Harry Potter pertenece a JK Rowling.

Este Fic, es un reto de FxRobalino, aparece en el capítulo 6 de "Harry Potter: El Retorno del Rey".

N/A Laura: No se hacen una idea, de la cantidad de versiones y de veces que he publicado este Fic en este medio, ¡y nunca he logrado hacerlo funcionar!

Harry debe ser mujer.

Harry mujer debe gustar de mujeres.

Harry mujer debe tener un harem de mínimo siete mujeres, la única obligada es Hermione.

Harry mujer debe ser alguna criatura mágica como las Veelas (a elección del autor).

La historia debe comenzar en tercer, cuarto o entre esos dos años.

Harry mujer debe tener una relación incestuosa (relación con su madre o hermana)

44: Umbridge Burlada.

El sonido inequívoco de una aparición, hizo sonreír a Voldemort. Ante él, apareció Dolohov. Voldemort le miró, esperaba verlo sacar de su bolsillo, una esfera que contuviera un humo en su interior, esperaba la profecía, pero pronto notó, que no la traía.

―Mi señor ―murmuró el hombre, con un tono de temor, tan suave, que Voldemort no lo notó. ―He ido al lugar, Weasley y Podmore, ya estaban allí. ―Voldemort susurró, pero fue perfectamente audible "La Orden" ―S-Sí mi señor... La Orden del Fénix, pero... no estaba. La Profecía no estaba...

¡AVADA KEDAVRA! ―Dolohov murió. Voldemort liberó un grito de ira, su magia se liberó, destrozando su sillón, resquebrajando y astillando el suelo de madera, cuarteando las paredes de cemento. Al lograr calmarse, Voldemort agitó su varita y reparó todo, volvió a sentarse.

A la mañana siguiente, Voldermort vio que alguien, (claramente, alguno de sus Mortífagos), le había llevado una nota, algo que saldría en la mañana siguiente en El Profeta, sonrió, cuando leyó el título de la futura primera página: «Escape masivo de Azkaban», le hizo feliz conocer eso.

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Al mismo tiempo, en Hogwarts McGonagall ascendía a la zona femenina de Gryffindor, despertando a Ginny Weasley, luego fue por Fred y George, les contó que Dumbledore, (desde prisión) le envió un mensaje por el Patronus, sobre que Arthur Weasley había sido atacado. Que fueran al salón 607, para que les llevara a San Mungo. Cuando los tres fueron al salón mencionado, siendo guiados por la profesora McGonagall, se encontraron también con la profesora Sprout y con Camille, la jefa de casa de Gryffindor, transfiguró las ropas de Camille, Fred, George y Ginny, antes de entrar en la habitación y ver un hechizo, el cual McGonagall y Sprout, no veían desde hace ya muchos, muchos años, algo denominado como Proyección, era como si el aire hubiera sido coloreado, por un cuadro del profesor Dumbledore.

―Con Umbridge siendo la "Suma Inquisidora" del colegio, no pueden usar el Flu, para ir a San Mungo ―dijo el ex-director, con una calma tal, que Camille casi explota, pues su padre estaba en peligro ―Así que irán con Fawkes ―se acercaron al ave, le tocaron delicadamente, el ave trinó y fueron envueltos en una esfera de fuego mágico, la cual se elevó en el aire y se alejó rápidamente de Hogwarts.

― ¿Qué ocurrió, Albus? ―preguntó Minerva.

Dumbledore se quedó en silencio, por lo que parecieron ser casi seis minutos. Antes de suspirar. ―T... Voldemort, está obsesionado, con obtener una profecía. Una profecía, la cual cree que tiene el secreto, para ser derrotado por Harriet Potter. Piensa que esta misma profecía, le dirá como matarla a ella. Me han llegado rumores, terribles rumores, por parte de Moody y otros, sobre que esa profecía, ya no está allá. Pero eso no lo sé. Además, según Moody, alguien ha descubierto un secreto más profundo e importante para Voldemort, quien desea que dicho secreto, no sea descubierto. Que se encuentra indefenso, y es posible, que pronto haga algo imprudente, y que yo sea liberado. ―Minerva no dijo nada, mantuvo sus escudos Oclumánticos por todo lo alto, antes de girarse. ―Minerva. ¿Sabrán tú o Flitwick, si algo le ha pasado a Harriet Potter?

― ¿Algo como qué, Albus? ―preguntó.

―Sueños que ella podría haber estado teniendo. Sueños... con Voldemort ―dijo Dumbledore.

―Pesadillas, más bien ―corrigió Minerva ―Y no. No sé nada. ¿Cómo te contactaré, para decirte?

―Aquí mismo, mañana en la noche ―dijo Albus, Minerva asintió, mientras Albus se diluía en el aire.

A la mañana siguiente, apareció un encabezado en El Profeta: Escape de Azkaban. Los Mortífagos fugados eran: Augustus Rockwood, Bellatrix y Rabastan Lestrange, Fenrir Greyback y Evan Rosier.

Además, se creía que algunos miembros de La Orden del Fénix, habían liberado a Albus, empleando para ello, la distracción de los Mortífagos, pues se comprobó que el anterior Líder de la Luz, ya no estaba en su celda.

―Estos cuatro sujetos... ―murmuró Pansy, haciéndoles saltar del susto. ―Según mi padre, son de los más poderosos y peligrosos Mortífagos.

―Aun así, fueron encarcelados, después de que Harriet hizo lo que hizo ―sonrió Karen, provocando que su hermana le mirara fijamente, con el ceño fruncido.

A la media mañana, Fred, George, Camille y Ginny, volvieron al colegio, dijeron que su padre había fallecido, envenenado y mordido, por una serpiente, o algo así, que era lo único que su madre, les había dicho, recibieron condolencias de los Gryffindor, y unos abrazos suaves, y palabras de aliento de Hermione y Harriet, en cuyos brazos las hermanas se colgaron, y lloraron hasta quedarse sin lágrimas.

Aquella fuga, hizo enfadar a Umbridge, quien creía fervientemente, que se trataba de una trata de Dumbledore (el cual estaba encarcelado en Azkaban), para desprestigiar a Cornelius Fudge, así que mandó a que se creara la primera Orden Inquisitorial.

POR ORDEN DE LA SUMA INQUISIDORA:

Se prohíbe a los profesores proporcionar a los alumnos cualquier información que no esté estrictamente relacionada con las asignaturas que cobran por impartir.

Esta orden se ajusta al Decreto de Enseñanza n.°26

Dolores Umbridge.

Suma inquisidora.

Si Harriet creyó, que aquello le daría una lección a Umbridge, estaba muy equivocada, y solo ella, logró pedirles a sus amigas y hermana, que se mantuvieran con la cabeza gacha, ante cualquier cosa que pudiera decir la mujer, y que intentaran contentarla.

La chica, empleó las clases nocturnas de astronomía, para estudiar los cielos, y con un par de hechizos, pudo dictaminar, el día y hora de una clase, para cierta cantidad de alumnos, que les sería bien, pues eran quienes en verdad enfrentarían a los Mortífagos, cuando llegara la hora y ella, sabía que tendría que bajarse del trono y entrar al campo de batalla, para esas clases, usaban la antesala de la Cámara de los Secretos, a la cual se entraba, a través del primer piso, desde el salón 7, el cual no era utilizado, por los maestros, y se abría con el comando «Defensa», en Pársel.

Se veía caminar a la profesora Umbridge, con un rostro de pocos amigos, murmurando furiosa, caminando encorvada y rascándose el dorso de las manos, hasta hacerlas sangrar. Y, acostumbraba a ir, prácticamente a todas las clases de Cuidado de Criaturas Mágicas y Adivinación, pero ambos estaban haciendo un buen trabajo, no tenía forma o motivos, para despedirlos, así que eso solo la ponía mucho más furiosa.

Por suerte, Harriet había adoptado su Mascara de Reina (como lo habían apodado Karen y Hermione), teniendo una forma de ser no solo respetuosa, sino con un tono de hablar entre cálido e indiferente; era quizás la única, que mantenía a Umbridge alegre, con preguntas que iban sobre la clase, o dando algún tipo de "anécdota" o cosas así. Hermione, se mantenía en silencio y miraba con un profundo odio a Umbridge, lo cual ocasionaba, que la profesora hiciera alguna pregunta, con respecto a algo, explícitamente a Hermione.

Sin embargo, al ver como a veces, solo en algunas ocasiones, la Potter parecía ir a salirse de sí misma, cuando parecía ir a perder las cacillas, por no aguantar la presión, recibía candentes besos de Hermione, o Karen o Luna o, incluso Pansy, siendo la Slytherin, la más apasionada de todas las chicas.

Así mismo, un momento en el cual la tensión acumulada parecía haber explotado, fue cuando Umbridge trató de despedir a Trelawney, gracias a un documento que Fudge había formado, pero McGonagall, quien era la actual directora, le jugó en contra, contratando en algún punto no especificado y con días o quizás semanas de antelación, al Centauro Firence. ―Le recuerdo, Umbridge... ―murmuró McGonagall, pasándole por el lado, habló antes de que lo hiciera Umbridge. ―Que el Decreto de Enseñanza 22, estipula, que únicamente si el director en funciones, es incapaz de conseguir un reemplazo, para un profesor despedido, entonces y solo entonces, se permitirá al Sumo Inquisidor, buscar dicho reemplazo y yo fui la Subdirectora, cuando Dumbledore era director, por lógica y consecuencia, YO soy la actual Directora. ―Umbridge se vio horrorizada, ante tal realidad y se puso pálida, quedándose allí, sola.

La actual profesora de Adivinación, era una Centáuride llamada Aralia, la cual humilló a Umbridge, magistralmente, alzando las emociones en la clase, con todos estudiando con gran pasión.

Los TIMOS se acercaban cada vez más y, los miembros de La Autentica Defensa Contra las Artes Oscuras, estaban empleando el Encantamiento Patronus, toda clase de animales compuestos de magia pura, iban de un lado a otro.

―No importa que sean bonitos, lo que importa, es que podrán defenderse de los Dementores ―les recordó Harriet, con algo de enfado, cuando los hermanos Creevey, se expresaron sobre la belleza de sus Patronus y elogiaron a otros alumnos. ―No es lo mismo, que lo hagan aquí, donde no hay peligro. Es muy difícil, cuando un Dementor, o más de uno, está en la sala, cuando escuchas y recuerdas, los momentos más oscuros de tu vida, cuando uno de ellos se acerca a ti, dispuesto a... ―tragó saliva. ―Besarte. ―Se escuchó una Aparición, era Dobby, lograron hacerle hablar: Umbridge acababa de descubrirles. ― ¡Agradezcan que estamos en la Cámara, todo el mundo, a las salidas de emergencia! ―todos comenzaron a correr, Harriet sacó su varita de Raduga Jilani «¡Arresto Momentum!» golpeó con un hechizo, dicho en Pársel la única puerta, que podría ser atravesada, para llegar a la antesala, volvió su cabeza hacía atrás, todos estaban fuera «¡Séllate!» ordenó el Pársel, las chicas la miraron y ellas también se retiraron.

Luego de casi treinta minutos, la puerta no pudo ser destruida, ni abierta, bajo ningún Encantamiento o Rompedor de Maldición, que conociera Umbridge, cosa que la hizo chillar de ira, así que la maestra y los miembros de la Brigada Inquisitorial, volvieron sobre sus pasos.

Umbridge castigó profundamente a Edgecombe, por haberle mentido y engañado.

Dos días después, y sabiendo que fueron traicionados, Harriet organizó una treta y se encargó, de que algunos miembros fueran "descubiertos", estudiando en el patio o en algún salón vacío, pero, cuando Umbridge tomaba las pruebas, para castigarlos, y demostrarle al Ministro, que había un grupo que se entrenaba en Defensa Contra las Artes Oscuras, y que estaba en contra del Ministerio, pero todas las pruebas que pudieron ser reunidas, cayeron en saco roto.

Finalmente, Umbridge creyó haberles descubierto y entró como un huracán en un salón del séptimo piso, con el Ministro, junto a la Brigada Inquisitorial y cinco Aurores más, Harriet, Karen, Hermione y Daphne, tiraron sus sillas y casi mandan a volar los escritorios, pero, cuando el Ministro trató de reunir pruebas, (especialmente a los Aurores), y se entrevistó a cada una de las chicas, se llegó a la conclusión de que estaban estudiando para el T.I.M.O, de Defensa Contra las Artes Oscuras, que sería en muy poco tiempo. Fudge no fue amable, ni suave, regañó profundamente a su secretaria, por tales actos: querer castigar a un grupo de alumnas que estudiaban e incluso, se trasnochaban (en realidad, eran dulces para las ojeras, comprados a los gemelos Weasley). ―Estas jovencitas, demuestran la mejor cara de la educación mágica inglesa, Dolores, solo míralas, mira sus rostros cansados, sus libros abiertos, sus hojas de notas ―agarró dos hojas caídas y las colocó en una mesa, sujetó a Karen, quien parecía tener tanto sueño, que estrellaría su rostro, contra la mesa de madera, el hombre conjuró almohadas, las chicas balbucearon algo, y cayeron rendidas, mientras que Fudge se retiraba en silencio y cerraba la puerta suavemente, enternecido, por la escena que acababa de presenciar. ― "Dolores: Si no hay pruebas, de que exista un grupo de alumnos, entrenándose como soldados para Dumbledore, en un intento por tomar el control del Ministerio, entonces no te quiero hostigando a los alumnos" ―susurró enfadado, mientras se retiraba, a paso calmado, avisó a Flitwick, Sprout y Snape, sobre sus alumnas dormidas, en el séptimo piso, llegando a las adolescentes de halagos, por sus horas de estudio independiente, los tres asintieron y fueron al salón, en cuestión.

Karen, accidentalmente, bajó sus escudos Oclumánticos, sufriendo de un ataque de Legeremancia, donde vio como Voldemort secuestró a Sirius, no vio donde lo retuvo, pero vio que ya era de noche, cuando se presentó en el Departamento de Misterios, en el Ministerio de Magia.

Harem de Harriet: Lily Janeth Evans, Karen Potter, Hermione Granger, Daphne Greengrass, Pansy Parkinson, Luna Lovegood, Parvati y Padma Patil. (+Camille y Ginny Weasley)