Harry Potter pertenece a JK Rowling.
Este Fic, es un reto de FxRobalino, aparece en el capítulo 6 de "Harry Potter: El Retorno del Rey".
N/A Laura: No se hacen una idea, de la cantidad de versiones y de veces que he publicado este Fic en este medio, ¡y nunca he logrado hacerlo funcionar!
Harry debe ser mujer.
Harry mujer debe gustar de mujeres.
Harry mujer debe tener un harem de mínimo siete mujeres, la única obligada es Hermione.
Harry mujer debe ser alguna criatura mágica como las Veelas (a elección del autor).
La historia debe comenzar en tercer, cuarto o entre esos dos años.
Harry mujer debe tener una relación incestuosa (relación con su madre o hermana)
41
―Buenas tardes, profesora Trelawney ―saludó la profesora Umbridge, mientras tomaba asiento y, con un ligero agitar de su varita, hizo aparecer una tabla y una pluma, con la cual comenzó a realizar apuntes. ―Espero que recibiera mi carta, sobre la fecha y hora de su supervisión. ―Si la profesora Umbridge notó el claro enfado en los ojos de Trelawney, entonces fue algo de ignoró, completamente, y se preparó para iniciar la clase.
―El día de hoy, vamos a continuar con nuestro estudio, sobre los sueños proféticos ―dijo Trelawney, asombrándolos a todos, pues tenía un tono de voz distinto, al usual y, se paseaba por la habitación con las manos en la espalda. ―Señorita Umbridge, bienvenida.
Los alumnos pasaron a leer sus libros y señalaban, a su compañero, si habían soñado con tal o cual cosa.
―Sumar tu edad, a la fecha en la cual soñaste aquello ―leyó Padma― ¿Cuál dices que fue el sueño? ―Harriet le enseñó una sonrisa y luego le enseñó su pergamino, haciendo que Padma se sonrojara. ― ¡Tonta, ¿y realmente quieres interpretar eso?!
―Sí.
Padma le miró con gesto de reprobar, tal sueño que la serpiente pelinegra, decía querer interpretar, pero solo soltó una exhalación. ―A ver: Tienes 14, lo soñaste hace tres noches: 15 de septiembre. Y el tema sería: ¿sexo lésbico? ―Harriet le sonrió y la besó rápidamente en los labios, ganándose una mirada reprobatoria.
―Dígame, ¿hace cuánto que está al mando de esta clase? ―preguntó Umbridge.
―Hace dieciséis años.
― ¿Y fue el profesor Dumbledore, quien le ofreció el puesto? ―preguntó.
―Sí.
― ¿Y está usted emparentada con Cassandra Trellawney?
―Es mi tatarabuela. ―Pronunció, mientras levantaba la barbilla. ―Este don, suele saltarse hasta tres generaciones.
¿Podría por favor predecirme algo? ―pidió.
La profesora Umbridge, vio a Harriet y se acercó a ella. ―Harriet, cariño. ¿Cuál es tu medio de adivinación favorito?
―Hola profesora ―dijo la chica, enseñándole una sonrisa. ―Se parece usted, solo un poquito, a Skeeter. Y bueno... tengo la adivinación, o el tercer ojo, o como se le desee llamar. Y bueno, mi medio favorito, es llamado Arenamancia.
― ¿Por qué un plato de metal, querida? ―preguntó interesada.
Pero la pelinegra negó con la cabeza. ―Así lo decidieron los babilónicos, profesora. Pero, me ha funcionado bastante bien.
Trelawney sonrió. ―Eres una de las mejores alumnas en esta clase, Harriet querida.
―Gracias, profesora ―murmuró, sonrojándose.
―Harriet, cariño, ¿crees ser capaz de realizar alguna adivinación o profecía? ―preguntó Umbridge.
―La... activación de este don, es intermitente, eso es lo peor que puede ocurrirnos, a personas como la profesora Trelawney y a mí, pero: ¿desearía usted ver, si contamos con suerte, y quizás, el espíritu de Delfos se encuentra en esta sala, profesora? ―preguntó Harriet, con una calma que dejó pasmado a más de uno.
La profesora sonrió, Harriet suavizó el ambiente. La mujer estaba ante ella, dispuesta, la alumna se puso de pie y fue por un par de velas, una roja que era delgada y normal y un velón de color azul. ―En la adivinación, los colores son importantes: veremos su futuro, por eso el color azul ―señaló la vena ―Y veremos su fortuna o infortunio, para esto, es el color rojo, que también representa la pasión. Y, usaré, no mi Arenamancia, no con lo que haré.
― ¿Y qué harás? ―preguntó la profesora con un tono algo enfadado, mirándola fijamente y no creyéndose nada de eso. Era como Dumbledore y McGonagall, incrédula.
―Usaré el fuego y el humo.
―Harriet, la Piromancia... ―trató de advertirle Trelawney, pero la pelinegra se veía calmada.
―Por favor―dijo Umbridge. ―Dejemos que la señorita Potter...
Las velas soplaron, sin que hubiera viento, la habitación descendió varios grados, y tanto Umbridge como Trellawney, miraron a su alumna, creyendo que era cosa de los espíritus y del oráculo, pero no era así: eran las hermanas Patil, auxiliando a su amada, a crear un ambiente, gracias al hechizo Glacius, luego usaron el Fumos, generando humo en la habitación, otro alumno hizo que el humo se coloreara de azul y rojo, lentamente el humo fue retirándose, los ojos de Harriet ahora parecían carecer de vida, comenzaron a calentar el aire.
―Hija de la mujer amada y del hombre sin ambición... ―la voz de Harriet, adoptó un tono como si fuera una anciana. ―Escaló puestos, hasta acercarse al Ministro ―Umbridge sonrió ―Grandes cambios, oscuros sin lugar a dudas, se acercan a Hogwarts. Y una reina de rosa, se vestirá...
―Esta niña... ¿en verdad...? ―se preguntó.
―La ambición, su salvación y refugio es ―continuó ―Pero sorda, es la reina rosa. Cruel se vuelve, y su perdición con cuatro patas aparece. La reina se oculta ella misma, en la torre, incapaz de poder entender, lo que sus oídos escuchan y el terror le asechará, cuando la realidad a la luz se muestre.
Algo pasó, algo sintieron todos, como un escalofrío y como si fueran sacudidos, todos seguían en sus puestos, sin moverse.
―Eso ha sido asombroso, señorita Potter ―dijo Umbridge, algo asustada, mientras que, a fuego, se grababan las palabras de la chica en su mente. ― ¿Piensa usted, en volverse la sucesora de la profesora Trelawney?
Ella negó con la cabeza. ―No. Lo más probable, es que me quede en casa, cuidando de mis hijos, mientras... mis amadas, trabajan. Ellas son más ambiciosas de lo que yo puedo serlo. ―Se sinceró.
―Bien... creo que esto es todo, por ahora ―dijo Trellawney.
Diez minutos más tarde, Umbridge esperaba a los Ravenclaw y Hufflepuff, en el salón de Defensa Contra las Artes Oscuras, estaba pálida y temblaba ligeramente, al pensar en la profecía de Harriet, sin ponerla en tela de juicio.
―Guardad vuestras varitas ―dijo, cuando todos estuvieron sentados, mientras les enseñaba una sonrisa; los más optimistas, que las sacaron, con pesar y algo de enfado, volvieron a dejarlas en sus mochilas ―Por favor, saquen sus libros, leeréis el segundo capítulo: "Teorías defensivas más comunes y su derivación". En silencio, por favor. ―Hermione levantó la mano, cosa que hizo enfadar a los Ravenclaw, quienes no querían más problemas con la profesora; Umbridge caminó hasta ella, y se agachó, para susurrarle al oído. ― "¿Qué ocurre ahora, señorita Granger?"
―Ya he leído el capítulo 2. ―Dijo Hermione.
―En ese caso, puede continuar con el capítulo 3 ―dijo Umbridge.
―Ya he leído todo el libro, profesora.
La profesora Umbridge parpadeó, pero recuperó el aplomo casi de inmediato. ―En ese caso, puede decirnos, qué dice Slikhard sobre los contra embrujos, en el capítulo 15.
―Dice que los Contraembrujos no deberían llamarse así, que solo es el título que da la gente a sus embrujos, para que parezcan ser más... aceptables para la sociedad. Y lo cito, profesora ―contestó Hermione, mientras agarraba el libro ―Así, el embrujo convierte en héroe, al mago, pues este lo nombra como un "contraembrujo", mientras observa impasible, como su enemigo se retuerce y, cuando vengan a preguntarle, los Aurores, el mago entregará dignamente su varita y se desentenderá de todos sus actos malvados, expresándose, con que fue un Contraembrujo, que se estaba defendiendo y que su rival no ha sufrido daño alguno. ―Umbridge arqueó las cejas, estaba sorprendida, a su pesar.
―Quince puntos, para Ravenclaw. ―Gruñó, enfadada.
Luego del almuerzo, siguió la clase de Transformaciones, de Slytherin y Ravenclaw.
―Thomas, si vuelves a hacerle eso a tu ratón, voy a castigarte. ―Dijo McGonagall ―La gran mayoría de ustedes, consiguió que vuestros caracoles desaparezcan. Eh incluso, quienes solo han hecho desaparecer el caparazón, han visto lo esencial del hechizo. ―se llevaba escuchando una tosecilla bastante molesta, pero McGonagall ignoró a Umbridge, quien estaba en el fondo de la clase― ¿Sí? ―murmuró apenas, sin siquiera girarse.
―Estaba preguntándome, profesora, si había usted recibido, la tarjeta donde se detallaba la fecha y hora de su supe...
―Claramente lo recibí. En caso contrario, estaría preguntándole, qué hace usted en mi salón. ―Interrumpió McGonagall. ―Cómo iba diciendo, practicaremos el hechizo Desvanecedor, con los ratones.
El salón de clases, se llenó de alumnos diciendo la palabra "Evanesco", a destiempo.
Umbridge, no dijo ni una palabra más, ni volvió a interrumpir. Solo estuvo escribiendo.
Así mismo, interrumpió la clase de Pociones, aunque en realidad, la clase solía ser muy silenciosa, pues en pocas ocasiones Snape hablaba mucho, solo daba unas cuantas palabras, sobre las Pociones.
Pero en la normalidad, era el hombre caminando por el salón y viendo cómo iban las Pociones, al tiempo que contestaba a las complejas y largas preguntas de Umbridge, con monosílabos, como si creyera que la mente de la pobre, no iba a poder soportar, una respuesta compleja.
Eso sí que fue altamente disfrutado, por los alumnos.
― ¡Granger, auxilie a Longbottom! ―rugió Snape repentinamente, haciendo saltar a Umbridge, y a más de uno, pero la Ravenclaw fue veloz, al emplear el hechizo Reparo, para evitar que el caldero fuera fundido y el Aguamenti, extinguiendo la llama, Hermione, Harriet, Umbridge y Snape, se acercaron rápidamente, el humo gris oscuro, llenó la estancia en segundos, mientras que Neville se alejaba, Snape movió rápidamente su varita, despejando la vista, la poción de color verde burbujeaba, pasó de verde a cían, las cejas de Snape se alzaron y sus pupilas se volvieron pequeñas, comenzaba a enrojecer, se acercó un poco, olió la poción, el volumen del burbujeo fue más fuerte, y un olor a chocolate y canela, se extendió por el salón, la poción pasó de cían a gris y de gris a escarlata. ― ¡Lo ha logrado Longbottom, una poción perfecta, 50 puntos para Gryffindor!, todos miren atentamente, y presten atención a sus pociones... ¡Dumbar, color!
―Cían y ya se está volviendo roja, profesor ―dijo Dumbar.
―Sumándole los puntos de Longbottom: 70. Patil Gryffindor ―preguntó.
―Lo siento chicos, ―dijo ella triste, y comenzando a lagrimear ―gris plata.
―50 para Gryffindor. Granger.
―Escarlata ―dijo ella, Snape lanzó un hechizo, el caldero fue rodeado de chispas violetas, azules y amarillas. Lanzó el mismo hechizo, a varios calderos Ravenclaw
―35 para Ravenclaw. ―Los ánimos decayeron un poco. ―Serían 50, de no ser por Doe y Entwhistle ―explicó Snape, mientras que los dos agachaban la cabeza. Todos se retiraron del salón de clases.
Durante la clase de Cuidado de Criaturas Mágicas, Hermione, Daphne y Camille (quien estaba bastante despierta y enérgica, desde su cambio, permitiéndole ver algunas materias avanzadas), las tres conversaban, sobre la deficiencia de Defensa Contra las Artes Oscuras, y miraban a Harriet, la cual parecía estar al pendiente, de su libro de Criaturas Mágicas.
― "No podemos seguir así, Hermione" ―chilló Camille, la cual, por un instante, reflejó en su rostro, aquella rara desesperanza, que mostraba como Ronald Weasley.
― "Necesitamos de un maestro, necesitamos aquellos hechizos para el TIMO" ―dijo Parvati.
― "No solo eso, tonta" ―susurró Daphne― "Necesitamos también, sabernos defender apropiadamente, especialmente, en caso de querer ser Aurores"
― "Nos guste o no, Harriet dice la verdad. Si ÉL, ha vuelto a la vida, entonces, necesitamos saber cómo defendernos" ―dijo Hermione ― "Al mismo tiempo, que algunos nos entrenaríamos en saber cómo enfrentarlo, los demás conseguirán hechizos para el TIMO"
― "Sean muy cuidadosas, en cuanto a reunir personas para este grupito de Defensa" ―dijo una voz, detrás de ellas, haciendo saltar a Camille y a Hermione, era Harriet, la cual comenzó a reírse. ― "Tengan cuidado, sobre a quienes les cuentan sobre este... proyecto de clases de Defensa y A-ta-que Contra las Artes Oscuras"
Hermione sonrió, su amada parecía estar de acuerdo, corrió, la abrazó por la espalda, casi provocando que cayeran al suelo. Harriet se giró y recibió un beso en los labios.
Todo estaba cambiando. Una época oscura, parecía acercarse.
Y Hermione tenía razón, necesitaban saber cómo defenderse de los Mortífagos, tenían que saber QUÉ hacer, en el Mundo Real.
Harem de Harriet: Lily Janeth Evans, Karen Potter, Hermione Granger, Daphne Greengrass, Pansy Parkinson, Luna Lovegood, Parvati y Padma Patil. (+Camille y Ginny Weasley)
