Reemplacé a Jou por Thomas, ya que, encuentro que Jou es muy bueno para ser un villano.
También debo aclarar que esta historia al principio tendrá Ryuki (RyoxRika) y Yurato (TakatoxYuri) Pero, finalmente tendremos Ruki o RikaxTakato, ya que, esa pareja me llama mucho la atención, no sé ustedes, pero, a mi sí.
¡Atentos a unas palabras que dirá Takato, ya que aquellas palabras será como una predicción! Porque en menos de dos capítulos se acaba la paz para estos cien chicos.
Espero que les guste.
La rubia sintió como una mano acariciaba su cabello y no pudo evitar sonreír antes de abrir lentamente sus ojos para encontrarse con el chico de cabello negro-azabache y ojos azules frente a ella—Buenos días princesa.—El chico sonrió.
—Buenos días.—Respondió la chica de ojos verdes y levanto levemente su cuerpo apoyando sus manos en el suelo observando a su alrededor el hermoso Sol que brillaban en el claro cielo y emanaba rayos que atravesaba los árboles que se encontraban alrededor de ellos.
—Espero que hayas dormido bien.—Habló Koichi y le extendió una gran hoja hoja verde.
Zoe miró atentamente la hoja y quedó sorprendida al ver que en su interior estaban contenidos unos militros de agua—¿Esto agua?—Preguntó sorprendida— ¿De donde la sacaste?
—De un Lago que encontraron Miyako y Cody a unos metros de aquí.—Koichi señaló a los nombrados— No tengas miedo de tomarla, ya tomamos de ella y evidenciamos que no contiene radiación.
La rubia sonrió al escuchar esto y sin esperar más tomó la hoja entre sus manos y le dio un sorbo sintiendo la refrescante y pura agua en su boca.
—Es tan lindo el cielo.— Habló Hikari Yagami llamando la atención de los demás mientras observaba el hermoso Sol y nubes blancas en el cielo.
—Es diferente a como se ve en el espacio desde el Puente galáctico de la Estación.— Contestó Tk posicionándose a un lado de la chica.
La chica bajó la mirada e hizo una mueca— Ojalá yo hubiera podido ver el espacio desde aquel.
Tk hizo una mueca al escuchar aquello, ya que, se le había olvidado el mínimo detalle de que la chica había estado encerrada en su casa dieciséis años de su vida para luego estar encerrada un año más en una fría celda sin tener posibilidades de salir— ¡Ups! Lo siento, no quería hacerte sentir mal con mi comentario.
—No te preocupes.— Levantó la mirada y le dedico una pequeña sonrisa al rubio— A cualquiera se le puede olvidar el hecho de que estuve dieciséis años en mi casa, ya que, es muy inusual.— Rodó los ojos— Por no decir loco.
—¿Loco?— El rubio repitió aquella palabra— Yo diría valiente.— Tk sonrió— Muy valiente de tu madre querer estar al lado de sus dos hijos.
—¿Enserio crees eso?— Kari le preguntó al rubio, ya que, ninguna persona al conocer su historia había dicho antes que aquello fuera "Valiente" ya que, en general todos acostumbraban a criticar y a decir que aquello era un acto bobo.
—Pues claro.— Respondió el chico Takaishi— Creo que es un acto valiente y lleno de amor ir en contra las leyes y realizar aquello para evitar ser flotada y no dejar a sus hijos solos.— Y en ese minuto Tk no pudo evitar pensar en la tragedia que tuvieron que pasar sus padres y su hermano por su culpa.
Hikari no pudo evitar sonreír ante el comentario del chico y esto provoco que el rubio ignorara lo que estaba pensando de sus padres y le dedicara otra sonrisa a la guapa chica que estaba en frente de él.
La rubia terminó de tomar hasta la última gota de agua y sin esperar más se levantó del suelo dispuesta a retomar la caminata—Lo mejor será continuar.
—Tienes razón.— Contestó Koichi— Según tu mapa aún nos quedan varios kilómetros por reco...— Pero, antes de que el chico pudiera terminar de hablar "algo" cayó frente a ellos provocando que los seis chicos miraran atentos lo que era.
Miyako se acercó lentamente a ver observar detenidamente lo que era, pero, grande y alarmante fue su sorpresa al ver que eso era nada más y nade manos que una ¡flecha!—No puede ser.— Acomodó sus lentes— Eso es una flechas.
Los otros cinco chicos se miraron entre sí sorprendidos ante la declaración de la chica, pero, antes de que alguien pudiera decir otra cosa un lluvia de flechas comenzaron a caer al rededor de ellos.
—¡Corran!—Fue lo único que gritó Koichi antes de que los seis comenzaran a correr lejos del lugar.
~Estación Digimundo~
—El canciller Shibayama está mejor, pero, por su condición no podrá estar en esta reunión.— Habló Thomas H Norstein a los presentes antes de tomar asiento en su respectiva silla.
Yamato y Sora al escuchar esto intercambiaron unas rápidas miradas, el rubio se encontraba de brazos cruzados -como siempre- mientras que la pelirroja tenía sus ambas manos sobre la mesa mientras movía los dedos ansiosa por lo que estaba por venir a continuación, ya que, sabía perfectamente que tendría que luchar contra Viento y Marea contra el Concejal y Doctor Thomas H Norstein, quién desde el momento en que supieron sobre las fallas del Oxígeno había insistido en que lo mejor era reducir la población. Un acto que a los ojos del chico Ishida no era lo más convincente, y debido a aquello habían propuesto enviar a cien chicos a la tierra. Pero, luego de los último de que veinte brazaletes dejaran de funcionar no estaba muy seguro de que los demás concejales continuarían apoyando al concejal y jefe de guardia Yamato Ishida.
—Según los últimos informes de Ingeniería, luego de enviar a los cien chicos al suelo tenemos hasta un mes más de oxígeno.— Informó el concejal e Ingeniero Gennai, un hombre mayor de unos cincuenta años de cabello castaño, piel bronceada y ojos azules— Pero, aún así, la falla sigue siendo un problema, ya que, necesitamos a lo menos siete meses ara repararla, ya que, es bastante grande y grave.
—Cada vez las hidro-granjas producen menos debido a esto.— Esta vez habló la Concejal Yoshino Fujieda, una mujer de veinticinco años de piel pálida, cabello rojo y ojos que combinaban con él— Sin oxígeno no pueden operar correctamente.
El vicecanciller y concejal Rentaro Satsuma, un hombre de cincuenta años, cabello azulado con reflejos y ojos oscuros ocultos por unas gafas, acomodó sus lentes en su nariz y apoyó sus codos en la mesa— En breves cuentas son las mismas fallas que hemos tenido el último tiempo.— Suspiró y dirigió su mirada hacia Yamato, Thomas y Sora— Concejales Ishida, Norstein y Takenouchi, ustedes como representantes de la nueva generación de esta Estación ¿tienen algo que decir?
—Si me permite.— Thomas levantó la mano en señal de querer hablar— Yo sigo con mi misma postura, creo que lo más convincente y efectivo sigue siendo reducir la población lo más pronto posible.
—Y yo me sigo oponiendo a esa idea.— Habló el rubio Ishida seriamente llamando la atención de los presentes— Ya que reducir la población no es una solución eficaz, aunque matemos a doscientas personas aún así nos seguirá faltando oxígeno.
—Pero, no hay otra solución.— Replicó Thomas— Reducir la población en la única solución que tenemos a esto.
—Claro que la ahí.— Esta vez habló Sora—Y esa solución se relaciona con el suelo.— Apoyó sus codos en la mesa —Ayer enviamos a cien chicos al suelo, aún no han pasado ni siquiera veinticuatro horas, debemos esperar a ver si las condiciones son favorables para que podamos bajar a la tierra.
—Lo siento concejal Takenouchi, pero, creo que esa opción ya no es eficaz.— Contradijo Thomas— Usted misma lo dijo no llevan ni veinticuatro horas abajo, pero, aún así ya hemos tenido treinta bajas y contando.
La pelirroja hizo una mueca— Bueno, eso tiene una explicación.— Contestó tranquilamente— Con el concejal Ishida hemos llegado a la conclusión de que hay una gran probabilidad de que estos chicos hallan decidido quitarse los brazaletes.
—¿Por qué harían esto concejal Takenouchi?— Preguntó el vicecanciller.
—Porque, se los prohibimos, y bueno, creo que está demás decir que aquello chicos fueron castigados por efectivamente no seguir nuestras normas.— Respondió Sora.
—Eso tiene sentido.— Respondió el vicecanciller.
—¡Aún así! No podemos fiarnos de aquello.— Exclamó el rubio Norstein— Por cada día que pasa en una reducción de población mueren diez más, si hoy son doscientas mañana serán doscientas diez, pasado mañana doscientas veinte y así sucesivamente. Debemos comenzar ahora con la reducción de población, antes de que sea muy tarde.
—No creo que sea lo más efectivo, como dice la concejal Takenouchi, creo que lo mejor será esperar a ver los resultados de los cien enviados a la tierra.— Esta vez habló el Ishida seriamente— Debemos pensar en que son personas, no animales.
Hubo un silencio en la sala, en el cual el Norstein y el Ishida intercambiaron miradas enfadadas provocando que el ambiente se colocara bastante tenso y finalmente fue Rentaro quién rompió el silencio luego de llevar una mano a su mentón pensativo y finalmente suspiró— Creo que lo mejor será votar, en ausencia del canciller.— Observó a las personas a su alrededor— Los que estén a favor de la reducción de población levanten la mano.
Thomas junto al concejal Gennai levantaron la mano.
—Y bien, lo que no están a favor por favor levanten la mano.— Yamato Ishida, Sora Takenouchi, Yoshino Fujieda y el vicecanciller levantaron la mano— Bien, creo que está más que claro que mayoría gana y no se reducirá la población hasta nuevo aviso.
El rubio Norstein apretó los dientes y golpeo la mesa enfadado para luego levantarse del lugar e irse.
—Tienen diez días más para demostrar que la tierra es habitable, Ishida y Takenouchi.— Rentaro le habló al rubio y a la pelirroja.
~Tierra~
El chico Minamoto se cruzó de brazos e hizo una mueca mientras observaba como una chica demasiado arreglada de cabello rubio y ojos rosa se encontraba junto a Ryouma quién en un brusco movimiento abrió la cerradura de su brazalete.
—¡Hey! Minamoto.— Una voz lo llamó.
Kouji volteo hacia la dirección donde venía esa voz, encontrándose con la chica Nonaka.
—¿No piensas quitarte el brazalete?— Preguntó la chica.
—¿Y por qué habría de hacerlo?— Respondió con otra pregunta el Minamoto.
Rika se cruzó de brazos— Bueno, debí suponer que no te quitarías el brazalete porque aún hay alguien que te interesa en la Estación.
Kouji simplemente volvió su mirada hacia el lugar donde había estado la fogata el día anterior, ya que, no tenía ganas de responder a esa pregunta, porque, Rika más que nadie sabía la respuesta.
Jp miró atentó a la persona numero treinta y dos que se quitaba el brazalete y no pudo evitar sentir una gran decepción con respecto a aquellos chicos.
—¡Hey! Chico.— Escuchó que alguien lo llamaba y al voltear se encontró con tres chicos, uno castaño de ojos cafés con unos googles amarillos en la cabeza, otro chico era de ojos azules y cabello castaño claro con gorro en la cabeza y el ultimo chico tenía los ojos oscuros, cabello verdoso oscuro y usaba lentes.
—Mi nombre es Takato Matsuki.— Respondió el chico de cabello castaño y cafés— Y ellos son mis amigos Hirokazu Shiota y Kenta Kitagawa.
—Hola mi nombre es Jp Shibayama.— Se presentó, aunque en realidad no era necesario porque todos ya conocían su nombre— Disculpen si soy grosero, pero ¿no vienen a molestarme cierto? Porque si es así, por favor, no lo...
—No vinimos a eso.— Contestó el chico de cabello castaño claro y ojos azules.
—Simplemente queríamos ser amables contigo.— Respondió el chico de lentes— Hemos visto que todos te tratan mal por ser el hijo del Canciller Shibayama.
—Pero, nosotros creemos que no eres culpable de lo que hace tu padre allá en la Estación.—Finalizó el chico de googles y sin más los tres tomaron asiento al lado de chico—Nosotros tampoco estamos de acuerdo con esto de que se están quitando los brazaletes.
Jp hizo una mueca— Entonces ¿por qué no se lo han dicho o no han intentado acabar con esto?
—Porque, hacer aquello significaría cabar nuestra propia tumba.— Respondió Hirokazu.
—Nosotros preferimos pasar desapercibidos y funciona, ya que, ninguno se mete con nosotros y podemos disfrutar de este lugar genial.— Contestó Takato recostándose en la frondosa yerba que estaba tras él observando el cielo— Deberías ser un poco más relajado y disfrutar de este lugar, ya que, nada nos garantiza que de aquí a un tiempo seguiremos con vida.
—¡Corran! ¡Corran! —Alentó Miyako a los chicos mientras huían de la lluvia de flechas que los perseguía, mientras intentaban correr a través del frondoso y enredado bosque, que parecía un laberinto, ya que, Koichi y Zoe daban por hecho que habían pasado por el mismo lado tres veces y por eso la flechas no paraban.
En un momento una de estas flecha fue en la dirección de la castaña hermana de Taichi, y cayó en la pierna de la chica Yagami quién no pudo evitar gritar de dolor y caer al suelo.
—¡Oh no! Hikari.— Exclamó Zoe al ver a la chica en el suelo y se acercó a ella— Déjame examinarte.—Pero, antes que pudiera hacer aquello Koichi la tomó del brazo.
—Zoe, no tenemos tiempo para eso.— Respondió el chico— Tenemos que correr, aquí no estamos seguros.
—Pero, ella así no puede caminar.— La oji-verde señaló a la chica.
—No te preocupes, yo la llevaré.— Respondió Tk y sin más se acercó a Hikari para pasar uno de sus brazos por su cuello y ayudarla a levantar para luego nuevamente comenzar a correr.
~Estación Digimundo~
Damar hizo una mueca de aburrimiento antes de golpear la puerta que tenía delante de ella-¿Alguien llamó a un mecánico?- Preguntó sin duda alguna no tenía ganas de trabajar, ya que, ese no era su horario de trabajo, pero, de la nada una persona llamó a Ingeniería pidiendo exclusivamente sus servicios y aquello la había dejado desconcertada.
Grande fue su sorpresa al ver que su Doctora pelirroja abría la puerta— Hola Damar.
La chica levantó una ceja sorprendida— ¿Usted solicitaba mis servicios?
Sora asintió sonriendo—Si y que bueno que llegas, te estábamos esperando.— Sora hizo una indicación para que la chica entrara al lugar y esta sin más obedeció.
Otra gran sorpresa se llevó al encontrar al rubio concejal Ishida en aquel lugar y no pudo evitar pensar en que había se había metido en un lío— Oigan, si quieren hablar conmigo por el tema de los cien chicos en la tierra, no es necesario, no diré palabra alguna.
—Eso esperamos.— Respondió Yamato cruzándose de brazos.
—Pero, no te preocupes no te llamamos para hablar de eso.— Nuevamente habló Sora— Tranquila no estás en problemas.
—Todavía...— Murmuró la chica dejando su mochila en una mesa que se encontraba a un costado ella y observó el lugar llenó de artefactos antiguos, por no decir chatarras inservibles—Este nivel está fuera de límites para personas como yo.
—Ya no.- Contestó Matt—Sabes que enviamos a los cien al suelo, lo que no sabes es por que.
La castaña miró extrañada a ambos presentes.
—Nuestra estación está muriendo.— Respondió Sora—El soporte de vida del Digimundo está fallando, en poco tiempo nos quedaremos sin oxígeno.
La chica abrió los ojos sorprendida al escuchar aquello totalmente sorprendida, sin duda sospechaba algo extraño estaba ocurriendo, pero, no como eso.
—Tenemos diez días para demostrar que la tierra es habitable. Osino reducirán la población y doscientas personas morirán.- Nuevamente habló la pelirroja.
—Por eso te necesitamos.- Finalizó el rubio.
—¿A mí? ¿por qué?- Preguntó la castaña extrañada.
—Fuiste la mejor mecánico en tu generación, eres la persona más joven que ha trabaja en cero g, debido a eso encontramos que tú eres la persona más indicada para este trabajo.- Y sin decir más la chica Takenouchi tiró de una sábana dejando ver una nave vieja, empolvada y dañada.
—Tienes nueve días para arreglar esta nave para que podamos bajar a tierra y demostrar que es habitable.- Respondió el rubio.
La castaña observó la "nave" detenidamente y pasó una mano por ella—¡Wow! esta cosa es una chatarra.— Exclamó sorprendida—Esto no debe tener menos de cien años.— Hizo una mueca y dirigió su mirada hacia el rubio y la pelirroja—¿Quieren que repare esta nave o mejor dicho capsula antigua y dañada, que no se ha usado en cien años, tan solo en nueve días?
-¿Puedes hacerlo o no?- Preguntó Matt serio.
Damar alzó una ceja y sin espera mucho respondió- Está bien.- Respondió- La repararé, pero, iré con ustedes.- Llevó su mano derecha a su medallón- Ustedes dos no son los únicos que tienen familia allí abajo.—El Ishida y la Takenouchi cruzaron miradas— Son mis terminos, tómenlos o déjenlos.
Sin duda aquella propuesta los dos mayores no la habían visto venir, ya que, bajar a la tierra en esa capsula, sin duda, era un peligro de muerte y que aquella chica quisiera arriesgarse era algo inesperado, pero, entendible.
-Está bien.- Respondió Matt, ya que, aquello no era un problema.
La chica sonrió- Entonces, ya tienen mecánico.- Y sin más se dirigió hacia la "nave" para empezar a trabajar.
~Tierra~
—Treinta y cuatro brazaletes y contando...—Ryouma sonrió ante esto.
Taichi hizo una mueca, sin duda hacer aquello no estaba bien y siempre le pesaría en la consciencia estar haciendo lo incorrecto y estar arriesgando la supervivencia de la Estación Digimundo, ya que, esas personas eran inocentes y al igual que ellos merecían conocer este lugar. Pero, estaba más que claro que si ellos bajaban el Consejo -como siempre- buscaría tomar el control y finalmente lo ejecutarían por haberle disparado al canciller...aunque haya sido solo para poder ingresar a la nave y proteger a su hermana, Hikari, su más grande tesoro.
—¿Cuánto tiempo crees que los demás terminen aceptando en renunciar a sus brazaletes?— Ryouma le preguntó al Yagami observando a varios chicos que se habían apartado del grupo en señal de desaprobación a lo que estaban haciendo.
Taichi los observó por unos segundos e hizo una mueca— No mucho.— Respondió— ¡Por cierto! Creo que lo mejor será ir a buscar alimento.
—¿Por qué?—Preguntó un chico Daisuke Motomiya, un chico moreno de cabello castaño y ojos cafés— ¿No sé supone que esa chica rubia junto a tu hermana y cuatro chicos más fueron en busca de eso?
—Si, pero, dudo que vuelvan pronto con es...—
—¡Corran!— Un gritó interrumpió al chico Yagami y todos los presentes voltearon alarmados hacia el lugar donde provenía la voz. Y en menos de diez segundos en el lugar aparecieron Miyako y Cody totalmente sudados, con la respiración agitada y totalmente exhaustos al haber corrido la maratón de su vida.
—¡Este lugar no es seguro!— Gritó la niña de anteojos provocando que los presentes intercambiaran miradas sorprendidos.
Taichi alzó una ceja un tanto confundido al escuchar esto, pero, sintió como el alma se le iba del cuerpo vio llegar a la chica rubia junto al pelinegro y al rubio Takaishi con su hermana agarrada de su cuello con una GRAN flecha en su muslo derecho— ¡Hikari!— Gritó y sin más se acercó a ella— ¿Qué te ocurrió?
Hikari hizo una mueca— Fuimos atacados.—Contestó.
—¿Cómo?— Preguntó Tai alterado y a la vez confuso.
—Eso es imposible, en este lugar no hay más personas que nosotros.— Esta vez habló Jp llamando la atención de todos los presentes- La tierra no ha sido habitada desde hace noventa y siete años atrás...
—Eso creímos, pero, nos equivocamos.— Respondió Zoe y observó a todos a su alrededor— Si hubieron sobrevivientes a las bombas, que habitan en este lugar.
-Y al parecer no son nada amigables...- Finalizó Koichi.
¡Tuvimos Takari! :)
Dato: Kouji y Rika son amigos, razón: ambos eran vecinos, los dos son fríos y tienen caracteres similares, entonces, pueden llevarse bien, ya que, no me imagino a Kouji hablando con alguien "sociable"
