Eran las cinco de la tarde cuando Gerard le llamo para darle la mejor noticia de todas, el infiltrado en el vecindario donde vivían la mayoría de la manada, había visto a todos entrando a la casa, excepto dos, Malia y Stiles, luego de una investigación pequeña afuera de la casa Lahey, el cazador logro descubrir algo maravilloso, algo único, y es que Malia Hale había muerto.
¡Esa insufrible niña está muerta!
Su esfuerzo, su plan, todos esos años perdidos, arriesgarse de traer a las Erinias, todo valió la pena, porque Malia Hale estaba muerta, decir que no culpaba a Malia de que su relación no funcionara con Peter era mentira, porque fue cuando Corinne quedo embarazada que Peter le pidió matrimonio a esa coyote… Si Malia no hubiera existido entonces Peter aun estaría con ella, eso quería pensar.
Con la muerte de Malia ella decidió que este era el mejor momento para atacar al resto, la manada estará en duelo por la muerte de esos dos, débiles, no esperarían de un ataque tan inesperado, por eso Gerard y ella se pusieron de acuerdo para atacar en mitad de la noche, le mejor momento porque estaba oscuro y no podrían ver entre las sombras, también aprovecharon lo que el niñito Argent logro hacer en la mañana, aunque la verdad ninguno de los dos le creían capaz de hacerlo, todo fue una prueba e increíblemente la paso, más cosas que le convenían a ellos, Adina no creía en la suerte, pero… Bueno, es que ella es increíblemente asombrosa, Peter y Brian perdieron la oportunidad de estar con una reina.
Gerard le envió dos de sus mejores cazadores, Jared y Adam Donovan, a ella le molestaba trabajar con niños, pero en ese momento le daba igual con tal de acabar con esto ya, ha tardado mucho en acabar con estos estúpidos niños Hale, y tiempo era lo que menos le quedaba, su magia cada vez era más débil.
— Si ese niño no mintió, entonces Millicent deberá encontrarse muy débil, no debería ser un problema llevárnosla. — Ordena a los cazadores, que tenían un par de armas encima. — Recuerda, solo vinimos por los niños, el resto aún no. —
— Simple pero aburrido. — Dice Jared, mirando la gran casa enfrente.
— Lo tienes. — Dice Adina con una sonrisa.
En ese momento finalmente llega Adam, ya sin las minis bombas que Adina había hecho para la ocasión. — ¿Y cuando hace efecto esas cosas? — Adam estaba reacio de usar magia, los cazadores por lo habitual usaban cosas humanas para acabar con cosas sobrenaturales, pero el jefe hablo y esos mocosos solo deben hacerle caso al hombre que les da un techo para vivir desde que prácticamente su padre les abandono.
Las bombas eran de humo (Adam las esparció por la parte trasera de la casa), una mezcla especial del jardín de Adina, las hadas eran buenas con la naturaleza, sabían usarla a su beneficio muy bien, la mezcla haría que los que la olían sentirían su cuerpo por completo dormido, luego caerían en un sueño que sería corto, por lo que tenían que ser rápidos, ellos eran muy pocos para la lucha cuerpo a cuerpo contra la manada.
Se oye mucho ruido dentro de la casa, esa era la señal. — Pónganse sus máscaras. — Les ordena a los chicos, ellos lo hacen, eran máscaras antigás normales, Adina no la necesitaba, el humo del sueño no podrá afectarle porque es un ser mágico. — Entremos. —
Ella camina delante de los chicos, sube los escalones, ahora la manada debe estar en el piso, pensaba entrar antes de que cayeran en el sueño, quería ver los ojos sorprendidos de Lydia porque de nuevo ha ganado, a Adina le agradaba la banshee muy en el fondo, ellas son iguales, aunque ninguna de las dos querían admitirlo, y la verdad fue ella quien crio a Lydia, era la única niña que le agrado por mucho tiempo, lástima que era muy fiel a Malia Hale, aunque, ahora que Malia no estaba en el juego podía ser que Lydia volviera a su equipo.
Mueve su mano, pero no pasa nada, no podía abrir la puerta, se acerca y tropieza contra lo que parece una pared invisible.
— ¿Ceniza de montaña? — Pregunta incrédulo Adam.
— Peor. — Dice, molesta. — Violetas. — Explica manteniendo la calma como apenas puede.
Antes las brujas sembraban violetas en sus jardines para prevenir las visitas de seres no deseados, eso incluía a humanos, por lo que la que hizo crecer las violetas en la casa puso muy claro las personas que no querían que entraran, ellos, Adina no tenía la suficiente fuerza para rebatir el hechizo, pero no podía irse sin esos niños, era el momento ahora sí o sí.
Solo quería acabar con esto.
Golpea la puerta, con fuerza, con mucho enojo, de pronto la puerta se abre, sus ojos se encuentran con los de una chica rubia, de unos asombrosos ojos azules, el mismo tono y mirada de… La mira más detalladamente, la chica parecía muy sorprendida, era hermosa, con su cabello rubio corto hasta los hombros, los ojos brillantes, ella era tan idéntica al primer amor de Adina.
— No puede ser…— Dice en voz alta, sin poder apartar los ojos de la chica, jamás pensó que la vería, no al menos desde la vez que nació y trato de prenderle fuego, pero Natalie llego y se la aparto, esa vieja banshee le mintió, le dijo que se desharía de esta niña. ¡Y no lo hizo! — ¡Esa estúpida de Natalie! — Golpea el marco de la puerta, sintiendo la energía que no le permitía entrar en la casa.
— Eres…— Incluso la voz de la muchacha, con aquella seguridad pero inocencia, le recordaba al idiota de su padre.
— No soy nadie. — Le interrumpe antes de que pudiera decir "madre", esa era una palabra que ella pudiera oír para describirle. — ¡Quita esta estupidez! — Grita, recordando porque había ido a esa casa en primer lugar.
— No dejares que les hagas daño. —
Genial, ¿tenía corazón y conciencia como el idiota ese? ¿Por qué no pudo sacar nada de ella? No el pelo, no los ojos, aunque el tono de piel era bastante similar, además de eso no podría encontrar nada más que dijera ella podría ser su hija, es que si no fuera tan igual a su padre ella nunca hubiera imaginado quien era la chica en su historia.
Da su mejor sonrisa, aquella que había conquistado el corazón de muchos en el pasado, era demasiado adorable. — Pero yo soy tu madre. — Dice con dulzura.
Era buena pareciendo otra persona por completo.
— Tú lo dijiste. — Responde la niña. — No eres nadie. — Lo dice con tal naturalidad que incluso le hiere.
Adina no resiste más. — ¡Eres tan idiota como tu padre! —
Y para su mala suerte Lydia se mete, Adina no puede verla en ninguno lado de hecho. — ¡No deje que te intimide Alyssa, no puede pasar! — Grita la tonta banshee.
Ahora que lo piensa, Lydia tenía más parecido físico a ella que la tal Alyssa, el nuevo conocimiento de ese nombre le hace darse cuenta de algo, había una regla de poder en su familia desde hace siglos, era un tanto ridícula, pero antes se podía reconocer a brujas de cada aquelarre por la inicial de sus nombres, su aquelarre, o mejor dicho familia, adquirió la letra A como su representación, Peter sabia eso, ella se lo conto en la cama, pero Peter no pudo ponerle ese nombre a la niña porque en ese tiempo él estaba en Paris y además sin memoria de ninguna de ellas, por lo que el nombre debió ser puesto por… Deaton, bueno, ahora definitivamente deberá darle una visita al viejo doctor del grupo.
Por ahora se encargara de terminar con la vida de esta nueva molestia, se retira su guante con la atenta mirada de la niña encima de ella. — Entonces esta vez sí voy a quemarte. — Las puntas de sus dedos brillan, eran llamas de fuego en azul. — No hay ningún Hale para salvarte ahora. — Sonríe con malicia antes de lanzar el fuego en la niña.
El grito de la rubia no le gusta, de hecho muy en el fondo siente la culpa, pero lo que hacía estaba bien, no quería que Alyssa naciera desde un inicio por algo, era por un bien, incluso se atrevía a decir que era mejor madre que Corinne o Natalie.
Las mujeres de nuestra familia nunca logran la felicidad, y para sobrevivir tienen que hacer cosas horribles desde una edad muy temprana, no era lindo, las vidas de las mujeres Parker no son lindas.
Solo estaba viendo como su hija se estaba quemando (Solo el fuego mata una bruja, obvio Alyssa iba ser bruja como su padre y abuela, ni siquiera eso saco de ella), oye a los chicos detrás gritándole que le dijeran que rayos debían hacer ahora, pero Adina no puede apartar sus ojos de los gestos adoloridos de Alyssa consumiéndose poco a poco en aquel fuego azul, tan metida en esa escena que no se da cuenta que Jared se acercó a ella hasta que la agarra de la cintura y la jala lejos del camino del nuevo jugador.
— ¡¿Quién rayos es él?! — Grita Adam, quitándose la máscara y mostrándose enojado.
— Parrish. — Responde, alejándose de Jared — Jordan Parrish, y debo admitirlo Peter, al final si fue de ayuda este tonto. — Dice, sintiéndose animada de nuevo al ver que con cada pisada que da el ex diputado quema cosas a su paso, eso incluyendo a las violetas en las grietas de la puerta, el lugar donde Alyssa las hizo nacer. — Podemos entrar ahora, pero aléjense del camino de Parrish pase lo que pase. —
Ella no sabía porque el perro había ido a ese lugar, pero no le importa, ordena a los cazadores ir por los niños grandes, Ben y Millie, ella se encargaría de los bebés. Entran a la estancia, los cazadores suben las escaleras corriendo, pero ella se queda en la mitad del camino hacia la cuna, porque sus ojos se topan con Parrish abrazando a la joven bruja, que seguía gritando.
— Claro, ni siquiera me dejan matar a mi hija sin problemas en este lugar. — Niega con la cabeza, molesta, quiere ignorar eso, va a la sala, pasando encima de los cuerpos inconsciente de la manada, en el transcurso patea a Cora en el vientre, solo por diversión, en esta casa hacía mucho calor, debe ser más por Parrish y su cuerpo en fuego que por su hija incendiada.
Primero va hacia el bebé en brazos del alfa McCall, ya estaba durmiendo como el resto, cree que es Myles, pero no estaba segura la verdad, luego va a la cuna y levanta al otro bebé también dormido.
— Espero que no sean tan llorones cuando despierten, odio los lloriqueos. — Habla, tratando de ahogar los gritos, eso empezaba hacerla sentir mal. — Son muy pesados. — Acomoda a los bebés lo mejor que puede y vuelve a pasar por los tontos que seguían a Malia.
Empieza a tararear en su cabeza para ahogar los gritos de horror, por eso trato de matar a su hija cuando solo era una pequeña bebé, en ese entonces no iba sufrir como ahora, no era consciente, esto que estaba pasando era culpa de Natalie y los Hale, los Hale como siempre. Los cazadores bajan en ese momento, cada uno con un niño en brazos, también por completos dormidos, esto hubiera sido así de sencillo desde el principio si no fuera por Alyssa.
La descendencia siempre es un problema.
….
Alyssa nunca había sentido un dolor como este que recorría todo su cuerpo ahora, ardía, dolía, era insoportable, gritaba con muchas fuerzas, no se había esperado que su madre le hiciera esto, no espero un abrazo o lágrimas de reencuentro, pero tampoco jamás espero un intento de asesinato tan horrible. Se ha sacrificado por personas que a apenas conoce, porque ella tiene un código, era su deber hacer lo que puede por los demás, hacer todo lo posible para no parecerse a su madre biológica.
Estaba gritando aun, cae sobre sus rodillas, sus manos en el rostro quemándose, los ojos muy cerrados, puede sentir Adina pasar a la casa, siente el movimiento, quiere hacer algo, Lydia le dijo que Adina seguro había venido por Millie y Myles, son solo unos niños pequeños, no podía dejar que le hicieran daño, pero estaba mal, estaba tan mal, ni puede hacer nada más que gritar del dolor en el silencio y oscuridad de la casa.
Ella no quería irse al motel, Marin le ha dejado muchas llamadas pérdidas y mensajes, Alyssa no podía responderle ni para decirle que estaba bien, porque en parte no estaba bien, había fallado y dos habían muerto sin que pudiera hacer algo mejor, incluso aunque era mágica no pudo usar su magia para algo correcto.
Parrish se ofreció llevarlos en el auto afuera de la reserva, ellos estaban cansados, en especial Liam, por lo que aceptaron, su amigo beta se ofreció a ser el decirle a la manada las malas noticias, ella podía irse a descansar, pero Alyssa no era cobarde, le confesaría al resto su error, era su deber, en el hospital un par de veces los doctores (Cuando aún estaba en práctica y los doctores le daban ordenes) le obligaron que le diera las malas noticias a las familias de los pacientes que no se salvaban, por lo que en parte estaba acostumbrada a esa parte del trabajo.
El viaje fue por completo en silencio para todos, Parrish sin camisa aun, él no parecía ser de muchas palabras, algo que le gustaba a Alyssa, las únicas personas cercanas a su vida diaria (Liam, Cora y Malia) eran muy habladores la verdad, normalmente estaba acostumbrada al silencio porque nunca era muy sociable, cuanto más lejos de las personas mejor, esa siempre fue su lema, no le gustaba la presencia de Lydia, Scott le parecía extraño, Isaac y Breaden apenas y los noto, pero a Allison si le agrado un tanto, era muy amable esa chica.
Cuando llegaron a la casa Parrish se despidió sin querer entrar antes, Liam saco las llaves y entro primero, ella se quedó afuera unos segundos, con la cabeza baja, luego suspiro y termino por entrar, para su sorpresa apenas entra a la sala principal Lydia se lanza hacia ella, pero no para tratar de golpearla de nuevo, en vez de eso la jala del brazo escaleras arriba, le grita que Millie (Ella sabía sobre la niña, pero nunca antes la ha visto, espera que no conociera a su sobrina de esta manera) se había desmayado primero, luego despertó y vómito, para de nuevo caer en la inconsciencia, le ordeno que le revisara ella, puesto que Olga no podía salir de las ruinas por protección, Alyssa le molesta que Lydia trate de mandarle por todo, pero obviamente quería ayudar a la niña en lo que pudiera.
Con la ayuda de Liam se dieron cuenta que la niña tenía una seria intoxicación, un nuevo chico se acercó y le dijo que no era normal lo que estaba pasando con los niños Hale, por lo que dio la idea que en algún punto de la casa debía haber muérdago, era importante que encontraran donde estaba antes de que empezara afectarle al resto de werewolf, fue entonces cuando bajaron, los chicos buscaron por toda la casa el muérdago, las madres revisan a sus hijos, Lydia le grita que busque con su magia el lugar procedente del veneno para werewolfs, y Alyssa le grito que no podía usar su magia de esa forma, no sabía cómo, su magia solo sale en momentos extraños y diferentes, Allison trataba de controlarlas.
Fue ese el momento donde las luces empezaron a parpadear, oye a Allison susurrar "Intrusos", al parecer Peter había puesto un sistema mágico en cada casa que le avisaría cuando hay peligro acechando la casa, el resto pasa muy rápido, Lydia la agarra y le dice que haga crecer violetas en las ventanas y puertas, para que nadie sin su permiso pudiera entrar, ella no pensó poder hacerlo pero su magia funciono cuando Lydia le dijo que esto debía ser obra de su madre biológica.
Solo necesita algo que la inspire para usar su magia.
Lástima que eso no funciono cuando estaba quemándose viva, se había rendido con eso, estaba muriendo, cuando siente unos frescos brazos rodeándola con delicadeza, no está segura que estaba pasando, pero el ardor se detiene, siente que puede volver a respirar, pero no puede abrir los ojos aun, y se desmaya sobre los brazos de su ayuda.
….
Malia solo quería llegar a casa para abrazar a sus hijos, decirle que en realidad todo estaba bien, tranquilizar a sus amigas (Porque seguro estaban muy mal ahora), tomar un largo baño, y dormir con Stiles, descansar como hace mucho no ha podido, pero cuando llega a la casa encuentra todo menos descanso.
La casa olía a fuego y muchas hierbas diferentes, sin decir nada corren y entran, asustados al ver la puerta abierta y la casa en las sombras por completo.
— ¡Millie! — Grita con urgencia.
Stiles va hacia la sala, pero ella se queda oliendo el lugar, logra captar miedo, enojo, carne camada... Adina, ella estuvo en la casa, y Millie… Y Myles.
—Malia tienes que ver esto. — Le llama Stiles desde la sala.
Corre hacia su esposo, y se queda muda cuando ve a todos sus amigos en el suelo, parecían estar durmiendo, sus signos vitales estaban bien, también nota que Kira había regresado, pero no estaba ninguno de los niños, la que si estaba era Alyssa Palvin, recostada en el sofá, aun salía humo de su cuerpo, al lado de ella, sentado en el suelo y con las manos sobre su rostro se encontraba un muy lleno de hollín Jordan Parrish.
— Parrish. — Stiles se acerca con cautela al ex diputado. — ¿Qué fue lo que paso aquí? —
— Ella se los llevo. — Responde el hombre, Stiles y Malia se ven entre ellos, esto no estaba bien, solo se fueron unas horas y ahora sus hijos estaban en peligro. — Lo siento, no pude hacer nada, ella me necesitaba, no podía dejarla morir. — No retira sus manos del rostro.
Sin importarle nada más corre hacia la salida, debe encontrar a los niños, esa loca trato de meterles en un juego sádico la última vez, y sospechaba que esta vez no iba ser tan linda y paciente con ellos.
….
Parrish no volvió a la clínica porque Marin le había llamado cuando estaba solo dos cuadras lejos de la casa de Isaac, él detuvo su camioneta y contesto, Marin le pregunto si sabía algo de la chica que había venido con ella el otro día, él le dijo que si la vio, que estaba bien, y Marin termino por pedirle que cuidara de ella, Beacon Hills es peligroso para Alyssa, él solo siguió la orden de su jefa desde hace años, por eso le dio la vuelta a la camioneta, llego justo en el momento que Adina Parker prendía fuego en Alyssa.
Sus instintos se despertaron de nuevo, prácticamente era literal, porque su cuerpo se prendió en fuego por segunda vez ese día, camina hacia la rubia que gritaba de dolor, ignorando en el paso a los cazadores con máscaras y Adina, Alyssa cae al suelo sobre sus rodillas, Parrish la abraza y deja que su propio fuego consuma las llamas azules, mira Adina saliendo con los bebés en brazos, pero Parrish no suelta a Alyssa hasta que ella deja de gritar, las llamas llegan a un punto muy alto, haciendo un estallido que suena bastante fuerte y una onda de calor atraviesa la estancia, dejándolo de verdad agotado, aun así, cuando Alyssa cae en la inconsciencia, la levanta y la lleva hasta el sofá, la deja recostada con delicadeza, no tiene tiempo de ver que tan mal eran las quemaduras de ella, porque corre hacia la calle, esperando poder detener a Adina (Estaba enterado a medias de la traición de Adina a los Hale), pero la calle estaba vacía por completo, las finas casas alrededor con las luces apagadas, todo en calma en el pequeño pueblo de Beacon Hills, no parecía el sendero del crimen del robo de infantes.
— ¡No! — Golpea un poste de luz, molesto consigo mismo.
Sin más opciones vuelve a la casa, mira a todos los chicos en el suelo, estaban respirando, parece ser que no tiene más opción que esperar a que se despierten, se acerca al sofá y se sienta en el suelo, esperando, solo eso, esperando que los alfas regresen, ellos deberían saber qué hacer, era la responsabilidad de ellos.
En especial de la heredera Hale.
….
Stiles detiene a Malia cuando está a punto de cruzar la calle, sosteniéndola por la cintura, ella lucha con él, pero no la suelta, jamás lo haría de nuevo.
— Malia, Mal, cálmate, mírame. — La agarra del rostro, obligándola verlo a los ojos, había cenizas en su rostro aun, ella parecía estando a punto de tener un ataque de pánico. — ¿Estas bien? —
Niega con la cabeza efusivamente. — Ella tiene a mis hijos. — Su pecho subía y bajaba con mucha rapidez, no era normal. — Y mis sobrinos, va hacerles algo, ella siempre quiere…—
— Hey, okay, okay. — La interrumpe, uniendo su frente con la de ella. — Vamos a encontrarlos, Mal, estarán bien, pero es necesario que respires. —
— Yo…— Se aleja de Stiles y pasa una mano a la garganta, ella en realidad no había estado respirando en todo ese momento, solo era superficial, y eso le haría daño. — No puedo hacerlo, no puedo respirar. — Su voz suena ahogada, estaba entrando de verdad en pánico.
Él sufrió de eso en el pasado, más específicamente en la adolescencia antes de convertirse en werewolf, los ataques de pánico eran horribles, y no quería que su esposa sufriera aquello, apenas pensando se acerca a ella y la besa, ninguno de los dos se mueve, él se aleja cuando siente el pulso por fin normal de su mate.
— Una última ronda, Malia. — La mira directo a los ojos, ella se muestra más calmada. — Y Adina no se meterá nunca más en nuestras vidas. —
Era hora de acabar con ese enemigo definitivamente ahora.
….
Lydia vuelve a cerrar los ojos cuando ve a Malia enfrente de su rostro, esto obviamente era un sueño, o puede ser que se golpeó de verdad muy duro en la cabeza, odiaba las alucinaciones, la mente a veces podía ser muy cruel.
— Lydia, sé que estas despierta. — Era la voz de Malia, pero no estaba en su cabeza, está segura de eso.
La banshee abre los ojos de nuevo, y mira a Malia agachada aun, enfrente, mirándola de una forma que le rompe el corazón. Lydia entonces recuerda todo lo que paso, no solo la muerte de su amiga, sino también el ataque de Adina tan repentino, esa zorra debió enterarse de una forma la muerte de Malia, los vio débiles y no perdió el tiempo para venir por el resto de Hale, era algo listo, era algo que Lydia también hubiera hecho.
— Nunca antes…— Dice, sin poder aun apartar sus ojos de su difunta amiga. — Yo puedo oír personas muertas, pero no verlas, yo no… No…— Niega con la cabeza seguidamente, y eso hace que su dolor de cabeza se incremente, por lo que se detiene y vuelve a cerrar sus ojos.
Esto debía detenerse, ella no quería ver a Malia, eso la hería, solo era un recordatorio cruel de su enorme fallo al tratar de protegerla.
Siente una mano muy fría en su brazo, al abrir los ojos Malia no se había ido, y era ella quien le estaba tocando… ¿Esto también era de su imaginación?
— Estoy viva, Lydia, y Stiles también lo está. — Su voz sonaba vacía.
Lydia se incorpora con cuidado, no quería marearse y volver a desmayarse, de hecho deja de respirar por unos momentos, mira a su alrededor, la manada seguía en el suelo, inconscientes, y Stiles si estaba presente, junto con Parrish cerca de la entrada de la sala, ambos estaban hablando sin prestarle atención a ellas, la casa ya no olía extraño, pero el olor a cabello quemado le llamo la atención, hasta que su mirada se encuentra con el cuerpo quemado de Alyssa Palvin. Se pasa una mano a la boca, horrorizada al ver la carne quemada de la chica que antes era relativamente hermosa.
Que superficial. Le regañan las voces en su cabeza.
— Ella también está viva, aunque apenas y respira. — Dice Malia, soltándola y levantándose para ahora ir con Allison.
Lydia la sigue con la mirada, sus movimientos suaves pero secos, era como si estuviera haciéndolo todo mecánicamente, Malia había regresado a la vida pero no parecía feliz con eso, y Lydia estaba tan sorprendida y desconcertada que no pudo demostrar lo feliz que estaba porque su mejor amiga lo había logrado, estaba vivía, había regresado, y no solo ella, logro volver con Stiles, ambos podían estar juntos ahora, porque supone enseguida que si ellos estaban vivos es porque las Erinias habían fallados, valla, el plan de Alyssa había funcionado, y pensar que ella fue muy cruel con la rubia, muy injustamente, como lo haría Adina Parker, y ahora fue Adina Parker quien trato de matarla de nuevo, esa hada ha tratado de matarlas a ambas ahora, y a Alyssa dos veces, la primera cuando era solo una bebé, Lydia no debió meterla en este problema.
La banshee estaba muy débil, por lo que solo puede gatear hasta su amiga, quería seguir viéndola, asegurarse que estaba bien, y preguntarle qué era lo que estaba pasando, porque ella dejo de estar consiente no mucho después de la llegada de Adina.
— ¿Cómo…? — Malia alza la mirada para verla. — ¿Cómo es que estas aquí? — Estaba feliz de que eso fuera así, pero tenía la necesidad de oír a su amiga y no sabía cómo empezar conversación mejor, o una mejor conversación, Lydia sentía como si aún no estuviera despierta del todo en realidad.
Malia alza su mano, mostrando con todo detalle la nueva marca de media luna en su muñeca, Lydia la toca, no estaba en tercera dimisión, era como si Malia hubiera nacido con ella, un extraño lunar o marca de nacimiento, pero Lydia jamás lo había visto antes, y la verdad es que durante su infancia Malia, Allison y ella se bañaron juntas y desnudas un par de ocasiones.
— Resulta que Stiles y yo somos mates verdaderos. — Responde Malia, dejando que Lydia le tocara. — Algo sobre una nueva leyenda por nuestro amor, por eso sobrevivimos, Stiles también tiene la marca ahora, porque yo no le pertenezco, nos pertenecemos mutuamente durante toda la eternidad. — Aleja su mano finalmente, Lydia la mira a los ojos. — Y nuestras manos cuando se entrelazan en ciertas ocasiones brillan, pero aún no sé qué exactamente significa ese poder. — Se encoje de hombros, parecía ser cierto que no sabía mucho sobre todo eso del amor verdadero.
Lydia tenía una teoría, en su infancia había un libro que le gustaba mucho, y era sobre leyendas de la luna y sus poderes sobrenaturales, ese mismo libro lo vio hace unas semanas atrás en la estantería de Millie, según Kira también era el libro favorito de la niña, según una de las leyendas, la luna escoge a amantes especiales cada mil años, su poder especial era que sus manos brillaban cuando se tocan, era la representación de un faro, que ellos se encontrarían mutuamente sin importar que tan oscuro las cosas se podían poner, tenía sentido, era lo que Stiles y Malia han tenido que pasar durante muchos años, alejarse encontrarse, alejarse encontrarse, era como un tonto juego de la luna, Stiles y Malia se habían vuelto sus piezas favoritas, y no se las daría a las Erinias de la forma tan fácil que fue la muerte de estos trágicos amantes.
Malia despierta a Allison haciéndola oler una hoja de menta, la menta era buena con los werewolfs, pero Lydia no cree que la werecoyote usara eso mismo con ella.
La beta se despierta con la misma lentitud al reaccionar que la banshee.
— ¿Malia? — Pregunta Allison, parpadea muy seguido, parecía mareada e incrédula.
— Hey, estoy viva Ally, también Stiles lo está. —
Allison no hace preguntas como Lydia, en vez de eso se incorpora y abraza a la werecoyote, la beta llora de felicidad, y a la banshee se le llena los ojos de lágrimas también, Malia corresponde el abrazo, cierra los ojos, apretando a Allison, Lydia no sabe qué hacer, solo observa a sus amigas, entonces Allison se aleja de Malia, y la jala a ella al abrazo que ahora es grupal.
Estaban unidas por fin, sin problemas invisibles, pero parecía que faltaba algo, y es que ellas tres no parecieron haber nacido para estar bien.
….
Kate abre la puerta de la mansión esperando encontrar la pizza para su hijo, pero en vez de eso en su puerta estaban Natalie Walters, Noah Stilinski y Melissa Delgado, o con sus apellidos de casadas, Natalie Stilinski (Ex Martin) y Melissa McCall, ella de verdad no esperaba este reencuentro, no parecía algo posible, no con todo su pasado.
— ¿Lo recuerdan todo? — Pregunta instintivamente, sintiéndose de nuevo como la niña que en secundaria todos ellos no tomaban en serio.
Natalie, que estaba en la mitad del trio, sonríe cuando dice; — Mi hija hizo una poción para hacer recordar a sus amigos, no es posible para banshee cualquieras, pero nosotras no somos banshees cualquieras, y también quería un reencuentro con mis viejos amigos. — Lo dice con mucha arrogancia, y Kate recuerda a la viaja Natalie, aquella que todos los chicos amaban, la chica más popular de la secundaria, la chica que Kate logro robarle al novio, por lo que ella no iba dejar intimidarse como en el pasado.
Ya no era una niña, es una madre y una viuda, además de ser la mejor cazadora de los Argent, no había forma de perder en este inesperado reencuentro, que estaba segura no sería nada amigable.
— ¿Quieres hacerles daño a nuestros hijos, Kate? — Dice Noah, sonando muy molesto.
Y llego la hora, aquella que pensó que jamás pasaría luego de lo de Talia Hale. — Supongo que lo mejor será que pasen. — Se hace a un lado, tomando eso como tiempo extra para pensar con claridad que debe hacer ahora.
Por suerte hace horas su padre salió, o él hubiera dado la opción de matarlos a todos, pero ella no podía matarlos, era más por honor que por buenos recuerdos de la infancia.
Su anterior manada entra a la casa, Melissa le da una mala mirada antes de entrar por completo, van a la enorme sala de la mansión, todos reconocieron el camino, Kate trato de parecer natural, como si no le afectara la presencia de ellos, aunque en cierto punto estaba un tanto nerviosa, no quería esto, aún estaba de luto por la muerte de su marido, estaba agotada, y el mundo aun así no se detenía.
— Mi hijo de doce años estaba arriba, por lo que por favor no hagan escandalo con vuestros reclamos. — Dice con calma, mostrándose desinteresada ahora.
— ¿Entonces tu si puedes afectarle las vidas a nuestros hijos pero nosotros no al tuyo? — Habla Melissa, más molesta que Noah. — Apenas llevo unas horas desde que lo recuerdo todo, Kate, y estoy muy molesta contigo y Natalie por todo, absolutamente todo. —
— No lo sabía. — Dice Kate, manteniendo la calma entre el cuarteto. — ¿Cómo iba saber que Peter iba a transformar a sus hijos? Vinimos a Beacon Hills solo para vengarnos de los Hale. —
— ¿Usando a nuestros hijos como daño colateral? — Pregunta Noah.
— No quise hacerles daño, pero ustedes no saben lo que paso luego que Natalie les borro la memoria de la manada a ustedes. — Explica ella. — Tuvieron una vida normal, sus hijos a salvo, pero mi familia no tuvo esa suerte, y Peter Hale nos hizo cosas horribles, nos desterró de Beacon Hills como si él fuera el rey… —
— Lo sabemos. — Interrumpe Melissa. — Natalie nos ha dicho todo lo que paso estos años. —
Kate mira a la rubia-fresa que ahora estaba demasiado callada. — ¿Y has dicho la verdad? —
— ¿De cómo Peter perdono tu vida y la de Dacre? Sí, claro que sí. —
Ahora se siente molesta y camina hacia la banshee, queriendo golpearla, pero Noah se interpone agarrándola de la cintura para mantenerla lejos de su esposa, por supuesto que aun la amaba, Noah siempre ha sido un débil.
— Solo mantén lejos de tu venganza a nuestros hijos y mis nietos, Kate. — La cazadora mira sorprendida al sheriff, no esperaba que él supiera que tiene nietos ya, al parecer Natalie de verdad se sinceró con ellos.
Pero eso no iba afectarle a sus padres, no podía, ellos, su familia, han trabajado muy duro por esto, reclamar lo que es suyo, era simple justicia para con los Argent, no era su culpa que Peter haya puesto de nuevo la vida de ellos en juego, era culpa de los Hale, esos seres egoístas y desarmados, lo llevaban en la sangre.
— No puedo. — Se aleja de Noah. — Aunque quisiera no puedo, es mi padre quien se está encargando de todo esto, yo solo sigo sus órdenes. — En parte era la completa verdad.
Natalie se ríe cínicamente. — Ahora Kate Argent es la hija perfecta. — La mira con asco. — ¿Ya le dijiste al viejo ese que su perfecta hija es una asesina? —
Kate da un paso adelante, esta vez Noah no se lo impide porque estaba sorprendido por las palabras de su esposa. — ¿Vamos hablar de asesinas? Entonces menciona tu crimen, hipócrita. — Natalie se muestra ofendida.
— Oigan, prometimos nunca hablar de eso de nuevo. — Dice Melissa, repentinamente incomoda con los recuerdos de su adolescencia. — Estamos aquí solo por nuestros hijos, que no merecen pagar por los errores de Talia Hale. — Las mira a ambas. — Pagar por los errores de nuestros pasados. —
— Somos los únicos sobrevivientes de nuestra manada. — Dice Noah, estando de acuerdo con la enfermera. — Y deberíamos ayudar a que nuestros hijos no sean estúpidos como nosotros lo fuimos. — El chico bueno, aquel que en el pasado a Kate irrito mucho, ahora el hombre bueno, y seguía irritando a la cazadora.
— ¿Cómo puedes estar de lado a la responsable de la muerte de Claudia? — Dice con asco, rencor, y queriendo golpear a Noah ahora.
— Oh no, eso no, Kate. — Natalie se acerca, mirándola como queriéndola matar. — No fui responsable de la muerte de Claudia, ni siquiera me informaron, hasta que Peter dijo que tuvo que hacerlo porque. — Mira a Noah, que se mostraba inexpresivo. — Ella junto con Deaton fueron los guardianes de Beacon Hills, la misma Talia le dio ese puesto, por eso no tenía sus recuerdos borrados, cuando Peter regreso, Claudia lo traiciono al querer vender su cabeza a Brian, por suerte Peter logro persuadirlo y hacerle creer que estaba de su lado, pero por la traición de ella, Peter tuvo que usar a los chicos, y mato a Claudia en el paso por venganza, saben que a él no le gusta la traición. — Mira a Melissa ahora. — Scott es un alfa verdadero, por eso tuvo que usarlo, vio la grandeza en él, Melissa, no iba hacerle daño, Peter solo quería poder al matar a Brian porque Adina le metió esas ideas en la cabeza, ya que ella solo quería vengarse de Brian por lo que ya saben. —
La verdad Kate no estaba informada de todo eso, pero tampoco le importaba mucho, Noah y Melissa se muestran dudosos de creerle a la banshee, por lo que Kate aprovecha para echarle más leña al fuego.
— ¿Y porque cuando regreso a la vida trato de matarlos? — Pregunta con falsa inocencia.
Natalie ni se molesta en verla, solo responde con calma. — Ese no era el plan, ni siquiera quiso usar la sangre de Stiles para regresar en realidad, fue Adina quien le dio la idea a todos, incluyéndome, se metió en la cabeza de todos nosotros, y cuando Peter regreso se enteró que Malia y Stiles eran mates, ¿recuerdan la leyenda de los mates trágicos? — Ellos asiente con la cabeza. — Bueno, esa noche Brian le dijo que los niños afrontarían eso, Peter les amenazo, estaba molesto, pero no les mato, Adina les enveneno sin permiso de Peter, por eso le ordeno darles el antídoto y luego solo les borro la memoria a todos, incluso a su hija, repitiendo la historia de su hermana, pero no les hizo daño de verdad, sus hijos tuvieron vidas normales y lo saben. —
Era increíble que a pesar de todo lo que ha pasado Natalie se esfuerzo por poner en alto el nombre de Peter, o la descendencia de este, los Hale debían acabarse y punto.
— Los Hale no son buenos, nunca lo fueron, y Malia no es la excepción. — Dice molesta, llamando la atención de todos. — Ella mato a Dacre, solo por unos papeles. —
— ¿Fue lo que te dijo Gerard? — Pregunta Natalie. — ¿Y le creíste tan fácil? —
Kate frunce el ceño. — ¿Qué? —
La banshee vuelve a sonreír peligrosamente. — Fue Gerard quien mato a tu esposo, Kitty. —
….
Cuando Millie despierta lo primero que siente es mucho dolor en todo su cuerpo, se queja en voz alta, un jadeo adolorido, luego trata de abrir sus ojos, los cuales se sentían muy pesados, estaba agotada, pero no recuerda haber hecho nada de ejercicio, o haberse dormido en una silla, porque estaba segura que estaba sobre una, al tratar de mover sus manos se da cuenta que estaba atada a algo frio, no solo sus manos, también sus piernas a las patas de la silla, eso la obliga abrir sus ojos enseguida, lo primero que ve es algo brillante, una lámpara le apuntaba directo al rostro, luego que se acostumbra de la luz nota que no se encontraba en su casa.
Parecía ser una habitación de control, aquella de las películas de espías, había muchas pantallas en la pared enfrente, que mostraban muchas diferentes paradas de un laberinto de concreto, como los escenarios de un macabro juego de consola, solo que no había jugadores, aun no por lo menos, quien hizo esto parecía que estaba esperando visitas para su laberinto, al mirar a su derecha se da cuenta que no estaba sola, su primo mayor estaba atado de la misma forma que ella, y seguía inconsciente, ella no puede recordar cómo es que llegaron a estar de esta forma, lo único que logra recordar en su nublada mente es que se había enterado de la muerte de sus padres biológicos muy mal, y eso la enfermo, se había desmayado y ahora estaba aquí, donde sea que sea ese lugar.
— Me duele mucho la cabeza. — Se queja en voz alta, aunque no está segura que su primo le oyera, puesto que no había despertado.
Respira hondo, no podía asustarse ahora, eso solo le haría enfermarse más, alza sus manos, en las muñecas tenia grilletes que conectaban a unas cadenas largas que no lograba ver hasta donde terminaban o a que estaban conectadas, si quería salir de ahí debía encontrar como deshacerse de esas cadenas, porque eso era todo lo que quería hacer, salir de ese lugar, ella y Ben Derek, no quería saber quién fue quien le secuestraron, porque después de todo tenía una sospecha de quien fue, no quería verla, por lo que era mejor tratar de salir antes de que llegara.
Mita la sala por completo, además de las pantallas había un escritorio blanco con una silla de cuero blanco, de hecho todo en la habitación era blanco, parecía una clínica en eso, todo tan limpio y olía bastante bien, en la mitad estaban ellos, en sillas metálicas, sus tobillos estaban encadenados a las patas de la silla como había logrado percibir aun en la medio inconsciencia, era un encadenamiento muy apretado, dolía un tanto, mueve los pies pero eso no afloja un tanto, al seguir mirando alrededor nota que solo había una puerta y parecía ser de ascensor, estaba detrás de ellos, tuvo que mover mucho su cuello para poder verla, a su lado izquierdo nota algo que le llama mucho la atención, eran unas grandes canastas de mimbre, dos de hecho, adentro habían mantas blancas, parecían que se movían, ella olfatea y no tarda en darse cuenta que eran los bebés, su primo y su hermano.
— ¡No! — Ahora si estaba muy preocupada, es que ellos eran unos bebés, la vez pasada en cierto punto ella y Ben pudieron defenderse de la loca hada, pero los bebés no podían defenderse por sí mismo, y ellos eran apenas unos niños que no podían cuidar de otros niños. Se gira hacia su primo. — ¡Ben! — Debía despertarlo, los dos podían pensar cómo salir de esto y ayudar a los bebés antes que viniera Adina.
Su primo no despierta, ella, que no era una niña de mucha paciencia, jala de las cadenas con su fuerza de werewolf, pero no se rompen, en vez de eso una corriente eléctrica pasa por las cadenas y le hace sentir su cuerpo quemarse, grita por eso.
¡Dolía mucho!
— Valió la pena esperar a que tardaran en despertar por esto. — Dice una voz a sus espaldas, el ascensor se había abierto cuando ella había jalado las cadenas, la voz la reconoce enseguida, la recordaba por sus pesadillas de hace un año atrás.
La mujer camina haciendo sonar mucho sus tacones en el mármol blanco, Millie siente como que no puede respirar ante la anticipación de ver de nuevo ese rostro, cuando Adina esta finalmente enfrente la niña ahora si se llena por completo de miedo, quedando congelada.
— Eres igual de tonta que tu abuela al no reconocer cadenas eléctricas. — Dice la mujer riéndose con maldad, es que todo lo que hacia esa mujer era con maldad pura, incluso algo tan simple como reírse. — Aunque yo no pude usar cadenas en ella, esa fue Talia, que buenos tiempos aquellos. — Se limpia una lágrima falsa.
— ¿Por qué estamos aquí? — Se atreve a preguntar, tragándose su miedo.
— Tengo que pagar deudas. —
— Sé que odiabas a mi madre. — Responde. — Querías hacerle daño, pero es tarde, ella murió. —
Adina vuelve a reír, sentándose en el sillón de cuero blanco. — No sabes nada, Millicent. — Gira el sillón y cuando regresa a frente tenía una vara de electricidad, que enciende y Millie siente sus piernas temblar. — Ahora vamos a despertar al resto. —
La niña se siente horrible cuando oye los gritos de los bebés y no puede hacer nada más que gritar por sus propias cadenas eléctricas.
….
Alyssa llora mientras se retira las vendas que Liam le puso hace horas atrás, cuando ella despertó ya todos estaban por completos consientes, en el comedor, hablando como iban a recuperar los niños, porque Alyssa había fallado y dejado entrar a la hada oscura, cuando despertó además ya estaba llena de vendas, Liam le reviso y le inyecto algunas cosas mientras estaba en la inconsciencia, incluso absorbió su dolor, ella estaba bien, no sentía tanto dolor como se supone que debería tener por las quemaduras de tercer grado en todo su cuerpo, le gustaba ese poder de los werewolf, le gustaría poder hacer algo similar, estaba segura que podía con magia, pero el problema es que es una inútil que apenas y puede hacer unos trucos.
Lydia le conto al grupo algo interesante, y es que Adina quería acabar con todo aquel que portaba sangre Hale por una deuda que tiene al no haber entregado el amar de su primera hija, todo solo por magia negra, así que en parte toda esta cacería era culpa del nacimiento de Alyssa, y no pudo hacer nada para evitarlo, apenas y pudo sobrevivir al primer encuentro con su madre biológica, Marin tenía razón, esto era más fuerte que ella.
Todo lo era.
Luego de retirar todas la vendas de su rostro, respira hondo antes de alza la mirada al espejo enfrente, se había encerrado en el baño hace apenas 5 minutos, el resto no quiso hacer muchos comentarios sobre sus heridas, diciéndole solo que estará bien pronto, que únicamente descansara, Malia se había acercado y le agradeció lo que hizo por ella, Stiles, los niños, pero fue algo corto y frio, la werecoyote no parecía quererla como una hermana en realidad, y Alyssa hubiera deseado que nunca hubieran tenido que pasar por esto, porque antes eran buenas amigas, y ahora todo es bastante incómodo.
— Eres un desastre, Alyssa Palvin. — Le dice a su reflejo en el espejo.
A ella nunca antes le importo la belleza, no solía maquillarse ni nada de eso, pero las quemaduras eran meramente horribles, y ella no podía negar que ahora lucia muy mal, formas irregulares en su piel, hinchada y caliente, había pedazos de su cabeza sin cabellos, sus ojos estaban rojos, no tenía cejas, y sus labios estaban partidos, la verdad es que se veía peor a como lo había imaginado al principio.
No se molesta en volver a ponerse la venda, sale del baño muy molesta, no estaba segura con quien en ese momento, si con Adina, con Marin, tal vez Lydia, aunque en realidad muy en el fondo se culpaba a ella misma, por no haber podido morir con más elegancia, nunca antes había tenido pensamientos tan lúgubres, pero en ese momento sentía su mundo en escala de grises.
¿Y cómo no estar deprimida? La primera vez que ve a su madre y ella trato de matarla sin problema alguno, no esperaba algún abrazo, palabras lindas ni maternales, solo… Solo que no tratara de matarla de forma tan dolorosa.
Al salir del baño tropieza contra un gran pecho fuerte, que su cuerpo instintivamente reconoce antes que su mente, se aleja un poco y se encuentra con los ojos verdes de Jordan Parrish, ese día había visto al guardia de seguridad de Deaton más veces que en toda su vida, y llevaba tanto tiempo de conocer al médico sobrenatural, era extraño que no hubiera conocido antes y en mejores circunstancias a la mano derecha de su tutor.
— Lo lamento. — Se disculpa el hombre.
— No. — Dice ella. — Yo era la distraída, no os vi. —
— No por eso. — Él se acerca, ella se intimida pero no es capaz de alejarse, él alza una mano que la posa sobre la mejilla magullada de ella, es un gesto cálido, amable, y la verdad la hace sentir un tanto bien. — No pude llegar antes. —
La caricia se sintió bien, y las palabras reconfortantes, pero su mente que por lo menos aún era racional, le hace darse cuenta que él parecía creer que necesitaba su ayuda, cuando no era así, Alyssa era una mujer independiente desde hace mucho tiempo, desde que apenas era una niña, le agradecía a Parrish haber apagado el fuego de su cuerpo, pero no se lo había pedido, ni había pensado que lo necesitaba, ella nunca necesitaba a ningún hombre en su vida.
Aleja al guardia sin camisa de un empuje. — No necesitaba tu ayuda, ni la necesito ahora, por lo que ya por favor mantente alejado de mí. — Me es incómodo tu presencia y no tiene sentido para mí, no necesito esto ahora.
— Lo siento. — Se muestra avergonzado, pero confundido.
Ella camina lejos de él, y evita sus ojos a toda costa. — Y deja de disculparte tanto, pareces un esclavo. — Dice caminando a la sala, dejándolo atrás.
— De hecho lo soy. — Ella se detiene con esas palabras, Parrish camina y le alcanza, pero no se molesta en verla. — No soy más que un esclavo de este pueblo desde hace diez años. — Se pierde al girar hacia un pasillo.
Alyssa se siente incómoda con eso, fueron palabras feas, era increíble pensar que en este época de la humanidad había personas que se sintieran como esclavos, no estaba bien, y Alyssa no estaba de acuerdo con las injusticias, vale, Parrish le ayudo, ahora ella sentía la necesidad de ayudarlo a él de liberarse de la responsabilidad, que por lo que tiene entendido, son de Malia Hale.
Aunque antes debería ayudar a encontrar a los niños, tenía que organizar prioridades, eso siempre le ha ayudado para mantenerse cuerda en un mundo tan monótono.
….
Nada estaba bien en la casa Lahey, por lo que la werecoyote tuvo que salir de ella, ahora estaba dentro de la casa del árbol que le gustaba tanto a su hija y sobrino, olía a ellos y eso le confortaba un tanto, era como si los tuviera a su lado, y en sus manos tenía la manta favorita de su hijo, ella la huele, pero no es reconfortante, el olor de su bebé le hace llorar de hecho.
Estaba llorando en silencio, cuando sus dos mejores amigas entran a la, relativamente grande, casa del árbol.
— Lia, vamos a encontrarlos. — Le dice Allison, dándole suaves caricias en su espalda, tratando de brindarle apoyo.
La verdad le gustaba la compañía de ella, pero nunca podrían tratar de confortarle, porque ellas no eran madre, no podían entender que estaba pasando en su interior, o el miedo en sus huesos, solo Cora y Breaden eran las que le entendían, pero eran mujeres Hale, y entre ellas no podían demostrar sus más vulnerables sentimientos, fue como se criaron (Breaden en realidad no, pero ella había encajado muy bien en la familia por algo), mostrar miedo era como admitir que habían perdido definitivamente a sus hijos, y los niños debían estar bien, claro que están bien.
Malia se limpia las lágrimas. — Saben cómo funciona la mente de Adina, no vamos encontrarlos hasta que ella quiere que sea así. —
— Es muy evidente que nos criamos con ella. — Dice distraídamente Lydia, acomodando sus piernas debajo de su cuerpo, parecía que hablaba más para ella misma, o tal vez con las voces, pero no en realidad con ellas, eso antes lo hacía, cuando apenas se había convertido en banshee, responderle a las voces en voz alta, eso antes se había vuelto extraño e incómodo para ellas por lo que Lydia dejo de hacerlo.
— ¿Qué hacen aquí? — Pregunta, no tratando de ser descortés, solo que quería estar sola abrazada a la mantita de su pequeño bebé. — ¿Dónde está Stiles? —
— Él y Breaden han ido a buscar a los niños por las mansiones, Isaac y Kira al norte, Cora vigila a Alyssa que habla con Olga por teléfono, Liam se supone que debe estar controlándonos a nosotras, y Parrish solo está sentado viendo todo pero sin hacer nada. — Dice enojada Lydia.
Y Malia también se enoja. — ¿Stiles ha ido sin mí? — Se empieza a levantar, pensaba ir detrás de su marido, pero Allison, que era la que estaba más cerca de ella, la agarra de la mano y le obliga a sentarse de nuevo.
— Malia, ni siquiera has tomado un baño aun. — Le dice amablemente la beta. — Eres werecoyote, pero también humana, puedes tratar de engañarte a ti misma, pero todos notamos tu cansancio, y de esa forma no sirves de mucho. —
— Solo espero que no estés embarazada. — Las chicas werecreatures miran a la banshee, verdaderamente escandalizadas por dentro ante las palabras de la rubia-fresa, la cual solo se encoje de hombros. — Las últimas veces que te vimos tan cansada fue cuando estabas embarazada, te vuelves una completa inútil en ese estado. —
Allison pone los ojos en blanco. — Lydia, por favor. —
La banshee parece ignorarla, mira alrededor de la casita, la cual apenas y cabían las tres adultas. — Solo digo que gracias a Malia decidí nunca tener hijos. —
Malia abre mucho los ojos con eso. — Espera. ¿Qué? — Ella no se esperaba esa confesión tan fría, incluso en su fría amiga, hasta Allison parecía sorprendida.
Lydia la mira con desinterés. — Bueno, en realidad no solo por ti, es que no quiero ser madre, os he visto a ti, Cora y Breaden, os miro ahora, pareciendo querer morir porque los niños no están, y es de entender, los niños no pueden defenderse por sí solos durante mucho tiempo, y cuando crecen siguen siendo tu responsabilidad, lo serán siempre, no quiero esa presión, no quiero que mi hijo o hija herede la presión de mi familia tampoco, ya tengo suficiente tratando de protegerlas, y he fallado en eso, no creo que tenga segundas oportunidades con niños. — Si discurso acaba con un nuevo y desinteresado encogimiento de hombros. — Está decidido, nunca tendré hijos. — Lo dice con mucha seguridad, y las chicas reconocieron ese tono de vez, era cuando estaba segura de algo y lo hacía sin importar que.
Pues ya podían olvidarse de la idea de que Lydia les hiciera tías de una linda niña pelirroja.
— ¿Qué opina Scott de eso? — Pregunta Allison, sin tratar de demostrar algún sentimiento, aunque Malia podía oler tristeza.
Lydia se muestra confundida. — No debería interesarle, este es mi cuerpo y hare lo que quería con él. — Chasquea la lengua, era algo habitual en ella, porque la banshee estaba llena de manías. — Además, no hables como que si yo fuera a estar con él, recuerda que también te ama a ti, exactamente igual que a mí, y tú puedes darles hijos si quieres. —
Allison iba decir algo pero Malia, como alfa, decide interrumpir, la verdad le era incomodo todo esto del trio amoroso, en especial porque no podía ponerse en ningún bando, ambas eran sus amigas y las ama por igual, a veces no le agradaba Scott, pensaba que de alguna forma él era culpable del trio, porque enamoro a sus dos amigas prácticamente a la vez en la secundaria, o eso cree, la verdad sus amigas no han querido ser muy claras en sus historias con Scott.
— Oigan, mis hijos estaban bajo las garras de Adina ahora mismo, por lo que no quiero hablar de tríos amorosos extraños y malos para la amistada. — Interrumpe con lo primero que se le ocurre, aunque era verdad, ella estaba preocupada por sus hijos y sobrinos, no quiere también preocuparse por sus amigas y sus relaciones complicadas.
— Pero nuestros problemas te han distraídos de los tuyos. — Dice Lydia. Ese era un punto, gracias a ellas ha dejado de llorar, pero el vacío en su pecho no se ha ido, y no se ira hasta que tenga a sus hijos de vuelta. — Tampoco quiero hablar de Scott ahora. — Habla mostrándose más suave que al principio de toda la conversación. — De hecho, desde ayer tengo una pregunta rodando por mi mente que no me ha dejado en paz ni siquiera ahora. —
— ¿Qué es? — Pregunta Malia, doblando la manta de su bebé con cuidado. — Pero espero que entiendas que no diré nada sobre mi vida sexual con Stiles, ni estoy embarazada, me he cuidado desde que regrese, es todo lo que diré. —
Lydia niega con la cabeza. — No es eso, es; ¿Qué fue lo que les dijo sus padres exactamente cuando estaban en la nada? —
Allison y Malia se ven entre ellas, ninguna parecía cómoda con la pregunta, eso era algo muy personal, pero es que ellas eran hermanas después de todo, nunca habían tenido secretos con ellos, y cuando lo tuvieron les ocasiono horribles problemas, por lo que ambas regresan la mirada a la banshee, y por suerte es Ally quien habla primero.
— Luego del recuerdo sentí como algo absorbiéndome, parpadee y cuando abrí los ojos estaba en una habitación pequeña sin ningún mueble, todo era blanco, primero vi a mamá, al principio no pude reconocerla, ya la había olvidado un poco, pero cuando por fin lo hice corrí a ella y la abrace, ella me correspondió y me dijo que me ha extrañado mucho, que estaba orgullosa de mi, incluso aunque soy una werewolf en contra del código. — Allison baja el rostro, sintiéndose melancólica con el recuerdo. — Yo llore y le dije que también la extraño, que la necesito, que la quiero, y fue cuando apareció mi padre detrás de ella, me quede congelada, quería abrazarlo pero recordé que él era el asesino de Claudia Stilinski, una inocente, la suegra de mi mejor amiga, no pude evitar echarle en cara todo eso, estaba enojada, y él…— Se queda en silencio de pronto.
— ¿Él que? — Pregunta Malia, sacando su lado curioso de nuevo.
Lydia como casi siempre era inexpresiva, solo oyendo a Allison, esperando oír algo que le conviniera en algún momento.
Allison alza el rostro y mira a la werecoyote. — Dijo que Claudia no fue en realidad una simple ama de casa, tal vez no debió haberla matado, pero a los traidores se acostumbra acabar. — Malia frunce el ceño, pero no tiene tiempo de formular pregunta. — Al parecer mis padres, los de Scott, la madre de Lydia, tus padres, y los de Stiles se conocían desde la adolescencia, se separaron por Talia, no me quiso decir que paso, solo me dijo que estaba orgulloso de que nosotros no hubiéramos cometidos los errores de ellos, logramos mantenernos juntos a pesar de todo. —
— La manada original. — Murmura Lydia. Las chicas le ven, buscando explicación. — Adina me contaba historias de una manada que fue muy importante en este pueblo, era en nuestro tiempo libre de los entrenamientos de banshee. — Responde con obviedad. — Creí que eran ficticias, nunca dijo ningún nombre en sí, pero tiene sentido que nuestros padres se hubieran conocido fácilmente en un pueblo tan pequeño como este. —
— Bueno. — Ally parece confundida. — En realidad no le creí, en este momento de mi vida no me siento segura de nadie, menos de mi familia. — Alza las manos y niega con ellas. — Pero no con ustedes, de verdad confió únicamente en ustedes… Y en Reed. —
— Estas divagando, Ally. — Dice Lydia.
Allison suspira. — Vale, lo siento, en realidad aunque no le creía a mi padre en ese momento yo lo respondí al abrazo que me dio, me dijo que me amaba, y que tú tendrás la solución a lo que estábamos enfrentando en ese momento, le dije que también lo amo, entonces parpadee solo una vez y me desperté, el resto ya todos saben que paso. —
Lydia ahora mira a Malia, ella aun no quería decir su historia, pero sabía que no tenía más opción, Lydia era una pesadilla en estas cosas.
Traga en seco antes de empezar. — Me paso lo mismo que Allison, y el escenario también es igual, solo que cuando yo voltee fue que vi a mis cuatros padres. —
— Wow. — Dice sorprendida Allison, incluso Lydia también parece sorprendida, era de entender, ella y Millie son especiales en eso de múltiples padres, al menos en la manada.
Queriendo acabar con esto de una vez continúa con su recuerdo. — Yo la verdad me sentí incomoda, los cuatros murieron de alguna u otra forma por mi culpa. — Reconoce, sintiéndose de nuevo mal con esa verdad. — Ocasione el accidente de mi madre adoptiva cuando yo solo tenía ocho años, solo porque no tuve control con mis poderes, luego Peter mato a mi padre adoptivo porque estorbaba en sus planes, yo no debí dejar que la Loba lo utilizara. — Era una estúpida, esa era la verdad. — Yo misma mate a mi padre biológico sin querer hacerlo en realidad, y luego deje que Adina matara a mi madre biológica, por lo que cuando les vi a todos no supe que hacer, si disculparle, abrazarlos, ignorarlos. —
— No hiciste la última, ¿verdad? — Dice Allison.
— No. — Responde ella enseguida. — Pero tampoco di la primera palabra, en realidad fue Henry, me abrazo, me dijo que me amaba, y que nada lo que paso con ellos fue mi culpa, mi mamá adoptiva también me abrazo, me dijo que estoy hermosa y que le diera un abrazo a mis hijos de su parte. — Malia sonríe enternecida con eso. — Ellos se fueron luego de eso, me quede con los Hale, fue muy incómodo, me sentí como una niña pequeña de nuevo, estaba mirando mis zapatos, como niña a punto de ser castigada, entonces Peter se rio, alza mi rostro y los vi sonreír a ambos. —
— La muerte te cambia. — Dice Lydia.
Malia la ignora y continúa. — Corinne dijo que debería dejar de culparme por todo, ellos fueron los idiotas que dejaron que Adina entrara a nuestras vidas, para mi sorpresa me pidió disculpas. — Las chicas también se sorprenden con eso. — Dijo que fue una madre inútil que nunca pudo protegerme, en ese momento ya estaba llorando, no sabía no podía decir nada, tenía un gran nudo en la garganta, entonces Peter se acercó y agarro mis manos, dijo que haber muerto valió la pena porque yo y Myles estábamos bien, pero que también lamentaba dejarme sola con la loca de Adina, dijeron que me aman, que siempre estarán a mi lado, que hiciera una gran vida, porque debo seguir viviendo, y que tú me ayudarías con eso, yo trague en seco, en ese momento sentí como si un gran peso de mis hombros se hubiera ido al fin, le dije que lo sentía de verdad, debí haberlos apreciado mejor, fueron unos buenos padres, y seguía viva gracias a ellos, que los amaba, los abrace a los dos a la veces, no quería que ese momento acabara, pero desperté cuando estaba abrazándoles, luego que me sacrifique por Stiles, esperaba poder volver a verlos, pero no fue así como ya saben. —
Las chicas quedan en completo silencio luego de eso, se miran entre ellas, sus vidas familiares nunca fueron muy normales, por eso se entendían mutuamente sin necesidad de palabras, por suerte crecieron juntas, por lo que el silencio entre ellas no era incomodo, era de entendimiento, aceptación, y una despedida a sus daddy issues, al menos para dos de las tres, era como una victoria entre tanto desastre.
La casa del árbol tenía una ventana en el techo, fue hecha para que los niños pudieran ver las estrellas, si llovía la podían cerrar, pero en ese momento estaba abierto, pequeñas cosas blancas caen sobre sus regazos y hombros, las tres alzan la mirada a la ventana del techo, eran copos de nieve, lo cual es extraño, desde hace más de diez años no había nevado en Beacon Hills.
Allison alza la mano, y en su palma cae un hermoso copo que no tarda en derretirse, la beta sonríe y les ve. — Tomare esto como buena señal. —
Lydia se ríe, no creía en las señales del destino, pero Ally lo hacía desde siempre, Malia solo sonríe, pasar tiempo con sus amigas le hizo sentir bien, aún estaba preocupada por los niños obviamente, pero gracias a sus amigas no quería volver a morir, Malia quiere luchar al lado de sus amigas, del amor de su vida, de su manada, la mayoría de ellos habían sobrevivido a cosas horribles, vuelto a la vida, y Adina Parker no podía ganarles, porque estaban juntos, y jugarían limpio todos ellos.
¿Cómo Adina podría con eso? ¿Con ellos? Eran lo mejor de la manada original, e iban acabar con la rata traidora.
Sintiéndose renovada y motivada, se endereza en su puesto. — Adina cree que he muerto, ¿no? Por eso ataco apenas tuvo esta grande oportunidad. —
— Eso suena mucho a ella. — Responde Lydia, estando de acuerdo con las palabras de la coyote. — ¿Por qué? —
— Ella tampoco sabe que Derek y Laura siguen vivos. — Continua Malia, sus amigas le ven sin entender a donde quería llegar con eso. — ¿Qué pasaría si se entera que en realidad va perdiendo en su cacería? —
— Los niños serian su menor preocupación. — Dice Allison, entendiendo ya.
— Y eso nos daría tiempo para que lo recuperemos. — Dice Lydia.
Malia sonríe. — Sabemos cómo juega Adina, y si queremos ganar…—
— Debemos hacerle creer que nos tiene rodeados— Termina la beta y la banshee a la vez.
La werecoyote se pone en pie, sus amigas siguen sus pasos, ella saca su celular, tenía que mandarle un mansaje a la manada para reunión de emergencia, una muy importante, pero antes, ella dice con seguridad. — Vamos a matar a Adina. — Les mira, esperando que estén de acuerdo con eso, aunque ninguna de sus amigas han matado antes, y por mucho tiempo Adina fue de la familia, por lo que podía estar mal con sus remordimientos al acabar con una vida.
Malia sufrió mucho con eso también.
— Estoy contigo, Lia. — Dice con seguridad Allison.
Ambas ven a la banshee, que estaba demasiado silenciosa y con la mirada baja, no pasa mucho cuando alza la mirada, se muestra calmada, pero sonríe de forma inquietante. — Créanme, he esperado mucho por este momento. —
Malia toma eso como un sí.
….
— ¡Estas mintiendo! ¡Como siempre lo haces! — Grita Kate Argent, tratando de acercarse a ella para golpearla pero Noah la sostiene de los hombros para impedirlo. — Eres tan envidiosa, Natalie. — Dice la cazadora, un poco más calmada, pero Noah aun la sostiene. — Nunca pudiste con la idea de que Dacre se enamorara de mí, tenías envidia de que yo si tengo una familia, y por eso quieres destruirla. ¡Pero no et dejare hacerlo! —
Natalie, ignorando la histeria de su ex amiga, saca del bolsillo de su abrigo un medallón, que cuando lo alza a la mirada de todos, se detienen, en especial Kate, que incluso parece dejar de respirar por unos segundos largos.
— ¿Lo reconoces? —
— ¿Cómo es que lo tienes? — Pregunta Kate, con mucha calma, por lo que Noah por fin la suelta y se aleja bastante.
Natalia se acerca. — Como os estaba diciendo antes de que te diera la locura, yo me encontré con Dacre el día del "accidente". — Hace comillas con sus dedos. — El me había buscado antes para pedirme tratar averiguar algo de Gerard, puesto que uno de sus cazadores, Reed, fue así que dijo se llama, oyó una extraña conversación de tu padre. —
— Aun estoy sorprendida que Gerard siga vivo. — Piensa en voz alta Melissa, interrumpiendo a la banshee mayor.
— Hierba mala nunca muere. — Dice Noah.
A ninguno de ellos jamás le agrado el señor Argent, ni siquiera Chris lo hizo, y era su hijo, la única que confiaba plenamente en él era Kate, y ahora se daría cuenta de su error con eso.
Natalie continúa. — Al principio no acepte, porque tienes razón en eso, nunca pude perdonarles vuestra traición. — Kate pone los ojos en blanco. — Pero luego ustedes trataron de matar a mi hija, le dice que lo ayudaría si él me ayudaba a mantener a Lydia fuera de la mira de los cazadores. —
— Eso tiene más sentido contigo. — Dice entre dientes Kate.
— Dacre trajo el medallón de tu padre ese día. — Ignora por completo a la cazadora. — Como pueden imaginarse, por el medallón pude descubrir que Gerard piensa acabar contigo como lo hizo con Dacre, con tal de quedarse con la custodia de Sean, hacer que vuelva Allison, y volverlos unas armas de matar para que los Argent sean importantes de nuevo. —
Kate niega efusivamente con la cabeza. — Eso no puede ser cierto. —
— Gerard no es una buena persona, Kate, el día de la muerte de Dacre yo sin darme cuenta llegue al lugar del crimen, fui yo quien llame a urgencias, él estaba aún vivo cuando llegue, y me pidió que os ayudara a ti y su hijo a salir de las manos de Gerard, luego me dio el medallón para tener pruebas ante ti. —
Kate no dice nada, solo le mira.
— ¿Por qué nosotros estamos aquí, Natalie? — Pregunta Melissa.
La banshee mira a la enfermera. — No solo mi hija está en peligro por los cazadores, y como madre que casi pierde a su hija… No podía dejar que también ustedes pasen por esto, no tengan la oportunidad de luchar por mantenerlos seguros por culpa de Talia, ya es tiempo de que los Hale no controlen nuestras vidas. — A ella le hubiera gustado ser tan valiente cuando los Hale estaban vivos, ahora si discurso era un tanto hipócrita.
Pero debía funcionar.
Melissa y Noah parecen creerle, porque dejan de verle para ahora mirar serios a Kate, seguían esperando la explicación de porqué sus hijos estaban bajo la mirada de cazadores, Natalie no tuvo más opción a que esto pasara, en realidad no les devolvió la memoria porque quería recuperar sus viejas amistades, le convenía que ellos recuerden porque eran testigos del crimen de Kate, juntos podían presionarla, ya solo quedaban ellos con vida de su manada, los únicos que sabían la verdad de Kate, y Natalie estaba más que dispuesta a extorsionarla con tal de que Lydia este bien, olvidando su promesa, porque Kate también la había olvidado al hacerle esto a sus hijos.
— Mi hijo es un alfa verdadero, Kate, sabes lo que significa. —
— Eso no lo hace perfecto. — Responde Kate, con voz ausente, caminando hacia el sillón de su enorme sala. — Vale, la verdad él no ha hecho nada mal, pero papá dijo que como es parte de la manada de Malia lo hace un potencial peligroso. — Se sienta en el sillón, mostrándose derrotada.
Fue más fácil de lo que pensó conseguir eso.
— ¿Y Stiles? —
Kate mira a Noah. — Él es otro alfa bajo el poder de Malia. —
— Se aman. —
Kate mira a Natalie, ella se encoje de hombros. — Le dije todo ayer, sin omitir un solo detalle, luego de que despertaran, era tanto que por eso hasta ahora vinimos. — Responde sin importancia la banshee, lanza el medallón que seguía en sus manos a la cazadora, que lo agarra sin problema por sus buenos reflejos.
Kate observa el medallón un par de minutos, luego lo deja en el sillón y se pone en pie. — No dijiste toda la verdad, Natalie, pues entonces ellos sabrían que sus hijos están siendo vigilados, no son objetivo de Gerard, él dijo que las más peligrosas y las cuales deberíamos deshacernos son Lydia y Malia, ¿eso les hace feliz ahora? —
— ¡Malia es la esposa de mi hijo! — Exclama Noah, indignado. — ¡Y la madre de mis nietos! —
La distracción estaba funcionando mejor de lo que pensó en un inicio la banshee, por lo que se mantiene callada, esperando más gritos entre ellos, no debería hacer una tontería, solo esperar, y si era necesario usar la artillería pesada.
— ¡No es mi culpa que sus hijos no han sido inteligentes a la hora de buscar pareja! — Grita de regreso Kate.
— ¿Y tú qué harías? — Pregunta Melissa a la cazadora.
— ¿De qué hablas ahora? —
Natalie toma asiento, en realidad estaba disfrutando del espectáculo, al principio no lo hizo, cuando le dio la poción a Melissa y Noah, su esposo estaba muy enojado con ella, cree que se casó con él para utilizarlo, controlarlo, no estaba muy alejado de la verdad, pero es que ella si se enamoró de Noah luego de cuatro años casados, los siguientes años estuvo con él por amor, ya ni le importaba demasiado las ordenes de Peter, fue feliz con Noah, y aun lo ama, él no parece amarla ahora, cuando recobro la memoria pregunto qué fue lo que le paso en realidad a Claudia, ella le dijo la verdad, la traición de Claudia, con Melissa fue más fácil, solo pregunto porque Talia había decidió borrarle las memorias de la manada, y ella respondió eso con sinceridad también.
— ¿Qué pasaría si tu hijo, Sean, se enamorara de una descendiente Hale? — Todos se quedan bastante callados con la pregunta de Melissa. ¿Un Argent y un Hale juntos de esa forma? Eso era una locura, era prohibido, algo muy irracional, Kate parece querer burlarse con la insinuación de eso. — ¿Entonces tu hijo debe morir solo porque se enamoró de la persona equivocada? —
— Yo…— Kate balbucea.
— Con todo lo que paso, todo lo que hizo Talia y Peter, no nos agrada los Hale a ninguno de nosotros, pero debemos recordar que no porque Malia sea una Hale es mala, eso solo son prejuicios de este pueblo. — Razona la enfermera, Scott se parecía mucho a ella ahora que le veía como la Melissa del pasado, había olvidado lo asombrosa que era la mujer.
— No sé qué quieren que haga…— Responde luego de mucho silencio la cazadora. — Gerard se encarga de eso, y si Natalie no me ha mentido, ahora debo planear como escapar para poder cuidar a mi hijo de mi propio padre, como ven, no tengo poder de nada, ni siquiera de mi vida. —
Natalie se levanta, molesta ahora. — ¿Huir? ¿De verdad aras eso? —
— Mi padre tiene un ejército de cazadores en sus manos, además, una loca hada de su lado. —
— Nunca me agrado Adina. — Dice Noah, cree que es el único que de hecho no toco o beso al hada pelirroja en la secundaria.
— Ahora es mucho más poderosa que antes, por lo que tampoco me agrada mucho que digamos. — Responde Kate, esto se estaba convirtiendo como una reunión amigable, lo cual no debería ser.
— No puedes huir, Kate, solo tú puedes acabar con la guerra que tu padre planea. — Dice molesta Natalie.
— Es tarde para eso, por lo que ahora solo quiero pensar en mi hijo. —
— ¿Cómo que tarde? — Pregunta los tres a la vez.
— Adina secuestro a los niños Hale, si, tus dos nietos están en el grupo, Noah, mientras, ahora mismo mi padre debe estar hablando con el alcalde sobre como prohibir vida sobrenatural en el pueblo, y nuestros mejores cazadores han ido por Lydia. —
— ¡No pueden matar a Lydia! — Sostiene a la cazadora con rudeza de los hombros, su plan no estaba funcionando con la última información inesperada.
Kate la empuja lejos. — ¡Eso no lo puedo controlar ahora! —
— Estarían rompiendo su propio código, ese de no matar a cazadores, no matarse entre ustedes. — Murmulla, perdiendo su calma del inicio.
Kate se muestra dudosa, temerosa, pero no tiene más que preguntar; — ¿Qué quieres decir con eso? —
— Lydia es hija de Dacre. — Dice el secreto que ha estado matándola por dentro por mucho tiempo, y ahora siente como si pudiera respirar en realidad. — Lydia es la hermana de Sean, Kate, son familia, no puedes hacerle esto ni a ella, a Dacre o Sean. — Utilizar esta pieza era lo menos que quería, pero no le quedaba más opciones en este momento, cuando cazadores habían ido a por su hija. Ella mira movimiento detrás de Kate, por lo que sigue hablando. — La familia es importante, ¿no? —
Hay sonido de cristal rompiéndose, llamando la atención de todos, Kate gira justo cuando la puerta principal de la mansión suena, ha sido abierta, Kate corre hacia ese lugar, Natalie le sigue y el resto también, la puerta estaba abierta cuando llegan, al salir se sorprenden de verlo todo blanco, estaba nevando y había mucha nieve ahora en el suelo.
No hay nada fuera de lugar en la calle principal de la mansión, pero el gran portón también estaba abierto, esa noche hacia mucho frio.
— ¿Quién estaba en la casa? — Pregunta Noah.
— Solo nosotros y... Sean. — Responde la cazadora mayor, parecía congelada, hasta que entiende sus propias palabras. — ¡Sean! —
Eso sí salió bastante bien, Natalie tiene que resistir el enorme impulso de sonreír orgullosa.
Nadie se metía con las Martin.
