Harry Potter pertenece a JK Rowling.

Este Fic, es un reto de FxRobalino, aparece en el capítulo 6 de "Harry Potter: El Retorno del Rey".

N/A Laura: No se hacen una idea, de la cantidad de versiones y de veces que he publicado este Fic en este medio, ¡y nunca he logrado hacerlo funcionar!

Harry debe ser mujer.

Harry mujer debe gustar de mujeres.

Harry mujer debe tener un harem de mínimo siete mujeres, la única obligada es Hermione.

Harry mujer debe ser alguna criatura mágica como las Veelas (a elección del autor).

La historia debe comenzar en tercer, cuarto o entre esos dos años.

Harry mujer debe tener una relación incestuosa (relación con su madre o hermana)

45: Batalla en el Ministerio.

Harriet, Karen, Hermione, Daphne, Pansy, Luna, Parvati, Padma, Neville, Camille y Ginny, escucharon atentamente a Karen, más no sé podía decir, que Harriet estuviera muy feliz.

— ¡MALDITA SEA, ESCÚCHAME, HERMANA, ¡POR FAVOR! —chilló la pelirroja, exaltada y preocupada, mirando aquellos ojos, que se negaban a creer que Sirius estuviera en un peligro real.

—Te estoy escuchando. Lo estoy haciendo —dijo finalmente, la actual Lady Potter, la cual reunió tanta calma, como pudo. Sabía, que era una trampa.

—Harriet, vuelvo a decirte lo que vi: Es Ryddle, está torturando a Sirius, está en la Sala de la Profecía, quiere tenerla, quiere que Sirius la tome para ella —dijo Karen, con un rostro de desespero, enorme, pero su hermana seguía igual.

Nosotras, tenemos la profecía —dijo Harriet, con su rostro serio, que parecía no demostrar emoción alguna, la chica abrió su mano y en Pársel, llamó a la esfera «Accio Profecía de Harriet Potter», la profecía apareció en su mano, la chica entonces, transformó su mano y su rostro en el de una serpiente y se apartó de las chicas, antes de exhalar, un veneno ácido corrosivo, que destruyó la esfera, o más bien el registro, de la profecía.

— "Hermana... Por favor" —susurró Karen, hecha un saco de nervios. Harriet gruñó y guio al grupo, fueron al bosque prohibido. Camille, Parvati, Padma, Luna y Neville, usarían Thestrals; Harriet extendió su mano y solo con eso, aparecieron varias escobas voladoras, en las cuales volarían Hermione, Karen, Ginny y Pansy; pero ella extendió una vez más su brazo y ahora, era su alfombra voladora, la cual se elevó con ella encima.

Sin decir nada, fueron de camino hacia el Ministerio de Magia, descendieron ante una cabina telefónica, la cual Neville les juró, que era allí, ingresaron y tomaron el número 9, luego de decir que iban en una misión de rescate, aparecieron chapas con los nombres de todos, al llegar, al nivel 9, el punto más bajo del Ministerio, comenzaron a dar vueltas, hasta conseguir encontrar las salas, las cuales tenían toda clase de letras y nombres: La sala de la mente, del amor, del tiempo, la muerte y la profecía, al ingresar, caminaron en silencio, pasando por en medio de varias estanterías, con esferas pequeñas y las cuales parecían contener algún tipo de humo, eran los registros de varias profecías, Harriet se asombró, al ver allí, vivo y coleando, a Lucius Malfoy, al mando de otros siete Mortífagos.

— ¡No puedo creerlo, justamente es esta la profecía que hace falta! —gruñó Lucius con enfado, pasándose una mano por el cabello — "Al Señor Tenebroso, no va a gustarle esto" —susurró. Harriet, les señaló, que se dividieran en dos grupos, ocultándose algunos, detrás de la estantería que los Mortífagos tenían en frente y de aquella que daba a sus espaldas.

Yaxley retiró una profecía de su lugar, con cara de furia, y lo siguiente que vio, fue como un puñal, creado a partir, del colmillo de un Basilisco, se atravesaba uno de sus ojos, llegando hasta su cerebro, matándolo en el acto.

— ¡YAXLEY! —gritó alguien más, asombrado, al ver al Mortífago caer muerto.

¡Oppugno/Expulso! —se escucharon varias voces, al tiempo que cientos de profecías, volaban hacía los Mortífagos, quienes no pudieron hacer nada, y las estanterías les caían encima, los jóvenes salieron corriendo hacía la puerta.

— ¡Vamos! —ordenó Padma, la cual se giró y vio a sus enemigos ir hacia ellos, así que concentró magia en la mano de su varita — ¡Expelliarmus! —la chica sonrió, mientras corría hacía la puerta, ¿La razón?, Escuchar un hueso quebrarse y un grito de dolor.

Corrieron, por órdenes de Hermione, hacia la Sala del Pensamiento, para tenerles una trampa a los Mortífagos, dejándoles ver, como ingresaban a esa habitación.

Harriet, quien creyó prever, el verdadero plan de su novia, besó a Hermione con pasión, antes de alejarse de ella, e ir corriendo hasta otra puerta, la que conectaba la Sala del Cerebro/Pensamiento, con la Sala de la Muerte, transfiguró esa puerta, en una de madera, más normal y no tan ostentosa.

Los Mortífagos aparecieron, solo para ser distraídos, por Luna, que les arrojó hechizos de chispas azules, rojas, Férula y luego por Neville quien arrojó un Lumus Solem, que deslumbró a los Mortífagos, cuando vio a Bellatrix, trató de arrojarle un Crucio, la Lestrange se comenzó a burlarse de Neville, quien enfureció, y la tomó por sorpresa con un Diffindo Máximo, realizado por la ira y sed de venganza que sentía hacia ella, por haber dejado a sus padres en ese estado, en el cual los dejó, aquello acabó con la vida de la Mortífaga, cuando el hechizo le decapitó. Esto asombró a los demás Mortífagos, pues ya dos miembros de élite, estaban muertos. Finalmente, Harriet cerró con un Avada Kedavra, que acabó con la vida de Murray, cosa que dejó a los restantes Mortífagos, aún más asombrados.

—Claramente, no son sólo niños —gruñó Malfoy, temblando, al recordar lo que la pelinegra Potter le había hecho —Tengan más cuidado... ya van tres de los nuestros, que mueren en sus manos —vieron a Hermione, Padma y Camille, arrojaron algo, eran un invento de los hermanos Weasley: Polvo de Oscuridad, al ser arrojado llenaba todo con densas sombras, imposibles de ser atravesadas por el Lumos, los Mortífagos escucharon una puerta ser abierta, Malfoy arrojó un Avada Kedavra, hacia la puerta y, antes de que se cerrará, Luna esquivó la maldición, jaló la puerta, siendo ayudada por Hermione y Ginny, quienes usaron el hechizo Carpe Retractum, aquello transfiguró unas cuerdas que se ataron al pomo de la puerta, y les permitieron jalarla, para cerrarla, Luna metió la mano, arrojándoles un Obscuro, que tomó a los Mortífagos con la guardia baja, pues se habían concentrado más, en correr hacía la puerta, quedaron con aquellas vendas alrededor de sus ojos, se tropezaron con las cubetas de los cerebros, tumbándolos, a los cerebros les salieron tentáculos, y atacaron a los Mortífagos, lo último que escucharon, fueron gritos, como "¿Qué es esto?", "¿quítenmelo de encima?", así.

Corrieron, mientras escuchaban gritos a sus espaldas, entraron en el ascensor, incluso a tal lejanía, vieron como la puerta de esa cámara era abierta nuevamente, los Mortífagos se acercaron bastante, Hermione les arrojó un Confringo Máximo, el cual los Mortífagos, como si fueran niños de tercer año, bloquearon con un Protego, lo cual causó que la maldición explotara, seguramente cobrándose las vidas, de al menos dos de los Mortífagos.

Volvieron al atrio, a la sala principal del Ministerio de Magia, varias Apariciones se escucharon, y los jóvenes invocaron un Protego tras otro, pero eran Dumbledore, junto a Lily, Sirius y varios miembros de La Orden del Fénix.

—Alerta Permanente, buen trabajo, jóvenes —dijo Moody sonriente.

—Retrocedan, dejen que nosotros, nos hagamos cargo —dijo Lily.

Los jóvenes asintieron, pero otra Mortífaga, una cuyo nombre Constance, apareció, junto a Malfoy, ambos estaban malheridos.

— ¡YA BASTA! —Chilló Constance furiosa, mirando a las hermanas Potter — ¡Díganme, ¿Quién de entre todos ustedes, tomó la profecía?! —Los miembros de La Orden del Fénix, alzaron sus varitas, amenazándola. Harriet sintió un intento de intrusión a su mente, pero su escudo Oclumántico aguantó, lo reforzó rápidamente y sintió la presencia irse. — ¡DÍGANME AHORA MISMO, QUIEN...! —Constance se calló, cuando Neville le dio un golpe en la nariz, que la tumbó al suelo.

—La profecía... Jamás existió —dijo Karen, claramente era mentira, pero era solo y únicamente, para hacer salir a Voldemort— ¡Atrapada! —unos grilletes surgieron del suelo, y la ataron, cuando intentó hacer algo, Ginny y Luna, transformaron sus varitas en látigos y le golpearon en el rostro, haciéndola chillar de dolor.

—Entonces... —dijo una voz masculina, fría y silbante, que hizo a todos, ponerse en guardia, allí ante todos, apareció Voldemort, pero los estragos de ya solo quedarle un último Horrocrux se notaron de inmediato: su piel estaba muy arrugada, tenía manchas en la piel y carecía de labios— ¿Afirmas, que esa Profecía, no existe? —se Desapareció, Harriet transfiguró su varita, en un espada y se giró rápidamente, tratando de alcanzarlo. — ¡Expelliarmus! —Voldemort estaba ahora, detrás de Harriet, e hizo que la varita/espada, saliera volando.

—Sí, eso afirmamos —dijo Harriet calmada, antes de transformar sus piernas en su cola de serpiente, tomar a Tom por los pies, ser impulsada por su madre al aire, antes de azotar a Voldemort contra el suelo, haciéndolo chillar de dolor, ella aterrizó suavemente y su cola volvió a ser un par de piernas, mientras le sonreía a su enemigo, el cual trató de ponerse de pie, pero ella le dio una patada en la boca del estómago.

— "Harriet Potter..." —Susurró con enfado, antes de apuntarle, con su varita— ¡AVADA KEDAVRA!

¡Varita a gran escudo! —chilló la chica Serpiente, asustada, mientras que su varita mutaba y la protegía, todos buscaron como protegerse, Voldemort imprimió más fuerza y rayos de la Maldición, comenzaron a ser despedidos, en varias direcciones, acabando con la vida de Constance, transfiguró su escoba a varita nuevamente, y señaló al Lord Oscuro. — ¡Braquiúm Émendó! —Harriet pronunció mal ese hechizo, intencionalmente, al tiempo que causaba, que los huesos de la mano derecha de Voldemort desaparecieran. En su otra mano, sujetaba la varita del colmillo. Aunque las chicas y los miembros de La Orden del Fénix, querían ayudar a la chica, no podían— ¡Confringo!

¡Protego! —exclamó Voldemort — ¡Avada Kedavra! —exclamó, tras bajar la protección.

Harriet se cubrió con su varita/escudo, hizo girar la varita en su mano derecha. — ¡Inferno! —un chorro de llama escarlata, salió hacia su enemigo.

¡Fínite Incantatem! —exclamó el Mago Oscuro.

¡Petra! —exclamó Camille, generando, que muchas rocas afiladas, surgieran de su varita, hacia Voldemort.

¡Oppugno! —exclamaron, al mismo tiempo, Lily y Karen.

¡Confringo! —gruñó furioso el Mago Oscuro, arrojando una esfera amarilla, hacia la Fuente, dónde estaban a cubierto, casi todos.

— ¡Cuidado! —advirtió Harriet, sin dejar de mirar a su enemigo, hasta que algo llegó a su cabeza, antes de escuchar la explosión de la fuente, escuchó a alguien arrojar un Arresto Momentum, que les permitió a todos, salir del rango de los proyectiles, en los que la fuente, fue transformada. — ¡Órganos a Aceite! —ese último hechizo, logró golpear a Voldemort, pero no solo lo hirió, sino que le dio tiempo a Harriet de un último movimiento— ¡Incendio! —de su varita, surgió una gran cantidad de fuego, los gritos se escucharon, al tiempo que también, todo se llenó de humo negro; cuando todos se preguntaron, sí tuvo éxito, en matar al Lord Oscuro, Malfoy apareció por la espalda de Camille Weasley, con su varita, habiendo tomado forma de navaja y cortándole el cuello a la chica.

— ¡Cabrón! —gritó Karen quien se percató de su presencia, y le apuntó con la varita, arrojando la maldición a quemarropa— ¡Reducto!

¡Confringo! —gritó Luna.

El Mortífago estalló en un baño de viseras y sangre, sin poder hacer nada para defenderse.

Yaxley, Constance, Malfoy y Nott, habían sido asesinados.

Por no mencionar el que Harriet, volvió a batirse en duelo contra Voldemort, logrando deshacerle la caja torácica y quemarlo, hasta prácticamente matarlo.

— ¡DIOS MÍO! —gritaron dos voces, eran Dumbledore y Fudge, ambos estaban, entre asombrados y horrorizados, pero por motivos distintos.

Fudge, por acabar de ver a Harriet Potter, batirse en duelo contra un Voldemort, prácticamente octogenario. Era verdad: Dumbledore no mintió, tampoco la lady Potter, cuando dijeron que Voldemort estaba vivo.

Dumbledore, por no solo haber presenciado la casi derrota definitiva, de su antiguo alumno, además de la clara sed de sangre de Harriet, y de ver cómo ni Karen Potter, ni Luna Lovegood, dudaron ni un instante, en asesinar a un hombre.

— ¡Señoras Potter, Dumbledore! —mencionó Fudge en shock, mirándolos — ¡Ese era...! ¡Ese era Aquél-Que-No-Debe-Ser-Nombrado! ¡Aquí mismo, aquí: en el Ministerio de Magia!, ¡Dios mío, parece mentira!

—Ministro Fudge —dijo Harriet, dando un paso al frente.

—Harriet, no es necesario... —trató Dumbledore de detenerla.

—Oh, pero es muy necesario, Albus. Es el Ministro de Magia Ingles, ante quien nos encontramos, y estamos, en el mismísimo Ministerio de Magia Ingles, por consecuencia: usted profesor, debería de ser más respetuoso, ante las figuras de poder —dijo Harriet, haciendo que Albus se enfadara, por ser tuteado.

Albus sacó de entre sus cosas, un broche, el cual transformó en un Traslador, y lo extendió, hacía Harriet, sin mirar a Lily y a las demás. —Harriet, por favor, agarra esto: te llevará directamente a la escuela, hablaremos, en mi despacho.

—(...) Entonces Ministro. Este hombre, era en verdad: Tom Sorvolo Ryddle, Aquél-Que-No-Debe-Ser-Nombrado, Voldemort... —se produjo un silencio, y a más de uno, le corrió un escalofrío, por la espalda. —Llámelo como quiera. Engañó a mi hermana con una visión, una Legeremancia, y yo, por amor, la seguí, en esta aventura. Las chicas aquí presentes, lo hicieron por ese mismo motivo...

—Harriet —interrumpió Dumbledore, antes de mirarlas a todas. —Por favor: agarren esto, y vuelvan al colegio, allí... —Harriet empuñó su varita de colmillo, y con un suave movimiento de muñeca, Dumbledore fue Trasladado, por su propio Traslador, seguramente a su despacho.

—Mi madre, ha tenido cierta información, por varios años: Información, de que Voldemort, empleó Necromancia y dividió su alma en varios trozos, y los encerró en objetos, estos objetos, son anclas, son lo que le permiten no morir. Al ser destruidos, él morirá.

— ¿Cuántos de estos objetos quedan? —preguntó el Ministro.

—Solo uno. Una serpiente, que siempre acompaña a Ryddle, llamada Nagini, pero no la trajo con él. De haberla traído con él, quizás yo hubiera sido asesinada, pues me hubiera centrado, en tratar de acabar con la serpiente, y no en el propio Ryddle. —dijo Harriet —Solo el Fuego Maldito y el veneno de Basilisco, pueden destruir efectivamente a la serpiente y el trozo de alma.

—Entendido —dijo Fudge, alargando su mano, la chica le dio un apretón de manos, al hombre. —Me disculpo, por no haberte creído, el año pasado Harriet y... —miró a los demás —Por haber obstaculizado su educación, en cuanto a Defensa Contra las Artes Oscuras. Me encargaré, de que el año entrante, tengan a alguien que sepa lo que es el Combate contra Magos, y que estén preparados. No volveré a fallarle a este país. —las chicas sonrieron, solo entonces, escucharon los lamentos y lloros de Arthur, Molly, Fred, George y Percy Weasley, llorando sobre el cadáver de Camille Weasley, les hizo volver a la realidad.

Harriet se acercó, ignorando, las miradas envenenadas, que le daba Molly, y rezó, por el alma de su amante. — "Pasión y cariño, llegamos a sentir, la una por la otra" —susurró, no miró a nadie, solo abrazó a Ginny, antes de darle un beso en los labios. La chica se giró. —Ministro, ocupo hablar con usted, es importante.

—Nos reuniremos, en una hora, señorita Potter —dijo Fudge.

Casi cincuenta minutos después, con el Profeta Vespertino, y por órdenes de Fudge, salió un comunicado.

Harriet Potter y Albus Dumbledore, no mintieron: Aquél-Que-No-Debe-Ser-Nombrado, se infiltró en el mismísimo Ministerio de Magia.

Sabía que perdería el puesto, pero al menos, sabía quién sería un perfecto reemplazo, para hacerles frente a los Mortífagos.

Harem de Harriet: Lily Janeth Evans, Karen Potter, Hermione Granger, Daphne Greengrass, Pansy Parkinson, Luna Lovegood, Parvati y Padma Patil. (+Camille y Ginny Weasley)