Harry Potter pertenece a JK Rowling.

Este Fic, es un reto de FxRobalino, aparece en el capítulo 6 de "Harry Potter: El Retorno del Rey".

N/A Laura: No se hacen una idea, de la cantidad de versiones y de veces que he publicado este Fic en este medio, ¡y nunca he logrado hacerlo funcionar!

Harry debe ser mujer.

Harry mujer debe gustar de mujeres.

Harry mujer debe tener un harem de mínimo siete mujeres, la única obligada es Hermione.

Harry mujer debe ser alguna criatura mágica como las Veelas (a elección del autor).

La historia debe comenzar en tercer, cuarto o entre esos dos años.

Harry mujer debe tener una relación incestuosa (relación con su madre o hermana)

52: Contrato Matrimonial.

Harriet y Hermione, iban saliendo de la biblioteca, viendo que allí mismo, estaban Ginny y Luna, quienes las vieron y rieron. —Por cierto, ¿saben de las fiestas de Slughorn? —comentó Hermione, quien tenía conocimiento, sobre lo que pensaban la Gryffindor y la Ravenclaw, y no es que estuvieran desviadas o algo, pues justamente habían acabado de salir de la biblioteca, y no es que hubieran estado justamente estudiando.

—Mamá dijo, que esas a fiestas, solo son invitados los herederos de casas. —El rostro de Hermione, tuvo un momento entre enfado y tristeza, al enterarse de eso. —Slughorn busca tener algún tipo de favor político, gracias a sus antiguos alumnos. Jefes de Casas, personas en diversos puestos del Ministerio de Magia, entre otros lugares. Probablemente, Daphne, Pansy, Parvati y yo, siendo nosotras las primogénitas y teniendo mayores capacidades y oportunidades para llegar al Wizengamot. Aunque bueno: a mí, no me interesa mucho la política... —Luna, quien venía corriendo, tacleó a Hermione, por no ir atenta, del por donde iba, agarró a su amiga y la vio llorar.

— ¡Luna!, ¿Por qué lloras? —preguntó Harriet, mientras se acercaba y, le pasaba una mano por encima de los hombros de su amiga.

—Bueno... ya sabes, como son los Ravenclaw hacía mí —resumió Luna —Aunque, he estado auxiliando a Ginny con la materia de Cuidado de Criaturas Mágicas y, bueno... eso me ha ayudado bastante. —Harriet suspiró, con todo lo que ella misma estaba preparando, para tenderle una trampa a Voldemort, había olvidado demasiado, a Luna. La había dejado de lado. Inconscientemente, la abrazó.

— "Esta noche, espérame en la Sala Común, haremos un viaje al Bosque Prohibido, para ir a ver algunas Criaturas Mágicas" —le susurró Harriet, haciendo que Luna sonriera y abrazara con fuerza a su pelinegra, se despidió por ir a llegar tarde a transformaciones. Cuando la Raduja Jilani se giró, se encontró con dos ojos castaños, que le miraban algo enfadados. —Si tienes un lugar grande, donde pululen las criaturas mágicas, y al cual podamos ir, esta misma noche, entonces dime.

—Solo... solo ten mucho cuidado, por favor —rogó Hermione. Harriet asintió.

Esa misma noche, Harriet llevaba una camiseta de manga larga de color azul oscuro y un pantalón negro.

Luna tenía una camiseta de manga corta de color blanco, estampado con girasoles y un pantalón tipo Jean de color azul con pintura chorreada, por todos lados. Usaron la Capa de Invisibilidad, para poder llegar a la salida y recorrieron el camino, hasta el bosque. Fue una buena noche: Acromántulas, centauros (se encontraron con Ronan, Bane. Y a Luna, le coqueteó una Centáuride de cabellos castaños cortos, comiendo cada una, una manzana), thestrals, unicornios, e incluso se encontraron con el juguetón cerbero Fluffy. Salieron del bosque y recorrieron el mismo camino, debajo de la Capa de Invisibilidad, Harriet agarró algunas flores, antes de continuar el camino hacía la Torre de Ravenclaw, sin mayores problemas.

— "Espera Harriet, escucha" —susurró Luna y la guio hasta una puerta que estaba entreabierta y la luz encendida.

— (...) ¿entonces por qué no confías en mí? —preguntó Snape a alguien.

— ¡Porque debería confiar en usted! —preguntó Draco —Esta es mi misión. Mi padre ha muerto, mi madre desea alejarme de esto, pero... pero, si logro asesinar a Dumbledore...

—Si tienes problemas, en algún paso de ese... ese plan tuyo, sea cual sea, deberás de decírmelo. —ordenó Snape, quien se quedó en silencio un segundo, pero habló antes que Draco. —He realizado el Contrato Inquebrantable, con tu madre. No puedo permitir que nada malo te ocurra.

—Todo estará bien. Y... Potter va a pagármelas, por la muerte de mi padre —Harriet y Luna se cubrieron con la Capa de Invisibilidad, mientras Draco y Snape, pasaban por enfrente de ambos, se miraron, pero Harriet insistió en ir a la Torre de Ravenclaw.

A la mañana siguiente, una carta llegó para las hermanas Potter, por parte de Remus.

Hola chicas.

Si no han recibido noticias mías, se debe a que he estado con una jauría de hombres lobo en Gales.

Me temo mucho, que muchos, (si no es que todos los Hombres Lobo) están del lado de Voldemort. Sin embargo, con la muerte de Greyback, hay un gran vacío de poder, en toda la Inglaterra Licantrópica.

ATTE. Remus L.

Así mismo, Hermione bajó a la Sala Común, dando saltos de felicidad, con un ramo de flores entre las manos, Harriet sonrió y recibió su beso, con gran agrado.

Tuvieron unas cortas vacaciones, durante las cuales una carta le llegó a Harriet, por parte de Daphne, aunque (eso sí), quizás la rubia podría haber sido más suave o delicada con sus palabras.

Mi amada Harriet.

Mi padre (Julius Greengrass), tiene conocimiento sobre el amor que nos tenemos. (para mi gran vergüenza, he tenido que confesarle, que solo han sido besos) Se siente feliz de que esté saliendo con una chica, y no con un chico Sangre Pura y (probablemente) Mortífago.

Ah papá le ha llegado una petición de matrimonio, del padre de Nott, él me ha pedido escribirte, para que se realice una puja, para ver quien se quedará con mi mano y con quien me casaré.

Te amo, y te estaré esperando el día, 11 de este mes.

Atte.: Daphne Greengrass.

La carta, era claramente una llamada de auxilio. Algo le dijo, que su amada estaba en un grave aprieto, quizás Julius ni siquiera supiera de su amor, o ni siquiera creyera que fuera real. Para ella, era más seguro, que la propia Daphne, hubiera escrito la carta, en un ruego por ser salvada.

Harriet mandó una carta en su nombre, en el nombre de Lady Potter, pues fue considerada mayor de edad, desde que su nombre fue colocado en el Cáliz de Fuego, hace dos años. Una carta directamente para Gringotts, pidiendo una gran suma de dinero, por el contrato matrimonial de Harriet y Daphne.

Los días pasaron, y mientras que Harriet se mantuvo calmada y mandó una carta corta y concisa a su chica, Daphne no pudo controlarse.

Si había algo que Daphne sabía, es que jamás amaría a nadie, como podía llegar a amar a Harriet Potter, el porte que tenía la pelinegra, la calma y la manipulación que presentaba, en los distintos casos que se cruzaban en su camino.

La Cámara de los Secretos.

El Torneo de los Tres Magos y el Cementerio.

Umbridge.

En cada prueba, su chica no solo se mostró calmada, sino que siempre parecía saber lo que pasaría, o parecía tener un plan que nadie jamás, en ningún caso, podría haber previsto.

¿Cómo lo hace? —se preguntó Daphne —¿Cómo mantiene la calma, ante todo lo que se presentaba ante ella?, ¿realmente planea cada paso que dará, o tenía un ángel de la guardia, sumamente poderoso? —Sonrió, por un instante... —Si ella tuviera un ángel de la guardia. Solo podría ser Lucifer, o Azrael, o quizás Metatron. —Pensó divertida. Daphne quería tener esperanza. Imaginaba que, ese mismo día, segundos antes de que el contrato fuera firmado, la puerta de la casa explotaría y vería a Harriet ingresar siseando maldiciones y destrozando su casa, para luego sacarla de allí. —No. Ese no sería su estilo. Lo suyo... ya lo tendría planeado, entrará como toda una dama Sangre Pura, con el hielo del infierno reflejado en sus ojos. Se sentará con un gran porte y ceremonia, esperará a que el padre del bastardo diga la cifra y luego... —sonrió. Quería mantener la fantasía y esperanza, de saber que Harriet Potter Evans, no la dejaría a la deriva, ni en manos de Theodore Nott. Los días pasaron y la gran noche llegó. La peinaron como si estuvieran en el siglo XIX, como si ella fuera Mari Antonieta, le colocaron un vestido verde y la dejaron encerrada en su habitación, por casi cinco horas. La maquilladora, tuvo que repasar el maquillaje varias veces, a distintas horas, porque las lágrimas se lo corrieron.

—Daph... Daphne, ven... a la sala —ordenó su padre, el cual estaba nervioso, cosa que le hizo preguntarse el porqué. Cuando la rubia llegó a la sala, no pudo ocultar su rostro de asombro, pues allí, sentada y relajada. Estaba Harriet Potter.

Relajada. Siempre se muestra relajada, calmada. No juega a los dados, no juega al azar. Y, en caso de jugar, sabe tenerlo todo a la mano, para triunfar —pensó Daphne, sentando en el asiento que estaba en frente, de Theodore, Nott Sr., Lily y Harriet.

Antes de que Julius pudiera decir algo, los ojos de Nott Sr., brillaron con furia, mirando atentamente a Lily y a Harriet. —La casa Nott...

—Un momento, Lord Nott —dijo Julius algo nervioso, un Elfo Domestico apareció, y le entregó un documento, Nott y Lily supieron que significaban las runas en los cuatro costados, del documento, pero lo firmaron, cuando Julius así lo pidió, lo mismo hizo Theodore (más por impulso, que otra cosa), Harriet no solo firmó, sino que lo hizo habiendo enviando magia a la punta de la pluma.

—Cómo iba diciendo. La casa Nott, ofrece cien millones de Galeones y el favor de las casas Avery, Lestrange, Carrow y Malfoy.

—La casa Potter ofrece Ciento Cincuenta Millones de Galeones y Trecientos Mil Dragots. Así como el favor de las casas Black, Rosier, Patil y Lovegood.

Todos se quedaron de piedra, Theodore y su padre apretaron sus rodillas con las manos, una cifra como aquella que había arrojado Lily Potter, era imposible de calcular, pero, en caso contrario, el pergamino que Julius les hizo firmar, hubiera sido cubierto con tinta negra, si es que ella hubiera mentido, en cuanto al dinero que poseía en sus bóvedas.

— ¡Nos vamos, Theodore! —gruñó Lord Nott, su hijo le siguió, dándole una mirada envenenada a Harriet, la cual transformó su rostro en uno de una serpiente, por un instante, logrando asustar a Theodore.

Daphne saltó a los brazos de su novia (y futura esposa), besándola con pasión.

Mientras que Daphne planeaba una (como ella lo llamaba) "Cena de Miel", Ginny, sufría viendo los recuerdos de Voldemort y escuchando sobre sus primeros actos: un huérfano con un talento inusual y muy apuesto, educado, apacible y hambriento por conocer más y más. El cómo estaba buscando sobre quienes pudieron, pero no había ningún Tom, ni ningún Ryddle, en ningún registro del alumnado de Hogwarts.

Abandonó cualquier intento por encontrar a alguien de la familia Ryddle, y pasó a investigar quien fue su madre. Pero no encontró a ningún Sorvolo, ni ninguna persona llamada Merope en los registros, eso no lo desanimó tanto como creyó.

Vio incluso un recuerdo, donde Tom asesinó a su tío Morphin Gaunt, le contó que Tom Ryddle, había abandonado hace ya más de dieciséis años a su hermana desaparecida: Merope Gaunt.

—Pocos días después, Morphin despertó borracho, y rodeado por varios Aurores, ellos usaron un hechizo, y vieron flotar en el aire, el nombre del último hechizo usado por Morphin.

—El Avada —dedujo Ginny rápidamente, frunciendo ligeramente el ceño. Para ella estaba claro, que Morphin y Sorvolo eran unos desgraciados, que ambos pudieron haber sido excelentes Mortífagos, pero aun así... Se preguntó, si sería posible, heredar la maldad, de un padre a su hijo. O, en este caso: de abuelo a nieto, teniendo en cuenta como era Voldemort.

La puerta se abrió e ingresaron las hermanas Potter, Hermione, Daphne, Pansy, Luna y las hermanas Patil, Dumbledore les enseñó a todas, el recuerdo no modificado de Slughorn, el original, el cual le fue entregado hace unos pocos días, en el cual el profesor le contaba a Ryddle, que era necesario cometer un asesinato y luego, realizar un ritual rúnico (del cual las chicas se enteraron, pero Dumbledore lo pensó demasiado tarde), para luego extraer el alma y encerrarla en un objeto, a cambio de que el cuerpo sufriera cambios físicos espantosos.

Esa misma tarde, luego de la cena, las chicas se escaparon a Hogsmeade, a comprarse paletas de jugo de fruta, para quitarse los recuerdos que tuvieron sobre los Horrocruxes.

Fue una bella experiencia, mientras veían el atardecer.

—Horrocrux, es hora de visitar la sección prohibida —pensó Hermione, quien palpó algo en su bolsillo, extrajo aquello y sonrió. —Harriet, Daphne: ¿la boda será en cuatro días, no es así?

—El domingo —dijo Daphne, abrazando a Harriet por la espalda y besándole el cuello a la Ravenclaw pelinegra.

Harriet alargó la mano y tomó la de Luna, besándola— ¿Nos acompañas esta noche, Luna? —Harriet dejó de sentir los besos de Daphne en su cuello, la sintió tensarse. — ¿No es mejor, tener dos rubias, para mí, esta noche, que solo una? —le robó un beso a Luna, mientras que Daphne comenzaba a temblar ligeramente. Lo que causó que Harriet y Luna, dejaran de besarse, fue que Daphne le agarró violentamente por el cabello, para robarle un beso a la Potter.

—No creas, que te voy a compartir, en nuestra noche de bodas —gruñó Daphne, mirándola fijamente a los ojos. Harriet palideció un poco, al ver (o creer ver), como los ojos de su futura esposa, brillaron en un tono rojo de ira total, ¿o fue solo su imaginación?

Harem de Harriet: Lily Janeth Evans, Karen Potter, Hermione Granger, Daphne Greengrass, Pansy Parkinson, Luna Lovegood, Parvati y Padma Patil. (+Ginny Weasley)