Harry Potter pertenece a JK Rowling.
Este Fic, es un reto de FxRobalino, aparece en el capítulo 6 de "Harry Potter: El Retorno del Rey".
N/A Laura: No se hacen una idea, de la cantidad de versiones y de veces que he publicado este Fic en este medio, ¡y nunca he logrado hacerlo funcionar!
Harry debe ser mujer.
Harry mujer debe gustar de mujeres.
Harry mujer debe tener un harem de mínimo siete mujeres, la única obligada es Hermione.
Harry mujer debe ser alguna criatura mágica como las Veelas (a elección del autor).
La historia debe comenzar en tercer, cuarto o entre esos dos años.
Harry mujer debe tener una relación incestuosa (relación con su madre o hermana)
54: La Batalla de Hogwarts.
Capturar o matar, ya fuera a Fudge o a Bones, fue una grandísima estupidez, por parte del plan de Voldemort, quien estaba empeñado, en lograr tres cosas, en una única noche:
Colocar al mando, a un nuevo Ministro (de preferencia, algún sobreviviente, Lucius podría haber sido perfecto para tal puesto de poder... pero desgraciadamente, Harriet Potter lo había asesinado hace ya tres años), hacer que el Ministro colocara a Harriet Potter como enemiga de Inglaterra, asesinar a Dumbledore, invadir Hogwarts con el armario Evanescente y finalmente, acabaría con la vida de Harriet Potter, tomando control de todo el Mundo Mágico Inglés.
Por desgracia, solo había obtenido como respuesta, fracasos y muertes para sus simpatizantes y su causa, desde el primer día, en el cual se enteró de que era una niña, la destinada a derrotarle.
El problema, radicaba en que todos en el mundo, pensaban en que Harriet Potter, era una aliada de Dumbledore (especialmente sus Mortífagos), eso había llevado a que solo obtuviera fracasos por allá, donde sus hombres y él pisaran.
En 1991 no dio con la Piedra Filosofal.
Había escuchado sobre algo atacando a los Hijos de Muggles en 1992.
Fue resucitado en 1994, solo para presenciar, como gran parte de sus hombres, fallecían envenenados.
El año pasado se llevó la sorpresa con que la profecía no estaba en su lugar y se batió a duelo contra Harriet Potter, perdiendo a todos sus hombres.
Este año... Este año, él estaba decidido a que fuera el último. Este año él triunfaría.
Sería un ataque triangular, o bueno: desde tres puntos.
Por un lado: Los Mortífagos entrarían en Hogwarts usando el Armario Evanescente de la Sala de Menesteres.
Por otro lado: Él comandaría a los Mortífagos, centauros y Dementores, y entrarían por la puerta principal del colegio, causando un asedio enorme.
Y finalmente, había enviado a algunos Magos Oscuros, a que asesinaran a Fudge y Bones.
—De haberme escuchado, o en caso de haberte decidido a renunciar al puesto, cuando él se presentó ante tus narices, quizás (solo quizás) así Fudge, tú hubieras sobre... —una explosión a sus espaldas, le hizo girarse alarmado, vio a dos de sus hombres, esparcidos por todas partes. — ¿Qué rayos es eso? —se preguntó mentalmente, sin entender nada. Se giró, cuando un raro brillo blanco llegó hasta su posición, los Mortífagos y algunos Magos Oscuros, levantaron sus varitas, preparados para un contraataque. — ¡NOOOOO! —chilló Voldemort furioso, ante lo que estaban viendo sus ojos: cinco animales plateados, cinco Patronus, los cuales dispersaron y luego cazaron, de dos en dos, a los Dementores, pronto, eran casi cientos de Dementores. —Maestros, alumnos y, seguramente, miembros de la Orden del Fénix. Maldito seas, Albus Dumbledore. —Los Dementores comenzaron a ser colisionados por los Patronus, los cuales hacían equipo, y los Dementores fueron diezmando, transformándose en nubes negras con rostros de afligidos, antes de deshacerse completamente en el aire. — ¡MARCHEN, Y ATAQUEN EN EL CAMINO, CON TODO AQUELLO, ¡QUE TENGAN A LA MANO! —ordenó furioso. Pero, solo pudieron dar algunos pasos, antes de ser atacados desde distintas direcciones, por atacantes desconocidos, logrando esto disminuir el número de Mortífagos y Magos Oscuros, que le acompañaban, las ráfagas de Avada Kedavra, tuvieron que ser detenidas, por órdenes de Voldemort, pues desconocían de dónde venían los ataques, quienes eran los atacantes, y podrían darle a algún aliado, diezmando aún más el ejército. —Levanten el Protego y corran. Hogwarts casi está en frente nuestro. —pero el Protego no los defendía del Patronus, el cual solo disminuía aún más las fuerzas de ataque del Mago Oscuro, pronto, los árboles que los rodeaban cobraron vida. —Diffindo —atacó, talando un árbol —Fiendfyre —una serpiente de fuego surgió y todos corrieron, cuando los árboles ya no cobraban vidas y las flechas dejaron de ser una amenaza.
Llegaron muy cansados, revelándose, ante ellos, el colegio de Hogwarts.
Pero, ante el colegio, como protegiéndolo, había cientos de estatuas, a las cuales tuvieron que contraatacar, cosa que solo causó aún más la furia del Lord de las Serpientes, pues estaba perdiendo demasiados números, con tretas más bien comunes en la guerra de guerrillas Muggles.
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Desde la oficina del director, Lily, Harriet, Karen Potter, Hermione Granger, Pansy Parkinson y Daphne Greengrass, veían como todos los maestros y alumnos, a partir de cuarto, quinto, sexto y séptimo año, lanzaban hechizos, encantamientos, transformaciones, incluso maleficios y maldiciones, hacia el Bosque Prohibido, pues las fuerzas de Voldemort, aún no habían salido de allí.
— ¿Qué quieres que hagamos? —preguntó finalmente Hermione.
Harriet no contestó. Se quedó en el más absoluto silencio. Hasta que una mano se posó en su hombro, los ojos verdes de La Elegida, se encontrarían con otro par de ojos idénticos, a los suyos. La pelinegra no opuso resistencia, cuando Lily tiró delicadamente de ella, para besarla. — "Vayan" —susurró finalmente. —Usen todo. Causen mella en sus tropas. Qué algunos Prefectos y el Profesor Flitwick, nos vean en la Sala de Menesteres, para hacerles frente a los Mortífagos que no se quemen. —Miró a su madre a los ojos —Si no encontramos nada allí, vamos directamente a las torres y combatiremos desde allí. —Lily asintió. —Sobrevivan.
Todas salieron, Harriet se volvió y arrojó un Confringo Máximo, quería distraer a los Mortífagos, hacerles creer que ya habían atacado la oficina de Dumbledore
Un comunicado oficial, había llegado a manos de McGonagall, esa misma tarde, un comunicado del mismísimo Ministro Fudge: "Tenemos información confiable, sobre un doble ataque coordinado, que será llevado a cabo por Ryddle y sus aliados, justamente el día 2 de mayo, al atardecer. Tendré Aurores protegiendo el edificio ministerial, en San Mungo, enviaré gran parte de ellos a Hogwarts, unos cuantos en el hogar de la señora Bones y otros pocos, en mi hogar"
Nadie sabía de Dumbledore, y (al parecer), Ginny Weasley, también estaba desaparecida.
Quién diría, que Harriet Potter, extrañaría tanto, la presencia de aquella chica Weasley, con la cual solo jugaba.
Escucharon una voz soñadora e inconfundible, venir desde una ventana, se acercaron y sí, efectivamente: eran Luna y su padre Xenophilus, mientras que Luna arrojaba esferas de luz multicolor, que distraían a los Mortífagos, Xenophilus lanzaba un... Unos copos de nieve negra, en un idioma que ninguna conocía, y que, al entrar en contacto con la piel o ser inalado, causaba un sufrimiento agónico, tanto en los Mortífagos, como en las criaturas sintientes, que seguían a Voldemort.
—Se parece al gas mostaza —dijo Hermione. —Aunque yo diría, que es incluso peor.
Luna dejaría de usar el hechizo, y se volvería hacía Harriet, sonriéndole y besándola delicadamente en los labios.
El calor les llegó, miraron por la ventana, en encontrándose con un muro de fuego verde, que avanzó hacia los Mortífagos y Voldemort, sin piedad alguna.
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Mientras tanto, Albus y Ginny, estaban en una cueva, en la cual el director estaba completamente seguro, de que allí encontrarían un Horrocrux, y el hombre le había gritado, completamente enfurecido, pidiéndole no hablar, ni mencionar: ni a Harriet, ni aquello de que solo hacía falta matar a la serpiente. En verdad que Dumbledore, durante todo el viaje a la cueva, se había mostrado muy irritante, cuando Ginny hacia referencias a Harriet, o a su teoría, del último Horrocrux, o a que Dumbledore ya sabía que Hogwarts estaba bajo ataque, y que ellos dos habían ido a buscar algo.
Estaban en una isla muy pequeña y artificial, en el medio había un pedestal, y en él había un raro líquido negro, el cual Dumbledore dijo a Ginny que debía de obligarle a bebérselo, para así recuperar el Horrocrux.
Con lágrimas en los ojos, la chica empleó un Encantamiento estimulante, el cual causó que usará gran parte de su magia, agotándola, pero así permitiéndose hechizar la mente y papilas gustativas del director, haciéndole beberse esa poción, logrando recuperar ¿El Guardapelo de Slytherin?
Un Dumbledore rebosante de felicidad, (no así de salud), empleó un Fiendfyre, que arrasó con los Inferi, que los atacaban, para luego llevársela volando, hasta Hogwarts.
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Los Mortífagos y Magos Oscuros, detuvieron su avance, luego de que cuatro de ellos, fueran calcinados por el muro de llamas.
Ya había tres de ellos, conjurando el hechizo para abrir de par en par, el fuego, y continuar avanzando, cuando una lluvia de lanzas, que avanzaban horizontalmente, les llovieron encima, teniendo que levantar un muro de tierra y piedra, por ser lo primero que se les ocurrió.
Finalmente, el muro de fuego fue retirado, pero junto a él, también lo fue el de tierra y piedra, causando así que otra legión de lanzas ensartaran a muchos. Vieron, a una tropa del ejército Duende, en frente y dispuestos a combatirlos, mientras que los Centauros llegaban por la retaguardia.
—Maldita seas, Harriet Potter. Algo. Algo has tenido tú, que ver con esto, ¿No es así? —gruñó Voldemort, el cual se reemplazó rápidamente, con un Hombre Lobo, el cual fue asesinado, por las lanzas —Y este... Fue el último de entre los Hombres Lobo, que me seguían. —desapareció en una nube de humo negro, no solo para esquivar los ataques enemigos, sino para ir hacia la torre/oficina del director, para matar a Dumbledore, de una vez por todas.
Nagini reptó lejos de su amo, una vez llegaron a la oficina, siseó, pero antes de que Voldemort pudiera contestarle, Nagini se giró y atacó.
Por un instante, Voldemort creyó que había sido traicionado por su Horrocrux, pero era en realidad, a Dumbledore y a Ginny, quienes acababan de aparecerse allí mismo.
La Weasley menor, no supo por qué lo hizo, pero sacó del camino de la mordida a Dumbledore, mientras que ella se la llevaba, y el veneno hizo estragos en su cuerpo, en un segundo.
La puerta se abrió, Harriet acababa de llegar.
—Te vi, ¿sabes? —dijo la chica pelinegra calmada, mirando a Voldemort. —Te vi transformarte en humo y ve... —la chica finalmente se fijó en que Ginny Weasley estaba tirada en el suelo, y mortalmente herida, vio como la sangre escapaba profusamente, de la herida que le dejó Nagini. Sin poder controlarse, Harriet se transformó en una Raduja Jílani completa, extrajo del bolsillo de su capa, la varita de colmillo suyo. «Avada Kedavra» chilló en Pársel, el rayo verde, salió contra Voldemort, quien, a pesar del asombro contraatacó con la misma maldición «¿Cómo te atreves a lastimar a Ginny?, Por tal afrenta, te haré pagar con tu vida», gruñó la chica, la varita de Harriet chilló, y aumentó su potencia.
Ginny sintió el veneno de Nagini, actuar con una gran velocidad, no hacía más de un minuto, de ser envenenada, que sus piernas ya no la sujetaban, cayó sentada, deslizándose lentamente contra la pared, su mente, estaba en otra parte, repentinamente, su mente viajó a varios rostros, y a cada uno de esos rostros, le adjudicó una ficha en el ajedrez. En un ajedrez, donde existía una variable: o Harriet Potter Evans, era una Reina con los símbolos del Rey, o era una ajedrecista. Del otro lado del tablero, estaba un Voldemort, como un rey y, junto a él quizás quedaba un peón, o quizás ya no quedaba ninguno. ―Siempre esperé casarme con mi príncipe azul, conseguí... a una serpiente azul, una serpiente que no sigue los estándares de la luz, del Profesor Dumbledore. Fuiste en contra de todo aquello con lo que me crie, no fuiste lo que yo, o lo que nadie de la luz se hubiera esperado, no fuiste un chico, ni una Gryffindor, no viste al Profesor Dumbledore como un abuelo o como un salvador, no confiaste en nadie, en absolutamente ningún miembro de La Orden del Fénix. Nunca cumpliste, ni seguiste aquellas expectativas que colocaron los miembros de la Orden, sobre tus hombros. ―reflexionó Ginevra Weasley, una sonrisa se formó en su rostro, mientras que el veneno de Nagini corría a una velocidad vertiginosa por sus venas, sentía los efectos del veneno actuando en su cuerpo, uno tras otro. ―No combatiste a Voldemort, por ser el mal y por estar en contra del profesor Dumbledore, o en contra de la Inglaterra Mágica, o por ser un amante de la pureza de raza... sino porque él siempre buscó como matarte, por una estúpida profecía. ―El veneno comenzó a paralizarle los miembros, sintió como si sus pulmones pasaran de ser de carne, a ser de lija. Vio a su madre correr hacia ella, mientras su vista se nublaba, solo para verla morir, por la Maldición Asesina. adquirió una visión de túnel, pudo bajar la vista, sus venas se remarcaron en negro, mientras que su piel palidecía a una velocidad de vértigo, por el veneno de Nagini― ¿Algo llegó a importarte, que no fueran las chicas a las cuales has aprendido a amar?, ¿Hogwarts solo fue tu residencia de estudio, ¿verdad?, ¿Dumbledore solo fue tu director, y la Orden del Fénix, solo fueron extraños?... ¿nos amaste, a Camille y a mí, o solo fuimos tus juguetes o fichas, mientras que las otras chicas, recibieron tu amor sincero? ―se preguntó Ginny Weasley, mientras estiraba su mano, aferrándose al hombro de Harriet, la cual salió de la nada, simplemente apareciéndose allí. Yendo en contra de las reglas, moldeando aquellas reglas que, a ella, le eran útiles. Aquella chica, a la cual llegó a estimar, a la cual llegó a querer... pero únicamente, en esos últimos instantes de su vida, supo que esa chica serpiente, a ella jamás la amo. Así como ella misma jamás podría amarla.
La Maldición Asesina, era sostenida por ambos lados. Ni Harriet, ni Tom, parecían dispuestos a detenerse, o a retroceder, ni un centímetro.
— ¡Órganos a Magma! —exclamó repentinamente Harriet, al sacarse literalmente de la manga, su otra varita, y causarle una transformación interna a Voldemort, literalmente volviendo sus órganos, magma, acabando con la vida del hombre, para luego arrojarle un Desmaius, en Pársel, a Nagini, desenfundó el puñal/colmillo y acabó con la serpiente Nagini, el cuerpo de Voldemort (o lo que quedaba del cuerpo carbonizado), pasó de ser negro, a ser gris cenizo y a irse con el viento. Luego, se acercó al Dumbledore, más muerto que vivo. —Está hecho. ¿Se encuentra usted, ahora feliz, profesor?
—No. —admitió el hombre.
—Está muerto. —señaló lo obvio, la siempre impredecible pelinegra. —Ryddle está verdaderamente muerto. Solo... Realicé en él, el rito funerario conocido como cremación.
—Sí. Sí, verdaderamente... Así es, pero... Pero tú: ¿Cómo te sientes?, ¿Sientes algún remordimiento, después de haber quitado las vidas, de los Mortífagos del cementerio, del ministerio y los que fallecieron está noche, junto a los muchos Magos Oscuros, e incluso, las criaturas mágicas?
—He defendido a los míos. —Sentencio la chica. —He defendido a mi familia, mis novias y esposas, he defendido a esta institución, y al país, del Mago Oscuro más malvado que verá jamás la Inglaterra Mágica. —el semblante siempre serio de la pelinegra cayó. Sus hombros cayeron. Todos los que se acercaron, vieron como todo cambiaba, para la chica. —Soy buena actriz, ¿No lo cree profesor?
Los ojos del director se abrieron, denotando sorpresa. Por un instante, pareció ser, como si esa revelación, le hubiera devuelto la vida. — ¿Finjiste?, ¿Qué tanto? —preguntó.
—Mi hermana y yo, estudiamos actuación, desde muy, muy jóvenes y... Bueno: Supimos desde siempre, que usted quería algo de nosotras, pero, muy especialmente: de mí. —Reveló Harriet —Al ver lo que pasó en primer año, al ver todo el entramado de la Piedra Filosofal, el como parecían haber dos ladrones, pero que usted no hacia absolutamente nada... Entonces, confíe en que todo sería seguro. En segundo año, no dudé en que usted esperaba algo, se veía en sus ojos, profesor. Era... Era tan claro y obvio, que usted quería algo de mí, y que la profecía estaba en medio de todo eso, que le escribí a mi madre, y ella lo confirmó, Severus fue a ella, con la profecía, antes de irsela, a contar a Voldemort, mi madre nos metió a clases de actuación, y me creó un personaje.
Karen abrazó a su hermana por el hombro, sin dejar de sonreírle a Dumbledore. —O, más bien: mamá creó personajes para nosotros. La siempre divertida y dinámica Karen, y la siempre relajada y planificadora Harriet. Año con año, usted acumuló planes, en torno a la cicatriz y la profecía, usted armó más de un plan, para que mi hermana se entrenara, como la "Salvadora del Mundo Mágico Inglés", pero ella llevó a cabo su papel de... Ajedrecista, a la perfección, ¿No le parece profesor?
— ¿Un guion?, ¿Un personaje? —preguntó, aún incrédulo. Las hermanas asintieron, y Lily llegó con el Pensadero de Dumbledore, donde derramó sus recuerdos.
Recuerdo
―Buenos días, señora Potter ―dijo un Hada, la cual traía a una niña entre sus brazos, dejándola en brazos de Lily, la cual reconoció a la niña, como su primogénita, Harriet.
―Gracias, muchas gracias ―dijo la bruja, el hada le dio una sonrisa.
―Por nada ―dijo el hada.
― ¿Cómo está eso de "por nada", Jamily? ―preguntó una Djinn femenina, haciendo que Jamily se pusiera nerviosa ―Señora Potter, soy la fundadora y la máxima entidad medica de San Din, soy la doctora Lin. Recibimos una suma de dinero colosal, para ponernos en contacto con el cuerpo de Aurores, mandando a alguien al pasado, legando a tiempo para salvarla a usted, y a sus hijas. Alguien, desea cambiar y evitar todos los desastres y catástrofes, que ocurrirán en la década de los 90, en el Reino Unido. Nuestra magia, logró mantener su alma, unida a su cuerpo, el tiempo suficiente para... reintroducirla en su cuerpo, salvarle la vida, nos costó mucho menos del pago misterioso que recibimos, y le enviaremos de vuelta a su época, a una de las propiedades de su padre, para así poder continuar con su línea de tiempo ―Lily asintió, entendía todo, perfectamente, vio a la doctora Lin anotar algo en una hoja de papel ―Le enviaremos un maletín con unas pócimas. Usted deberá de beber las azules, deberá de darle a la señorita Karin unas amarillas y a la señorita Harriet, unas... aclaradas.
― ¿Por qué algo me dice, que Harriet es más importante que Karen? ―preguntó Lily, Jamily le dio una sonrisa.
―Es usted muy perceptiva, señora Potter ―dijo Jamily ―Su primogénita, no es humana al 100%, algún ancestro suyo, o de su esposo era una criatura mágica conocida como Raduga jilani (Serpiente Arcoíris), en la lengua turca kirguís, estas criaturas, están emparentadas con las Nagas y las Shirohebi, de la cintura para arriba suelen ser mujeres comunes y corrientes, pero de la cintura para abajo, suelen tener largas colas de serpientes. Son los únicos miembros de esta familia, que pueden cambiar sus colas, por piernas humanas. Necesitará dormir en un cobertor, o algo que emane calor, debido a su sangre fría reptiliana. ―Lily asintió ―Además, cuando estábamos revisando a las niñas, encontramos que Lord Voldemort, cuyo autentico nombre es Tom Sorvoro Ryddle, había encerrado una parte de su alma, dentro de Harriet.
Los ojos de Lily se abrieron― ¿Por qué? ―pero no se detuvo allí― ¿Qué quiere con mi hija?
―Una profecía decía que un niño, nacido el último día de septiembre de 1980, iba a tener el poder para vencerlo ―dijo Lin, enfadada ―Pero Voldemort, utilizó Necromancia, para dividir su alma y ocultarla en varios objetos, sin embargo, su alma se acostumbró tanto a eso de ser cortada y encerrada, que lo hizo una vez más, encerrando un trozo, dentro de Harriet ―los ojos de Lily se abrieron a más no poder, comenzó a transpirar ―Pero no hay nada de lo qué preocuparse, nosotras ya nos hicimos cargo de... exorcizar a la pequeña, cuando sean devueltas a su época, habremos borrado este último Horrocrux de la existencia.
― ¿Cuántos otros Horrocruxes tenía Voldemort? ―preguntó ella― ¿Quiénes son?
Lin lo pensó un segundo, luego lo desestimó y comenzó a contarlo. ―Son: La piedra de Resurrección, la cual estaba en las ruinas de la casa Gaunt en Pequeño Hargeton ―Lily asintió, aunque eso no le evitó asombrarse ―La copa de Helga Hufflepuff en la bóveda personal de Bellatrix, pero estará bajo la maldición Geminio, la Diadema de Rowena Ravenclaw, en la sala de los objetos ocultos, en La Sala de los Menesteres. La serpiente Nagini. El Guardapelo de Slytherin la cual estará en la casa de los Black. Y el diario personal de Voldemort, estará en manos de Malfoy. Nagini, en 1980, probablemente esté en la casa de una familia Muggle llamada Ryddle, también en Pequeño Hargeton.
Fin del Recuerdo
A eso, le siguieron varios recuerdos, algunos de Karen y Harriet, otros de Sirius y Lily, sobre como todos los Horrocruxes, fueron destruidos, y sobre las profecías de Harriet, logrando estar siempre, un paso por delante.
—Los hilos de estas marionetas... —comenzó Harriet, pero completó Dumbledore, con sus últimas fuerzas.
(...) —S... Siempre... Estuvieron... Cortados...
El hombre exhaló.
Pronto, Fudge llegó, viendo cómo terminó todo, y siéndole contado, que todo terminó bien, le enseñaron los recuerdos de la batalla y del final de Voldemort.
La figura de Harriet Potter, se realzó mucho, mucho más.
Pasaron muchos años, y todos pudieron hacer sus vidas, durante la postguerra.
En el caso de la casa Potter, las cosas eran muy curiosas.
Hermione Granger, se convirtió en la ministra, luego de que Bones dejara el cargo.
Daphne se convirtió en la jefa del Wizengamot.
Padma se volvería embajadora entre Inglaterra e India.
Luna sería la fundadora del primer Magizoológico de Inglaterra.
Karen se volvería una cantante muy famosa.
Parvati dueña de una biblioteca, donde coleccionaba toda clase de conocimientos.
Pansy sería dueña de una tienda sobre magos famosos que estuvieron en Slytherin.
A una mujer como Harriet, la cual fue una heroína de guerra, el ser ama de casa y cuidar de sus hijos, fue más que suficiente.
Harem de Harriet: Lily Janeth Evans, Karen Potter, Hermione Granger, Daphne Greengrass, Pansy Parkinson, Luna Lovegood, Parvati y Padma Patil. (+Camille y Ginny Weasley)
