Capitulo 3.
Sus ojos somnolientos trataban de acostumbrarse a la luz de este lugar, sus parpados pesaban demasiado, al parecer este retorno a la realidad le estaba costando mucho esfuerzo, porque sentía su cuerpo más pesado de lo normal, su cabeza se tambaleaba de un lado a otro como si su cuello fuera de goma, así que los destellos de luz formaban un péndulo que al mirarlo fijamente le irritaban los ojos; pasaron alrededor de 15 a 20 minutos para que pudiera adaptar sus sentidos a este lugar, que al inicio le parecía familiar, pero mientras iba siendo consciente se dio cuenta que no era una habitación de hospital, las paredes eran violeta, en lo más alto de estas había unas ventanas grandes, las que dejaban entrar muchos rayos de luz al lugar, en una columna por lo que parecía una especia de reloj de arena, cubierto por una especie de barrera protectora, era grande porque a pesar de estar ubicado en el otro extremo de lo que parecía un pasillo amplio podía distinguir los granos de arena que caían lentamente.
Cuando asimilo la situación, trato de moverse para incorporarse y deambular en aquel sitio desconocido para poder descubrir donde estaba, sus brazos y piernas no se movían, asustado por esa situación dirigió su vista a sus extremidades pero no pudo mover su cabeza, lo que parecía extraño porque al inicio era un péndulo tambaleante; su corazón se agitó cada vez más, sintió y escuchaba como su pulso se elevaba, sonaba como la batería de una banda de metal pesado, incesante, así que la única salida que tenía era gritar, tal vez así alguien más podía escucharlo; trato de gritar pero solo un sonido gutural y apagado salió de su boca. Antes de que su miedo siguiera aumentando, la puerta de la habitación se abrió, son dos hombres que visten con ropas extrañas, uno de ellos lleva una túnica color granate, una especie de coraza color negro y blanco con detalles amarillos, anaranjados y blancos, zapatos de taco negro y lleva un aro de color azul que rodea su cuello. También llevaba un largo cetro, de color azul y amarillo, que tiene una joya negra que flota en la parte superior.
Y Por otro lado estaba el.
Tenia sentimientos encontrados con este hombre, por un lado quería odiarlo y despreciarlo por no ayudar y dejar morir a sus camaradas, pero por el otro no podía culparlo por lo que paso, el no era culpable de nada y por sobre todo, el no era Kaguya.
Sacudiendo sus pensamiento trato de hablar, pero la agitación lo envuelve, tomo una gran bocanada de aire y pregunto: ¿dónde estoy?; los ojos de los hombres se abren como platos por un instante antes de volver a la normalidad, lo que le pareció extraño.
Un silencio incómodo se apodera de ese momento, mientras, al verse libre para mover su cabeza, recorrió con la vista el sitio, es un cuarto muy grande, las paredes están cubiertas por unos ornamentos que naruto no era capaz de reconocer, era una decoración extraña a su vista.
El hombre con la túnica granate interrumpe sus pensamientos con un comentario algo sorprendido - ya puedes hablar, eso es extraordinario, en especial por que solo a pasado 1 semana desde que te encontramos con un agotamiento extremo de energía, pensaba que tal vez no podrías sobrevivir; solo estoy un poco sorprendido es todo.
La mirada del rubio reflejaba confusión, de esto se da cuenta el hombre de la túnica, así que primero le hace varias preguntas para sondear el estado del rubio, las cuales respondió de manera lucida, antes de pasar sobre todo su cuerpo el misterioso báculo que sostenía en sus manos, aparentemente examinando su cuerpo en caso de que si estuviese mintiendo, éste solo asiente antes de dar indicaciones inaudibles para el rubio a su acompañante, el otro hombre asiente con la cabeza, pero antes de irse hace un comentario que lo inquieta un poco; - hagámoslo pronto, ya es casi la fecha y ellos pronto aparecerán, dale algo de comida y explícale lo que pasara desde ahora en adelante - esas palabras fueron dichas de una forma tan frías que un sudor frió resbalo por la frente del Uzumaki, sin embargo trato de no dejarse llevar por el temor - a que se refiere? Pregunto algo agitado, el hombre de piel celeste responde, - Te lo diré una vez que hayas tomado una ducha y comido algo, te deje algo de ropa nueva en el baño, ya que tu ropa estaba totalmente destrozada.- dicho eso el otro hombre también salio de la habitación.
Por puro instinto, Naruto se había movido a una posición sentada sobre la cama, al instante que hizo esto una punzada de dolor intenso recorrió todo su cuerpo.
El hizo una mueca, le dolía todo su cuerpo, - Duele como la mierda. - susurro, trato de apaciguar un poco el dolor dándose pequeños masajes por todo su cuerpo. - Supongo que aun no estoy bien del todo.- Alejo la mano de su cabeza y se incorporó en la cama, cuando se pudo enderezar por completo soltó un jadeo, la espalda le dolía como si un Biju le había pasado por encima. Escaneo la habitación con cuidado en busca del baño, y cuando lo hizo camino con una leve cojera hasta la puerta. Abriéndola empujó la puerta para dentro y los engranajes se escucharon chirriar.
Un silbido escapo de su boca al ver la magnitud del lugar, era masivo, mucho más grande que cualquier baño o agua termal que había visto en Konoha. Se metió despacio dentro del agua, Naruto suspiró profundamente, se pregunto como seria su vida si nada de esto hubiera ocurrido, tal vez se hubiera convertido en Hokage por sus logros en la gran cuarta guerra ninja, se quedo en silencio observando su reflejo en la clara agua del lugar, por un segundo juro ver el rostro de Hinata que le sonreía cálidamente, sacudió su cabeza en negación; el sabia que su mente le estaba jugando una mala broma, movió sus piernas de un lado a otro borrando su reflejo del agua.
- ¿Qué pasa chico? - la pregunta de Kurama lo saco de su profunda reflexión.
Una sonrisa apareció en el rostro del Uzumaki, Soltó un nuevo suspiro, miro hacia el cielo, el no sabia cuantas veces había suspirado últimamente, - Solo me preguntaba como hubiera sido una vida si nada de esto hubiera ocurrido, tal vez me hubiese convertido en Hokage? o podría haber tenido la familia que siempre anhele junto a... Hinata.
Flash back.
- N-Naruto-Kun, el... tiempo se me... acaba-... -Hinata no pudo finalizar lo que iba a decir, ya que vio a su enamorado sollozar, tomo su mano cubierta de sangre y les dio un fuerte apretón. A Hinata se le escaparon varias lágrimas, que dejo caer sobre su rostro.
- H-Hinata... P-Por favor... N-No te vayas - susurro, su voz se quebraba lentamente, lagrimas cayeron de sus ojos azules, el tono de su voz demostraba Dolor, tristeza y soledad. Eso a ella le dolía mucho, se sintió fatal por hacerle sentir esto al hombre que amaba.
- M-Mi tiempo... S-Se acabo... pero tu sigues de pie, V-Vive por mi - su voz era cada vez más débil y inaudible. Le dio un cálido beso lleno de amor y ternura en los labios, el cual el correspondió y la abrazo fuertemente.
- H-Hinata y-yo Te Amo.
Una débil sonrisa adorno el rostro de la Hyuga. - M-Me hace feliz ... escuchar eso.- decidió limpiar sus lágrimas mientras miraba a los ojos azules del hombre que amaba. - N-Nunca te rindas... y no dejes que nadie te subestime ... - su voz se apagaba lentamente mientra la luz de sus ojos se desvanecía. Los ojos de Hinata se cerraron a la vez que la vida se iba por completo de ella.
Fin del Flash Back.
Ojos llorosos de color azul brillante se abrieron de golpe tan pronto como el jadeo escapó de su boca y por puro instinto, se había levantado para agarrar su pecho mientras su corazón seguía latiendo dolorosamente. - P-Porque? Porque duele tanto Hinata.
