Millie claramente podía notar que sus padres actuaban extraño ese día, desde que su mamá Malia volvió no había discutido con su papá Stiles, incluso se habían acercado un poco, ella creyó que ellos habían vuelto, hasta su mamá había vuelto hablar con Lydia como si nada hubiera pasado… A Millie aún no le gustaba Lydia, antes le gusto, cuando creía que salía con Scott, pero luego de que hizo separar a sus padres no le gustaba la rubia-fresa y punto.
Habían llegado a la feria del pueblo hace muy poco, ella estaba muy emocionada pero sus padres no tanto, ni siquiera un poco como lo demostraron ayer luego que se los pidió, sospecha que su repentino bajón de ánimo tenía que ver con Lydia Martin, cuando llego a la sala ella estaba en la mitad de ambos, y no sería de sorpresa porque solo ha visto que Lydia provoca discusiones en sus padres, si, no le gustaba esa rubia-fresa, ahora debía actuar rápido y hacer que sus padres estén bien juntos de nuevo.
Ella estaba caminando en la mitad de ambos, ellos estaban muy callados y con la mirada baja, no era así como imaginaba su día con sus padres biológicos, pero no se desanima, agarra las manos de sus padres, ellos la miran, como saliendo de una ensoñación, Millie les da una enorme sonrisa y aprieta las manos de ellos.
— ¡Primero vamos a la montaña rusa! — Exclama, con toda aquella parte adorable que tenía y sabia hipnotizaba a cualquier adulto. — ¿Podemos? —
Su mamá Malia mira a su papá Stiles, dejando la decisión a él, por suerte para Millie él sonríe y asiente con la cabeza. — Haremos lo que quieras, es tu cumpleaños. —
¡Qué bueno que su papá dijo eso! Iba a divertirse mucho con lo que planeo con Ben Derek… Su primo, aún no sabe porque él estaba enojado con ella, pero luego se encargaría de investigar eso.
….
Allison se encontraba por segunda vez en la feria y en muy poco tiempo de diferencia, solo que esta vez no estaba por diversión ni con Reed a su lado, esta vez era Scott quien la acompañaba, y estaban en el lugar por trabajo.
Luego de la discusión de Stiles y Malia en la sala de Lahey, ellos se fueron con Millie en el auto de Stilinski, pero obviamente la manada no pensaba dejarlos solos y con una niña luego de lo sucedido, Kira pensaba ir y seguirles, pero Lydia no creyó eso buena idea, no sabían mucho de kitsunes pero sí que eran poderosos y perdían el poder fácilmente sin un entrenamiento apropiado, por lo que Allison sabe Kira ya había perdido el control una vez y casi mata a Malia, por eso la banshee les dio la tarea de guardias secretos a los más pacificas del grupo pero a la vez inteligentes a la hora de emergencias, ella y Scott.
Estaban esperando que la familia Stilinski Hale bajara de la montaña rusa, lejos para no ser detectados, cuando Scott habla por primera vez desde que llegaron. — Ayer viniste aquí con ese chico…— La mira, esperando que ella hablara porque parecía que él aun no sabía su nombre, es cuando recuerda que ni siquiera los presento ayer, aunque estaba bastante segura que Reed se dio cuenta por sí mismo que él era Scott McCall, ella le hablo mucho del alfa.
— Reed. — Responde, aun con la mirada hacia los Stilinski que subían y bajaban, estaban sonriendo al ver la expresión alegre y risueña de Millie que tenía los brazos arriba, disfrutando del paseo.
— Si, Reed, un cazador. — Dice Scott, que estaba apoyado en una pared y con los brazos cruzados, se encontraban muy lejos de la montaña rusa pero aun podían ver con claridad gracias a sus poderos de lobo después de todo.
— Yo también soy una cazadora. —
— Lo eras. —
Allison lo mira, confundida, no entendía a donde quería llegar con esta conversación. — ¿Qué quieres decir con eso? —
— No nos quieres matar, ¿o sí? —
— Reed tampoco quiere hacerlo. — Siente la necesidad de defender a su amigo cazador, el único amigo que le quedaba de su vida humana. — Si desconfías de él es como si lo hiciera de mi primo menor, ambos han sido criados de la misma manera, pero también ambos se han convertido en amigos de werewolfs. —
— ¿Solo amigos? —
Allison parpadea seguido, sintiéndose aún más confundida ahora. — ¿Perdón? —
— Sean beso en la boca a Millie como "regalo de cumpleaños especial" — Hace comillas con sus dedos, Allison abre mucho la boca, sorprendida ante esa nueva información. — Y tú estuviste aquí con ese chico, ¿no fue una cita? —
Ella no puede evitar ignorar todo lo último ante lo importante que sonaba lo primero. — ¿Sean beso a Millie? ¡Son solo niños! —
Scott la mira serio. — Allison. —
Pone los ojos en blanco, parecía que tendría que responder quisiera o no a lo de su cita con Reed, aunque obvio no fue una cita en realidad, nunca lo seria, Reed y ella solo son amigos, lo han sido por mucho tiempo ya. — Estaba aburrida así que él me trajo aquí, pero no fue una cita romántica ni nada. —
Puede notar como Scott dejo de estar tan tenso luego de su explicación, era mentira, pero sonaba sincera porque era medio verdad, solo tuvo que omitir el hecho de la muerte de su padre en mano de ellos precisamente, no le era fácil hablar de esas cosas, solo podía hacerlo con Reed, su expresión fría le era confortante a la hora de ser un confesionario para ella, no quería compasión, lastima, ni nada de eso que estaba segura conseguiría si le contaba todo a sus amigas y Scott McCall, el chico irritantemente bueno en muchas otras ocasiones.
Scott vuelve alzar la mirada, la vuelta ya había acabado por lo que los Stilinski debían bajar ya e ir a otro juego en la vacía feria del condado. — Bueno, la próxima vez que estés aburrida llámame a mí. — Comenta con simpleza.
Allison sonríe levemente, tratando que él no lo notara. Debía admitir que también le gustaba la presencia del alfa McCall, por lo menos ya no era tan incómodo como antes estar a su lado, pero no podría prometerle nada de llamarlo a él antes que a Reed Ryder.
….
Natalie se acomoda sus gafas oscuras, se sentía ridícula pero aún más temerosa de que alguien pudiera encontrarla así que se las deja puesta aun cuando entra a la cafetería, busca en el lugar hasta que da con su cita, camina hacia esa mesa, la que estaba bastante lejos de los demás clientes del lugar.
— Habéis llegado tarde. —
Ella pone los ojos en blanco aunque sabe que él no puede verle por las gafas, toma asiento enfrente y deja su bolso en sus piernas.
— Tú nunca fuiste precisamente muy puntual cuando salíamos. — Responde mientras se quita el pañuelo de la cabeza, dejando su cabello rubio-fresa caer sobre sus hombros.
— Deja el pasado atrás, Natalie. — Él toma de su café despreocupadamente.
— No te creas tan importante. — Responde con una sonrisa arrogante. — Ya lo he superado o sino no estuviera aquí, ayudándote a proteger tu familia. —
— No hables como si lo estuvieras haciendo a gratis, no eres nuestra amiga desde hace años. —
Se quita las gafas. — No hablare de eso ahora, ni nunca, mejor mostradme si has traído algo servible esta vez. —
Dacre saca una cadena con el medallón de la familia Argent, Natalie lo recibe y mira demasiado, ese medallón le traía recuerdos de Chris, todo Argent recibe el logo de la familia cuando cumplen 17 años por lo que tiene entendido, se lleva para la buena suerte y nunca olvidar su labor para con los humanos.
— ¿Seguro que es de Gerard? — Le pregunta a su ex.
Él asiente con la cabeza. — Estoy seguro, Kate perdió su medallón cuando…— Se interrumpe a sí mismo. — Olvídalo, si lo digo solo hará las cosas más incómodo entre nosotros. —
— Pues la forma en como lo dijiste ya me da una idea pervertida. —
Dacre ríe. — Siempre fuiste pervertida, el tiempo no pasa en ti después de todo. —
Natalie achica los ojos. — Tomare eso como un cumplido. —
Luego de eso no hablan más, sabían que no podían seguir perdiendo el tiempo, Dacre tendría que ir en cualquier momento porque su esposa seguro lo llamaba, Kate creía que él se encontraba corriendo ahora mismo, no con ella, obviamente no estando trabajando con una banshee, y Dacre quería que siguiera creyendo eso, además que había robado el medallón, debía devolverlo antes que notaran la ausencia.
Aprieta el medallón con ambas manos, un minuto después logra oír susurros, pero son tan suaves que no puede distinguir que dicen con claridad, no tiene más opción que acercar el medallón hasta su oído, la voz de Gerard se logra distinguir entre otros murmullos, uno de ellos era el de Adina Parker.
— Tenías razón. — Le dice a Dacre aun con el medallón en su oreja, sin mirarlo. — Gerard le dijo a Adina que te eliminara a ti y a Kate cuando acaben con Malia. —
— Ese viejo traidor…—
— Piensa reclamar la custodia de Sean, entonces usara al niño para que Allison regrese, los quiere a ambos para seguir sus ideales y que los cazadores tomen todo control del mundo sobrenatural. — Termina de explicar, deja caer el medallón en la mesa con molestia, había conseguido información que le importaba a Dacre pero que no le servía a ella, no logro conseguir nada del plan de Adina Parker, su alfa estaría muy decepcionado de ella.
Necesitaba tanto a Peter y Corinne, siempre fue así.
— Entonces lo que me dijo Reed era cierto. — Habla Dacre, más para sí que para ella. — Gerard es capaz de matar a su propia hija con tal de ganar poder, Kate debe saberlo…—
Ella lo interrumpe. — ¿Qué hay con tu parte del trato? —
— Gerard no ha dicho nada sobre Lydia, de hecho ahora está muy ocupado con tratar de recuperar Eichen House. —
Se pone el pañuelo de nuevo en la cabeza. — Eso no me sirve, no me importa, tienes que conseguir para mí donde Adina se esconde, tengo que matarla antes que le haga de nuevo algo a mi hija. — Agarra su bolso y se levanta. — Ten cuidado, Gerard es muy inteligente, si solo te ve un poco extraño no dudara de matarte. — Son las palabras más cuidadosas que encontró, no quería decirle que ese día había amanecido con un nudo en la garganta y preocuparlo, cuando él estaba preocupado no pensaba con claridad.
Él asiente con la cabeza, es como una señal de despedida también, Natalie no tiene la necesidad de decir nada más, tampoco es como si pudiera porque las voces en su cabeza, diciendo incoherencias, le estaban causando migraña, y cuando sale de la cafetería la cosa empeora, en su oído derecho se oye un zumbido…. ¿Un zumbido? No, era otra cosa, como cuando algo explota muy cerca de ti y te deja sin poder oír con claridad.
Se detiene en la puerta de la cafetería, ya estaba afuera pero podía ver a Dacre por la puerta de cristal cuando gira sobre sus talones, él terminaba su café con gesto abatido, quien diría que iba a convertirse en un hombre de familia tan preocupado, era algo de admirar porque había cambiado mucho, pero él solo se preocupaba por su esposa y un hijo, él había sido consiente del plan para matar a Lydia y no hizo nada por evitarlo, ni siquiera porque Lydia era la hija de la mujer que más daño le hizo injustamente, cuando ella solo lo amo sinceramente, Dacre solo quiere proteger a su bastardo y amante, era un idiota aun, nunca dejo de serlo la verdad, se merecía esto, es por eso que gira sobre sus talones y retoma el camino hacia su auto, sin dudar en no advertirle nada al cazador, de hecho esto le convenía, un problema menos si Dacre ya no existía, ese mismo día había demostrado que no le servía de nada, solo era un peón.
Peter estaría muy orgulloso de ella.
….
Reed estaciona el auto donde Lydia le ordena con aquella voz mandona que parecía usar en todo momento, es que parecía que él no le conocía otro tono de voz de hecho, aunque Allison decía que Lydia no siempre fue así, era divertida cuando joven, la manada hablaba de la banshee como su tuviera 50 en vez de apenas 26 años, por lo que tiene entendido Breaden Hale era mayor que ella, pero a Breaden la trataban con menos formalidad que a la Martin.
— La verdad este lugar me da miedo. — Dice Kira, que estaba en los puestos de atrás del auto rentado, hoy era un diferente también.
Cuando el chico cazador llego a la casa Lahey junto con Carla para recoger a Sean de verdad no pensó que se encontraría en una misión con Lydia Martin y Kira Yukimura, la verdad es que solo había ido para saludar a Alison ya que ese día no la había visto para nada, pero cuando llego no la encontró, Lydia le dijo que se fue con Scott a vigilar los alfas, no le dio mucha más información, pero Reed tampoco pidió más, no era su asunto, entonces iba a irse con Carla y Sean de vuelta a la mansión Argent, cuando oyó la discusión entre Lydia y Kira sobre una misión peligrosa, ellas no eran exactamente sus amigas pero si lo eran de Allison, y creía apropiado no dejarlas ir solas, en especial porque Lydia aún estaba débil y parecía que el medicamento había adormilado sus poderes según Deaton, Isaac no podía ir porque Lydia le ordeno que fuera al aeropuerto por una tal Marin, la media hermana de Alan Deaton, que a propósito Gerard estaba buscando con desesperación, jamás esperaría encontrarlo en el hospital central, sería muy obvio, aun así sabía que Allison pasaba de vez en cuando para asegurarse que estuviera bien el doctor.
Lydia al principio no parecía confiar en él, nadie de esa manada confiaba en él, lo entendía, aun así las convenció diciendo que él tenía auto y podría llevarlas más rápido, fue cuando noto que Lydia le convenía ir y regresar rápido ya que no quería que Malia supiera de su escapada, dijo que no quería preocuparla, últimamente había estado muy sobreprotectora con ella, y bueno, así de fácil fue parte del equipo de las chicas y le dejaron ir con ellas.
— Estoy de acuerdo con Kira. — Dice él, mirando a la banshee, estaban en la entrada de una casa en ruinas, afueras del pueblo, de hecho hace unos kilómetros atrás que habían pasado el letrero de bienvenida de Beacon Hills. — Me siento extraño estando aquí. — Se mueve en su asiento, un sentimiento alarmante se instala en su estómago.
Lydia sonríe ante los incomodos sentimientos de Kira y él. — Entonces estamos en el lugar correcto. — Mira hacia su ventana, que estaba dando justamente a las ruinas. — Están bien que sientan miedo, eso significa que una bruja ha hechizado el lugar para que se alejen visitas no deseadas. —
Luego de saber eso trata de calmarse, no le gustaba sentir miedo, gracias a su entrenamiento había logrado controlar el miedo, para no sentirlo nunca más, esto rompía su entrenamiento, sin importar que se trataba de un hechizo ni nada de esas cosas, no era justo y punto.
— ¿Quién nos quiere lejos? — Pregunta Kira, estaba jugando nerviosamente con su cinturón.
— No a nosotros. — Responde Lydia. — A Adina. — No da más explicación, sale del auto aun con una pequeña cojera que tenía desde el ataque del hada oscura, se había fracturado el tobillo cuando trataba defenderse de Adina, eso dijo ella.
Reed y Kira salen enseguida para seguirla, él no duda en agarrar su arco y carcaj antes, sabían que se meterían en problemas con Allison y Malia si no cuidaban a la impulsiva y nada temerosa banshee, era como si no le temiera a nada, ni siquiera el hechizo parece afectarle a como ellos sí lo hizo y aun les afectaba, cuando más se acercaban a las ruinas más miedo se instalaban en ellos, pero no en Lydia, claro que no.
¿Tal vez era eso porque casi muere apenas hace unas semanas atrás? Dicen que cosas como esas te cambian.
— ¿Cómo supiste de este lugar? No, una mejor pregunta; ¿Por qué crees que Olga está aquí? — Vuelve a preguntar Yukimura, parecía ser muy curiosa, o tal vez trataba de ignorar el miedo distrayéndose en conversación.
Lydia, aun caminando a las ruinas, mueve su cabeza de un lado a otro, como decidiendo si decirles o no, al final opta por decirles ya que dice; — Bueno…—
….
"Lydia respira hondo y se apoya en el lavamanos del baño de Kira, hace unas horas había salido del hospital, decía que estaba bien, no quería preocupar a sus amigas ni a Scott, pero la verdad aun le dolía donde Allison la mordió, y le estresaba que ninguno de la manada aun no hubiera encontrado a Madame Olga, sabía que ella estaba viva, debía estarlo, porque solo Madame Olga pudo haber ayudado a Allison para salvarla en esa extraña llamada.
Solo Olga la llamaba en ese entonces cuando sus amigas la odiaban.
La verdad es que también se sentía un tanto culpable, si fue Olga quien ayudo a Allison, eso significa que no la traiciono, pero que Lydia le metió en problemas con la loca de Adina, Olga nunca quiso meterse en una guerra, solo ayudo a Lydia porque la verdad no le había dado más opciones, nunca estuvo en un bando, pero hacia lo mejor para ella, no merecía morir y mucho menos en manos de Adina Parker.
Para tratar de despejarse se hecha agua fría en la cara, se siente bien por un momento, vuelve a enderezarse, buscando algo con que sacarse el rostro, cuando algo extraño llamo su atención, en el espejo ya no podía ver su maltratado reflejo, ahora había una carretera que estaba vacía, y a un lado había las ruinas de una casa bastante grande, en su mente le parecía conocida esas ruinas, pero no logra reconocerlas, estira su mano, esperando que el espejo sea algún portal o algo así, pero antes de que pudiera tocarlo la imagen desapareció y su reflejos volvió.
¿Eso acaso era una alucinación por todo el medicamento que tomaba? Pues no lo creía, por eso cuando salió del baño fue enseguida a investigar de ruinas en Beacon Hills, porque por algo debía empezar, no quiso decirle nada a sus amigas por ahora, si encontraba algo entonces lo haría, lo había prometido y aprendió de sus errores de verdad."
….
— ¿Y porque no le dijiste nada de eso a Malia? — Pregunta Kira, luego de la historia de la banshee en el baño.
— Lo siento, no se mucho de banshee ya que no las matamos. — Dice Reed, interrumpiendo la chica asiática. — Pero esto es extraño, ¿y si es una trampa de Adina? —
Lydia niega con la cabeza, sin detener su caminata. — Solo las brujas se comunican por espejos, no las hadas. —
— Estoy de acuerdo con Reed. ¿Y si Olga de verdad es una traidora? — Dice Kira.
La banshee gira para enfrentarlos porque ellos iban unos pasos atrás, se detienen abruptamente sorprendidos con el rápido movimiento de la aún bastante maltratada banshee, pero lucia más fuerte y sana que hace dos días, cuando salió del hospital.
— Voy a responder vuestras preguntas ahora, porque cuando entremos tienen que mantenerse callados, muy callados, ¿entendido? —
Reed mira a Kira. — ¿Es siempre así de intimidante? —
Kira lo mira a él. — Es peor a veces. —
Lydia pone los ojos en blanco. — Miren, descubrí este lugar hace poco y le iba a decir a Malia mañana, no hoy porque es el cumpleaños de su hija, pero como paso todo eso de la discusión preferí adelantar los planes, necesitamos a la bruja si queremos deshacernos de las Erinias que puedo sentirlas cada vez más cerca, como sea le dije a Allison, ella está informada de esta salida, ¿eso los hace sentir mejor? — La banshee lo mira a él en esa última parte.
— Como sea no pienso dejar mi arco. — Aprieta la cuerda sobre su hombro.
Lydia no le dice nada, ahora mira a Kira. — Olga no puede ser una traidora, porque traiciono primero a Adina, no es un agente doble ni nada de eso. — Vuelve a girar para retomar el camino hacia las ruinas extrañas.
— ¿Y si es como un súper agente triple, eh, sabelotodo? — Bromea Reed, normalmente no lo hace pero sentía que debía aligerar el ambiente incluso si no era bueno con eso, además que no podía permitir que una werecreature diera la última palabra.
Siendo sincero le agradaba Lydia y su ser mandón, eran parecidos en ciertos punto, como que ambos les gustan estar en control. Esa mini conversación ayudo para distraerlo del miedo.
Lydia ni se molesta en responder, pero Kira se ríe por lo bajo, también le agradaba la chica kitsune, debería investigar un poco sobre su especie, los kitsunes son muy pocos habituales en América.
….
Alyssa se siente rara cuando llegan en un pequeño pueblo llamado Beacon Hills, sigue a su tutora en silencio, arrastrando su maleta detrás de ella, estaba cansada, no pudo dormir nada y sentía mucho frio, aunque en realidad no era un día helada en el pueblo.
Deben ser los nervios.
Marin le ha estado diciendo muchas cosas los últimos días, preparándola para enfrentar lo que podría encontraría en Beacon Hills, como posiblemente una media hermana alfa, una madre psicópata y asesina, que además mato el que podría ser su padre biológico, un padre que no sabe de sus existencia, y muchas otras cosas confusas, lo único que era seguro según Marin es que han llegado a Beacon Hills para dos cosas, aprender a controlar sus poderes y ayudar a salvar a su media hermana, Marin no le ha querido decir el nombre, solo que lo mejor sería que supiera todo cuando la viera frente a frente, y pues sí, eso la tenía nerviosa, desde los trece años ha estado sola y siempre pensó que no tenía familiares vivos, y ahora venía esto, era mucho para ella.
¿Su hermana la podría querer? No lo sabe, pero ella quería ayudar a salvarla, se sentía como lo correcto y Marin le enseño siempre hacer lo correcto, aunque eso no fuera bueno para ti mismo, ahora entendía porque la educo de esa forma, temía que en algún momento se volviera tan malvada y loca que su madre biológica.
— Entonces. — Camina a la par que su tutora. — Vamos a un hotel o…—
La mujer estaba haciendo algo en su celular mientras caminaba, sin temor de que tropezara con algo o alguien. — Primero debemos ir con mi hermano. —
— Bueno. — Responde. — ¿Y cuándo veré a las herederas? —
— Pronto. — Es todo lo que dice Marin.
— Odio cuando te pones en plan misterioso. — Dice entre dientes la rubia, su tutora parece que no la escucho.
En ese momento un chico se acerca a ellas, parece que reconoció enseguida a Marin, y le da una mirada a Alyssa que la incómoda mucho, Marin alza la mirada notando la presencia de él, quien es frio y cortante cuando habla. — Lydia me ordeno llevarlas hasta Deaton. —
— ¿Ya todos saben sobre Alyssa? — Pregunta Marin, tampoco saluda ni la presenta, era casi como si Alyssa no estuviera presente.
— Si, y la están esperando para pasado mañana. — Responde el chico.
Marin frunce el ceño, lucia muy seria, incluso más de lo habitual, Alyssa mira a su alrededor en el aeropuerto, sintiéndose muy incómoda. — ¿Pasado mañana? Se supone que era mañana. —
— Han pasado cosas hoy con los alfas, Lydia no cree prudente que las herederas se conozcan de esta forma. —
Marin suspira, irritada ahora. — De acuerdo, lo entiendo Isaac, pero tienes que decirles que no aceptaremos más retrasos, este lugar no es seguro para ninguno de mi familia en estos momentos, menos para Alyssa. —
Aquello no sonaba nada bien, pero tampoco era nada nuevo, Marin le dijo hace meses que debían ir a América porque su madre biológica estaba sospechando que ella estaba viva y quería matarla, la prioridad en ese momento fue mantenerla escondida, ahora la prioridad es salvar a las herederas para que no empiece una guerra que podría acabar muy mal.
….
Cuando Reed le dijo que oyó una conversación extraña de Gerard con Adina, Dacre no le creyó enseguida, pero luego pensó y se dio cuenta que era Gerard Argent, el hombre que le ordeno a Chris de matar a su esposa, Victoria, luego de que Peter la mordiera y se llevara a Allison, solo porque el código decía que un cazador no podría ser un werewolf, Gerard les ordenaba seguir las reglas del código, pero él no las seguía exactamente cuando hizo equipo con una hada y oscura además.
Dacre ahora debía ir con Kate y decirle que estaba en peligro, toda su familia estaba en peligro, Gerard quería a Sean, a un niño pequeño para criarlo peor de lo que pudo haber sido con Chris y Kate, amaba a su esposa, pero ella definitivamente no era perfecta, y eso ocasiono problemas en el pasado, como sea ahora debían trabajar en equipo para cuidar a su hijo, y Allison, eso supone.
Estaba conduciendo hacia la mansión, pero no sabía si Kate estaba ahí, Sean había ido a terminar un jugar con un amigo ese día, un tal Will, ya lo habían investigado y si era humano por completo, por eso lo dejaban ir bastante seguido con el niño, y por suerte tanto Carla como Reed se ofrecen a llevarlo todo el tiempo, a Kate y él le gustaban que su hijo tuviera una vida normal, aún era pequeño para ser entrenado, Sean sabia defenderse, pero no aun sabia como matar, eso era bueno, los hacían sentir como buenos padres, los niños no matan.
Le dice a la máquina del auto que llame a su esposa, para su mala suerte no responde y no le queda más opción que dejarle un mensaje.
— Hey cariño, perdón por la tardanza, tenía que hacer algo importante que hacer, pero ya estoy de camino, ha pasado algo, necesitamos hablar, por eso espero que estés en la mansión… Y oye, no olvides que te amo, lamento por la discusión de esta mañana, solo quiero tu protección y la de nuestro hijo, no lo olvides, te amo. — Y con eso termina el mensaje.
En la mañana había tenido una discusión con Kate porque ella iba a dejar que Gerard empezara a entrenar a Sean, nunca antes quiso que Sean entrenara, ambos estaban de acuerdo que solo era un niño de 11 años, pero ahora con la llegada de Gerard pareció cambiar de opinión, ese hombre sabia como meterse en la cabeza de Kate y con lo que ahora sabia eso le preocupaba mucho.
El semáforo da a rojo, él detiene el auto, la carretera estaba vacía, hasta que otro auto se detiene justo a su lado, obviamente no le da importancia, el semáforo de nuevo es verde, arranca el auto con normalidad, grave error, porque el otro auto golpea el suyo, cuando mira hacia el piloto del auto enemigo se sorprende mucho al ver a Adina con una sonrisa malvada en los labios.
— Jo…— No termina de hablar porque Adina vuelve a golpearlo, su auto resbala pero él logra estabilizarlo de nuevo.
Acelera lo más que puede, y trata de sacar su arma escondida del asiento, pero se atora, Adina vuelve hacerse a su lado, por la ventana la ve mandarle un beso, luego le guiña el ojo antes de chasquear sus dedos, todo eso sin ver ninguna sola vez la carretera.
— ¡No! — Grita justo a la vez que la llanta trasera de su carro explota y se desvía de la carretera.
Vueltas, golpes, fuego, una risa malvada, es todo lo que recuerda antes de no ser nada.
….
La rueda de la fortuna se detiene en lo más alto, Stiles observa a su hija, en la mitad de ellos, sonriendo y observando la ciudad con alegría, ahora mira a Malia, su chica tan hermosa como siempre, también sonreía y le ponía atención a Millie señalando a los juegos que quería ir luego de bajar, ellas eran felices y mentiría si dijera que él no lo era, era la primera vez que pasaba el día con ellas divirtiéndose, había estado en la montaña rusa, los carros chocones, entre muchas otras atracciones, ya estaba anocheciendo pero Millie aún no se veía nada cansada.
Stiles tampoco quería que este momento acabara, cuando volvieran a casa Malia y él, tendrían que hablar de algo muy importante, la verdad es que aún estaba dolido por lo que Malia le hizo, jamás pensó que ella haría algo tan cruel luego de lo que tuvieron que pasar con Millie, pero, muy en el fondo había una pregunta en su cabeza; ¿Qué habría hecho él si hubiera visto a Malia besarse con otro? Nunca la lastimaría, eso era seguro, odia hacer sentir mal a su mate, pero probablemente tampoco hubiera dejado que ella explicara todo, ambos eran impulsivos, solo que Malia un poco más que él.
— Mamá. — Llama Millie, interrumpiendo sus pensamientos.
— ¿Si? — Responde Malia, viéndola.
— ¿Qué nombre me habías puesto tú? —
Malia mira a Stiles, ambos confundidos por la pregunta de su hija, luego de nuevo mira a la pequeña que tenía enormes ojos curiosos. — Hum, Celestine Marie Ta…— Se interrumpe a sí misma. — Stilinski Hale. ¿Por qué? —
— Mi segundo nombre es Celestine por mi tío Jackson. — Millie mueve las piernas en el aire, la rueda aún no se mueve, mira a Stiles y luego a Malia de nuevo. — ¿Puedo usar vuestro apellidos? — Pregunta inocencia. — Quiero aun usar el nombre que mamá Kira me dio, pero me gustaría usar el apellido de ustedes, creo que así podría ser la hija de todos. —
— Millie eres nuestra hija sin importar que no llevas nuestros apellidos o el nombre que te dimos. — Dice Stiles, acariciando la cabellera castaña de la niña.
— Pero cuando tengan más hijos, mis hermanos tendrán otros apellidos, quiero que estemos igual toda la familia. —
Malia se ríe. — Lo siento lobito pero no estoy segura de querer tener más hijos. —
La rueda por fin vuelve a moverse, Stiles mira a su mate. — La tercera es la vencida. — Malia lo mira luego que dice eso, él enarca una ceja, era una clara referencia de que, si sobrevivían, tal vez al tercer bebé sí podrían tenerlo juntos, como una familia, criarlo sin mentiras, y sin engaños de muerte nunca más.
— ¿No quieres divorciarte de mí? —Pregunta Malia, parecía sorprendida, probablemente todo este tiempo ha estado pensando que por lo que paso horas atrás su relación había terminado, la verdad es que él nunca pensaba dejarla ir, la ama, nada podría cambiar eso ni romper su conexión de mates, aunque ella deberá darse cuenta de que hizo mal en jugar con la vida de su bebé.
— Eres mía, jamás dejaras de serlo. — Es todo lo que responde él.
Malia iba a decir algo, pero Millie se adelanta con una pregunta; — ¿Estáis casados? — Stiles le asiente a su hija. — ¡Pero entonces porque no viven ni siquiera en la misma casa, y tampoco tienen anillos! — Lo mira a él con seriedad. — ¿Y porque besaste a Lydia, papá? — Se cruza de brazos, haciendo un puchero molesto.
Tanto a Malia como a él le parece sumamente adorable, pero Stiles no quería que su hija estuviera molesta con él, incluso temía que creyera él era un infiel, por eso contesta lo que creía era lo mejor para todos en ese momento.
— ¿De verdad quieres un hermanito? — Pregunta, justo cuando la rueda se detiene para que ellos se bajen, los ojos de Millie brillan mirándolo, él le da una sonrisa, ignorando la mirada preocupada de Malia. — Entonces vamos a casa, lobito, tenemos algo que decirte. —
….
Lydia pasa la mano hacia adelante, siente la mirada extrañada de Reed y Kira en su espalda, pero los ignora, su mano desaparece cuando toca la pared, como había sospechado no era una pared real, solo una fachada.
— Lydia, no…—
Ignora lo que sea que le iba a decir Kira, pasa el portal por completo, siente como si la succionaran por un segundo, se tambalea momentáneamente, pero nada de eso le importa ya que la visión adelante le era sumamente interesante, camina acercándose a la lujosa sala llena de espejos, un escondite perfecto para una bruja, Olga podría controlar a todos desde aquí, asegurarse que nadie la encuentre si no quiere.
— Bonito lugar. — Le dice al respaldo de una silla blanca giratoria, que daba con el espejo más grande del lugar y que además estaba mostrando la entrada de las ruinas. — Pero esto es como un laberinto, debiste darme algo más concreto para encontrarte más rápido. — La silla gira y Lydia sonríe cuando mira a Madame Olga a los ojos, eso la hace sentir mucho mejor, nada más de culpa por fin.
— ¿Desde cuándo no te gusta el trabajo duro? — Dice Olga, poniéndose en pie, ya no tenía el enorme turbante en la cabeza, ni usaba los vestidos llamativos de seda, ahora por fin parecía una anciana normal, con un vestido largo marrón de cuadros, dejando al descubierto su canoso cabello.
— Desde que casi muero, eso te cambia. —
— Dímelo a mí. — Olga sonríe de lado.
En ese momento Kira pasa por la puerta secreta, o portal, como sea, aterriza muy mal, casi cae, pero entonces Reed también pasa el portal y ayuda a Kira en mantener el equilibrio agarrándola por la cintura.
— Gracias. — Le dice la chica asiática cuando ya por fin se puede mantener por si sola.
— No hay de qué. — Responde Reed, luego mira a la banshee con seriedad. — La próxima vez por favor déjame a mí saltar al abismo antes, soy un cazador de pruebas. — Ese era el término para los cazadores que se encargaban de experimentar con cosas sobrenaturales que no estuvieran en el bestiario, también le decían "los temerarios", Lydia solo los veía como los de carne de cañón.
— Lydia, no debiste traer a tantos aquí. — Le dice Olga, acercándose a ella. — Solo te necesitaba a ti. —
— Luego que le dije la verdad a Malia ella me desterró, para que me regresara a la manada me hizo prometer jamás volver a hacer algo sola, mentir, ni ocultarle cosas a la manada. — Explica la banshee. — Desde entonces no puedo hacer nada sola, es irritante pero ya me estoy acostumbrando. — Se encoje de hombros con indiferencia.
Kira se acerca a ella y le susurra tímidamente. — ¿Ella es Olga? —
Lydia asiente. — Si, lo es. — La banshee mira a la anciana. — ¿Sabes de la llegada de Alyssa? ¿Por eso te has contactado conmigo? —
— Tengo un problema, Lydia, no puedo salir de este lugar sin que Adina detecte mi magia. — Explica la bruja, Lydia mira a su alrededor, era un lugar pequeño, estar encerrada ahí le volvería loca. — Debes traer a Alyssa y las demás aquí. —
— No creo que quepamos siquiera…—
— Hay más salas conjuntas, no te preocupes, mientras estabas en cuidados yo estaba preparando la poción, y tengo esto. — Saca un frasquito con un líquido morado en el interior del bolsillo de su vestido, se lo entrega a la banshee. — Poción curativa, te quitara las cicatrices y te hará sentir mucho mejor. —
Lydia iba a beberla pero Reed la agarra dela muñeca impidiéndoselo, la banshee lo mira un tanto molesta, él le da una mirada seria. — ¿Vas a beberlo por mí? — Le pregunta ella.
— Las brujas son engañosas, no debes confiar tan fácil en ellas. — Responde Reed.
Lydia aparta la mano de él educadamente. — Oye, gracias por preocuparte, pero confió en Olga así que está bien. — Reed parece dudoso, pero da un atrás y Lydia finalmente toma la poción, es de un sabor amargo pero enseguida siente su cuerpo más fuerte, un cosquilleo agradable, se quita el vendaje de la muñeca, ya no estaba la marca de la mordida de Allison, se siente mucho mejor ahora, lista para la batalla que se avecinaba. — Gracias. — Le da el frasco vacío a la bruja.
— No me agradezcas. — Dice la bruja. — Y lo siento por esto. — Lydia solo logra fruncir el ceño antes de que Olga chasquee los dedos y de que los espejos salgan enormes soldados de piedra, se parecían a las estatuas que habían visto por todas las ruinas, pero ahora con vida.
Kira saca su katana cinturón, mientras que Reed alza el arco con tres flechas apuntando a Olga, la bruja es rápida y agarra a Lydia del brazo pasándola adelanta, así la usaba como escudo. — ¡Si me disparas la matare! — Le grita la bruja a Reed.
— ¡¿Qué pasa contigo, Olga?! — Lydia trata de zafarse, la bruja aprieta el agarre sobre su cuello.
— Suéltala. — Dice Reed, aun apuntando a Olga con las tres flechas perfectamente en posición.
— Lo siento pero la necesito. — Da unos pasos atrás aun con Lydia. — ¡Guardianes ataquen! — Las estatuas alzan sus espadas de piedra en alto antes de correr hacia sus compañeros, Reed no ve más opción que dispárale a las estatuas, perdiendo de vista a la banshee.
Lydia trata de luchar con la anciana, Olga entonces obliga que la vea a los ojos, la hipnotiza y le manda que salte al espejo más grande, el que mostraba una especie de mazmorras, la banshee no quiere pero entra en el espejo, de nuevo siente ser succionada, y un brillo la deja ciega momentáneamente.
Oficialmente odiaba los portales.
….
Adina le entrega las llaves del auto a Gerard. — Fue un trabajo muy fácil. —
— Ese era la idea, ¿no? — Gerard guarda las llaves en el bolsillo de su pantalón.
— La verdad creo que somos muy suertudos, Argent, hoy mientras seguía a Dacre vi como tuvo una cita clandestina con Natalie Martin. —
— ¿Él…?—
Adina asiente. — Así es, parecía que sospechaba algo de ti, o tal vez de nosotros, no podía acercarme o Natalie me hubiera notado. —
— Como sea Dacre ahora no es un problema, ¿Natalie lo es? —
— No, esa mujer ni tiene la mitad del poder de Lydia, ni siquiera pudo prevenir la muerte de Dacre cuando acababa de verlo. —
El celular de Gerard suena, lo saca de su bolsillo y mira el nombre en pantalla con una sonrisa. El parque donde se encontraban estaba vacío, el sol se ponía en el horizonte, el pueblo estaba en calma total, esa calma no dudaría mucho en tan solo unos cuantos días.
Gerard habla. — Kate me está llamando, supongo que ya sabe lo del accidente. — Alza la mira para verla. — ¿Segura que hiciste que pareciera un ataque de werewolf? —
— Claro, te aseguro que fue un trabajo hecho como lo haría Peter Hale, y solo Malia podría heredar algo así. —
El viejo cazador se pone en pie, dejando a Adina sola en la fría banca. — Te llamare para la siguiente faceta. —
Adina sonríe. — Sabes que estaré esperando ansiosa por toda esa diversión. —
….
Lydia cae sobre sus rodillas de nuevo. — ¡No puedo hacerlo! — Grita con frustración.
— Quiero seguir viviendo. — Dice Olga con calma. — Ahora necesito que te concentres o entonces tendré que hacerlo, Lydia, tendré que entregarte a Adina. —
— No me siento bien. — Dice la banshee alzando el rostro, era verdad. — Siento que alguien murió, o está muriendo... — Ya conocía muy bien ese nudo en la garganta, aunque aún no ha gritado.
— Usa eso de motivación. — Lydia mira mal a la bruja, esta se muestra inexpresiva. — Bien, entonces usa esto de motivación. — Hace aparecer un espejo en la mugrienta pared de las mazmorras, en él se ven las imágenes de Kira y Reed peleando con los guerreros de piedra.
La banshee se pone en pie, sorprendida. — No puedes hacerlo, son inocentes. —
— En una guerra… Todo se vale. — Olga mueve su mano, que brilla a morado, Lydia mira el espejo en la pared, los guerreros que hasta ese momento solo habían estado en ataque defensivos, ahora se vuelven agresivos, Kira cae al suelo cuando uno de los cuatro guerreros de piedra la golpea en las costillas, Reed se acerca y la defiende, pero las armas de ellos no resistirán mucho tiempo más con esas cosas de piedra pura.
Lydia empieza a entrar en pánico, debía hacer algo ahora, todo esto si había sido una trampa de Olga, debió haberle hecho caso a Reed… Aunque Olga solo quería ayudarla, de una forma retorcida, sin duda, pero tenía razón en que esto no sería nada en comparación en lo que podía hacer Adina, tenía que concentrarse y encontrar la manera de que sus poderes volvieran.
— Solo un grito, Lydia, dame un grito y todo esto acabara. — Le había dicho Olga cuando aterrizaron en las mazmorras.
Antes Lydia podía romper puertas con su grito, pero desde su estancia en Eichen House, ese poder había desaparecido, simplemente pasó, ella no lo había notado hasta el ataque de Adina, cuando trato de defenderse y su grito no salió, el hada oscura debió saber eso y utilizarlo para matarla, es algo con mucho sentido, Adina tenía a su disposición dar órdenes en Eichen House por ser la mano derecha de Peter, entonces tal vez las torturas e inyecciones de cosas extrañas venían de ella y no de su anterior alfa como pensaba en un inicio.
No es momento para pensar eso. Le dice las voces en su cabeza. No puedes poner en peligro a otro. ¿A otro? ¿Qué querían decir con eso? ¡Tienes que salvarlo! Le gritan con fuerzas.
Se agarra la cabeza con fuerza, era mucho que procesar en ese momento, y ese sentimiento de que alguien estaba muriendo, sabía que no era Malia, Allison u otro de la manada, pero aun sentía que era alguien cercano a ella.
— ¡Lydia concéntrate, los guerreros acabaran con ellos, sálvalos! — Le grita Olga.
— ¡¿Cómo?! — Se acerca molesta y agarra a la bruja dura por los hombros. — ¡Detén esto, no puedo gritar a menos que alguien muera! — Y alguien lo estaba haciendo, pero aquel grito no sería tan fuerte como para salvar a Kira y Reed, eso lo sabía de antelación.
Olga la aleja. — Necesitas concentrarte en controlar tus emociones, una banshee es fuerte cuando controla todo a su alrededor, eso significa también controlarse a si misma. — Le explica con calma la bruja, aquella bruja que en ese momento Lydia empezar a odiar. — Si una muerte no le afecta entonces tampoco sus inseguridades podrá. —
— No puedo… No puedo…— Repite sintiendo sus ojos llenarse de lágrimas por la frustración, trata de no ver el espejo para ver a ellos siendo lastimados por seres de piedra.
Las voces siguen diciéndole muchas cosas confusas, trata de respirar hondo, Olga le dijo que todo esto era para ayudarla, pero matar a Reed y Kira no era de mucha ayuda en realidad, y estaba esa persona muriendo, podía sentir como le quedaba menos aire en los pulmones.
— Eres fuerte Lydia, has hecho mucho tu sola, también has perdido, ¿dejaras que Adina gane? —
Adina, todo esto era culpa de Adina, siempre le fue, desde hace más de ocho años, manipulándolos para odiarse entre ellos, hacerse daño, Olga estaba haciendo lo mismo en parte, Lydia alza la mirada molesta, esa bruja la había traído hasta este horrible lugar solo para torturarla mentalmente, ya había sufrido demasiado por eso no iba hacerlo más, así que respira hondo, alza sus manos y grita, lo hace tan fuerte que ondas de poder pasan, Olga alza las manos también, se forma delante de la vieja una especie de escudo transparente, pero Lydia sigue gritando, el escudo se rompe, el grito empuja a Olga hasta una pared, terminando en el suelo, es entonces cuando Lydia se detiene, nota que el espejo se había roto, tal vez había gritado con más fuerza de la necesaria.
Lo peor es que no todo ha terminado, las voces le dicen que él murió, no tiene ni idea de quien hablan, vuelve a gritar, esta vez no tan fuerte y acaba pronto también, respira hondo cuando por fin siente su cuerpo de nuevo en calma, y esta vez también vivo, suena extraño, pero ahora que su grito había vuelto se sentía bien.
— Entonces de verdad alguien estaba muriendo. — Dice Olga poniéndose en pie, sin ninguna sola herida. — Pensé que solo lo decías para no hacer la tarea. —
— Esto no ha sido nada divertido. —
Olga chasquea los dedos, entre los fragmentos del espejo roto logra ver que los guerreros de piedra se habían detenido, aun así Lydia sigue mirando molesta a la bruja.
— El mundo mágico funciona extraño Lydia, solo en un momento como este tus poderes deberían volver a despertar. Lo siento, ¿vale? Pero creo que te has dado cuenta desde hace mucho que estoy de tu lado. —
— ¿Cómo sabrías que vendría con ellos? —
Olga niega con la cabeza. — No lo sabía. — Responde con sinceridad. — La Lydia que conozco hubiera venido sola, entonces tenía pensando hacerte luchar a ti con los guerreros, pero como viniste con ellos hiciste que no te ganaras ningún golpe. —
— Que suerte la mía. — Dice con sarcasmo. — Mejor llévame con ellos de nuevo, este lugar apesta. —
Olga ríe, mueve la mano y el portal enrome se vuelve abrir, Lydia pasa primero por él, alistándose para toda una nueva discusión con Reed, por culpa de la misma Olga ahora ellos no confiaran en ella tan fácilmente, solo Lydia ponía entender que lo que hizo, aun estando mal, era lo mejor para la causa, pero si, también estaba un tanto enojada aun con Olga por haberlos puesto en peligro cuando ellos solo han venido a acompañarla.
— ¡Lydia! — Grita Kira cuando la ve y acercándose aun con katana en mano.
La chica asiática parecía estar bien, aunque tenía una mano encima de un corte en su vientre, estaba sangrando muy poco en realidad, por lo que solo era un roce en la piel. Reed también se acerca, bajando el arco y con una mirada aliviada al verla bien, tenía un labio roto y un también un corte en la frente, parecía ser un poco más profundo que la herida de Kira.
— Lo siento. — Dice la banshee. — No debí traerlos aquí, Olga se aprovechó de eso. — La mencionada sale por el portal, Reed la apunta en seguida, incluso Kira alza la katana preparada a atacar, Lydia se odia al decir esto pero no le queda de más; — Chicos, ella solo estaba tratando de ayudarme. —
— ¿Tratando de matarnos? — Dice molesta Kira, estaba pálida, muy pálida.
¿Qué tienes en contra de los bebés? Le pregunta una voz en la cabeza.
Lydia frunce el ceño y habla en voz alta para ella misma. — ¿Qué…? — No podía ser, gira para ver a Kira, quien la miraba muy extrañada.
— Me disculpo por eso, pero para las banshees el miedo es gasolina, no las detiene, las despierta, hacerle creer que estaban en peligro era lo mejor para despertarla. — Explica con calma la bruja.
Reed aun no baja el arco, pero Kira si baja la katana, estaba cansada, entonces se da cuenta que lo que decía las voces no estaba en lo incorrecto, la culpa vuelve a llenarle el estómago en un sentimientos desagradable.
— Tú estáis embarazada. — Dice despacio, muy lentamente, pero todos los oyen, Kira luce sorprendida, no lo sabía, baja la mano de la herida en su vientre y su boca se abre. — Odio ser una puebla de embarazo andante. — Se queja, ella no quería dar estas noticias y menos de la forma en que lo hacía, pero de verdad las mujeres de la manada deberían aprender a no embarazarse en los momentos menos oportunos, o al menos de tener sexo seguro, no era tan difícil.
En serio; ¿Qué tienes en contra de los bebés? Vuelven a preguntar las voces, ella no tiene una respuesta que dar.
….
Reed estaciona el auto en la calle de Lahey, estaba agotado, un día de pesadilla, y además cuando llegara a la mansión tendría que explicar lo que le paso en la cara, aun no tenía ninguna mentira convincente, se restriega los ojos con las manos, tratando de despertarse, fue un viaje largo y una batalla difícil, y lo peor es que solo fue un cebo para werecreatures, cuando mira a su alrededor nota que no estaban los autos de Scott ni el de Stiles, solo el de Isaac adentro de la cochera, increíblemente eran los primeros en llegar del resto.
Mueve la cabeza para mirar a Lydia en el puesto de copiloto, estaba dormida, en los puestos de atrás también Kira dormía, la chica asiática entro en negación luego de la noticia de su embrazo, dijo que era imposible ya que solo ha estado con Isaac una sola vez (Demasiada información para Reed) luego que él le pidiera matrimonio, Lydia le dijo que para hacer bebés no se necesitaba mucho más, la siguiente etapa fue preocupación, había recibido muchos golpes de los seres de piedra y temía que eso le hubiera hecho daño al bebé, Lydia le dijo que se calmara, irían a mañana a una revisión si quería ya que ese día era muy tarde. Madame Olga se disculpó de nuevo con ellos, en especial con Kira diciendo que no había hecho nada si hubiera sabido lo del embarazo, Reed le dijo que no importaba nada, jamás se debía jugar con las vidas de los demás, pero Lydia lo calmo cuando dijo que necesitaban a Olga para salvar a Allison y Malia, no tenían más opciones, debían soportar a la bruja.
Mueve a la banshee con delicadeza del hombro. — Lydia, hemos llegado. — Ella despierta demasiado rápido, parecía que tenía el sueño ligero. Reed se acerca ahora a Kira y hace lo mismo que con Lydia. — Hemos llegado, Kira. — Tiene que moverla un poco más antes de que despierte por fin.
— Gracias por todo, Reed. — Le dice la asiática cuando esta despierta por completo.
— No fue nada, y espero que todo esté bien en tu embarazo. —
Kira le da una leve sonrisa. — Gracias. — Sale del auto luego de eso, se detiene en la puerta por un segundo para tomar aire, seguramente estaba pensando cómo explicarle a Isaac la sangre en su camisa, o la noticia de su embarazo, como sea entra a la casa no mucho tiempo después.
— Seguro que está feliz por haber llegado antes que Millie, podrá limpiarse y la niña no se preocupara de más. — Dice Lydia antes de girar a verlo. — ¿Estas… Estas bien? —
Él no responde esa pregunta en realidad. — Es curioso, ¿sabes? Toda mi vida he estado rodeado de werecreatures, pero no ha sido hasta este momento que siento conozco en realidad este mundo. —
— ¿Sera porque nunca antes habéis hablado con alguno de nosotros? — Dice Lydia mirándolo a los ojos. — Solo matabas sin preocuparte en conocer sus sentimientos, pero está bien, créeme que te entiendo, rechazar de un momento a otro los ideales con los que creciste es difícil. —
— La descripción de bella e inteligente si se acerca bastante a ti. —
Lydia ríe levemente. — Interesante saber cómo los cazadores me ven. — Se acerca y toca el rostro de él, se sorprende un poco por el contacto repentino, pero no se aleja. — ¿No quieres pasar? Me sentiré menos culpable si me dejas curarte. —
Reed niega. — No me duele, y además, si voy curado sería más extraño y más difícil de explicar. —
— ¿Tienes alguna mentira en mente? — Pregunta la banshee alejando la mano de su rostro. — Otra cosa que debería estar en mi expediente es que soy muy buena mentirosa. —
El cazador sonríe. — Tenía pensado en decir que fue un robo…—
— ¡Oh vamos! — Lo interrumpe. — Eres un cazador, obviamente habrías podido fácil en contra de un ladrón, tengo en mente algo mejor. —
— Muero por oír. —
— Viniste a buscar a Allison para convencerla de volver con ustedes, ella te dijo que no pero insististe, entonces Ally no tuvo más que golpearte para que te fueras, créeme, lo creerán. —
— ¿No dejara eso a Allison con mala reputación? —
— Es imposible que crean algo peor de ella luego de lo que le hizo a su abuelo. —
Reed sonríe un poco, sentía que lo hacía muy seguido ahora. — Vale, gracias, pensare en eso. —
Lydia también sonríe, en ese momento un auto se estaciona enfrente, las luces delanteras les iluminan sus rostros, ambos a la vez giran para ver el auto y se topan con los rostros de Scott y Allison, el alfa era quien conducía, apaga el carro y las luces ya no les dan más a ellos. Allison es la primera en bajarse, Reed desata su cinturón de seguridad y también sale a la par que Lydia, Allison se acerca rápido a él cuando nota las heridas en su rostro, mostrándose preocupada.
— ¿Reed, estas bien? — Pregunta la beta agarrándolo del rostro y lo mueve de un lado a otro para ver con detalle sus heridas.
El chico pasa una mano encima de la ella, deteniéndola y apartándola con educación. — Daño superficial, nada nuevo en este trabajo. — Allison deja su mano a un lado de su cuerpo, Reed no quería en realidad apartarla, pero sentía la mirada de McCall encima de él, haciéndola sentir incómodo. — ¿Cómo estuvo tu misión? —
— Nada divertida a comparación de la tuya. — Responde Allison dándole una mirada rápida a Lydia, que se había acercado a la entrada de la casa de Breaden. — ¿Qué fue lo que paso? —
— Tengo que irme, Allison, pídele a Lydia o Kira que te cuenten todo, ¿vale? —
La beta asiente con la cabeza como respuesta. — ¿Nos vemos mañana? —
Reed le da una sonrisa. — Claro, y olvide felicitar a Millie por su cumpleaños, cuando la veas le mandas saludos de mi parte. —
Allison sonríe. — Claro. —
….
— ¡Este es el mejor cumpleaños de toda mi vida! — Grita Millie dando saltitos de felicidad. — ¡Tengo dos hermanitos! —
Kira y Malia se miran entre ellas, ninguna de las dos felices de como Millie se enteró de esto, aunque aliviadas de que lo tomara tan bien.
Primero fue la noticia de Kira, Malia estaba entrando a la casa junto con Stiles y Millie, cuando el grito de sorpresa se oye muy fácil para estos werecreatures; — ¿Tendremos un bebé? —
Malia inesperadamente entra a la sala y dice; — ¿Estas embarazada, Kira? Creía que no querías hijos luego de… — Ella se calla cuando Kira la mira intensamente, señal de que no diga más. — Lo siento. — Era mala siendo discreta.
Isaac se muestra confundido. — ¿De que esta habla…?—
Millie corre hacia Kira, una enorme sonrisa adorna su bonita cara, agarra la mano de su mamá adoptiva. — ¿De verdad tendré un hermanito? — Kira, sonriendo incomoda asiente con la cabeza. — ¡Prometo que voy a cuidarlo mucho junto con Myles, mamá! —
Kira mira a Malia. — ¿Se lo habéis dicho? — Parecía sorprendida, seguro pensaba que Malia jamás seria en realidad capaz de decirle la verdad a Millie, y puede ser que tenga razón, ya que la verdad se la dijo Stiles, no ella.
— Stiles ha sido, se lo dijo mientras comíamos pizza camino para acá. — Mira a Stiles, que ahora si estaba muy callado.
Y fue ese el momento donde Millie grito que era su mejor cumpleaños, las chicas agradecían que tuvieran una hija tan inocente y que viera las cosas siempre de la mejor forma, pero sabían que la inocencia de Millie podría ser perjudicial en un mundo como el suyo, por ahora podrían usarlo a su favor, Stiles no le dijo toda la verdad a la niña en realidad, le hizo creer que no le dijeron nada de Myles hasta ahora solo para que estuviera a salvo, Millie de una vez creyó que fue por Adina, y Malia agradeció internamente lo que hizo, ella no podría vivir con el odio de su hija también.
Luego de esa pequeña e incómoda conversación (Al menos para las chicas), Malia fue por Myles a la habitación de su prima.
— ¿Todo esta bien? — Le pregunta Cora, dejándola entrar, Liam estaba en la cama ya con pijama y dándole de comer a Jack.
— No tratamos de matarnos. — Dice para tranquilizarlos, sabía que eso era lo que en realidad se estaban preguntando. — Y Stiles le dijo a Millie sobre Myles, solo que omitiendo que lo hice para lastimarlo a él. —
— Tienes suerte de que te conseguiste un buen idiota. — Le dice Cora con burla.
— Ahora siento que le debo una. —
— Le debes muchas cosas desde hace mucho tiempo. — Le dice Liam en broma, aunque en el fondo todos sabían que era verdad.
Cora alza en brazos a Myles con cuidado, había estado durmiendo en la cuna, se lo pasa a Malia, el bebé se mueve estando a punto de despertar, ella lo mece y él se acomoda en los brazos de su madre, Malia había extrañado mucho tener a su bebé así, ahora que todo esto de la verdad había salido a la luz no tendría que parecer solo la tía de él, como dicen todos los demás de la manada, tenía que ver las cosas positivas de lo que pasaba.
— ¿Dónde esta Stiles? — Pregunta Liam.
— Abajo. — Responde acariciando la cabecita de su bebé. — Quiere despedirse del bebé. —
— ¿No dormirá contigo hoy? — Ahora dice Cora, la werecoyote la mira confundida. — Lia, sabes que somos werewolfs, obviamente oíamos como subía por la ventana cada noche. —
Malia vuelve a ver su bebé dormilón. — Como sea no creo que me perdonara tan fácilmente esta vez. — Dice con pesar. — Ha dicho que soy suya y nunca dejare de serlo, pero eso me suena más a machismo, o tal vez de que no tiene más opción por nuestra conexión de mates. —
— Él te ama sinceramente. — Dice Liam poniéndose en pie, deja a Jack en la cuna y se acerca a Cora, que estaba enfrente de Malia. — Puede estar enojado y decir estupideces por eso, pero te aseguro que nada acabaría el amor que siente por ti. —
— La pregunta es si eso es bueno o malo…—
— ¿Qué? —
Malia niega con la cabeza y sonríe. — No, nada, descansad chicos, y gracias por cuidar a Myles todo este tiempo, ahora dormirá conmigo. —
Cora, un poco dudosa, dice; — De acuerdo. — Antes de que se fuere le pasa la mantita favorita de su hijo.
Malia baja tratando de no pensar más sobre sentimientos de mates, estaba agotada, ya se encargaría de eso mañana, no se puede hacer mucho a las 10 de la noche, cuando baja las escaleras al primero que mira es Stiles, luego a Isaac, ambos se detienen de hablar al notar su presencia, Kira había ido a alistar a Millie para llevarla a la cama, la niña pidió poder dormir esa noche con ella y Myles, Kira y Malia lo permitieron, así que era la primera vez que Malia iba a tener a sus dos hijos en el mismo lugar sin secretos ni mentiras.
Stiles se acerca a ella, pero no le quita el bebé en brazos, acomoda la mantita bajo el mentón de Myles, Malia lo mira, él estaba sonriendo enternecido, ella no puede evitar también sonreír por la escena, Stiles agarra la manito del bebé, y su sonrisa se agranda cuando Myles aprieta los deditos sobre el de él.
— Creo que le agrado. — Dice Stiles feliz.
— Eres su padre. — Le recuerda Malia.
Stiles alza la mirada para verla, pero es solo un momento y parecía ya no molesto, aunque cuando estaban con Millie tampoco parecía estarlo, tal vez solo guardaba la calma cuando estaban sus hijos, Malia solo quería que Stiles volviera a verla como antes, como si ella no fuera una especie de bomba que solo hace desastre a su paso, durante mucho tiempo solo era Stiles quien no la veía de esa forma.
— ¿Pasaras la noche aquí? — Stiles la mira un poco confundido y sorprendido. — La cama es suficientemente grande para los cuatro. —
— Necesitamos hablar. — Le recuerda Stiles.
— Mañana. — Le responde Malia.
Stiles mira a Myles y luego a ella, esto era lo que quería, ambos siempre lo quisieron, tener una familia normal y feliz, porque ellos no pudieron crecer con una, y aun se aman, aunque quisieran muchas veces no hacerlo, aunque se hirieran un millón de veces, siempre volverían al otro, siempre tratarían arreglar su familia, nunca darse por vencidos, y puede ser por eso que Stiles se acerca y deja un beso en sus labios, aceptando la invitación.
Aun así Stiles dice también; — Mañana. —
En toda esa noche Malia no puede sacarse una frase de la cabeza; "La tercera es la vencida." Vale, ella tal vez podría tener más hijos, pero antes de eso definitivamente tendrían que acabar con las Erinias y Adina antes.
