Los personajes de Sakura CC no son míos, son del CLAMP.

.

.

Capítulo 4:

.

.

Al tercer día fue cuando Ian pensó que ya tenía mucho tiempo esperando para poder ver a Sakura.

Durante esos días se sentía complacido su padre al fin cumplió su promesa y pasaba ahora la mayor parte posible del tiempo con él y su hermana.

Ya le había enseñado a esquiar, tuvieron una guerra de nieve y también hacían juegos en casa con Sora, pero ahora ya no podían jugar, ahora que su padre se le presento una reunión y ha ido al pueblo a reunirse con los demás, ahora estaban al cuidado de la tía Tomoyo y el señor Wei… Ha y de la tía desagradable que no hace más que quejarse y tratar de coquetear con su padre, si supieran cuando le molestaba eso; lo bueno es que su papa no le prestaba atención y esperaba que las cosas siguieran así lo último que deseaba era tener a alguien como ella como mama así se tratara de la hermana de su madre.

Si pensaba en alguien como madre la imagen que se le venía a la mente era de la hermosa mujer de las nieves llamada Sakura. Ahora mismo se dirigía a la colina donde quedaron en verse la última vez, saco la campanita de sus ropas, nunca se la ha quitado pero la mantenía escondida bajo su camisa para que no llamara la atención.

Y con la emoción de que pronto vería a su amiga toco la campana tres veces.

Durante los primeros segundo nada ocurrió pero después se empezó a formar una ventisca por el lugar haciendo que se cubriera el rostro con sus brazos y entre cerrara los ojos, luego vio como una silueta aparecía entre la misma para después desaparecer de pronto mostrando la figura de Sakura.

-Escuche tu llamado y ahora estoy aquí-

-Hola Sakura que gusto verte-

La oji verde hizo una leve inclinación de cabeza –A mí también me da gusto verte.

-Wow esto es tan emocionante como hiciste todo eso?, ¿Sabes? Eres la primera amiga con poderes que tengo, ¿a qué jugaremos primero?

-Qué tal si antes de eso vamos a un lugar más despejado

Sakura hizo girar su dedo creando un tornado que los atrapo a ambos y corto su vista moviéndose por el bosque.

Cuando el tornado se disolvió este los había dejado en su especie de claro, un terreno desolado y rodeado por árboles y por puesto cubierto de nieve.

-¿Qué es este lugar?

-Es uno de mis lugares favoritos para jugar, estamos cerca de tu casa pero lo más importante es que no nos verán

-Me gusta mucho-

-¿En serio? De verde no te parecerá aburrido que haya solo nieve? - Pregunto insegura

-Para nada, la nieve es divertida, me gusta jugar con ella todo el invierno, ¿Tú no?

-No sabía que se podía jugar con la nieve- dijo intrigada

-¿Qué?- exclamo asombrado –Como que no lo sabias?, con la nieve se puede hacer mucha cosas y tu vives aquí cierto? Nunca te divertías con la nieve?

-La nieve es parte de mí, parte de mis poderes residen de ella, es sagrada para mi y mi madre y abuela siempre me diecia que debo respetarla.

- ¿Qué quieres decir?

-No estoy segura pero en realidad jamás me dijeron que se podía jugar con ella.

-Pues si se puede y existen muchos juego, déjame enseñarte esta en hacer ángeles de nieve- Ian se hecho al suelo a mover sus brazos y piernas Sakura se le acerco asustada pensando que le estaba ocurriendo algo cuando se puso de pie.

-Mira eso es un ángel de nieve, mírale las alas y su vestido-

-Wow es fascínate- estaba realmente asombrada, nunca pensó que con la nieve se podía hacer algo tan lindo, en todas sus años de vida jamás se le hubiera ocurrido este tipo de juegos, la mayoría de las veces su madre y abuela absorbían su tiempo entrenadora para usar sus poderes y la otra parte de tiempo o la ponía a leer o se ocupaba de los animales.

-También podemos hacer muñecos de nieve- Y así Ian empezó a explicar el procedimiento para hacer el muñeco, empezó formando una pequeña bola entre sus manos para después hacer rodar en el suelo, bajo la atenta mirada de Sakura, cada vez se hace más y más grande hasta que ya no la pudo rodar, hizo lo mismo para una bola de nieve un poco más pequeña que la primera y con ayuda de Sakura para montarla sobre la primera bola y con unas piedritas que se encontraban en los alrededores fue que formo lo que era los ojos, la boca y unos botones.

-Mira asi es como luce un muñeco de nieve ¿No es lindo?

-Es hermoso-

-Los que hacemos mi papa y yo son muchos mas bonitos porque también le ponemos una bufanda, un sombrero y una zanahoria como nariz.

-Me encantaría verlo, seguro que es bellísimo-

-Tal vez debas ir a visitarme a mi casa un día de estos así podríamos hacer un muñeco los tres juntos.

-Tal vez, en algún momento… Algún día y dime que otra cosa se puede hacer con la nieve-

Sakura se sintió complacida de que su plan para cambiar el tema funciono, aunque no lo estaba tanto cuando vio que en la cara del niño se formó una sonrisa maliciosa se dio la vuelta y se agacho para tomar más nieve.

-Pues veras hay un juego muy divertido al que todos llaman…

En un acto sorpresivo se dio la vuelta para aventarle una bola de nieve, Sakura alcanzo a cubrirse con su brazo para mirar entre sorprendida y asustada por el sorpresivo acto del niño que ya le aventaba una segunda bola.

-Guerra de bola de nieve- Exclamo divertido para luego lanzarle otra, esta vez Sakura logró esquivar y esconderse entre los árboles. Ian lanzo un par de ellas en el mismo lugar antes de decir. –Vamos Sakura sal, no es tan divertido el juego si te mantienes escondida.

Asomo la cabeza extrañada – ¿Un juego? ¿Esto es un juego?

-Si, jamás has jugado nunca a una guerra de nieve? Se trata de lanzarnos bolas de nieve entre nosotros, lo divertido es que trates de esquivarlas, ven inténtalo será divertido solo tienes que lanzar un poco de nieve y se la lanzas a tu compañero así… Vamos inténtalo veras que es divertido.

Aun sin estar segura de que a hacer Sakura hizo lo que le indicaron una vez que tuvo la bola de nieve formada en su mano miró dudosa al niño sobre qué es lo que debería hacer con ella.

-E… Esta… Está bien- le lanzo la bola como le habían indicado, sin embargo, preocupada por hacerle daño no la lanzo con todas sus fuerzas solo la suficiente para que el niño la atrapara.

-Muy bien, ahora te la regresare, tú me arrojaras otra.

Le tomaron unos cuantos intentos cunado Sakura pudo entender la gracia en el juego para tomar confianza y jugar mejor con Ian.

Estuvieron un rato divirtiéndose con ese juego, no solo con la guerra, también se deslizaron con un tobogán en las colinas formadas por la nieve, hicieron otras figuras con la nieve además de los muñecos y hasta hicieron algunos juegos con los animales del bosque que eran amigos de Sakura, hasta kero, que apareció en algún momento del juego y la castaña se lo presento.

-Entonces Kero es tu amigo desde siempre?

-Si, al menos desde que lo encontré abandonado bajo un árbol con la pata lastimada, lo rescate de ser devorado por una lechuza y desde entonces siempre esta conmigo y parece que perdió a su familia porque en aquel momento no encontraron a otras ardillas en ese entonces, ha estado conmigo haciéndome compañía.

-¿Y tu mama te dejo conservarla?

-Mi madre si pero la que protesto por eso fue mi abuela, no le agradan los animales, ni ellos a ella siempre huyen.

-Qué hay de tu papa Sakura, nunca hablas de él.

Algo en el corazón de Sakura sintió quebrarse como el hielo; hacia mucho que no pensaba en su padre.

-¿Sakura?

-No, él… Falleció hace mucho, mucho tiempo, jamás llegue a conocerlo.

-Ha… Lo siento, pero se lo que sientes yo tampoco conocí a mi mama, se fue al cielo cuando era muy pequeño solo recuerdo unas pocas cosas de ella, pero mi hermana esta peor ella aun es una bebe muy pequeña.

Sakura se agacho para estar a su altura y abrazarlo.

-Siento mucho lo que te paso, creo que los dos hemos sufrido bastante con la perdida de nuestros padres.

-La hecho de menos.

-Yo también extraño a mi papa, pero sabes, mi madre me ha enseñado que hay que hacer cuando extrañas mucho a alguien, lo que puedes hacer es mirar hacia el cielo imaginar su cara, imagina que ahora es un ángel y esta roseado de mucho otros amigos ángeles y es muy feliz y siempre puede venir a verte para darte abrazos, aunque tu no la vez si sentirás su calor y sabrás que siempre esta contigo vigilándote y lo seguirá estando mientras la recuerdes.

-Eso es muy lindo.

-Si así es… Creo que es hora de llevarte a casa ya casi anochece.

-No, me quiero quedar un rato más contigo.

- Ya habrá tiempo para que podamos jugar juntos ahora tengo que llevarte a casa, tu familia debe de estar preocupada ahora y la mía también debe estar preguntándose donde estoy.

El niño hizo un puchero sacando su labio inferior.

-Esta vez eso no va a funcionar, nadie puede vernos junto es peligroso tanto para mí como para ti, andando- hizo el mismo truco para transportarse de antes.

Llegaron de nuevo a la misma colina donde se reunieron, el tornado desapareció e Ian dio unos pasos disparejos por el mareo.

-Wow creo que nunca me acostumbrare a esto

-Lo mejor es dejar aquí así no hay peligro de que nos vean, por hoy nos despedimos.

La castaña ya estaba dispuesta a darse la vuelta he irse pero no espero a que el niño se estrellara contra ella y la envolviera las piernas con sus brazos en un abrazo afectuoso.

-Hasta pronto Sakura, nos vemos luego. Te quiero

Esta vez el corazón de Sakura sintió algo extraño algo que nunca había sentido en su pecho, era algo que le asustaba pero era una sensación tan maravillosa que quería conservarla por siempre; era algo muy distinto a cuando usaba sus poderes de nieve… Acaso esto era… Calidez?

La oji verde por instinto le regreso el abrazo unos segundos antes de que el pequeño decidiera separarse y Sakura deseo que volviera para sentir esa agradable sensación de nuevo.

-Ian- Se escuchó a alguien llamar al niño a lo lejos.

-Señorito Ian- se asomaron desde donde estaban para observar en la puerta de la casa el joven "Conejo de la Nieve" Yukito llamando al niño.

Y de nuevo Sakura volvía a sentir algo extraño en su corazón, esta vez le retumbaba cual tambores a un ritmo acelerado.

-Bien esa es mi señal para irme, nos vemos- Ian volteo a ver a Sakura al no tener respuesta y entonces note que estaba todavía embelesada viendo a Yukito y eso fue algo que no le agrado en nada.

-Sakura… Sakura… SAKURA.

Fue ese grito que Sakura salió de su trance

-He… Ah… Que decías?

-¿Te sucede algo?

-No nada no me acurre nada.

-Si ya bueno me están llamando así que me tengo que ir.

-Si está bien, nos vemos otro día y cuando quieras llámame ya sabes cómo- al terminar de hablar se fue alejando, creando una ráfaga de viento que la hizo desaparecer en la nieve en un parpadeo e Ian fue a reunirse con Yukito.

-Joven Ian que bueno que aparición ¿Dónde estaba?

-Estaba jugando por los alrededores y perdi la noción del tiempo.

-Bueno lo importante es que ya apareció y su padre puede respirar tranquilo; ha volteado la casa patas arriba desde que noto que desapareció, vamos entremos parece que se avecina una tormenta.

Para verificar su teoría Ian vio hacia el cielo y noto las nubes de la tormenta que se avecinaban.

Una vez que entraron al confortable hogar el peli plateado aviso que ya había encontrado a Ian y los primeros en recibirlos fueron sus tíos Tomoyo se agacho a su altura para abrazarlo.

-Oh Ian que alivio que estés bien ¿Dónde estuviste?

-Estaba jugando fuera y no me di cuenta que ha pasado el tiempo rápido lo siento.

-Y se puede saber dónde has estado jugando- dijo la voz potente de su padre mientras bajaba las escaleras.

-Por ahí-

-Y donde es "por ahí" he mandado a buscarte por los alrededores y no estabas por ningún lado ¿qué tan lejos fuiste?

-Pues estaba algo apartado, no podía oírlos pero encontré el camino fácilmente.

-Pero que tan lejos fuiste?

-Pues yo…- El niño se quedó atorado ya no sabía que más decir, pero para su suerte la amatista noto que Ian guardaba un secreto que no quería revelar así que decidió ayudarlo.

-Creo que Ian puede responder a tus preguntas más tarde ahora lo importante es que ya está en casa y justo a tiempo para evitar la tormenta, vamos Ian ve a bañarte que ya vamos a cenar.

El niño Li solo se limitó a asentir para luego irse a su cuarto

- Shaoran no deberías presionarla tanto.

-Entonces que debería hacer ¿dejarlo que valla a donde se le dé la gana mientras me jalo los pelos de lo preocupado que estoy?

-Mira Shaoran, tu no viste lo que yo en los ojos de Ian, tiene un brillo inusual, uno que solo se lo he visto antes de que Yuko muriera, ese brillo regreso y estoy muy feliz por eso.

-Que me quieres decir con eso?

-Que Ian ha encontrado algo que le ha devuelto ese brillo y aun no quiere decírnoslo, lo mejor que podemos hacer es no presionarlo y esperar a que este cómodo con nosotros para contarnos.

-Crees que se está reuniendo con alguien?- Eriol.

Shaoran –No creo, no hay ningún otro niño por los alrededores.

Tomoyo –Bueno lo que le haya pasado le ha caído bien así que por ahora hagamos ningún comentario- Todo asintieron estando de acuerdo y se retiraron al comedor.

***** Con Sakura poco antes de la tormenta *****

Sakura llego a casa tratando de esconder sus emociones por si su madre y abuela se enteraban de su felicidad por haber pasado su día con Ian y haber visto al amor de su vida estarían en problemas.

Una vez llego al umbral de su mansión dijo con voz fuerte.

-Ya llegue- su madre fue la primera en recibirla.

-Llegas justo a tiempo Sakura.

-¿A tiempo? A tiempo para qué?

-Vamos a crear otra tormenta- Respondió su abuela saliendo de la casa.

-¿Qué?

-Así es, tenemos que recargarnos y no sabemos cuándo se nos vuelve a presentar una oportunidad como esta, Todo un grupo de esquiadores están practicando en la montaña tenemos un festín de energía esperando- y sin decir nada más la madre y la abuela comenzaron a caminar sin dejarle a la castaña más obstino que seguirlas.

Hicieron el tradicional ritual para desatar la tormenta no les tomo mucho tiempo encontrar a un grupo de esquiadores atrapados en la tormenta.

-Perfecto- dijo la abuela –Son tres, uno para cada una.

-¿D… De.. De verdad tenemos que hacer esto?

-Pues claro tenemos que aprovechar esta época del año y que nuestras reservas duren hasta el año que viene, especialmente tú, no has comido nada desde tu ritual, tienes que hacerlo pronto o colapsaras.

Las tres se acercaron a los esquiadores, quienes apenas notaron su presencia levantaron la cabeza y una mano pidiendo ayuda.

-A… Ayúdenos… Por… por favor ayuda.

-Claro que si.- La abuela May se agacho para tomarlo de la barbilla -y tranquilo dentro de poco ya no sentirás nada- Acerco su boca a la suya y extrajo su alma a la suya y en tan solo unos segundos su piel se tornó azul y después May suelta su cuerpo sin ninguna delicadeza.

Sakura miro a donde se encontraba Nadeshiko terminaba de hacer lo mismo solo que ella dejo el cuerpo con más delicadeza.

-Adelante Sakura- May –Que estas esperando.

-Yo… Yo pues…

-Por favor no me mate, le juro que no le diré a nadie por favor se lo suplico prománenme la vida.

Toda esa presión estaba sofocando a la castaña otra lucha interna entre lo que quería y lo que debía hacer.

-Qué esperas, hazlo ahora.

-No… No… No puedo, no sería correcto, no sería justo.

-Que estás diciendo?- Pregunto entre dientes la anciana.

-Digo que no lo hare-

Con la mirada fija en su nieta la anciana se le fue acercando y cuando estuvo en su alcance le soltó una bofetada ten fuerte que la hizo retroceder y caer al suelo.

-Eres una estúpida ilusa, tienes que hacer esto si esperas sobrevivir.

-Pues tal vez no quiera sobrevivir, no a costa de los demás.

-Sakura- dijo en susurro su madre con una mirada preocupada.

-No puedo creer que desondres a nuestra familia de este modo.

-Puedes decir lo que quieras pero no me obligaras a hacerlo.

-Claro que lo hare o de lo contrario…

-Es suficiente madre deja que yo me encargue de esto- dijo Nadeshiko; fue hasta el cuerpo moribundo del esquiador para sostenerlo.

-Por… Por favor no…- Su ruego quedo inconcluso en cuanto Nadeshiko empero a extraerle el alma y después dejar el cuerpo caer.

-¿En serio ese es tu plan? Acerté cargo de todo el trabajo de tu hija.

-Pensé que sería ideal para terminar con esta absurda pelea en un lugar con este-

-En eso te equivocas, como en todo lo demás y el resultado de todas esas malas decisiones que has tomado es Sakura.

-Ya te dije que Sakura no tiene nada que ver, así que por favor deja a Sakura fuera de esto y ahora vámonos a casa, la tormenta está a punto de parar y enseguida vendrán por estos humanos.

Hicieron la trayectoria de su casa en silencio pero no paso mucho tiempo ante que madre e hija empezaran a discutir de nuevo.

-Es que tú la consientes demasiado Nadeshiko a este paso Sakura no será capaz de llegar a todo su potencial

-Tal vez no me interesa que llegue a todo su potencial, no veo el motivo por el cual tengamos que presionarla para eso.

-Eres una idiota, jamás aprenderá a valorarse por sí misma si tú te la pasa alimentándola por ella.

-Lo he hecho bien durante todos estos siglos ¿Por qué ahora debería ser diferente?

-No duraras mucho si sigues así, al final será tu quien este sin energías para sobrevivir.

-Ya veré que hacer cuando llegue ese momento pero no puedes obligar a Sakura a hacer algo que no quiere

-Grrr… Haya tú, tú te lo buscaste- y sin decir más se retiró de la habitación azotando con fuerza la puerta.

***** Al día siguiente*****

La oji verde había empezado el día con los ánimos por los suelos, no quería cruzar palabras ni con su madre ni con su abuela, aunque a esta última le tenía sin cuidado, aun le dolían la palabras duras y crueles de ellsa, por eso es que después de hacer su paseo diario, decidió animarse repitiendo lo mismos juegos con la nieve que hizo con Ian el día anterior y aunque fue más divertido hacerlo con el pequeño, igual se la paso muy bien.

-¿Qué se supone que estás haciendo?-

Sakura volteo a ver a su madre que la miraba desde el corredor de la casa, pero Sakura prefirió responderle mientras continuaba con su trabajo.

-No es nada especial, se llama Muñeco de nieve-

-Donde aprendiste hacer eso-

-Pues I… Quiero decir vi como ese niño humano hacia uno y me pareció divertido-

-Mmmm así que sigues viendo a esos humanos

-Sí, son realmente fantásticos, los niños son un encanto y también –A la oji verde le llego la imagen de cierto peli plateado que vivía con su querido chico en la misma casa, ese que le aceleraba el corazón con solo una mirada.

-Oh mi amor esa cara lo dice todo, por favor no me digas que te has…

-Sí, y lo lamento enormemente madre, sin querer he hecho lo que no querías que hiciera; enamorarme de un humano, pero es que tú tampoco lo has visto, están hermoso, dulce, caballeroso, buen hombre, encantador, amable… Los humanos son simplemente creaturas fascinantes.

La oji verde miro soñadoramente hasta el cielo, mientras su madre solo la veía cada vez más y más preocupada rogándoles a los dioses que protegieran a su hija de su madre (es decir May) y que no cometiera los mismos errores que ella.

Pasaron unos días y hasta ahora todos seguían una rutina. Shaoran de nuevo se sumergió en el trabajo lo que dejaba mucho tiempo solo a Ian pero a él no le parecía molestarle mucho ya que pasaba mucho tiempo divirtiéndose afuera y solo, o al menos eso pensaban los adultos, porque todos los días después de almorzar el niño tenía la costumbre de salir a jugar y no regresaba hasta un poco antes de la cena y siempre lo hacía con una gran y brillante sonrisa en el rostro; al principio los adultos no les importo pero al ver lo rutinario que se volvía despertó la intriga de Tomoyo que hizo ese comentario a la hora del té que tomaba con su esposo, el primo de este y el asistente de este.

-No les pares extraño el cómo ha actuado Ian estos días.

Eriol –Te refieres a que desaparece por caso todo el día.

-Sí y es muy raro que lo haga consecutivamente y que regrese muy contento.

Shaoran –El lugar a donde valla lo debe de estar divirtiendo mucho, no veo cual es tú preocupación ahora, tu misma nos dijiste que dejáramos al niño ir a ese lugar que lo ponía tan contento.

-Si al principio estaba bien pero luego he notado que hay algo más, parece que se está reuniendo con alguien.

Shaoran -¿Con alguien? ¿Estas segura?

-No del todo pero casi podría asegurarlo, debe de ser alguien para que Ian regrese siempre con una sonrisa así de grande.

Ese comentario y esas alternativas calaron hondo la mente de Shaoran que empezó a trabajar a mil.

¿De verdad su hijo estaba por ahí hablando con alguien? Si era así ¿Quién era esa persona? ¿De dónde viene? ¿Es otro niño o un adulto? ¿Será peligroso?

Lo que fuera tenía que averiguar lo que era que tenía a ese niño tan entusiasmado, no valla hacer que este en problemas.

***** Con Ian******

Esta vez tenía en mente unos juegos divertidísimos con los que podía jugar con Sakura y esta vez tenía una invitada especial, Ian se le había ocurrido que podría llevar a su hermanita- aunque era muy pequeña y apenas aprendió a gatear estaba seguro que a Sakura le gustaría conocerla.

-Qué diablos estás haciendo aquí Ian.

El pequeño castaño se quedó tieso al escuchar la voz de su tía Lucy a sus espaldas justo cuando ya se disponía a tocar la campanita de cristal para llamar a Sakura.

-Yo… Yo… Nada, no estoy haciendo nada.

-Que haces aquí afuera solo y con la niña?

-Ha… Pues yo… Solo… Solo quería jugar con ella.

-¿Afuera? Cuando podrías hacerlo mejor adentro con tu padre.

-Es que… Eso a ti que te importa tú no me mandas.

Lucy ya no podía tolerar la falta de respeto del mocoso se le acercó para tomarlo con fuerza del brazo, habiéndole daño clavando sus uñas en la piel.

-Me… Me haces daño.

-Escucha mocoso soy hermana de tu madre ósea tu tía y tienes que guardarme el mismo respecto que le tiene a esa insulsa de Tomoyo ¿entendido?

-Si… Si- dijo asustado.

-Ahora vamos de vuelta a la cabaña si tu padre sabe que te deje ir me echaría, aunque me importa un bledo lo que hagas.

Con eso Ian fue arrastrado de nuevo a casa, Lucy no se dispuso a soltarlo sino hasta que llegaron a la sala con Shaoran y los demás, el primero en verlos entrar se apresuró a levantarse para preguntar.

-¿Lucy que significa esto?

-Shaoran encontré a tu hijo apunto de adentrarse a la montaña con la pequeña-

-Eso es cierto Ian?

-Si- dijo cabizbajo

-¿Y qué pensabas hacer llevándote a tu hermana a la montaña?

-Pues… Quería jugar con ella y… Mostrarle una cosa- el mini castaño esquiaba la mirada de los adultos.

-¿Qué tipo de cosa?- Pregunto Tomoyo esta vez.

-Solo una cosa, un lugar donde me gusta mucho ir.

-¿Qué es ese lugar? ¿Dónde está?

Esta vez el niño decidió esta callado-…-

Shaoran- Ian hasta ahora hemos dejado que salieras solo a jugar cuando quisieras porque te veíamos muy contento, pero últimamente lo estás haciendo tan seguido que nos preocupas, ¿te estás viendo con alguien?, ¿Dónde es exactamente el lugar dónde vas?

-…-

Eriol –Porque no contestas pequeño Ian?

-No puedo decirle.

-Que no puedes decirnos.

-no puedo decir nada, prometí guardar el secreto.

-¿De quién y que secretos es de los que estás hablando.

-No puedo decirlo lo prometí.

-¿PERO A QUIEN?- Pregunto alzando la voz

-Shaoran cálmate- Eriol puso su mano en su hombro –Si lo presionas no te dirá nada.

Ian -Yo no diré nada-

Tomoyo se agacho para estar a su altura y hablarle con suavidad –Ian estamos preocupados por ti, no saber dónde andas o con quien estas, nos asusta, que tal si estas en problemas y no sabemos dónde buscarte o qué tal si esa persona es peligrosa y te hace daño.

-Ella no me hará daño, yo sé que no.

-Ella? Quien es esa persona? ¿Por qué no puedes decirnos?

-Si le hablo a alguien de esto no la volveré a ver; así que dejen de insistir porque no diré nada

-Ya es suficiente Ian no podemos seguir con esta angustia de cómo estas y que haces todos los días por ti, así que cada vez que salgas uno de nosotros te acompañara, no volverás a salir de casa solo y por hoy te quedas en tu cuarto.

-Pero eso no es justo.

-No me interesa si es justo para ti o no, a tu cuarto ahora.

-Te detesto papa- exclamó el niño antes de salir corriendo de la sala.

Tomoyo –Creo que fuiste un poco duro con él.

-Eso le pasa por no hacer caso, está visto que a Ian le he consentido demasiado y ya es hora de ponerle fin a esto, no podemos dejar que siga siendo a quien sabe dónde con quien sabe quién.

***** En el cuarto de ian*****

Ian lloraba de la frustración no entendían que él no podría hablar porque si no, no volvería a ver a Sakura y según parece que aunque no diga nada igual estaría sin verla; tenía que hacer algo.

Sus pensamientos fueron interrumpidos por el toque de una puerta que se abrió para dar paso a su padre que venía sosteniendo una bandeja con galletas y leche. Aun molesto con él, Ian enterró aún más su rostro en la almohada.

-Aléjate, déjame solo-

-Sabes que no puedo irme, no si al menos hablemos.

Al no recibir respuestas el castaño lo tomo como una invitación, dejo la bandeja en la mesita de noche antes de sentarse al borde de la cama.

-Te traje un bocadillo, lo tome a escondidas de la cocina, no creo que la señora Kobe le moleste que comas un poco antes de la cena-

Los dos se rieron del chiste imaginándose el sermón que les formarían si la señora Kobe, la cocinera, les haría sabiendo que comían el postre antes de la cena.

-Bien sabes que vine aquí para que hablamos sobre tus salidas.

Y con eso automáticamente el ambiente volvió a ser pesado.

-Ya te dije que eso es un secreto, no puedo decírselo a nadie.

-Oye yo también soy bueno guardando secretos, no podría ser un secreto entre padre e hijo o de hombre a hombre si lo quieres poner así.

Shaoran bajo al ver que no conseguía nada de ningún modo, su hijo era tan o más terco que el a la hora de hacer negocios, eso en parte lo frustraba pero también le enorgullecía lo leal que podía ser.

-Se ve que quieres mucho a esa persona cierto?

El niño asintió.

-¿Al menos me puedes hablar un poco de esa persona y si es real? ¿No se trata de ningún amigo imaginario?

-No, ella es muy real y no te hablare de ella porque sería lo mismo que contestaste todo- dijo mientras se sentaba en medio de la cama.

"Así que es un ella"- Valla que chico listo-

Los dos se quedaron en silencio de nuevo degustando las galletas, hasta que vio algo brillante en el pecho de su hijo, cuando se sentó en la cama Ian no se dio cuenta de que la campanita se salió de debajo de su camisa y ahora estaba a la vista.

-¿Qué es eso?- Pregunto señalándola.

El niño estaba extrañado por la pregunta pero después bajo la mirada a donde señalaba llevándose un susto al ver la campanita fuera, la escondió en su puño.

-No es nada.

-¿Eso te lo dio esa persona?

Asintió.

-Es un curioso dije, ¿de qué es?

-Es… Es una campana de cristal- se la mostro un poco.

-Es muy bonita, me la prestas para verla mejor.

-No, es un cristal muy frágil y lo puedes romper- mintió a medias, a pesar de que Sakura le dijo una vez que aunque fuera de cristal la campana era irrompible más dura que una roca, pero no quería arriesgarse a que sonara y Sakura se apareciera ante su papa.

-Bien de acuerdo hasta aquí dejaremos el tema hasta aquí tengo trabajo que hacer antes de la cena.

Camino hasta el umbral de la habitación y giro la cabeza para decirle.

-Aun sigues castigado, no sé con qué clase de persona te juntas así que no puedo arriesgarme a te pase algo así que no saldrás de la casa hasta nuevo aviso- y con eso dio por terminada la conversación.

Durante el resto del día las cosas se tomaron con normalidad, Ian parece haber aceptado el castigo, lo suponían debido a lo callado que estaba. Sin embargo a Shaoran todavía se mantenía intrigado por aquella campanita que llevaba en el cuello fue por eso que esta vez quería verla más de cerca una vez que el niño estuviera dormido.

Dicho y hecho un par de horas de que se apagaran las luce y asegurarse de que Ian estuviera en el quinto sueño consiguió hacerse con la campana, después de examinarla un rato vio que no tenía nada de especial era cristal ordinario y sin embargo su hijo la cuidara como si fuera de oro.

Fue ahí cuando su curiosidad hizo que la hiciera sonar un par de veces y ocurrió algo inusual.

La campana no emitió ningún sonido y que también una fuerte ventisca se hizo presente abrieron la ventana grande de la habitación llenándola de nieve.

-Pero que…

-¿Qué fue lo que hiciste?- Miro a donde su hijo que ya estaba sentado en la cama frunciendo el ceño.

-Yo no hice nada solo trate de hacer sonar la campana y de repente salió esta ventisca abriendo la puerta seguramente no le pasaste el seguro.

Ignorando la última queja de su padre, Ian expreso indignado –Que es lo que haces con mi campana, devuélvemela –Se la quito de las manos para ponerla otra vez en el cuello –Te dije que no la tocaras.

Shaoran decidió respirar hondo antes de centrarse en la orilla de la cama y decir con calma.

-Lo siento, tienes razón, no debi hacerlo, solo quería saber de qué es tan especial de esa campana.

-Fue un regalo.

-Y quien te la dio.

-Es… es un secreto.

-Ya veo… es de esa persona ¿Verdad?

-Me dijo que mientras tuviera esto conmigo siempre.

-Bueno creo que fue un bonito detalla que te haya dado eso para recordarla.

Vio cómo su hijo se le formaba una sonrisa y sus ojos adquirieron un extraño brillo, pero esa sonrisa y ese brillo eran distancias a las que tenia cuando estaba feliz.

-Tengo sueño quiero dormir.

-Si lo siento de nuevo amigo, tienes razón ya es tarde ya se acercó a la ventana para pasarle el seguro y después arropar a su hijo.

-Buenas noches Ian.

-Buenas noches Papa- Cerro los ojos mientras oía a su padre cerrar la puerta.

Unos minutos más tarde, ya cuando Ian estaba por entrar en el quinto sueño oyó golpear el vidrio de su ventana, al comienzo pensó que sería una rama pero luego lo escucho con más fuerzas y decidió prestarle más atención viendo hacia su ventana notando una silueta atreves de la cortina; con pasos temblorosos se acercó a preguntar.

-Qui… Quien esta hay y ¿Qué quiere?

-Ian soy yo- escucho una voz femenina.

-¿Sakura?- Corrió las cortinas que mostraban a la castaña afincada en el vidrio. Ian no demoro en abrirle y dejarla pasar –Sakura te extrañe- La abrazo por las piernas –Pero que estás haciendo aquí?

-Que estoy haciendo aquí?- Alzo una ceja –Estoy aquí porque tú me llamaste.

-¿Qué? Yo no hice tal cosa.

-Escuche la campana y vine enseguida pero no me aparecí porque te vi con alguien.

-Pero si yo…- se interrumpió cuando se dio cuenta de lo que pasaba- haaaaa claro fue mi papa el que toco la campana yo estaba dormido.

-Como supo de la campana?

-Me la vio la puesta y quiso saber cómo funcionaba, fue cuando estaba dormido.

-Menos mal que fui precavida; me resulto muy extraño que no me llamaras en todo el día y me preocupe mucho cuando oí que me llamabas a esta hora; temí que te haya ocurrido algo o que ya no queras saber nada de mí.

-No Sakura no pienses eso yo te quiero mucho y siempre quiero estar contigo pero es que…

Así Ian decidió contarle a Sakura sobre su desastroso día, de cómo frustraron sus planes de presentarle a su hermana y la insistencia de los adultos para que hablara de ella y como se mantuvo firmemente callado.

-Ian me horna que te importe a tal punto de nunca romper la promesa que me hiciste, pero tal vez lo mejor sería que ya dejemos de vernos, no quiero que te sigas metiendo en más problemas por mí.

-Pero yo no le he hablado sobre ti a nadie, ¿porque tengo que dejar de verte?

-Creo que es lo mejor, ti padre está preocupado por ti y tu silencio solo te causa problemas.

-No me importa no quiero dejar de verte- Le volvió a abrazar las piernas pero cambio a su cuello cuando Sakura se agacho a estrecharlo en sus brazos también.

-Ian es un poco tarde ya, lo mejor será que hablemos de esto otro día.

-Noo, quédate un rato más, ya no tengo sueño juguemos un rato hasta que me de sueño, por favor siii- hizo un puchero.

-Pero- suspiro resignada- de acuerdo solo un rato.

-Viva- Sakura lo cayo –Lo siento estoy emocionado hace tiempo que quería mostrarte mi cuarto, oye tienes hambre, espera un momento voy por un bocadillo –Sin dar oportunidad de replicar Ian salió corriendo. Sakura prefirió esperarlo en el cuarto hasta que el volvió con un par de galletas en las manos, se sentó a su lado y le ofreció.

-Ten las hizo nuestra cocinera, están muy ricas, sus galletas son las mejores.

-Huh- la examino con determinación –Así que esto es una galleta.

-Nunca has comido una?

-No, jamás he necesitado comer de estas cosas y es la primera vez que veo una tan de cerca.

-Ha que pena, pues deberías poblar esa, las galletas son la mejor comida del mundo pero me dice que no debo comer muchas porque me dolería la barriga, anda pruébala.

Algo dudosa Sakura le dio una mordida y después de atreverse a darle un par de mordidas supo que era lo mejor que había probado en su vida y se comió el resto con ahínco-.

-¿Que? ¿a que esta buena?- asintió –Ven, ahora te quiero mostrar mis juguetes.

Así pasaron el tiempo divirtiéndose como nunca ahora con los juguetes de Ian; al principio Sakura los miraba sorprendida y asustaba al ver que algunos se movían y hacían ruidos, pero una vez que el niño castaño le explicaba que eran y hacían, aprecio a jugar con ello, sin embargo su diversión acabo cuando escucharon unos golpes en la puerta.

-Joven Ian ¿Está despierto?

-Rápido escóndete.

-No lo mejor será que me vaya ahora, Ian nos volveremos a ver siempre que quieras pero ya estuve demasiado tiempo lejos de casa.

La puerta ya se empezaba a abril por fortuna Sakura alcanzo a esconderse en la ventana pero no podía irse todavía por que llamaría la atención.

-Joven Ian que hace despierto a esta hora.

-Ha Yukito- Con solo oír el nombre hizo que el corazón de Sakura diera un respingo.

-¿Que hace despierto a esta hora?

-No tenía sueño así que quise jugar un poco.

-Quedarte despierto hasta tarde y con la ventana abierta no es la solución solo te va a dar un resfriado –Se dirigía a la ventana y la cerro –Venga vamos a la cocina a preparar una taza de leche caliente.

-Ha… De acuerdo-

Sakura prefirió empezar a que ellos regresaran para despedir a Ian por suerte no tuvo que esperar mucho cuando los vio llegar y Yukito acomodaron al niño en su cama.

-Buenas Noches Yukito.

-Buenas noches Joven Ian que duerma bien.

Enseguida que estuvo en su cama le llego el sueño miro hacia la ventana viendo a Sakura mirándolo por el cristal, esta se limitó a despedirse con la mano; que el devolvió antes de recostarse. Sakura lo contemplo dormir por un rato antes de decidir visitar a otra persona antes de irse se convirtió en neblina helada y recorrió en cada ventana de la casa hasta que dio con la del hombre de sus sueños cuyo nombre era como el conejo de la nieve.

Se materializo en cuerpo físico y lo observo descansar en su lecho confirmando que era el ser más encantador y apuesto que había, lo que daría por poder presentarse ante él y decirle cuanto lo amaba que aria todo lo posible por ganar su corazón…

Tomo una decisión.

Quería estar con Yukito y con Ian sin temor a ser descubiertos y esconderse y tenía que hacer algo.

Decidida a cumplir su objetivo volvió a asomar al cuarto de Ian, Como despedida acerco dos dedos a sus labios y luego los pego al cristal.

-Adiós mi pequeño; la próxima vez que nos veamos… Sera ante toda tu familia.

Termino de irse; llego a su casa con los rayos del sol, sabía que su madre y su abuela ya estarían despiertas pero con suerte no notarían que ella en realidad salió.

Busco directamente a su madre en la biblioteca.

-Mama, Que bueno que la encuentro.

-¿Qué sucede Sakura? estas muy exaltada.

-Necesito preguntarte algo muy importante.

-¿Qué es? ¿Qué se te ofrece?

-Quiero saber cómo hiciste para convertirte en humana.

HOLA, HOLA.

Tranquilas no he muerto.

Igual que el Fénix he resucitado entre las cenizas de mi ausencia para volver a estar con ustedes mediante mis historias y mensajes.

Lamento enserio toda mi tardanza, que seguro ya muchos de ustedes ya ni me recuerdan.

Además de las escusas habituales, mi inspiración a estada muy cortada, poco tiempo por mis estudios y cuando por fin tenía un tiempo libre solo quería descansar y así sin darme cuenta ya han pasado dos años, me sorprendió la velocidad del tiempo.

Ha por cierto ya me han hablado de esa una pág. de fic "wattpad" se ve muy interesante, ya tengo una cuenta en esa pág. pero todavía no estoy segura de cómo usarla para leer las historias y muchos menos para publicar las mis historias, solo les aviso desde ya que no publicare nada nuevo, estas mismas historias serán publicadas hay.

Bueno sin decir más me despido, nos vemos. Hay en mí perfil deje un ling de una imagen que quiero obsequiarles a todas con un mensaje privado.

Las extrañe mucho también y espero que hayan disfrutado el capítulo

ATTE:

Elfenixenlasllamas