Harry Potter pertenece a JK Rowling.

Este Fic es un reto de FXRobalino, aparece en el capítulo 6 de "Harry Potter y El Retorno del Rey"

N/A Laura: No se hacen una idea, de la cantidad de versiones y veces que he publicado este Fic por este medio, ¡y nunca he logrado hacerlo funcionar!

Harry debe ser mujer.

Harry mujer debe gustar de las mujeres

Harry mujer debe tener un harem de mínimo siete mujeres, la única obligada es Hermione.

Harry mujer debe ser una criatura mágica como las Veelas (a elección del autor).

La historia debe comenzar en tercer, cuarto o entre esos dos años.

Harry mujer debe tener una relación incestuosa (relación con su madre o hermana).

21: Boggart y Conversaciones Reveladoras.

Draco no tuvo el valor para humillar a Dean Thomas, durante pociones, tuvo que dejar de fingir y hacer la poción por sí mismo, pues detrás suyo, tenía a Daphne, Pansy y Padma, asesinándolo solo con la mirada, por haber sido un idiota, ese mismo día, en la clase de Criaturas Mágicas, y conseguir que Harriet fuera lastimada; así que se tragó su orgullo y auxilió a Thomas, a hacer la poción, obteniendo una poción de encogimiento.

Fue el turno de ir a Defensa Contra las Artes Oscuras, donde el profesor Remus Lupin, entró en el aula.

―Buenas tardes a todos ―saludó su profesor― ¿Podrían por favor, dejar fuera únicamente la varita?, será una clase práctica ―aquellas palabras, los emocionaron a todos, restando a lo del año pasado, con los duendecillos esos, no habían tenido una clase práctica de Defensa Contra las Artes Oscuras, siguieron a su profesor fuera del aula, hasta otra, donde Peeves, el Poltergeist, había colocado goma de mascar en la cerradura, pero usando el hechizo Waddiwasi, la goma de mascar salió volando, hasta la nariz del Poltergeist, quedando la goma en su nariz.

― ¡Wow, curioso hechizo, profesor! ―dijo sin poder evitarlo Anthony.

―Gracias, sr. Goldstein. ―Dijo Remus sonriente, entraron en el salón, el cual era de hecho un anfiteatro, donde había varios escalones, y ante todos, en la mesa de profesor, había una caja, la cual tembló― ¿Quién puede decirme qué es un Boggart?, adelante señorita Granger ―permitió, al ver la mano de la castaña, en el aire.

―Una criatura la cual cambia de forma, de acuerdo al mayor miedo de la persona, con la cual se llegue a topar ―dijo Hermione.

―10 puntos para Ravenclaw. Exactamente ―Remus continuó ―El secreto para detener a un Boggart, es la contraparte del terror, es decir: la felicidad, o la diversión. Cada uno de ustedes, pasará al frente, se encontrará con aquello a lo que más le tengan miedo, y deberán de pensar velozmente, en lo que más gracia les cause, para luego emplear el hechizo Riddikulus, esto ocasionará, que el Boggart se transforme en algo inofensivo. Lo haré yo primero, luego irán pasando de uno en uno, ¿de acuerdo? ―todos asintieron, mientras que su profesor les ordenaba, subirse desde el segundo escalón del anfiteatro, hacía atrás. De la caja, surgió un hombre lobo― ¡Riddikulus! ―el hombre lobo, se transformó en una mosca, la cual volvió a la caja. ―Neville, por favor pasa al frente.

El niño caminó hacía el frente, estuvieron hablando un rato, Lupin se alejó de él y de la caja salió, el profesor Snape, pero, con el hechizo, este vistió las ropas de la abuela de Neville, él retrocedió.

Padma, envalentonada, caminó hacía el frente: donde antes había estado Snape, había ahora una Cobra gigante, que reptó hacía ella, con el Riddikulus, se transformó en un payaso de juguete que salía de una caja.

Daphne caminó hacía el frente, y una Quimera apareció, pero le bastó con el hechizo, para transformarla en un gato.

Hermione caminó hacía el frente, Flitwick apareció y le dijo que había reprobado todas sus materias, con el Riddikulus, Flitwick le entregó un premio.

Ante Draco, el Boggart se transformó en su padre, con un látigo en la mano. Con el Riddikulus, se transformó en un Lucius amoroso.

Ante Karen apareció un monstruo (o quizás fuera su versión de El Coco/Hombre del Saco), con el Riddikulus, su hermana y su madre, aparecían.

Harriet dio un paso al frente, viendo los cadáveres de sus amigas/novias, con el Riddikulus, ellas volvían a la vida.

―Muy bien: quiero que todos busquen en sus libros, escriban un resumen del Boggart, y decirme porqué le temen a eso ―dijo Lupin ―Combatir a las criaturas mágicas, o combatir a los Magos Oscuros, requiere de valor, deben de tener siempre en sus mentes, el motivo por el cual luchan: proteger a sus familias, amigos, etc.

Incluso si Draco comenzó a criticar a Lupin por sus ropas, a nadie le importaban en lo más mínimo que las túnicas del Profesor Lupin estuvieran remendadas, estudiaron: Los Gorros Rojos, los Kappas.

Snape pasó casi dos semanas furiosas, a la más mínima mención de las palabras: Boggart, "ridículo", "sombrero", "vestido" o "Lupin".

Descifrar los símbolos y entender el significado de los naipes de la baraja inglesa, cuando era usada en la adivinación, fue algo que Harriet consideró como una odisea, pero ella no se daba por vencida tan fácil; Parvati y Lavender, comenzaron un gran respeto hacía la profesora Trelawney, que rayaba en la reverencia.

Así mismo, la profesora Trelawney, usaba algún conjuro extraño, sobre las profecías y sueños que sus alumnos le escribían, resulta ser, que la mujer no era un fraude, como algunos alumnos (Hermione o la propia profesora McGonagall) creían, sino que verdaderamente era una adivinadora, mientras que Harriet era una Profeta. Cuando los trabajos eran hechizados y despedían un humo azul, significaba que eran profecías 100% fidedignas, mientras que, si despedían un humo negro, eran falsas, y varios recibieron un castigo.

La clase de Cuidado de Criaturas Mágicas, tomó una forma muy especial de ser... realizada: dos semanas tenían alguna criatura de rango X o XX, a la tercera, era de rango XXX o XXXX, así, el profesor Hagrid mantuvo la calma en sus alumnos, y se aseguró de que no fueran lecciones tan peligrosas, como aquella que ya habían tenido, con los Hipogrifos.

Antes del primer fin de semana de Hogsmeade, una carta llegó para Harriet.

― ¿El director quiere que nos veamos, el viernes, a las 17:00? ―se preguntó la chica un poco confundida, pero se encogió de hombros. Era raro. Por algún motivo, se sentía segura de sí misma, como si estuviera a punto de ir a una guerra, pero tuviera información de las estrategias de su enemigo. A la hora acordada la chica llegó ante la gárgola. ―Babosa de Gelatina―pronunció en voz alta, en eso, apareció una Amatis, transformada en un cuervo, la chica agarró una carta, atada a la pata del reptil plumífero y se la guardó en el bolsillo, Amatis volvió a ser una serpiente, y se ató alrededor del cuello de la chica, mientras que la gárgola la dejaba ver una escalera de caracol, que le llevó hasta la oficina del profesor Dumbledore, donde varios objetos raros, hacían todo tipo de ruiditos, se sentó ante el hombre de blanco cabello, barba larga, y ojos azules.

―Buenas Noches, Harriet ―saludó el profesor, con una sonrisa.

―Buenas Noches, director ―saludó la joven. Verde se encontró con azul ―Verá: casi es hora de dormir, y prefiero mis ocho horas de sueño embellecedor, ¿podría por favor, informarme de aquello que desea la noche de hoy, de mi parte?

Dumbledore suspiró y desvió la mirada, algo en la chica no estaba bien. Algo JAMÁS había estado bien con Harriet Potter, algo en ella, le obligaba a desviar la mirada, el ambiente siempre era muy húmedo, cuando la pelinegra estaba presente. Le fue imposible engañar, o desviar la conversación, era como si esos ojos verdes, supieran algo que él no, era como si ella conociera algo, que él desconocía, y él en verdad que odiaba eso. ―Hace ya trece años, cuando contraté a Trelawney, estuve por despedirla. Primero: porque no parecía ser capaz de lograr realizar ninguna profecía; y segundo: porque yo quería sinceramente, retirar esta materia del pensum educativo. Pero Trelawney, realizó una profecía, una que hablaba sobre alguien que nacería, en ese mismo año, que tendría...

―El poder para vencer a Ryddle, y que sería hijo o hija, de aquellos que ya le habían enfrentado en otras ocasiones. Sí. Sabemos sobre la profecía ―dijo Harriet, cansada de estar actuando.

Las cejas de Dumbledore se dispararon ―Ya veo. Pues sí, resulta ser, que Voldemort, decidió creen en esa profecía, y te eligió a ti, por ser como él, mestiza, pero se llevó una sorpresa, cuando logró alcanzarte...

―Encontrándose con que éramos dos gemelas, y no un niño. Harry James Potter Evans, no existía ―dijo Harriet, acariciándose los parpados, al tiempo que hablaba con cansancio y hartazgo.

Dumbledore frunció el ceño, y miró fijamente a la chica, creyendo que su madre le había dicho todo esto. ―Voldemort, estuvo detrás del intento de robo de la Piedra Filosofal, en vuestro primer año, él estuvo detrás de los acontecimientos, en la Cámara de los Secretos. ―Continuó Dumbledore ―Tratará de volver, tarde o temprano.

―Quizás lo haga ―afirmó la chica, quien decidió hablarle de frente, estaba cansada del estúpido juego de ajedrez con el anciano. ―Pero de nada le servirá, director, si antes destruimos sus anclajes de alma: El Diario de Tom Ryddle, la Diadema de Rowena Ravenclaw, el Guardapelo de Salazar Slytherin, la Copa de Helga Hufflepuff, la serpiente Nagini, el Anillo de Sorvolo Gaunt y yo.

Dumbledore se quedó de piedra, parpadeó lentamente, como si fuera un camaleón, miró fijamente a la chica, la cual le devolvió la mirada, miró hacía un lado, miró hacía el otro― ¿Cómo sabes sobre los Horrocruxes?

―Mi madre consiguió la información, pero ignoro el cómo ―dijo la chica, encogiéndose. En verdad que no lo sabía, y eso Dumbledore lo supo al mirarla a los ojos ―Alguien, de confianza de mi madre, se encargó de quitarme aquel trozo de alma. ―la chica sonrió, Dumbledore desde debajo de la mesa, agitó su varita y susurró el hechizo de Presencia de Alma, encontrándose con que en Harriet estaba únicamente su propia alma, y de la de Voldemort, no existía rastro alguno. ―Pero no sin que antes, un par habilidades del buen Tommy, se adhirieran a mi ser. Por ahora, nos hemos deshecho del mío, del diario y el guardapelo. ―Se puso de pie, con la misma mirada aburrida, y arrastró las palabras. ―Acabaré con Ryddle, antes de que él mismo se pueda fijar en que algo anda mal, no hay nada de lo qué preocuparse, director ―comenzó a caminar hacía la salida, contoneando sus caderas, una directora (Antonia Creaseworthy), silbó provocativamente ―Director Dumbledore, directora Creaseworthy. ―Harriet abandonó la habitación, haciendo que Dumbledore se agarrara la cabeza, con cientos de preguntas. ¿Por qué Lily Potter sabe sobre los Horrocruxes?, ¿Por qué Harriet Potter no es un Horrocrux?, ¿Cómo sabía de la profecía? Harriet se encaminó, hacía el séptimo piso, hacía el cuadro de Barnabas El Chiflado y, al llegar y al pensar en ocultar algo, la puerta apareció, entró, encontrándose con cientos de cajas, hizo una mueca, empleó el hechizo Anima Revelio, siendo guiada hasta una de las cientos de cajas con muchas cosas en el interior, logrando encontrar la diadema de Ravenclaw, suspirando y pensando en que se iría al infierno, por hacer lo que iba a hacer, pero sin mirar atrás, se transformó en su forma de Raduja Jilani, y escupió una buena cantidad de veneno, el cual a simple vista, no parecía tener mayor daño sobre la tiara, se alejó, mientras suspiraba cansada, y apuntó― ¡Fiendfyre! ―exclamó, mientras que usaba su magia, para generar una esfera de Fuego Maldito concentrada, para después quemar los restos de la diadema, de la cual surgió un grito desgarrador. ―Cuatro fuera... faltan tres.

Harem de Harriet: Lily Janeth Evans, Karen Potter, Hermione Granger, Daphne Greengrass, Pansy Parkinson, Luna Lovegood, Parvati y Padma Patil (+ Camille y Ginny Weasley).