Bien, estamos atrapados, sin escapatoria, con una cosita tan diminuta que debería de dar ternura, y sin embargo tenemos miedo de lo que nos pueda hacer asi qué ¿Cuál es el plan?

¿Plan? Enserio me estaba preguntando por un plan cuando mi capacidad de razonar había decidid tomar una vacaciones sin fecha de retorno. Sin duda mi mente parecía estar en mi contra a veces. Pero el punto importante en aquel momento no era saber eso, sino la cosita roja que cada vez parecía más impaciente y enojada.

¿Qué, exactamente, debía decirle? Mis verdaderas intenciones era algo impensable, sería como pedir que me tiraran desde la torre Eiffel. Por otra parte, no tenía nada mejor que decir. Esta podía ser mi sentencia, se esa pequeña kwami me veía como una amenaza para su portadora, no cabía duda de que le advertiría de mi presencia y terminaría siendo un pervertido del cual debería de estar lo más alejada posible.

No podía dejar que hiciera eso, ella era mi luz, la amiga y nada en el mundo me debería de alejar de ella. Demasiadas cosas estaban pasando por mi cabeza, cada segundo más de silencio parecía hacer crecer una llama dentro de esa pequeña motita roja.

-sigo esperando una respuesta- sus bracitos estaban cruzados sobre su pecho, su ceño fruncido, su boca apretada en una fina línea. Diablos, sería bueno si salía entero de esto.

Detrás de ella, Plagg miraba entre ella y yo, su cara no me decía nada en absoluto, pero en cuanto sus ojos se toparon con los míos solo atinó a alzar los hombros. Sin más. la pequeñita siguió la dirección de mi mirada y sus ojos se estrecharon más al ver al mi kwami negro, él de inmediato trago saliva e incluso bajo la mirada hacia sus pequeños pies, como si estos fueran los más interesante de todo el asunto.

-no creas que me olvidado de ti- lo señaló con una de sus manitas y Plagg saltó ante la acusación inminente- tú tienes tanta responsabilidad en esto como él- movió su manita para señalarme a mí, pero sin verme.- aún no puedo creer que te hayas dejado convencer… pero ya arreglaré cuentas contigo, en cuanto a usted- sus ojos se volvieron a enfocar en mí- o hablas ahora o voy a despertar a Marinette y veremos que tiene que decir ella.

Mierda, habla, estúpido rubio, si no quieres que Marinette nos tache de pervertidos y nos separe de su lado. ¡AHORA!

Cuando la kwami no vio ningún movimiento de mi parte, comenzó a descender para atravesar la ventana y probablemente despertar a su portadora, y fue cuando finalmente mi lengua cobró vida y comencé a hablar.

-¡NO LO HAGAS! ENSERIO, NO ESTOY SEGURO DE LO QUE ME PASO POR LA MENTE, PERO QUERIA ESTAR CERCA DE ELLA, SOLO QUERIA VERLA SEGURA, A SALVO, HOY NO FUE MI DÍA Y AL MENOS PODER SABER QUE ESTABA DESCANSANDO ME HARIA SENTIR MENOS ESTUPIDO- ni siquiera estaba seguro de que había dicho, y lo dije con una voz susurrante y rápida, algo reprimida. La pequeñita se quedó quieta, esperando por más.

-necesito que me escuches- dije, algo más calmado, aunque sentía las emociones a flor de piel, las manos me temblaban y los latidos del corazón estaban tan rápidos que sentía como me punzaban los oídos. Estaba nervioso, ansioso e incluso asustado de como una mala decisión me estaba alejando poco a poco de lo que quería, de la persona a la que quería. – quiero contarte todo, no solo lo de esta noche, sino toda la historia, si al final decides decirle todo a Mari, estaré bien con ello, pero por favor escucha mi versión de los hechos.

-bien- fue todo lo que dijo mientras se alejaba de la ventana y se iba a sentar al balcón dándole la espalda a la espectacular vista de las luces de la ciudad. Deje salir un respiro, tratando de controlar los intensos latidos de mi corazón. Plagg estaba a mi lado, de hecho tomó lugar sobre mi hombro izquierdo y aunque parecía asustado de su contraparte, no parecía querer esconderse, simplemente susurró

-por favor, omite la forma de pago que estado recibiendo por ser tu alcahuete- lo dijo bajito, tratando de evitar mover mucho los labios y sin quitarle los ojos de encima a la kwami roja.

Interesante, pero no debemos de concentrarnos en ello ahora, sino que tanto vamos a decirle a esta pequeñita, y rogar para que al final, no estemos colgando del barandal con una mi lady furiosa.

Me acerque, pero tuve miedo de verla directamente a la cara, así que recargue mis brazos sobre el barandal de hierro forjado y comencé a relatarle todo…o bueno casi todo. Ni loco le contaría del diario, mucho menos de las fantasías.

Obviamente ella se dio cuenta de que yo era Chat Noir, así que estaba al tanto de mis fallidos de intentos para que ladybug me diera una oportunidad para conocernos más allá de los compañeros de batallas que éramos. Así que le conté el resto, como poco a poco fui viendo las similitudes entre ladybug y Marinette y finalmente como llegue a la verdad. Por supuesto, y para darle un poco más de variedad a la historia, le conté la confusión que tuve con mi amigo Nino cuando pensé que a ambos nos gustaba la misma chica y que incluso yo había estado dispuesto a ayudarlo, cuando todavía no había descubierto la identidad de su portadora.

Y luego le conté lo que sentí cuando supe que saldría con Natanael, lo aliviado que me sentí al vernos todos juntos y luego el nudo que se me hizo cuando los deje. No le dije que había usado la trasformación para seguirlos, pero si el hecho de que llegue a esa noche como Chat Noir.

Suspire, conté toda mi historia sin pausas silenciosas, y la kwami en ningún momento me dijo nada, ni quise voltear a verla por miedo de encontrar algo que me asustara en su mirada, o peor aún, algo que me dijera lo mal que había actuado.

-sé que todo esto no justifica nada de lo que hice esta noche- mis palabras tenían algo de verdad, en cierto modo, no pensé con claridad, y ahora que reflexionaba, la niebla que había en mi mente en el momento que decidí estar en el cuarto de Marinette me cegó por completo. Fue estúpido, impulsivo y completamente fuera de lugar. Me avergonzaba pensar que esa persona que invadió la privacidad del cuarto de una chica fui yo, pero lo echo, hecho estaba. – en realidad nada justifica que haya venido hasta aquí esta noche y que me haya aprovechado de la información que sabía para pedirle a Plagg que te distrajera. Fui estúpido…

-impulsivo, tonto, cabeza hueca, mentecato- Plagg ahora sí parecía muy animado en seguir una lista de insultos para mí.

-gracias Plagg- apreté ligeramente los dientes cuando lo dije, lo que le dio a entender a mi Kwami que era momento de cerrar la boca si amaba su apestoso queso.

-lo cierto es que…- hice una pausa, respire hondo y me arme de valor para voltear a mirarla- no puedo decir que lo que hice fue la mejor decisión, ni siquiera fue algo correcto, pero la cosa es que cuando se trata de la persona que quieres, es dificil pensar con la cabeza, es decir lo haces, eso seguro, pero no con lógica o con sentido común. Solo, bien, solo eres impulsivo, loco, comentes cada acción que no te creías posible de hacer, pero al final, solo por verle un par de segundos, si tan solo tiene una sonrisa de su parte, cualquier cosa, eso hace que todo lo demás valga la pena.

Ella me miraba con esos intensos ojos violetas, su rostro impasible, su cuerpecito sin crear ningún movimiento. Me sentí examinado a conciencia, como si pudiera entrar en mí y ver a través de todo. No me dijo absolutamente nada, y sinceramente no sabía si debía de tomarlo como algo bueno o algo malo.

-¿Por qué lo ayudaste?- a pesar de que seguía viéndome, sabía que esa pregunta no era dirigida a mí, sino al pequeño que seguía sentado sobre mi hombro. Lo mire de reojo, y esté solo atinó a alzar los hombros.

-es algo loco, pero no es un mal chico, después de todo, es un portador.

Enserio ¿Plagg acaba de hacernos un cumplido?

Estaba bastante sorprendido, es decir, no es que nos llevemos mal ni nada parecido, pero Plagg no es de las personas que te dice las cosas que piensa de ti, y menos en una situación así. Eso me hizo apreciarlo un poquito más. Esa pequeña bola de pelos con bigotes era el mejor cuando se hablaba de amigos.

-además- dijo, con un tono algo coqueto, nada propio de él- ahora que ya él sabe sobre la identidad de ella, será más fácil en trabajo, incluso podemos estar más tiempo juntos- voló y se acomodó a ella, su comportamiento no era nada parecido a como era en casa, ni siquiera con su amado queso Camembert. ¿Qué diablos pasaba aquí?

.ya vas otra vez con eso- la pequeña se alejó del intento de abrazo de Plagg y se acercó a mí, quedándose a la altura de mi rostro- Creo que lo primero es hacer las presentaciones adecuadamente, mi nombre es Tikki, es un placer conocerte al fin, actual portador del Miraculous de la destrucción, Adrien Agreste – se inclinó ligeramente, haciendo una reverencia propia de la cultura oriental.

De inmediato reaccione y como pude, busque inclinarme para saludarla con el mismo respeto que ella me estaba mostrando.

-el… el placer es mío, kwami de la creación- tartamudee durante toda la oración. Se supone que esto era una especie de interrogatorio, pero su voz no se escuchaba molesta, ni enojada, de hecho, era completamente lo opuesto a cualquier emoción, y eso me desconcertaba aún más.

-bien, bien, suficiente- interrumpió Plagg- dime Tikki, ¿En qué estás pensando exactamente?- Me levante rápidamente para verla mejor. Al principio me observaba con un semblante serio, pero luego su máscara calló y reveló una sonrisa cálida.

-estoy segura que no hubo ninguna mala intención detrás de tus acciones, llámalo intuición, pero reconozco cuando alguien tiene el corazón oscuro, y el tuyo no es el caso, pero, por favor, no lo vuelvas a intentar, no creo que Marinette reaccione bien con una noticia como esa.

No, claro que no tenemos un corazón oscuro, pero si uno muy hormonal y pervertido.

Me quede anonadado ante lo que había pasado con Tikki ¿enserio no haría nada? ¿Eso era todo lo que me diría? Mi mente estaba preparada, pensé en todos los escenarios posibles, muy malos escenarios, y sin embargo ella acababa de decir que simplemente no lo debería de volver a intentar ¿en qué mundo esa posibilidad era siquiera pensada?

Hey deja de quejarte, a pesar de toda nuestra imprudencia hemos salido bien librados de esta, date cuenta que se puede considerar una pequeñita victoria.

Si, el problema no era eso, sino que yo tenía otra cosa en mente, le había dicho a Marinette que podía soñar conmigo las veces que ella quisiera, y con eso me refería a que iba a visitarla la mayor cantidad de noches que me fuera posible, pero ahora Tikki sabía mi identidad, sabía lo que había hecho y era bastante claro que no me dejaría regresar así como así. Era gato muerto.

Me quedé tan perdido en mis pensamientos que no escuche la pregunta hasta que Plagg puso sus manos enfrente de mí.

-hey, responde, te hicieron una pregunta.

De inmediato vi a lo que se refería. La pequeña Tikki estaba cerca de mí, y por su semblante parecía esperar algo, ¿Qué? No estaba seguro.

-perdón ¿Qué decías?

-te pregunte como descubriste la identidad de Marinette, es más que obvio que lo sabías si mandaste a Plagg a sacarme de la habitación

Oops, no pensamos en eso ¿Ahora que se supone que decimos?

No podía decirle que mi voz interna me hizo tener un sueño sumamente erótico donde al final, después de hacer quien sabe cuántas cosas Ladybug se destapaba frente a mí. Y que por ese sueño comencé a comparar y cuando tuve la oportunidad confirme mis sospechas.

No, no, no, no digas ni una palabra de eso, Inventa algo, se creativo, si tu mente puede conjurar cualquier clase de imagen decadente y dignas de películas para adultos, puedes con este simple inconveniente.

-yo…bueno…- sentía como las mejillas se me ponían coloradas, de seguro ahora tenía un delatador color rojo jitomate- la verdad… es que fue… una gran casualidad- ¿Qué diantres se supone que quería decir con eso?

-mmmmm- juró que su mirada se entrecerró y su escrutinio fue tan detenido que estaba seguro que mi rostro estaba perlada de un sudor nervioso y frío- ¿así que fue casualidad? ¿Exactamente que fue casualidad?

Mierda, mierda, mierda. Alerta roja, vamos, piensa antes de hablar, di algo creíble.

-en realidad, fue un poco de buena suerte y mucha observación. Vi similitudes, me hice ideas locas, luego pasaron cosas y termine confirmando mis suposiciones- hablé tan rápido que sentí como las palabras se amontonaban en mi lengua. Era obvio mi nerviosismo y mi inútil intento por dar explicaciones cortas para evadir el tema.

-y exactamente ¿Cuáles fueron esas cosas que pasaron?- ahora si me encontraba en un verdadero interrogatorio. Con la mirada de Tikki y su presencia cada vez grande, sentía un acecho cada vez más grande y eso me estaba poniendo las cosas difíciles.

-vamos Tikki, deja al chico- de alguna extraña forma, Plagg parecía estar completamente a mi lado, ya que se interpuso entre ella y yo, impidiendo verme.- después de todo, pensé que te alegraría verme, ha pasado mucho tiempo.

-claro que me alegra verte Plagg, pero también me preocupa que Marinette sea descubierta, en esta ocasión fue su compañero, lo cual es un alivio, pero ¿y si hubiera sido otro?- sólo de pensarlo se me hizo un pequeño nudo en el estómago. ¿Alguien más sabiendo el secreto de Marinette? La simple idea me hacía querer apretar los puños y golpear una pared. Nunca lo permitiría, primero se las verían conmigo antes de siquiera decir algo. Este secreto era suyo, y ahora mío, y lo protegería con mi vida.

Y entonces caí en cuenta en algo. Esto de las identidades era un secreto que ahora ambos compartíamos, nuestro secreto. Y vaya si eso no me hizo crecer un poco el ego y el orgullo.

Un poco, yo diría que creció como…

Callé a esa voz como pude, ya habíamos tenido suficiente de sus ideas por una noche. Me importaba poco si fuera parte de mi o no.

-Pero no lo fue, y sinceramente creo que la insistencia de Adrien por saber la verdadera identidad de ladybug fue algo que influyó mucho en que descubriera la verdad. Haz hecho un buen trabajo con ella, Tikki, sabe cuidarse y cuidar todo lo que hay a su alrededor- vaya, el día de hoy Plagg era una cajita llena de sorpresas y buenos deseos, me pregunté que más pasaría. – Además, ha pasado mucho tiempo desde que estos dos son héroes, creo que ya era necesario que alguno de ellos encontrará las similitudes que había, digo al menos con Ladybug era fácil darse cuenta del parecido, este chico sí que cambia por completo con la trasformación.

-Hey, no hables como si no estuviera aquí, puedo escucharte, sabes- dije cruzándome de brazos y poniendo mi mejor cara fingida de enfado.

-No digo nada que no sea cierto- Plagg, tan maduro como siempre, me enseñó su lengua, luego su rostro se transformó, una mirada sospechosa y una risa asomándose en sus labios me hicieron dudar acerca de lo que venía a continuación. De inmediato se volteó y siguió hablando con su contraparte como si nada- oye, ¿Por qué no ponemos las cosas parejas?

-de que estás hablando Plagg- la Kwami movió la cabeza ligeramente hacia la derecha, poniendo mayor atención a lo que sea que ese pequeño granuja tuviera que decir.

-bien, siento que te inquieta el hecho que solo uno de los héroes de París sepa la identidad del otro, así que para dejar las cosas a mano, ¿Por qué no decirle a Marinette cual es la verdadera identidad de Chat Noir? Estoy seguro que…-

-¡NO!- tanto Tikki como yo gritamos ante la loca idea de Plagg. Yo porque seguro que ese pequeño sinvergüenza quería sacar provecho de la situación, o peor aún, deseaba una revancha por las cosas que le pasaban a mi lado, y exhibiéndome con Marinnette sería algo perfecto. Aunque no supe cuáles serían los motivos de Tikki para decirle no a una idea que de alguna manera ayudaba a su portadora.

-Plagg, no es el mejor momento para planear algo así- comenzó a dar explicaciones- y además no veo porque sería necesario.- suspiró mientras miraba hacia la ventana que bajaba al cuarto de Marinette- como sea, ha sido una larga noche y estoy segura que todos queremos descansar, ya en otra ocasión hablaremos más detenidamente acerca de todo esto.

-tienes razón, debemos de descansar- Plagg voló hasta estar a mi altura.- Entonces…¿Te vemos mañana?

Di que sí, necesitamos una excusa para venir aquí mañana.

No supe cómo decirle acerca de lo que le había hecho y dicho con Marinette hace solo unos momentos. Y ahora no era el mejor momento para sacar a colación algo así. Por lo tanto debía de pedir un milagro para poder venir otra vez.

-No sé si sea una buena idea- Tikki miraba hacia la ventana, pensando en la chica que dormía cómodamente en su cama.

-vamos Tikki, hemos estado mucho tiempo lejos, ¿No me has extrañado?- el rostro de Plagg era todo un suceso para mí. Tenía un ligero puchero y juró que sus ojos brillaban como si estuvieran a punto de llorar.

Muy bien, tenemos que interrogar muy seriamente a nuestro Kwami. ¿Soy el único que piensa que estos dos tienen algo más de lo que sabemos nosotros?

-Plagg, ya hablamos de esto antes- se acercó a él, sus manitas rodeándolo y dándole un pequeño abrazo de consolación- claro que te he extrañado mucho, viejo amigo.

Auch, y ese fue un home run directo a la friendzone.

-Ahora tienen que irse- se separó de Plagg y me dirigió una mirada que no supe cómo interpretar.- Sabes que decir.

-entiendo- mire de reojo a Plagg, que este a su vez no dejaba de ver a la pequeña motita roja- Plagg, transfórmame.

Un halo de luz verdosa se presentó y en un segundo estaba dentro de mi traje de Chat Noir.

-supongo que te veremos después- dije, a modo de despedida y porque sinceramente ya no sabía que más decirle.

- Buenas noches, Chat- su ligera inclinación y sus buenos modales me hacía sentir como un patoso niño hormonal sin educación.

Bueno, lo de hormonal yo no lo negaría, pero lo otro creo que podemos suprimirlo de la oración.

Hice una ligera inclinación, tome mi bastón y lo estire para lanzarme hacia el siguiente tejado y correr hacia mi casa. En cuanto llegue a mi tejado, me quede recargado contra una de las columnas, justo del lado en el que estaba la ventana de mi baño.

Bien, no fue el mejor día de nuestras vidas, pero al menos ve el lado positivo, estuvimos mucho tiempo con ella.

Si, si por mucho tiempo entendíamos la salida grupal y mi repentino y loco ataque de posesión que se apoderó de mí y literalmente me llevó a rastras a su hogar. Ahora que estaba en soledad, me deje caer, recargando mi espalda contra la pared y mi cabeza toco el frio de la roca, mientras pensaba en todo lo que había ocurrido en tan pocas horas. Agradecí mi momento de cordura y sentido común cuando tuve la sensatez suficiente para evitar meter la pata con Marinette a nivel catastrófico.

Sin embargo, te recuerdo que de alguna manera has hecho un movimiento poco común. Esa idea de que pases un rato con ella durante cada noche no es precisamente lo mejor que encontramos ¿verdad?

Ciertamente, no fue lo mejor que pude decir en ese momento, tanto así que ya me estaba arrepintiendo de haber abierto la boca sin pensar. Pero ahora esta amenaza debía de convertirla en una oportunidad, una oportunidad única y muy ventajosa que de ser moldeada adecuadamente me permitiría ser parte de la vida de Marinette.

Como dijo Tikki, necesitaba descansar, decían que si consultabas las cosas con la almohada, a la mañana tendrías una perspectiva muy diferente de las cosas por la mañana. O al menos eso era lo que yo creía creer.

Entre en mi cuarto de baño, ahí deshice mi transformación y como siempre. Plagg salió corriendo hacia la bandeja de plata llena de queso. Le escuché comer con avidez y sin muchas ganas de hablar de lo que había- o más bien no había pasado- abrí la ducha y me metí sin siquiera quitarme la ropa. El agua caliente me ayudaba a relajarme, y yo esperaba, también a aclarar mi mente. Cuando sentí que la ropa pesaba mucho sobre mi cuerpo, comencé a aventarla, cada prenda se impactó con fuerza en la pared contraria a la ducha.

-hey, deja de actuar como un chiquillo en pleno berrinche- no supe exactamente en qué momento llegó Plagg, su rostro cubierto de migajas de queso- pensé que después de estar todo el rato con la chica te sentirías mejor ¿Qué ha pasado?

Me reí sin humor.

-¿qué ha pasado? Ha pasado que por un momento he perdido la maldita cabeza y casi cometo una locura que pudo haber acabado con cualquier cosa que quisiera con Marinette, eso es lo que ha pasado- mi volumen subió y fue más fuerte en cuanto dejaba que las sensaciones y los sentimientos regresaran, debía de tener un gran daño en el cerebro si no era capaz de tener en cuenta nada más que mis actos egoístas.

-oh vamos ¿Fue tan malo tener un momento a solas con ella?- Plagg nunca había sido de las personas que no respetaba la privacidad, siempre que hablábamos en la ducha, él se quedaba en el lavamanos de espaldas a la dirección donde se encontraba la ducha, a veces era muy molesto, pero sabía que en fondo, muy en el fondo, el hacía las cosas con un propósito.

-no lo entiendes Plagg- mi voz sonaba ahora apagada, carente de emociones- lo que ocurrió no fue algo simple, estuve a punto de hacer algo que la habría dañado de alguna manera, bien o mal, eso estuvo mal en muchos sentidos. Yo la quiero, y lo que menos quiero es lastimarla, estuve mal entrando en su casa, en su habitación, y también estuve mal en abusar de mis habilidades para hacerlo. Perdóname por ello Plagg.- lo decía en serio, lo había involucrado aunque él pudo negarse, decir que el queso tuvo algo que ver era algo sumamente tonto.

- ya, ya.- dijo, con su tono dándome a entender que debía de restarle importancia- somos un equipo, y no es como si me hubieras obligado a hacerlo. Quizás debimos de haberlo pensado más antes de hacer algo, pero para ser sinceros, yo también tenía curiosidad. Acaba de bañarte y sal de una vez, es algo fastidioso hablar con alguien a quien no ves.

Pensé, por un momento, que Plagg tenía un humor demasiado cambiante para ser un ser de milenios.

Es viejo, pero eso no significa que sea maduro. Venos a nosotros, somos unos simple adolescente y salvamos a París cada que podemos, cuando se supone que solo nos deberíamos de preocupar por la apariencia y las chicas.

En realidad, el día de hoy me sentía algo saturado de la voz de mi cabeza, así que decidí que si no la escuchaba, por lo menos un día, eso no mataría a nadie. Escucharla, de alguna forma, me había llevado hacia un precipicio al que casi me lanzó sin pensarlo. Con esa decisión en mente, hice toda la rutina de baño y salí, me puse una piyama nueva y me acomode en la cama.

-Hora de dormir- Plagg, tan propio de él, se acaparó su cojín favorito y lo acomodó en una de las orillas de la cama, se movía y lo acomodaba para poder acostarse en él. A pesar de todo, parecía feliz. Y entonces recordé algo interesante.

-dime Plagg ¿Tikki y tú…?- ni siquiera sabía que debía de preguntar ¿Eran novios? ¿Le gustaba? Hasta donde yo sabía, Plagg y Tikki aparecían como una dualidad para combatir las cosas que amenazaban a la humanidad, uno era el caos, el otro la creación… o bueno yo lo interpretaba así. Una dualidad, un ying y un yang, pero finalmente ambos tenían sentimientos, y nunca me pregunte si ellos podían enamorarse. Di por sentado demasiadas cosas sin información.

Mi pequeño kwami no me contestó, sino que me daba la espalda.

-Sabes- dijo, con su voz demasiado tranquila- durante todo este tiempo, he visto desfilar a muchas personas, yo he visto a chicos ser y no ser, valientes, poderosos, fuertes, he visto como se han perdido en ellos mismos, como a veces su falta de interés propio acabó con… bueno, con aquello que era importante para ellos- de repente sentí que la atmosfera estaba cargada de melancolía- Y en todo ese tiempo solo tenía algo. Tikki siempre estuvo ahí para mí, es mi compañera y mi amiga, compartí victorias y derrotas a su lado, hemos seguido caminos juntos, paralelos, pero pocas veces podemos compartir tiempo junto. Sé que somos responsables de muchas cosas, pero a veces quisiera tener más tiempo para pasarlo a su lado…- nunca, en todo el tiempo que habíamos estado juntos, Plagg había sido tan sincero conmigo. Sentí que el hecho de haberla visto y pasar un rato con ella le había recordado muchas cosas, y necesitaba decirle a alguien antes de atormentarse con ello. Y no supe cómo responder a tanta honestidad, ante tanta vulnerabilidad que había mostrado.

-Hey, vamos a dormir, creo que mañanra las cosas serán un poco diferentes- jale la punta de su cojín hasta acomodarlo cerca de la cabecera de la cama, casí al lado de mi almohada.

No dijo nada más, simplemente se acomodó y al rato se quedó profundamente dormido. Mientras tanto, me quede un rato más pensando. Plagg tenía intenciones personales para saber quien era ladybug, sin embargo nunca presionó, nunca cuestionó o decidió separarse de mí para ir en busca de su amiga. Y eso me decía mucho de él. Me dormí pensando que quizás, si las cosas se daban de la forma que esperaba y Marinette al final se hacia mi novia, Plagg tendría todo el tiempo del mundo para pasarlo con su pequeña amiga. Porque una fracción de tiempo a veces valía mucho más que mil años de espera.

Nota de la autora:

CREO QUE HOY ES UN BUEN MOMENTO PARA EXPLICAR MI GRAN AUSENCIA EN WATTPAD. EN SEPTIEMBRE ENTRE A MI SERVICIO SOCIAL, QUE FUE DURANTE LOS FINES DE SEMANA, FUE UNA MARAVILLOSA EXPERIENCIA QUE AME CON TODA MI VIDA, PERO COMO TODO LO BUENO, YA VIO EL FINAL. Y EL HECHO ES QUE LOS DÍAS QUE MÁS TIEMPO TENÍA PARA ESCRIBIR ERAN LOS FINES DE SEMANA. ASÍ QUE UNA VEZ QUE ESTO EMPEZÓ MI TIEMPO SE VIO LIMITADO. Y CON LAS CLASES, LAS TAREAS Y DEMÁS COSAS MI VIDA FUE DEMASIADO RÁPIDA PARA MI.

HUBO DÍAS DONDE LOS CAPITULOS DE TODAS MIS HISTORIAS SE CREABAN PERO EN CUANTO QUERÍA ESCRIBIRLAS, EL CANSANCIO DE MI CUERPO ME DEJABA NOQUEADA. A PARTIR DE HOY ESPERO TENER TODO EN ORDEN Y SER CONSTANTE PARA DARLE FIN A ESTAS HISTORIAS Y COMENZAR NUEVOS PROYECTOS CON TODOS USTEDES QUE ME HAN APOYADO Y ESPERANDO CON DEMASIADA PACIENCIA, PREOCUPÁNDOSE POR MI.

A TODAS AQUELLAS MARAVILLOSAS PERSONAS QUE TUVIERON LA MOLESTIA DE PREGUNTAR ACERCA DE MI SALUD Y EL PORQUE DE MI AUSENCIA SIN ACUSACIONES HAGO PÚBLICO MI GRATITUD HACIA ELLOS.

ADELANTO UN POCO DEL SIGUIENTE CAP, SERÁ UN CAPITULO ESCRITO POR TIKKI, ASI QUE ESPERO QUE LES AGRADE.