Hijos de León
Poco más de 9 meses habían pasado desde los acontecimientos en Kings Landing, Bran había comenzado a reinar, y Kings Landing había comenzado a ser reconstruido, todos habían tomado sus responsabilidades nuevas y comenzaban a trabajar en ellas. La noche había llegado a la ciudad y todos se preparaban para dormir.
-Ser- tocaron a la puerta. Brienne de inmediato abrió, para encontrarse con la mano del rey- Pod me ha dicho que aún estabas despierta.
-Lo estoy- contestó dejándolo pasar a la habitación
-Algunas costumbres nunca mueren- mencionó Tyrion, observando el fuego prendido
-Ahora hay más motivos para que la habitación se encuentre cálida- afirmó Brienne acercándose al fuego.
Tyrion caminó por la habitación, hasta acercarse a su objetivo, miró detenidamente y se limitó a contestar- Los hay – continuó observando, observó cada detalle y luego volteó a ver a Brienne, que se encontraba sentada puliendo su espada – Deberías descansar- sentenció- lo digo como mano del rey, como una orden.
-Disculpe Lord Tyrion, pero yo decido cuando hacerlo- contestó un poco seria
-Disculpe, no quería molestar con mi comentario, pero es necesario que lo hagas, por ti y – volteó a ver el motivo de su visita y prosiguió- y por ellos – se quedó observándolos para después dirigirse nuevamente a ella- Sabemos que por evidentes razones no has podido cumplir con tu deber como caballero, el rey ha dado autorización e incluso lo ordenó, y eso te exime de todo tipo de responsabilidad, incluso la de monitorear la reconstrucción, evitar conflictos en los entrenamientos, o cualquier otro tipo de acto que tu entiendas como deber.
-Lord Tyrion, como lord comandante, me es inevitable realizar mis principales responsabilidades, pero he de admitir que usted tiene razón, no puedo dividirme mucho más- aceptó, para después quedarse por unos minutos en silencio, siendo cautivados únicamente por dos ligeras respiraciones.
-¿Cómo lo llevas?- preguntó finalmente Tyrion, haciendo un lado el papel de mano y preocupándose por ella.
-Es agotador- dijo con media sonrisa- pero está bien, me hace feliz.
Tyrion se acercó a los pequeños cestos nuevamente, ahí estaban sus pequeños sobrinos, nunca creyó nuevamente tener un sobrino, tampoco se imaginó poder ser tan cercano a ellos, Cersei nunca le había permitido ser tan unido a sus hijos, pero con ellos sería diferente. Tenían tan solo 3 semanas, los gemelos habían llegado al mundo para cambiar los planes de Brienne, así como mantener los rumores y los chismes siempre encendidos. Como si hubiera sido todo un juego desafortunado para la heredera de Tarth, 3 embarazos anteriores del león dorado con la reina y ninguno gemelar, teniendo una posibilidad del cien por ciento, pero el destino parecía querer recordarle por siempre a Brienne lo que otros llamaban traición, con un par de niños, nacidos el mismo día con minutos de diferencia, justamente igual que su padre.
Tyrion solía tener dudas durante ese tiempo de que tan feliz podía ser la de los ojos zafiro, todos hablaban de la traición, él había conocido y había sido parte de la traición, él había hablado con Brienne sobre lo sucedido y la única respuesta que tuvo de su parte fue un "la familia es primero", sabía que era una regla para los Lannister, al enterarse de cómo escribió Brienne sobre Jaime, entendió que todos juzgaban mal, y que ella realmente amaba a su hermano, que no habría nada que cambiara eso, para ella no fue una traición, sólo una elección y algo dentro de Tyrion le decía que ella sabía que si su hermano hubiera sabido todo lo que dejaba en Winterfell, jamás se hubiera ido.
-Sé que dudan mi amor y devoción por los niños- habló ella, sacándolo de sus pensamientos – También sé que dudan de mi capacidad maternal.
-No me consideró una persona que dude de tus capacidades, por el contrario creo que es la labor que se te da con más naturalidad- habló observando al pequeño niño bostezar.
-Cuando era pequeña en algún momento soñé con ser una Lady, antes de ser consiente de mi físico, pero nunca ha sido diferente, siempre me han gustado las espadas y las peleas, comprendí que no compaginaban, y decidí ser diferente a las demás, no viviría en un castillo y tampoco sería ordenada por un esposo, pero sabe algo Lord Tyrion, las personas se enamoran, y eso, nos hace iguales a todos – hizo una pausa- Ser Jaime, no me deshonró como todos piensan, yo no lloré por debilidad, por el contrario intenté salvarlo y fracasé, no hay peor dolor que no poder proteger a un ser amado, a cambio de esas lágrimas se me hizo el mejor regalo, Jaime me dejó la tarea más importante de mi vida – terminó de decir, para levantarse y dirigirse al cesto donde la pequeña agitaba sus manos y comenzaba a llorar.
-Los cachorros de león, exigen a su madre- exclamó Tyrion, observando como la gran mujer tomaba en brazos a la niña.
-La vida de estos niños es motivo por el cual yo siga ejerciendo como caballero de los 7 reinos, jure ser valiente y justa, y ahora tengo más motivos para proteger al inocente- decía mientras observaba a la pequeña en sus brazos.
-¿Aun sabiendo que incluso la muerte puede ser una consecuencia?
-Aun sabiéndolo- cpntestó
-¿No crecerás a los niños en tu hogar?- pregunto Tyrion
-Hasta el momento que el rey rechace mis servicios, mi hogar será Kings Landing- le informó a la mano del rey.
-¿Dejarás que crezcan en un lugar que solía oler a mierda todo el tiempo?- le preguntó tomando a la niña que Brienne depositaba en sus brazos.
-Supongo que eso les ayudará a no crecer como niños obstinados en palacios de oro- dijo tomando ahora a su hijo.
-Tarth, sería una mejor opción para ellos- a Tyrion le preocupaban sus sobrinos.
-Ahora no tengo nada que hacer en Tarth, cuando tengan edad suficiente irán a conocer la isla e incluso podrán recibir educación ahí, si me es pertinente, pero mientras sean pequeños Kings Landing será su hogar.
-Si es tu decisión, no tengo nada que objetar- meció a la niña en sus brazos – Brienne – habló- El rey quiere saber si has tomado una decisión.
Se produjo un silencio en la habitación, ella sabía desde un principio que ese era el motivo de su visita, ella estaba segura de su decisión, lo había estado desde siempre, no tenía dudas al respecto, era una mujer de honor y ella le permitiría al padre de sus hijos poder ser un padre.
-La he tomado- dijo colocando al niño en la cama, aquel pequeño solía calmarse muy fácilmente.
Tyrion permaneció en silencio esperando su respuesta, la niña dormía de nuevo plácidamente ahora en los brazos de su pequeño tío.
-Galladon será su nombre- le dijo refiriéndose al pequeño niño- Jaime era mi primera opción, debería llamarse como su padre, pero él no lo hubiese querido, Galladon fue mi hermano, un niño vivaz y grande- le informaba a Tyrion quien colocaba a la niña junto a su hermano sobre la cama- ella es Joanna –dijo sintiendo la mirada de sorpresa de Tyrion sobre ella- el nombre de la persona que logro sacar lo mejor Tywin Lannister debe perdurar–seguía diciendo, volteó a ver a los niños y dijo con seguridad- Galladon y Joanna Lannister.
-¿Lannister?- preguntó Tyrion asombrado.
-Quiero que se les legitimice, el rey me ha dado la opción y la he aceptado, mis hijos no serán bastardos a los ojos de nadie- decía poniéndose de pie.
-Sabes que si llevan la basura de mi apellido serán señalados por el resto de sus vidas- la mano del rey no parecía muy convencido.
-Con sus actos ellos harán o no que los señalen-dijo
-Serán los hijos del "matareyes"- enfatizó Tyrion
-Son hijos de Jaime Lannister y no le quitaré ese derecho a su padre
-Brienne, piénsalo bien, los estás condenando a una vida de humillaciones, Jaime está – se quedó callado un momento- él está muerto- termino de decir sintiendo una espada en el corazón.
-Lo está- dijo Brienne- y eso no lo absuelve del derecho de ser padre, él quería a sus hijos y siempre quiso ser parte de sus vidas, yo no le quitaré el privilegio, Joanna y Galladon, sabrán quién fue, llevarán su apellido, conocerán la verdad de su padre, yo les contaré, tu les contarás, Jaime Lannister no era la persona que todos creían, había más de él, algo que sólo las personas que lo amaban y él amó conocían – dijo sin esperar ya ningún reproche.
-Los hijos del León serán – Tyrion miraba a aquellos bebés que ahora dormían, que a simple vista eran dignos hijos de su padre.
Hola a todos, la verdad es que no pensaba escribir esto, pero hoy me ha venido la idea y no pude evitar escribirlo, sinceramente me encantan Jaime y Brienne, aunque soy honesta, si en ningún momento pensaron dejarlos juntos al final, que era casi imposible, realmente no hubieran metido una relación entre ellos, me molesta que no haya tenido ningún fin. Y pues bueno, si soy de esas personas que me hubiera encantado que hubieran tenido hijos al final, me consuela un poco lo que escribí.
Espero sea de su agrado, y si quieren pueden dejar un comentario lindo o el que ustedes quieran.
Gracias por leer.
PD: Esperaba solo escribir un capitulo, pero mi cerebro tenia muchas ideas para maquilarlas solo en uno, comenten si les gustaría otro.
