechazo o un alejamiento, sino que por el contrario, se apretó todavía más a mi cuerpo, amoldando sus suaves curvas al mío.
-¿ya está más cómoda my lady?
-mucho.-
-me alegro ser útil para los apuros de mi damisela
Una risa cantarina brotó de sus labios y escondió tímidamente su rostro en mi pecho, dejando así un millar de mariposas en mi estómago y mi corazón latiendo como el de un colibrí. Subió una de sus piernas alrededor de las mías.
-es bueno tener un héroe personal para que te ayude en cualquier apuro ¿no?
Su mano que estaba en mi pecho subió hasta mi cuello, enderezándose un poco y quedando su rostro a la altura del mío. Sus ojos brillaban, mostrando el más hermoso azul, una bella mirada que era parte del ser más hermoso. Nos miramos fijamente sin decir nada, y acerqué solo un poco mi rostro, pero fue lo suficiente para probar el suave tacto de los labios de mi lady. Me aparté por temor a haber ido demasiado lejos, el temor que da el reventar la perfecta burbuja de amor.
Pero en vez de eso, mi amada catarina se acercó más y estrelló sus labios con los míos, primero un beso que probaba, que tanteaba el terreno, sin embargo, no era suficiente, para nosotros no parecía ser suficiente. Con sus labios entreabiertos, pedí permiso para profundizar el beso, para demostrarle el amor y la pasión que tenía contenida dentro de mí. Ella no me negó el acceso, y de inmediato nuestros labios se devoraban hambrientos, mostrando la necesidad que teníamos uno del otro.
Mi chica aferró sus manos a mi cuello y yo sólo pude apretar el agarre que aún mantenía en su cintura, buscando más, mucho, mucho más. Nos separamos cuando el aire se hizo necesario, pero nuestras frentes quedaron juntas.
Sus ojos estaban cerrados, su respiración era agitada y tremendamente sexy que no pude ignorar el hecho de que mi cuerpo había reaccionado a los actos de hace unos instantes. Sentía mi traje apretado en la parte baja de las caderas, y sabía que no sería difícil que ella lo notara.
Sus mejillas estaban sonrojadas, era tan linda verla así, vulnerable y dispuesta.
Acaricie su mejilla mientras ella abría lentamente los ojos y me miraba de otra forma, con hambre, como si de repente ese azul estuviera danzando con una llama roja. Me atrajo nuevamente hacia ella, volviendo a unir nuestras bocas. Me tomó de del cuello y jaló para acomodarme sobre de ella, sin ningún reparo, sin evitar el contacto, sin alejarme, sino por el contrario, deseando mi contacto, anhelando mi cercanía.
Nos acomodamos para que yo quedara encima de ella, sus manos seguían en mi rostro guiándome, controlando nuestro beso. Trate de no dejar caer todo mi peso sobre ella, y decidí explorar más allá, bajando mi mano por un costado, hasta la rodilla y de regreso hasta tocar la parte baja de su busto, un perfecto pecho firme que era merecedor de una atención muy especial.
-alguien esta despierto- susurro mi chica moteada mientras me mordía la oreja. Por completo olvide mi pequeño gran problema "ahí" abajo, y no pude hacer otra cosa más que sonrojarme fuertemente.
-gatito, tengo un lugar en mente mas apropiado para que…..
-¿Qué haces?
De repente la voz de plagg me sacó de mis pensamientos, mi compañero se había despertado al ver la luz todavía encendida, y curioso había ido directamente hacia donde estaba mi ahora recién estrenado diario. No espere a que lo leyera, sino que lo cerré de golpe y apague la luz sin esperar por nada.
-nada en particular, ven, vamos a dormir.
Lo tomé de la cola y nos conduje directamente hacia mi cama. Dejando mi diario en mi escritorio, y mi primer historia sin terminar.
Nota de la autora.
Este es mi primer fic con contenido lemon, asi que espero sus comentarios. Subiré mas fics de mis personajes favoritos, y creo que muchos serán románticos, pero también habrá comedia y tragedia hacia que estén pendientes.
