— Y esta chica... ¿Puede ser hermana de Malia? — Pregunta Kira.
— Debe ser una broma. — La werecoyote no parece feliz con todo lo que les acababa de decir la banshee, en especial con el hecho de que tal vez tiene una media hermana.
— Lo siento, Lydia, pero creo que deberás explicar todo de nuevo. — Dice la otra chica en la casa, Cora Hale, aun en sus manos tenía la foto de Alexandra Hale, la antepasada de los Hale que de verdad se parecía demasiado a Cora.
La banshee, que estaba sentada en la cabecera de la mesa, les da una mirada a todos. — Nadie lo ha entendido aun, ¿verdad? — Todos se mantienen callados, Lydia suspira. — ¿Quieren que les cuente todo de nuevo? —
Un coro se hace presente. — Si. — Malia dice además; — Y ahora en español, por favor. —
Lydia esparce de nuevo todos los archivos que había conseguido ese año junto con la ayuda de Olga… Madame Olga aún estaba muy presente en su cabeza, estaba preocupada por ella, Allison le conto que una señora extraña la ayudo en salvarla, Lydia estaba segura que era la bruja, debía ser, y no se rendirá hasta encontrarla, el problema es que ayer salió del hospital, y no podía seguir retrasando el momento para explicarle todo a Malia, por eso no ha podido ir a buscar a Olga por ella misma, Stiles y Malia no han hecho un buen trabajo en esa búsqueda.
— De acuerdo, pero será la última vez que lo hare, así que prestad atención. —
— Suenas como una profesora. — Dice Cora, parecía un poco irritada, deja la foto en la mesa.
Lydia la ignora. — En los sucesos de amantes mates los protagonistas para las Erinias no fueron los mates, si no las chicas que ocasionaron de alguna u otra forma la muerte de la pareja, ellas son Jazmin Colín, la banshee que temía morir, ella era la mejor amiga de Anna junto con Marie-Jeanne Valet, quien se convirtió de hecho en la primera cazadora, su problema era ser demasiado ingenua, luego estaba Aria Green, la bruja envidiosa, y por ultimo Rachel Hale, la hermana menor de Anna. Bien, ¿cómo van ahora? —
— Tampoco somos estúpidos. — Se queja Breaden, tenía una botella de cerveza medio vacía en su mano, aun parecía abatida.
— Solo quería asegurarme... —
— Continua, Lydia, los niños deberán llegar en cualquier momento con Isaac. — Dice Kira, con un gesto de la mano para que siguiera hablando la banshee.
— Vale, Aria y Jazmin eran primas lejanas, todos ya sabemos que Aria llego a Beacon Hills cuando oyó sobre la guerra de werecreatures, Anna era muy poderosa cuando trabajaba en equipo con Jazmin y Marie-Jeanne, por eso las puso en su contra, amenazo a Jazmin con matarla a ella y a su hija si no la ayudaba a destruir la relación de Anna y Fred, mientras le hizo creer a Marie-Jeanne que en realidad los werewolfs son malvados, Aria convirtió al hermano mayor de Marie-Jeanne en una bestia y le hizo creer que en realidad fue Anna porque lo mordió, Marie-Jeanne tuvo que matar a su propio hermano para proteger a los humanos de la aldea. —
— La guerra de cazadores vs. werewolfs en realidad fue empezada por Anna y Marie-Jeanne, no por sus padres. — Dice Stiles, entendiendo por fin muchas cosas. — Marie-Jeanne es la primera cazadora de la historia. —
Lydia asiente. — Luego de la muerte de Anna y Fred, las Erinias culparon a Jazmin de cobarde y la castigaron con que cada banshee de su descendencia terminaría loca, a Marie-Jeanne por no creer en Anna su castigo fue la soledad, y para Aria el castigo por envidiosa fue que jamás encontraría el amor verdadero y su descendencia tampoco. —
— De acuerdo, eso lo entiendo, lo que no es como saber historia nos ayudara. — Habla Cora.
La banshee pone los ojos en blanco, la beta siempre era buena haciéndola perder la paciencia. — Con la muerte de Peter hemos abierto las puertas de otro mundo, nuestra responsabilidad es cerrarla y si, es por culpa de nuestros antepasados, pero solo así podremos acabar con esto. — Explica con la calma que le quedaba. — Y para hacer eso debemos aprender de los errores del pasado, si somos mejores solo así las Erinias se irán. —
— ¿Y Adina? — Pregunta Kira.
— Primero acabemos con las Erinias y luego con Adina. — Responde la banshee. — Un problema a la vez por favor. —
— No, quiero decir como sabes si la descendencia de Adina ayudara. — Vuelve hablar la chica asiática.
— Y ni siquiera sabemos dónde está. — Dice entre dientes Malia.
— De hecho. — Responde Lydia con una sonrisa. — Se dónde ha estado todo este tiempo, Deaton me lo dijo, y ahora mismo debería estar de camino para acá. —
Cora se ríe de pronto, llamando la atención de todos. — Lo siento, pero me parece divertido que Malia valla a conocer a su media hermana de esta forma. —
— Eres mala. — Dice Kira, dándole una dura mirada.
Cora enarca una ceja. — Soy una Hale. — Mira a Malia con diversión. — Y la familia está creciendo demasiado últimamente, repartir la herencia será una pesadilla, ¿eh? —
….
Cuando la reunión de la manada acaba Malia va a su habitación en la casa de Kira e Isaac, se sentía molesta y no quería que Millie le viera así, la niña debía llegar en cualquier momento, se sentó en la cama, de su cabeza no puede sacar el hecho de que posiblemente tiene una media hermana, una que era hija de Adina Parker, la mujer que quiere matarla y a toda su familia, a sus hijos.
¿Cómo podían confiar que esa chica no sea igual que su madre? Podría incluso ser una espía, simplemente no creía apropiado confiar en una Parker, pero también sabía que no tenían muchas más opciones en su posición.
Lydia termino la reunión diciendo que debían prepararse, cuando encuentre a la bruja que la ha estado ayudando todo este tiempo, iban a entrar a una especie de viaje tridimensional en sus mentes, no lo entendió pero tampoco pregunto más, solo quería acabar con esa reunión para encerrarse, no sabe con quién estaba enojada en ese momento, si con Adina que quiso vender el alma de una bebé, con Peter por ser un idiota y embarazar a la hada, con Corinne por haber aceptado el engaño, o con Lydia, por haber dado la noticia tan bruscamente, como sea, no le gustaba esto, siempre le gusto ser la única Hale mestiza, le hizo sentirse importante, pero ahora ni siquiera tenía eso de su vida pasada.
La puerta de su habitación se abre y Stiles entra sin tocar antes, no era como si le molestara en realidad.
— Hey. — Él cierra la puerta cuando pasa. — ¿Estas bien con todo eso? —
— La mujer que más me odia me ha dado una hermana. — Y pensar que en el pasado siempre quiso tener más hermanos… — No, la verdad es que me siento molesta con muchas personas. —
Stiles, sonriendo, se sienta a su lado en la cama. — ¿Dónde está la sorpresa en eso? — Se refería a sus ataques de ira en los últimos años. Malia lo mira mal, Stiles se ríe. — Estoy bien con eso, te ves hermosa enojada, excepto cuando quieres matarme. —
Malia no sabe que decir con eso, por eso opta por sacarle la lengua con diversión, ya todos creían que era muy infantil después de todo. Stiles vuelve a reír y acerca su rostro, termina por chupar la lengua de ella, una pequeña línea de saliva pasa al alejarse, los ojos de él se habían oscurecido un tanto.
— ¿Eso ha sido un beso? — Pregunta ella, mirándolo con intensidad, hacía mucho que no se besaban correctamente, como una pareja de casados debería hacer, y aquel pequeño tacto había despertado su lado animal, o tal vez podría ser porque la lengua de él era bueno ayudándola a olvidar todo, en especial de la familia que no había deseado tener.
— ¿Quieres usarme para olvidar? — Él sonríe de medio lado, la conocía muy bien. — Estoy bien con eso. — Posa la mano en el muslo de ella, estaba usando un short ese día, por lo que él pudo tocar su piel y tramitarle su calor natural que a ella tanto le gustaba.
— Besa a tu esposa correctamente, Stilinski. — Susurra, acercándose despacio a sus labios, él debía dar el primer paso en el juego.
— Como ordene, señora Stilinski. — Malia sonría ampliamente, él por fin la besa y entre risas se dejan caer en la cama.
Malia quisiera que todos los momentos entre ellos fueran así, para siempre.
….
Una hora después Reed ya contaba con tres osos de peluches, una oveja, un león y un conejo en sus brazos, todos los juguetes que Allison había ganado para él, podría tener muchos más si no fuera porque tuvieron que ir a comer algo, ambos estaban muriendo de hambre, luego de eso caminaron por la feria, comieron muchos dulces como no lo hacían desde su niñez.
Ahora Reed estaciona el auto rentado de ese día enfrente de la casa de Isaac y Kira, ambos bajan y él lleva consigo todos los peluches, cuando estaban enfrente de la puerta se los pasa a la beta, lo mira con cierta burla.
— No te los estoy dando, tengo una reputación que mantener por lo que no puedo llevarlos a la mansión, tendrás que cuidarlos por mí. — Dice con seguridad.
— ¿No temas que los decapite? —
— Le diré a Millie que los cuide entonces. —
Ambos se ríen, él es feliz al saber que su plan había funcionado. Cuando llegaron a la feria Allison parecía reacia a estar ahí, probablemente era porque no quería divertirse en el día que perdió a su padre, pero ella había pedido una distracción después de todo, la conocía, es bastante competitiva y aunque no le gustaba admitirlo Reed notaba su arrogancia, aquella que las tres chicas tenían, a veces cree que todos en la manada de ella en realidad lo son, por eso solo tuvo que parecer que era muy malo en los juegos, juegos para niños que no era un problema para su entrenamiento de cazador, como sea Allison lo creyó y termino jugando, luego él le dijo que le ganara premios y ella finalmente olvido incluso porque habían ido en primer lugar.
Ese día él descubrió algo, y es que le gustaba verla sonreír, que fuera feliz, la conoce desde hace un año y medio y solo hasta ese día había conocido su verdadera sonrisa, la que le hace hoyuelos en sus mejillas, y sus dientes perfectos brillaban, quisiera que ella fuera igual de feliz siempre, solo eso, ella merecía ser feliz.
— Reed, gracias por hoy, me divertí mucho. — Y hay estaba de nuevo, su hermosa y sincera sonrisa.
De pronto él se siente hipnotizado al ver sus brillantes ojos. — También me divertí. — Antes de ese día nunca había ido a una feria, y mucho menos salir con una chica que no fuera Carla para misiones.
¿Por qué se sentía así con Allison? Lo estaba pensando con profundidad, todo le era bastante nuevo, puede ser que le gustaba o solo era amistad, no estaba seguro, hasta ese entonces no había tenido sentimientos de ese grado, siempre tan frio y calculador con todo aquel que conocía, los sentimientos no son más que mera distracción en su trabajo, si quería saber qué era eso que Allison despertaba en él, entonces tendría que experimentar a cien sus instintos.
Es solo investigación, se dice mentalmente antes de acercarse y dejar un beso en la mejilla de la beta, su piel es caliente y suave, le gusta eso, cuando se aleja parecía sorprendida pero sus ojos eran cálidos, brillantes, se queda callado, como esperando que ella se molestara con él, después de todo estaba enterado de que no disfrutaba del contacto con chicos por lo que le paso, la misma Allison le había contado eso luego de que no pudo matar a Isaac, desde entonces no le agradaba el tal Isaac, no le parecía correcto que fuera el vecino de Allison, que viviera con tal normalidad luego de lo que casi le hizo a la chica, pero Allison no decía nada ni le hacía pagar al imbécil ese.
Para su sorpresa Allison le da otra hermosa sonrisa, entonces se da cuenta, le gustaba eso, le gustaba ella, le gustaba una werewolf…
Vale, reconocimiento de sentimientos hecho, ¿y ahora qué seguía? ¿Debería pedirle una cita? ¿O…?
La puerta de la casa se abre, rompiendo el momento entre ellos, giran para ver al nuevo llegado. — Allison. — Era Scott, que no parecía contento al verlo con ella.
Entonces lo recuerda, Allison le había contado muchas cosas en ese año, lo de Isaac, lo de Malia y Lydia, y claramente también lo de Scott, haba leído mucho sobre werewolfs en sus estudios, sabia lo fuerte de la conexión de mates, y ellos eran mates. La beta mira al alfa, su sonrisa se borra pero el brillo de sus ojos aumenta, ella lo ama, tanto Lydia como Allison lo hacían, que estúpido era si pensaba que siquiera tuviera una oportunidad con la chica Argent.
— Llegas tarde a la reunión. — Dice Scott, tratando de mantenerse calmado, o al menos eso le parece a Reed.
Allison aprieta los peluches sobre su pecho. — Llame a Lydia y le avise que llegaría tarde. —
— Bueno, ya acabo. — Responde el alfa, mira a Reed. — Sean ya llego del parque, está esperándote para irse a casa. —
Reed asiente, respetosamente, no conocía a Scott realmente, no podía odiarlo solo porque tenía una conexión con la chica que acababa de descubrir le gustaba. — Sera mejor que nos vallamos ya. — Mira de nuevo a su ex compañera cazadora. — Te llamo si pasa algo nuevo con Gerard. —
— Pero…—
— Mañana es el cumpleaños de tu sobrina, deberías pasarlo con ella, Carla traerá a Sean para ña fiesta de la tarde. —
Allison asiente. — De acuerdo. — Le da una sonrisa tensa. — Gracias por todo de nuevo, y prometo que los cuidare. — Alza los peluches.
Reed sonríe, ella siempre lograba provocar eso en él, cuando normalmente nunca lo hace. — Confió en ti. —
Tal vez nunca podría ser el amor de ella, pero eran amigos, y con eso le bastaba con tal de no perderla.
….
Cuando Liam despertó se encontró desnudo en una cama que no reconocía, tenía la boca seca, y había otro cuerpo desnudo a su lado que dormía plácidamente. Se incorpora en la cama, cuando mira a su alrededor nota que no reconocía nada de esa habitación, hasta que mira un poster de Terminator 2 en la pared a su derecha, era la película favorita de Hayden.
Estaba era la habitación de Hayden.
No podía ser, no debía ser, se apresura a apartarle el cabello de la cara a la chica dormida, aunque no debía hacerlo, el olor le había dicho quién era mucho antes, aun así siente la necesidad de ver el rostro y cuando lo hace siente su mundo derrumbarse.
— No, no, no, no. — Se levanta desorientado aun, busca su ropa, cuando encuentra su pantalón se apresura a ponérselo.
Él ama a Cora, no podría ser posible que esto hubiera pasado, engañar a su mate… Si Cora se entera jamás lo perdonaría, no podía perderla por un error, no puede vivir sin Cora Hale.
Se estaba poniendo su camisa cuando Hayden habla. — ¿Liam? — Él gira con lentitud, temiendo enfrentarse a ella. — ¿Por qué no regresas a la cama? — Ella le da una sonrisa sexy, pero que no provocaba nada en él. — Mis padres no llegaran hasta mañana, podremos divertirnos más tiempo. —
Liam no podía más con esto. — Lo siento. — Alza las manos en señal de rendición. — No sé qué me paso, Hayden, y no quiero lastimarte, pero esto no significa que hemos vuelto ni nada. —
Hayden frunce el ceño, se sienta en la cama, la sabana resbala en su tersa piel, dejándola expuesta, Liam desvía la mirada, encuentra el vestido de ella en el suelo por lo que se lo pasa, evitando mirarla aun.
— Estoy comprometido con alguien más. — Era en parte verdad, desde que Cora y él son mates estaban comprometidos de pasar la vida juntos, sin necesidad de anillos. — Y la amo. —
— No tanto si has hecho esto tan fácilmente conmigo. — Liam la mira, un poco molesto, pero con él mismo, ella ya se había puesto su ropa interior. — Eres un idiota, Liam, ni ella ni yo merecíamos esto. — Luce muy molesta.
— Lo sé. — Responde enseguida. — Pero no puedo perderla. — Agarra sus zapatos y el abrigo de su traje. — Aléjate de mí y mi familia, Hayden. — Aun no sabía cómo se encontraba envuelto en esto, todo era borroso en su mente ahora mismo, solo quería salir y buscar a Cora, no podía decirle nada, pero… Pero solo quería verla, lo necesitaba.
Le da una última mirada de arrepentimiento a su ex, antes de encaminarse a la muy conocida salida, al cruzar la puerta puede oír. — Vas a pagar por esta humillación, Liam. — Ella no lo susurro, claramente quería que él lo oyera.
Liam no puede hacer nada más que irse.
….
Allison estaba por subir a su habitación, ya se había despedido de Sean y Reed, pensaba ir y dejar los peluches en la cama antes de ir a hablar con Malia y Lydia, pero en el proceso Scott la agarra del codo y le impide que suba, ella lo mira confundida, tanto por el tacto como por la interrupción, ellos no tenían nada de qué hablar.
— No podemos seguir ignorándolo, Allison. — Dice él, aun agarrándola.
Ella se suelta, un poco más brusca de lo que quería, ni siquiera había notado cuando entro a la casa de Breaden, la última vez que lo vio estaba en el jardín junto con Lydia.
— No sé de qué hablas. —
— Tú me gustas y sé que yo te gusto, así funciona el lazo de mates. —
Allison se acerca un poco demasiado a él. — Tú y yo no somos mates, no somos nada. — No estaba dispuesta a pasar por esto nuevamente, la última vez le ocasiono un accidente que la alejo de sus amigas y le hizo ver un lado de su familia que odia.
Scott, con su habitual semblante calmado, la mira con ojos tiernos, muy diferente a como la veía estando al lado de Reed. — Puedo saber cuándo mientes. — Ella se muerde la lengua, molesta con su pulso delator. — Y también es incómodo para mí hablar de esto, pero no podemos seguir negando nuestros sentimientos por siempre. —
— Debes quedarte con Lydia. —
— Y ella me dice que debo quedarme contigo. — Responde el alfa. — Y mi corazón dice que con ambas. —
Viendo el gesto confundido del alfa se siente un poco mal, esto no debe ser fácil para él al doble, tal vez estaba siendo muy ruda cuando no era su culpa, era su parte animal, la parte animal de ambos, no podía seguir negándolo, si querían acabar con la incomodidad entre los tres, debían enfrentarla y acabarla de la mejor forma posible.
Allison, como gesto de paz, estira su cuerpo hasta que sus labios tocan a los de Scott, es apenas un toque, ninguno de los dos siquiera cierran los ojos, se sintió bien, pero no ocasiono una oleada de emociones en la chica, cuando vuelve a su lugar él parecía muy sorprendido.
— Necesito un poco de tiempo. — Confiesa, aun temía admitir sentimientos como lo era el amor.
Scott asiente con la cabeza, incapaz de decir nada, Allison le da una sonrisa amable y prácticamente corre escaleras arriba, una vez en su cuarto cierra la puerta con seguro, y deja caer los peluches que hasta ese momento tenía fuertemente apretado a su pecho, caen sobre la cama sencilla de la habitación, luego ella se sienta a un lado de ellos, su corazón latía muy deprisa en su pecho, era la primera vez que había besado a alguien, si eso se podía considerar un beso.
Ese día había tenido dos clases de besos un tanto diferentes, pero que no le molestaron, posa una mano sobre su mejilla y la otra sobre sus labios, sensaciones confusas se instalan por todo su cuerpo, alma y mente. Un olor peculiar llega a sus fosas nasales, baja la mirada y se encuentra con el primer oso que gano ella para Reed ese día, lo alza y acerca a su nariz, aun olía a Reed, una mezcla entre colonia de hombre y manzana, disfruta de ese aroma con los ojos cerrados.
De pronto los abre, un tanto asustada por el nuevo ritmo de latidos en su pecho.
¿Qué estaba pasándole con esos dos chicos?
….
Alyssa no puede evitar invocar el recuerdo de los partos en su mente cuando el avión ya estaba a punto de llegar a su destino, y eso era porque estaba a punto de conocer Estados Unidos por primera vez, solo le gustaría que no fuera por estas circunstancias, como sea, las chicas juntos con Liam y los bebés se habían ido hace un mes a ese mismo país, tal vez debería ir a visitarlos, luego del año transcurridos los consideraba como sus amigos, además, ellos eran los únicos sobrenaturales que conocía también.
"La chica tuvo que regresar a la clínica esa noche de tormenta, había olvidado sus libros de estudios porque se la había pasado todo el día leyéndolos en cada momento de descanso que logro tener, los necesitaba demasiado, la idea era estudiar en la noche también, por eso no tuvo más opción que regresar aunque fuera tan tarde.
La enfermera de turno, que se llamaba Charly, la saluda y le entrega su tarjeta de acceso, Alyssa le dice que no tardara y entra, esa noche era una de las pocas calmadas, no accidentes ni emergencias, todo era calma, pocas luces estaban encendidas a esa hora, los truenos y rayos le daban un aire siniestro a la clínica a esa hora, pero Alyssa no recuerda haber sentido temor alguna vez en su vida.
Era como si no pudiera sentir aquello sin importar que.
Estaba a punto de llegar a la sala de casilleros, donde estaba segura había dejado los libros, pero ciertos ruidos extraños se hicieron presentes en el pasillo vacío, agudiza sus oídos, eran gemidos de dolor, mucho dolor, su instinto de medica se despierta, sigue los jadeos contenidos, la persona que estuviera lastimada estaba tratando de no llamar la atención, lo raro es que esto era área restringida, ningún paciente podría haber entrado, entonces el herido podría ser uno de sus compañeros, corre, llega a una de las salas de emergencias que casi no se usaba, lo que la deja congelada es ver a Liam en pie delante de Cora, una Cora muy diferente a como la conocía, tenía garras que arruinaban la camilla en donde estaba, sus dientes brillaban, y sin duda lo más extraño era que estaba encadenada, mientras Liam miraba entre sus piernas.
— Pero que…— Es apenas un susurro pero Liam la había oído, se incorpora y la mira, temeroso, sus manos estaban llenas de sangre, eso no lucia bien.
— Alyssa, no es lo que crees. — Se apresura a decir, se acerca con las manos ensangrentadas en alto. — Os explicare después, ahora tienes que irte. —
Se acerca más a la escena. — Está dando a luz. — No es una pregunta porque la situación era muy obvia. — No estoy segura que es tu novia, pero eso. — Señala la sangre corriendo por las piernas de la chica. — No luce nada bien, tengo que revisarla. —
— Ya lo tengo yo. —
Alyssa, ignorándolo, se quita su abrigo y alza las mangas de su blusa hasta los codos, había prometido tratar de ayudar a las personas con sus conocimientos, ayudar al necesitado, y eso iba hacer, sin importar que Cora parecía un monstruo aterrador en ese momento.
Ya Liam dijo que se lo explicaría luego.
— Yo sé más de obstetricia y ginecología que tú. — Le recuerda, se acerca a los lavabos para desinfectar sus manos, Cora sudaba mucho y dejaba salir gruñidos ahora. — Puedes estar tranquilo, no hare preguntas ahora, solo quiero ayudar. — Cuando termina con sus manos se acerca a la paciente. — ¿Seguro que esas cadenas la detendrán? —
— ¿Sabes acerca de werewolfs? — Pregunta con mucha curiosidad el chico.
Ella lo mira, entonces eso era Cora, nunca había visto a una werecreature antes por lo que no estaba segura que era, hasta hace unos meses ella creía que era simplemente humana, pero su tutora le había confesado que era una bruja, ella, que nunca antes había hecho nada de magia, Marin trato de "despertar" sus poderes, pero nada paso, sigue siendo normal, y le gusta serlo.
No responde a la pregunta en sí. — ¿Dónde esta Malia? — Se acerca a Cora, entrando en su modo más profesional, cuando mira entre sus piernas nota enseguida lo que estaba pasando.
— No creí producente traerla, no podía con dos embarazadas transformadas, solo soy un beta. — Responde Liam, tan rápido como habitualmente hablaba al ponerse nervioso.
No estaba segura porque no sentía miedo, Cora en ese momento parecía poder arrancarle un brazo sin problema, aun así se estira y toca el vientre hinchado. — El bebé viene en el lugar equivocado. — Se apresura a decirle a Liam.
— Lo sé. — Mira a Cora, no parecía siquiera oír a ellos con todo el dolor que trataba de soportar. — Estaba tratando de acomodarlo cuando llegaste. —
Ella niega con la cabeza. — No servirá de mucho ahora, debemos sacarlo ya o podría morir en el interior de ella. —
— ¡No! — Grita Cora, entonces si les oía después de todo, ella mira a Liam con suplicia. — Por favor sálvalo. — Las manos de ella sangraban por enterrar sus propias garras en sus palmas.
Liam se acerca y le da un beso en la frente, no parece nada intimidado por su transformación, tal vez él también era igual que su novia. — Tú y nuestro hijo van a estar bien, ¿de acuerdo? Solo concéntrate en tu respiración por ahora. — Le asegura.
Alyssa no piensa perder más tiempo, le da órdenes a Liam de tratar de mover al bebé por la panza, mientras ella trabaja en el interior de la chica lobo."
Esa noche fue muy difícil, hacer a Cora pujar sin que perdiera el control fue un real desafío para su carrera médica. Cuando Jack nació no lloro, sus pulmones no parecían funcionar, Alyssa se lo llevo a una mesa de revisión, Cora trataba de acercarse y le gritaba que le entregara a su hijo, Liam trataba de calmarla, Jack no respondía, lo había limpiado pero seguía frio, en su mente solo podía repetir que respirara, debía hacerlo, trato de entrarlo en calor, y entonces de pronto paso, un pequeño brillo salió de su mano, la misma que estaba en el pequeño pecho del niño, solo estuvo un segundo, pero al siguiente Jack ya estaba llorando, por suerte Liam ni Cora había notado aquello, llevo al bebé con sus padres, tratando de ignorar por todos los medios lo que sea que hizo.
No era una chica mágica, no quería serlo cuando Marin le dijo tantas cosas horribles de su madre y abuela biológicas, por eso ignoro ese momento, no lo menciono con nadie, era fácil hacer como si no hubiera pasado cuando no le había afectado a nadie y mucho menos se hizo notar.
Pero todo cambio con el parto de Malia.
"Había pasado un mes desde el parto de Cora, todo estaba bien con Jack ahora, y Liam cumplió a la hora de explicarle todo, resulta que tanto Liam como Cora eran werewolfs, mientras que Malia es una werecoyote, pero también era un alfa, incluso el padre del bebé que esperaba también es un alfa, puede ser por eso que Alyssa no se sorprendió cuando una mañana Liam la llamo para decirle que Malia había entrado en labor cuando aún le faltaba dos meses.
Esa mañana había mucho movimiento en el hospital, Liam la llamo para que le ayudara en meter a una media transformada werecoyote. Al final lo lograron metiéndola por la área de servicio, el problema es que, Cora trabajo duro para controlarse, Malia era un tanto diferente, les gritaban que se alejaran de ella, que no la tocaran ni a su bebé, Liam le explico que ella había pasado por una situación traumática en su primer parto.
Por suerte ese día Cora también había ido, dejando a Jack con una niñera aunque no le gustaba alejarse de su hijo aún demasiado pequeño. Ambos betas lograron encadenar a Malia, las mismas cadenas que habían traído para el primer parto de su propia casa. Alyssa mientras preparo la sala, por suerte ese día Malia llevaba un vestido, no tuvieron que descambiarla, solo subir la falda.
— ¿Tengo que saber algo importante sobre werecoyotes? — Pregunta, cuando se acercaba a la nueva paciente de parto.
Cora es la que habla; — Bueno por lo que tengo entendido cuando una werecoyote da a luz quiere matar a su bebé. —
Ni siquiera se molesta en mirarla sorprendida, ya era ridículo hacerlo en ese momento, cuando cada vez se involucraba en un mundo sobrenatural, en vez de eso observa y comprueba que tan dilatada se encontraba Malia, el bebé parecía que si venia del lado correcto, era buen inicio, eso creía, hasta que nota algo extraño.
Gira para ver a Liam. — Necesito que empuje ahora. —
— ¿Todo está bien? — Pregunta Cora.
— El bebé no está desarrollado por completo, necesitamos ponerlo bajo observación. — Contesta con calma, para no preocuparlos.
Cora se acerca su prima, acaricia su cabello, la werecoyote aun luchaba contra sus cadenas. — Malia, no vamos hacerle nada a tu bebé, somos tu manada, debes confiar en nosotros. —
— No puedo perderlo a él también. — Malia llora, sus ojos eran de un color diferente a los de Cora, son rojos escarlata muy brillantes.
— No lo harás, pero tienes que pujar ahora. — Cora aprieta la mano de la alfa, a pesar de que esta tenia las garras afuera y le cortaba la piel delicada humana.
Malia logro controlarse y seguir las instrucciones dadas, paso mucho tiempo antes de que el bebé finalmente saliera, el llanto se hace presente enseguida, el problema es que una de las cadenas de Malia se había roto, la werecoyote grito fuertemente para que le entregara el bebé, pero Cora grito de que no lo hiciera, no estaban seguros si le iba a hacer daño, Alyssa siguió la orden de Cora y se alejó con el bebé aun llorando sobre su pecho, lo lleva hasta la mesa de revisión, mientras Cora y Liam tratan de controlar a la alfa.
No funciona mucho, ella era mucho más fuerte que ellos, se levanta de la camilla, rompe la última cadena que la sostenía y aun con sus ojos rojos se acerca a ella y el bebé.
— ¡No le des al niño! — Grita Liam, levantándose del suelo, Malia lo lanzo contra una pared que había roto ante el impacto.
Malia estaba muy cerca, Cora logra interceptarla, el problemas es que Malia clava sus garras en el vientre de su prima, Cora cae al suelo, Liam se acerca a ella muy preocupado, ahora ninguno de los dos detiene a la werecoyote, cuando estaba a solo un metro de distancia, por instinto alza su mano, oculta al bebé lo mejor que puede con el brazo que lo sostenía, y entonces vuelve a pasar, una luz dorada sale de su mano, pero esta vez es en forma de rayo que se estrecha contra Malia, que sale volando hasta una pared, se golpea tan duro que queda inconsciente."
Ese día los demás obviamente notaron sus poderes recién descubiertos, ella tuvo que decirles que hace tan solo muy poco se entero era una bruja, y antes de eso nunca antes había usado sus poderes, no sabía cómo salen, que los despierta en realidad, solo paso dos veces y esas han sido en los partos de ellas, por suerte ninguno la acoso más luego de eso, y cuando Malia despertó explico que no quería matar al bebé en realidad, si no a Alyssa, temía que se llevara al bebé, se disculpó con ella y también con Cora, que por suerte su herida solo fue superficial.
Luego de que casi mata a una persona ella no tuvo más remedio que decirle a Marin, esta se emocionó porque al parecer empezaba a creer que Alyssa era por completo humana, y eso no quería, no pudo decirle a su tutora el nombre del paciente que casi mata, creía que así era mejor, quería a Marin, pero también la quería lejos de su vida ordinaria, ahora más que nunca.
….
Al día siguiente, Millie estaba saltando de un lugar a otro, emocionada por su cumpleaños, incluso había dejado que su mamá Kira le pusiera un vestido blanco y flores en su cabello. Ben Derek se burló de ella al principio, y Sean le dijo que estaba muy bonita, tomo eso positivamente, ambas cosas.
Era un hermoso domingo en finales de verano, el sol brillaba y no había nube alguna, por eso su mamás habían pasado la fiesta al jardín, el cual su papá Isaac había estado arreglando el último año, el césped ya no era marrón por estar seco, ahora era verde, brillaba y olía muy bien, la casa del árbol en lo alto tenia también nuevas mejoras, y había nuevos muebles de jardín muy cómodos y bonitos.
Ella dejo que sus madres se encargaran de la decoración, por eso se sorprendió mucho cuando la dejaron salir por fin a verla, la temática era de lobos y coyotes, le gusto eso, ella era mitad lobo como su padre y su mamá era mitad coyote, así que era como un guiño a su familia, que su mamá Kira estuviera de acuerdo en la decoración significaba que ya aceptaba como era su vida ahora.
Invito a la mayoría de niños de su curso porque mamá Kira dijo necesitaba socializar más, también a Will que era el amigo de Ben Derek, solo que él no acepto, no importaba el tiempo que ha pasado, Will sigue diciendo que no volverá a la casa de ellos hasta que la tal Adina no exista más, solo hablaba con ellos en la escuela, donde decía se sentía seguro con ellos. La fiesta transcurrió normal, pero en realidad ella no se separó de Ben ni de Sean, los demás niños jugaban en el inflable, ponerle la cola al lobo, comían los dulces, bebidas, se divertían, pero ninguno tampoco se acercaba a ella, la cumpleañera.
Definitivamente no era alguien sociable, pero su mamá Malia dijo que eso estaba bien, antes de conocer a Lydia y Allison ella no había tenido ningún otro amigo, con eso se dio cuenta que era como su mamá biológica, y eso estaba bien con ella, le gustaba su familia y pensaba que era la niña con más suerte en el mundo por tener a dos mamás y dos papás asombrosos.
— ¿Por qué hueles triste? — Le pregunto Ben Derek, llego con un plato de pastel para ella. — No deberías estar así, en pocos minutos vas a tener tu primera cita con tus papás. —
Había pasado una hora desde que la fiesta empezó, ya había abierto los regalos, unos cuantos niños se fueron, le cantaron el feliz cumpleaños, y la torta estaba medio comida, ya había pasado todo eso y por eso estaba triste.
— Le pedí a mamá Kira que invitara a mi tío Jackson, ella dijo que lo haría y pensé que vendría para mi fiesta, pero no llego. — Hace un puchero, aquellos que gana el corazón de todos y ella lo sabe muy bien.
Ben Derek se sienta a su lado en la mesa decorada aun. — Las mamás mienten todo el tiempo. —
Millie frunce el ceño y lo mira. — ¿Qué quieres decir? —
Su primo mayor le da golpecitos en la cabeza, eso la molesta y lo aleja. — Vamos, tú también notaste que nuestras mamás se están portando extraño. — Él come del pastel que había traído. — Como sea deberías dejar de pensar en eso o no disfrutaras de tu regalo con mi tía Malia. —
El niño tenía razón, había esperado mucho para esto, ese día iba a decirle algo muy importante a sus papás biológicos, desde hace meses tenía una idea en su cabeza que en realidad Sean le hizo pensarla demasiado… Oh, eso le recordó algo, ella no había obtenido su regalo sorpresa de Sean aun, se suponía que había al baño pero ya tardo mucho.
— ¿Dónde está Sean? — Le pregunta a su primo.
Él se encoje de hombros, su boca llena de pastel. — No lo sé. — Responde serio.
Se pone en pie decidida a buscar su amigo, dejando a Ben Derek comer el pastel que se suponía había traído para ella.
….
Malia no puede evitar reírse. — Eres muy hipócrita, Kira Yukimura. —
La chica asiática estaba fregando los fregando algunos platos con mucha fuerza innecesaria, solo ellas dos estaban en la cocina, Allison y Lydia cuidaban a los niños que aún quedaban en la fiesta del jardín, Isaac había empezado a fumar por lo que estaba en el jardín delantero haciéndolo, Scott y Stiles lo fueron acompañar, un pocos aburridos de los griteríos de los niños, mientras Cora y Liam estaban en la sala con los bebés dándoles de comer.
Kira gira para verla, sus manos aun mojadas. — Supongo que por eso nos agradamos, somos muy parecidas. — Le dice con un tono bastante seco, a ella no le parecía divertida la situación. — Ya en serio, debes decirle la verdad pronto. —
— Vale, cuando tú también le digas. —
Kira sonríe un poco con eso esta vez. — ¿Debemos hacer un club de madres mentirosas? —
— No olvides enviarle la invitación a Breaden. —
Ambas terminan riendo, era lo mejor que podían hacer en esos momentos, buscando un poco de calma en sus vidas, ambas sabían que tarde o temprano tenían que ser sinceras con los niños, Breaden decirle a Ben Derek que su padre está vivo, Malia a Millie que tiene un hermanito, y Kira que su querido tío Jackson estaba muerto, nadie nunca dijo que en realidad ser madres era tan difícil, en especial con ellas, sus hijos son sobrenaturales, cosas malas pueden pasar con niños que a penas y controlan sus poderes.
— No podemos darle ambas noticias a la vez. — Dice Kira luego de las risas, empieza a secar sus manos con un paño de tejido florar.
— Hazlo tu primero. — Responde enseguida la coyote. — La verdad aun no puedo decirle a Stiles. — Agarra una galleta del mostrador, no quería que Kira viera el temor en sus ojos, es que tenía miedo de perder la calma que había obtenido estas semanas por otro error.
Kira se acerca a ella, y susurra; — ¿Habéis pensado que pasaría si Stiles muere en la batalla? — Malia la mira seria, queriendo cortar con esa conversación, no quiere ni pensar en un segundo que podría matar a su mate, el padre de sus hijos, pero Kira la interrumpe antes de decirlo. — Tu conciencia te matara porque no dejaste que Stiles tuviera en sus brazos a su hijo. —
— ¿Qué habéis dicho? —
Malia siente que su corazón se detiene por un momento, se levanta de la silla donde estaba con una rapidez asombrosa, Kira se cógela, y Malia solo siente el temor consumiendo su cuerpo dando la media vuelta, hasta que lo hace y ve los ojos de Stiles, unos ojos que no la veían nada feliz.
— Stiles…— Ella dice, tentando una explicación, sabía que no podía seguir mintiendo, pero aun temía decir la verdad, dar a conocer tan claramente su egoísmo.
— ¿De qué habla Kira? — Pregunta su mate, tratando de mantener la calma, la casa estaba llena de niños y dos eran sus hijos. Abre la boca y la cierra varias veces, incapaz de decir algo cuando él le miraba con una frialdad que la hacía sentir horrible. Había temido tanto este momento por algo. — ¿Dónde está mi hijo? — Pregunta ahora, aun no se acercaba demasiado a ella, y ambos sabían porque.
Mantengan la calma, las Erinias. Se podía oír en el fondo de sus cabezas.
— Yo quería decirte. — Termina diciendo. — No quería que te enteraras así. —
Stiles la mira, apretando la mandíbula, estaba enojado. ¿Cómo no estarlo? — En primer lugar nunca debiste mentirme. — Dice entre dientes.
— ¡Yo creía que me engañaste con Lydia, quería vengarme! — No puede resistir a decir, aunque cuando lo dijo en voz alta de verdad sonó ridículo.
Stiles no lo resiste más, se acerca con mucha rapidez y la agarra con rudeza de los hombros. — ¡¿Jugando con la vida de nuestro hijo?! — Grita, y fue suficiente ahora para llamar la atención de varios de sus amigos.
Kira, con una fuerza asombrosa y ojos brillantes en dorado, agarra a Stiles del brazo solo con una mano y lo empuja lejos de Malia, en eso llegan Lydia y Allison del jardín, y Isaac con Scott, estos amontados en la cocina, mirándose entre sí un tanto preocupados por lo que podía pasar y confundidos, Stiles por su lado no apartaba los ojos de ella, ignorando el empuje de Kira.
— Cuando estoy enojada no pienso con claridad. — Reconoce la werecoyote enfrente de todos.
Le era vergonzoso pero era la verdad.
— Chicos los niños…— Dice Allison, poniéndose en la mitad de ambos.
Stiles la sigue mirando a ella otro par de minutos, sin decir nada, hasta que sale prácticamente corriendo a la sala, Malia lo sigue empujando a varios de la manada en el camino, obviamente Stiles llego antes que ella, Cora y Liam estaban de pie a un lado del sofá, seguramente también habían oído la discusión en la cocina, y estaban dudando que hacer en esos momentos. Era Cora la que tenía a Myles en brazos, lo aprieta sobre su pecho, el bebé gimotea.
Tal vez Malia fue muy obvia en todo este tiempo sobre su amor por Myles, ya que va directo hacia él, ni siquiera mira a Jack, los bebés se parecían, él podría haberse confundido pero no lo hizo, agarra a Myles con sumo cuidado, Cora la mira a ella, como diciéndole que no podía impedírselo, pero en realidad a Malia no le molestaba que Stiles cargara a su hijo, cuando Myles nació había soñado con ese momento, claro que no así, pero ellos parecía ser que nunca serian una familia normal.
Sus ojos se llenan de lágrimas cuando Stiles empieza a besar la cabeza del pequeño con mucho cariño, Myles deja de gimotear con eso.
— Lo siento por no poder estar contigo antes. — Stiles le susurra al bebé. — Soy tu papá, y te amo, no volveré a dejar que nos separen nunca más. —
Malia cierra los ojos y dos grandes lágrimas ruedan por sus mejillas, las palabras de Stiles la hicieron sentir como una malvada al separar padre e hijo, no quería hacer eso, bueno, no en ese momento, antes si quiso, había deseado el sufrimiento de Stiles al pensar que el bebé murió, pero se arrepentimiento de eso, como la mayoría de sus decisiones en los últimos años.
Tienes mucha maldad en tu interior, Malia. Las palabras de Adina se repiten como una grabación permanente en su cabeza, las palabras que esa hada le repetía seguido en su niñez, antes de que Corinne le ordenara alejarse de ella.
Ella no quería esto, no quería ser mala. ¿Por qué no podía detenerse de hacer cosas incorrectas?
— Lo siento mucho, Stiles. — Dice aun con los ojos cerrados, temiendo ver el odio en él, aunque claro que podía oler su enojo, era pequeño porque ahora ganaba el sentimiento de amor y cariño por Myles.
— Eso no arreglara todo el tiempo perdido. — Responde Stiles un poco más calmado, Malia respira hondo antes de abrir los ojos y verlo, él también lloraba ahora. — Me hiciste lo mismo que Adina a ti, y tú eres mi mate, no mi enemiga, creo que por eso duele más. —
Lydia se acerca a ellos, es cuando nota que de hecho toda la manada estaba ya con ellos, excepto Kira e Isaac. — Yo te bese, yo la hice enojar apropósito y por eso cometió un error, así que no te enojes con ella si no conmigo. — Dice la banshee.
Stiles mira a la rubia-fresa solos unos segundos antes de verla a ella de nuevo. — No estoy solo enojado, Malia, estoy dolido, pase un año horrible pensando que yo era el responsable de la muerte de mi hijo, me odiabas sin merecerlo, y tu solo pensabas como hacerme sentir mal. — Él acariciaba la espalda de Myles. — Yo jamás hubiera deseado tu dolor sin importar que. —
— Somos muy diferentes, Stiles. — Es lo único que logra decir.
Stiles iba a decir algo más, pero en eso llega Isaac y les dice con rudeza; — Creo que han olvidado es el cumpleaños de Millie, su hija mayor, ella ya los vio una vez querer matarse y le ocasiono pesadillas por una semana. — Malia se limpia las lágrimas. — Kira la traerá pronto, aún espera que la lleven a la feria, así que tendrán que dejar esta conversación para después. —
Malia frunce el ceño. — No creo que sea…—
No puede terminar lo que quería decir porque Millie llega corriendo a la sala, Kira siguiéndola desde atrás, la niña sonriente se abraza a la cintura de Malia. — ¡Ya estoy lista mami! — Mira a Stiles ahora, quien aún tenía a Myles en brazos, también se había limpiado las lágrimas, pero Millie arruga su naricita. — ¿Han llorado? —
— No. — Responde Stiles antes que cualquiera. — Solo jugábamos con los bebés mientras esperábamos que terminara tu fiesta. — Sin seguridad aun termina por darle de nuevo a Cora el bebé.
Malia lo mira muy confundida, de hecho estaba esperando que Stiles le dijera a Millie cosas malas de ella, sobre su mentira a la familia, lo de Myles, él parecía tan enojado que hubiera esperado hiciera algo para vengarse, pero obviamente no paso porque Stiles no era como ella, y mentiría si dijera que no le era molesto que todos parecían mejor persona que ella todo el tiempo.
Millie los mira un tanto incrédula aun, pero Kira entonces se acerca y la agarra de la mano. — Vamos a ponerte unos zapatos ideales para la feria mientras ellos se preparan, cariño. — La niña asiente, aun seria, por suerte se va con Kira a la habitación de la niña.
Malia enfrenta a su esposo cuando Millie salió de vista. — ¿Vamos a ir a la feria como si nada? — Pregunta, aun dudosa de que eso fuera buena idea.
Lydia iba a decir algo pero Stiles toma primero la palabra; — Se lo prometimos, ella ya ha sufrido mucho con unos padres tan disfuncionales como nosotros. —
— Necesito explicarte…—
— Ya lo hiciste. — Le interrumpe Stilinski, con una actitud fría ahora. — Querías lastimarte y felicidades, lo lograste. — Él se va, dejándola con un horrible nudo en su garganta.
Si, ella logro su cometido, le rompió el corazón a Stiles como él lo había hecho con ella, pero obviamente no se sentía como una victoria, jamás lo seria… ¿Por qué la oscuridad en ella siempre ganaba?
