Harry Potter pertenece a JK Rowling.

Este Fic, es un reto de FxRobalino, aparece en el capítulo 6 de "Harry Potter: El Retorno del Rey".

N/A Laura: No se hacen una idea, de la cantidad de versiones y de veces que he publicado este Fic en este medio, ¡y nunca he logrado hacerlo funcionar!

Harry debe ser mujer.

Harry mujer debe gustar de mujeres.

Harry mujer debe tener un harem de mínimo siete mujeres, la única obligada es Hermione.

Harry mujer debe ser alguna criatura mágica como las Veelas (a elección del autor).

La historia debe comenzar en tercer, cuarto o entre esos dos años.

Harry mujer debe tener una relación incestuosa (relación con su madre o hermana)

13: El Heredero de Slytherin.

Habían algunos conocimientos, los cuales Dumbledore quería guardar para sí mismo, pero esto no lo supo, hasta que fue demasiado tarde, solo reaccionó, cuando Harriet Potter, estaba no solo junto a él, sino también junto a McGonagall, Flitwick, Sprout y Snape, pero sin ella, jamás hubieran podido abrir la cámara, no era tan fácil como notar la presencia de un tallado en un grifo del baño femenino, ni tan fácil como el hecho de que se necesitaría de un hablante de Pársel, para que los lavamanos fueran desmontados y dejarán ver un tobogán, en el cual se dejaron caer, cuando estuvieron en el fondo del mismo, se encontraron con una enorme puerta de una cámara acorazada y, para enfado de Flitwick, tuvieron que gritar, para pedirle a una niña de 12 años, que se abandonara la seguridad del suelo de ese baño y bajara con ellos, solo para pronunciar la palabra *Ábrete*, en Pársel, las serpientes que actuaban como cerradura se hicieron a un lado y permitieron entrar, viendo en el fondo, a una niña de once años, en el suelo, McGonagall reconoció a Ginevra Weasley de inmediato.

"Dios mío" —susurró Pomona.

—No está petrificada —dijo rápidamente Severus, mirando con mayor atención a la Gryffindor e incluso, tomándole el pulso —Su piel está helada y su tacto es caliente, muy caliente.

"¿Qué es esto?" —susurró Flitwick.

—No se preocupen, aún no está muerta —dijo una voz, haciendo a los maestros y a la otra alumna allí presente, girarse, se encontraron con un chico de cabello negro corto, y de ojos negros, piel pálida y vestido con el uniforme de Slytherin.

—El escudo de Slytherin que él lleva... Es de la anterior generación, se llevó hasta 1972 —señaló Severus, con la varita en alto. — ¿Quién eres, chico?

—Creí que te encontrarías con mi diario, señorita Potter, pero... veo que Ginevra no lo dejó ir, ni siquiera cuando las cosas se pusieron malas para ella —dijo el sujeto, mirando a la pelinegra de cabello corto, que estaba en un rincón, mirándolo todo, sin intervenir —Creí que Ginny había provocado la inundación del pasillo del tercer piso, creí que vendrías a ver... pero no lo hiciste, y Ginny volvió por el diario. Quería conocerte, luego de que Ginny me habló sobre ti.

— ¿Y quién se supone que eres tú? —preguntó la Ravenclaw, con un nulo interés, cosa que hizo al pelinegro hacer una mueca de incredulidad.

—Quería hablar contigo, quería ver si encontrarías mi diario y trataría de hablarme —dijo el sujeto —Desde que Ginny me habló sobre ti, he tenido... Este interés que no ha desaparecido.

— ¿Qué deseas de ella? —preguntó Filius, con la varita en alto. Sí sé metían con una de sus alumnas, se metían con él, y él era un genio en el arte del Duelo Mágico.

—Quería... Preguntarle algo —dio un par de pasos hacia la pelinegra.

Harriet dio un paso al frente y alzó la varita —Flippendo —el chico retrocedió, varios pasos, para no tropezar, haciendo sonreír a la chica.

Collosho —el sujeto le gruñó a la profesora Sprout, ahora sus pies estaban pegados al suelo, sin poder despegarse.

—Habla de una vez, muchacho —pronunció Severus irritado —Dinos ya: ¿Quién eres?, ¿Qué hacen una Gryffindor y un Slytherin aquí? Y, lo más importante, ¿Cómo llegaron?

El pelinegro lanzó una risa, que los irritó a todos —Díganme ustedes, ¿Cómo llegaron hasta aquí?

—La entrada está en el baño femenino... —comenzó Minerva.

—Pársel —dijeron al mismo tiempo Dumbledore y Flitwick, la mirada del chico se tornó oscura.

—Soy un trozo de alma, de un poderoso mago, he estado dentro del diario que ahora sujeta Ginevra Weasley —se le estaba yendo la lengua, y ni cuenta se daba —He estado reposando más de cincuenta años, a la espera de volver a liberar al Basilisco y terminar el trabajo que inició Lord Slytherin, pues soy su heredero, de entre todos ustedes... Solo el profesor Dumbledore sabe mi nombre, pues él me dio clases de Transformaciones.

Wingardium Leviosa —murmuró Harriet, moviendo apenas su varita y causando que unas cuantas veintenas de piedras y escombros flotaran, con una floritura de varita, un susurro del hechizo, y un suspiro, las rocas rodearon al misterioso Slytherin — ¡Rocas a Navajas! —con un movimiento rápido de varita, las navajas flotantes, se clavaron en el cuerpo del Slytherin misterioso, haciéndole soltar un quejido de dolor, haciéndole sangrar.

—Mierda, la chica está casi muerta y... Y yo estoy mucho más vivo, con cada segundo que pasa... esto no me lo esperé —nuevamente, habló de más, para luego mirar desafiante a los maestros, un hechizo silencioso y escribió en el aire, su nombre: Tom Sorvoro Ryddle, agitó la varita, las letras cambiaron de lugar, todos abrieron los ojos asombrados Soy Lord Voldemort — ¿Creía usted, profesor Dumbledore, que yo, ¡YO, un descendiente del mismísimo Salazar Slytherin, conservaría el inmundo nombre que me dio mi madre, quién era prácticamente una Squib!?, "El nombre de ese asqueroso Muggle el cual la desprecio" —susurró con odio, pero todos le escucharon perfectamente.

Harriet agarró el diario y lo abrió, lo miró página por página, estaba en blanco, no parecía ser especial, pero claramente lo era y, ya que Voldemort parecía estar hablando de más, sería bueno conseguir información sobre esto— ¿Cómo encaja el diario en esto, exactamente? —preguntó con genuina curiosidad, mientras lo revisaba, lo entregó a Flitwick, quien realizó un hechizo no-verbal, lo intentaron entre Flitwick y Snape, con varios hechizos.

—Un hechizo de Artes Oscuras, es un Horrocrux. Realizas un asesinato y tu alma será literalmente... Dividida, entre más asesines, más veces tu alma se romperá. Luego, con un ritual, empleando runas de división, armonía y deseo, extraigo una parte de mi alma, y la encierro en un objeto, cosa que me permite mantenerme vivo, incluso... Tras la muerte —dijo Ryddle, mientras sonreía orgulloso de sí mismo, para luego señalar a la chica de negros cabellos —Y tú, tú Harriet Potter, me asesinaste, lo sé porque, a pesar de que soy uno de los dos más antiguos Horrocruxes, soy uno de los pocos, ¡Sino el único!, Qué tiene consciencia de sí mismo. Ahora, cuando haya tomado el alma al completo de Ginevra Weasley, voy a matarte o no, mejor, dejaré que alguien más lo haga —Y se giró hacia la estatua con el rostro de Salazar Slytherin —Háblame Salazar... El más grande de los cuatro de Hogwarts —pronunció en Pársel, la boca de la estatua de abrió y de ella surgió una serpiente gigante, un Basilisco de piel verde oscura como la esmeralda y de ojos amarillos, el cual chilló furioso.

Los maestros y el director reaccionaron rápidamente— ¡Obscuro! —y con eso, cientos de vendas negras, se ataron alrededor de los ojos de la criatura, la cual comenzó a agitarse— ¡Incarcerous! —ahora, cientos de cuerdas se ataron alrededor de la criatura.

¡Huele a la chica, encuéntrala, ignora la venda, ignora las cuerdas! —chilló Ryddle histérico, la serpiente trató de aplastarles, pero los maestros se hicieron a un lado.

¡Arresto Momentum! —exclamó Harriet, asombrando a sus maestros, al volver al Basilisco más lento, el cual arrojó ácido venenoso, desde su boca, Harriet, asustada, soltó el diario y rodó por el suelo, mientras veía varios destellos, salir hacia Ryddle, quien se batía a duelo contra Snape, Sprout y McGonagall, al tiempo que Dumbledore cargaba a Ginny, Ryddle gritó, todos buscaron el diario, lo encontraron consumido por el veneno ácido del Basilisco, pues Harriet lo puso en el lugar correcto, para que este fuera consumido, por un disparo de veneno ácido, por parte del Basilisco, había esperado el momento, había mirado fijamente a la criatura y esperó pacientemente el momento exacto. Ya nadie mostraba interés en el Ryddle desvanecido. —Profesores, tiene que haber alguna forma de... —Harriet avanzó hacia el Basilisco, los maestros levantaron la varita, listos, en guardia —Por favor, no hieras a nadie más, deja de moverte, voy a quitarte las amarras y la venda de tus ojos, pero por favor, no lastimes a nadie más. —El Basilisco dejó de moverse, mientras la chica transformaba su varita en un cuchillo, pero entonces se detuvo y recordó la clase del Club de Duelo y apuntó al Basilisco — ¡Fínite Incantetem! —las amarras y las vendas se soltaron, el Basilisco abrió sus ojos, pero ya no eran amarillos, sino negros.

Huelo tu magia, hablante... Oh, una dama serpiente, esto es muy interesante, ¡Con razón eres un hablante, te admiro! —Harriet asintió, a las palabras de la criatura mágica, se giró hacia los maestros, los cuales estaban listos para atacarla —Os pido perdón por mis actos. Hace ya cincuenta años, ese mismo Lord Oscuro abrió mi madriguera, me liberó, me mintió diciendo que había Magos Oscuros atacando el colegio y yo, Esmeralda, la Familiar de mi lord Salazar Slytherin, salí de mi encierro, dispuesta a cumplir con mi misión: Proteger Hogwarts, servir como su última defensa, como fue la orden que mi Maestro me dejó antes de partir. Pero... Él me engañó —su voz, que solo era entendida por Harriet, se escuchó llena de pena y congoja —Gracias, tienes mi eterno favor y agradecimiento, por terminar con la vida de este oscuro personaje, señorita.

Soy Harriet Potter —dijo la joven, el Basilisco asintió y miró hacia el techo, sacó su lengua un segundo, parpadeó y volvió a su Madriguera, antes de que Harriet pudiera cerrarla, el Basilisco arrojó un muy antiguo libro, el cual la chica recogió —Deja de hablarme... Slytherin —se aventuró, logrando cerrar la madriguera de Esmeralda, la chica contó todo, a los confundidos maestros, Dumbledore le permitió quedarse con el libro, al tratar de abrirlo, no pudo hacerlo, estaba sellado con magia, a no ser que Harriet le pidiera en Pársel, que se abriera.

Cuando volvieron a la superficie, se encontraron con que los Petrificados habían despertado, pero no por la poción de mandrágora, sino de alguna otra forma, la cual madame Pomfrey, no supo describirles.

Así mismo, se enteraron, gracias al retrato de Sir Cadogan, que Lockhart se había fugado del colegio. Dumbledore ordenó a los elfos de las cocinas, que prepararán un gran banquete y a los maestros, que despertarán a todos, pues era un momento de celebración.

A Harriet le llovieron abrazos, la gran mayoría, fueron de los Ravenclaw, por conseguirles La Copa de la Casa, gracias a que Dumbledore les dio 1500 puntos y cambió los estándares, flotantes, de Slytherin a Ravenclaw.

— ¡Lo hiciste, Harriet! —le gritaron Hermione, Karen, Susan, Daphne y Pansy, en los oídos, dejándola medio sorda, por un momento.

Aunque la situación se había arreglado y podían volver a las clases ordinarias, Dumbledore estaba furioso de que ahora los cuatro jefes de casa, supieran secretos, como el auténtico nombre de Voldemort y que pudieran hacerse con el entendimiento de la existencia de más objetos contenedores de almas, dejados por el Lord Oscuro, además de ese Diario. Para Dumbledore, ese conocimiento solo tres personas deberían de saberlo, y por tres motivos muy específicos.

Slughorn: Quien reunió esos conocimientos, cuando tuvo que dar algunas clases sobre pociones muy oscuras y alquimia oscura, cuando el profesor de Alquimia, de hace cincuenta años, enfermó gravemente. Fue Slughorn, quien le habló a Ryddle sobre los Horrocruxes.

Él: Por ser quien enfrentó a Voldemort en la guerra pasada, y por tener que ser el mentor de la próxima salvadora del mundo: Harriet.

Y Harriet: Por ser el próximo Faro de la Luz, por ser La Elegida para vencerlo (según la profecía de Trelawney) y quién se sacrificaría por el Mundo Mágico.

Los alumnos, fueron enviados a sus hogares, con varías tareas, ya se verían el próximo año y ya buscaría Dumbledore a un nuevo profesor.

En cuanto a Lockhart, a lo largo de los meses siguientes, ahora sin alumnos en el colegio, Dumbledore pudo dar con los autores de las hazañas que el rubio narraba en su libro y les devolvieron la memoria, tras un largo proceso y muchos encantamientos, todos ellos demandaron a Lockhart, quien fue destapado como un fraude y obligado a realizar toda clase de trabajos forzados en un bosque perteneciente al rey de Gringotts, trabajando día y noche en una mina de plata, hasta sus 135 años de edad.

"Un Monarca no debe de mancharse las manos, si es que tiene sirvientes dispuestos, a hacer el trabajo sucio por él" (Jerónimo de Pérgamo)

(Esto aplicaría, tanto la forma de ser de Dumbledore, como de Harriet)