No soy dueña de Harry Potter, ni su mundo simplemente me gusta entretenerme un poco con sus maravillosos personajes.
LA FAMILIA POTTER
- Sabes muy bien que no me siento cómodo, con todos los Potter en la casa, tal vez cuando los pequeños demonios crezcan y sean seres humanos decentes puedan venir.- murmuro Severus con Aidan sentado en su regazo "leyendo" uno de sus libros infantiles.
- No hables de esa manera, Aidan aprende todo lo que escucha, el necesita interactuar con niños de su edad Artie, Alby y Jimmy, están ansiosos por conocerlo.- lo reprendió su esposa desde su escritorio repasando el plan de estudio para el próximo periodo escolar.
-¿Quieres realmente que nuestro hijo se relacione con niños que tiene nombre de elfo domésticos?- respondió sarcástico mientras Aidan le daba golpecitos inquietos en la mejilla para que continuará la historia.
- Vendrán mañana, Ginny y Harry también estarán aquí y controlarán a sus niños...
- Claro como la última vez.- refunfuño Severus, girando la página del libro de Aidan y proseguía con su lectura
...
Artie Potter era un experto en morder, nadie que lo conociera había escapado de una de sus mordidas y es que desde que le salieron los primeros indicios de dentadura se abrió paso entre sus hermanos con los dientes (literalmente). Tenía solo 2 años pero era bastante grande para su edad con genes Weasley predominantes recordaba ligeramente a su tío Ron, una mata de pelo rojo y ojos marrones traviesos. Era el tipo de niños que es lindos solo cuando están dormidos.
Aidan realmente no era el niño más sociable, podría pasar horas jugando tranquilo con sus bloques y realmente este chico Artie estaba siendo muy molesto, Aidan amaba armar grandes torres de bloques y luego derribarlas, sin embargo el otro niño no dejaba ni que terminara de armar su linda torre antes de derribarla de una patada. Aidan se puso de pie apretando sus puñitos y grito un sonoro...
- ¡No!... mío...- exclamó frustrado, recogiendo algunos bloques y abrazándolos para mantenerlos fuera del alcance del otro niño.
Artie el hijo menor de la familia acostumbrado a nunca recibir un no por respuesta, intento sacar uno de los bloques de la mano del niño a la fuerza, a la vez que lloraba a todo pulmón.
Esta escena fue la que encontró Hermione al ir a revisar a los niños en la sala su hijo que no paraba de repetir "mío, mío..." y a su sobrino menor jalando los bloques con alaridos inentendibles pero claramente frustrados.
Volteo hacia la cocina donde Harry y Ginny hablaban tranquilamente con un lloroso Alby Potter que rogaba por una galleta antes de almorzar.
Se acercó rápidamente a los dos niños pequeños separándolos y sosteniendo a cada uno por un brazo.
- Niños es suficiente- dijo mirándolos a ambos detenidamente su hijo tenía los ojitos brillantes al borde de las lágrimas y Artie tenía la cara toda roja con gruesas lágrimas- hay bloques suficientes para que ambos puedan jugar, Aidan tienes que aprender a compartir... Artie vino a jugar contigo.
Aidan con un puchero alargo un poco la mano con un bloque en dirección de Artie pero con renuencia clara, Artie ya bastante molesto y sin muchas ganas ya de jugar con los dichosos bloques se acercó y con un movimiento rápido mordió a Aidan en el brazo.
Aidan que hasta ahora había manteniendo la compostura (tanto como un niño de casi 2 años puede) grito de dolor y empezó a llorar fuertemente.
...
Severus decidido escabullirse un rato de la reunión, estaba sentado en su escritorio en el laboratorio, repasando algunos pedidos y estados de cuenta, desde que bajó a su guarida había estado escuchando frecuentemente gritos, chillidos y llantos constantemente, consciente de lo ruidosos que eran los niños Potter, no le presto mucha atención.
Sin embargo el grito y posterior llanto que acababa de escuchar era inconfundible para el a estas alturas, aunque mucho mas ruidoso que los gemidos ocasionales que escuchaba, era el llanto de su hijo.
Alarmado por la seguridad de Aidan subió corriendo las escaleras del sótano sin tomarse ni un segundo en cerrar la puerta del laboratorio fue directamente a la sala, entrando justo en el momento en que Aidan le lanzaba un bloque de construcción a la cabeza a Artie Potter, con un estresada Hermione tratando de mantenerlos alejados.
Severus impactado por el gesto violento poco característico de su hijo, se acercó a él buscando algún tipo de explicación y entonces vio rojo, en la delicada piel del brazo de su hijo estaban marcados claramente los pequeños dientes del mocoso Potter más pequeño.
- Aidan...- habló Severus moderando su tono tratando de no asustar al niño ya alterado.
El niño levantó la vista lentamente con la cara surcada de lágrimas y un gesto triste, al ver a su papá corrió rápidamente hacia el y se le fue a los brazos con la vista borrosa por el llanto.
Severus sostuvo a su hijo cerca mientras este lloraba desconsolado en el hueco de su cuello, mientras observaba su alrededor su esposa la cual había invocado un poco de hielo de la cocina para poder colocarlo en el chichón que empezaba a desarrollar Artie en la frente que se retorcía entre llanto en los brazos de su madre que intentaba calmarlo.
Luego de entregarle el hielo a Ginny, Hermione se acercó hacia su marido y su hijo abrazados en un rincón de la sala, pasando la mano suavemente por la espalda de este trato de tranquilizar a su pequeño bebé.
-Aidan, amor... - dijo calmadamente cerca de oído- No debiste lanzarle nada a Artie, bebé, sé que él no debió morderte, pero ya hemos hablado de esto antes Aidan lanzar las cosas no está bien.
Aidan saco la cabeza del cuello de su papá y vio a sus padres con los ojos rojos del llanto.
-papi, papi...- murmuro bajito señalando con un dedo su bracito herido.
Severus convocó rápidamente dos botellas diferentes de su almacén las cuales volaron hacia su mano. Haciendo un gesto a Harry que estaba junto a Ginny para que se acercara.
- Potter, sería apreciado, que la próxima vez el joven Arthur mantenga sus dientes para si mismo- ofreció un frasco con poción infantil para los moretones.- Aidan no es agresivo, pero tampoco se mantendrá tranquilo si alguien le hace daño.
Harry asintió conociendo la manía de su hijo menor Alby y Jimmy también habían sufrido su buena parte de mordiscos, él y su esposa esperaban que solo fuera una etapa. Se acercó a Artie y procedió a ponerle la sustancia espesa en la frente.
- Ahora, pequeño esto arderá un poco pero dejará de doler ¿está bien?- dijo Severus que sostenía a su hijo con un brazo, pasándole el otro frasco a Hermione para que lo aplicará- mamá lo pondrá y te sentirás mejor.
Aidan solo asintió y dejo que le pusieran el ungüento tranquilamente, obviamente agotado de la situación, ya no tenía mucha energía para quejarse.
...
Alby Potter la pesadilla de cualquier persona que ame el orden, tenía 4 años de desobediencia pura, amaba los berrinches, lloraba descontrolado cuando no conseguía lo que quería, arañaba, pegaba, era la rebeldía misma personificada en un pequeño cuerpo infantil, le gustaba la atención y la buscaba sin control de todos los niños Potter, era el que Severus tendía a desear poder ponerle un hechizo silenciador permanente.
Aprovechando el alboroto provocado por su hermana menor, Alby decidió que tendría esas galletas que sus padres odiosamente habían negado tomando un puñado del plato de la cocina corrió a esconderse bajo la mesa y se las comió rápidamente sonriendo.
Luego de comer tantas galletas como le fue posible decidió que está muy aburrido así que salió a explorar un poco, en la cocina se encontraba Teddy en su videojuego, Teddy nunca se lo prestaba y eso molestaba un poco a Alby que ya era un niño grande... Papá le había prometido uno igual si era un buen chico para su cumpleaños pero faltaba mucho tiempo... Con un puchero en los labios aburrido y algo molesto, Alby noto por primera vez algo en la mesa era un cuaderno o algo así... curioso y mirando a todos lados lo abrió, dentro consiguió una pluma muy bonita su mamá tenia una de estas el solía usarla para dibujar todo el tiempo, sus padres amaban sus dibujos por lo que concluyó que si hacia un lindo dibujo tendría más pronto su videojuego.
Sonriendo por lo brillante que era empezó un dibujo en la libreta que tenía al alcance pero después de un rato se dio cuenta que estaba quedando muy pequeño realmente tenía que ser un dibujo genial para conseguir lo que quería pensó calmadamente formulando una nueva idea.
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Severus estaba molesto con Potter, con su descendencia y con el mismo por acceder a esta comida ridícula... Aidan seguía amarrado a él como un mono jugando con los botones de su camisa tranquilamente... claramente drenado por toda la acción anterior nada que ver con el menor de los Potter que podía observar saltando como si de una cama elástica se tratará sobre su sofá obviamente ya superado todo lo anterior.
Sus padres nuevamente ajenos a él hablaban con Hermione que mantenía una sonrisa tensa si dejar de observar a Artie saltar precariamente en el sofá.
El estruendo que resonó en la casa, el sonido inconfundible de vidrios rompiéndose... proveniente del sótano, recordó a Severus su aparatosa salida del laboratorio y la inexistentes medidas de seguridad con que lo dejó. Poniéndose de pie rápidamente y entregándole a Aidan a su madre camino hacia su laboratorio preocupado... después de todo había más Potter sueltos en su casa...
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Jimmy Potter era un diablillo de cuidado, con 6 años era increíblemente necio, con la tendencia de ver con las manos y con la delicadeza de un rinoceronte, resultaba el terror de los objetos de vidrio, piezas delicadas y reliquias familiares. Las cuales con frecuencia se topaba (y rompía) por accidente. Le gustaba "tomar prestado" las cosas ajenas con frecuencia Sus grandes ojos azules de cachorro le ganaban la indulgencia de sus padres, pero cuando visitaban a los Snape, Severus solía recolectar todo lo importante fuera de su alcance (no siempre funcionaba).
Encontró la puerta abierta y este lugar siempre le había intrigado porque alguna razón no venían mucho acá, pero cuando hacían le encantaba explorar todas las extrañas cosas que tenían aquí... En todas sus exploraciones esta puerta siempre estaba cerrada y ardía un poco la mano al tratar de abrirla... aparte de que su tío espeluznante nunca le quitaba la vista pero hoy estaba distraído con el bebé después de haber sido mordido por su hermano, pobre chico conocía de primera mano los mordiscos de Artie y sabía que no eran nada agradables.
Bajando las escaleras con cuidado de no hacer mucho ruido Jimmy llegó a lo que parecía un laboratorio y una oficina al mismo tiempo... incluso tenía un corral infantil como en el que ponían a Artie debes en cuando, con cosas de niños pequeños... realmente eso no le llamaba tanto la atención como los frascos en los estantes de la pared más alejada tenían cosas divertidas adentro, ya sin miedo de ser descubierto corrió hacia los estante y trato de tomar uno de los francos... sin contar con que era realmente pesado por lo que apenas lo retiro de su lugar se le deslizo entre las manos y se quebró en fragmentos en el piso haciendo una asquerosa y peligrosa mezcla de cristales rotos, liquido viscoso y ojos de procedencia dudosa por todo el piso.
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Lo primero que encontró Severus fue obviamente la puerta abierta de su laboratorio maldiciendo internamente, bajó rápidamente las escaleras con los demás adultos detrás de él.
Afortunadamente James estaba ileso sin embargo cubierto de pies a cabezas de sustancias pegajosas. Sus padres corrieron a su encuentro lanzando hechizos diagnósticos a su alrededor sin considerar por un momento las posibles sustancias volátiles del lugar, por suerte para ellos Severus había enviado todas las pociones reactivas a la magia esa misma mañana.
Ya perdiendo por completo la paciencia y enojado por la pasividad de los padres al no disciplinar adecuadamente al mocoso y la invasión a su espacio personal habló con rastros del que fue el temido profesor de pociones.
- ¡Basta! Retírense de mi laboratorio, y mantengan a su progenie fuera de aquí, la magia imprudente podría haber provocado una explosión, ese ingrediente era muy valioso Potter y difícil de adquirir, estoy es una falta de respeto a mi trabajo y hogar, espero ser reembolsado por eso...- comentó exaltado.
Conociendo el temperamento explosivo de Severus Snape los Potter se retiraron rápidamente con una disculpa mientras llevaban a Jimmy sujeto por el brazo.
Después de que todos subieron y el desastre fue limpiado Severus tomó aire y volvió a subir, parecía que la situación estaba controlada Aidan recostado en los brazos de su madre mientras esta hablaba con Ginny y Harry el cual mantenía a un (gracias a Merlín) Artie dormido en su regazo y a un Jimmy sentado a su lado (con ropa distinta) con un ceño fruncido que gritaba a kilómetros que estaba castigado.
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Entrando silenciosamente en la sala y sentándose en uno de los muebles estaba Teddy lo que indicaba que su videojuego se había quedado sin batería y se veía forzado a socializar, tan ensimismado en su juego... no se dio cuenta del pequeño desastre que dejó atrás en la cocina.
Teddy Lupin adoptado por los Potter a los 4 años tras la muerte de su abuela era el único de los niños de esa familia que era medio tolerable (no siempre), era tranquilo, tanto como se podía ser a los 12 años cuando visitabas a tu sub directora tendías a mantener un nivel de decencia media, podía tener conversaciones sobre quidditch durante horas y mantenía un cambio constante del color de su cabello, dándole apariencia de un letrero de neón ambulante, con frecuencia Severus desarrollaba migrañas a su alrededor.
Aidan curioso al ver a alguien con un color de cabello tan extraño bajo del regazo de su madre por primera vez en un buen rato y camino cautelosamente hasta el extraño curioso. Cuando estaba justo al frente del otro niño este le hizo una mueca graciosa haciéndole reír. Teddy estaba acostumbrado a los niños pequeños por lo que sabía cómo entretenerlos cosas que aprendes cuando tienes tres hermanos menores.
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El ambiente estaba mucho más calmado, con los niños Potter durmiendo, castigado y haciendo de un excelente niñero. Severus pudo respirar un poco más relajado y se unió a la conversación sobre los niños que sostenían los otros tres adultos.
- ¿han pensado en más niños?- pregunto Ginny con ojos brillantes- los hermanos hacen bien a los niños. Severus bufó internamente esa camada de salvajes lo que les haría bien es disciplina no más hermanos.
- Realmente no es algo que no hayamos planteado, Aidan amerita toda nuestra atención en este momento y por ahora creo que es más que suficiente, un nuevo proceso de adopción es algo tedioso- contestó Hermione apoyándose sobre el costado de su esposo el cual evocaba unos vasos y un vino de la cocina y se desconectaba de a ratos de la conversación.
Siendo una persona de impecables modales (aunque reacio a mostrarlos) Severus sirvió todos los vasos y los puso en mesa de café educadamente después de tomar su copa y ofrecerle una galantemente a su esposa, hizo un ademán a sus invitados para que tomaran una mientras se llevaba la bebida a los labios.
- No gracia Severus...- comentó Ginny- Queríamos esperar a la comida para anunciarlo pero... ¡Estoy embarazada!- anuncio alegremente.
Haciendo que Severus se atragantara con su bebida al imaginarse a otro Potter en este mundo... Rodando los ojos al dramatismo de su esposo Hermione corrió a abrazar a sus amigos para felicitarlos mientras este tocia detrás de ella, robando la atención de Aidan que había estado jugando con unas figuras de acción hasta el momento con Teddy.
- Estamos realmente muy felices- expreso Harry- puede que sea una niña esta vez- comentó ilusionado.
- Tengo hambre...- habló Teddy parándose del suelo y mirando a los adultos acusadoramente como si el punto principal de esta reunión se les hubiera olvidado. - ¿Cuándo vamos a comer?
Severus solo pudo pensar en lo mal que le haría a los modales de Aidan relacionarse con estos niños.
- Vamos a eso cariño- respondió Hermione poniéndose de pie y dirigiendo a todos a la cocina solo para soltar una exclamación fuerte cuando entró.
Severus lo entendió inmediatamente todavía tenían un Potter suelto sin supervisión... los superaban en número... Suspirando se acercó a la cocina a ver que otro desastre fue provocado...
Vio la gran mancha en la pared de inmediato, SU pared blanca ahora rayada con trazos infantiles... Sabía que con la llegada de Aidan las travesuras típicas de la infancia eran inevitables, pero esto no era una travesura, era francamente vandalismo. Alby Potter sonreía felizmente...
-¡Potter!
….
¿Qué tal? FELIZ AÑO NUEVO A TODOS. ¿Cuál fue su parte favorita del capítulo?
Sé que la tardanza ha sido abismal pero la verdad que la universidad me han vuelto loca todo el mes y las vacaciones las tome para reponer fuerzas, trate de hacerlo lo más largo y divertido posible nuevamente inspirada por mis propios primos pequeños que se parecen tanto a los pequeños Potter, me gustaría que me dijeran que más le gustaría ver próximamente ya se habrán dado cuenta que es una historia en su mayor parte feliz por lo que me gusta plasmar lo momentos felices, sin embargo estoy abierta a ideas y sugerencias, si consigo la inspiración necesaria y el tiempo montare un nuevo capítulo antes de retomar la universidad.
GRACIAS a todos los que se han tomado el tiempo de comentar la historia ya que me motiva increíblemente a continuar y un especial agradecimiento a la visitante que dejo un comentario en portugués diciendo que le gustaba mis historia a pesar de la barrera del idioma, lo entendí bastante bien y espero que lo que escribo siga siendo de tu agrado.
PD: Cualquier error ortográfico fue hecho sin intención por lo que me disculpo de antemano, tengo dislexia por lo que aunque reviso constantemente todo antes de publicar, suelen pasárseme por alto cosas
MUCHAS GRACIAS POR LEER. SALUDOS.
