La espalda de Malia duele cuando se topa contras las duras rejas de la celda, pero en ese momento era más animal que humana, por eso se levanta de nuevo y va hacia Stiles, con la clara intención de clavar sus garras en el pecho de él, oh, quería tanto sacar su corazón, ese pecador se lo merecía, él había matado a Peter, lo perdono por estúpida en el pasado, pero ahora no iba hacerlo, iba a vengar el apellido Hale como se merecía.

….

Stiles ruge y ataca de nuevo a Malia, ella estaba fuera de control y él también, ninguno ahora tenía fuerza de voluntad para tratar de detenerse, esta vez no estaba Millie que pudiera evitar lo que se había estado formando el último año, y es que Malia se merecía esto, ella era una asesina, todos los Hale lo son, Stiles había sido un idiota antes al perdonarla por ser la hija del asesino de su madre, pero eso ha cambiado, la venda ya no estaba en sus ojos, iba ser un justiciero.

….

Lydia se acerca a la rubia, haciendo un gran esfuerzo para no tropezar en la lucha de los alfas. — ¿Qué puedes hacer con tus poderes? —

Alyssa, que estaba con los ojos muy abiertos, gira para verla ahora confundida. — ¿Qué? —

— ¿Puedes encerrar a Malia en esa celda? — Señalo la del fondo de lado izquierdo, la que mejor parecía estar.

Alyssa se ve las manos, luego de nuevo a Lydia. — Puedo tratar, pero la verdad no he usado mis poderes, solo dos veces, y eso fue en los partos de las chicas. —

Lastimosamente eso era el mejor que tenía. — Trata. — Corre hacia Allison, la cual había logrado recuperar el libro de hechizos, Lydia lo agarra y le señala a Allison la otra celda, la que quedaba enfrente de la que quería fuera para Malia. — Debes encontrar la forma de encerrar a Stiles, esta vez ellos no van a detenerse hasta que uno esté muerto. — Explica con la mejor calma que pudo.

Entrar en pánico en ese momento era lo peor, debía centrarse y mantener el control de la situación, la verdad es que también se había preparado demasiado para este momento, ahora no podía fallar.

Allison se transforma, un nudo se forma en la garganta de Lydia cuando su amiga se mete en la mitad de la lucha de los alfas, ellos eran tan fuertes. Gira para ver a la rubia. — ¡Alyssa has algo! — Debía hacerlo, Ally era fuerte pero no lo suficiente como para vencer a dos alfas.

Si tan solo Olga hubiera ido con ellos… ¿Es que ella no oía los gritos?

Por ahora la joven bruja alza las manos, al principio no pasa nada, Lydia no puede esperar más, deja el libro donde cree puede estar seguro y va a ayudar a su amiga beta, ahora que su grito había vuelto sentía que podía hacer más cosas que antes, para esto entreno casi toda su adolescencia, proteger a la heredera Hale, Allison la mira acercándose, agarra a Malia de la cintura jalando, la werecoyote quiere atacarla pero parecer contenerse, mientras Lydia se interpone en el camino de Stiles y grita, una barrera se forma y Stiles termina contra una pared, por suerte es dentro de la celda que les convenía, la banshee corre y cierra la puerta, el problema es que no había llave por lo que no puede asegurarla, Stiles empieza a levantarse, aun tratando de atacarla, ella usa toda sus fuerzas para mantener la puerta de rejas oxidadas cerrada, pero sabía que su fuerza contra la de un werewolf era muy inútil.

Se sorprende mucho cuando Alyssa se acerca y la aleja, agarra las rejas de la celda, Stiles está cada vez más cerca, un brillo dorado sale de la mano de la rubia, la unión de la puerta empieza a como derretirse, eso era metal puro, la magia de Alyssa debía ser fuerte, Lydia ahora debía mantenerla vigilada, sería malo que ella se convirtiera en la nueva Adina… Son madre e hija después de todo.

Cuando Stiles llega agarra los barrotes con las garras, empuja, Alyssa se aleja, Stiles no puede abrir la puerta de la celda, la joven bruja había unido los barrotes fundiéndolos, él usa todas sus fuerzas, ambas pueden respirar, momentáneamente, tranquilas, se miran entre ellas, hasta que un grito les recuerdan que aún tenía otro problema fuera de control.

— ¡Lydia! — Era Allison.

Casi olvida que Allison luchaba con Malia, la cual era el doble de fuerte que Stiles, eso era porque Malia había entrenado sus poderes desde los ocho años, Stiles por otro lado solo desde que tiene 16, por suerte Ally y ella tenían el mismo entrenamiento, solo que años más tarde empezaron, Lydia desde que tiene 15 años, y Allison desde los 12, además Malia era una Hale… En pocas palabras luchar contra la werecoyote será una pesadilla.

Aun así debe hacerlo, corre hacia las werecreatures, no está segura si Alyssa la sigue, no tiene tiempo para comprobarlo, es en ese momento que se da cuenta que esa parte de las mazmorras eran mucho más grande de lo que parecía. Malia estaba a punto de romperle un brazo a Allison, Lydia se siente mal con esto pero vuelve a gritar, Malia no sale volando como Stiles (Malia sabia como resistir gritos de banshee por su entrenamiento precisamente), sus oídos sangran pero gira y se enfrenta a la banshee, sus ojos momentáneamente dejan de ser rojos, Lydia no estaba segura que pasa, Malia no trata de atacarla, en vez de eso entierra sus garras en sus muslos, sangre mancha su jean, Allison se pone en pie, acomoda el hueso de su brazo, Lydia deja de gritar, la werecoyote cae al suelo de rodillas, cuando alza la mirada a ella se muestra débil, estaba sudando mucho, apretaba sus colmillos haciendo sangrar levemente sus labios.

Malia estaba tratando de controlarse.

— Sálvalo a él. — Dice la werecoyote, con una voz que hacía sonar que estaba sufriendo mucho. — Lydia no quiero matar a Stiles. — Era una súplica dolorosa.

Lydia no podía aun creer lo que su mejor amiga le estaba pidiendo, Malia Hale estaba ignorando los pedidos de sangre de las Erinias para pedir que salven a Stiles, la coyote sabía que la única que podría hacer algo para impedirlo sería ella, la banshee que ha sido liberada, Malia era lista, sabía que si Lydia no encontraba la forma de salvar a ambos entonces elegiría salvar a la werecoyote, era obvio, han sido amigas desde siempre, por eso que le ha dicho que no puede vivir si Stiles muere, entonces era mejor que lo salvara a él, pero… Pero Lydia no podía hacer algo así.

— Os vamos a salvar a ambos. — Responde la banshee, mostrándose segura, le da una mirada a Allison, que estaba detrás de Malia.

La beta no necesita palabra para saber que debe hacer ahora, golpea a Malia en la cabeza, no muy fuerte, no muy despacio, solo lo suficiente para que terminara inconsciente, cuando Malia ya estaba en el suelo sin hacerse más daño, la cazadora le da una mirada.

— ¿Y ahora qué? — Pregunta la beta.

Lydia quiere llorar en ese momento, pero se contiene, sus amigas contaban con ella, no podía acobardarse, aunque es sincera en su respuesta, porque prometió serlo. — No lo sé. —

….

— Parecen perros rabiosos. — Dice Isaac.

Allison lo mira molesta. — Eres un idiota. —

Isaac se encoje de hombros. — Es la verdad. — Allison no está segura que confirmaba con esas palabras, espera que sea el hecho de que es un idiota.

Paso media hora antes que todos los de la manada logran llegar, y de verdad eran todos, incluso Liam y Cora que debían de cuidar a los niños, Breaden llamo a una niñera para todos los niños, la misma que llamaba para que cuidara Ben Derek antes de que llegara Millie, porque la ex viuda también debía estar presente, todos debían, cuanta más ayuda tenían para controlar a los alfas mejor, al menos eso dijo Lydia, parecía que de verdad había aprendido a nunca más tratar de trabajar por sí sola, Allison estaba muy orgullosa por el cambio de su amiga.

La verdad es que Allison estaba aterrada con todo lo que estaba pasando, Stiles y Malia estaban de vuelta transformados, golpeaban los barrotes de las celdas con sus manos, sus cabezas, estaban llenos de sangre y mucha de ella era de ellos mismo, había momentos en que volvían a ser ellos mismo, muy esporádicos y cortos, en lo que lloraban y pedían salvar al otro sin importar que, incluso Stiles una vez menciono que no importaba que no fueran mates, él la seguía amando igual, solo quería que ella estuviera bien, menciono que los hijos necesitan más una madre que un padre, por otro lado Malia le gritaba a Lydia para que salvara a Stiles sin importar que, ahora no era un momento de calma, ellos estaban trabajando duro buscando una salida de sus celdas, usando sus fuerzas para romper los barrotes, por suerte Olga les hizo algo para que resistieran la fuerza de werewolfs fuera de control.

Toda la manada estaba por todos lados en las mazmorras, Scott, Lydia y Olga en una esquina revisando el libro que Lydia había encontrado, habían traído una mesa vieja para poner el libro, mientras Cora y Liam estaban en otro lado, hablando entre ellos, Cora parecía muy preocupada y Liam trataba de calmarla, eran una linda pareja, pero la verdad Allison se sorprendió mucho cuando se enteró que eran mates, ni siquiera sabía que estaban en una relación y además tenían un hijo, todo pasó muy rápido con esos dos. Breaden por su parte estaba cruzada de brazos y en silencio al lado de Isaac, que estaba al lado de Allison, los tres observando a los alfas.

La tensión estaba en el aire.

— Lydia, si no hacemos algo ahora, ellos terminaran por matarse a sí mismos. — Dice Cora, acercándose a la mesa donde estaba la banshee.

Allison gira para verlos, estaba de acuerdo con la Hale, Stiles y Malia se estaban golpeando mucho con la pared de piedra y los barrotes, la sangre salía a montones, nada estaba luciendo bien, debían hacer algo pronto, lo más pronto posible.

— Malia tiene que leer este párrafo, pero ella no quiere cooperar. — Responde la banshee, señalado a celda de la werecoyote. — Los momentos en los que vuelve a si misma son muy cortos. —

Cora mira a Alyssa, que se mantenía tan callada sentada en el sucio suelo cerca de la salida, Allison incluso había olvidado que estaba presente aun, Lydia le dijo que no se fuera, parece que noto que la bruja rubia era demasiado útil en momentos de presión extrema.

— ¿Por qué no lo intentas vos? — Pregunta Cora hacia la rubia.

Alyssa le mira confundida. — ¿Yo? — Cora asiente, cuando la vio por primera vez en el lugar se sorprendió mucho, pero luego dijo que si tenía un parecido a Malia ahora que le veía con detalle, Allison la verdad no veo nada de Malia o Peter en Alyssa, como sea, parece ser que Cora y la bruja eran amigas desde su tiempo en Londres, por eso la trato bien, supone todos. — Cora, tú, Liam y Malia saben que no puedo controlar mis poderes, solo salen de vez en cuando, no siempre. — Se muestra apenada. — Lo siento, no creo serles de ayuda. —

— De todas maneras. — Interrumpe Lydia. — Las brujas hicieron el hechizo para Anna Hale, lo más coherente es que lo diga una Hale, por eso no he puesto a Olga, quien si controla sus poderes, a decirlo. — Explica la banshee, con aquella forma de decir que lo sabía todo sin esfuerzo.

— Entonces debemos hacer que Malia coopere a la fuerza. — Dice Isaac, luego de un incómodo momento en silencio entre todos.

— ¿Qué tienes pensado? — Pregunta Scott, el cual había empezado a llevarse bastante bien con el beta de Malia los últimos meses, por lo que tiene entendido, incluso Isaac está ayudando a Scott con su mudanza a Beacon Hills.

Todos parecían estar volviendo a este pueblo, y Allison no era feliz con eso, este pueblo les ha causado más malos recuerdos que buenos. ¿Criar niños en Beacon Hills? Eso no le parecía lo mejor, si alguna vez tiene hijos no le gustaría que vivieran en el faro de lo sobrenatural y estuvieran en peligro a cada momento, aunque claro, ese era su pensar solamente.

Isaac saca el celular de su abrigo, lo alza mostrándoselo a todos con una sonrisa, pero no dice nada para explicarse, solo se acerca a la celda de Malia, la werecoyote le gruñe y alza las manos, tratando de agarrarlo, Isaac no deja de sonreír cuando dice; — Malia, sé que las Erinias te están hablando ahora mismo, pero trata de prestarme atención solo a mí. — La respuesta de la coyote es un simple gruñido. — Bien, como no ayudas con la causa tendré que traer a Millie al peligro. — Malia ladea la cabeza, como un cachorro confundido. — La última vez quien impidió que mataras a Stiles fue Millie, puede ser de ayuda, aunque de nuevo tendrá pesadillas por ver sus padres biológicos de esta forma, tampoco sabemos si funcionara, podría lastimarse…—

— ¡Cállate! — Gritan Malia y Stiles con sus voces de alfas.

Cora se acerca. — ¿Vas a decir lo que está en el libro? — La werecoyote se mantiene callada, su cabeza pegada a los barrotes, lucia furiosa pero sus ojos deja de brillar a rojo, por lo que todos toman eso como buena señal. — Lydia. — Llama a la banshee, quien no pierde tiempo de traer el libro.

¿De verdad esto estaba pasando? Valla, como que el amor de madre es mucho más poderoso que hadas vengativas… Aunque las Erinias hicieron que una mujer matara a su esposo y el hijo de esa mujer la matara a ella…

La banshee abre el libro en la página indicada, estaba toda manchada de tierra y a diferencia de las otras páginas esta no estaba llena de escritos y dibujos, esta página solo tenía una frase en letras pequeñas que ni llenaba media página, el otro lado estaba vacío, la letra era muy antigua de una tinta demasiado negra que brillaba en algunos lados, se notaba que ese libro era mágico de alguna forma.

— Malia…— Dice Lydia, esperando que empezara a leer en voz alta, alzo el libro hasta la mirada de la werecoyote pero estaba lo suficiente lejos como para que Malia no intentara algo peligroso.

La werecoyote le da una mirada a cada uno, se muestra muy enojada, sus nudillos se vuelven blancos por la presión que hace sobre los barrotes, aun transformada sus labios siguen sangrando por los colmillos, Allison gira la cabeza para ver a Stiles, no parecía mejor, sus labios también sangraban y sus manos eran puños de los cuales goteaban más sangre por culpa de las garras, por lo menos él también había dejado de tener los ojos escarlatas, tal vez Isaac tenía razón, ellos parecían verdaderos animales salvajes en ese momento.

— No quiero quererte…— Malia gruñe, interrumpiéndose a sí misma.

— Continua. — Ordena Cora.

Malia se golpeaba la cabeza con los barrotes antes de continuar finalmente. — No quiero quererte, no quiero amarte, este lazo no es real, lo único que quiero es olvidarte, por favor luna hazlo ya. —

Todos se quedan quietos, apenas respirando, esperaban que pasara algo, un brillo, un viento extraño, pero no pasó nada, absolutamente nada, se oye una oleada de suspiros de frustración, desilusión, Lydia cierra el libro de un golpe que suena muy fuerte, Allison da un respingo, Scott se acerca y le pasa una mano por la espalda tratando de hacerla sentir bien, la verdad no funciona de mucho, pero agradece el gesto amable con una mirada.

— ¿Y ahora qué? — Pregunta Liam. — ¿Tenemos dejar que pase un tiempo o…?—

Stiles y Malia empiezan de nuevo a golpear los barrotes y paredes, Lydia, enojada, camina hacia la mesa y deja caer el libro en esta, todos la siguen, no queriendo ver a los alfas de nuevo como locos.

— Lydia…— Llama Allison, dando un paso adelante.

Estaba preocupada, Lydia parecía querer llorar y ella solo lo hacía cuando se sentía muy impotente, no debería sentirse de esa forma, ha hecho lo mejor que pudo, todos lo han hecho, incluso Lydia el doble que los demás.

La banshee alza la mirada y la mira, estaba preocupada porque no tenía otro plan en manos, Allison no sabe qué decir, esto era tan importante, pero no podían dejar todo sobre los hombros de Lydia solo porque es la banshee, piensa en decirle eso pero Lydia sale antes de que pueda.

Allison gira para ver al chico detrás. — Ve con ella, por favor. — Pide en un susurro.

Scott la mira solo un corto momento, no pierde tiempo para ir detrás de Lydia. Ally había querido ir detrás de su amiga, abrazarla y decir las cosas que normalmente se decía en momentos oscuros, pero Scott en parte es su mate, esa conexión podría hacerla sentir mejor que ella con promesas que en realidad no podía asegurar.

….

Cuando Millie despierta seguía recostada en el hombro de su primo mayor, ambos acostados en el gran sofá de la casa de su papá Isaac, estaba muy cómoda, podría haber seguir durmiendo más tiempo, pero el llanto de su hermanito le despertó al final.

Mira a la niñera saliendo de la cocina y subir las escaleras por el bebé, era una muchacha de cabello negro que tenía mechones en color azul, grandes ojos verdes, usaba lipstick de color morado, y vestía de una forma que le recordaba a esas chicas de un grupo famoso de Kpop que Sean le mostro hace mucho tiempo atrás.

Sean… Ese nombre le recuerdo porque había quedado dormida en el hombro de Ben, su primo había tratado de hacerla sentir mejor, le dio un abrazo y caricias en la espalda, ella no lloro, pero si abrazo a Ben como su oso de peluche, no dijeron nada, ninguno de los eran de muchas palabras, además se entendían perfecto sin necesidad de hablar, él sabía que ella sufrió mucho con lo que Sean les dijo esa mañana en la escuela, porque Sean era su mejor amigo y le hirió demasiado, eran primos y tenían esa conexión por suerte.

— Ben. — Ella mueve el hombro de su primo, mientras se sienta en el sofá para ya no estar prácticamente encima de él. — Creo que es tarde. — Agarra su celular que había dejado en la mesita enfrente. — Si, es tarde. — Dice cuando ve la hora, su primo aun no despierta, ella pone los ojos en blanco y ahora mueve más fuerte al niño, él finalmente abre los ojos.

— ¿Llegaron? — Pregunta Ben Derek, restregándose los ojos con sus manos.

— No, y ya casi son las diez de la noche. —

— ¿Cuánto dormimos? —

— Casi cuatro horas. — Responde ella.

Ben la mira. — ¿Te sientes mejor? —

Cuando la niña estaba a punto de responder la niñera baja con los bebés en brazos, haciendo un gran trabajo para no dejar caer el celular que también tenía, deja a Jack en la cuna de la sala y luego se dirige a ellos con una mirada preocupada, acariciando la espaldita de Myles, que seguía llorando, tenía la carita muy roja, Millie se pone en pie sintiendo que algo iba mal con su hermano menor.

— ¿Niños saben algún otro número para contactar a sus padres? — Pregunta la muchacha, se llamaba Melanie, ahora puede recordarlo.

Millie y Ben se miran entre ellos, luego de nuevo a la niñera, sabían que aquella salida de todos los adultos no era normal, la tía Cora jamás dejaba a los bebés por ejemplo, si no contestaban era por algo sobrenatural, eso es seguro.

— ¿Qué pasa? — Pregunta Ben Derek, levantándose del sofá también.

— El bebé tiene fiebre muy alta, no deja de llorar, pensé que era algo de sus dientes pero no es eso, tampoco son cólicos, ya no sé qué puede ser, por eso necesitamos que algún adulto venga, ¿saben dónde se encuentran? —

Ambos niegan con la cabeza, todos se fueron diciendo que no era nada importante, solo una reunión de la manada, no lo creyeron pero eran niños, normalmente los adultos les ignoraban con esas cuestiones, Breaden fue la que le dio los números de emergencia a la niñera, si esos números no funcionaban ellos menos podrían saber algo más.

— ¿Puedo cargarlo? — Millie alza sus manos.

Melanie le pasa el bebé, el timbre suena en ese momento, la niñera va abrir, mientras que cada uno de los mayores Hale agarra un bracito del bebé, ambos se miran preocupados cuando líneas negra pasan por sus manos y parte del brazo.

Myles estaba sufriendo.

— Esto no es normal, nosotros no nos enfermamos. — Dice Ben Derek luego de soltar al bebé, había dejado de llorar por lo menos.

Millie mece a su hermano menor, él deja su cabecita apoyada en el hombro de ella, aún seguía rojo y muy caliente, pero ellos habían suprimido todo el dolor, podría descansar un momento antes de que nuevo se sienta mal.

— Necesitamos llamar a mi mamá Malia. — Dice la niña, seguramente ella iba a saber qué pasaba porque Myles es su hijo después de todo.

Ben Derek asiente, agarra el celular de Millie para buscar algún número que les sirviera, en sus contactos estaba toda la manada, una voz conocida llega a los oídos de ambos y se detiene de buscar para ir a la puerta, Melanie estaba hablando sobre que no podía dejar pasar a extraños, menos en estos momentos, al cazador que más le agradaba a ambos.

— ¡Reed! — Exclama Millie, su hermanito gimotea, ella le acaricia la espalda como disculpa y se acerca a la puerta apartando a Melanie. — Ayúdanos, Myles se siente mal, se supone que nosotros no podemos enférmanos. — Dice, ignorando la presencia de la humana.

Reed era un cazador con conocimientos bastante desarrollado por las werecreatures, seguramente debía saber algo sobre bebés werewolfs, debía reconocerlos de alguna forma, eso los hacia astutos a la hora de ver cosas que no eran tan obvias para otros.

— ¿Dónde están todos? — Pregunta el cazador.

— Se fueron hace horas sin decirnos porque, no han llamado y tampoco Melanie se ha podido contactar con alguno de nuestros padres. — Responde Derek.

Melanie se acerca, un tanto confundida. — Lo siento niños, pero vuestros padres me dieron la clara orden de no dejar que nadie pasara además de algún familiar. —

— Él es de la familia. — Dice con seriedad la niña. La niñera se muestra aun dudosa. — Reed es el novio de mi tía Allison. — Miente solo un poco, porque ellos en realidad no eran novios pero si muy amigos, pasaban tanto tiempo junto que parecían a veces una pareja.

Melanie mira al cazador, quien asiente con la cabeza, al final la niñera se rinde y abre la puerta lo suficiente como para que Reed pasara, Millie le pasa el bebé apenas está dentro de la casa, él lo observa aun en el pasillo.

— ¿Eres medico? — Pregunta Melanie, mostrándose muy confundida.

— Hum, claro…— Le responde a la niñera, le da el bebé antes de ver a los niños de nuevo. — ¿Me acompañan a mi auto? Creo que tengo algo que puede servir para hacerlo sentir mejor. —

— Pero…—

Millie interrumpe a la niñera. — Debes de cuidar a los bebés, no tardamos. — La muchacha quiere rebatir de nuevo pero Millie agarra la mano dl cazador y salen de la casa. — ¿Qué le pasa a mi hermano? — Pregunta en el camino hacia el auto.

— ¿Cuántos años tiene? —

— Uno. — Responde la niña.

— Apunto de cumplir dos. — Corrige Ben Derek.

— Entonces es lo que creí, es normal lo que le pasa, en especial a los mestizos. — Les calma el adulto, pero se muestra sincero, no como los demás que le dicen cosas como esa siendo falsas solo para no asustarlos. Él abre el baúl de su carro. — Los anticuerpos de su cuerpo han despertado. — Explica con calma, busca entre la mochila que había en el baúl mientras habla. — Hasta este entonces el bebé ha sido por completo humano, pero ahora sus poderes se están haciendo presente, pero no es una batalla "normal", Myles debe de escoger una forma, ser werewolf o werecoyote. —

— Lo entiendo. — Dice Ben Derek.

Millie no dice nada porque la verdad estaba muy confundida con todo lo que dijo Reed, como suena calmado lo toma como que no era nada serio y su hermano estaba bien.

— ¿Pasaste por esto? — Le pregunta a Ben Derek.

— No soy mestizo, así que creo que no, por eso Jack está bien. — Responde su primo.

Reed saca un frasquito que tenía un polvo morado en su interior. — ¿Ahora pueden decirme donde está la manada? Que los haya dejado solos no es normal para ninguno. —

Es cierto, todos eran sumamente sobreprotectores con ellos, por lo que tiene mucho sentido pensar que algo muy grande estaba pasando como para que ninguno se haya quedado a cuidarlos.

— De verdad no nos dijeron, nunca le dicen nada a los niños. — Responde casi con un puchero la niña, solía hacerlos muy a menudo últimamente.

— Hoy es el día de recuerdos, algo debió salir mal…—

Los niños fruncen el ceño; — ¿Qué es eso? — Pregunta Millie.

Reed les mira. — No lo entenderían. — Cierra el baúl.

Millie, con las manos en su cintura, se pone enfrente del cazador cuando iba de nuevo a la casa. — Tu nunca nos mientes, Reed, ahora no empieces hacerlo. — Se podía decir que él era el único aliado de ellos con eso. — Es algo con mis padres, ¿verdad? —

— ¿Cuál de todos ellos? — Reed evita responder haciendo otra pregunta, Millie cruza los brazos sobre su pecho, molesta ahora. — No es que no quiera decirte lo que pasa, o lo que sospecho que pasa, la verdad es que no puedo decírtelo yo, deben hacerlo tus papás. — Le pone una mano en la cabeza, como si ella aun tuviera cinco años. — Aunque, créeme, a veces es mejor no saberlo todo, ahora vamos por tu hermano. —

….

En muchas ocasiones Cora se toca su marca en el hombro, la marca que Liam le hizo ya hace un año atrás, lo hace sin pensar, normalmente le ayuda a controlarse, es su propio tic, y es por eso que en ese momento, cuando no parecía haber una solución para salvar a su prima, ella estaba tocando su marca por encima de la ropa.

Ha pasado cinco minutos desde la salida de Lydia, Scott le siguió, todos suponen que se han quedado hablando afuera, Olga se ha puesto a revisar el libro mágico y Alyssa se acercó a ella, Breaden estaba mandando mensajes de texto con su celular, Isaac hablaba con Liam, y Allison se había sentado en el suelo, justo en la mitad de las celdas de Malia y Stiles, quienes al fin se habían vuelto a cansar y estaban en el suelo, aun transformados pero ya no hiriéndose a sí mismos.

Cora se acerca a la beta Argent y se sienta a su lado. — Por fin se han calmado. —

— No durara mucho. — Replica Allison. — Los alfas se recargan de energía muy rápido. —

— Lo sé, para mi mala suerte. — Todos sus gruñidos, griteríos, jadeos, el olor de sangre, le estaba empezando a poner mal.

No dicen nada más luego de eso, los alfas estaban respirando agitadamente, sus frentes pegadas a los barrotes, Malia tenía las manos en sus oídos, mientras que Stiles tenía los ojos cerrados con fuerza, Cora siente escalofríos cuando recuerda que las Erinias se encontraban entre ellos justo en ese momento, no sabía mucho de ellas, pero Malia no las describía de una forma muy bonita cuando las veía en sus pesadillas, al parecer eran más aterradoras que ellos cuando se transforman (Para los humanos eso era muy aterrador), Cora de verdad no quería verlas nunca.

— ¿Por qué crees no ha funcionado el hechizo? — Pregunta, tratando de distraer su mente de la presencia invisible de esas tres hadas.

Allison la mira, luego a los alfas, luego de nuevo a ella y se acerca para susurrar entre ellas, haciendo el mejor esfuerzo para que los alfas no pudieran oírle. — Creo que ellos se aman. —

Cora la mira sin comprender, luego niega con la cabeza. — Lydia ya dejo muy en claro que el lazo es falso, no se aman en realidad, ¿lo olvidas? —

— Cora piensa, ellos se conocen desde que son adolescentes, han pasado por muchas cosas juntos, mucho tiempo en una relación sin importar que hasta ahora ha sido "falsa", conocen todo sobre el otro, han sacrificado mucho por el otro, tienen dos hijos…—

— Se casaron…—

Allison se muestra sorprendida con eso, luego sacude su cabeza, Cora había olvidado que Malia aún no se lo había contado al resto. — Bueno, eso fortalece mi punto. —

— Entonces. — Cora se mueve para quedar enfrente de Allison ahora. — ¿Tu punto es que ellos se enamoraron de forma normal por el tiempo juntos que han pasado? —

— Un simple y corriente amor humano. —

— ¿No instalove? —

Allison pone los ojos en blanco. — No instalove. —

En realidad lo que la beta decía podía ser cierto, tenía mucho sentido para la situación, pero era solo una teoría, no tenían forma de confirmarlo… Cora se toca la marca en su hombro instintivamente, eso era. ¿Cómo es posible que lo hayan olvidado? Se pone en pie, sorprendiendo a Allison por su rápido e inesperado movimiento.

— ¡Se cómo podemos saber si el hechizo funciono! — Exclama, llamando la atención de todos.

Allison se levanta y sacude la tierra de su jean. — ¿Cómo? —

— Si el lazo entre ellos es falso, entonces Malia ya no debe de tener la marca de pertenencia. — Explica con obviedad, camina hacia la celda de su prima.

— No creo que nos deje tocarla para revisar. — Dice Liam, acercándose hasta quedar a su lado.

Todos, menos Olga, se habían acercado y estaban observando a Malia que, aun en el suelo, gruñía y acercaba las garras para tratar de atacarlos, no era nada lindo.

— ¿Alguien tiene un palo? — Pregunta Isaac, Allison le da una mala mirada.

Alyssa da un paso adelante, todos le miran. — ¿Puedo intentar algo? — Alza una mano, como cuando le pides permiso al profesor para hablar.

— Con tal de que no sea otro rayo que le deje inconsciente. — Responde Cora, Allison la mira confundida. — ¿Malia no te lo conto? — La beta niega con la cabeza. — Bueno, os explico luego. — Mira a Alyssa. — Haz lo tuyo, chispitas. — Empezó a llamarla así desde hace meses, más específicamente desde el parto de Malia.

La verdad es que le agradaba Alyssa, al principio no fue así, ella era la compañera sexy de trabajo de su novio, cuando Cora tenía su autoestima por los suelos, ya que se sentía como un globo al estar embarazada, pero al poco tiempo se notó que Alyssa no estaba interesada en relaciones, al principio creyó que no le gustaba los chicos, pero al final entendió que solo no le gustaba las relaciones, tan simple como eso, empezaron a pasar tiempo juntas cuando ella visitaba a Liam al trabajo, luego llego Malia, la rubia les ayudo en sus partos, y en Londres las tres se volvieron prácticamente buenas amigas, Malia tenía ese encanto, hacia amigas con facilidad, pero era seguro que ninguna de las dos llego a imaginar que esa rubia bruja es una Hale, además que era súper raro saber que es hija de Adina, una psicópata que les ha hecho mucho daño a la mayoría de ellos, era extraño, solo extraño, y no sabía cuándo dejaría de serlo, esperaba que pronto… De verdad le agradaba Alyssa.

— ¿Dónde está la marca? — Pregunta la rubia.

La manada se ve entre ellos, los chicos un poco incomodos, ellos jamás habían visto a Malia desnuda como para saber tal información, las chicas un poco más relajadas, sabían que la marca no estaba en ningún lugar comprometedor, pero no estaba tampoco seguras donde estaba.

— ¿En la pierna? — Dice Allison.

— No. — Habla Breaden. — No le he visto nada extraño cuando usa shorts. —

— Cierto. — Responde Allison.

Liam voltea a ver a Stiles. — ¿No vas ayudar? Tú se lo hiciste después de todo. — Le pregunta el alfa, obtiene como respuesta un gruñido. — Supongo que no. —

— ¡Lo tengo! — Exclama la beta Hale, sonriendo al poder recordar. — Cuando amamantaba a Myles pude ver algo en su hombro derecho, entre el hueco de su cuello y el hombro. — Es lo más específica que puede ser.

La joven bruja alza su mano, mueve los dedos y ya todos pudieron ver porque del apodo, como chispas doradas salen de su mano hasta llegar a la blusa de la werecoyote, cuando finalmente no había nada que les evitaba ver, notan la piel perfecta y tersa de la chica coyote, quien parecía pelear para poner su blusa en el lugar correcto, Alyssa la baja lo más que puede, pero aun sin tratar de mostrar mucho que podía hacer sentir incomodo a todos.

— Definitivamente no hay nada. — Dice Alyssa, luego de dejar de usar sus poderes.

— Entonces de verdad dejaron de ser mates. — Dice Isaac, que parecía muy confundido. — ¿Por qué aún se quieren matar? —

— Allison cree que ellos terminaron de enamorarse de verdad por todo el tiempo que pasaron juntos, como suelen los humanos enamorarse. — Les explica rápidamente la última Hale.

— Wow. — Dice Liam, pero no explica el porqué de su exclamación.

— ¿Wow qué? — Pregunta Breaden.

— Por lo que tengo entendido cada alfa tiene su mate, si al final Malia no lo es pero se aman de forma normal, entonces si logran sobrevivir a esto y Stiles termine por encontrar a su verdadera mate, dejaría a Malia, lastimándola…— Él se detiene de hablar cuando nota la mirada negativa de todos. — Lo siento, concentrémonos de este problema ahora, sí. —

— Vale, mejor alguien valla por Lydia y Scott para contarles todo esto. — Dice Allison, caminando a la sala de reunión improvisada en medio de las mazmorras.

— ¿Y porque no vas tú? Eres la amiga de la banshee. — Dice Isaac, desde la partida de Kira se veía depresivo y sin ganas de hacer nada.

— Hay un trio amoroso extraño entre Allison, Lydia y Scott. — Responde Cora, seguramente Malia se lo había contado, porque estaba segura que Lydia no, los tres trataban de ignorar su extraña relación.

Allison gira para verlos a todos muy molesta. — ¿Pueden por favor concentrarse? — Señala a los alfas, la beta empezaba a sonar como la banshee. — Ellos han vuelto a recobrar energía. — Estaban de nuevo tratando de escapar de sus celdas.

— Vale, iré yo. — Dice Liam, antes de darle un corto beso a Cora e irse hacia las escaleras.

En ese momento el celular de Allison empieza a sonar. Cora se sienta en el suelo de nuevo, alguien debió haber traído sillas, era obvio que iba ser una noche larga.

….

Scott encuentra a Lydia en lo que parecía ser el jardín del enorme lugar, solo que estaba por completo seco, ella estaba sentada en la fuente que no funcionada desde hace siglos, con la mirada baja, las manos apretando sus rodillas, seguramente tratando de detener el temblor de su cuerpo, pero Scott aun podía notarlo con facilidad.

Se acerca, y se sienta a su lado, no dice nada en mucho tiempo, pero ella ya se había percatado de su presencia, luego que nota que ella no dejaba de temblar pasa una mano encima a la de ella, que seguía apretando su rodilla. Ella no lo aparta.

— ¿Estas bien? —

— Todos me preguntan muy seguido eso. — No sabe cómo interpretar esa respuesta. — Sí, estoy bien. — Eso era un poco una mejor respuesta para él. Ella alza la mirada para verlo. — Pero la situación no está nada bien. —

Scott, sin aun soltarla, pasa una mano al rostro de la banshee, su pulgar acaricia la mejilla suave de la chica y nota que ella estaba muy fría, cuando la mira fijamente se da cuenta que no llevaba nada que le abrigara en realidad del clima helado, sin perder tiempo se quita su abrigo y lo deja en los hombros de ella, sus manos acarician los brazos de la banshee para tratar de ayudarla entrar en calor.

— Encontraras la forma de salvarlos, Lyds, siempre lo haces. — Le da una sonrisa. — Eres la chica más inteligente y fuerte que alguna vez haya conocido. —

Lydia se muestra más relajada ahora. — En realidad soy un desastre. — Sus manos siguen apretando sus rodillas, pero ahora dejo de temblar. — No se me ocurre nada para salvarlos. — Por primera vez Scott oye su tono de derrotada.

El alfa agarra las manos de ella, entrelazando sus dedos para que la chica ahora se apoyara en él. — Siempre has sido un desastre. — Le dice, recordando cómo se conocieron, ella empapada por la lluvia y diciendo cosas sin sentido, o la vez que se reencontraron luego de tantos años, ella siendo una fugitiva de un centro psiquiátrico. — Un hermoso desastre. — Reconoce, porque en todos los desastres en los que se han involucrado, ella seguía siendo hermosa y fuerte, jamás dispuesta a rendirse, la verdad es que Scott se sentía como el mayor fan de la chica. — Y si no sabes cómo salvarlos ahora está bien. — Se acerca, volviendo a tocarle su rostro en una caricia cálida, ella ya no estaba tan fría. — Esta bien mi amor, porque trabajaremos en equipo, buscaremos una solución, apóyate en nosotros… Apóyate en mí. — Lydia no dice nada pero le da una mirada extraña. — ¿Qué? — Pregunta, se toca el rostro, como esperando encontrar algo vergonzoso en él.

— Me habéis dicho mi amor. — Responde con sorpresa la rubia-fresa.

Scott se endereza, pero no suelta a la banshee. — ¿Muy cursi? —

Lydia ríe, había olvidado lo hermoso que suena su risa, o los atractivos que son sus labios rojos. — Demasiado cursi, McCall. —

— Pero bueno, al menos vuelves al reír, no me importa que te burles de mis sentimientos entonces. — Bromea.

Lydia deja se reírse, pero no borra su sonrisa, lo mira por mucho tiempo, él también sonríe levemente, aunque su sonrisa se borra poco a poco cuando Lydia empieza acerarse, él pasa su lengua por los labios, sus ojos pasan de los de la banshee a sus labios, hace mucho que no se han besado, la verdad es que había olvidado el sabor de ella, quería besarla, embriagarse por completo de ella, para nunca más olvidarla, también empieza acercar su rostro, estaban tan cerca, su alientos chocan, Lydia pasa una mano al hombro de él, Scott empezó a cerrar sus ojos, y entonces de la manada Lydia lo aleja cuando una voz se hace presente.

— Lo siento…— Scott alza la mirada para encontrarse con la mirada apenada de su beta, Liam. — Allison me pidió buscarlos, hemos descubierto que el hechizo ha funcionado. —

Lydia se levanta de un salto, Scott no había notado que había algo en su falda hasta que se levanta y un frasco cae al suelo, se rompe enseguida, un líquido verde mancha el suelo y los zapatos de la banshee, que dice una grosería entre dientes por el frasco roto.

Scott también se pone en pie. — ¿Qué es eso? — Pregunta señalando el líquido verde.

— Nada. — Responde enseguida la banshee, pasa encima del desastre y se dirige al beta, ignorando la curiosidad del alfa. — Vamos, mostradme eso. — Agarra la mano de Liam y lo jala hacia adentro de nuevo.

Scott los sigue, pero cuando estaba saliendo del jardín (O lo que sea que era antes) gira para ver de nuevo ese líquido que no le era nada conocido en el suelo, olía extraño, casi tan extraño como siempre le olio la marihuana… Sacude su cabeza, seguramente no era nada de verdad, ese frasco se parecía a los que tenía Madame Olga, entonces de seguro se trataba de una poción, para ayudar a Lydia con sus heridas, por lo que tiene entendido Olga le ha dado pociones curativas a la banshee desde que casi muere, eso les dijo Kira luego de sus aventura con la banshee y el cazador.

El cazador, la verdad no le agradaba Reed Ryder, no lo conoce demasiado, pero si ve todo el tiempo que pasa con Allison, la beta ex cazadora también es su mate, era imposible que no sintiera celos al verlo con otro, al igual no puede dejar de sentir celos cuando Stiles estaba cerca de Lydia, y eso es solo porque no puede olvidar que su mejor amigo beso a su banshee… Odiaba los celos, por suerte sabia controlarlos muy bien.

….

Adina gira cuando oye aplausos, al ver a Gerard admirando su mayor obra de arte, ella no puede evitar sonreír orgullosa sinceramente, se acerca al viejo, aunque en realidad Adina era mayor que él no lo parecía, las personas mágicas envejecían con mucha más lentitud que los humanos, también que las werecreatures no inmortales.

— Hermoso, ¿no? —

— Te habéis lucido esta vez. —

— En algo debía gastar todo mi tiempo libre y el dinero que le robe a Peter todos estos años. —

Gerard está de acuerdo con ella, sus ojos no abandonan el enorme lugar detrás del hada, gratamente sorprendido. — Eres creativa a la hora de matar. —

— Gracias. — Toma eso como cumplido. — Pero nunca había hecho algo tan grande cuando era la asesina personal de Peter. — Hace un gesto de desdén con la mano. — Peter era un débil bondadoso, cuando quería deshacerse de un enemigo pedía que lo envenenara, muerte rápida y fácil, nunca aprendió que cuando más durara más se disfruta el espectáculo. —

Ella tenía suerte con una cosa de la que muchos no tenían, y eso era la paciencia, de verdad era una gran virtud, porque con paciencia logro vengarse de Brian por lo que le hizo, de Laura por tratar de decidir su vida, de Peter porque nunca la amo, de Corinne por ser una ladrona de hombres, y ahora toda esa descendencia que ponía en riesgo su existencia, cada una de esas muertes les causo años enteros perdidos, pero tampoco se arrepiente, no cree su vida perdida por la venganza, eso la ha mantenida distraída lo suficiente para no enamorarse de nuevo, pagar el castigo de las mujeres de su familia, esa de entregar el corazón pero jamás ser correspondida… Odiaba su madre.

— Pues tu espectáculo ha dado inicio oficialmente, Adina. — Mira al viejo sorprendida, él asiente con la cabeza. — Mi informante ha dado una actualización, desde hace un día la kitsune ha dejado el hogar, sabes lo que significa. —

— Los niños ya no tienen alguien que les proteja. — Dice con entusiasmo.

Habían esperado mucho por eso, ninguno de los dos tenían el suficiente poder como para luchar contra una kitsune, eran creaturas peligrosas y poderosas, ella cuidaba de los herederos Hale casi siempre, si hubieran ido por los niños era una misión que no les serviría de mucho, por eso esperaron no que se fuera la kitsune en realidad, pero si buscar una forma para acabar con ella, ahora que han saltado ese paso podrían entrar a la acción real.

Adina mira la fabulosa estructura detrás de ella, estaban en el último piso, el cual solo se podía acceder con el elevador secreto y solo tenía un destino, esta habitación, la llama el gran ojo, puesto que por las cámaras en todos los circuitos podía ver todo, absolutamente todo, no iba perderse de nada cuando empezara sus juegos de sobrevivencia personal, será divertido ver a los Hales matándose los uno a los otros, ya que para su mala suerte ella no puede matarlos por su propia daga, culpa de un tratado mágico que hizo con Laura Hale.

— Justo a tiempo. — Sonríe de oreja a oreja. — El laberinto está listo. —

Iba ser un gran show.

….

Lydia entra a la estancia cuando Allison termina su llamada, suelta a Liam y va directo a las celdas, Stiles y Malia estaban golpeando sus barrotes y gruñendo, parecía estar exactamente iguales a como los dejo antes de irse.

— Os dije que no tocaran nada sin que estuviera presente. — Les regaña la banshee.

— Lo siento, mamá. — Dice Cora, poniendo los ojos en blanco, tenía sus brazos cruzados y estaba parada al lado de Allison.

Lydia la ignora y mira a su alrededor, las velas que apenas iluminaban el lugar empezaban acabarse, Alyssa estaba revisando el libro mágico, Lydia no se siente cómoda con eso. — ¿Dónde está Olga? — No le pregunta a nadie en particular.

— Ha ido al baño del área que restauro. — Dice Breaden con detalles que no era necesario, o eso siente Lydia, ya que sabía que no había más baños servibles del lugar, obvio debió ir por el portal al lugar restaurado de las ruinas.

Liam se acerca a Cora, ambos empiezan hablar entre ellos, mientras Scott se mantiene callado y cerca de las escaleras, Breaden se acerca a hablar con Liam y Cora, Isaac parecer tratar de encender su celular.

Allison se acerca a ella y susurra muy despacio. — Tengo que irme, Reed me llamo porque Myles tiene fiebre y la niñera no sabe nada de bebés werewolfs, Cora y yo iremos para asegurarnos que todo esté bien con los niños. —

Lydia mira hacia atrás, por suerte los alfas no habían oído, con razón Allison había hablada tan despacio, una noticia de así no sería nada de ayuda, Malia y Stiles les gritaría porque lo liberen y la preocupación los pondría más furiosos, lo más seguro es que no pase nada con el bebé, pero unos padres como ellos no lo entendería, además, pasara lo que pasara ellos no podrían dejarlos salir de esas celdas hasta que las Erinias estuvieran fuera de juego.

Vuelve la mirada a la beta. — ¿Vais a volver, verdad? — La necesitaba, para su mala suerte ella no ha podido pasar tiempo con su amiga werewolf, no quiere pasar tiempo de esta manera, pero tenerla cerca era mejor reconfortante, esperaba poder acercarse cuando todo esto acabara.

Allison agarra su mano. — Claro que sí, no dejare a mis hermanitas nunca más. — Ella era un año mayor que el resto, por eso las trata como sus hermanas menores siempre. — Pero el camino es largo, así que seguro tardare, no hagas nada divertido sin mí. —

Lydia ríe un poco. — Nunca lo haría. — Ellas se dan un abrazo.

Luego de separarse se dan una sonrisa, Allison camina hacia Cora, que se estaba despidiendo de Liam y Breaden, Scott se acerca a Allison, ambos hablan un momento antes de que Allison agarra a Cora de la mano y suben las escaleras para salir por el portal, en ese momento Olga finalmente llega.

— ¡Eso es mentira! — El grito de Malia le hace dar un respingo, gira para ver a su amiga jalando los barrotes con fuerza, ya no tenía los ojos escarlatas pero ahora lloraba, eso era por completo nuevo.

— ¡No les creo! — Grita ahora Stiles, Lydia entiende que ellos no estaba hablando entre ellos, estaban gritándole a las Erinias. El alfa Stilinski golpea su cabeza contra los barrotes. — ¡Ellos son míos! —

— ¿Qué pasa ahora? — Pregunta Isaac, acercándose a ella, miraba a los alfas molesto, seguro estaba cansado de todo esto.

— Las Erinias le están diciendo algo que no les gusta. — Dice con obviedad, era la única explicación que encontraba a los gritos inesperados.

— Fabuloso, están poniéndolos peor y nosotros no encontramos solución para que se dejen de amar. — Dice Breaden, también parecía molesta. — Lo siento, pero quiero salir de este lugar hoy, tengo un hijo y esposo que cuidar. — Se apoya en la pared mugrienta.

Liam alza la mano. — Y yo tengo hambre. — Scott lo mira serio, el beta baja la mano. — Lo siento. —

Lydia se hace en la mitad para que todos le vieran. — Oigan, sé que estamos cansados y la situación no está nada bien, pero no podemos darnos por vencidos, ellos son nuestros alfas, nuestros amigos, y alguien me dio a entender hoy que juntos podemos hacer grandes cosas. — Los mira a cada uno. — Entonces, ¿tienen alguna idea? —

Nadie dice nada por varios minutos, pero al menos parecen estar pensando, hasta que Alyssa carraspea, llamando la atención, parecía incomoda al tener todas las miradas encima de ella.

— Puedes hablar. — Le dice Lydia con suavidad, tratando de hacerla sentir cómoda con ellos, aunque la mayoría eran meros desconocidos.

— Bueno, es que por lo que entendí de la historia de Anna y Fred, las Erinias usaron en su contra los malos entendidos de su supuesta relación. — Lydia la mira curiosa por saber dónde quería llegar con lo obvio, Alyssa continúa. — Ellas les está recordando los malentendidos que han sufrido en toda su relación, si ellos hablan sobre eso, solucionan esos malentendidos, entonces ellas no tendrían nada en su contra. —

Eso podría funcionar, como también no, tenía mucho sentido, el problema era que el pecado por el que Malia debía pagar no era por amar a Stiles en realidad, le quieren hacer pagar por haber asesinado a su padre, pero ella no quería recordarles eso para bajarles el ánimo de nuevo, debía rechazar de la mejor manera esa idea por ahora.

— No lo sé, creo es una buena idea, pero ellos no parecen querer hablar mucho ahora. — Señala hacia las celdas.

Olga se acerca con un interesante ramo de hierbas en su mano. — Si quemamos esto os aseguro que ellos se deberán de calmar. —

— ¡Porque no dijiste eso hace seis horas atrás! — Exclama Isaac.

— Ustedes nunca preguntaron. — Responde Olga rodando sus ojos.

Lydia sonríe, tratando evitar reírse, la vieja bruja era una mujer extraña de verdad, pero la banshee ya se había acostumbrado a eso, por eso no le era sorpresa que Olga no dijera nada de una droga calmante de werecreatures hasta ahora.

— Vale, hagámoslo. — Dice Lydia, no creía que funcionara pero un momento de paz podría hacer que ellos pensaran un mejor plan.

— De acuerdo, entonces necesito que todo werewolf salga del lugar si no quiere terminar diciendo cosas indiscretas. —

Isaac es el primero en salir, sin ni siquiera decir nada, luego es Liam, Scott le da una mirada, Lydia le da una seña de aprobación y se va luego de eso.

Olga va por un encendedor de su bolso (Ella fuma), luego agarra un balde y se acerca a las celdas con una sonrisa. — Esto será divertido. —

— Esperemos que no demasiado. — Dice Lydia, caminando detrás de la bruja.

No confiaba en el sentido del humor de la bruja mayor.

….

Cuando Allison y Cora llegan a la casa de Isaac, es bastante tarde, por eso no se sorprenden de encontrar a los niños durmiendo en la habitación de Millie, ni a la niñera también durmiendo, lo que si les deja sorprendidas es que la niñera estaba en el hombro de Reed, quien también dormía, ambos en el sofá, Myles encima del pecho del cazador, Cora va a la cuna de la sala para ver a su hijo, pero Allison no puede moverse ni apartar los ojos de la escena enfrente, Reed parecía un padre y con una bonita pareja, eran como una familia, una hermosa y normal familia.

Algo se siente extraño en el interior de Allison, un sentimiento que hace mucho no… Sentía, y debe ser por eso que no logra reconocerlo.

Cora se acerca a ella, con pasos silenciosos, tenía a Jack en sus brazos, acunándolo para no despertarlo, el pequeño parecía por completo bien, la casa olía mucho a Liatris, una flor nativa, logro reconocerla por sus estudios de cazadores, normalmente las plantas tienen muchos beneficios para controlar werewolfs o curar cazadores heridos, la Liatris se usaba para cuando un cazador estaba perdiendo la conciencia, mientras que para los werewolfs les era bueno con la fiebre, Reed debió usarlo para hacer sentir mejor al pequeño Myles.

La verdad es que no pensaba encontrarse con Reed, él le llamo porque la niñera no pudo contactarse con Breaden ni con Isaac, le dijo sobre lo de Myles, el bebé empezaba a encontrar sus poderes y eso le causaba fiebre y dolor, ella le agradeció y le dijo que iría enseguida, fue una conversación corta y fría, puede ser porque ella estaba un tanto molesta con él porque no había respondido ninguna de sus llamadas ese día o las de ayer, como sea, sabía que él debía irse a casa temprano, no les convenía que los cazadores se enteraran de su… amistad, él no debió quedarse, luego de darle el medicamento a Myles debió irse, porque definitivamente no debió quedarse dormido en el sofá con una chica en su hombro.

— ¿Por qué hueles a celos? — Pregunta Cora.

Responde automáticamente sin siquiera darse cuenta. — Yo no huelo…— Se interrumpe a sí misma cuando presta real atención a la pregunta de la Hale, mira a la chica confundida, ¿ese era el sentimiento que no logro reconocer? Alza su mano y olfatea casi como un perro. — ¿Celos? — Es una pregunta más para sí misma. — ¿Por qué estoy celosa? — Alza la mirada, ahora si preguntándole a Cora.

La chica Hale se encoje de hombros. — ¿Por verlo con otra chica? —

Allison la mira como si estuviera loca, lo que dijo no tenía ningún sentido, había visto antes a Reed con otra chica, esa era Carla Donovan, la cazadora era muy cercana a Reed, incluso la vio coquetear un par de veces con él, y estaba bastante segura que jamás le dio celos, aunque vale, nunca vio a Reed haciendo casos a los coqueteos de Carla, ni mucho menos a Carla demostrando que de verdad hablaba enserio, nunca antes vio a Reed dejar dormir a una chica en su hombro que no fuera ella luego de un agotador día de estudios… Eso era, Allison estaba celosa porque su mejor amigo podía conseguir una novia y olvidarse de ella, solo eso, todo es por la amistad, uf, saberlo le hacía sentir mejor, no quería confundirse por un sentimiento que podía ser mal intencionado por el resto de la manada.

— Es solo mi amigo. — Responde con una sonrisa divertida, que tonterías insinuaba Cora.

Parece que Cora iba decir algo, pero Myles empieza a llorar, Reed despierta enseguida, la niñera se cae al otro lado del sofá por el rápido movimiento del cazador, Allison casi se ríe de forma malvada, termina por morderse la lengua para no hacerlo, ese no era su estilo, solo de casi hacerlo la hace sentirse levemente mal.

Levemente.

— ¿Allison? ¿Cuándo habéis llegado? — Pregunta Reed cuando nota su presencia, se pone en pie y acuna a Myles, le da tiernas caricias en la espalda, el bebé se calma casi al instante, la cazadora no puede evitar ahora sonreír con ternura, es que su amigo se veía adorable con un bebé en brazos, jamás pensó verlo de esa forma, después de todo en pocas palabras era un asesino profesional.

— Hace poco. — Responde ella. — Os veías tan cansado que no quería despertarte. — Miente, porque en realidad no quiere que sospechara sobre que estaba matando con la mirada a la niñera por estar encima de él y por eso no le despertó.

La niñera (Allison no sabía su nombre) se ve incomoda, mira a Reed y luego a Allison, antes de hablar. — Lo siento mucho, me quede durmiendo en el hombro de tu novio, pero créeme que no ha pasado nada. —

— ¿Qué? — Pregunta muy sorprendida la beta cazadora.

¿Novio? ¿Pero esa chica loca de que rayos hablaba?

Reed se ríe con falsedad, ella puede notar eso, entonces se acerca y deja un beso en su mejilla, muy cerca de su oído, para susurrar; — Los niños le hicieron creer que soy tu novio para que me dejara pasar, Breaden ordeno que solo familia entra. — Se aleja luego de su rápida explicación.

Oh, bueno solo se trataba de una mentira inocentes de niños, Allison podía con eso.

Le da su mejor sonrisa a la niñera. — Está bien, no es la gran cosa, además. — Mira al cazador. — Confió mucho en mi novio. — Nunca antes había llamado a alguien de esa forma, nunca tuvo una pareja, primero por su trauma, luego porque el primer chico que le gusto estaba teniendo algo con su mejor amiga, y finalmente porque estuvo muerta por muchos años.

Los cazadores se miran por mucho tiempo al parecer, porque Cora carraspea; — Melanie te pagare las horas extras, vamos. — Cora le da el bebé a Allison, antes de irse a la cocina junto con la niñera.

Jack se había despertado por los lloriqueos de Myles, tener gemelos sonaba difícil, y eso que Myles y Jack en realidad no lo eran, agarra un juguete de los cuales estaban prácticamente por todos lados, se lo da a Jack y lo deja en la cuna jugando con eso, entonces se acerca de nuevo a Reed.

— Eso fue extraño. — Dice el cazador.

— Lo sé. — Ríe, aligerando la tensión por su repentina relación falsa. — Nunca pensé que mi primer novio seria uno falso. —

— ¿Te haría sentir mejor saber que también eres mi primera novia? —

— ¿Falsa? —

— En todos los sentidos. —

Allison vuelve a reír, había olvidado que Reed le conto que nunca ha estado en una relación antes, ambos eran unos vírgenes inadaptados para muchos otros, divertido si se le veía de esa forma, era mejor que incomodo o extraño.

— Necesita un nuevo cambio de pañal. — El cazador, que aún tenía en brazos a Myles, lo lleva hasta el sofá, agarra una pañalera y empieza a cambiar al bebé.

Eso la toma por sorpresa, no sabía que Reed podía cambiar pañales, pensó que al comentar eso se lo iba pasar a ella, los chicos tienen esa estúpida idea de que porque eres chica instintivamente sabes cambiar pañales, la verdad es que Allison no sabía hacerlo, nunca lo ha hecho, no sabe además si alguna vez lo hará, quiere tener hijos pero también le aterraba eso, embarazos de mujeres lobos no eran nada lindos y ella ya ha tenido mucho dolor en su vida, aunque, si quiere una familia, si Scott al final esta con ella entonces podrían hacer una familia como Cora y Liam, ellos eran tan lindos juntos con Jack.

La chica se arrodilla al lado del cazador, que cambiaba el pañal con mucha destreza. — ¿Cómo es que sabes tanto de bebés? — Pregunta más para hacer conversación que nada.

Le gustaba hablar con el chico.

— A veces cuidaba de mi hermanita. — La repuesta la hace sentir un poco incomoda, no quería hacerlo sentir triste por recordar eso. — Myles deberá dejar de tener problemas con sus poderes en unos días. —

— Creí que los niños empezaban a tener problema con sus poderes a los ocho años. — Malia y Millie se han trasformado a esa edad, Ben Derek se tardó un poco con eso, termino transformándose hace apenas unos meses luego de su cumpleaños número 11.

— Myles aún no está listo para transformarse, pero ya su cuerpo tomara los anticuerpos que lo mantiene siempre sano, eso del auto curación. — Explica mientras pone de regreso el pijama del bebé, lo hacía con calma y cariño, muy adorable de verdad. — Es casi como si lo hubieran mordido, es por eso de la fiebre y el dolor, he puesto Liatris por todas las esquinas de la casa, bueno, en realidad los niños lo hicieron, yo le puse Liatris en la encía, le quitara el dolor y bajara su fiebre. — Sienta al bebé que ya no lloraba, el nuevo pañal lo hizo sentir mejor. — Todo sería mejor si alguno de sus padres estuviera con él, el contacto cálido los ayuda mucho. —

— Pero vos estáis siendo muy cálido con él. —

Myles empieza a jugar con la mano de Reed. — Pero yo no soy su padre, aunque creo le agrado. — Sonríe mientras le hace cosquillas al pequeño.

Allison lo mira. — ¿Quieres tener una familia? — Él le ve confundido. — Bueno, es que ambos perdimos a nuestras familias de una forma nada buena, eso deja traumas…—

— La verdad nunca lo pensé. — Responde volviendo a ver al bebé. — Pero creo que tener un hijo no sería tan malo, solo que quisiera ser padre al lado de la mujer que amo. —

— ¿Por qué lo haces sonar como un problema? —

— La mujer que amo está enamorada de otro. — Dice con voz neutral. — Y no logro imaginarme hacer una familia con otra chica. — La mira. — ¿Tú quieres hijos? —

— Tal vez, pero solo uno o dos. — Responde, dejando de verlo, de nuevo empezó a sentirse extraña al saber eso de que él estaba enamorado.

¿Y porque estas celosa ahora, Allison? Bueno… Su parte animal había hecho una interesante pregunta, el problema es que no es el momento adecuado para saber la respuesta.

….

Malia no sabe cómo lo lograron, pero un momento estaba golpeando barrotes y al siguiente estaba llorando abrazada a esos barrotes, aun oía las Erinias, estaba diciéndole tantas cosas feas, pero definitivamente las últimas eran las peores.

"Stiles, ¿olvidas que ella estuvo saliendo con Jackson por dos años? ¿Cómo sabes que Myles es tu hijo? Ella siempre te miente, Myles nació en Julio, ¿de verdad es prematuro? ¡Ella siempre te miente!"

Esas arpías trataban de hacerle creer a Stiles que su bebé no era de él, pero eso no es cierto, ella jamás estuvo con Jackson, ella jamás le mentiría a Stiles de esa forma.

"¿Y que hay con Millie?" Dice una de ellas, Malia cierra sus ojos con fuerza, no quería ver como Stiles les creía esas cosas horribles de sus hijos. "¿Por qué Millie no se parece en nada a ti?"

— Eso es mentira. — Dice entre dientes Stiles.

Malia abre los ojos y lo mira, él ha estado mirándola, también ha dejado de pelear contra los barrotes, sentado en el suelo, y no estaba trasformado tampoco, no estaba llorando como ella pero no parecía molesto, saber que él no creía esas mentiras le hacían sentir un poco mejor.

— Sé que son mis hijos. — Le responde a las hadas vengativas.

— ¿Por qué no me gritas? — Le pregunta a su esposo, él le ve sin entender. — Dijeron que en el fondo me odias por lo que mi padre le hizo a tu familia. — Duele pensar que pueda ser cierto.

— ¿Me odias por matar a tu papá? — Pregunta de regreso, eso también lo mencionaron ellas.

— Nunca lo hice. — Confiesa. — Peter era bueno conmigo, pero nunca lo vi como mi padre, cuando Adina nos dio la noticia de su muerte me dio igual, tenía a Tate que me cuidaba mejor, entonces Corinne dijo que había una forma de traerlo de regreso, todos parecían felices con eso, yo solo les seguí. — Ahora que empezó no puede detenerse. — Toda mi vida me sentí diferente al resto, al principio pensé que era porque soy werecoyote, casi nadie lo es, pero luego Peter fue asesinado y no me sentí mal por eso, ¿qué hija no se siente mal por su padre? Acepte vengarlo porque todos dijeron eso estaba bien, pero a mí me daba igual que viviera o muriera. —

— Mal…—

Ella deja de verlo. — Entonces te conocí, y me gustaste tanto. — Sonríe con tristeza al recuerdo. — Primera vez en mi vida me sentí haciendo lo correcto cuando estaba contigo, y me entere que tú eras el asesino, traicione a mi familia y trate que me importara, pero no pude, siempre fui mala Stiles, entendí que eso era lo que me hacía sentir diferente al resto, pero tú me hacías sentir como una buena persona. ¿Por qué te odiaría por hacer algo que yo hubiera hecho sin tener remordimiento? Tú si lo tuviste, ¿ves? Sois mejor que yo siempre, y espero que nuestros hijos sean como tú y no como yo. — Trata de parecer que no le importaba todo lo que dijo.

— Jamás te culpe de nada, siento como si te lo hubiera dicho un millón de veces ya, y lo hare mil veces más hasta que me creas. — Malia lo ve. — Cuando me entere que eras hija de Peter Hale me sentí enojado conmigo mismo, por enamorarme de ti, cuando te busque esa noche me di cuenta que era estúpido todo esto, ni tu ni yo teníamos culpa de lo que nuestros padres hacen, no porque seamos familia signifique que somos iguales. — Él lo dice con sinceridad, pero también para hacerla sentir mejor, incluso en ese momento se preocupaba por ella. — Y yo mate a tu padre, de todas formas creo que me vengue de una u otra forma con el verdadero culpable. —

Ambos estaban dañados de verdad.

La calma no duraría por mucho tiempo más, podía sentir que lo que sea que hicieron en ella para controlarse desaparecer de a poco, nota como Stiles apretaba sus manos en puños, también estaba pasando con él, y saber que iban a volver a ese horrible estado le aterroriza y de nuevo empieza a llorar.

— No quiero matarte. — Dice entre sollozos, mirándolo con dolor.

Habían hablado de esto, no fue muy a menudo, pero siempre que lo mencionaban Stiles le decía que no dudara y acabara con él antes que pudiera hacerle daño, por los niños principalmente, ellos necesitaban una madre, pero obviamente no puede hacerlo, incluso que ahora ya no son mates ella podía sentir algo por él en su interior, puede ser amor o no, en estos horribles momentos no puede asegurar nada, pero ese hombre es el padre de sus hijos, nada cambiaria eso, incluso si esos niños fueron concebidos por un falso "lazo".

Stiles, tratando de mantener la calma, le da una tensa sonrisa. — Yo tampoco quiero hacerte daño, nena. —

— ¿Aun me amas? —

El chico no responde enseguida, la mira por lo que parecer ser una eternidad, hasta que finalmente suspira y dice; — No lo sé. —

….

Lydia da un respingo cuando la joven bruja deja caer un libro, muy pesado y viejo, encima de la mesa, había estado tan concentrada en la conversación que Stiles y Malia estaban teniendo que no se dio cuenta cuando Alyssa había encontrado ese libro, ni mucho menos cuando se fue en realidad.

— ¿Qué es eso? — Pregunta, viendo el libro con curiosidad.

— Deaton me lo dio, es como un bestiario pero solo de seres mágicos, no como otros que son más de solo… Bestias. — Mira hacia las celdas. — ¡Sin ofender, Malia! — Le grita a su supuesta media hermana, luego de nuevo mira a la banshee. — La verdad no estoy segura que me haya oído siquiera. —

Lydia pone los ojos en blanco, lo estaba haciendo muy seguido ese día, en especial con todo lo que decía Liam Dunbar. — Vale, ¿pero de que nos sirve esto? —

Ya había amanecido, los chicos decidieron ir por algo de desayunar mientras el humo de lo que quemo Olga desaparecía (Lo cual no es fácil y rápido en un lugar tan cerrado como son las mazmorras), Breaden se ha quedado dormida sentada en el suelo y apoyada en una pared de piedra, recuerda que Alyssa había dicho que regresaría, pero ella la verdad no le puso atención a eso, estaba esperando la llegada de Allison y centrada en la conversación de los alfas problemáticos.

— Las Erinias son seres mágicos, seguro hay algo de ellas aquí, si conoces a tu enemigo…—

Eso ya lo sabía Lydia, todo eso, también sobre que deberías conocer al enemigo para ganar la batalla, por favor, ella fue criada por Peter, Corinne y Adina, tenía conocimientos de formas para vencer de muchas maneras distintas.

— ¿Fuiste al hospital solo por esto? —

— No nos quedamos en el hospital. — Responde la bruja mirándola extrañada. — Nos quedamos en un motel cerca de la salida del pueblo, también es bastante cerca de aquí. —

— Un buen lugar para escapar si es necesario. — Reconoce la banshee.

Alyssa niega con la cabeza, volviendo la vista al libro, lo abre y revisa página por página, este "bestiario" era mucho más grande que el de los Argent, pero la verdad no le interesaba, no tenía tiempo para esto, ha estado estudiando a las Erinias por más de un año, y nunca en ese tiempo encontró algo que le pudiera servir contra ellas directamente, lo único que se supone deberían hacer es arreglar los errores del pasado, Malia ya lo hizo al decir ese conjuro, pero ahora resulta que eso no es suficiente para esas tres… Estaba tratando de ser positiva, pero no se lo hacían fácil.

— ¿Por qué huele tan extraño aquí? — Lydia alza la mirada para ver a su mejor amiga, la ex cazadora bajaba las escaleras y sacudía una mano de un lado al otro frente su rostro. — Más de lo habitual. —

— Olga ha drogado a nuestros queridos amigos. — Responde Lydia, dándole una sonrisa divertida a la beta, que ya estaba a su lado. — Trata de no respirar mucho, no quiero que te pongas cursi ahora. — Era una indirecta de cuando las tres tuvieron su primera borrachera, Malia era una ebria adicta al baile, Lydia le gustaba coquetear y besar, y Allison era la que lloraba y le decía a todos que los amaba.

— Solo paso una vez, ¿vale? Y no creo que el alcohol de el mismo efecto que esto. — Señala al aire, luego finalmente dirige la mira a las celdas, frunce el ceño al notar algo. — ¿Por qué Malia llora? — Pregunta preocupada.

— Stiles le ha dicho que no sabe si aún la ama. — Susurra, no queriendo que su amiga coyote supiera que ella ha oído todo, esto eran cosas que deberían estar hablando ellos en privado, por suerte ellos no parecen darse cuenta de sus presencias, hacia las cosas menos raras.

— Que feo…— Dice Allison, mirando triste a los alfas.

— Si. — Es todo lo que puede decir la banshee.

— ¡Lo tengo! — El grito de Alyssa despierta a Breaden y asusta momentáneamente a las otras dos chicas.

Lydia la mira molesta. — ¡Ya deja de hacer eso! —

Alyssa la mira confundida. — ¿Hacer qué? —

La banshee suspira, tratando de mantenerse calmada, entonces mira de nuevo a la bruja. — ¿Por qué gritaste, Alyssa? —

La rubia iba responder, pero en ese momento llegan los chicos con paquetes de comida, la banshee no tenía hambre, Scott parece que lo sabía porque solo le pasa un café, ella se lo agradece con una sonrisa, luego él se acerca a Allison y le pasa una bolsa, la chica la agarra confundida y saca un croissant.

— Gracias, pero desayune con Reed antes de venir para acá. — Le explica la beta.

— ¿Reed? — Pregunta a la vez Scott y Lydia.

Alyssa se aclara la garganta para llamar la atención de todos. — Oigan, ¿olvidan que encontré algo importante? —

Liam se acerca a ella, le da una bolsa y un café, los cuales la rubia los deja en la mesa, lejos del libro que parecía cuidaba mucho. — ¿Qué tienes? — Le pregunta el werewolf más joven de la manada.

Los alfas vuelven a tratar de escapar de sus celdas, ellos hacen lo mejor para ignorarlos, Isaac se sienta al lado de Breaden, que seguía medio dormida pero tomaba del café que Isaac le trajo.

— Aquí dice que solo hay una forma para que las Erinias perdonen tus errores. — Empieza la bruja, Lydia se acerca a la mesa, un poco más interesada ahora. — Y eso es que el pecador salve la vida de alguien más. —

— Bien, solo necesitamos a alguien de carne de cañón. — Dice positivamente Liam.

— Llamemos a Reed. — Dice la banshee, al recordar que una vez pensó del cazador de esa forma. Allison la mira mal. — Solo bromeaba. — Era eso o empezar a gritar enojada con… ella misma.

— Ciertamente todo parece una broma. — Habla Isaac. — ¿Todo lo que hicimos para esto? ¿De que sirvió los recuerdos? ¿Ah? ¿Cómo se supone podemos hacer que Malia salve a alguien? Ella solo haría algo así si una de ustedes o los niños estuviera en peligro. —

— Ellos se aman, ¿no? Tal vez se salven mutuamente si los dejan luchar. — Dice Alyssa.

Todos la ignoran, era una estúpida idea, casi todos los presentes fueron testigos de la vez que casi se matan si no fuera porque Millie se interpuso, no estaban dispuesto a pasar por eso de nuevo.

— Debe de haber otra forma, solo debemos investigar un poco más. — Dice Scott.

— ¿Y tenerlos encerrados más tiempo? — Pregunta Allison. — Millie está sospechando que pasa algo muy malo con sus padres. — Y susurra muy bajo; — Myles aún no mejora, como Cora no podía quedarse con todos los niños le tuve que pedir a Reed que le ayudara de nuevo. —

— Pero Millie tiene clases. — Dice Isaac, poniéndose de pie. — ¿Por qué no está en la escuela? —

— ¿Y Ben Derek? — Pregunta Breaden.

— Ellos despertaron tarde, por eso Cora decidió llevarlos para después del recreo. — Responde Allison.

Lydia rueda los ojos, por culpa de los niños de nuevo la manada se estaba saliendo de la verdadera conversación importante.

— Cora debe aprender a ser una mamá con límites. — Dice con sarcasmo Isaac.

— ¡Eso no importa ahora! — Exclama exasperada la banshee.

— Chicos, siempre se ha dicho que no hay nada más fuerte que el amor, creo que ellos…—

— ¡Alyssa cállate! — Le grita Lydia señalándola, tomando por sorpresa a la bruja. — Ya antes les puse en peligro tratando de salvarlos, y créeme, no funciono nada bien. —

— Esto puede ser diferente…—

— ¡O puede ser el final de mi mejor amiga! — Vuelve a interrumpir. — ¡Tú puedes o no ser una Hale pero esto no te incumbe! — Tal vez estaba siendo demasiado cruel, pero no puede detenerse. — ¡Y perdóname pero eres hija de Adina Parker y no siento que pueda confiar en ti! ¡¿No notas que nadie lo hace?! ¡¿Por qué rayos sigues aquí?! — Señala las escaleras, de las cuales en ese momento estaba bajando Olga, ella se había ido a dormir a su lugar restaurado porque dijo que cansada no servía de mucho.

— ¿De qué me perdí? — Pregunta la vieja bruja.

Lydia suspira, irritada con todos, con ella misma, no importaba que hacían al parecer nada servía para salvar a esos dos alfas, se siente como la peor banshee del mundo, seguramente Natalie ya hubiera logrado encontrar alguna manera para salvar a sus amigos, lo hizo una vez…

Un chirrido se oye detrás de la banshee, todos miran al lugar del sonido, casi como en cámara lenta la banshee gira, justo en el momento que los alfas se levantaban del suelo, transformados, mirándose el uno al otro con una clara intención en sus movimientos y gruñidos, ellos se atacan no mucho tiempo después, Lydia gira de nuevo y se encuentra con la mano de Alyssa brillando.

— ¡Parker! — Era otra forma de decir; ¡Traidora!