Harry Potter pertenece a JK Rowling.
Este Fic, es un reto de FxRobalino, aparece en el capítulo 6 de "Harry Potter: El Retorno del Rey".
N/A Laura: No se hacen una idea, de la cantidad de versiones y de veces que he publicado este Fic en este medio, ¡y nunca he logrado hacerlo funcionar!
Harry debe ser mujer.
Harry mujer debe gustar de mujeres.
Harry mujer debe tener un harem de mínimo siete mujeres, la única obligada es Hermione.
Harry mujer debe ser alguna criatura mágica como las Veelas (a elección del autor).
La historia debe comenzar en tercer, cuarto o entre esos dos años.
Harry mujer debe tener una relación incestuosa (relación con su madre o hermana)
46: Hablando con Franqueza sobre planes destrozados
Ante los lores de Gran Bretaña y el jefe de Aurores, el Ministro Fudge, anunció que Voldemort estaba vivo y pedía a todos, prepararse, para una futura guerra.
Por una petición del profesor Dumbledore, los implicados en la Batalla del Ministerio, se reunieron en su oficina.
―Lamento mucho, la muerte de Camille, señoritas ―dijo Dumbledore, mirándolas a todas, pero especialmente a Harriet, la cual no reaccionaba, solo sabían que estaba viva, por el muy ligero y casi imperceptible movimiento, de su pecho. ―Sé que ella, fue mucho más que solo una compañera de clase y estudios, Harriet.
―Lady Potter... por favor, profesor ―dijo Harriet, con un tono ligeramente hueco. Dumbledore trató de emplear su Legeremancia en la chica, solo para encontrarse encerrado en una especie de sala, sin ventanas, ni puerta, salió del Paisaje Mental de la chica, la cual le dio una sonrisa. ―Eso es solo el nivel 1, de mi paisaje mental Oclumántico, profesor ―el hombre suspiró.
―Harriet, Karen, ambas sabían muy bien, que ustedes tenían el registro de la profecía, fueron en su tercer año, ¿acaso no recuerdan eso? No había necesidad de ir ―dijo Dumbledore.
―Lo sabemos ―contestó Pansy, haciendo que Dumbledore reaccionara, ante aquel llamado de voz. ―Harriet nos dejó ver la profecía, ella bajó sus escudos Oclumánticos, para dejarnos emplear Legeremancia en ella, antes de salir hacía el Ministerio, escuchamos la profecía de la profesora Trelawney, también, gracias a Karen vimos la supuesta tortura de Ryddle a Sirius, pero...
―No. ―negó la líder, de tan pintoresco grupo. Hermione tomó la mano de la pelinegra, cuando esta giró para mirarla, recibió un corto beso en los labios. ―Yo no les di ese permiso, de que vinieran conmigo. Iba a ir sola, y a arrasar con ellos, y con el propio Ryddle de haber sido necesario. Lo importante, es que... mi profecía, una que yo tuve, la cual incluso llegué a olvidar, por haberla... soñado, no se cumplió ―dijo Harriet, la cual estaba feliz ―Y todo, gracias a que extrajimos la profecía de Trelawney, hace ya tanto tiempo. ―Dumbledore quiso decirle que la esfera, no era la profecía de Trelawney, sino un registro de la misma, pero se interesó en esa profecía que la chica decía haber tenido.
― ¿Qué viste, Harriet? ―preguntó interesado, Dumbledore. La chica miró algo a un lado. ―Oh, veo que has reconocido mi Pensadero. ―El hombre se puso de pie, y se acercó a ella, teniendo su permiso. Con su varita en mano, le dijo que pensara en lo que ella había soñado, se acercó a ella y extrajo, de la sien de la chica, un recuerdo y lo colocó en el Pensadero, en el cual visualizó, como Sirius iba a ser asesinado por un Mortífago que estaba de espaldas, pero en sí no fue el hechizo, lo que acabó con la vida de Sirius, sino que fue el Velo de la Muerte, pues Sirius tropezaría con él.
―Pero... fue falso. Fue tan falso, como el sueño de mi hermana. ―dijo Karen ―Ryddle nos atrajo, quería que sus Mortífagos nos asesinaran, pero... ―sonrió ―No lo consiguió. Tom está mal de hombres, si es que no pueden matar, a un grupo de chicas de quince años. ―Dumbledore se preguntó, si acaso no estarían burlándose de él, pues Camille Weasley había muerto. Esa misma tarde, sería su entierro.
Dumbledore suspiró y las miró fijamente. ―Cuando... Trelawney, me pidió reunirme con ella, para ver si le daría el puesto de Adivinación, hizo una profecía. ―Karen resopló, con fastidio por la mención de la profecía. Esa cosa, causó que su padrino estuviera once años encerrado en Azkaban y que su padre muriera, hace ya quince años.
Karen, sentía que sus emociones se desbordaban, así que parafraseó la profecía de Trelawney, con un tono muy despectivo y a una velocidad media alta. ―Aquel que está destinado, a vencer a Ryddle, llegará el último día del mes, siendo señalado por Ryddle como un igual, y poseyendo una magia que él no posee, uno de los dos tendrá que morir, pero eso será imposible, si uno de los dos, sigue con vida.
Dumbledore frunció el ceño. ―James y Lily, dejaron de confiar en mí. Pero yo sabía, que dos familias, habían tenido un hijo y sabía que uno de los dos, sería aquel que acabaría con Voldemort, así que les pedí a ambas familias, Potter y Longbottom, que se ocultaran.
―Pettigrew traicionó a nuestros padres, Ryddle asesinó a nuestro padre, nuestra madre escapa con nosotras. Bellatrix hace enloquecer, a punta de Crucio a los padres de Neville... ―resumió Harriet a una extremadamente alta velocidad, moviendo la muñeca en círculos, pidiéndole con ese gesto, que se diera prisa. Cosa que hizo enfadar a Dumbledore.
―Pensé en muchas ocasiones, en hablarte de la profecía, Harriet. pues la misma, contaba que sería alguien marcado por Ryddle... ―trató de continuar Dumbledore.
―Pero no se dice que tenga que ser, una marca física ―contradijo Harriet, inconscientemente, movió un par de mechones de su cabello, dejando ver la casi imperceptible cicatriz, del movimiento de mano del Avada Kedavra. ―Se dijo, que sería marcado y/o visto como un igual. Yo soy la respuesta lógica, a primeras vistas, por ser una mestiza como él, pero soy una Criatura Mágica. Neville es un Sangre Pura, a quienes él quiere llevar al poder. Y, aun cuando yo tenía la cicatriz, Neville perdió a sus padres, y creció con cicatrices psicológicas.
El director parpadeó, tomó aire y prosiguió. ―Cuando te encontré, en la casa destruida, te llevé al hogar de los familiares de tu madre: Vernon y Petunia, yo no sabía de tu hermana, ni de tu madre, solo encontré dos círculos, que demostraban profundas quemaduras, y, allí mismo, el manto y la varita de Voldemort ―dijo Dumbledore. ―Entonces, las Salvaguardas que levanté alrededor de Privet Drive, no se activaron, me oculté y vi a alguien llegar y Desaparecerse en una esfera de luz, cuando traté de usar un hechizo de seguimiento, no encontré nada. Los años pasaron, estuviste desaparecida, jamás dejé de intentar, con todos los colores de la magia, de encontrar tu rastro. Y, once años después: tu madre apareció viva, tenías una hermana y.… creo que alguien jugó con mi mente, y las mentes de McGonagall, pues juraría que eras... un chico.
― ¿Cómo se enteró la gente de la muerte de Ryddle, y de que Harriet sobrevivió? ―preguntó Hermione ―Se supone, que Harriet fue llevada directamente, desde la casa del Valle de Godric, hasta la casa de sus familiares en Privet Drive.
Dumbledore suspiró. ―No. No fue así. Ella, se quedó con Hagrid, a lo largo del día por una petición mía, para que yo pudiera decidir cómo levantar los escudos de protección, salvaguardas y la sala de sangre, alrededor de la casa de los Dursley. Solo, durante la noche, esa respuesta llegó a mí, y arreglé todo. Dos horas después de que me fui, tras haberte deseado suerte, los monitores de las salvaguardas, los escudos de protección y la sala de sangre, fueron destruidos. Traté de seguirte la pista, a lo largo de once años, pero no parecías existir. Y, once años después, tu madre resulta estar viva, tienes una hermana gemela y llegan a Hogwarts, entonces, me percaté de que tu cicatriz era muy pequeña, casi invisible ―Harriet no pudo evitar sonreír con sorna, cosa que provocó el fruncimiento del ceño de Dumbledore. ―En 1991, Nicholas Flamel, un amigo mío, me pidió ayuda para ocultar la Piedra Filosofal pues temía que trataran de robársela y ese mismo año, Gringotts fue asaltado por Quirrell, pero, no sentiste el llamado a la aventura, que caracterizaba a tu padre, y la piedra desapareció... ―Dumbledore sintió como los escudos Oclumánticos de Harriet caían, ingresó en su mente y la vio obtener la piedra, para luego ser enviada a Flamel.
La chica se encogió de hombros. ―No había motivo, para ir a la trampilla de Fluffy. Conseguí la piedra, descubrí el secreto del espejo.
―Supe desde el comienzo, que sería Tom, quien de algún modo estaba causando aquel caos, quien estaba detrás de la Cámara de los Secretos ―dijo él, tratando de ignorar (al menos temporalmente), aquella información sobre la piedra, pues supo que su amigo Flamel, la había recuperado, mediante una lechuza y de eso, hace ya cinco años. ―Me sorprendió, que descubrieras donde estaba la Cámara de los Secretos, pero más de sorprendió... que te atrevieras, a manipular a tus propios maestros, para vencer a Ryddle; así mismo, descubriste el secreto del diario. ―Frunció el ceño, miró fijamente a las hermanas Potter, se sintió muy sorprendido, cuando vislumbró algo, pero no con Oclumancia, ambas tenían sus escudos en lo alto. ― ¿Ustedes, desde hace cuánto que saben sobre los Horrocruxes de Ryddle?
―Desde muy jóvenes, profesor ―dijo Karen, Harriet dio un paso atrás.
Las piezas comenzaron a encajar, casi podían escuchar los engranajes oxidados en la cabeza de Dumbledore, funcionar. Miró fijamente a Harriet― ¿Participaste en el Torneo de los Tres Magos, teniendo pleno conocimiento de que era una trampa para ti?
―Entre 1992 y 1993, cinco de los siete Horrocruxes de Tom Sorvolo Ryddle fueron destruidos, sistemáticamente, por nuestra madre, por Sirius y por mí. Así mismo, no olvide profesor, que soy portadora del... Tercer Ojo, portadora de... la habilidad de la clarividencia y la adivinación. ―dijo Harriet, con una mirada aburrida ―Por desgracia, me juego lo que sea, a que Voldemort ya sabe, que sus Horrocruxes han desaparecido. Solo le queda su serpiente, yo lo he envenenado. Tenemos que prepararnos, tenemos que comunicarle a Fudge, lo que puede pasar.
―Cuando tus soldados han caído en batalla, puedes usar civiles ―dijo Hermione. ―Pero no creo que Tom, vaya a hacer eso. Me apuesto cualquier cosa, a que estará preparándose para...
― ¿Creen que vaya a usar criaturas mágicas? ―preguntó una repentinamente asustada Padma, se sentía intranquila, ante tal posibilidad.
―Enviaré un Mensaje a Fudge, cuando me sea posible ―comunicó Luna, con su típico tono soñador ―Debemos de protegerlo, y debemos de buscar una vía legal y política, para mantener a los Duendes de nuestro lado. Si Ryddle toma el poder...
―Muy bien pensado, Luna ―dijo Ginny, abrazándola.
Todas asintieron, dejaron de prestar atención a Dumbledore, pero al menos, sabía lo que tenía que hacer: Buscar a la serpiente Nagini, y asegurar que la Gran Bretaña Mágica y la Luz, sigan teniendo el favor de Gringotts.
Dumbledore suspiró.
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Cuando llegó el día del entierro, de Camille, Molly se fijó, que no solo estaban allí, los maestros de Hogwarts y los miembros de La Orden del Fénix, al completo las familias Weasley y Prewett, sino que alejados de todos, estaban las hermanas Potter, acompañadas por las gemelas Patil, quienes abrazaban una a cada hermana Potter. Molly, empleó un hechizo, el cual le permitió tener una visión de águila, vio que, mientras que las otras chicas, se mostraban ligeramente entristecidas, Harriet no solo no derramaba ni una lagrima, sino que se quedó allí, sin más. Enfada, y tratando de no ser notada, arrojó una ola legeremántica, hacía la chica.
―Hola Molly ―habló Harriet, directamente a la cabeza de la mujer. ―Les dije a todas, que me ocuparía yo sola. Les dije que no vinieran, que sería peligroso, pero... decidieron venir, decidieron seguirme y, esta es la consecuencia, de que el Ministerio ignorara a Dumbledore. Esta es la consecuencia, de que un hombre decidiera bajar su varita, y dejarlo todo en manos de una chica de quince años. La consecuencia, de tus deseos de dinero, de poder y riqueza. ¿Sabes?, Camille era centrada, era amable, sonreía, escuchaba a otros, no los maltrataba, no los criticaba por pensar diferente a ella, era... tranquila. Todo lo contrario, lo fue Ronald: violento y celoso. ¿crees que me burlo de la desgracia ajena?, no mi querida señora. Lo que hago, es reconocer e intentarte hacer despertar, hacerte entender, que lo que tú les hiciste a tus hijas, fue igual que haberlas envenenado. No niego que intentar salvar a Camille, de su destino no fuera una buena acción, una buena idea, pero ninguna de las dos me ama. Ninguna de las dos, sabe lo que es compartir conmigo, como si lo saben Hermione, Pansy, Daphne, Luna, Karen, Parvati, Padma... mi madre. Saben que soy un lastre en esta relación, que casi no expreso mis emociones, pues doy asco en eso de demostrar mi amor, hacía ellas. Mis muestras de afecto, pasan casi siempre, fuera del radar. Tus hijas, son... eran... Ginny es mucho más emocional... pero a todas les bastaba, con ir a las Tres Escobas, con ir a Zonko, con practicar hechizos, con meternos a la biblioteca, o ver un partido de Quidditch. Solo el compartir conmigo, les fue suficiente. Ahora, debemos de centrarnos, Molly. Centrémonos, vamos por ellos, vamos por todos y cada uno de ellos. Llévame hasta esa serpiente. Acabar esta guerra es ahora, una prioridad. Ya después, cuando reconstruyamos lo que se derrumbó, podremos llorar a los muertos, no antes.
Por mucho que Molly odiara a Harriet, por mucho que ella la culpara, por provocar la muerte de una de sus hijas; al haberla llevado, a lo que claramente era una trampa mortal; tenía que reconocer la verdad, en las palabras de la pelinegra.
Harem de Harriet: Lily Janeth Evans, Karen Potter, Hermione Granger, Daphne Greengrass, Pansy Parkinson, Luna Lovegood, Parvati y Padma Patil. (+Camille y Ginny Weasley)
