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Imagen: propuesta 19 de Japiera, en "Escribe a partir de una imagen" del foro Proyecto 1-8.

Personajes: Mimi, Yamato

Summary: A Mimi aquel sitio le sabía a despedidas. Yamato no estaba de acuerdo.

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Espejismo

18. Él se iría, ella lo buscaría

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—Este sitio sabe a despedidas, ¿no te parece?

Yamato frunció el ceño. Miró por encima de sus cabezas. El cielo aclaraba antes de volverse oscuro. Tonos amarillos, naranjas y rosas. Hacían que el pelo de Mimi pareciera diferente y sus ojos más grandes.

—¿Qué quieres decir? —Con ella, nunca se aguantaba las preguntas.

—Parece el sitio perfecto para una película. Tú serías un atractivo chico que tiene que marcharse. Me da igual a dónde. Pero a una guerra no, no me gustan las guerras. Y yo sería la preciosa enamorada que prometería esperar tu regreso. O mejor, salir a buscarte, nunca se me ha dado bien estar quieta.

Él negó con la cabeza y se quedó en silencio.

Miraron el agua, que parecía otro cielo a sus pies. La hierba sobre la que se sentaban acariciaba sus tobillos. La brisa era fresca, porque se acercaba el otoño.

—Ya sé. Te tienes que marchar porque eres astronauta, sí. Tienes que viajar por allá arriba y cualquier viaje dura años. Muchos años. Si no vuelves, te iré a buscar.

—¿Cómo vas a hacerlo si no eres astronauta tú también?

—Si no vuelves, te iré a buscar —repitió Mimi.

La luz se hizo más suave. Ya no podían distinguir más que las siluetas de los edificios a lo lejos. Parecía que también había menos ruido, los niños que jugaban a la pelota volvieron a sus casas, los coches dejaron de pasar por la carretera.

—Si esto fuera una despedida, ¿qué me dirías?

—Vámonos, empieza a refrescar.

—¿En serio? Es lo menos romántico que he escuchado, no pega para una película.

—Lo decía de verdad, no te seguía el juego. Venga. —Se puso en pie, le tendió la mano para ayudarla a levantar.

Ella hizo un mohín. Llegaron hasta la bicicleta, que habían dejado tirada a un par de metros. Yamato la subió a pulso por la pequeña colina y la sostuvo en la carretera para que la chica montase. Suspiró al ver su cara de enfado. Si le pagaran cada vez que eso pasa…

Esperó a estar en marcha, pedaleando en dirección a su barrio, para hablar.

—Yo no me iría.

—¿Eh?

—Que no lo haría. Da igual la razón, no me iría sin ti. Por eso no sé qué decirte como despedida.

Supo que Mimi sonreía, aunque no la viera. Sintió que ella se agarraba a su cintura y se inclinaba hacia atrás, disfrutando cómo la brisa le revolvía el pelo.

Él miró el agua, era un reflejo del día que se acababa. Se dijo que su novia se equivocaba. Para ellos dos, aquel sitio sabía a reencuentros.

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Dedicado a Scripturiens porque leer sus viñetas ha inspirado esta. Si os gusta el Mimato, pasaros por su perfil, tiene joyas :)