Reed prácticamente arrastra a Allison hasta la recepción de pesadilla nuevamente. — Yo realmente no quiero ir. — Puede ser que para todos ellos el olor de sangre no sea tan fuerte y nauseabundo pero para ella si por su súper olfato. — Puedes decirles que aún estoy de guardia. —

El cazador niega con la cabeza. — Si no vamos pueden sospechar. —

Odiaba admitirlo pero él tenía razón, Allison aprieta la cuerda de su arco, aun lo tenía a su espalda junto con el carcaj, no lo había usado ninguna sola vez en la noche, no sabe llamar eso suerte o no, por lo menos no aún, la noche no había acabado todavía.

Allison mira su mano entrelazada con la de Reed, por un momento pensó que él iba a matarla, parecía necesitar tanto la aprobación de Gerard, enorme fue su sorpresa cuando Reed bajo la escopeta y le dijo que la ayudaría, ella lo agradece sinceramente, y ahora sentía que podía considerarlo como un verdadero amigo, además ahora eran cómplices de traición, luego de todos los sucesos de esa noche Allison decidió abandonar los Argent, tenía que ir por Laura y Derek, los llevaría con Malia, y ya no se alejaría de la manada nunca más, extrañaría a Sean, también un poco a Carla, pero Reed dijo que lo mejor sería que volviera e hiciera como si nada, así podría conseguir más información y ayudar a sus amigas.

Él tenía razón, le era más útil a la manada estando con los cazadores, si no fuera así ella no hubiera podido salvar a los dos Hale que estuvieron muertos durante años para todos, había cosas buenas de ser un espía, debía pensar en eso.

Al llegar al lugar de encuentro (Kate les había mandado mensaje a todos para decirles que Gerard les esperaba), parecía que todo ya estaban presentes, solo habían esperado por ellos dos, los ojos de su abuelo (Estaba en la mitad de lugar, todos los cazadores le rodeaban con grandes sonrisas, Kate y Dacre estaban a cada lado de Gerard) se encuentra con los de ella, no era como en la mañana, frio, desconfiado, esta vez incluso le dio una sonrisa, Allison no puede devolverla, solo da un asentimiento con la cabeza, Gerard baja los ojos y mira la mano de ella con la de Reed, parecía orgulloso por alguna razón, no resiste y se suelta de él, no le gustaba cuando alguien pensaba que estaba en una relación, algo con su trauma.

No tan trauma, antes ningún chico, aparte de Scott, podía tocarte. No logra entender que es lo que quiere decir su parte animal con eso.

— ¡Lo hemos conseguido chicos! ¡Gran trabajo, felicidades! — Exclama con orgullo y fuerza el viejo Argent.

Allison mira a su tía, había algo en sus ojos… No parecía contenta ante esta "victoria", ¿porque no lo estaría? No puede pensar más en eso, Adam y Carla se acercan a ellos.

— ¿Dónde estaban? — Pregunta la cazadora castaña enarcando una de sus perfectas cejas. — No te vi en la diversión, Reed. — La menor de los Donovan tenía manchas de sangre en sus ropas y rostro, parecía un tanto psicópata con ese look.

— Vi que no era necesario más manos para acabar con el lugar, decidí acompañar a Allison en la guardia. — Responde con suma facilidad Reed, es extraño para Allison ver ese lado de él.

— ¿La werewolf no podía con aquello sola? — Pregunta con burla Adam, posa un brazo sobre los hombros de su hermana, él no estaba tan lleno de sangre. — Suerte para ella que no dejamos que nadie escapara. —

Allison lo mira de una mala manera, odiaba cuando empezaban a hablar de ella como si no estuviera presente. — Yo no necesito la ayuda de nadie. — Quería llamarlos asesino pero se contiene, en vez de eso se aleja lo más que puede.

Reed la sigue entre la multitud de cazadores felicitándose entre ellos, Allison lo ignora y concentra su oído para escuchar la conversación que Kate y Gerard mantenían, pero cuando Reed se acerca lo suficiente la agarra de la cintura y la empuja hasta una pared, pone su cuerpo prácticamente encima de ella, él posa el brazo derecho en la pared para acercarse a su rostro, cualquiera que los viera pensarían que estaban besándose, ella se siente muy incómoda con eso.

— Bonitas orejas puntiagudas, pero se supone que ya no las usas. —

Allison alza sus manos y nota que de hecho sus orejas habían cambiado a su forma werewolf, había estado tan centrada en querer oír, y con sus poderes aumentando por la luna llena, paso esto, mira a Reed a los ojos, no parecía asustado o asqueado cuando esta era la primera vez que le veía transformada, o más bien media transformación, eso puede ser porque ha visto muchos werewolfs transformados antes.

Bueno, usaría esta pose incómoda para su beneficio entonces.

Agarra al chico de la camisa y lo usa como escondite humano, el rostro de ella queda escondida en el pecho de él. — Quédate quieto, quiero oír de que hablan Kate y Gerard. — El cazador hace lo que le pidió sin rebatirlo.

— ¿Vas a creerle a una niña en vez de a tu padre? — Ese era Gerard, eran palabras duras pero sonaba tranquilo, muy tranquilo.

— No sería la primera vez que mientes. — Kate si sonaba llena de rencor y molesta, acorde con sus palabras. — Has dicho que todos en el lugar eran werewolf, pero solo hemos encontrado a cinco, y eran pacientes, mientras el resto del personal parecía ser humano. —

— Como lo habéis dicho, parecían humanos, no lo son, muchos eran druidas, hechiceros, entre muchas otras especies, Hale no se hubiera arriesgado a poner esto en manos de humanos simples y corrientes. — Responde con calma el viejo Argent.

— Este lugar no guarda ningún secreto padre. — Rebate Kate, Allison quisiera verla, pero sentía que estaba cambiando por algún motivo, sus manos eran garras ahora, se acerca más a Reed, nadie podía verla o se metería en problemas.

Algo estaba sucediendo, su parte animal estaba inquieta, sus piernas parecían querer salir corriendo, tal vez no debió haber dejado ir sola a una humana con dos werewolf que podían salir de control en cualquier momento, eso podía convertirse muy feo en cualquier momento, lo que estaba sintiendo seguro era la culpa o preocupación, estaba muy confundida y era lo único seguro.

— ¿Allison, estas bien? — Reed susurra muy cerca de su oído, su mano pasa a la frente de la chica.

Él estaba muy frio a comparación de ella, su sangre estaba hirviendo, se sentía como en su primera luna llena, no fue bonito, se había metido en una lucha cuerpo a cuerpo con el grande de Derek antes de que Peter llegara y la controlara.

— ¿Sientes que quieres atacar a alguien? — Reed pasa las manos a cada mejilla de ella, le obliga verlo a los ojos, las manos de la beta se aprietan el agarre sobre el abrigo de él. — Tus ojos están brillando. —

Allison se toca la cara, sorprendida. — ¿Qué color son? —

— Dorado. —

¡Esto era sorprendente! Sus ojos no habían cambiado de color desde que volvió a la vida, pensó que había perdido ese poder o algo así, pero ahora estaban de vuelta… Significaba que de nuevo era parte de una manada, había leído algo de eso hace mucho tiempo en el bestiario… Un momento, su padre tenía un bestiario, había dicho que fue lo último que le quedo de su familia, solo había uno y ese le pertenecía a la familia Argent, su papá debió haberlo robado antes de irse con Peter, lo interesante es que hace poco vio el bestiario en las manos de Jared Donovan.

¿Cómo recuperaron el libro? Cuando murió pensaría que los Hale se quedarían con él, Lydia le encantaba ese libro. ¿Los Argent le robaron a los Hale? ¿Cómo era posible eso?

Su pregunta es respondida con las nuevas palabras de su abuelo. — Peter no dejaba que Adina se acercara aquí, ella cree que este lugar es importante, y hasta ahora no nos ha fallado. —

Claro, eso era, todo este tiempo también hubo un espía infiltrado en la casa Hale y no podía ser nadie más que la perra de Adina Parker, debía decirle a sus amigas… A su manada, ahora solo se preguntaba a quien había recibido de alfa, si a Stiles o a Malia.

— Trabajar con un hada oscura…— Entonces a su tía no le gustaba Adina, solo un loco le gustaría. — Si alguien se entera se darán cuenta que no somos más que un fraude. —

— Bueno, por lo menos esa hada oscura se ha encargado de la banshee, algo que tú no pudiste, ni tú querida protegida. —

Allison aleja de a poco a Reed… ¿Qué banshee? No puede ser… Ella no, por favor ella no.

….

— ¿De verdad estas bien? — Pregunta Marin desde el otro lado de la línea.

Alan limpia una mancha de tierra sobre su bata blanca. — Si, no te preocupes, solo encargarte de traer a Alyssa lo más pronto posible. —

— ¿Crees que este ataque esté conectado con Adina? —

Parrish le da una seria mirada, él no estaba de acuerdo en haber dejado que los cazadores mataran a todas esas personas, era una buena persona, pero Deaton le recordó sus momentos en la guerra, no importaba que hacía en realidad no podía salvar a todos sus compañeros, y ellos servían más vivos que muertos a la causa, por eso le da la espalda al perro sobrenatural, no iba a permitir que le hicieran sentir culpable cuando hacía mucho para salvar a los herederos de Peter, cuidar a todos esos chicos desde la sombra nunca ha sido fácil.

— Adina siempre quiso entrar a Eichen House pero Peter se lo prohibió, debió sospechar que algo pasaba. —

— Entonces suponemos que sabe sobre Laura y Derek. — Su hermana confirma.

Alan no lo cree la verdad, aunque Adina supiera eso el gran ataque era innecesario, la hada quiere acabar con los Hale y de esta forma era inútil, era trabajo sin sentido, a menos de que tuviera pensando con otro fin, quiso llamar la atención con esto, Alan duda mucho que sepa sobre la existencia de Laura y Derek Hale.

— Creo que todo esto solo fue una distracción. —

— ¿Para qué? — Siente la confusión de su hermana en su voz, Alan la había llamado luego de escapar del lugar de gritos que se había convertido Eichen House. — ¿De que serviría hacer equipo con los cazadores en un plan de distracción? —

Alan vuelve a girar y mira a Parrish a los ojos. — Para matar a alguien que siempre arruina sus planes contra los Hale, a alguien poderosamente conectada al otro mundo. —

— Lydia. — Dicen a la vez Parrish y Marin.

El doctor asiente, aunque sabe que Marin no podía verle.

— Iré a por ella. — Parrish da unos pasos pero Alan lo detiene.

— No, tienes que quedarte aquí y esperar por Laura y Derek, yo iré por Lydia. — Le dice a Parrish. — Marin, cuida a Alyssa, no sabemos si Adina ahora sabe sobre ella. —

— De acuerdo, ten cuidado. — Le dice su hermana antes de terminar la llamada.

— Eres demasiado lento. — Dice Parrish mientras Alan guardaba su celular en el bolsillo de su bata. — Yo podría llegar más rápido a ella. —

A veces no puede evitar pensar que había sido mala idea informar a Parrish de todo, era un buen chico, ese era el problema principal, creía que podía salvar a todos cuando no era así, tal vez lo mejor hubiera sido que Peter lo dejara en la estación de policías del pueblo, el problema es que era mejor tener vigilado a alguien como Parrish, podría salir de control en cualquier momento, sus poderes aún no habían despertado, pero eso podía pasar en cualquier momento.

— Aunque la encuentres no creo que sería de mucha ayuda, el único que podría darle atención medica soy yo. — El hombre revisa sus bolsillos, el ataque les tomó por sorpresa por lo que tuvo muy poco tiempo en guardar las cosas que le eran útiles y servían en todo momento, entre los frasquito vio que parecía si había traído de todo. — Cuando Allison venga con los pacientes encárgate de controlarlos, es una orden. —

— No estoy seguro que sigas siendo mi jefe luego de la muerte de Peter, pero está bien, lo hare, después de todo le prometí a él proteger su familia. —

Alan palmea el hombro del guardia. — Es bueno ver que a alguien si le importa las promesas. —

….

Stiles estaba disfrutando mucho este tiempo con su esposa, ellos habían tenido que prácticamente escapar para esta caminata, la manada ahora parecían Lydia, sabía que debió ser duro para todos la escena de ellos queriéndose matar, le preocupaban a sus amigos, pero tratar de mantenerlo lejos era de verdad inútil, las Erinias no los molestaban a ellos cuando estaban cerca, les molestaban en sus sueños, le metían ideas extrañas en sus cabezas, pero ella aún no se han hecho presente desde entonces, Stiles no quería sentirse más preocupado, o entonces perdería la oportunidad de amar a su mate.

Pensaba aprovechar los últimos momentos que le quedaba con Malia al máximo.

¿Ahora quién es el pesimista?

— ¿Crees que Millie le gustaría vivir con nosotros? — Pregunta Malia con esperanza.

Ellos habían retomado su caminata, habían decidido tomar el atajo por el bosque para llegar a la casa de Kira, era bastante tarde y deberían irse a dormir, aunque en realidad ninguno de los dos podría dormir, nunca pueden, luego de un año y medio ya se habían acostumbrado a eso. En algún momento del paseo habían empezado la conversación de lo que querían hacer cuando todo lo de las Erinias terminara y ellos sobrevivieran.

En realidad la conversación la empezó Stiles cuando vio a Malia extraña, ella nunca ha tenido una temperatura alta en su piel, casi siempre era fría, pero ella era muy caliente bajo su tacto, suponen que era algo sobre la luna llena, como sea ya estaban llegando a la casa, y mientras Stiles solo quería que la mente de Malia se distrajera.

— La verdad nunca ante lo pensé. — Confiesa el chico, mirando a su esposa caminando al lado.

Como parecía tener mucho calor se había quitado su abrigo, en plena madrugada, Stiles se ofreció a llevarlo y desde entonces lo tiene en su mano derecha, su otra mano estaba entrelazada con la de Malia, puede notar la temperatura aumentar en ella, además el agarre se hace más fuerte de vez en cuando, Stiles estaba trabajando duro para no pensar mal y culpar de esto a las Erinias, aunque no era probable porque él se sentía normal, no con ganas de querer matar a su mate, eso era buena señal, al menos para él.

— Quisiera que nuestra hija viva con nosotros. — Eso hace feliz al chico, significaba que Malia ya lo había perdonado completamente, ya dejaba que la tocara y besara, era bueno volver. — Pero no se siente por completo correcto, ya sabes, por Kira. —

Stiles asiente con la cabeza, aunque ya eran buenos amigos con Kira, las cosas entre ellos siempre seria incomodas cuando se trataba de Kira, Millie ahora era la hija de todos, Stiles le gustaría que la niña tuviera su apellido, le gustaría que viviera con ellos, pero no querían lastimar a Kira con esas peticiones.

Iba a responder a su chica cuando lo interrumpe jalándola hacia ella. — ¿Habéis oído eso? — Pregunta Malia con su ceño fruncido, estaba viendo en algún punto detrás de él.

Stiles se tensa un poco, agudiza sus sentidos y gira para ver donde Malia hacía, no había nadie, pero si se podía oír pasos, suelta la mano de Malia y se acerca un poco al lugar, era difícil ver algo con tantos árboles y arbustos, la werecoyote le sigue, los pasos no eran suaves, parecía que, quien sea que estuviera en el bosque a esa hora, estaba corriendo, mientras más se acercan pueden notar que de hecho eran dos quienes corrían.

— ¿Una persecución? — Pregunta Malia mirando a Stiles con curiosidad.

El chico no cree eso, había algo más extraño en esto, olfatea el lugar. — Son werewolfs. — Da media vuelta y agarra a Malia alejándola del lugar. — Deberíamos irnos, lo que menos necesitamos ahora es meternos en problemas con otra manada. — Arrastra a su mate lo más lejos que puede.

Malia lo obliga a detenerse, él gira a verla. — Creo que los conozco, su olor me parece familiar. — Stiles la mira sin entender. — ¿A ti no? —

El alfa niega con la cabeza, estaba bastante seguro de jamás haber olido estos werewolfs ante, vuelve a olfatear, bueno, tal vez uno de ellos si lo había olido, pero eso sería mucho tiempo atrás, el olor apenas y remueve sus recuerdos.

Iba a decirle a Malia que de todas formas sería lo mejor irse, tenían tantos problemas ya, pero unos gritos se lo impiden, vale que no eran héroes, estaban muy lejos de serlo, pero había personas en peligro por uno de su especie, ellos eran alfa, estos werewolfs podían estar fuera de control por la luna, lo menos que podían hacer era ayudar, por eso se da una mirada que lo dice todo y ambos corren hacia el lugar procedente de los gritos.

No tardan en llegar a un campamento, lo primero que ven son a un chico y una chica con garras, pelaje y colmillos, Stiles tarda un poco pero logra reconocer a Derek Hale, mira a Malia, sus ojos no parecían creer lo que veían.

— Son mis primos. — Murmulla con incredulidad la chica.

Stiles vuelve a ver hacia los werewolfs que atacan a los campistas, eran solo cuatro personas que parecían ser estudiantes aun, salen corriendo lejos de las bestias, gritando y aterrados, una chica castaña tropieza, en eso la werewolf se acerca rugiendo, iba a destrozar a esa humana, Stiles se transforma y corre para impedir la masacre.

— ¡No podemos hacerles daño! — Le grita Malia corriendo a su lado, Stiles no tiene que verla para saber que ella también ya se había transformado.

— ¡Lo sé! — Logra responder a su mate, en ese momento llega hacia la werewolf que estaba a punto de morder a la humana, Malia va por Derek, mientras que Stiles empuja a la beta y le dice a la humana que corra.

La lucha con Laura (Recuerda que una vez Malia menciono ese nombre) es dura, ella era una beta fuera de control, él tampoco puede concentrarse mucho pensando en que Malia esté segura, Derek era el doble de grande que ella y estaba sin control en luna llena (Suena muy malo), era peligroso aunque muy en el fondo sabía no debería estar preocupado, su mate era fuerte e inteligente, podía con esto (Claro que ella podía), con ese pensamiento se entrega y concentra por completo en la batalla con la mayor de los Hale.

….

El cazador nunca creyó que se encontraría en este lugar, este dilema, desde los nueve años su familia ha sido los Argent, creció odiando a los Hale, pero todo pareció cambiar, incluso su lealtad, con la llegada de Allison Argent… Bueno, por lo menos ella era uno ellos, no era tan traición si se veía de ese lado, vale no podía engañar a nadie, lo que hizo, escoger el lado de Allison, estaba mal, no podía tratar de cambiarlo ni mucho menos pensar que no era un traidor.

Lo era.

Y no se arrepentía en realidad.

Allison se había portado extraña toda la noche, por eso la siguió cuando la vio correr, lucia sospechosa, sus manos y piernas temblaban de vez en cuando, la vio abrir un pasadizo secreto, la siguió adentro, luego volvió a verla como hablaba con una enfermera, como ayudaba a despertar a los werewolfs en las camillas, los desataba, él solo se quedó viendo todo eso, pensó en irse, si no veía nada entonces no era cómplice de nada, pero entonces la voz de Gerard llego a su cabeza, diciéndole lo muy orgulloso que estaba de él, no podía fallarle, por eso tuvo que entrar y decirle a Allison que se detuviera.

Quedo congelado cuando ella le dijo que debía matarla si quería impedir que salvara a Derek Hale (Reed lo reconoció por fotos), no quería hacer eso, Allison no merecía esto, después de todo él le había dicho que perdonara a sus amigos, y sus amigos eran los Hale, no podían cambiar eso. La vio a los ojos por minutos enteros, estaba decidida, sus manos ya no temblaban, la punta de su escopeta estaba encima de su escote, dispararle una de esas balas de plata sería muy fácil, él nunca fue fan de lo fácil, baja la escopeta ella luce sorprendida por unos segundos luego vuelve a ser fría, se parecía mucho a Kate en esos momentos.

— Por favor no me odies. — Le dice Allison muy suave, muy despacio.

¿Odiarla? Era imposible hacer tal cosa, ella es… Demasiado enigmática, algo atrayente para él, además, en el año transcurrido ella ha sido lo más cercano a una amiga sincera que alguna vez hubiera tenido.

— No te odio. — Le responde él con simpleza, siempre fue alguien de pocas palabras. — Me alegra ver que hayas hecho las paces con tu pasado, has escogido un bando que te hace feliz Allison, es lo único que importa, fue mi consejo. — Se encoge de hombros con indiferencia. — Os ayudare en lo que pueda. — Aquello último salió inesperadamente.

— Gracias. — Agradece la beta con una leve sonrisa asomándose por sus labios.

Reed no es el tipo de chico que sonríe, en vez de eso dice; — Cuando tu mundo se desmorone, ven al mío. — Técnicamente ahora eran enemigos mortales, aquellos de leyenda, la historia se repite de una u otra forma siempre, pero él siempre estaría para ella sin importar que.

— No creo que ellos me reciban cuando se den cuenta de mi "traición". — Hace comillas con sus dedos, empieza a caminar de nuevo hacia el Hale.

Reed se acerca a ella, tenía curiosidad de saber cómo era que Derek parecía un títere en esos momentos, además, por lo que tenía entendido Derek Hale había muertos años atrás. — Entonces que bueno que me tengas de tu lado. —

Reed no sabía con exactitud qué quiso decirle con eso a Allison Argent, o si en verdad había un doble sentido a sus palabras, no era como si hubiera tenido estos sentimientos antes.

Tener una amiga se sentía extraño.

….

Allison no puede controlarse mucho tiempo más, arrebate contra su propio abuelo jalándolo con mucha fuerza del brazo. — ¡¿Habéis hecho equipo con Adina Parker?! — Pregunta lo obvio, teniendo un poco de esperanza y que su abuelo le dijera que no.

Por favor di que no.

Reed se acerca detrás de ella y la obligar a soltar su sorprendido abuelo, ella se deja tratar de controlar por Reed, sabía que todos le habían oído, el silencio en la enorme sale se había hecho presente, siente las miradas sobre si, ella era un lobo rodeada de cazadores, esto podía salir mal si no le hacía caso a Reed, el problema es que su parte animal no pensaba lo mismo, estaba furiosa, y uniendo eso con su estado de preocupación, Allison se sentía muy perdida y solo quería clavar sus garras en piel humana.

— Eso no es tu asunto, Allison. — Las palabras de su abuelo son cortante y frías, como esta mañana.

— Allison tus ojos. — Le susurra Reed, muy cerca de su oído.

Ella aleja al cazador. — No, Reed, estoy harta de tratar de esconder lo que soy. — Le da una mirada al chico, una de agradecimiento por lo que había hecho por ella esa noche, luego se enfrenta con su familia, Gerard, Kate y Dacre estaban mirándola con enojo y decepción, era lo mismo que ella sentía por ellos en ese momento. — Soy una werewolf, como los que acabéis de matar esta noche. — Su voz es ronca, sus manos eran puños, estaba reteniendo a su parte animal lo mejor que podía. — Y la banshee que habéis mandado a matar es mi mejor amiga, mi hermana, ella y Malia Hale han sido más familia de lo que ustedes alguna vez podrían ser para mí, me siento asqueada por ser una Argent, ser una asesina como ustedes. —

— Solo protegemos a los humanos de bestias como tú. — Gerard le mira con altanería.

Una risa seca escapa de sus labios, los colmillos estaban presentes de nuevo, brillantes y filosos, había extrañado aquella forma, su forma animal. — Esta noche ustedes han sido las bestias matando a otros humanos que solo hacían sus trabajos. — Una ola de exclamaciones de sorpresas se hace presente, parecía que muchos no sabían que la mayoría del lugar eran en realidad humanos, no se sorprende, su abuelo solo era un mentiroso, estaba del equipo de Adina. — ¿Dónde esta Lydia? —

— Yo. No. Lo. Se. — Su abuelo dice palabra por palabra, una sonrisa peligrosa cruza su rostro arrugado. — De hecho no tengo ni idea de que rayos estás hablando. —

Un rugido escapa de su boca, no puede contenerlo de nuevo y se acerca a su abuelo, lo agarra del cuello de su camisa, su fuerza era descontrolada en esos momentos, por eso los pies del viejo deja de tocar el suelo, Allison estaba dispuesta a lanzarlo contra una pared en cualquier momento, gritos de sorpresa se oyen, muchos cazadores ahora le apuntaban a ella, iban a dispararle para proteger a un viejo mentiroso y manipulador.

— ¡Allison tienes que calmarte! — Le grita su tía Kate, parecía temer acercarse o solo se preocupaba de que Allison perdiendo el control podría romperle el cuello a Gerard, como sea Allison la ignoraba.

— Somos tu familia, Allison. — Esa era la voz de Dacre, él estaba tratando de guardar la compostura, aun así la beta no aleja sus ojos del viejo, empezaba a ponerse purpura por la falta de aire, sus manos arrugadas luchaban contra ella pero era inútil, su fuerza de werewolf era el doble de lo habitual por la luna que seguía en lo alto.

— ¡Díganme donde esta Lydia o lo matare! — Amenaza, no lo haría en realidad, no quería ser una asesina nuevamente, manchar sus manos con su misma sangre.

— ¡¿Disparamos?! — Esas eran las voces de los hermanos Donovan, ha pasado un año y medio con ellos, podía reconocerlos ahora.

Para sorpresa de Allison se oyen cuatros voces con la misma respuesta. — ¡No! — Esos eran Kate, Dacre, Gerard y Reed, quien además se acerca un poco más y le dice; — Allison esta no es la manera, por favor bájalo ya. — Parecía que a él solo le preocupaba ella, pero no quiere confiarse en eso.

La beta hace lo que le pide el cazador, deja que su abuelo caiga al suelo soltándolo finalmente, este cae sobre su espalda, hace una mueca de dolor, pero Allison no se detiene, ya no estaba transformada, quería verse más calmada cuando pone en el cuello de Gerard la punta de su tacón. — No le temo a la muerte, me mate a mí misma con tal de salvar a mis amigas, así que si quieren salvar a su jefe tienen que decirme que le han hecho a Lydia Martin. —

— Probablemente es muy tarde ya. — Responde Kate, mirándola decidida.

— Kate. — Dice Gerard entre jadeos por la falta de aire, sus manos estaban encima de la bota de ella, no se movía pero tampoco parecía aterrada. — No digas…— Allison lo interrumpe haciendo presión, el viejo gime por el dolor.

— ¡Adina la enveneno! — Grita Kate, desesperada. — Lydia debe estar muerta ahora misma en la mansión Martin, es muy tarde para que la ayudes, Allison. —

No, no podía ser cierto, no conocía a persona más fuerte y valiente que Lydia, ella debe estar viva aun, claro, debe estar esperando que le ayuden, Allison no puede perder más tiempo con estas personas, aleja el tacón del cuello de Gerard, sus ojos se encuentran con los de Reed, ella aun no quiere que él la odie, el chico de pocas palabras fue de mucha ayuda ese año, pero los ojos de él tenían una sombra extraña, mira a Carla, aunque discutían la mayor parte del tiempo ella también se había vuelto su amiga, la cazadora se muestra tan fría como siempre, pero, aparte de Reed y su familia, ella era la única que no estaba apuntándola, tal vez mentiría si dejara que no iba a extrañar a ninguno de ellos, su tía Kate no era tan mala… Sacude su cabeza, no era tiempo de sentirse triste por esta clase de despedida a su lado cazador, su amiga banshee la necesitaba.

Sin mirar atrás ella sale del lugar, los mismos cazadores le dan espacio para salir, el frio de la madrugada golpea su adormilado cuerpo, no mira atrás, había escogido finalmente bando como dijo Reed, y no pensaba alejarse de nunca más de su manada.

Por favor sigue respirando Lydia, voy por ti.

….

Victoria lo toca en su desnudo hombro. — ¿Estás seguro que estas bien? —

— No deberías preocuparte. — Él no puede verla, no cuando aún estaba denuda en su cama.

Es estúpido, lo sabía, sentirse avergonzado de haber tenido sexo con una hermosa chica cuando era soltero, no le debía lealtad a nadie, y además esto lo había hecho por el bien de Victoria, su trabajo consistía en ayudar después de todo, ambos ganaron con esto, le gustaría que pareciera algo bueno, la molestia en su pecho no había mejorado en absoluto.

— Me habéis ayudado mucho, lo menos que puedo hacer es ayudarte también. — Victoria es tan dulce, alguien como ella no debería tener que sobrevivir comiendo corazones humanos, no merecía tal castigo de la naturaleza.

Scott se levanta y se pone su ropa interior, luego le pasa la ropa a Victoria con educación. — Soy un werewolf, no creo que pueda tener ataques de asma nuevamente. —

Victoria empieza a vestirse. — Entonces tal vez es algo sobrenatural. — Es un comentario inocente, ni siquiera parecía ser en serio, pero había algo que podía tener sentido con eso.

— Si, tal vez. — Responde ausente.

Ahora solo debía investigar qué es lo que su parte animal quería decirle.

….

Malia esquiva un golpe de su primo Derek, aún no había salido por completo de su asombro al ver a sus primos vivos, se siente extraño, durante años los creyó muertos, sentía como que solo ella y Cora eran las ultimas Hale, pero nada era más extraño que los atuendos de sus primos, eran ropas de hospital, pijamas finas, pero de hospital después de todo.

¿Dónde pudieron estar todo este tiempo? ¿Esto acaso tenía que ver con Adina?

Tenía muchas preguntas pero no iban a ser respondidas ahora, ella y Stiles debían encontrar la manera de noquearlos sin lastimarlos, estaban fuera de control por la luna llena, era extraño, recuerda que Derek siempre fue bueno controlándose, pero incluso ahora parecía que ni siquiera la reconocía, bueno, ella no conocía demasiado a Laura, por lo que tiene entendido cuando nació Laura ya había muerto, solo logro saber que era ella por foto, además, se parecía demasiado a Cora… ¿Cómo reaccionara Cora cuando vea sus hermanos vivos?

Se distrae por un momento y Derek la lanza contra un árbol, su espalda arde contra la corteza, vale, adiós a la Malia amable, se pone en pie a la vez que Derek se acercaba para atacar de nuevo, no había querido transformarse (No se ha trasformado desde que casi pierde a su bebé) pero lo termina por hacer, sus garras, colmillos y ojos escarlatas estaban presentes.

— Esto te va a doler más a ti que a mí, Derek. — Advierte, como esperando que su primo reaccionara, obviamente no pasa, él se lanza para atacarla nuevamente.

Siempre ha sido buena en las luchas cuerpo a cuerpo, pero en realidad todos los Hale lo eran, por eso Derek es bueno esquivándola, no queriendo perder más el tiempo hace uso de sus poderes alfa por primera vez, toma completo control de la situación derrumbando a su primo sin muchos más problemas, ella iba a subirse en él y noquearlo cuando algo más la distrajo, Laura estaba a punto de lastimar gravemente a Stiles, él no se había transformado y parecía incomodo en la lucha.

Derek aprovecha su momento de distracción para empujarla pateándola en el vientre, eso había dolido, todo por culpa del idiota de Stiles, se levanta mucho más molesta que al principio, su prima ya iba a atacarla pero ella lo ignora y corre hacia su mate, Laura estaba encima de Stiles, su rodilla se posaba sobre el cuello de él, aunque ella era su familia Malia no se siente mal cuando le da un puño en el rostro que la lanza lejos de Stilinski.

— ¿Por qué rayos dejas que otra chica este encima de ti? — Ella dice muy enojada, aun así ayuda al padre de sus hijos ponerse en pie, estaba recuperando el aliento, su tocaba el cuello donde Laura había dejado una marca roja por la presión.

— Es demasiado difícil no hacerle daño. — Él la mira como si fuera lo más obvio.

Malia resiste las ganas de burlarse de él. — Stiles, puedes usar tus poderes de alfa, yo ya lo estoy haciendo, solo no la mates. —

— ¿Y porque mejor no cambiamos? Yo no quiero en realidad golpear a una chica. —

Ella sonríe con cierta malicia, y empieza a caminar lejos de él. — Lo siento, ya es tarde para eso. — Da media vuelta sobre sus talones justo cuando Derek finalmente le había alcanzado, ella lo golpea en la nariz, los ojos de la chica vuelven a ser rojos.

Esto parecía ser el inicio de una noche muy larga.

….

Allison rompe la puerta de la mansión Martin sin miramientos, su carrera había sido larga y le faltaba un poco el aire, pero ella nunca se detuvo y por suerte nadie la siguió tampoco, la casa estaba a oscuras pero no en silencio, un celular estaba sonando con insistencia, ella ignora eso y sigue el olor de su amiga hasta llegar al comedor, enciende la luz y ve a su banshee amiga amarrada a una silla, no tenía buen aspecto, marcas negras surcaban por su cuerpo, parecía que se movían, tenía los ojos cerrados y la cabeza apoyada en el respaldo de la silla, pero estaba respirando, aun lo hacía.

— ¡Lydia! — Corre hacia su amiga y se arrodilla a su lado para poder verla, quiere tocarla pero teme hacerle daño, aquellas marcas negras seguían moviéndose, era como si tuviera algo nadando dentro de su sangre. — ¿Pero qué te han hecho? — Allison siente las lágrimas amontonarse en sus ojos, no solo por lo impotente que se sentía ahora, si no porque odiaba ver como su amiga parecía sufrir sin límite, la chica apretaba sus manos en puños, sus pies se movía como si pataleaban contra el dolor, parecía estar medio inconsciente.

Fue una estúpida, ella debió haberlos obligado a decirles cual era el antídoto para esto, por ahora no puede hacer nada más que tocarla, suprime lo que más puede del dolor de su amiga, pero era tanto que tiene que alejarse, eso había agotado la mayor parte de sus fuerzas, débil no le serviría mucho a su amiga, trata de pensar con claridad, necesitaba llamar a la manada, entre ellos podían encontrar una manera de salvar a la banshee, busca en los bolsillos de su falda y se da cuenta que no había llevado su celular.

Estúpida.

Respira hondo y mira a su alrededor, no iba a dejar que Lydia muriera, un celular vuelve a sonar, Allison busca el lugar procedente del ruido, encuentra el aparato tirado en el suelo cerca de la entrada del comedor, lo recoge y mira el nombre que iluminaba la pantalla, frunce el ceño cuando no reconoce el nombre, pensaba cancelar la llamada porque necesitaba marcarle a Malia, pero algo le da el presentimiento que mejor sería responder, esta persona había dejado más de quince llamadas perdidas, eso debía significar algo.

Le da al botón verde a la vez que vuelve acercarse a Lydia, no tiene tiempo de preguntar quién es porque un grito hace que tenga que alejar el celular de su oído. — ¡Lydia, estaba muy preocupada! — No puede tampoco reconocer esa voz, estaba segura que no conocía a esta mujer.

— No soy, Lydia. — Su voz tiembla, estaba muy nerviosa cuando ve que su amiga ahora parecía tener estamos que la hacían saltar de vez en cuando de la silla. — Ella… Ella…—

— Adina la encontró, ¿no es así? — La voz de la mujer parecía sombría.

Allison se limpia las lágrimas, ella se retira el arco y el carcaj de su espalda dejándolos en el suelo. — ¿Quién eres? — Pregunta mirando a su alrededor, no quería sorpresas y enterarse que la malvada de Adina estuviera aun en la casa.

— Eso no importa ahora, ¿Lydia esta viva? —

— Si, pero ha sido envenenada por Adina. —

— ¿Cómo luce ahora? —

Allison mira a su amiga nuevamente. — Tiene marcas negras por todo su cuerpo, y parece que se mueven, como si tuvieran vida propia. — Trata de explicar lo mejor que puede.

— ¡Esto es genial! — Allison se siente molesta con eso. — Podéis matar el veneno con otro ya que es vida orgánica. —

La beta se siente confundida. — ¿Eso no le haría daño a Lydia? — El doble de veneno en el cuerpo de su amiga no sonaba bien.

— Allison necesito que muerdas a Lydia. —

La chica no sabe que la sorprende más en ese momento, sí que no tenía idea de cómo esa mujer sabia su nombre o que le acaba de pedir una locura.

— ¿Qué? — La cabeza de Allison da vueltas, trata de calmarse, no es de ayuda que empieza a sentirse perdida de nuevo, ella debe de salvar a Lydia.

— El toque de Adina no afecta a los werewolfs, por eso no ha podido matar a ninguno de ustedes, si muerdes a Lydia en varias parte de su cuerpo la ponzoñosa hará contraste con la vida orgánica que se la está comiendo, debilitándolos entonces tendrías que encárgate de succionar el veneno. — Explica la mujer. — Aunque todo sería más fácil si tienes valeriana. — Allison ni siquiera sabía que era eso, su cerebro no puede procesarlo ahora.

Confiar en esta mujer era lo único que podía hacer en esos momentos, saca sus colmillos e iba a morderla pero se detiene. — ¿Esto no convertiría a Lydia en werewolf? —

— Claro que no. — Responde con impaciencia la mujer. — Ella ya fue mordida y se convirtió en banshee, no es humana, la mordida no le afectara en absoluto. —

Allison no tenía más opción en ese momento, pone en altavoz el celular antes de dejarlo en la mesa, desata a su amiga de la silla, vuelve a arrodillarse, sus colmillos ya estaban afuera, agarra el brazo de su amiga, las cosas negras aún se movían, parecían sanguijuelas, no puede evitar hacer una mueca de asco, cierra los ojos, trata de calmar los latidos de su corazón, esto no se sentía correcto, no quiere pensarlo mucho más, aun con los ojos cerrados muerde a su amiga.

Sus colmillos rompen la piel con facilidad, la sangre invade su boca, se aleja y escupe en el suelo, siente nauseas pero aún no se detiene, muerde una de las piernas de la banshee, luego la otra, Lydia dejo de moverse en ese momento pero seguía respirando, toma eso como buena señal, sigue mordiendo el cuerpo de su amiga y luego escupiendo la sangre, se oyen extraños ruidos de pronto, eran como papel quemándose, se estaba consumiendo.

La beta se aleja de su amiga, escupe y se limpia la boca, cuando la mira esas cosas negras recorriendo su cuerpo no se movían en línea recta ya, ahora se movían como si estuvieran quemándose, algunas incluso desaparecen.

— ¿Allison ya habéis succionado el veneno? —

— No, aun no. — La chica hace nuevamente cara de asco, sus colmillos desaparecen, agarra el primer brazo que le mordió a la banshee. — ¿Esto no le va a doler cuando despierte? — No puede evitar preguntar, ninguna de las mordidas habían sanado, por algunas aun salían sangre, y sin mencionar que el rostro de ella tenía moretones por todos lados, había un rastro de sangre seca saliendo de su nariz que estaba morada, su piel era de un color blanco.

Era la peor escena con la que Allison alguna vez se encontró, esto iba ocasionarle pesadillas nuevas.

— Si, le dolerá mucho, y ni siquiera sabemos cuánto del veneno comió de ella. —

Allison no es capaz de preguntar qué quiere decir, respira hondo para prepararse, posa su boca en la primera mordida, con fuerza succiona lo mejor que puede, siente algo moverse en su lengua, es tan asqueroso que lo escupe al suelo, quiere vomitar cuando mira entre la sangre unas especies de sanguijuelas negras que hacían extraños sonidos, estaban muriendo, Allison ahora mira a Lydia, su aspecto era increíblemente mejor, bueno, en realidad su piel no era tan blanca como el papel por lo menos pero aun tenia algunas manchas, Allison se acerca al otro brazo y hace lo mismo, esto le daba mucho asco pero nada importaba si podía salvar a su amiga.

— Allison, tal vez quieras cuidar tus oído…— La mujer es interrumpida con un grito.

La ex cazadora aún estaba succionando el veneno cuando Lydia parece reaccionar, se incorpora en la silla y grita con fuerza, no era un grito de muerte, este era el grito de su amiga pasando por el dolor, Allison por poco se traga la cosa asquerosa, lo logra escupir, el suelo parece moverse con el grito de la banshee, la beta tiene que pasar sus manos a sus oídos, los cuales ya estaban sangrando, ese dolor no era comparado con la felicidad de la chica, Lydia estaba viva, lo había logrado, la salvo, podía aguantar sus tímpanos reventados.

Pasa tres minutos antes de que Lydia deje de gritar, Allison es rápida cuando ve que ella estaba perdiendo la conciencia, se levanta del suelo y la agarra, la cabeza de la banshee ahora queda sobre el pecho de Allison.

— Ha perdido la conciencia, ¿está bien? — Pregunta alarmada, acariciando el cabello largo de la rubia-fresa.

Quien le responde no es la mujer en el teléfono. — El dolor que ha atravesado la ha dejo sin fuerzas, estará bien, aun así lo mejor sería revisarla y curar sus heridas antes que se infecten. —

La beta gira la cabeza para mirar a recién llegado, o tal vez no tan recién, ya que sus oídos estaban sangrando también, era increíble que no habían quedado sordos ahora que lo pensaba.

— ¡Deaton! — Exclama aliviada al verlo bien y además aquí, él era un experto de werecreatures, podría ser de mucha ayuda. — ¿Cómo es que estáis aquí? —

— Larga historia. — Deaton le da una mirada, parece que no era el tiempo de dar explicaciones, tenía razón.

— ¿Dónde la podemos llevar? — Pregunta, alzando a la banshee en sus brazos, su amiga no pesaba nada. — Eichen aún está bajo el poder de los cazadores. — O al menos eso cree.

— Allison, el hospital central también es propiedad de los Hale, Parrish ya debió llevar a Laura y Derek al lugar especial de esas instalaciones. —

Allison frunce el ceño. — ¿Peter hizo seguros médicos para las werecreatures? — Eso era algo demasiado bueno como para alguien como Peter, y además, ¿dónde conseguía tanto dinero?

— Ahora no es tiempo para tantas preguntas. — Allison asiente, avergonzada por su curiosidad, pero es que Peter es un enorme misterio para todos aun. — Supongo que no viniste en auto…— La beta niega con la cabeza. — Será una caminata larga. —

….

Malia le rompe una pierna a su primo mayor, su agilidad de alfa era asombrosa, no había usado sus poderes alfas antes, ahora lo hacía, y le encantaba, podía sentir el poder recorriendo por su sangre, era rápida, fuerte, ágil, invencible, amaba sentirse de esa manera.

Sonríe con cierta arrogancia cuando Derek ni puede tocarle un cabello, ella lo esquivaba con cierta facilidad, cansada de juegos se hace detrás de su primo, le rompe ahora un brazo, el werewolf gruñe por el dolor mientras cae, sus colmillos y garras se van, Malia se acerca y le da un puño en la cara, lo que termina por dejarlo finalmente inconsciente.

— Te gusta jugar con tu comida, ¿no? — Malia gira para ver a Stiles, estaba de pie al lado del cuerpo inconsciente de Laura, con sus brazos cruzados sobre el pecho le daba una mirada divertida, ya no estaba transformado, al parecer él había logrado vencer a Laura antes que ella pudiera con Derek. — Nunca pude decírtelo antes, pero el rojo luce muy bien en ti. —

Ella lo mira confundida, no llevaba ninguna prenda de color rojo, se mira las manos y piernas para asegurarse que no hubiera sangre, y no la hay, entonces cae en cuenta que él estaba hablando de sus ojos, alza la mirada de nuevo y ahora Stiles también tenía los ojos escarlatas, la chica cae en cuanta que era la primera vez que ellos habían trabajado en equipo, como una manada, y como alfas.

En realidad eran mates alfas, que loco.

Iba a decirle al chico que lo mejor sería que llevaran a estos dos a la casa antes que despertaran, Breaden se quedara sin palabras cuando ve a Derek vivo, eso es seguro, se preocupaba un poco de cómo lo tomaría Ben Derek y el resto de la manada, sus pensamientos son interrumpidos por un grito que se oye con mucha fuerza aunque parecía venir de muy lejos, el ruido es muy aturdidor, se pasa las manos a los oídos, sus sentidos desarrollados le duelen, la tierra empieza a moverse, Stiles se acerca a ella y la abraza, como queriéndola proteger del grito descomunal, entre todo el desastre Malia no puede dejar de pensar en una sola cosa.

Ella conocía ese grito.

Lydia.