Harry Potter pertenece a JK Rowling.

Este Fic, es un reto de FxRobalino, aparece en el capítulo 6 de "Harry Potter: El Retorno del Rey".

N/A Laura: No se hacen una idea, de la cantidad de versiones y de veces que he publicado este Fic en este medio, ¡y nunca he logrado hacerlo funcionar!

Harry debe ser mujer.

Harry mujer debe gustar de mujeres.

Harry mujer debe tener un harem de mínimo siete mujeres, la única obligada es Hermione.

Harry mujer debe ser alguna criatura mágica como las Veelas (a elección del autor).

La historia debe comenzar en tercer, cuarto o entre esos dos años.

Harry mujer debe tener una relación incestuosa (relación con su madre o hermana)

XVIII

18-A: ¿Me casé y no supe cuándo?

Evak, Lily y Sarayu, fueron en busca de las chicas al Magizoológico, luego de algunas horas, mientras que pensaba en cómo maravillar a ambas chicas, para lograr tener el favor de las casas Potter, y especialmente Peverell.

Entonces, una idea llegó repentinamente a la cabeza de Evak, como un rayo que atraviesa el firmamento nocturno, sin ninguna nube de lluvia a la vista.

Ganarse el cariño de las cuatro chicas, no fue muy difícil, cuando llegó con regalos, para a cada una de las adolescentes: una alfombra voladora de último modelo: Baaz 2100 (Halcón 2100); para luego pasar la tarde enseñándoles a volar en ellas, especialmente a Harriet y Karen.

Pero a las extranjeras, no les tomó mucho tiempo, la sangre voladora de los Potter, corría por sus venas.

Así mismo, una noche de luna nueva, Evak vio fascinado, como Harriet salió al patio de la casa, en un estado casi automatizado, presenciando como se quitaba su pantalón de pijama y su ropa interior, por un instante se sonrojó, hasta que vio cómo se transformaba en una chica serpiente, ¡eso era justamente, lo que él había estado esperando!, vio como las puntas del cabello se le volvían azules y como le crecían uñas alargadas, sus antebrazos, torso, espalda y piernas, eran recubiertas por escamas blancas, las piernas se fundieron en una cola, la vio recorrer la casa, pero antes de que pudiera salir ágilmente de la casa, él causó que el antebrazo de la chica fuera cortado ligeramente, para luego hacer que un poco de sangre, fuera a sus manos, cerró la herida de la chica, y cuando se fue, empleó un hechizo que le permitiría ver a la chica, fuera a donde fuera: la vio cazar a un chacal.

Evak volvió al interior de la casa, para luego subir a su oficina y sacar un pergamino de una gaveta, sacó un pincel y un bote de tinta, escribiendo en él, una serie de complicadas runas, en el interior del circulo rúnico, mientras susurraba algunas palabras mágicas, dejó caer una gota de sangre de Parvati, una gota de Padma y una de Harriet, el circulo rúnico, brillo en un tono rosado, mientras que en Hindú aparecían los nombres de las tres, para su sorpresa, los nombres fueron rodeados por un circulo, con forma de serpiente, la cual se mordía la cola.

Sonrió.

Durante la noche, las chicas escaparon a un bosque, en el cual se encontraron con unas criaturas similares a las gárgolas, pero muy delgadas, llamadas Vetalas, criaturas que podían ver el pasado y el futuro, y, siendo que Harriet era una Oráculo, ella pudo evitar que las devoraran a las cuatro; a la mañana siguiente, las cuatro chicas despertaron en la misma cama, normal, como habían estado últimamente, desde que las Potter-Evans, llegaron a la India, aun así, les resultó raro el encontrarse en la cama, desnudas, apenas y recordaban haber salido corriendo, arrojando un Vetala Exumai, a diestra y siniestra.

Parvati se levantó de la cama, para comenzar a buscar su ropa, permitiendo a Harriet, quien era la única desperta, además de ella, presenciar su precioso cuerpo desnudo, Parvati, le sonrió a la pelinegra y se inclinó para besarla, al terminar el beso, bajó la mirada hacía la clavícula de la chica de ojos verdes, encontrándose con un tatuaje. ― "¿Esposa-Alfa?" ―susurró Parvati incrédula, leyendo las palabras en su novia, bajó la mirada y encontró algo escrito en su piel.

― "Speculo" ―un espejo apareció, gracias a Harriet.

Parvati lo sujetó bajo su clavícula― "¿Esposa-Omega?" ―chilló en un susurro, mientras ambas se aproximaban a Padma, en la cual decía también: Esposa-Omega, pero en Karen era Esposa-Beta.

Despertaron a las chicas, fue Padma la que tomó el mando, por el momento. ―Bien chicas, vistámonos y vamos a la biblioteca de mi padre, esto es un contrato matrimonial, entre nosotras y Harriet ―todas asintieron, se vistieron, entre coqueteos, besos, tocamientos o nalgadas que les daba una divertida y pervertida Harriet. Llegaron a la biblioteca, siendo Harriet y Karen maravilladas, con lo que estaba ante ellas: una habitación que había sido expandida mágicamente, tanto en los lados, en lo ancho y en lo alto. Eran libros los cuales causaron, que Harriet se mojara. Para cualquier Ravenclaw de corazón, el ver tantos libros, pergaminos, entre otros muchos estilos de recolección de información en papel, reunidos, era el éxtasis mismo. Padma y Parvati comenzaron a leer cada uno, aunque la Gryffindor no tenía ni idea de lo que buscaban.

Finalmente, la puerta de la biblioteca sería abierta por Iham, al tiempo que las chicas encontraron la información que buscaban.

― ¿Qué ocurre, Iham? ―preguntó Parvati.

―Lord Evak les busca, y deben de ir a desayunar, señoritas ―dijo Iham.

―Ya bajamos ―dijo Harriet ―Gracias, señor Iham ―el sirviente asintió y se retiró.

― ¡Aquí está! ―dijo Padma, con un pergamino en sus manos ―Es un contrato de matrimonio Harem, el cual tiene un tal de seis días para ser erradicado, pero solo pasará, con aquella persona, que no tenga amor por el o la dueña del Harem.

―Harriet en este caso ―dijo Karen, pero las tres chicas solo se encogieron de hombros.

―Te amo, cariño ―dijeron unas sonrientes Karen, Parvati y Padma, mientras que las cuatro salían de la oficina y bajaban a desayunar, al llegar, las cuatro chicas se disculparon por haber desaparecido.

―Señorita Harriet, no sé si sea usted consciente, pero es usted... una criatura mágica ―dijo Evak, de forma suave.

―Lo sé. Pero no fue nada sencillo de sobrellevar, las primeras ocasiones ―dijo Harriet seriamente.

―Permítame, señorita Potter, el ofrecerle auxilio. ―Dijo Evak ―Hay un santuario en la colonia del sur: Damerir, allí es posible que encuentre algún miembro de su raza y que pueda auxiliarle.

Harriet hizo una venia ―Gracias por su ayuda, Evak Patil. ―El hombre le enseñó una sonrisa.

―Pasado mañana, comienza la Luna Llena ―dijo Lily ―Será mucho mejor, si van al Santuario de Utana, desde mañana, pues parece ser cuando más le afecta.

Lily hizo una venia. ―Les estoy muy agradecida, por la ayuda que prestan a mi hija.

Los Patil asintieron.

Fue un viaje que Harriet tuvo que hacer sola: En un maletín, llevaba ropa, comida, llevó su alfombra mágica, llevó una brújula y un mapa. Tardó mediodía en poder llegar al Santurio de Utana, donde se postró en tierra, escuchó un siseo, cientos de serpientes la rodearon, palabras en hindi y Pársel, las cuales alejaron a las serpientes, la chica subió su mirada, encontrándose con una Naga de cabellos negros y largos, llevaba un velo dorado, solo tenía un par de telas, actuando como top, pues solo cubría los pechos de la mujer.

― ¿Cuál es tu nombre, extranjera? ―preguntó la Naga.

―Mi nombre... es Harriet Potter ―dijo la chica ―Soy una Raduja Jilani, por un gen recesivo, que despertó solo en mí.

―Adelante ―dijo la Naga ―Soy Mayanin. Mírame a los ojos ―los ojos verdes de la chica, subieron a los ojos negros de Mayanin, cuyos ojos se empequeñecieron. ―Ya veo... has sufrido más de un ataque instintivo. Sabes pocas cosas sobre ti misma... acompáñame, no hables, hasta que yo no te lo diga ―entraron al templo, subieron y bajaron, doblaron a izquierda, a derecha, siguieron reptando, hasta encontrarse con una Raduja Jilani, de unos treinta años, de cabello negro largo, pero en el frente tenía un fleco que enmarcaba su rostro, ojos eran grandes, cuyas escamas de cola, brazos y piernas, eran azules, con rombos anaranjados y rojos. ―Señorita Chihiro, esta jovencita, viene desde lejos. Es miembro de tu etnia.

―Soy Chihiro, miembro del clan Oto-Uruko (Escama del Sonido).

―Soy Harriet, no sé de qué clan podrían venir mis ancestros. ―Dijo la niña gentilmente.

Una Raduja Jilani, de cabello negro corto, de escamas en forma de anillos rojos y blancos, se acercó a la niña y empleó Legeremancia, la niña, al comienzo soportó bastante bien el dolor de cabeza, antes de sujetarse las sienes y caer al suelo, soltando un poderoso grito, pero la Raduja, la sujetó y la miró directamente a los ojos, mientras que el dolor desaparecía. La mujer se acercó a Chihiro y hablaron en japonés, antes de llevar a Harriet, hasta un rombo rúnico, invocaron ocho antorchas, las que estaban en las puntas, estaban iluminadas en un fuego escarlata y las restantes cuatro, en un fuego dorado, ambas comenzaron a cantar o rezar, mientras Harriet permanecía lo más quieta, que podía, el canto seguía, la chica Potter se sintió cansada, y cayó dormida. Despertó en una cama amplia, siendo cuidada por un tercer miembro de su raza, de cabello largo y castaño, la cual le tocó la frente.

―Has superado la primera prueba ―habló ella con Legeremancia, a la mente de la niña ―Permanecerás aquí, desde hoy, hasta pasado mañana, serás sometida a tres pruebas, en las cuales aprenderás a controlar tu instinto ―la niña asintió.

Cada día, se repetían las mismas pruebas: en la mañana entonaba algunos canticos, encerrada en el rombo con antorchas, en la tarde, mientras comía realizaba mudras (gestos de manos), primero con una mano y luego con la otra y en la noche, meditaba siguiendo con los mudras, y dormía en una especie de cama, suspendida en un lago de aguas termales.

Llegó el tercer día, en la noche, le permitieron a Harriet irse, habiéndole dado copias de la historia de las Raduja Jilani, y los canticos. Con instrucciones, de aprender a controlar sus instintos, habiéndole enseñado como generar con magia, aguas termales.

Después de los tres días, al volver a la casa, fue recibida efusivamente por su hermana y... ¿novias?, ¿esposas?

18-B: ¡Ahora está en mi poder!

Finalizó el verano, y las Potter-Evans, viajaron junto a las Patil, quienes se quedarían en la casa de los Deneuve.

Al volver, se encontraron con Sirius esperándoles, le entregó a Harriet una varita de color negro, cuya empuñadura tenía forma de riso, y el cuerpo zigzagueante.

―Nogal: Para los innovadores e inventores mágicos; posee una versatilidad y adaptabilidad inusual, una vez subyugadas, realizarán cualquier tarea que el propietario desee siempre que el usuario tenga el suficiente brillo. Núcleo de... Serpiente Arcoíris: El portador puede estar en la calma más absoluta, solo para pasar a una ira más grande buscando solo destrucción, logrará hechizos en manos de alguien decidido en una meta, solo una meta a la vez. Reaccionará a la lengua Pársel, será útil para una vidente. ―dijo Sirius, Harriet agarró la varita, la agitó y sonrió, al ser recubierta por un aura dorada.

―Gracias, por el haberle llevado mi colmillo a Ollivander: Sirius ―dijo Harriet sonriente, el Black asintió.

―Por cierto, Lily ―dijo Sirius, enseñando un anillo derretido ―Este es otro de los Horrocruxes de Voldemort, encontré este anillo en Pequeño Hangleton y la copa de Hufflepuff, estaba en posesión de Bellatrix tenía uno en la Cámara de los Lestrange, pero ya que yo soy el jefe de la casa Black, tengo cierta cantidad de poder sobre ellos.

―Gran trabajo, gracias por todo Sirius ―dijo Karen sonriente, abrazándolo.

Harriet se cruzó de brazos, su semblante se volvió extremadamente serio, haciendo estremecer a Karen ―Entonces, llevamos cinco: el guardapelo, el diario, la copa, el anillo y yo.

Karen sonrió de forma depredadora ―Ganar una guerra, con tan pocas bajas... es maravilloso.

―Sin embargo... ¿jamás te has preguntado, por qué Ryddle trató de matarnos? ―Karen abrió los ojos, ¿Cómo es que nunca se lo había preguntado?, la pelirroja asintió.

―Había una profecía, la cual hablaba sobre ustedes, sobre alguien que nacería en los últimos días del mes de Julio, y sería quien lo mataría ―dijo suavemente Lily, sufriendo de un escalofrio, recibiendo a cambio un beso en la mejilla, por parte de Harriet.

―Si es una profecía... ―inició Harriet, haciendo que los adultos la miraran sorprendidos.

¿Quieres que te llevemos al Departamento de Misterios? ―preguntó Sirius.

―Con efecto inmediato, por favor... Krypto ―dijo la chica sonriente.

Sirius, un poco embobado asintió, y salió con Harriet y Karen, hacía la chimenea y entregándole Sirius, los polvos Flu.

―Departamento de Misterios, del Ministerio de Magia Ingles ―exclamó, antes de dejar caer los polvos y desaparecer en una llama verde.

Un destino muy largo de recitar ―pensaron independientemente Karen y Harriet, antes de entrar, primero una y luego la otra, a la chimenea, recitando, para luego dejar caer los polvos y ser flamaportados, hasta su destino.

Ministerio de Magia Ingles, nivel 9.

Caminaron, pasando junto a los inefables, quienes no les preguntaron nada, entonces Karen cayó en la cuenta, de que Sirius les había colocado un encantamiento invisible e insonoro, no las miró solo las guiaba, pero les susurraba, información. ― "Pocos magos del Ministerio, conocen este nivel. Aquí, encontrarán salas donde se estudian el amor, el espacio, el pensamiento, el tiempo, la muerte, las profecías, entre otros. Se les llama Inefables, pues sus trabajos son confidenciales" ―las hermanas asintieron. Para llegar a la cámara de profecías, pasaron antes, por la cámara del tiempo, pasando por un pasillo, mientras subían la mirada, viendo diamantes que resplandecían con la luz, había cientos de relojes, de todos tipos. Karen creyó que iba a enloquecer por el incesante tintineo del tic-tac, había una gran Campana en un extremo de la habitación, había cientos de Gira-tiempos, en una vitrina, atravesando una puerta, se vieron en una cámara fría, con un techo tan alto como el de una catedral. Estaba llena de hileras de estantes altos, en los cuales había orbes de vidrio, cada uno con una etiqueta amarilla y polvorienta pegada en el orbe, habían velas de llamas azules, que lo iluminaban todo, pasaron por varias filas, de estantes hasta dar con la estantería #97, en la punta del estante, una cabeza más alta que Harriet, estaba la profecía que habían ido a buscar. ―Los orbes están protegidos por magia, para que únicamente el guardián de la profecía y el sujeto atado a la misma, puedan tomarlo, si alguien que no es ni el guardián, ni tampoco el profesado, tratan de levantarla, entonces serán afectados por una locura instantánea, que los llevará al suicidio. ―Les explicó Sirius, a ambas niñas.

Allí estaba, la tirilla decía: Harriet Potter y Aquel-Que-No-Debe-Ser-Nombrado, solo con haberlo agarrado, Harriet escuchó la profecía: «Laúnica con poder para derrotar al Señor Tenebroso se acerca... nacidade los que lo han desafiado tres veces, vendrá al mundo al concluir el séptimo mes... su primogénita... y el Señor Tenebroso la señalará como su igual, pero ella tendrá un poder que el Señor Tenebroso no conoce... y uno de los dos deberá morir a manos del otro, pues ninguno podrá vivir, mientras el otro siga con vida», Harriet suspiró.

― "Lily me contó, en 1991, tras ser liberado" ―escuchar la voz de su padrino, tan repentinamente, hizo que Harriet chillara, sufriera un respingo, se girara, hacía él. ― "Tras mi liberación, ella me contó, que Severus, aún era un Mortífago, la profecía la hizo la profesora Trelawney y se la dio a Dumbledore, Severus solo escuchó una parte, y fue a contársela a Voldemort, entonces, Voldemort atacó la casa, pero también envió a sus Mortífagos, detrás de Neville Longbottom"

―Tenemos lo que queríamos, vamos a casa ―dijo Harriet, entregándole la profecía a Sirius, pero él le repitió que no podía tocarla. ―No quiero que la toques, Sirius: quiero que le otorgues un hechizo para que sea inquebrantable ―pidió Harriet, Sirius señaló con su varita la esfera de cristal.

Indissolubiles ―un suave brillo violeta, y estaba hecho, Harriet se la metió al bolsillo, Harriet miró algunas profecías, hasta encontrarse con una en específico, una sin cordel, ni etiqueta, se quitó la camiseta, la agarró y la colocó donde había estado la suya, poniéndole el cordel, para luego volverse a poner la camiseta, escuchándose un chasquido de lengua.

Harriet miró a su hermana, con una sonrisa depredadora ―Que pasó Karen, ¿te arruiné la vista?

Salieron de allí, volviendo a la casa, con la profecía en su poder.

―Tarde o temprano, Voldemort deseará escucharla al completo, pero cuando lo intente hacer, enloquecerá por el dolor, pues dejamos una profecía con etiqueta desgastada, en su lugar. ―Dijo Harriet, con una mirada que reflejaba calma y una sonrisa más tranquila, que las sonrisas depredadoras y triunfantes, que tenían las demás mujeres de la casa, provocándole un nuevo escalofrío a Sirius, quien prefirió irse, antes de que les diera por hacer un aquelarre o usarlo de sacrificio, o algo así.

Harem de Harriet: Lily Janeth Evans, Karen Potter, Hermione Granger, Daphne Greengrass, Pansy Parkinson, Luna Lovegood, Parvati y Padma Patil (+ Camille y Ginny Weasley)