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Imagen: El cuadro Noctámbulos de Edward Hopper. Propuesta 9 por mí en "Escribe a partir de una imagen" del foro Proyecto 1-8.
Personajes: Miyako, Ken
Género: Romance, Angst
Summary: Madrugadas de hombres tristes y labios pintados de rojo.
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Espejismo
13. Solo de madrugada
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—Hola.
Ken levantó la cabeza de la barra. El traje le apretaba demasiado en los hombros.
—Hola… —saludó, dudoso.
Miyako sonrió. Tenía los labios pintados de rojo.
—Pareces triste.
—Lo estoy.
—Me gustan los hombres tristes.
Él rio ligeramente. Dio un trago a su café. Siempre había pensado que el mejor momento para beberlo era la madrugada.
Ella siguió mirándole. Se llevó una aceituna a la boca, intentando ser sensual.
—Y, ¿por qué estás triste?
—Estoy cansado de no saber qué camino tomar.
—A veces eso da igual. A veces lo único que importa es quién vaya contigo.
—Y otras veces sí que importa.
El camarero se acercó para preguntar si querían algo más. Ken se pasó una mano por la cara, estaba cansado. Miyako se preguntó por qué iba tan bien vestido.
Bebieron en silencio. Salieron juntos del bar. Él quiso pedirle un taxi, porque era muy tarde, ella se quitó los tacones y se subió a sus brazos. No necesitaba más transporte.
Las calles eran naranjas y negras, los suelos estaban encharcados sin agua.
Llegaron hasta la casa de Miyako. Ella le invitó a que subiera. Ken se negó, pero le pidió su número de teléfono. Cuando ya se habían despedido, él volvió sobre sus pasos.
—¿Por qué me has invitado? No me conoces.
—Te lo he dicho. Me gustan los hombres tristes. Pero solo de madrugada, cuando me pinto los labios de rojo.
—No solo estoy triste por las noches.
—¿Me llamarás? ¿Para que compartamos una madrugada?
—¿Y nada más?
—No mientras estés triste.
Miyako sonrió y entró en el portal. Ken se quedó allí hasta que la mañana llegó. Seguía siendo un hombre triste, así que se marchó.
