No soy dueña de Harry Potter, ni su mundo simplemente me gusta entretenerme un poco con sus maravillosos personajes.

El MEJOR PADRE.

Esa mañana Severus despertó muy temprano y nervioso, muy nervioso, mientras se lavaba la cara notó que le temblaban las manos, y cuando bajo a hacer el desayuno sentía punzadas en el estómago, el sol aún no se había levantado completamente pero el realmente ya no tenía nada de sueño, decidió que su estómago no aguantaría más que una tasa cargada de café por lo que la preparó expertamente tratando de que el temblor y la ansiedad que lo consumían no hicieran que se echara toda la bebida caliente encima.

Cuando hubo terminado la preparación tomó la tasa a la vez que analizaba todo nuevamente asegurándose de que estuviera todo preparado, abrió la nevera y se aseguró por cuarta vez en 12 horas de que tenían leche y demás alimentos necesarios para un niño en crecimiento, rebusco en los cajones de la cocina viendo que todos los cuchillos estuvieran almacenados fuera del alcance, se quedó observando los tenedores en los cajones inferiores un momento, por supuesto que eran inofensivos después de todo... no eran filosos ni nada... pero eran puntiagudos ¿eso es medianamente riesgoso verdad? de golpe lo carcomieron imágenes horribles de todo el daño que podía hacerse así mismo un niño con ellos, pincharse un ojo o algo por el estilo solo porque el habría sido tan negligente de dejarlos a sus alcance, no, sin duda movería esas cosas de ahí así que dejando la tasa en el fregadero y se aseguró de trasladar todos los tenedores a los estantes superiores. Cuando lo hizo se sintió un poco menos ansioso bajando la mirada a las cucharillas le dio un momento a su salvaje imaginación para encontrar un escenario donde se diera cuenta que dejarlas ahí era mala idea, al no encontrar nada y dándose cuenta de lo ridículo que estaba siendo cerro todo de nuevo.

...

Hermione se había logrado dormir muy tarde la noche anterior invadida por la euforia y anticipación por lo que los gritos de su esposo angustiado no era algo que hubiera querido escuchar tan temprano en la mañana.

-¡Hermione! -exclamaba exaltado- ¡necesitamos una cuna!, por merlín ¿por qué compramos una cama en primer lugar? los bebés van en cunas todo el mundo lo sabe, se caerá y será mi culpa por supuesto debí...

- Por amor de Dios Severus son...- se tomó una pausa aun adormilada para ver el reloj a lado de la cama- ¡Las 6 de la mañana!, vuelve a dormir o por lo menos ve a ser neurótico en otro lugar.

- Si ese soy yo Severus el neurótico, ve si piensas lo mismo cuando nuestro hijo se rompa el cráneo al caerse de esa cama infernal que tiene- expreso indignado de no ser tomado con la seriedad que quería.

Hermione suspiro internamente consiente de que era una batalla perdida tratar de seguir durmiendo, se sentó y encaró a su esposo.

- Primero, la cama no es lo suficientemente alta, la última vez que revise está a unos centímetros escasos del suelo- empezó levantando una mano cuan él hizo amago de refutar lo que estaba diciendo- segundo como bien sabes ya que los instalaste tú mismo tiene barandales a los lados para que no se caiga, tercero tiene casi 2 años por lo que tiene el tamaño y la edad necesarios para poder usar su cama perfectamente segura. Ahora deja de preocuparte y ve a ocupar tu mente en otra cosa mientras trato de dormir por lo menos 2 horas más, porque como bien sabes probablemente durmamos muy poco esta noche con Aidan acostumbrándose a la casa.

-... Los barandales... yo... debo asegurarme de que estén bien fijados- respondió Severus distraídamente ignorando todo su discurso y saliendo precipitadamente de la habitación.

Hermione solo bufó frustrada pero con una sonrisa que revelaba lo orgullosa que estaba de él, nunca imagino que la idea de la paternidad les haría tan felices (aunque un poco neuróticos) no era algo que en lo que se hubieran puesto a pensar en ningún momento de su relación incluso después que se casaron ya que había una cantidad limitada de cruciatus que un cuerpo podía tomar antes de ser incapacitado de procrear, desgraciadamente ambos habían tenido bastante de esta maldición en la guerra conocían su infertilidad mutua desde siempre por lo que el tema siempre estuvo fuera de la mesa.

Sin embargo en su puesto como sub directora adjunta de Hogwarts realizaba ocasionalmente visitas de rutina a los nacidos muggle desde las primeras señales de magia accidental hasta el momento de su escolaridad debido a las reformas que había impulsado personalmente en la búsqueda de una adecuada inducción a la magia y equidad de conocimiento para esta población. Nunca espero encontrarse entre la lista de futuros magos a este niño prácticamente abandonado y escaso de abrazos, mucho menos espero que le hiciera replantearse su vida y comenzará a pensar en la adopción como un opción para ellos, el proceso increíblemente burocrático fue cuesta arriba pero increíblemente gratificante.

Y hoy por fin traerían a su niño a casa.

...

Aquí estaban justo al frente, documentos necesarios, una pequeña mochila con ropa y un pequeño peluche, solo había que extender un poco los brazos y tocarían la puerta, sin embargo ninguno se movía tomados de la mano fuertemente se dieron un momento para saborear la anticipación previa, no habían visto a Aidan desde que empezaron el proceso y fue traído aquí por lo que llevaban un largo tiempo esperándolo, después de unos segundos y un apretón rápido llamaron a la puerta. De la casa salió una anciana con una pañoleta en la cabeza y con un delantal cubierto de pequeñas manchas de procedencia dudosa que hicieron a Severus arrugar la nariz.

- ¿Puedo ayudarlos?- habló rápidamente sin prestarles mucha atención ya que su vista estaba dirigida a alguna parte dentro de la casa.

- Si verá, somos los Snapes tenemos...-empezó Hermione

- Curtis, Dylan bajen de ahí- grito repentinamente la anciana sobresaltándolos- disculpen pero debo atender esto, pasen, pasen- dijo haciéndoles señas con las manos para que entrarán apremiantemente.

Pasaron rápidamente a la casa de estilo antiguo y con abundante olor a desinfectante, parecía que en este lugar se derramaban cosas constantemente y lo primero que atrapó su vista fueron dos niños subidos en una mesa, mientras se arrojaban lo que presumiblemente era su cena a la vez que pisoteaban desconsideradamente la comida de otros dos niñitos que chillaban exaltados como si no hubiera un mañana.

Tomando a cada chico por el brazo la anciana bajo a los niños de la mesa rápidamente mientras le decía lo poco decente que subirse a la mesa era y que no quería tener que repetírselos de nuevo, luego procedió a poner a cada muchacho en una esquina diferente de la habitación. Los niños víctimas de la comida masacrada dejaron de llorar frotándose los ojos y sorbiéndose la nariz.

- Son un poco traviesos de vez en cuando, se hace lo mejor que se puede por supuesto- les dijo a modo de explicación después de un momento, mientras en un lugar en la mesa los niños que moqueaban retomaban su alimentación como si nada- vienen aquí por uno de ellos ¿no?, recibí un mensaje de servicios sociales, sino recuerdo mal uno de los pequeños, llegan temprano aun no lo hemos alimentado, tienden a ser el último grupo ya que son un poco desordenados...

Severus subió una ceja, dudaba que pudiera existir en la historia un circo más grande de indisciplina y desorden que el que acababa de presenciar.

-... Por supuesto que si esperan un momento, lo alimentaremos rápidamente...

- No será necesario, nos encargaremos- le cortó Severus de golpe, mientras le daba una mirada irritada a los niños que se atiborraban de comida pisoteada alegremente sin nadie que los detuviera.

- Tenemos los documentos aquí- dijo Hermione pasándole una carpeta gruesa que traían con ellos. La mujer los observo detenidamente un momento, pasando por las firmas y las identificaciones, luego observó la foto anexada del niño y sonrió.

- Claro, el chico Dixon... Lo buscaré, esperen un momento.- dijo devolviéndole los papeles.

- Es un Snape ahora...-expreso Severus con un ceño fruncido, no quería que se refirieran a su hijo por ese nombre más.

- Por supuesto, querido- respondió la anciana con un gesto maternal pasando por alto completamente la irritación del hombre.

Dándose la vuelta subió unas escaleras adyacentes a la sala/comedor donde estaban, fue el momento en que la ansiedad que Severus había experimentado todo el día llego a su punto más alto, le temblaban las rodillas (tenia serias dudas de poder mantenerse de pie cuando lo viera de nuevo), le sudaban las manos, Hermione no estaba mucho mejor, sus ojos brillantes por las lágrimas no derramadas y su mano tenía un apretón de muerte en la de su marido. Ambos estuvieron en una guerra, vivido situaciones horribles, momentos difíciles, pero NUNCA habían estado tan nerviosos en su vida, escucharon un llanto ¿era él? ¿Tenía miedo? ¿Hambre? ¿Sueño? Querían correr a sostenerlo entre sus brazos, asegurarse que no tuviera una razón para llorar nunca más.

Donde quiera que estuviera Aidan en el piso superior se sentía kilómetros a distancia de donde estaban: ese punto de esa pequeña casa, rodeada de pequeños niños, fue donde por primera vez sintieron su corazón calentarse como nunca antes. Podrían jurar que había sido una eternidad cuando el sonido del llanto del niño bajaba por las escaleras, en los brazos de la anciana Aidan sollozaba bajito con un puchero en sus labios y una clara confusión en sus ojitos marrones.

- Acaba de despertar de una siesta- explico la señora con una sonrisa- este hombrecito de aquí tiene un grave caso de horario invertido, algo que estoy segura que descubrirán muy pronto ¿quieren sostenerlo?

Severus estaba tieso quería resoplar y decir lo estúpido que resultaba esa pregunta ¡por supuesto que querían sostenerlo! Pero de su boca no salió nada solo podía quedarse ahí parado observando al pequeño en los brazos de aquella mujer, que estaba haciendo el amago de entregar al bebé a alguno de los dos. Hermione por supuesto si tenía pleno control de sus funciones motoras y extendió los brazos rápidamente mientras las lágrimas brotaban a mares de sus ojos.

Aidan un poco asustado y aun un poco lloroso fue a sus brazos, muy confundido pero sin negarse, y miro a aquella mujer que lo cargaba su pequeña mente infantil no la recordaba a la perfección luego de aquellos cortos encuentros en el pasado, pero la encontraba familiar ¿Por qué lloraba ella? ¿La habían despertado de su siesta también? Dejando de llorar extendió una mano curiosa a la cara de la mujer rosando sus mejillas para inspeccionar ese líquido extraño, y luego de una pequeña caricia decidió que aquello tan extraño debía ser probado y acerco su pequeña boca a la mejilla succionando.

Severus sonrió como muy poco había hecho en su vida, mientras las lágrimas salían de sus ojos libremente sin generarle ningún tipo de vergüenza, ese besito infantil a su esposa hizo que su corazón se hinchara y se llevara todas las dudas que pudiera tener sobre la paternidad.

- Aidan, amor… Es mamá- dijo suavemente Hermione al bebé que la observaba fijamente con ambas manos en sus mejillas húmedas – bienvenido, oh, pequeño eres tan amado y querido…- apretándolo firmemente en sus brazos le beso los rizos arena de aquella cabecita hermosa. Luego de respirar su aroma especial a bebé por un rato, con una sonrisa resplandeciente se giró un poco hacia su esposo que los observaba expectante- ¿te he acaparado un poco verdad chiquito? Supongo que también hay que darle la oportunidad a papá de abrazarte ¿no es así?

Y lo puso cuidadosamente en los brazos de Severus, él lo había sostenido antes por supuesto, pero esta era la primera vez que lo cargaba como su hijo, él nunca fue el más expresivo de los hombres su talento con las palabras no era precisamente en arrullos o declaraciones desgarradoramente sentimentales, pero ahí en sus brazos estaba el más grande milagro de su existencia, dándole un pequeño beso en la mejilla regordeta le hizo la promesa silenciosa de ser el mejor padre que pudiera ser para él.

….

¿Qué tal? He de confesar que fue un poco difícil escribir la parte en la que se encuentran con Aidan, no quería que quedara demasiado exagerado o demasiado simple, por lo que me pase horas por Internet viendo videos de historias de adopción donde salen en su mayoría el primer encuentro, desconozco la leyes de adopción en Reino Unido por lo que cualquier error en cuanto a los tramites o lapsos fueron sin intención trate de hacer esa parte lo más vago posible. Espero que les haya gustado aún tengo bastantes cosas escritas con esta trama, que espero publicarles pronto.

¿Les gusto? ¿Muy empalagoso o simple? Me gustaría saber sus opiniones sobre el capítulo ya que me ayudan a moldear mejor mi forma de escribir.

PD: Cualquier error ortográfico fue hecho sin intención por lo que me disculpo de antemano, tengo dislexia por lo que aunque reviso constantemente todo antes de publicar, suelen pasárseme por alto cosas.

MUCHAS GRACIAS POR LEER. SALUDOS.