Advertencia: Creo que el título es suficiente advertencia

Pre-cuela del día 7 y del día 15


Día 21: Muerte

Ve con horror el cuerpo de Marinette caer desde el techo del Palacio de Louvre, escucha el ruido seco que hace al estrellarse contra el piso, corre hacía ella, y ve su rostro pálido, todo su pecho cubierto de sangre y su mirada ligeramente oscurecida. Sabe que no hay vuelta atrás, que no puede remediarlo, que ella va a morir, pero no puede resignarse, se arrodilla a su lado, tratando de convencerse de que no es demasiado tarde, de que aún puede salvarla. La toma entre sus brazos, y grita por ayuda, Marinette ni siquiera parece alterada.


La que parecía su eterna batalla por fin ha terminado, las cartas fueron puestas sobre la mesa y finalmente las identidades han sido reveladas: ahora todo París sabe quiénes han estado bajo las máscaras todo ese tiempo.

Le Papillon por fin pudo conseguir los aretes de Ladybug, en vano, pues la franco-china no se detuvo a pesar de haber perdido el miraculous, siguió peleando hasta su último aliento, revelando en el proceso también la identidad del villano.

Gabriel Agreste había sido expuesto por la chica a quien alguna vez menospreció: como persona, como diseñadora, en algún momento como novia y amiga de su propio hijo.

Tal vez, precisamente por eso, se ensañó con ella, tal vez, por saber que la heroína que lo derrotó y humilló tantas veces no era más que Marinette, aquella chica que tanto se esforzó por akumatizar, y a quien nunca pudo atrapar con sus mariposas.

Tal vez por eso, en cuanto la despojó de los aretes, decidió golpearla brutalmente con su bastón, tal vez por eso el hecho de ver la mirada azul decidida, dispuesta a encararlo aún sin la protección de su miraculous lo hizo enloquecer más, hasta romperle las costillas, hasta casi atravesarle el pecho con su bastón, hasta arrojarla del techo hacía su muerte, aún ignorando en que momento ella le había arrebatado de la mano los aretes.

Porque Marinette no era cualquier persona, ella con o sin la máscara era Ladybug, ella era la guardiana de los miraculous, y a pesar del dolor de su cuerpo por recibir la golpiza de un portador sin poderes para defenderse, aun sabiendo que ese era su final, no se dio por vencida, y en ningún momento dejó de defender su ciudad.

Y antes de caer, antes de terminar su última pelea, tomó con fuerza el prendedor del traje del villano, alcanzando a ver mientras caía, el rostro de Gabriel Agreste contorsionado por la ira.

Tal vez él estaba terminando con su vida, pero ella le había ganado.

Y Marinette sintió el impacto de su propio cuerpo contra el suelo, pero no sintió dolor con eso, sabía que eso significaba que le quedaba poco tiempo, su mano derecha aún tenía sujeto el miraculous de la mariposa, pero durante la caída uno de los aretes se le había perdido.


Sostenía fuertemente el cuerpo de su esposa contra sí mismo, rogándole que aguantara, pidiéndole que no se fuera, que no lo dejara solo, disculpándose por no llegar a tiempo, disculpándose por haber sido también despojado de su propio miraculous, por no poder activar el second-chance.

El rostro de Marinette sin embargo luce tranquilo, ni siquiera muestra dolor o coraje, en cambio una sonrisa triste adorna su rostro, ella levanta una de sus manos y la lleva hasta su mejilla, antes de empezar a hablar con voz débil, apenas audible

-Luka, mi amor, está bien

-No, no te fuerces, te llevaré al hospital, vas a estar bien- dice el besándole la mano que le toca el rostro, haciendo ademán de levantarse

-Mi amor, voy a morir, y necesito decirte algo, necesito pedirte algo, por favor, escúchame, no puedo irme en paz sino- sino lo digo

Luka asiente, tratando de contener las lágrimas, sintiendo la agonía de ver morir entre sus brazos al amor de su vida sin poder hacer nada

-No-n-no quiero que te culpes por esto, siempre fue mi responsabilidad cuidar de París, pero ahora ya no podré cuidarlos más, necesito- necesito que tu seas el nuevo guardián y que me prometas que recuperarás todos los miraculous

-Mari, yo no-la interrumpe, con la voz entrecortada

-Luka, por favor prométemelo-Insiste ella, tratando de ponerle más fuerza a su voz

-Te lo prometo mi amor- ella le entrega en una de las manos el broche y el arete que había estado sosteniendo con fuerza, en cuanto siente que su esposo los sujeta se relaja un poco más, y se anima a apretarle también la mano, en un intento de darle confianza.

-Bien, antes de nombrarte guardián y de que lo olvidé todo, tengo que decirte, perdí uno de los aretes durante la caída, debes buscarlo cuánto antes… hazle caso a Tikki, ella sabrá guiarte, no, no quiero que te alejes de los demás, no culpes a Bunix por no hacer nada, ella solo cumple- se le va el aire, y él la aprieta aún más contra su pecho- solo cumple con su deber, si ella lo dice, es que así deben de ser las cosas, tampoco quiero que dejes solo a Adrien, él va a necesitar de sus amigos más que nunca y tú también

Marinette suelta un suspiro, y los ojos se le llenan de lágrimas. Toma un poco más de aire antes de seguir

-Luka, mi amor, tú me has hecho más feliz de lo que jamás creí que podría ser, e-estos últimos años en los que estuvimos casados han sido los mejores de mi vida, gracias por eso, gra-gracias por aceptarme y amarme así tal como soy, y por eso te ruego, que trates de vivir feliz

Luka la sostiene tan cerca suyo, que a penas si tiene que moverse para besarlo, él le corresponde el beso, sabiendo que es el último, tratando de no llorar todavía. Aun así, una lagrima cae sobre la mejilla de Marinette cuando este se acaba, ella susurra aún contra sus labios:

-Yo, Marinette Dupain-Cheng, Ladybug, renuncio a la caja de los miraculous, y nombro a Luka Couffeine su nuevo guardián-le sonríe una última vez- te amo- agrega en voz mucho más baja, que no sabe si en realidad logra oír

La mano que ha estado sosteniendo su mejilla cae inerte, con esas palabras se han acabado sus latidos.

Luka se siente sofocado, es un día soleado, muy caluroso, y allí, con el cadáver de su esposa entre sus brazos él siente que se ahoga, jadeante ante el calor. Se permite llorar, aferrándose aún a ella, y grita y maldice y los odia a todos por un momento que le sabe interminable, pero que en realidad es bastante corto.

Por qué debe cumplir con la promesa que le hizo a su esposa, y por que debe asegurarse que Gabriel Agreste se pudra en prisión.


Nota de la autora: Lo lamento, me gusta el drama :,v