Había llegado la noche, era el momento de atacar a Eichen House, Allison no tuvo ningún solo momento de soledad para poder llamar y avisarle a Deaton, ella estaba agradecida con él por haberla ayudado cuando despertó, lo menos que podía hacer era advertirle, pero su "familia" parecía que aún no confiaba en ella, Carla se volvió su sombra aquel día, hizo un enorme trabajo para parecer que no le importaba en absoluto.

El que nada debe nada teme.

Luego de estacionar los autos unas cuadras lejos del psiquiátrico, Allison fue enviada al grupo de los Donovan, Reed había ido junto con Gerard, el chico parecía ser que admiraba a Gerard con locura, al menos en el punto de vista de Allison, no le gusta eso, su abuelo no debería ser admirado, apenas lo conoce pero puede sentir algo extraño con ese viejo.

— ¿Son necesario tantas armas? — Ella pregunta, caminando detrás de los Donovan, que parecían ansiosos y emocionados con la misión. — Este lugar ni tiene la mitad de seguridad que el bar de Peter. — Le habían obligado a llevar su arco y flechas, no pensaba usarlos de todas maneras.

— Desde que llegaste no hemos tenido diversión. — Comenta Carla, deteniéndose para que Allison la alcanzara. — Espero poder matar algo esta noche. — Entrelaza su brazo con el de la beta. — ¿Y vos que piensas hacer? ¿Tienes amigos en el lugar? —

Allison la mira mal, luego retoma el camino aun con Carla a su lado. — Solo seguiré órdenes de mi abuelo. — Dice con facilidad, mentirle a estos chicos eran fácil. — Al único que conozco del lugar es Deaton, cuido a Prada en el tiempo que vinimos a matar a Stiles, cuando reviví ahora trabajaba como psicólogo y médico del ala especial. — Se calla cuando mira la expresión confundida de su compañera, había olvidado que al único que le había contado toda su historia era a Reed. — No, no conozco a nadie del lugar, matare si es necesario. — Termina la conversación con eso.

Se suelta de la cazadora a la vez que los chicos se detienen ante la puerta enfrente, debían entrar por la parte trasera del recinto luego de la señal del equipo de Kate, que consistía en disparos, Allison esperaba que no mataran a nadie, pero estaba segura que todos esos cazadores lo iban a hacer, iban a matar a todos los que se le cruzaran, y Allison no podía hacer nada ante eso.

….

— Me preocupa que Deaton supiera tanto sobre Adina. — La voz de Olga suena desconcertada.

— Lo sé, también me pareció extraño, pero como sea por fin tenemos nombre y dirección, solo tengo que ir por esa chica. — Lydia saca las llaves de la casa de su bolso, hace medio año ha empezado a quedarse en la mansión de su abuela. — Creo que Deaton no es ningún peligro. — Ella se encoje de hombros, aunque sabe que nadie le podía ver. — Es solo un veterinario. —

— Nunca subestimes al enemigo. —

Lydia abre la puerta, deja el bolso en la mesa del recibidor, también deja las llaves y agarra el celular de su hombro. — Lo siento, pero mi preocupación siempre será Adina únicamente. —

— Gracias, eso me hace sentir muy importante. — La banshee alza la mirada sorprendida al oír esa voz, no puede ver nada porque todo estaba oscuro así que se acerca al interruptor, siente su corazón acelerarse cuando sus ojos se encuentran con los de Adina Parker, la hada sonreía ampliamente, estaba sentada en el sofá individual que había comprado hace muy poco y nunca usaba. — Dile hola a Olga de mi parte. —

Un escalofrió pasa por todo el cuerpo de Lydia.

….

Liam recoge el juguete y se lo vuelve pasar a Myles, el niño no tarda en metérselo a la boca, el beta se ríe por lo adorable que era, siempre le había gustado los niños, y parece ser que ahora tiene dos, valla suerte la suya, no es sarcasmo, no la mayor parte por lo menos.

Se aleja de la cuna y va hasta Cora, que estaba recostada en la cama de la habitación que Isaac y Kira les habían preparado, era un poco increíble pensar que de un momento a otro pareciera que todos se habían vuelto una sola manada, con la misma misión cada beta, impedir que Stiles y Malia se maten, sus problemáticos alfas.

Deja un beso en el hombro de su novia, ella estaba leyendo una de esos libros maternales, Liam aun no podía creer que ella siguiera pensando que sería una mala madre luego de lo que hizo en el parto. — ¿Cuánto tiempo tendremos que seguir mintiendo? — Pregunta, llamando por fin la atención de ella. — Creo que cuando Myles empieza a llamarme papá no podré dejarlo ir. —

Cora se ríe y deja el libro en la mesita al lado de la cama. — Pues tenemos que esperar que Malia sea valiente y confiese su error. — Se acomoda en la cama hasta quedar de lado y mirar a Liam a los ojos.

Liam deja un brazo en la cintura de ella, tenía puesta una bata de seda negra y le hacía ver tan bien. — Entonces mejor deberíamos pensar ya pedir la custodia completa, los Hale nunca les gusta confesar sus errores. —

Cora lo golpea en el hombro sonriendo. — Eres un tonto. — Deja un beso corto en los labios de él. — Solo debemos darle un poco más de tiempo, lo preocupante aquí es como reaccionara Stiles. —

Liam lo piensa unos minutos. — Creo que bien, él ni se molestó con ella cuando se enteró que era hija del asesino de su madre, o que ella de hecho quería matarlo para traer de vuelta a Peter, Malia siempre ha sido su debilidad. — Sus dedos empiezan acariciar la cadera de la beta por encima de la bata. — Así como tú eres mi debilidad. —

Cora sonríe antes de besarlo de nuevo, pero esta vez se prolonga más tiempo, se separan por los sonidos de los niños jugando en la cuna, ya era tarde y ellos deberían estar durmiendo, pero parecía ser que iba ser otra noche larga de insomnio, los niños tenían mucha energía y les gustaba estar jugando casi todo el tiempo.

— ¿Ya has pensado cuando iremos a visitar tu familia? — Cambia de tema la beta.

Ese era un tema un tanto delicado, cuando Liam dejo todo por ir con Cora, su mamá no lo tomo muy bien, su padrastro lo apoyaba, pero su mamá no, él dejo de hablar con ella un tiempo largo, cuando volvieron a tener un poco de contacto fue cuando le dijo que logro retomar sus estudios en Londres, pero Liam no fue capaz de confesarle que su nueva novia estaba embarazada e iba a criar el hijo de otro, su madre era demasiado tradicional, muy exigente, y no quería que hiciera algo que molestara a Cora o la hiciera sentir menos, por eso no cree que sea bueno presentarlas aun, no al menos aún, sus vidas aún tenían muchos problemas ya que tienen la mala suerte de ser parte de una manada problemática.

Su mamá lo invito a almorzar con ella mañana, él acepto, pero le mintió a Cora y le dijo que iría de nuevo con Scott, cree que es lo mejor por ahora, iba hablar con su mamá y decirle todo, estaba decidido a hacerlo por fin, Jack tenía su apellido, era su hijo, y su madre tendrá que aceptarlo como también a Cora, porque amaba a Cora, y dejaría todo de nuevo por ella.

— Pronto. — Le asegura a su mate. — Por ahora estamos muy ocupados ayudando a Malia con su mentira, ¿no? —

….

Luego de que Kate diera la señal todo pasó muy rápido. Jared había instalado un explosivo en la puerta que hizo funcionar cuando se oyeron los disparos, Allison entra primero y corre hacia donde se oía todo el ajetreo, había enfermeros y médicos corriendo de un lado a otro, se oía los gritos de los pacientes encerrados en sus habitaciones, algunos inclusos amarrados a las camas listo para dormir, Allison llega hasta la recepción, había mucho humo por todos lados, las ventanas estaban rotas y sangre corría por el piso, como sospechaba su familia no pensó en tomar el lugar de buena forma, estaban matando a humanos inocentes, iba en contra del código.

— ¡Kate! — Corre hacia su tía, que estaba matando a uno de los enfermeros detrás de la recepción, la mujer gira a verla después de disparar con su escopeta. — ¡Esto no está bien, son humanos! —

Kate se acerca y la agarra de los hombros. — Oíste a Gerard, queremos darle un mensaje a Malia Hale matando a todos sus empleados. —

La chica niega con la cabeza, ella no sabía de esto, se supone que solo iban a tomar el lugar pero no tenía idea de que quería matar a tanta gente inocente, no creía que iba a romper el código con tal de darle un mensaje a los Hale, que tonta e ingenua había sido. — Malia no sabe que este lugar le pertenece. —

La cazadora mayor achica los ojos. — ¿Cómo sabes eso? — Pregunta alejándose de su sobrina, mirándola con desconfianza.

Por suerte en ese momento la puerta principal se abre, el equipo de Gerard entra y detrás de ellos estaba el viejo, miraba a todos lados con orgullo, parecía disfrutar de los gritos, había muchos cazadores por todos lados, matando a todo aquel que se encontraba en su camino.

El viejo mira con orgullo a Kate y a ella. — Todos deben sentirse bastante nostálgicos. — Allison no entiende que quiere decir con eso, Gerard no lo explica, se une con Dacre y siguen en la masacre, Kate va con ellos.

Busca con la mirada a Reed, los Donovan habían llegado ya también, todos estaban matando con demasiada facilidad, se supone que los cazadores no hacen cosas como estas, matan a aquellos que ponen en peligro a los humanos, todos ellos ahora eran el peligro real, incluso Reed, y ella se siente muy decepcionada del chico y en lo que había convertido por hacer sentir orgulloso al loco de Gerard Argent.

A su mente viene el recuerdo de Deaton y Parrish, también de Marin, no podía dejar que les hicieran daño, se escabulle con facilidad del desastre, sus zapatos se manchan de sangre, nadie parecía saber aún del ala especial, entra por el pasadizo secreto, fue el mismo que uso para salir de Eichen House la primera vez, entra al ascensor y con impaciencia espera hasta que las puertas se abren, las oficinas importantes eran subterráneas, iba a tardar antes de que los cazadores se dieran cuenta de esto, podía ayudar a Deaton y el resto a escapar, lo malo es que la única salida que conoce es arriba, tendrían que esconderse de los cazadores de alguna forma, ya pensaría como, ahora solo debe encontrarlos y asegurarse que están bien.

— ¡Allison! —

La chica gira y se encuentra con Parrish, tenía su arma afuera, había oído el desastre y parecía que iba arriaba a ayudar, la werewolf se acerca y lo agarra del brazo, jalándolo lejos del ascensor.

— Debemos encontrar a Deaton. — Le explica al guardia antes de que preguntara. — Y a su hermana, deben salir de aquí cuanto antes, mi abuelo quiere matar a todos los empleados del lugar. —

— ¿Qué? ¿Por qué? — Pregunta Parrish, corriendo al lado de ella.

La chica se siente impaciente como para explicar ahora. — Algo sobre querer darle un mensaje a la nueva dueña del lugar. — Responde cortante.

Parrish la lleva hasta la oficina de Deaton, le dijo que Marin no estaba presente ya que estaba de viaje, cuando entra a la oficina se encuentra con un Deaton destruyendo papeles en vez de buscar una salida, cuando la mira no parece sorprendido.

— Sabía que eran cazadores. — Dice el medico sin detenerse de echar papeles a la trituradora.

Cuando mira atrás nota que muchos estaban corriendo de un lugar a otro con papeles que prendían fuego y otros los rompían a mano, estaban destruyendo USB, CD, computadores, ella se siente en alguna especie de película sobre contrabando.

La beta se acerca al escritorio desordenado. — Deaton tienen que irse ahora, estoy segura que pronto encontraran el ascensor. — Dice casi en un chillido.

— Tranquila, tenemos una salida de emergencia y ya casi terminamos con esto. — Le hace una señala a Parrish para que él siguiera con lo que estaba haciendo, el guardia sigue la orden, agarra los papales y toma el lugar de Deaton mientras este se acerca a ella. — Pero necesito que me hagas un favor, ¿te acuerdas de los otros dos pacientes importantes del lugar? — Allison asiente con la cabeza, apretando su falda entre sus manos. — Ellos son Derek y Laura Hale, necesito que los saques de aquí. —

….

Malia había aceptado dar un paseo con Stiles aquella noche de luna llena, el pueblo estaba en calma, las calles muy pacíficas, no hacia frio pero tampoco calor, todo era tan calmado que la ponía un poco impaciente, la luna brillaba en lo más alto del cielo, las estrellas tan hermosas como siempre, y los arboles oliendo bastante bien por la lluvia de aquella tarde, ellos habían dejado a Millie durmiendo en su cama, aun no era buena con la luna llena pero por lo menos no volvió a transformarse por completo, ambos estaban orgullos de ella.

— Esto me trae buenos recuerdos. — Dice Stiles, estaba caminando a su lado, las manos metidas en los bolsillos de su pantalón.

Ellos no hicieron nada en el baño aquel día, cuando Kira entro a la sala y nos los vio se asustó, preocupo, empezó a gritar en su busca y eso definitivamente había interrumpido todo en ellos, la kitsune les pidió no volver a estar solos en su casa, temiendo que pudieran matarse, ellos no prometieron nada pero tampoco hicieron mucho más, solo hablaron por horas de vuelta a la sala, Malia se enteró que Stiles había renunciado a su trabajo, vendió el apartamento y rento una pequeña casa en el pueblo, ayudaba en vez en cuando a su papá en la estación, su relación estaba mejorando poco a poco, Scott no hablaba con él, él no quería hablar de vuelta con Lydia, paso mucho tiempo con Millie, le dice papá desde hace mucho, Isaac se había vuelto menos insoportable, Kira le enseño a cocinar, y Allison se negaba a hablarle, parece que tampoco era feliz por el beso de Stiles y Lydia.

— Hum, estoy segura que nunca antes habíamos dado una caminata nocturna por el pueblo. —

Stiles sonríe. — Hablaba de lo que hacíamos en el bosque durante las noches como esta. —

Eso se sentía como una eternidad atrás, y siendo sincero aquel fue el momento más fácil para ellos, la adolescencia, cuando la única preocupación era Peter Hale y no las Erinias o Adina Parker, que son el doble de peor de lo que fue Peter, su papá después de todo solo quería mantenerla segura, mientras que Adina quiere verla muerta.

— ¿Crees que podremos sobrevivir a esto? — Pregunta de pronto.

Stiles la mira pero ninguno se detiene en la caminata. — El amor puede vencer muchas cosas. —

— Eso no paso con mis antepasados. —

Stilinski se ríe por lo bajo, vuelve la vista al frente, todas las casas estaban oscuras, era más de media noche ya. — Había extrañado tu pesimismo. —

Malia lo mira. — No soy pesimista. —

Stiles se detiene, Malia también lo hace, gira para estar frente a frente, agarra su mano, ella estaba fría como la mayor parte del tiempo y Stiles cálido, él besa sus nudillos. — Si… Llegamos tan lejos quiero que no lo pienses y me mates. —

— ¿Que? — Malia lo mira sorprendida y confundida. — No…—

— Sé que puedes seguir viviendo con eso porque nuestra hija te necesita. — Él le da un apretón a su mano. — Y siendo sincero no me gustaría que rehicieras tu vida, pero si quiero que seas feliz, lo mereces. — Alza su mano y acaricia el cabello de ella. — Mal, vive por ambos. —

Malia da un paso cerca y con su mano libre toca el pecho de él. — Luchemos porque vivamos ambos, ¿vale? — Ella resiste las ganas de decirle que sus hijos necesitaban de ambos.

Stiles sonríe, sus ojos se posan sobre los labios de ella medio segundo, luego de nuevo a sus ojos. — Vale. —

Las promesas de mates no se pueden romper.

Ninguno de los dos nota el brillo que sale en sus manos entrelazadas.

….

La cara de Lydia vuelve a dar con la mesa, ella escupe sangre al suelo, cerca de los zapatos de Adina, su nariz se había roto y dolía, pero ella vuelve a reírse, había aprendido bastante bien parecer una loca en Eichen House.

— Estas perdiendo tu tiempo si crees que conseguirás algo de mí de esta manera. — Alza la mirada hacia el hada oscura que estaba a su lado en pie. — Los electrochoques me hicieron una chica ruda. — Alza la mirada al techo. — Gracias Peter. — Jamás había pensado antes que la tortura que Peter le había hecho pasar seria de ayuda.

Adina vuelve agarrar la parte trasera de su cabeza y la empuja hasta que su rostro de nuevo se golpea con la mesa, su nariz hace un sonido extraño ahora, siente sus ojos empezando a cerrarse por las hinchazones en la piel sensible del rostro, debía estar horrible llena de hematomas, no debía verse en un espejo para saber eso.

Y pensar que en el pasado había sido la chica más hermosa…

— No estoy haciéndote esto para que me digas algo de tu plan. — Adina camina y se sienta enfrente, en el puesto de su abuela, la matriarca de la familia por mucho tiempo. — Eso fue por arruinar muchos de mis planes. —

Lydia siente el sabor metálico de la sangre en su boca, sonríe ampliamente, su nariz había empezado a sangrar también. — Oye, aprendí de la mejor traicionar y manipular. —

Adina ríe con eso. — Debo admitirlo, eres muy buena alumna, demasiado buena. — El hada apoya los codos en la mesa. — Fue tonto de tu parte confiar en Olga. —

La sonrisa de Lydia se borra con eso. — No…—

— Si Lydia, esa vieja bruja te traiciono, me dijo todo acerca de tus planes a cambio de que le perdone la vida. —

Lydia no quiere creer en eso, Olga había sido de tanta ayuda estos meses, la había sentido como la madre que nunca tuvo, bueno, tal vez mejor como una abuela, como sea Olga no pudo traicionarla, aunque… ¿Cómo Adina se enteró dónde estaba viviendo? ¿Cómo sabe que tiene información de su hija? No puede ser, Olga de verdad la traiciono, y ella se había encariñado con esa bruja, sus ojos se llena de lágrimas pero no las deja, salir jamás las deja salir.

— Llora Lydia, no lo has hecho por más de nueve años, y esta es tu última noche con vida. —

Ella mira mal al hada, como si quiera matarla, y eso no estaba muy lejos de la verdad, cuando llego y encontró a Adina en la casa, la ataco sin pensarlo, había aprendido un poco de defensa personal el mes pasado, pero eso no sirvió mucho, Adina la noqueo apenas tocándola, cuando despertó sus manos estaban encadenadas a la silla del fino comedor antiguo, lo único que no había tirado o vendido de la mansión, Adina no tardo en golpearla una y otra vez en su rostro, la banshee no pudo defenderse, quería gritar pero ella sabía que no serviría de mucho.

— Voy a llorar, pero de alegría cuando te mate. — Dice entre dientes, la furia hace su rostro sentirse caliente.

— Te seré sincera, del grupito de ustedes niñas eres la que más odio y la que más me agrada también. — Adina le guiña un ojo. — Creo que muchos se siente de esa forma contigo. —

Lydia pone los ojos en blanco. — Oh solo matadme, prefiero eso que seguir oyéndote. —

— No te gusta oír la verdad, claro, por eso usas esto. — El hada alza el frasquito verde medio vacío. — Callas las voces porque ellas saben la verdad. —

Lydia se mueve frenéticamente en la silla, las esposas lastiman sus muñecas. — ¡Cállate! — No quería esto, prefiera morir antes de admitir algo enfrente de Adina Parker.

Adina sonríe lobunamente. — Todo lo que hiciste para escapar de Eichen House, creyendo que sin ti Malia y Stiles nunca volverían a estar juntos, pero viste que el destino los había unido por sí mismo, vale, que sin ti hubiera sido más tardado, pero ambas sabemos que gracias a Cassy ellos iba a estar juntos nuevamente, los mates se unen de una u otra forma, no necesitaban tu ayuda para eso. — Trabaja duro para no dejar salir ninguna sola lágrima, no iba a darle el gusto a Adina. — Siempre creyéndote tan inteligente, pero por mucho tiempo pensaste que el problema era Peter. — Adina se ríe ruidosamente. — Pusiste en peligro a Malia uniéndola con Stiles, mientras Peter solo quería salvarla, y luego me entregaste a Malia cuando le ocultaste que su hija vivía, pusiste hija y padre en contra, hiciste que todos te odiaran y ahora mírate, te tengo a mi merced porque nadie se preocupa por ti. — La respiración de Lydia es pesada, aprieta sus dientes con mucha fuerza. — No hiciste nada para salvar a Corinne cuando tu si podías ver donde me encontraba, gran parte de todo este desastre es tu culpa, nunca serás lo suficientemente lista como para ganarme. —

— ¡Voy a matarte! —

Adina se pone en pie, sus manos golpean la mesa, haciendo sobresaltar a la banshee. — Tu peor miedo es que nadie te necesite, y sabes que es así, que nadie lo hace, solo gritas Lydia, no creas que puedes hacer más que eso, tus ojos no brillan, no tienes garras o colmillos, una hermosa voz, magia, poder. — Empieza acercarse a ella con paso lento. — No eres una detective, no eres un héroe, haces más mal que bien. — Empuja la silla y la deja enfrente de ella, se agacha un poco y la agarra con rudeza del mentón, obligándola a ver a los ojos. — ¡La verdad es que eres un fraude Lydia Martin! —

La banshee le escupe al hada en la cara, ella se limpia y luego cachetea con fuerza a la banshee indefensa, el golpe es duro y la marea, pero aun así, con la vista borrosa, logra visualizar al hada, la patea en la espinilla, el hada se queja de dolor antes eso, Lydia se ríe pero dura poco porque Adina se quita el guante rojo que llevaba y posa su mano con uñas largas llena de venas negras en el rostro de la banshee.

— Le diré a Malia que fuiste una guerrera hasta el final, se sentirá peor cuando se entere de tu amor sincero hacia ella. — Antes de que pueda decir nada el hada le hace un corte, un rasguño, con su uña en la mejilla derecha, es apenas un pequeño corte pero Lydia siente algo entrando a su cuerpo, algo toxico. — Sera una muerte lenta y dolorosa. — Adina deja un beso en la frente de Lydia antes de irse, dejando a la banshee agonizando.

Muriendo.

….

Allison tuvo que volver a pasar por la recepción, por suerte no se encuentra con nadie de su familia, de hecho la recepción ya estaba vacía, solo estaban los cuerpos sin vida de médicos y enfermeros, aun así por todo el lugar se seguía oyendo los gritos y disparos, significaba que los cazadores se habían separado para acabar con todo aquel que intentaba esconderse en las instalaciones, quiere pensar eso y no que empezaron a matar pacientes también, el lugar era enorme, matar a todos sería un trabajo que duraría toda la noche.

Trata de no pensar mucho más en eso, corre hacia las habitaciones especiales, donde estuvo internada por meses antes de volver con Lydia y Malia, sabía que debería llamar a sus amigas, el problema era que no tenía tiempo para eso, tampoco le gustaría ponerlas en peligro cuando estarían rodeadas de cazadores, por eso era mejor trabajar sola, al menos por ahora.

Detiene su carrera cuando tropieza con unos cazadores que mataban a un paciente, no era humano, parecer ser que el werewolf logro salir de su habitación y los cazadores le estaban matando con facilidad, le disparan seguidamente, Allison trata de no ver a los ojos de la víctima, su estómago se remueve, pasa detrás de los cazadores, cuando gira una esquina vuelve a correr, da un par de vueltas más hasta que encuentra la pared falsa, el interruptor estaba detrás de una maceta, la pared se alza con demasiada lentitud, Allison recuerda que ella cuando salir de ese lugar se sorprendió mucho pero ahora no era tan impresionante todos los pasadizos y habitaciones secretas, Peter había hecho buen trabajo con el lugar, sabía que su abuelo jamás hubiera hecho estas grandes cosas.

Entra al pasadizo, por suerte esta vez no tiene que entrar a algún ascensor porque las habitaciones estaban ahí enseguida, a cada lado del pasadizo puertas de metal oxidadas, la primera fue de ella y ahora estaba vacía, había un total de diez habitaciones, resiste las ganas de ver que creaturas habían en cada habitación y corre hacia los números que Deaton le había dado, cuando el doctor menciono esos nombres ella se congelo, nunca conoció a Laura pero sabía quién era obviamente, pero fue el nombre de Derek que la dejo sin habla, se suponía que estaban muertos aquellos dos, pero de nuevo Peter les había ocultado información muy importante, no había tiempo por lo que Deaton no le pudo explicar mucho además de que ellos no eran los mismos de antes.

Se detiene en la puerta con el reluciente número siete en dorado, saca las llaves del bolsillo de su falda, el ex veterinario se las había dado, busca el número siete en las llaves cuando lo encuentra la usa y la puerta no tarda en abrir a pesar de sus manos temblorosas, traga en seco antes de empujar la puerta y dar un paso dentro, lo primero que ve es a Derek inconsciente atado en una de las camillas, luego de su asombro logra entrar más y ahora ve a Laura en el mismo estado que su hermano menor.

— ¡Por favor no me hagas daño! —

Allison gira al oír ese grito, se trataba de una chica rubia que estaba medio escondida detrás de la puerta, tenía el uniforme de enfermera, la beta frunce el ceño, Deaton no le había dicho que iría a ver una enfermera cuidando a los Hale, sacude su cabeza, bueno como sea, incluso podría ser de ayuda para despertarlos.

Iba a hablar pero la chica lo hace antes. — ¿Allison? — Había un brillo de incredulidad en sus ojos azules.

— ¿Nos conocemos? — Pregunta la beta, no recordaba que esta chica la hubiera cuidado en su estancia, no la recordaba para nada.

— Me llamo Hazel, soy…— Achica sus ojos, como pensando que decir. — Ayude a Lydia escapar de aquí. — La pobre chica estaba temblando del miedo, Allison también lo hacía en realidad, todo esto era demasiado.

Si esta chica ayudo a su amiga entonces Allison no podía dejarla desprotegida, debía sacarla junto con los Hale, eso complicaba un poco más el plan de emergencia, como sea ya pensara en algo, por ahora se acerca a la chica y le pasa uno de los frasquitos que Deaton le dio, la chica la recibe un tanto confundida.

— Inyéctale eso a Laura por favor, debemos despertar a estos dos. — Explica mientras se acerca a la cama de Derek.

Hazel camina detrás de ella. — Pero es luna llena. — Exclama lo más despacio que puede.

— Por eso debemos sacarlos por la ventana antes de que sus cuerpos lo noten. —

La chica gimotea. — Debí hacerle caso a mi abuela sobre trabajar en el negocio familiar. —

….

En la mansión Martin lo único que se oía eran los gritos de la última heredera, eran gritos muy diferentes a los que acostumbraban hacer, estos no eran por avisar una muerte, estos gritos eran por el dolor desgarrador pasando por todo su cuerpo.

En ese momento, mientras estaba muriendo, no podía dejar de pensar en todos sus errores, en cómo no había podido salvar a Malia, en cómo no se dejó amar, en cómo no pudo decirle a Scott que lo amaba, iba a morir sola por su culpa, ella los alejo a todos, lo peor es que estaba segura que volvería hacerlo todo si con eso sus amigas vivían, esas chicas eran su familia, jamás abandonaría la familia, incluso en su lecho de muerte no lo hará.

Su garganta arde, sus manos aprietan con fueras las esposas que la mantenían en la silla aun, su cuerpo estaba tenso, cada musculo dolía, podía sentir algo moviéndose en su interior, algo que dejaba rastros negros en su piel parida por la falta de aire, parecía que iba a morir pero a la vez parecía que faltaba una eternidad para eso, por fin deja salir lágrimas, no solo por el dolor físico, esto era mucho más, tenía miedo de morir, de no estar más con sus amigas, ni poder besar una última vez al amor de su vida.

Solo… Solo quería que esto acabara ya.

….

Scott agarra su pecho, parecía que le faltaba el aire, pero eso era imposible, los werewolfs no se agotan con solo…

Las manos de Victoria en su rostro lo obligan a verla a los ojos. — ¿Estas bien, Scott? — Pregunta con sincera preocupación.

El alfa mira hacia abajo, más abajo, donde su cuerpo junto con el de Victoria se unían, la chica es hermosa, perfecta por donde se viera, pero Scott sabía que eso es solo porque es una sirena, esto que estaba sintiendo no era real, ni se sentía como cuando estaba con Lydia, alza la mirada, los ojos azules de Vic eran atrayentes, el dolor en su pecho empezaba a molestarle, pensaba retirarse pero Victoria mueve su cadera, la presión hace que no pueda evitar soltar un gemido.

Esta hermosa chica debajo de él estaba siendo suya sin compromiso alguno, sensaciones olvidadas despiertan en su cuerpo una vez más, su fuerte mano agarra la cadera de ella, la chica alza una pierna y con esas nuevas sensaciones, el olor salado de la piel de Victoria, y su cabello rubio-fresa, trata de olvidar la molestia en su pecho.

….

Allison ayuda a Hazel saltar por la ventana luego de que rompiera los barrotes de seguridad con sus poderes, las habitaciones quedaban en el primer piso por lo que la caída no era tan grande pero la enfermera parecía ser bastante miedosa, Allison le dio las mismas intrusiones que Deaton le dijo, la rubia debía llevar a los soñolientos Hale hasta el auto en que Deaton les estaba esperando, en la parte donde inicia el bosque detrás del psiquiátrico, nadie iba seguirles porque se supone que Allison debería hacer guardia afuera.

— ¿Estas bien? — Le pregunta a la rubia, había caído sobre su trasero en la tierra.

Hazel se pone en pie, limpia su uniforme y alza la mirada. — Sí, estoy bien, decidle a los Hale que salten ya. — Alza el pulgar.

— Vale. — Responde Allison, da media vuelta y mira a los primos mayores de Malia sentados en la camilla, en donde minutos atrás dormía Laura, luciendo como niños pequeños.

Como hoy era luna llena, Deaton los había puesto en un sueño con sedantes especiales, Allison no sabía mucho sobre eso, como sea el médico le había dado una especie de antídoto para despertarles, cuando los uso en ellos abrieron los ojos con lentitud, sus iris eran grandes, dando a entender que seguían drogados, Allison resistió las ganas de abrazar a Derek, él siempre fue como un hermano mayor y le emocionaba verlo vivo, pero no tenían tiempo para eso, junto con la ayuda de Hazel los pusieron en pie, luego los sentaron unidos, ellos se dejaban manejar como si fueran marionetas, Derek no parecía haberla reconocido.

Y ahora se encontraba aquí, pensando cómo debería pedirles… No, debía ordénales que saltaran, debían estar muy lejos antes de que el efecto de la droga abandonara sus cuerpos y volvieran a ser unos betas descontrolados en luna llena, podían correr en el bosque, Allison cree que es menos peligroso que estar rodeados de cazadores sedientos de sangre werewolfs.

Más específicamente de sangre Hale.

Decide enviar primero a Laura, Hazel podría manejarla con más rapidez para que luego salte Derek, agarra a la chica zombie del brazo y la arrastra hasta la ventana.

Obliga a la beta mirarla a los ojos, solo así funcionaban las ordenes según le dijo Deaton. — Laura, quiero que te saltes la ventana y esperas al lado de Hazel. — Dice con voz seria.

Laura da solo un asentimiento de cabeza, se acerca a la ventana, saca sus piernas y luego lanza su cuerpo, Allison no tarda en mirar por la ventana para asegurarse que estuviera bien.

— ¡La tengo! — Le grita Hazel mientras ayudaba a Laura ponerse en pie.

Allison suspira aliviada, se retira de la ventana y se acerca a Derek, lo agarra y obliga a caminar hasta el lugar de fuga, estaba a punto de darle la orden cuando otra voz se hace presente.

— Suéltalo y pon las manos en alto, Allison. —

La mencionada mueve su cabeza hacia la voz, pero no suelta a Derek de los hombros, sus ojos se posan sobre Reed Ryder, la estaba apuntando con su escopeta, el idiota había dejado su arco y flecha para imitar a Gerard, que era fan de las escopetas como todo en la familia al parecer.

Allison alza el rostro, no muestra nervios o temor, da media vuelta hasta enfrentarlo, poniéndose delante de Derek para protegerlo con su cuerpo. — ¿O qué? — Pregunta con frialdad. — ¿Vas a dispararme? —

— Allison…— Ninguna parte del cuerpo de Reed tiembla, parece decidido a noquearla si era necesario, pero obviamente no iba a permitirle arruinar el plan del fabuloso Gerard Argent.

— Solo matándome me impedirás salvarlos. — Interrumpe, da unos pasos hacia el cazador, él no se mueve lejos, ella queda enfrente, muy cerca, la punta de la escopeta estaba tocando el lugar donde estaría su corazón, encima de su pecho izquierdo. — Así que dispárame, Reed. —