En cuanto salí a la calle, fije mi vista en el nuevo objetivo a vencer, pero increíblemente la calle estaba desierta. De inmediato tome mi bastón, intentando localizar a Ladybug, pero no había respuesta.
-demonios- maldije mientras cerraba la pantalla en el bastón. Si bien no estaba del todo seguro de ver a lady en estos momentos- especialmente ahora, después de todo lo ocurrido- necesitaba de su ayuda. No era el momento para sentirme avergonzado por ello.
Los gritos y la gente corriendo en dirección contraria a mi colegio me indicaron lo que necesitaba saber, o más bien, en donde se encontraba el ser que tenía que detener.
Corrí y entre directamente al patio del colegio, ahí, en medio del sitio estaba la causa del alboroto. Una chica vestida con un vestido negro con cinco franjas cruzándolo en diagonal. Sus manos enguantadas tenían adornadas pequeñas notas musicales y en su cabeza descansaban un sombrero de copa alta, acomodado de lado. Un gran camafeo colgaba de su cuello, rematando el atuendo.
Su máscara parecían dos notas musicales acomodadas de tal manera que cubrieran parte de su rostro, su apariencia era intimidante e imponente. Sus tacones resonaban mientras caminaba toda despreocupada, con las manos detrás de la espalda.
-vamos, salgan a jugar- canturreaba con una dulce voz. No se había percatado de mi presencia, así que me deslice por una de las puertas entre abiertas de uno de lo salones de la parte baja del colegio, esperando estar solo para hacer un plan y atrapar a la chica cantante, pero como siempre, la suerte estaba en mi contra.
Agazapada debajo de la ventana, Marinette cerró rápidamente su pequeña bolsa que siempre llevaba y me miró entre sorprendida y asustada. Me puse en cuclillas cerca de ella, para tener una mejor perspectiva de su cara.
-¿pero qué haces aquí Chat?- estaba recelosa y nerviosa " a lo mejor porque alguien la trato mal sin razón aparente" odiaba la voz de la conciencia, tendía a tener razón en la mayoría de los casos.
-bueno, no sé tú, princesa- ocupe el apodo que le había concedido aquella vez que trabajos juntos para vencer a Evillustrator, aunque al final el plan no había resultado- pero resulta que allá afuera hay una chica un tanto escabrosa que está pidiendo un baile conmigo- termine señalando hacia la persona que seguía caminando en la escuela, ajena de nuestro escondite.
-lo siento- dijo apenada pasándose una mano por su cabello- quiero decir ¿Por qué estás aquí, cómo, en este salón?- no parecía especialmente cómoda con mi presencia y me pregunte por un segundo si se debía a que la había interrumpido con algo.
-planeando la estrategia- le hice un guiño y le dedique mi sonrisa más coqueta, seguro de que con ello estaría más que encantada. Solo obtuve una pequeña sonrisa forzada que no estuve seguro de cómo interpretar. Marinette era un completo enigma para mí, y solo hasta ese momento me plantee una cosa: los enigmas me gustaban.
Sin embargo no pude pensar en nada más cuando el azote de la puerta contra la pared nos sobresaltó, con la misma ráfaga que me había sacado volando. El sonido de los tacones se hizo cada vez más fuerte hasta que al final la chica se acomodó en el marco de la puerta, moviendo un largo dedo con la mano de manera negativa. Lo primero que pensé es que tenía que sacar a Marinette de ahí antes de enfrentarme a aquel villano.
-no, no. No. Muy, muy mal chat, no escondas a las personas de bonita voz- dijo mirando sobre mi hombro. Me levante para tratar de cubrir lo mejor posible a Marinette- las personas de bonita voz no deben de ser escondidas, el mundo tiene que escucharlas, tienen que escucharme.
Su sonrisa llena de confianza me dijo que ya consideraba esto una victoria. Aun no tenía claro que se traía entre manos, pero no me quedaría el tiempo suficiente como para averiguarlo cuando una persona indefensa necesitaba de mi ayuda.
Saque mi bastón y lo extendí enfrente mío.
-por el momento, la única voz que escucharás será la mía ¿Qué te parece?- me puse en posición de ataque, listo para derribarla. Ella pareció pensárselo unos segundos antes de responder.
- una interesante oferta, pero por desgracia ese no es el interés que tengo en ti- entonces se señaló el dedo de su mano y comprendí lo que quería decir. Buscaba mi miraculuos. Todos lo hacían siempre- así que empecemos, tengo una apretada agenda que cumplir.
Abrió la boca y a pesar de que parecía estar gritando, ningún sonido salió de su garganta. En cambio una fuerte ráfaga de aire fue lanzada a nuestra dirección. Me agache para tomar a Marinette de la cintura y salte en el instante exacto para evitar el impacto. En el aire, estire mi bastón y golpee a Musa justo en el estómago, lanzándola lejos de la puerta y abriéndome camino para salir de ahí.
Corrí con Marinette hacia fuera de la escuela para que fuera a un lugar seguro.
-¿algo que quieras compartir conmigo?- pregunte alerta, mirando con dirección a la escuela, esperando a que "la musa" saliera.
-ella buscó niñas con una buena voz para el canto- dijo rápidamente Marinette- cuando estuvo lo suficientemente cerca de ellas, aferra su mano alrededor del cuello de la persona y me pareció ver que extraía una luz, luego la puso en su collar. – señalo a la altura de su pecho para hacer una referencia de donde estaba su collar, no pude evitar dejar a mis ojos en ese lugar más tiempo del necesario.
El sonido de tacones nos advirtió que pronto no estaríamos solos.
-gracias por la información, mi princesa, pero necesito que dejes que este caballero de brillante armadura se encargue de la situación- le señale con la mirada hacia una dirección- ve y escóndete antes de que te quite tu preciosa voz- antes de voltearme, estoy casi seguro de que vislumbre un leve tono rosado en sus mejillas.
Marinette no peleó mientras se fue a esconder y yo corrí para darle algo de tiempo y rogar porque my lady llegará rápido, esta parecía ser una de esas veces en las que se tomaba su tiempo para hacer su entrada.
Musa salió y su rostro no parecía contento en absoluto.
-¿Dónde está la chica?- su grito casi rompe mis tímpanos, debía admitirlo, tenía pulmones.
-lo siento, su actuación terminó, pero la nuestra acaba de empezar- separe mi bastón en dos, para tener una doble arma de ataque. Estaba convencido de que en ese camafeo estaba el akuma, y si me acercaba lo suficiente, quizá podría romper la cadena y obtener el objeto.
Era en este momento donde agradecía practicar de vez en cuando esgrima con dos espadas. Corrí para ejecutar mi plan, pero ella no se quedó quieta, sino que volvió a lanzar su golpe de viento contra mí. Salí despedido por los cielos, sin control de mi cuerpo, y estaba seguro de que la caída seria fea cuando, justo a tres metros para aterrizar sobre el asfalto, un yoyo se enredó en mi vientre y tiro de mí.
Caí sobre mi trasero, a mi lado los pies y parte de la silueta de mi lady estaban ya listos para la batalla. Siempre tan imponente y valiente, en ese momento agradecí que al menos apareciera en los momentos más oportunos.
-¿nueva novia Chat?- preguntó con un toque de diversión en la voz- deberías de cuidar no hacerla enojar.
-muy graciosa- dije parándome a su lado. Iba a preguntar sobre su retraso, cuando alguien quiso hacerse notar.
-tu voz…- musa parecía especialmente encantada con la aparición de mi lady- esa voz…. ¡quiero tu voz!- fue la sentencia antes de lanzar su peculiar poder sobre nosotros. Tanto ladybug como yo hicimos escudos con nuestras respectivas herramientas de luchas y tratamos de permanecer el mayor tiempo posible en el mismo sitio. Pero el viento era demasiado fuerte y nos empujaba.
-¿una admiradora tuya?- bromee mientras lady me señaló hacia arriba, quería que brincara para salir de su mira por unos segundos. Asentí y esperamos a que tratará de lanzar un segundo grito fantasma antes de brincar hacia el tejado.
-tenemos que quitarle su camafeo- le dije a lady en cuanto tuvimos un minuto para descasar. Ella asintió
-pero debemos de inmovilizarla primero ¿sabes si alguien más está en la escuela?
Me encogí de hombros, no había tenido tiempo para una evaluación completa de zona. La chica a mi lado suspiro mientras se adentraba en el edificio. La seguí, pensando en sí Marinette estaría a salvo. Casi inmediatamente escuche esa molesta voz en mi cabeza "si estas tan enamorado de ladybug, ¿por qué piensas en Marinette?" de inmediato la mande callar. Me preocupaba mi amiga, además después de como la había tratado, era normal que pensara en ella ¿no?
-hey, Chat ¿Qué estás haciendo?- la voz suave de Ladybug me volvió a la realidad. Estaba con la chica que amaba, no podía preocuparme por nada ni nadie más ahora, tenía que centrarme o sino alguno de los dos podría estar en peligro.
Pero como siempre pasaba, el villano hacia su dramático acto de aparición. Esos tacones nos estaban ayudando mucho a escucharla, pero a la vez estaban siendo una constante molestia.
-ladybug, esa maravillosa voz será perfecta para mí- dijo Musa señalando directamente hacia mi lady, ¿Cómo se atrevía?- no importa cómo, tu Miraculous y tu voz serán mías.
Me enfade, nadie amenazaba a ladybug si yo podía impedirlo. Desde mi posición, lance mi bastón directo a ella. Lo esquivo, pero al menos dio algunos pasos hacia atrás. Ni loco dejaría que se acercara y le tocará la garganta. Gracias al cielo que Marinette me había advertido "y ahí vas otra vez a pensar en ella" deje que la conciencia hablara, pero esta vez solo decidí ignorarla. Tendría tiempo para lidiar con esos problemas más tarde.
-yo me encargó de ella, tu revisa- dije, girando mi bastón entre mis dedos. Ladybug no discutió y se alejó corriendo.
-no me guardes rencor, Chat, tu voz es bonita, pero definitivamente no es lo que buscó- Musa se cruzó de brazos mientras con la mirada seguía a Ladybug- en cambio la de ella es perfecta, así nadie podrá decirme que mi voz no es lo que se necesita, nadie me rechazara- elevó la voz para decir esto último. Así que deduje que era parte del porque se había trasformado. Tenía que detenerla antes de que le hiciera algo a my lady.
Arremetí contra ella, pero por más que intentaba acercarme lo suficiente para golpearla, esquivaba mis golpes. No trataba especialmente de atacarme, sino correr hacia el interior del colegio. Un mal movimiento, y termine siendo lanzado a un lado. Ella aprovechó la oportunidad y se internó en el recinto. Me levante y brinque, lanzado mi bastón para interponerlo enfrente suyo
-¿alguna prisa?-. Rogué porque my lady no hiciera ningún ruido que alertará su ubicación.
-¿todavía aquí?- contestó. Me planté frente a ella. Tenía que detenerla a como diera lugar.
Entonces un destello del camafeo me impulso a estirar la mano y tratar de arrancarlo. Mala elección. En un instante Musa puso su mano en mi cuello. Aunque trate de liberarle, no pude, y en menos de dos segundos, sentí un hormigueo en mi garganta. Lo siguiente que supe era que mi voz estaba en modo off. Estaba en problemas.
-¿alguna palabra?- dijo la chica, tomando el destello que sobresalía de sus manos y poniéndolo en su camafeo. No pude responder, ¡ESTABA MUDO! Ella sonrió con suficiencia. .-eso creí.
En ese momento escuche la voz aguda de Chloe gritando desde la biblioteca. - ¡LADYBUG ME VINO A RESCATAR!- su fanatismo sería la perdición de my lady.
-te encontré- sonrió Musa mientras caminaba hacia la biblioteca, a pesar de mis intentos por detenerla, me lanzó contra la pared. Cuando trate de gritar me recordé que alguien me había quitado mi voz, por lo que todo lo que podía hacer era llegar más rápido que ella.
Por fortuna, conocía mejor que ella la escuela, y a pesar que me dolía gran parte del cuerpo por el impacto, no dude en salir volando para advertir a mi lady del peligro que corría, y claro para ayudarla.
Entre en la biblioteca por una puerta alterna, y moví mis orejas para captar los sonidos. Fue fácil encontrar a las chicas: eran Chloe, Sabrina y Ladybug tratando de separar de su cuello a la primera. Sin duda la más grande- y loca- de sus fanáticas.
En cuanto me vio comencé a mover los brazos, intentando patéticamente de advertirle.
-¿Qué ocurre Chat?- seguí con mis movimientos, y cuando fracase en tratar de darme a entender, señale mi garganta. Eso pareció despejar todo.
-necesitamos un plan, ahora- dijo, mirando entre las chicas y yo- ustedes deben de ocultarse hasta que podamos desakumatizar.- les señalo un cuarto que era usado de almacén. Tanto Sabrina como Chloe estaban dispuesta a obedecer, cosa rara en Chloe, porque por lo regular era del tipo que gustaba de no escuchar las indicaciones.
Debido a que era la biblioteca, el sonido exterior no era percibido, por lo que no escuchamos el taconeo acercarse. Las dobles puertas se abrieron estrepitosamente y Musa se acomodó en el medio, imponiendo su presencia.
-¿lista para perder tu voz?- Tanto ladybug como yo nos acomodamos, listos para saltar a la acción, pero Chloe se adelantó.
-nunca tendrás mi hermosa voz, porque ladybug me protegerá- la chica la miro de reojo, completamente indiferente a Chloe.
-nunca querría una voz como la tuya- dijo al final. Su error. Antes de que pudiéramos reaccionar, la hija del alcalde hizo lo que mejor sabía hacer: ponerse a gritar y quejarse, una pataleta digna de ella. Un berrinche que incluso dejó petrificada a Musa, quien se tapó los oídos, sensibles a la voz estridente.
-tenemos que detenerla- no estaba segura de a quien se refería pero tenía mi apoyo en ese momento. Asentimos para decir que estábamos de acuerdo- Lucky Cham.
Lo que arrojó fue algo completamente inesperado: un pequeño silbato.
-¿y que se supone que haga con esto?- dijo cogiendo el silbato. Me encogí de hombros. Normalmente, ella sabía cómo actuar con los artículos, no yo. Frunció el ceño, concentrándose y obtuvo la respuesta que necesitaba- sus oídos son el punto débil. Toma sopla esto- me puso el silbato entre los labios- a la cuenta de tres. Uno… dos….tres.
Ladybug corrió mientras yo sonaba el silbato, un fuerte ruido, que incluso me molestó por unos instantes estuvo reproduciéndose una y otra vez. Si Musa estaba mal por la voz de Chloe, el silbato la derrumbó por completo. Ladybug salto por encima de ella y le arrancó el collar.
Liberó el akuma y le purificó. Y gracias a dios mi voz regresó.
-gracias, my lady- dije coquetamente mientras chocábamos los puños- estoy seguro que sin mi voz, seria imposible decirte lo puurrfecta combinación que somos.
-creo que te prefería de la otra forma- bromeo, mientras comenzaban los pitidos de sus aretes.
-hora de irse, te encargo el resto- me dio una palmadita en el hombro y salió corriendo. Siempre con tanta prisa. Trabaje con todo lo necesario y en cuanto me desocupe, salí del colegio. Necesitaba descansar un poco, pero quería hacer una cosa más antes de ir a casa.
Busque entre algunos sitios hasta que encontré lo que buscaba, o más bien, a quien buscaba. Marinette caminaba en dirección al colegio. No pude evitar mirarla fijamente. Estaba bien. No me acerque, solo la observe, hasta que salió de mi campo de visión. "¿seguro que no te interesa?" la voz de mi conciencia haciendo aparición por tercera vez en el día. No estaba seguro, pero parecía que esta relación de voz en mi cabeza y yo comenzaba a trasformarse en algo más serio.
Ignore todo y brinque hasta entrar en mi casa. No entre por la puerta de enfrente, sino que me metí por mi ventana. De inmediato las ropas de Chat desaparecieron, dejando en cambio a un Plagg hambriento y un Adrien con mucho sueño.
Ni siquiera dije algo, sino que caí directo en la cama. Y soñé… vaya si soñé.
Cuando me desperté, cerca de las 9 de la noche, Plagg se encontraba mirando en la televisión lo que había y yo me encontraba en un serio conflicto. Iba a plasmar un nuevo sueño en mi condenado diario, solo que en esta ocasión no era lady bug la protagonista de mi fantasía.
En esta ocasión y por muy loco que sonara, la chica de mi sueño había sido Marinette.
