Nota de la autora: Este capítulo se sitúa después del final de temporada, honestamente el final para mi fue un poco decepcionante, pero me gustó mucho la mirada de Marinette al final cuando se deja llevar por la música de Luka. Siento que a pesar de que en ese momento había tenido que renunciar a sus sentimientos por Adrien y además ahora tenía que cargar completamente sola con la responsabilidad de ser Ladybug ( antes al menos tenía al maestro para guiarla) y además sumar la carga de ser la nueva guardiana, y en realidad, todo lo malo que significó la temporada entera para Marinette, ella había podido dejar ir un poco las cargas que tenía. No se, me gustó, espero que la siguiente temporada muestre a una Marinette más segura y no le quiten ese desarrollo cortito que mostraron en esa última escena.
P.D. Se que puede parecer en este capítulo que Marinette está muy idealizada, pero es por que está desde la perspectiva de Luka
Día 13: Alas
Algo había cambiado en Marinette.
No estaba muy seguro del que era, pero se daba cuenta de que había algo distinto en ella: Aunque sus ojos se veían un poco melancólicos su sonrisa era más radiante, más pura.
Siempre le había parecido alguien hermosa, sus ojos azules tan profundos y líquidos como el mar, su cabello oscuro y sedosa, su piel de porcelana, las pecas esparcidas por su pequeña y respingada nariz y las sutiles curvas de su cuerpo eran algunas de las cosas de ella que le fascinaban.
Pero, sabía que lo que la había cautivado de ella, era esa autenticidad. Ahora había algo más, seguía siendo ella misma, claro, pero se veía más libre, más feliz.
Estaba seguro de que todavía tenía miles de problemas que debía enfrentar (apenas unos días atrás ella se había lanzado llorando a sus brazos mientras le confesaba lo mucho que temía jamás poder ser ella misma) pero ahora parecía segura de sí misma, había en sus ojos coraje y certeza, y su rostro reflejaba seguridad y liberación.
Cómo si hubiera dejado ir las cosas que la atormentaban, cómo si se hubiera dado cuenta de lo maravillosamente perfecta que simplemente era. Era como si Marinette hubiera encontrado sus alas para volar. Y ahora, con esa nueva libertad podía enfrentarse a lo que fuera volando, siendo ella, siendo libre y feliz y autentica como solo ella podía ser.
Y eso lo hizo enamorarse aún más.
Desde que habían llegado los akumatizados y los héroes a París, era raro el día en que Ladybug y Chat Noir no salían en las noticias, generalmente y sin falta se hablaba de las hazañas de los héroes, y ocasionalmente, y si la primicia lo merecía, ocupaban incluso las primeras planas de los periódicos, no era algo raro que fueran tendencia en las noticias de la ciudad, sin embargo la última semana todos habían hablado sobre Ladybug: ella había cambiado su traje, y todos estaban fascinados con el nuevo atuendo.
La superheroína no había querido dar comentarios a cerca del tema, pero a todos les había gustado el cambio. Su antifaz se había vuelto un poco más alargado, y una línea negra contorneaba la parte de abajo, el traje seguía siendo de cuerpo completo, pero ahora el cuello lucía en negro con la forma de un cuello alto de un traje tradicional chino, y ahora usaba guantes y botas negras de las cuales sobresalían listones que se enroscaban con naturalidad a sus extremidades. Pero, lo más impresionante: ahora tenía alas de Catarina.
Esa era la imagen a guardar para la posteridad. El primer día se había presentado volando cual ángel salvador, con un par de alas hermosas, que se guardaron alrededor de su espalda cuando aterrizó.
Ladybug finalmente mostraba sus alas al mundo.
