Adina estaba preparando los últimos detalles para su show, anotando en su cuaderno, tenía bastante tiempo de sobra para poder tomarlo todo con calma, disfrutar de su victoria, saborearla, dejarse un momento de felicidad al oír los gritos de niños Hale, ella podía oírlos desde su habitación, era espectacular, esos gritos eran verdadera música para sus oídos.

Su disfrute es interrumpido cuando su celular suena, ella mira el número en la pantalla y no logra reconocerlo, tal vez era uno de los muchos celulares desechables de Gerard, él no estaba siendo un problema últimamente, Adina ya no quería matarlo como hace meses atrás, pero cambia de humor muy inesperadamente casi siempre, por lo que Gerard aún estaba en peligro por ella, y él ni lo sospecha, es un completo idiota al final.

Responde la llamada. — ¿Ya tienes a Cora? —

— Justo a mi lado, sí. —

Adina se incorpora en su cama, ella no esperaba esto, una llamada de Lydia Martin, de hecho, a esta hora Lydia debería estar muerta, Gerard mando a los cazadores para matarla, o podría ser un problema para el laberinto con sus poderes banshee, Lydia era un problema, de verdad lo es, y debía dejar de existir, ella parece la nueva Peter Hale, con más vidas que un gato, difícil de acabar.

— Lydia…—

— ¿Estas sorprendida que siga con vida? —

— No puedes arruinarme esto, Lydia, ya gane, acéptalo. — Empuña su mano libre. — Si entregas a Cora, os perdonare la vida a ti y Allison. —

— Que tentadora propuesta. — Se burla la banshee, Adina quiere romper algo. — Pero tengo que rechazarla, pues en realidad estás perdiendo, Adina, y me gusta que sea así. —

— ¿Qué quieres decir? — Se levanta de la cama, su habitación era un bunker en realidad, estaba abajo del laberinto en ese momento, solo bajo tierra no se puede rastrear la magia. — No quiero jugar con voz, no me hagas perder el tiempo…—

— ¿De verdad no sabes los secretos de Eichen House? — Adina se mantiene callada, no queriendo mostrarse derrotada con eso, Peter jamás le dejo meterse en los ausentes de manicomio ese. — Hay más Hale de los que crees, porque esa familia no sabe lo que es morir con facilidad. —

— No te creo. — Era imposible, llevaba una cuenta perfecta de esa familia. — Y no sé dónde quieres llegar pero…—

— Laura y Derek están vivos, pero si quieres más información de verdad, tienes que buscarme tu misma, estaré esperándote en mi herencia, ven sola, sé que tienes suficiente poder para cuidar de ti misma, estaré esperándote con los Hale, esta es la batalla final, ¿lo entiendes? — Lydia termina la llamada con eso.

Adina lanza su celular contra una pared, su rostro estaba igual de rojo que su cabello, ella grita con fuerza; — ¡Voy a matarlos a todos! —

Era una promesa.

….

— Eso salió bastante bien. — Dice Allison, con su optimismo habitual.

Stiles no estaba muy convencido de eso, aun dudaba que todo el plan de las chicas funcionara, pero ellas decían que lo haría, porque conocían a Adina, era todo muy arriesgado, y Stiles no podía perder a su familia, a sus hijos, las chicas no dejaban que ellos se metieran en esto, incluso Cora y Breaden estuvieron de acuerdo con ellas, la única que parece racional era Kira, pero a ella tampoco le hacían caso.

— ¿Están segura de lo que quieren logar con esto? — Pregunta Isaac, que parecía ser el único de los chicos que entendía a ellas. — Saben que Adina no es tonta, sabe que esto es una trampa. —

Malia, que estaba al lado de Lydia, asiente con la cabeza. — Obvio lo sabemos, pero para salvar a los niños…—

— Debemos meternos a la boca del lobo. — Termina Cora, estando en completo acuerdo con su prima. — No hay victoria si no te arriesgas, Isaac, así que deja de ser un miedoso. —

— No es miedo. — Dice Kira, sentada al lado de Isaac, todos estaban en la casa de Breaden ahora, porque no soportaban el olor de humo en la casa de Lahey, todos rodeados en la mesa del comedor principal. — No pueden olvidar que tenemos mucho que perder si ustedes fallan. —

Stiles mira a su esposa y ella a él, la madre adoptiva de su hija tenía un gran punto, el más importante, tenían que ser cuidadosos y no solo dejarse llevar por el momento, Malia parece leer su mirada, porque niega con la cabeza, y ella sin palabras le dice que los tiene controlado, que confiara en ella.

A él le gustaba este poder de su relación.

— ¿Pueden por favor hablar con palabras? — Dice Breaden, con su tono molesto de madre, Stiles y Malia la ven. — No todos podemos leer ojos, y son alfas, no deberían hacer eso de hablar en secreto. — Estaba perdiendo la paciencia, seguro era porque han pasado más de cuatro horas desde el secuestro de los niños.

Ninguno de ellos había tenido tanto tiempo lejos a sus hijos, excepto Stiles y Malia, tal vez era por eso que lograban mantenerse relativamente calmados, ocho años lejos de su hija le habían enseñado una que otra cosa, tener paciencia era muy importante, en especial porque Adina era la ama de eso y solía ganar porque tenía paciencia, tuvo un plan de veinte año para matar a Peter y Corinne, un plan de 17 años para acabar con Brian, y ahora era ellos los que estaban en la mira, los Hale, podían haber estado planeado esto desde hace 30 años.

— Solo estábamos… — Stiles sacude su cabeza. — No es importante ahora, pero deben saber que apoyo completamente a Malia en esto. — Su esposa le da una sonrisa de agradecimiento. — Debemos arriesgarnos para salvar a los niños, porque ellos lo valen. —

— Bueno. — Responde Kira. — Con tal de que ellos estén a salvo. — Se pone en pie. — Pero deben saber una cosa importante de mí, puede ser que sea un problema más que ayuda. — Todos se muestran preocupados ahora, ella sonaba demasiada seria como para ser bueno. — Tengo miedo de mis poderes, no los controlo en este momento y no quiero lastimar a nadie. — Mira a Isaac. — No podría vivir con eso, ya hice mucho daño en el pasado. —

Isaac se levanta y la agarra de las manos. — Entonces quédate aquí, nosotros iremos por los niños. — Pasa una mano a su vientre aun plano. — Tú debes cuidar al que crece en ti. —

Malia se acerca a ellos, y Kira la mira a ella, Isaac la suelta. — Si, quédate aquí. — Dice Malia. — Te prometo que traeré de vuelta a nuestra hija. —

Kira parece dudar, pero al final suspira y dice; — Si, me quedare. —

Una menos en el fabuloso plan, Stiles solo esperaba que todo saliera bien, de verdad que sí, sus hijos no merecían sufrir como ellos lo hicieron, como lo siguen haciendo.

….

Kira de verdad no quería quedarse, ella quería ayudar a proteger a los niños, salvarlos, pero también era cierto que lejos era más protección estar lejos que cerca, ella no termino su entrenamiento después de todo.

Todos estaban listos para partir ahora, antes de que Lydia llamara a Adina todos tomaron un baño puesto que la mayoría tenía cenizas en sus ropas y cabellos, y muchos de ellos no han dormido en dos días seguidos, estaban cansados, esta manada no parecía tener momento de calma, pasaba una cosa tras otra, aunque viendo el lado positivo era que tenían la posibilidad de acabar con lo último que le estaba haciendo daño, las Erinias estaban fuera de juego, los cazadores también, solo faltaba Adina, y podrían todos tener su final feliz, se lo merecían, tenían que lograrlo.

Como cada quien iba a tomar diferentes caminos este es el momento que se despedían antes de entrar a los autos, iban a ir a lugares cruciales del pueblo, se parecía a un juego de ajedrez lo que tenían planeado, Kira era una aburrida peón, odiaba sentirse tan inútil, pero el bebé en su vientre no le dejaba más opciones.

Kira se encontraba en la calzada de su casa, Isaac enfrente de ella, con las llaves de su auto en manos, él y Allison son los únicos que seguían en el lugar, porque él pidió poder estar lo más posible con ella, todos lo permitieron puesto que Reed con sus cazadores podían ir antes para vigilar hasta que ellos llegaran y entrar en acción, Allison ya estaba dentro del auto, esperando al beta con cierta impaciencia.

— Lo siento. — Ella dice, luego de un momento de silencio entre ellos.

Isaac le mira confundido. — ¿Por? —

— No debí irme de esa forma, estuvo mal. —

Isaac se acerca, y la agarra de las manos. — Estabas tratando de cuidar a nuestro bebé, lo entiendo. — Era la primera vez que hablaban del bebé tan directamente y le decían 'nuestro', eso hizo sentir demasiado real el estado de ella, que hasta ese momento aún no podía creerlo a pesar de todo, es que luego de Millie jamás pensó que sería madre de nuevo, ni siquiera cuando Isaac le dijo que quería formar una familia con ella, bebés no estaba en sus planes.

Pero a pesar de todo lo inesperado que fue esto del embarazo, ella obviamente quería a su bebé, había dejado a su hija y prometido para mantener seguro al bebé en su vientre, a ellos también, pero más al bebé, si perdía a este también, ella no sabría lo que podría pasar con su, últimamente, inestable mente, y eso llevaba a otra cosa importante del asunto, es que ahora Isaac y Millie estaban en peligro, si los perdía… Se daba por vencida con la vida, esa era la verdad, y es que los ama y claramente los quiere seguros, algo en su interior le decía que no iba ser así, que esto estaba mal, iba perder a alguien que amaba esa noche, y era una inútil que no podía hacer nada en ese estado.

No debió tener sexo con Isaac, no hasta que al menos estuvieran casados, esto debía ser un castigo por eso.

Ella no lo resiste más y lo abraza con fuerza, él corresponde, apretando su cuerpo contra el suyo, puede sentir el temblor de las manos de él, estaba nervioso, lo sabía cómo ella, esa noche iba a pasar algo que cambiaría sus vidas para siempre, y no quería eso, por eso dice; — Por favor no vayas. — Es apenas un susurro lo que sale de sus labios, porque en parte le avergonzaba pedirle esto a su prometido, estaban en guerra y necesitaban a muchos para poder salvar a los niños, salvar a los Hale, la familia que desde un punto u otro fue lo que les unió a todos, eran sus amigos, su manada, y merecían luchar por la causa, pero Kira no podía con la idea de perder a su futuro esposo como perdió a su primer amor, y como perdió a su hija, porque no es estúpida, sabe que Millie quiere irse a vivir con sus padres biológicos, y eso dolía mucho, jamás dejaría de hacerlo, tenía sentimientos después de todo, las hormonas del embarazo tampoco ayudaban en el caso.

Isaac le deja un beso en la frente, un gesto cálido que hace saltar el corazón de la kitsune. — Todo estará bien. — Le promete y odia que lo haga, porque usualmente en las películas cuando decían eso nunca nada sale bien.

Prefiere no decir eso en voz alta, su estado negativo empieza incluso a desesperarla a ella misma, por lo que se aleja de Isaac un poco, y lo besa, era la mejor manera de evitar una respuesta de ella, y también quería besarlo simplemente, ha pasado poco tiempo separados, pero se había sentido como una eternidad, los últimos dos años de su vida ha compartido una cama con él y dormir en su anterior dormitorio sola le hizo sentir fría, lo extraño demasiado.

Lo ama demasiado.

El beso no dura mucho, no tenían tiempo para esto, la guerra no era un buen momento para expresar amor, además que este gesto se podría interpretar como despedida, y definitivamente no lo era, es solo un hasta luego, porque Isaac regresaría con los niños, todos sanos y salvos.

— Te amo. —

Ella sonríe. — Yo también te amo. —

Isaac deja un leve beso en sus labios antes de finalmente separarse, sin mirar atrás él va al auto y lo pone en marcha, en el giro de la calle sus ojos se encuentran con los de Allison Argent, ella no rebatió contra la orden de ir con Isaac, pero tampoco pareció feliz con eso, no le agradaba su prometido y Kira quería tanto saber porque, iba a preguntarlo, finalmente lo haría, una vez todos estuvieran bien por supuesto, porque ya no quería ninguna clase de secreto entre ella y Isaac.

Un escalofrió pasa por el cuerpo de la chica asiática al ver los ojos de la beta, había algo extraño en esa chica casi siempre, pero esa noche… Esa noche sintió que Allison finalmente iba ser la perdición de su familia, y Kira no puede hacer nada porque era ridículo pensar de esa forma cuando Allison era la más amable del trio de amigas, por lo que solo sacude su cabeza.

El auto va muy rápido, ella solo ve cómo anda, camina hacia la carretera, la calle estaba en completo silencio, las casas en plena oscuridad, la nieve empezaba amontarse y hacer mucho frio, pero nada de eso le importaba a Kira, porque en ese momento recibe una llamada que cambia muchas cosas del plan inicial.

— ¿Hola? —

— Kira, soy yo. —

— ¿Vic? —

— Tus amigos están en peligro, Kira. —

Eso fue todo lo que necesito para dejar de estar apartada de toda la guerra que se empezaba en aquel pequeño pueblo, Kira Yukimura estaba decidida a luchar porque esta llamada era una clara señal de que debía hacerlo.

….

A Reed le dolía la cabeza con el parloteo de su compañera, Carla, que estaba al lado del copiloto en la camioneta de los Donovan, ellos, los hermanos Donovan, habían llegado esa noche en esa camioneta, y le convenio mucho eso porque Reed no tenía un auto propio, y no quería ir con Isaac Lahey, tampoco quería dejar a Allison ir con él, pero la verdad eso es estúpido, Allison es tan fuerte e independiente que si el idiota de Lahey tratara hacer algo Allison podría romperle un brazo con facilidad, por lo que era estúpido ser un idiota sobreprotector.

— Ya os dije, Carla, no estoy en esta lucha por mi enamoramiento hacia Allison. — Responde, sintiendo como si fuera un millón de veces que lo ha hecho ya.

— Aun recuerdo mi primer amor…— Dice cantarinamente Adam, que estaba en los puestos de atrás de la camioneta, afilando una de sus dagas. — La ame mucho, por eso le di una muerte rápido y sin dolor. —

— Lo siento. — Dice Reed. — Pero sigo diciéndolo, su padre está enfermo. —

El padre de los Donovan, Paul, había hecho cosas horribles en los hermanos antes de dejarlos con los Argent, como cuando cumplieron 10 años, el regalo de ese acontecimiento fue grabarles en la piel con una vara de fuego el escudo de la familia, que es un león, como si sus hijos fueran vacas a las que debía marcar, cuando cumplieron 15 su primera misión fue infiltrarse en la vida de seres mitológicos, hacerse sus amigos para luego matarlos a sangre fría, Adam tuvo la mala suerte de enamorarse de su "presa", una hermosa vampira llamada Lucy, pero aunque la amo no dudo en matarla para complacer a su padre, el hombre al año siguiente los decepciono al abandonarlos, desde hace 9 años ellos no han sabido nada de su padre, parecían que no le importaba, pero sabía que Jared aun creía en el hombre y confiaba que algún día regresara a por ellos.

— O estaba. — Carla se encoje de hombros. — No hemos sabido nada de él en años, seguro murió ya. — Por otro lado los gemelos no pensaban igual que su hermano mayor respecto a Paul, aunque decían no odiaban al hombre, como Reed, que sin conocerlo, si lo hacía. — Como sea. — Ella se gira sobre su asiento para ver mejor a Reed. — ¿Entonces porque estas al lado de estos lobos, Ryder? — Ella era demasiado curiosa para ser saludable.

— Ya os dije porque. — Mira a la cazadora. — Por eso decidieron cambiar de bando, ¿no? —

Carla bufa, no queriendo confirmar eso aún. — Estoy aburrida, y si tenemos que esperar en la oscuridad sabes que me gusta distraerme, y que mejor que con el dilema Troyano. — Habitualmente decía tantas cosas extrañas, pero aun así la verdad es que ella le agradaba bastante, era su favorita del clan Donovan, nunca lo diría en voz alta.

Suspira, esta chica era su debilidad habitualmente (Es como su hermana menor, le quería de esa manera), por lo que termina de darse por vencido y hablar sobre la historia de nuevo, sobre lo de Gerard, los trágicos e inocentes amantes, de que Allison tenía razón en apoyar a su manada, porque ellos no eran los verdaderos enemigos, los reales solo son Gerard y Adina Parker, y tal vez, solo tal vez, también lo era Kate, pero aun no podían confirmar eso.

Los mellizos Donovan habían llegado a la 2 de la madrugada, cuando todos estaban hablando sobre que deberían hacer para recuperar a los niños, Allison se detuvo en media conversación, olfateo, nadie pareció darse cuenta de eso, ni siquiera notaron cuando se alejó del grupo y fue hacia la ventana, pero por supuesto que Reed sí, porque sin poder evitarlo él siempre tenía un ojo encima de ella, se acercó con cautela, no queriendo interrumpir a la manada tampoco.

— ¿Sucede algo? — Le había preguntado a la beta cuando ya estaba a su lado.

— Los mellizos han venido. — Responde Allison sin verle aun, hasta que se apartar del affaire y le da una mirada seria. — Y no creo que sea por visita social. — Ella se dirige a la puerta, sin informarle los nuevos a la manada, Reed decide mejor ir con ella, conocía a los Donovan más tiempo que Allison, por lo que cree podría ser de mejor ayuda con eso que con investigar cómo funcionaba la mente de un hada desquiciada por venganza.

— ¿Reed? — Es lo que dijo Carla cuando le vio luego de que ellos salieron de la casa y caminaron hacia el otro lado de la calle, donde los Donovan habían estado acechando el hogar de Breaden Hale. — ¿Qué haces aquí? —

— ¿Ya nos traicionaste también? — Dijo molesto Adam.

— No he traicionado a nadie. — Respondió el mejor cazador hasta ese momento. — Ni Allison lo ha hecho. — La cazadora beta le da una mirada agradecida antes de volver a ver con seriedad a los hermanos.

— Ninguno de los dos necesitamos dar explicaciones. — Dijo Allison, apretando su abrigo con las manos, empezaba hacer bastante frio. — ¿Por qué están aquí? — Es directa pero justa, les dio su tiempo para que se pudieran explicar antes de tener que atacar, porque obvio ellos no vinieron por algo bueno, seguro vinieron por Cora y Breaden.

— Tu abuelo nos dio dos tareas importantes. — Dice Carla, no con la misma emoción que solía hacer cuando estaba en misión, o como cuando le veía a él.

— Pues ya pueden irse. — Dice Allison, sin necesidad de saber más. — Ninguno de nosotros esta de humor para ustedes. —

— Allison…— Advierte Adam.

Reed da un paso adelante y le interrumpe. — Regla número 19 del código cazador. — Eso definitivamente llama la atención de todos. — ¿La recuerdan? — Ninguno parece querer decir nada, pero él estaba seguro que ellos la recordaban, aun así la dice. — Si un cazador mata a otro, el precio de ese crimen es ser desterrado. —

— ¿Qué mentiras dirás ahora tú, Reed? — Pregunta con enojo el mellizo mayor, Adam.

Reed le pidió a Allison que regresara a la casa, él se encargaría de los cazadores, y le agrado que ella lo hiciera enseguida, de verdad ella confiaba en él y eso se sintió agradable, cuando ella desapareció de la vista Reed saco su celular y le puso la grabación de su última conversación con Gerard Argent, fue algo que el viejo no espero, pero que era importante para Reed, como cazador sabía que lo más importante era tener pruebas, en especial si quería acusar al jefe todos ellos.

— Eso no puede ser cierto. — Dice Carla, incrédula aun.

Reed vuelve a guardar su celular al bolsillo del abrigo. — Ustedes mejor que nadie sabían la admiración que sentía hacia Gerard, pero saber esto me decepción por completo, no puedo ser parte del equipo de ese asesino. — Ayer, luego de dejar a los niños en la escuela, él se encontró con Carla en la salida, quien le dijo que Gerard le estaba esperando, él fue sin esperar encontrarse con una proposición tan… Vulgar.

Aun puede recordar esas palabras, esa propuesta, cuando llego a la mansión Kate le recibió, preguntando donde paso la noche, él mintió por supuesto, diciendo que tuvo insomnio y decidió mejor quedarse haciendo guardia de noche en Eichen House, sabía que si preguntaba Carla le iba seguir en la mentira, por suerte Kate no hizo más preguntas, solo le envió a la biblioteca, siguió la orden enseguida. Su encuentro con Gerard empezó normal, como si nada interesante estuviera pasando, por lo que era seguro los cazadores no sabían sobre lo que Stiles y Malia estaban luchando en ese momento, él no pensaba decirle nada de esa debilidad de la manada.

Gerard fue directo, parecía estar desesperado por cerrar huecos de su plan, por eso sin mucha explicación solo dijo; — ¿Quieres casarte con mi nieta? — Reed no fue capaz de responder, sorprendido con eso, había pensado que Gerard había superado el hecho de que Allison jamás estaría con él porque amaba a otro hombre, pero no, y el viejo siguió hablando estupideces; — Voy a ser sincero contigo Reed, si no aceptas ahora entonces hare que Allison se case con Jared, sé que él está más que dispuesto a hacerlo. —

Reed recordó en ese momento las miradas asquerosas de Jared para Allison cuando ella usaba ropas ajustadas de entrenamiento, odio en ese momento a Gerard por primera vez, porque él pensaba como vender a su nieta al mejor postor, con tal de mantener la pura sangre cazadora, con tal de mantenerla bajo control, eso le hizo darse cuenta que él estaba planeando algo malo para la manada con tal de que Allison regresara, porque era obvio que Allison no iba regresar por la buena, y si pensaba hacerle daño emocional a su nieta tiene sentido que también haya hecho para tener a Kate como ahora le tiene.

— Si voy a ser de la familia quiero saber toda de ella. — Fue su respuesta, tentando con cuidado sus posibilidades de saber la verdad. — No quiero ser como Dacre lo fue, después de todo, mis hijos serían los herederos de esto, usted lo dijo, ¿no? —

— Me agradas mucho más que Dacre. — Dijo Gerard con una sonrisa, convencido de que ya tenía a Reed en sus manos.

Él con cuidado saco su celular y empezó a grabar, aprovechando que Gerard estaba dándole la espalda, viendo por la gran ventana que daba hacia los campos de entrenamientos, los cuales estaban muy llenos desde la llegada de Gerard, la partida de Allison, a ella la extrañaba demasiado, vivir en la misma casa le era conveniente, porque podía ver al amor de su vida al menos todos los días no como desde que se fue, hace un año ya de eso.

— ¿Usted mato a Dacre o fue Adina? —

— Y eres más listo que Dacre. —

Reed lo acoso para que le dijera la verdad, y por suerte el viejo lo hizo, termino por aceptar que tuvo que matar a Dacre, porque se había vuelto un estorbo en los planes de largo plazo para la familia, dijo que eso eran los dilemas de ser el jefe, hacer cosas duras con tal de mantener siempre el poder, nada de eso le pareció correcto a Reed, le grito a Gerard que no iba ser cómplice de sus retorcidos planes, y se fue de la mansión, Carla trato de detenerlo pero ella le dijo que nada le haría cambiar de parecer, pensaba irse de ese pueblo también, empezar una carrera de cazador solitario, pero Allison al final cambio todo eso, él no quiso cambiar el camino de sus compañeros cazadores, pero Gerard fue idiota de meterlos en esto, eso debió ir con segundas intenciones, o puede ser que de verdad no les conocía lo suficiente, porque Carla apreciaba mucho a Dacre, quería justicia por el hombre, por lo que Reed solo debía convencerla a ella, Adam tenia debilidad por Carla, y así era como se derrumbaba una dinastía familiar, por suerte Gerard no era lo suficiente listo.

Por suerte Reed fue entrenado por los mejores, y normalmente el alumno superaba al maestro.

— Bueno. — Dijo Carla, atrayéndolo de sus múltiples recuerdos de tan solo unas horas transcurridas. — Sera interesante poner en guerra a padre e hija. — La cazadora amaba esto, ella podía ser perfectamente la caja de pandora en ese momento, esperando con ansias la guerra entre sangre que fueron encargados esa madrugada. — Apuesto 50 dólares que gana Gerard. —

— Cosa que no nos conviene. — Responde Reed.

Carla sonríe. — Pero entonces yo aprovecharía para matar al viejo. —

Como sea, era seguro que esa noche sangre correría por las manos de todos ellos sin necesidad de apuestas.

— Ya deberían irse, yo puedo esperar aquí a Allison. — Les dice luego de un momento en silencio por completo, lo cual es extraño en la cazadora, estaba maquinando algo, eso es seguro.

Los mellizos asienten con la cabeza y sacan sus dagas favoritas, la punta de estas brillaban con el león en posición de ataque, era lo único que les quedaba de su padre (Además de la cicatriz obviamente, aquella que nunca se podría ir), Reed no entiende porque lo hacen, hasta que empiezan a romper partes de sus ropas, tenía sentido, ellos debían verse como si hubieran en un estado, pero no pensó que llegarían hasta las heridas, aunque no debió sorprenderse, ellos estaban locos, siempre lo estuvieron.

Carla se hace un gran corte en la pierna, debajo de su falda para que se pudiera ver claramente, luego limpia la sangre en su propia blusa, Adam se corta en el brazo tres veces, haciendo como si fuera una herida de garras.

— Ahora, golpéame en la cara. — Le pide la cazadora.

— Ni lo sueñes. — Responde enseguida. — Y háganlo afuera por favor, no quiero que llenen la camioneta de sangre. —

— Ni siquiera es tu camioneta, pobretón. — Bufa su compañero, él sale primero de la camioneta, esperando a su hermana para golpearse mutuamente.

Ellos estaban entregados a la causa por lo menos.

Carla le mira antes de salir e ir con su mellizo. — Mira lo que hago por ti. — Ella le dice con seriedad, en realidad fue ella quien convenció a Adam apoyarlos en esto, traicionar a los suyos, y Carla no solo lo hacía para vengar la muerte de Dacre, también ayudar a salvar a los niños de la manada, lo hacía en realidad por él, porque eran grandes amigos de la infancia, han sido como una pequeña familia los últimos años de duro entrenamiento en sus carreras.

Reed le da una sonrisa. — Gracias. —

— Más te vale quedarte con la chica, Ryder. — Él solo puede dar como respuesta un encogimiento de hombros, esto no estaba en sus manos, solo podría esperar que Allison quisiera estar con él, porque de ninguna forma quiere obligarla a algo.

Solo quería la felicidad de Allison, aun si no es con él estando a su lado.

— Soy feminista, ¿lo olvidas? — Carla se ríe con las palabras de su compañero, él solo puede sonreír, sabe que fue una respuesta un tanto estúpida.

Ella le da golpecitos en la cabeza. — Ver que luchan por tu amor es, ya sabes, lindo, y no tiene que ver con el feminismo el amor de esa forma, no lo combines. — Le da una gran sonrisa. — Y no solo la dejes irse con otro porque sí. —

Él se encoje de hombros, puede o no tener razón, como sea no era el momento adecuado de hablar sobre eso. Ella se acerca y le deja un beso en los labios antes de finalmente salir de la camioneta negra, dejándolo al chico con nuevos cuestionarios, aunque de verdad ese no era el momento para esas cosas.

— ¡No olviden mandarnos el mensaje cuando estén dentro! — Le grita a sus compañeros, cuando ya se dirigían a la mansión.

— ¡Obvio que no! — Grita de regreso Carla, girando sobre sus talones para verle, ella le manda un beso, y él entendió lo que trataba de hacer con tanto coqueteo.

Su amiga estaba loca.

….

Victoria nunca quiso involucrarse en esto, pero fue manipulada, engañada, y convertida en peón, si no fuera por Kira ella jamás se hubiera dado cuenta de eso, su amiga la salvo una vez más, y por eso la llamo queriéndole advertirle, porque sentía que era lo menos que podía hacer luego del daño que ella causo sin querer.

Luego de enterarse de la verdad, sintió la necesidad de huir, pero no podía, antes debía ahora si confirmar las cosas, por eso fue al escondite de Adina Parker, la encontró justo cuando ella estaba saliendo de este.

— ¿Por qué estás tan apurada? —

Adina gira a verla, parecía pelear bastante caminar sobre la nieve inestable que se había formado en su puerta, de la entrada de su bunker militar, no tiene ni idea como lo conseguido, pero si sabía que ese lugar era una especie de herencia.

— ¡¿Dónde has estado?! — Le grita la malvada hada. — ¡Estuve llamándote durante días! —

— Mi hijo estuvo enfermo, debía cuidarlo. — Ella le hizo creer a Gerard y Adina que Percy es su hijo, era más seguro a su parecer, saber que es un Stilinski… Eso se sentía como peligro para el niño inocente.

Percy en realidad había nacido muerto, Cassandra lo mato al beber tanto, intoxico al pobre bebé, su hermana fue una irresponsable, pero por suerte Victoria llego a tiempo, el bebé solo llevaba dos días de muerto, su hermana uno, lo desenterró ella misma (En ese momento llevaba mucho más tiempo con Adina de lo que la hada le hizo creer al viejo cazador, esa mujer le contacto para ocasionar asesinatos en la escuela donde trabaja Malia Hale, ella acepto por el dinero que le ofreció, hasta ese momento no supo porque ahora sí, Adina solo necesitaba que Stiles y Malia pasar tiempo juntos sin otros de por medio, y que mejor que en sus trabajos, Adina era muy lista, sabia manejar los hilos de todos con mucha perfección, en ese momento Vic no sospecho porque ni conocía la noticia de que su hermana estaba comprometida), y llevo el cuerpo magullado del bebé al océano, no estaba seguro en realidad que fuera un tritón, Cassandra no salió con el poder del mar como si lo hizo Victoria, pero ella no perdía nada con probar, le pidió al océano que le diera una oportunidad de vida a este inocente, y su deseo se volvió real, una manada de sirenas (Vivió con ellas un tiempo) uso su magia y Percy regreso a la vida, él no se ahogó luego de despertar, ni lloro, se había vuelto uno con el mar gracias al sacrificio (Victoria dio la mitad de su poder a la manada de sirenas en cambio del bebé), y eso le hizo tan feliz.

Y también ahora gracias a él no se sentía tan sola.

Ama mucho a su sobrino, no le importo perder tanto poder por él, tomo al niño como un regalo de la vida, e iba a cuidarlo, era toda la familia que le quedaba, por eso lo dejo bajo el cuidado de los Yukimura, recordaba como ellos siempre protegieron a su única hija, Kira, durante un año entero ellos han sido los encargados del niño, el cual crecía con más rapidez que un niño humano, por eso los Yukimura se dieron cuenta que ellos no eran normales, le confesaron que ellos tampoco lo son, y eso la verdad si le tomó por sorpresa.

Fueron sus vecinos por muchos años y hasta ahora se daban cuenta de sus lados mitológicos.

— ¿Qué ha pasado? — Pregunta. — ¿Ya por fin puedo vengar la muerte de mi hermana? —

— Malia ya murió, no te preocupes por eso. —

Ella no sabe cómo sentirse ante eso, hasta que recuerda esa coyote era amiga de Kira, se siente mal por la chica asiática, mal por haber dejado que Adina ganara usándola a ella, cometió un crimen sin querer, y ahora estaba segura que su hermana estaría muy decepcionada de ella.

La madrastra de su sobrino murió, eso sonaba enfermizo.

— ¿Entonces porque me necesitarías? — Ella también podía jugar al disentimiento, hacer como si no supiera nada de la verdad, así Adina confiaría en ella y tendría la oportunidad de traicionarla por haberle utilizado de manera tan descarada.

Y ayudar a Kira, claro.

— Estos niños me citaron a una clara trampa, te necesito para controlar a Scott, no. — Sonríe con malicia. — De hecho quiero que controles a todos los chicos y les ponga en contra de ellas, manda a Scott matar a Lydia, y que los demás se encargue de llevar al resto de Hales al bunker, ya tengo a los niños por suerte. —

— ¿Los niños están adentro? —

— Si, ¿por? —

— ¿Sin supervisión? ¿No os preocupa que puedan escapar? —

Adina bufa. — Solo son niños, y están dentro del laberinto ahora, no saldrán de eso. —

— Vale. — Responde ella. — ¿Y adonde iras tú? —

Adina retoma su camino al auto que Gerard le compro hace poco, ya que ella no podía ser vista por el pueblo por la manada. — Ya os dije, tengo la cita a una trampa, será divertido. — Era increíble que nunca antes se dio cuenta de la locura de esa mujer.

Luego que Adina desaparece por la carretera del bosque, ella saca su celular, y llama a su amiga asiática, le dijo todo (Excepto porque hizo equipo con Adina), le conto los planes de reserva que posee el hada para toda clase de problema, le dio la dirección del bunker, y le deseo suerte, no se despidió antes de colgar, pero si le agradeció por abrirle los ojos, por contarle esa historia de amantes trágicos, si no fuera por eso ahora hubiera hecho daño a niños inocentes, a los hermanos de su sobrino, y la verdad no quería más cosas atormentándole el resto de su complicada vida, o hacer algo que le afecte a su sobrino.

Ella busca al pequeño Percy, y sin pensar en nada más se van lejos, muy lejos de esa manada, pues nadie le iba apartar de lo único que le quedaba de su familia, como sea Stiles Stilinski no se merecía al niño, ya tenía dos hijos por lo que tiene entendido, no necesitaba otro, ese hombre ya había destruido su vida lo suficiente.

….

Primero Adina les había electrocutado por mucho tiempo, incluso a los bebés, luego se fue y cuando volvió les dio algo que les hizo de nuevo caer en la inconsciencia, Millie vuelve a despertar primero, solo que estaba vez no estaba ni atada ni en esa habitación completamente blanca, ella reconoce el lugar enseguida, porque estuvo viéndolo mucho en esa habitación llena de pantallas, estaba dentro del laberinto.

Y no tenía ni idea donde estaban los bebés.

Se levanta ignorando el mareo que le recorre, su primo mayor estaba tirado en la tierra, ella se acerca y lo empuja, por suerte él no tarda en despertarse esta vez, o puede ser que ella no debió golpearlo tan duro, pero como sea, sirvió sí o sí.

— ¿Qué ha pasado? —

— No lo sé, pero estamos en el laberinto. — Responde ella rápidamente, ayudando a su primo levantarse.

Ben Derek mira alrededor una vez está de pie, era un pasillo enorme, solo había dos posibilidades de rutas, la derecha o la izquierda, las paredes eran de mero concreto gris y muy altas, las luces artificiales eran muy fuerte, que hacían contraste con el techo de cristal que dejaba ver el cielo oscuro lleno de estrellas.

— Hace mucho frio. — Dice Ben, cruzando los brazos sobre su pecho.

— Esta nevando afuera. — Le dice, señalando el techo que estaba llenándose de nieve.

Ben se acerca a ella, uniendo sus frentes. — Adina debe estar viéndonos ahora. — Ella asiente con la cabeza, era obvio, había visto todas las cámaras demasiado tiempo en su tortura. — ¿Estas bien? —

Se aleja, no le importaba en ese momento que Adina pudiera oírles también. — Solo quiero saber dónde están los bebés. — Y quiere a sus mamás y papás, la verdad es que estaba aterrada, y quería usar la excusa de que solo era una niña pequeña para tratar de salvar a unos bebés, solo si fallaba entonces la usaría.

Su primo cierra los ojos, ella sabe lo que estaba tratando de hacer, concentrar sus sentidos para buscar algo que diera pista del paradero de los bebés, lástima que ellos no han tenido un verdadero entrenamiento con sus poderes, Ben ni siquiera se ha trasformado alguna vez, así que Millie siente más producente que ella lo haga, cierra los ojos y concentra sus sentidos lo mejor que puede, no oye nada al principio, pero luego unos latidos de corazones le llega, se oían muy lejos, muchas capas de concreto en el medio.

— Están en la mitad del laberinto. — Le dice a su primo, abriendo los ojos.

Él parecía decepcionado de no haberlo podido descubierto, parecía un niño en ese momento, lo que no parecía ninguno de los dos hace meses.

— Sigamos su olor entonces, no podríamos perdernos así. —

Millie asiente. — Pero por favor evitemos pasar por la casa de la risa, la clínica y la jaula del león. — Si, este laberinto era una pesadilla pero muy bien construido (Es enorme, parece laberinto del mismísimo palacio de Versalles), era obvio que Adina trabajo muy duro para lograr la construcción del lugar, y como a Millie le picaba la nariz significaba que uso magia en el trabajo.

Ben la agarra de la mano. — No creo que Adina nos dejó aquí para evitar eso. —

Millie quiere llorar en ese momento, Ben tenía razón, Adina solo les puso en el laberinto con todas esas pesadillas porque no quería dejarles escapar exactamente, Millie solo esperaba que sus padres, los que seguían vivos, le encontraran, debían salvarle, ella es solo una niña pequeña que no quiere estar cerca de un león, ni ser comida por él.

….

— Lo siento. —

Allison mira sin entender al beta que conducía con la mirada fija en el camino. — ¿Por qué? — Él no dice nada, pero de pronto se da cuenta porque debía ser esa disculpa. — ¿Enserio? ¿Te disculpas con tanta facilidad solo porque vamos a la lucha? —

— No es por eso. — Responde enseguida el beta. — Es que esta es probablemente nuestra última oportunidad de estar a solas, o la única vez que no me has visto como queriendo matarme. —

— Si, bueno, tengo cosas más importantes que pensar ahora que las razones de mi odio hacia ti. — Mira hacia su ventana, estaba todo aun oscuro y seguía nevando, parecía que no iba a pasar en un par de horas más.

Allison estaba tan preocupada, todos sus sobrinos habían sido secuestrado por una demente, obviamente no era momento para recordar sus "indiferencias" con Lahey, de hecho ha estado trabajando durante mucho tiempo para no hacerlo, quería ser como antes, que no pudiera recordar el rostro de su atacante, entonces ella no se sentiría mal por Kira, no sabe que es peor, que odiaba que Isaac tuviera a una chica que definitivamente no merecía y le hacía feliz, o que a ella misma le gustaba que ellos fueran felices, eran sentimientos confusos, siempre le ha deseado la felicidad a todos, pero no estaba segura que Isaac la mereciera en realidad, no luego de lo que le hizo cuando eran unos adolescentes, pero es que Kira y Isaac eran lindos juntos...

Si, sentimientos confusos.

— Mientras, yo nunca he podido dejar de pensar en lo que me obligaron hacerte. —

— Es lo menos que mereces. — Ella dice, empezando a molestarse. — Yo tampoco pude olvidar nunca lo que me hiciste, lo cual ocasiono que perdiera al amor de mi vida. — Lo dice sin pensar en realidad, ni siquiera se había dado cuenta antes de esa clase de pensamientos que esconde en el fondo de su cabeza.

Pero era cierto, si no hubiera sido tímida ni tenido esa necesidad de alejar a los chicos, por ser desconfiada, entonces ella hubiera podido acercarse a Scott, como Malia lo hizo con Stiles, incluso como lo hizo Lydia, ambas no tuvieron problemas de tener relaciones con chicos que apenas conocían, no era que quisiera ser tan… ¿Desvergonzada? Bueno, no es que crea que sus amigas lo sean, pero tampoco nadie parecía entenderle a ella (Puede ser porque no pasaron por algo tan traumático, lo sabe), no tenía mucho conocimiento de eso (Si, incluso es tímida a la hora de decir sexo), además de lo que recuerda de la clase de educación sexual del instituto, nunca llego a la práctica, tampoco tuvo esa necesidad humana (Nunca ha sentido excitación siquiera), no al menos hasta que conoció a Scott, pero ahora era tarde para eso, él quedo prendido de la hermosa banshee pelirroja, le era molesto, pero a la vez no, porque quería la felicidad de su amiga, como sea, sin tratar de divagar más, ella siempre culparía a Isaac por la pérdida de amor, tan simple como eso, pero tan complicado como sonaba por las diferentes razones.

Por suerte ya se acostumbró del hecho de que su vida nunca sería normal.

— La verdad ya no quiero pensar en eso. — Habla antes que Isaac pudiera decir algo, o que ella pudiera hacer otra confesión incomoda. — Y no importa lo que digas, jamás podre perdonarte porque jamás podré olvidar tus manos encima de mí mientras gritaba y lloraba. — Prefiere no ser más detallista de esa horrible pesadilla.

Ella mira a Isaac en ese momento, él sonríe pero no parecía feliz, ni era sarcástico, solo fue un gesto vacío. — No quiero que me perdones, solo quería alguna vez no tratar de ignorar lo que hice, como ya dije, esta podía ser mi única oportunidad de hacerlo. —

— ¿Y eso de que serviría? —

Él se encoje de hombros. — Espero que de algo en algún momento. —

Allison mira hacia adelante, estaban muy cerca de llegar. — Yo también. — Poder superar lo que paso tal vez ayudaría de que ella dejara de ser virgen cuando ya tenía 27 años, porque a diferencia de Lydia, ella si quería hacer su propia familia.

….

Cora caminaba de un lado a otro, una y otra vez, sin detenerse, y eso era lo que más irritaba a Breaden en ese momento, por lo que sin poder contenerse más tiempo se levanta y obliga a la menor de los Hale tomar asiento, justo en la cama de la mayor de los Hale, Laura, quien estaba despierta para ser tan tarde, pero todos decían que ella a veces no dormía, por otro lado Derek, al otro lado de la habitación, estaba durmiendo plácidamente, lo más placido que se le puede pedir a un enfermo mental.

— Me estoy volviendo loca. —

— Me di cuenta. — Responde la mujer que recientemente volvió a ser casada. — Eso puede ser algo de familia ahora. —

Cora la mira molesta, no tomo con nada de gracia el comentario, aunque Breaden debe admitir que no era el momento para ser "graciosa". Se sienta al lado de su cuñada, cuidando de no aplastar las piernas de su otra cuñada, la cual nunca había conocido hasta hace poco, se supone que ella había muerto a los 9 o 10 años, Breaden conoció a Derek cuando él tenía 30 años, y ahora se da cuenta que su esposo no le conto todos los secretos familiares al final.

— Estamos seguras que Adina le hizo algo horrible a nuestros hijos, ¿verdad? — Dice Cora, luego de un largo momento de silencio, lo cual Breaden quería.

— Si. — Responde con pesar, ambas sabían cómo Adina trabaja, la tortura era su cosa favorita, y con su odio hacia los Hale, esta era su mejor oportunidad de sentirse vengarse de la familia, como los niños eran werewolfs resistirían ciertas cosas pero no evitarían el dolor, no deberían pensar en eso, no ayudaba de nada, solo les hacía perder más la paciencia, lo cual esa noche necesitaban más que nunca. — Pero ellos son fuertes, tenemos que pensar eso. —

Cora la mira. — Aun no puedo creer que nunca nos dimos cuenta de las verdaderas intenciones de Adina. —

— Ella fue muy lista, estuvo infiltrada en la manada, por años, luciendo como un lame botas de Peter, era ridículo sospechar de una persona tan patética como ella era. —

— Adina…— Una seca voz se oye.

Ambas chicas giran sus cabezas a un lado para ver a Laura, no estaban seguras si esto es normal, nunca antes había dicho algo cuando ellas fueron a visitarle, se ponen de pie casi en un salto, el silencio del hospital ahora se hace presente, Laura no parece como si hubiera hablado en realidad, estaba exactamente igual a como cuando llegaron, recostada en la camilla, con los ojos abiertos pero luciendo como si no viera nada.

— Creo que ella dijo algo. — Dice Cora, mostrándose aturdida y desconfiada.

— También la oí. — Breaden se acerca más a Laura, y nada pasa. — Creo que debemos llamar a Deaton. — El hombre estaba en las oficinas de la clínica, revisando las heridas de Alyssa hasta que llegara Olga y Marin, Parrish debía estar vigilando afuera de la puerta de la habitación por lo que mejor le pediría al perro llamar al medico.

Ellas habían llegado con esos dos a la clínica, se supone que este era el lugar más seguro ahora mismo en el pueblo para cada Hale, debían mantenerse ocultos mientras que Malia se encargaba de Adina, Allison de los Argent, y el resto a buscar a los niños, como estaban siendo cazados no podían salir, incluso Breaden por si acaso, no llevaba sangre Hale pero legalmente era uno.

— Si…—

Cora es interrumpida cuando Laura vuelve hablar.

— Adina los matos, ella lo hizo. —

— Vale, definitivamente llamare a Deaton. — Dice Breaden dirigiéndose a la puerta, pero alguien la agarra con fuerza de la muñeca, al bajar a la mirada ve por primera vez con vida los ojos de Laura Hale. — Cora…— Decir que no estaba asustada era mentira en ese momento, esto era como haber visto a alguien salir de una tumba, Laura estaba muerta en vida, y ahora parecía volver por completo a la vida, lo cual no estaba planeado a ser cuando desde los 10 años ha estado en estado catatónico.

— Yo no…— Habla Cora, estaba congelada en su puesto, ella tampoco había conocido a su hermana mayor porque cuando "murió" Laura, Cora tenía solo 3 años.

Laura abre mucho la boca, sus ojos se llena de lágrimas, Breaden empieza a verla como si fuera un fantasma. — ¡Ella los mato! —

Esto no podía ser bueno.

….

— No me gusta esto. —

— A mí tampoco. —

Scott mira a su amigo. — Pero vos estuviste de acuerdo. —

— Malia siempre es mi debilidad. — Responde con simpleza su mejor amigo. — ¿No lo notaron? Me mintió un año entero sobre la vida de nuestro bebé, y yo solo pude estar enojado menos de 10 horas con ella. —

Scott suspira, reconociendo ese sentimiento de debilidad por la persona que se amaba, él mismo lo sentía, la de él debería reconocerse como doble, porque tiene dos mates después de todo. Ambos chicos vuelven la mirada al frente, a la mansión Martin (Antes Walters), que estaba en las tinieblas del barrio más costoso del pueblo, había tres mansiones importantes en ese lugar, la Hale, la Martin y por supuesto la Argent, la cual estaba solo a unos kilómetros de distancia al lado izquierdo de la mansión de la banshee, cada mansión tenía sus respetivas normas de privacidad, si estuvieran muy cercas entonces no se podían considerar como personas ricas.

Ellos estaban de guardia, bastante lejos para que Adina no les notara cuando llegaran pero lo suficiente cerca para entrar si las chicas no lograban conseguir lo que querían, aunque estaba solo para seguir a Adina una vez el plan resultara bien, aunque los planes normalmente no salen bien en la manada.

— Creo que Cora va a terminar conmigo. —

Ambos voltean para ver al chico en los asientos de atrás, que lucía distraído y deprimido.

— ¿Qué? — Preguntas ambos alfas, confundidos con la inesperada confesión de su amigo beta.

Liam en realidad debería haber ido con Breaden y Cora a la clínica, pero Cora se negó alegando que ya eran demasiado en ese lugar, al parecer Malia sabía algo porque ella acepto que Liam fuera mejor con ellos, diciendo que más contra Adina era lo mejor y apropiado pensando en la magnitud de los poderes del hada oscura.

— Hice algo estúpido y ahora perderé a mi mate. — Se lamenta el chico. — Y conociéndola como la conozco, lo más seguro es que además no me deje ver a mi hijo tampoco. —

— ¿Ella está embarazada? — Pregunta Stiles.

Liam lo mira de mala forma. — Jack es mi hijo. —

— Claro, lo siento. — Se disculpa Stilinski, volviendo a ver hacia la casa.

Todos sabían que Jack en realidad no es hijo de Liam, no era un secreto aunque ninguno de los dos dijo nada, lo que pasaba es que son simples matemáticas, luego de la unión de los dos, todos prefirieron no hacer comentarios al respecto del bebé, si les tomo un poco por sorpresa que él decidiría darle el apellido al niño, pero tampoco dijeron nada, solo debían apoyar a su amigo, eso era lo correcto, con el tiempo también se acostumbraron a Cora, al principio no les gusto ella para su beta, la diferencia de edad les era un poco incómodo, pero no podían hacer nada contra el amor, eso sí lo sabían por experiencia, y ahora que se habían acostumbrado a esa extraña relación no podían simplemente separarse, mucho menos cuando eran mates.

Esta cosa de mates ha sido un gran problema, nunca lo hubieran imaginado antes.

— ¿Por qué ella terminaría contigo? Pensé que estaban bastante bien juntos. — Habla Scott, que seguía mirando a su beta.

— Os prometo que no sé cómo paso, pero de alguna forma desperté en la cama de Hayden. —

Eso hace que Stiles voltee demasiado rápido, igual de sorprendido con esa confesión que Scott.

— ¿Tuviste sexo con tu ex? — Dice Stiles, sin poder creerlo aun. — Pensé que amabas a Cora. —

— ¡Y lo hago! — Exclama el beta, alzando los brazos en énfasis. — Amo a Cora como no tienen idea. —

— Creo que si la tenemos. — Dice Scott, señalando la mansión enfrente, donde la chica de Stiles y su propia chica estaban esperando a una lunática.

— Oh, claro, lo olvide. — Liam pone los ojos en blanco. — Como sea, lo que quiero decir es que no sé cómo paso, pero tuve sexo con Hayden, y ahora ella se lo dijo a Cora, me lo dijo cuando llegue con Alyssa, antes de la dramática entrada de Adina. —

— ¿Y te dijo que terminaron? — Pregunta Stiles, viendo a la mansión y a Liam seguidamente, probablemente no debían hablar de esto ahora, pero Liam se veía muy mal y ellos como alfas deben siempre estar para sus betas, y Liam parecía querer llorar por esta separación, tiene sentido, los mates no se pueden separar de verdad, no era normal ni correcto, y también recuerda algo que Lydia dijo sobre suicidio…

Vale, de alguna u otra forma debían hacer que volvieran esos dos.

— Dijo que necesita tiempo, pero la conozco, de verdad lo hago, sé que nunca me perdonara. — Liam se golpea en la frente. — ¡Soy un idiota! —

— No te des por vencido tan rápido amigo. — Le dice Scott. — Vamos a salir de esta y tú arreglaras lo que le hiciste a Cora, todo estar bien, todos van a estar bien. — Promete volviendo acomodarse en su puesto de piloto para ver hacia la mansión.

— ¿Y tú? — Le pregunta de pronto Stiles, mirándole con intensidad.

— ¿Yo que? —

— ¿Vas a estar bien teniendo dos mates? — Pregunta ahora Liam.

— Luego que las muerda estaré bien. — Se encoje de hombros para restarle importancia a eso, para que sus amigos no hicieran más preguntas, desde que se enteró que tiene dos mates ha preferido siempre ignorar el tema, siempre esperando que se solucionara por sí mismo, y en parte funciono, porque siendo sincero él nunca hubiera escogido a alguna de ella si antes no hubiera visto que la otra ya tenía otro pretendiente, si, no le gusta ver a Reed junto a Allison, pero ella parecía feliz con su amiguito, eso era lo único que debía importar, la felicidad de sus chicas.

Liam le palmea el hombro. — Suerte con eso, amigo. —

— Oigan, ha llegado. — Dice Stiles, instintivamente ocultándose mejor, aunque era imposible que Adina les notara.

Nadie dice nada, se mantienen casi sin respirar mientras observan a la vieja hada entrar a la mansión, notan que no llevaba guantes, sus manos eran completamente grises ahora, era como si se estuviera transformando en polvo o piedra, tal vez la combinación de ambos, lucia más delgada que desde la última vez que le vio, eso se sintió como toda una eternidad, Scott hubiera deseado eso, no volver a verla ni ahora ni nunca, si todo salía bien esa noche, entonces eso por fin sería una realidad.

Adina estaba entrando a la mansión cuando el celular de Stiles empieza a sonar.

— ¡Apágalo! — Le grita Liam, temeroso que Adina pudiera oírles, pero ella ya había cruzado la enorme puerta principal.

Stiles saca el celular de su abrigo y mira el nombre en pantalla con el ceño fruncido, luego termina por contestar. — ¿Paso algo malo Kira? —

Scott concentra su oído, para poder oír la respuesta de la chica asiática, a él le agradaba la chica, como también le empezó agradar Isaac, ahora son sus amigos, aunque en realidad se volvieron betas de Stiles, o Malia, aun no sabían cómo controlar del todo eso de betas entre tres alfas.

— Se dónde están los niños. —

Los tres amigos se ven entre ellos, esperando que Kira dijera que esto era alguna clase de broma, aunque sabían que era imposible Kira hiciera algo así.

— ¿Estas segura? — Tienta Stiles.

— Si, y Malia no me responde, tienes que decirle esto antes que llegue Adina. —

— Bueno, ya es tarde para eso. —

— ¡Entonces necesito que tu vengas! Os mandare un mensaje con la dirección, os veo allá. —

—Pero yo…— Stiles no tiene la oportunidad de acabar porque Kira cuelga antes.

— ¿Y ahora qué? — Pregunta Liam, viéndolo uno a otro seguidamente, esperando una respuesta.

— Ir por Kira y los niños, obviamente. — Scott enciende el auto.

— Pero, Malia…— Dice Stiles, viéndole con urgencia.

En realidad a Scott tampoco le gustaba tener que dejar a Lydia con la loca de Adina, pero siendo completamente sinceros la banshee y werecoyote eran muy fuertes y podían con Adina, además, con la idea del plan inicial ellos terminarían encontrándose en su camino, así que Scott le dio una mirada seria a su amigo. — Kira está embarazada y los niños son solo niños, ellos nos necesitaban más y lo sabes. —

Stiles suspira y se pone su cinturón, sin necesitar más Scott arranca el auto, Stiles no puede apartar sus ojos de la mansión.

….

Kate empuñaba una daga con mucha fuerza, estaba perdiendo su paciencia, pero ella no quiere cometer una tontería, estaba rodeada en ese momento, por lo que mejor solo se encarga de respirar y mantener su daga en el cinturón sobre su cadera.

— No me importa eso, padre, solo quiero que traigas a mi hijo. — Dice lo más calmada que puede.

Luego de que Kate se diera cuenta de la partida de su hijo, ella obligo a Noah, Natalie y Melissa irse, porque llamaría a su padre y los cazadores (El ejercito de cazadores en realidad solo estaban en la casa del jardín trasero, la que daba al bosque, Gerard había salido desde la tarde solo, sin decir a donde como siempre, había llamado a los hermanos Donovan apenas hace unas horas atrás, por suerte ellos se fueron antes de la llegada de sus ex amigos), no quería que le vieran, si Gerard se enteraba que habían recuperado la memoria se podría hacer un gran problema la cual no tenía tiempo de que encargarse, ella solo quería volver con su hijo, el cual había desaparecido sin dejar rastro, demostrando que era un verdadero cazador.

— Claro que no te importa, siempre has sido así de egoísta. — Gerard mueve la mano, era la señal para decirle al cazador de rango experimentar ir a seguir la orden que el viejo le acaba de dar, ignorando las suplicas de su hija.

Gerard había llegado hace una hora apenas, con una enorme sonrisa en su rostro, a pesar que Kate le dio la mala noticia por teléfono antes, ella no fue capaz de decirle que el niño seguramente oyó que tiene una media hermana y por eso huyo, porque entonces hubiera tenido que explicar la visita indeseada de sus anteriores amigos, en la mansión ahora había más de 20 cazadores adentro, cuando normalmente en la mansión solo tienen permitido el acceso los Donovan y Reed, estos cazadores eran de su padre, no suyos, podían estar al tanto del plan de Gerard para acabar con ella con tal de quedarse con Sean.

Obviamente no iba dejar que eso pasara.

— Al menos por ser egoísta yo si mantengo a mi hijo a salvo, no como tú, que ni pudiste salvar a mamá, o tu hijo, cosas simples de padres, de hombres. — Sabe que no debió decir eso, incluso los cazadores a su alrededor dejan de respirar esperando una reacción del jefe, pero ella lo odiaba tanto en ese momento.

Él mato al amor de su vida.

Si, ahora le creía por completo a Natalie, era estúpido no hacerlo, conocía a su padre finalmente, no por tratar de ignorar sus crímenes estaba protegiendo a la familia en realidad, ya estaba cansada de que Gerard le arruinara la vida.

Gerard se acerca a ella, con cierta arrogancia pero calma, Kate trata de no lucir intimidada, pero ahora que sabe es un asesino a sangre fría le hace sentir cierto temor.

— Eso de que las mujeres sean nuestras líderes. — Empieza su padre, deteniéndose muy cerca para que solo ella pudiera oírle. — Está sobrevalorado ahora. — Eso era una clara amenaza de muerte, estaba diciéndole que ya no la necesitaba, que tuviera cuidado o ya no sería nada para el clan, su propio padre de verdad quería matarle y estaba siendo muy obvio. — Ahora, quiero que te calmes, Sean es un Argent. — Habla fuerte, todos vuelven a respirar, Gerard se aleja, caminando hacia el sillón de la sala. — Puede cuidarse bastante bien solo, deja de ser histérica, ¿lo has entendido? — Le da una mirada seria.

¿Qué se supone iba ser ahora? Puede notar que Gerard le estaba ocultando algo, tiene que pensar rápido, si Sean se fue luego de oír la verdad acerca de Lydia, entonces debió ir de busca de Allison, pero si oyó más que eso, puede significar que fue por su abuelo, la guarida de Adina, hace poco Gerard les informo donde se hospedaba Adina, solo para emergencias, si la familia fue atacada debían ir a bunker, o algo así, Sean debió ir a ese lugar o con Allison, y se Kate quería saberlo entonces debía mantener el control de la situación.

— Si. — Finalmente responde.

Gerard le mira un momento más, hasta que gira la atención a Jared Donovan. — ¿Dónde están tus hermanos? Ya debieron haber vuelto. —

— No lo sé señor. — Responde el hermano mayor con sinceridad, él había sido encargado de recoger a Gerard, por eso no fue con sus hermanos a la misión de matar a la banshee.

Kate se tentaba a decirle a todos que Lydia era mitad cazadora, pero eso en realidad no serviría de mucho, al contrario, podría ser peor porque tenía la sangre de Dacre pero no Argent, eso molestaría a Gerard y tendría más motivos para matarla, no le agrada las bastardas, por mucho tiempo quiso acabar con Allison por algo, antes que viera su increíble potencial, es el momento que entiende que para Adina y Gerard eran menos y más que solo piezas de ajedrez, ellos hacían un equipo increíble, bueno, Adina siempre ha tenido debilidad por viejos.

En ese momento entran los mencionados a la bastante llena sala, murmullos de sorpresa llenan el lugar porque dos de los mejores cazadores estaban muy mal heridos, mucha sangre en sus ropas y cabellos, uno que otro golpe en sus rostros perfectos de muñecos, Kate aprovecha la distracción por la llegada de ellos para caminar con lentitud hacia la cocina, pensaba salir desde la parte trasera de la mansión, debía buscar a Natalie, o tal vez Allison, aun no se decidía quien podía ser mejor ayuda.

— Malas noticias. — Oye la voz de Adam, sonaba enojado. — Los alfas en realidad no estaban muertos, defendieron a Lydia, ella logro escapar, lamentamos haber fallado. —

Eso era bueno, ahora tenía la oportunidad de darle esas grandes noticias a Natalie, y ella iba tener que ayudarla si quería que Lydia estuviera definitivamente bien, solo un trato que debería convenirle a las dos madres.

….

Lydia mentiría si dijera que no está orgullosa de ella misma, finalmente lo hizo, logro que un plan de los suyos (Con la ayuda de Allison y Malia, aprendió a trabajar en equipo de verdad) diera resultados como los que tenían planeado desde el inicio.

Todo empezó con la simple llegada de Adina a la mansión Martin, debieron citarla a ese lugar por el simple hecho que era lo más lejos de la clínica donde el resto de Hale se estarán ocultando, no estaban seguros de si Adina de alguna forma pudiera rastrear a la familia cuando está rodeada de cosas de ellos, por eso era mejor y menos arriesgado la mansión abandonada, esta vez no podían arriesgarse con los detalles que parecieran insignificantes.

— ¿Dónde está el resto? — Pregunto Adina cuando entro a la sala.

Lydia enciende la lamparita en la mesita al lado del sillón donde se encontraba, no ha esperado mucho por la hada, ellos se tomaron el tiempo de llegar, era obvio que Adina no llegaría enseguida, se tomaría su tiempo para parecer que ella lo tenía todo bajo control, las apariencias para Natalie y Adina eran muy importantes, y en este momento, bueno, en realidad desde hace unos años, Lydia también siente que eso es importante.

Por eso mismo ella trata de lucir confiada cuando se pone de pie.

— Solo somos nosotras tres. — Responde la banshee.

Adina ríe. — Claro, Allison no te hubiera dejado venir sola, pero sé que tampoco el alfa McCall lo permitiría, por lo que no creo que solo has venido con ella. —

Malia sale detrás del otro sillón que estaba al lado que el de Lydia, la expresión de Adina es algo que merecía pena tomarle foto para burlarse todo el tiempo, el rostro viejo de la pelirroja se distorsiona por la sorpresa, pero trata de recomponerlo enseguida, se dio cuenta que eso le hizo verse patética.

— ¿Por qué pareces que has visto un fantasma? — Dice Malia, mostrándose tan hermosamente arrogante, Lydia le gusta eso, merecían eso, solo disfrutar un poco antes de parecer derrotadas.

— Ni siquiera sé porque me sorprende. — Responde finalmente la mujer. — Un lobo siempre tiene dos vidas, y ahora tengo la suerte de ser yo quien te arranque el último suspiro definitivo, no era justo que Stilinski se quedara con ese mérito. —

Malia sin más paciencia, y sin querer oír más veneno del hada, se acerca y le dice sin más rodeos; — ¿Dónde están los niños? —

— ¿Dónde está el resto de tu asquerosa familia? —

— No vamos hacer un intercambio. — Interrumpe la banshee, acercándose a ellas. — Estas sola y sin casi poder, Adina, no puedes pedirnos nada en realidad. —

El hada mira alrededor, buscando al resto de la manada, la cual no encontrarían, estaban haciendo otros trabajos, muy importantes para que esto logre funcionar. — Sé que esto es una trampa, son estúpidas si creen que vine sola. — Dice Adina, calmada, pero sus ojos demuestran aquella chispa de enojo puro, odio nato.

— Pues nosotras si estamos solas. — Dice la banshee. — Porque el resto de la manada está distrayendo a tus secuaces. — Debían hacerle esto difícil o entonces podría sospechar.

Adina parece más enojado que al principio, en ese momento Malia aprovecha para transformarse (Pero sus ojos no brillan a rojo, a ningún color en realidad) y ataca al hada, Lydia nota algo en ese momento, su amiga coyote solo usaba la mitad de su poder, no era normal ni estaba en el plan, aunque ayudo a este, Adina no tardo en vencer a la coyote, dejándola inconsciente en el suelo, Lydia se había metido en la lucha también, como Adina no sabía que su grito había vuelto, ella no lo uso, había recibido algunos golpes pero la banshee se sentía fuerte aun, obviamente no trata de demostrarlo.

— Fueron estúpidas de creer que solo ustedes dos podían contra mí. — Adina pone su bota encima de la espalda de Lydia, haciendo presión para que la banshee no intentara volver a levantarse. — No necesito otros para matarles. —

— Si lo haces, si me matas. — Dice entre jadeos, mostrándose lo más débil que puede. — Nunca sabrás donde están los otros Hale, sé que los necesitas o en una semana estarás muerta. —

— Tienes razón. — Usa su voz cantarina. — Por eso voy a torturarte mientras Malia mata a esos niños, será un amanecer divertido, así que descansa ahora. — Lo siguiente que siente es un fuerte golpe en su cabeza que le deja ver todo negro.

Cuando vuelve abrir los ojos se encuentra encadena en una silla, y en una habitación blanca llena de pantallas que mostraban el famoso laberinto, Adina le había mencionado una que otra pequeña cosa de este lugar a Olga antes que se diera cuenta sobre que Olga era un agente doble, estaba enterados de que era importante respirar lo menos posible, o ellos estarían afrontándose a sus peores miedos y hacerle daño a los demás sin querer, aunque eso era más para los werewolf Lydia prefiere no arriesgarse, por lo que respira por la boca con lentitud.

Funciono. El peor error de Adina Parker era no poder controlar su arrogancia, odiaba perder y las sorpresas con todo su ser, retarla fue lo mejor que pudieron hacer, debían guardar la calma y confiar que Adina no se molestara de revisar sus sostenes, por supuesto.

Mira alrededor, Adina no estaba presente ni Malia, posa su mirada sobre las pantallas enfrente, primero las cuenta, son 23 en total, en la catorce encuentra a los niños mayores, Millie y Ben Derek corrían pareciendo huir de algo, Lydia no logra ver que, busca a Malia y no la encuentra en ninguna de las cámaras que daban al laberinto, la encuentra dentro de un pequeño edificio que parecía definitivamente a una morgue, la cámara veinte, veinte uno y veinte dos (La veinte tres estaba apagada y la diecinueve mostraba afuera de la morgue) daban diferentes planos de ese lugar, ella estaba despierta pero sentada en una esquina alejada de las dos camillas en el centro del lugar, habían dos cuerpos encima de ellas con sábanas blancas ocultándoles, Adina estaba enferma sin duda alguna, pobre de Malia, quien sea que estaban debajo de esas mantas le había afectado mucho.

El ascensor que era la única puerta de ese lugar, empieza a sonar, alza sus manos encadenadas hasta su pecho, busca entre su sostén hasta que encuentra aquello que debía servirle para salir de esa, era solo un pequeño frasco por lo que lo aprieta contra su mano que la hace en puño, ambas manos son puños ahora, empieza a luchar contra sus cadenas, esperaba que estuvieran electrificadas, pero Adina fue lista y no uso en ella cadenas para werewolf (Si hería demasiado a Lydia entonces la perdería, y la necesitaba viva al menos unas horas más), el hada entra en ese momento y sonríe cuando le ve luchando contra sus ataduras desesperada.

— Buen espectáculo, ¿cierto? — Dice con burla la mujer.

Lydia patea en dirección del hada, pero no alcanza a golpearla en realidad, lo bueno es que la silla se movió un poco hacía. — ¡No voy a dejar que mates a Malia! —

Adina se ríe con verdadera felicidad, sin duda cree que ha ganado ya. — Fue demasiado fácil traerles aquí, también será matarles gracias a tu gran plan de trabajar separados. — Entonces el hada había caído en eso de verdad, fabuloso, Lydia tiene que resistir las ganas de sonreír orgullosa. — Nunca aprendes, ¿eh? Está bien, prometo que nos vamos a divertir mucho esta hermosa mañana de nevada. — El hada alza las manos, parecía que ya no se molestaba de usar sus guantes definitivamente porque después de todo ellos ya conocían su lado oscuro, ese que quería ocultar con los guantes.

Movimiento detrás de Adina llama su atención, los niños estaban cercan de los bebés, y Malia estaba gritando, eso llamo la atención de los niños pero también del león que había en una jaula que hasta entonces estaba dormido. ¿Cómo rayos Adina consiguió un león?

Lydia tenía que actuar ahora.

— No podrás sacar nada de mí. — Se muestra desafiante.

Adina se acerca sonriente. — Eso ya lo veremos. —

Lydia sin perder oportunidad mejor, patea al hada en la rodilla, haciéndola doblarse de dolor y caer al suelo. — Ya veremos quien hace daño a aquí. — Dice mientras deja caer el frasquito al suelo, la habitación se llena de un humo gris que es muy helado, las cadenas empiezan congelarse, oye Adina escupir y toser, la banshee es rápida y alza sus manos hasta detrás de su cuello, luego las lanza hasta delante, las cadenas se rompen con facilidad.

No podía ver nada alrededor, pero con cautela se pone en pie, el humo no tardaría de desaparecer y el perfume de las violetas también, por lo que Adina tendría sus poderes de vuelta muy rápido, alza su falda y saca la daga que Allison le dio esa noche, esto no sería fácil pero ella estaba preparada, solo debía hacer una cosa y es buscar el botón de la puerta para dejar salir o dejar entrar al resto de la manada, eso ya se tendrá que ver con lo bien que haya podido salir el plan.

Y la verdad iba disfrutar esto, golpear y lastimar al hada, porque se lo merecía, y no había nada mejor que la venganza.

Rayos, de verdad se parecía al hada oscura.

Tú eres una también. Le recuerdan las voces, y eso la hace sentir mejor con lo que tenía planeado. Demuéstraselo chica.

….

Cuando Malia despertó se encontró en el suelo de una morgue, no era algo que esperaba en absoluto, se supone iba estar dentro de un laberinto, no de una morgue, definitivamente no en el lugar donde se encontraría con los cuerpos descompuestos de sus padres biológicos en la mitad, probablemente no debió acercarse a las camillas ni retirado las mantas blancas, pero ella sintió tanto la necesidad de hacerlo, aunque sabía, estaba segura, que eso no le haría ningún bien.

Su mano estaba temblando cuando se acerca a la primera camilla, al retirar la manta y observa el demacrado rostro sin vida de su madre, ella ahoga un grito poniendo su mano en la boca, y da un salto hacia atrás, ya estaba llorando cuando se va a la otra camilla y retira la manta, ahora se encuentra con el rostro calcinado de Peter, ella no puede más y pone la manta encima de esos rostros de nuevo, no podía creer el odio que Adina le tenía, que hubiera planeado esta morbosidad solo para ella, estaba enferma, desenterrar a dos personas solo para esto, rayos, esperaba de todo corazón que Alyssa no tuviera los problemas mentales que la loca de Adina.

Nadie merecía vivir con esa locura enfermiza.

Todo eso le dio náuseas y ella tiene que sentarse en el piso, lo más alejado de esas camillas, todo fue tan impactante y doloroso que olvida porque en primer lugar estaba ahí, tiene que tomarse su tiempo para llorar y tratar de controlar su respiración hasta que oye un grito y entonces lo recuerda, los niños, se supone que ella debería ir con los niños y respirar lo menos posible en el proceso.

Se pone en pie y grita. — ¡Millie! ¡Derek! — Va hacia la puerta, cuando agarra la chapa metálica un corte eléctrico pasa por todo su cuerpo, es tan fuerte el choque que es lanzada contra los cubículos que esperaban no hubieran más cadáveres dentro. — Mie…—

— ¡Mamá! — Su momento de despotricar es interrumpido con aquel grito que reconoce enseguida, sonaba muy lejos, pero no le importa, se pone de pie nuevamente, ignorando el dolor en su cuerpo y el vapor saliendo de sus hombros. — ¡¿Mamá dónde estás?! —

Malia no sabía si la puerta también estaba electrificada al otro lado, no podía poner a los niños en peligro con eso, debía salir antes que los niños vinieran, por lo que responde lo que cree es mejor. — ¡¿Vosotros estáis bien?! — Se acerca a la puerta que era completamente metálica, pero no la toca obviamente. — ¡¿Estas con Ben y los bebés?! —

Millie no responde, de hecho nadie lo hace por varios minutos, haciéndola sentir impaciente, quería patear esa puerta pero eso solo haría que se pusiera más débil, se relaja un poco cuando Ben Derek al final responde. — Estamos bien. —

— ¡Adina tiene cámaras por todos lados! — Habla su hija, sonaba muy molesta, y un poco más cerca ahora.

Malia busca alrededor alguna cámara, eso tenía mucho sentido, era ridículo pensar que Adina haya creado este lugar de tortura y no le estuviera viéndolo para gozarlo, encuentra la cámara en la esquina cerca de la puerta, busca algo que pudiera lanzar para destruirle, había una mesita metálica (Como la que usan los dentistas) llena de cosas médicas, justo en la mitad de las camillas, ella lanza eso, despreocupadamente, al suelo y agarra la mesa, la lanza contra la cámara que se rompe con mucha facilidad, todo eso hace mucho ruido, pero romperlo le dio una idea, vuelve agarrar la mesa y trata de romper la chapa con las patas metálicas de la mesa.

— ¡Mamá! — Los niños habían logrado llegar hasta ella, pudo oírles detrás de la puerta.

— ¡Aléjense! — Les ordenas antes de continuar golpeando la puerta, la electricidad aun llegaba a ella pero no era tan fuerte ni dolorosa como tocarla directamente. — ¡Nos toquéis nada! — Era importante que no lo hicieran, no podían saber con certeza que otra cosa pudiera estar electrificada.

Cuando por fin la chapa está rota suelta la mesa y patea la puerta que se abre sin problema ahora, caen al otro lado, por suerte los niños si le habían hecho caso y alejado, ella corre hacia ellos y los abraza con fuerza, su hija y sobrino le devuelven el abrazo con la misma intensidad, se sentía bien tenerlos de nuevo, pero no tardó en darse cuenta que faltaba algo.

Se aleja y les ve detalladamente, Ben tenía una ceja rota, mientras que Millie un labio roto, en sus muñecas había marcas muy rojas, les dolía, ella pudo darse cuenta enseguida, estaban temblando y muy fríos, sus ropas echas un desastre, aparte de eso por suerte parecían estar bien, pero definitivamente iba a matar a Adina cuando le vea, por ahora solo agarra cada mano de ellos y suprime todo el dolor de los niños, sin importar que eso le debilita más, los niños ahora se siente más calientitos, pero ella sigue viéndoles y también detrás de ellos, estaban dentro de un circulo y había dos caminos diferentes y alejados de la morgue, solo eso ya le hace sentir perdida.

Odia los laberintos.

Pero más importante aún, ella odia no ver a los bebés con los mayores.

— ¿Dónde están los bebés? — Le pregunta a los niños, mientras se pone en pie y les suelta con cuidado. Ellos no responden y eso hace que Malia sienta una opresión en su pecho. — Necesito saberlo todo, niños. — Trata de mantener la calma, no quería asustarlos.

— Estábamos buscándoles cuando te oímos. — Responde Ben Derek al final. — Millie puede oír sus latidos del corazón. —

— Parecen estar bien. — Dice Millie.

— Si, eso, el problema es que de alguna forma el laberinto siempre logra confundirnos, es como si se moviera o algo así, no hemos podido llegar a ellos. — Termina de explicar el niño.

— Bueno, esperad. — Malia camina a la mitad del círculo, se posa sobre sus rodillas y se apoya sobre sus manos, cierra los ojos y olfatea, dividir cada olor le ayuda a concentrarse y trazar un camino que debería llevarle con rapidez a los bebés.

Amaba ese poder alfa, nunca antes lo había usado, al menos no hasta ese momento, descubriendo lo útil que de hecho era.

Antes de irse entra de nuevo a la morgue, quería asegurarse que no haya podido olvidar algo importante, los niños iban a seguirle pero ella se lo impide. — No entréis, pase lo que pase nunca entren aquí, ¿entendido? — Dice con seriedad, ellos asiente, obedientes.

Malia no quería que ellos quedaran traumados con la visión de sus abuelos en descomposición, en especial Millie, no tuvo la oportunidad de conocerlos y esta definitivamente no era la mejor forma de hacerlo, reviso las cosas que tiro al suelo, tratando de ignorar la presencia de los cuerpos, había un bisturí, agujas, y una cinta, recoge el anticuado objeto y lo observa, estaba escrito con grandes letras rojas la palabra "REPRODUCEME", frunce el ceño confundida, busca alrededor alguna grabadora pero no encuentra nada, odiaba esto, sentía que perdía el tiempo cuando los bebés le necesitaban, el problema es que Lydia le dijo seriamente que no debía tomarse su tiempo en el laberinto, debían seguir las reglas con tal de no mostrarse confiadas.

Se levanta, molesta, va hacia los mortuarios, eran solo diez, y encuentra una grabadora en la puerta 6, por suerte las que había abierto antes estaban vacías, y no quería averiguar si el resto también lo estaban, saca la grabadora y mete la estúpida cinta, le da play, la voz de Adina se oye, tan cantarina como habitualmente sonaba con Peter.

— Hola, hola Malia, bienvenida a tu primera prueba, la puerta del circuito es especial, si quieres salir entonces debes conseguir las llaves que encontráis entre los resto de tus padres, el bisturí te será mucho de ayuda. —

Cuando acaba Malia siente de nuevo nauseas, patea la grabadora rompiéndola en el proceso, ya la verdad no se le ocurría algún insulto nuevo para la hada, estaba loca, eso es todo, como los niños aun le esperaban afuera ella no quiere decir ninguna grosería en voz alta, respira hondo tratando de calmarse, pero el olor de los cuerpos le hace sentir peor, que bueno que sus ataques de ira le hizo abrir la puerta sin necesidad de abrir a sus padres en el proceso, no era algo que quería, absolutamente no, acaba de salir de las pesadillas de las Erinias, ahora no quería tener nuevas.

— Ya empiezas a perder, Adina Parker. — Le dice a la nada, susurrando, se acerca a la puerta pero antes de salir mira los cuerpos. — Lo siento. — Les dice, ni siquiera ella como hija pudo haber cuidado sus tumbas, era la peor hija, pero estaba aprendiendo, e iba ser mejor, la mejor amiga posible, la mejor esposa, la mejor alfa y la mejor madre.

Porque ella aprendió de los errores de sus padres finalmente.

….

Liam tiene que agarrar a Stiles y obligarle alejarse de aquellas paredes que lo mantenían fuera, bueno, en realidad mantenía afuera a todos ellos aún, cuando ha pasado lo que todos sentían una eternidad.

Luego de la llamada Kira, ellos no perdieron tiempo en ir a por esa dirección, tuvieron que bajarse del auto en medio camino, caminaron siguiendo el único olor de Kira, hasta que llegaron a un enorme domo de concreto que había en la mitad del bosque, eran enorme, Liam sintió que tuvieron que rodearlo por completo antes de finalmente encontrarse con la kitsune, la cual estaba impaciente buscando una entrada.

Ese era lo que casi vuelve loca a toda la manada (Bueno, los que estaban presente ahora), el domo no parecía tener puerta, una salida, una entrada, era un enorme circulo de concreto, Liam perdió la paciencia antes que el resto, el golpeo el concreto impulsivamente y termino rompiéndose la mano, tuvo que alejarse y esperar que su mano sanara (No tardo mucho), ese día la verdad lo que menos tenia era paciencia, se sentía enojado y frustrado, no solo por lo que estaba pasando, porque su hijo fue secuestrado, si no también que su relación termino tan de pronto, Cora ni le ha dejado explicarle lo que paso, aunque tal vez eso es mejor así, él no sabía aun que decir porque no sabe aún como rayos termino teniendo sexo con su ex, si era sincero ahora sentía que odiaba a Hayden, fue un iluso al pensar que no iba hacer nada para vengarse de él, pero es que la Hayden que conoció no era así, siempre fue dulce y amable con todos.

Fue un tonto, un ingenuo, ellos habían terminado mal, debió decirle a Cora antes, entonces las cosas podrían ser diferente ahora, como sea, de todas formas este definitivamente no era el mejor momento para pensar en eso, su hijo y sobrinos estaban en peligro, y Lydia les dejo muy en claro que debían concentrarse en la misión presente, y eso hará.

La verdad es que las cosas han pasado muy rápido, apenas estaba procesando el hecho que su amigo murió cuando llega a casa, quería abrazar a su novia, pasar juntos el duelo por la pérdida de sus alfas, pero cuando ella le vio lo primero que dijo fue "Aléjate de mí", en apenas un susurro, luego le llevo a la cocina y le dijo que han terminado, porque sabía de su infidelidad, no le dio tiempo de explicarse porque ella dijo que no quería hablar de eso cuando su prima apenas llevaba unas horas de muerta, él lo entendió, trato de darle su espacio, y luego paso todo eso del ataque de Adina, cuando despertó lo primero que vio a su amigo, estaba vivo de verdad, pero tampoco pudo procesarlo en realidad, solo abrazo a Stiles antes de que toda la manada tuviera que reunirse para planear salvar a los niños.

¡Su amigo estaba vivo!

La emoción solo podía dejarla por dentro, no era tiempo de ser feliz, pero era cierto que todas esas cosas pasando una tras otra estaba haciéndolo sentir ahogado, solo quería que todo acabara ya, quería a su hijo, su novia, y su amigo de vuelta, en realidad de vuelta, que ya todos estén bien, quería irse a Londres de nuevo, pedirle matrimonio a Cora, ver la boda feliz de los ex trágicos amantes, porque sus amigos lo merecían, mientras que él y Cora esperaban otro bebé, ella teniendo mucho éxito con sus boutiques y él siendo un buen doctor pediatra, que Scott finalmente pudiera tener a su chica (Tal vez a la dos, Scott era tan bueno que se lo merecía), que Alyssa no esté más en peligro, esa chica noble no merecía todo eso por lo que paso, ser casi quemada viva, Alyssa se había vuelto su mejor amiga por algo.

Estaba pasando por todas esas emociones y pensamientos, cuando Scott lo jala hasta unos arbustos, es cuando oyó neumáticos, ellos no creían que se podía ingresar a un lugar tan profundo del bosque en auto, pero había una carretera improvisada del que no se dieron cuenta tan fácilmente, para llegar hasta ese lugar debieron de nuevo rodear el domo/bunker, llegaron justo cuando Adina baja del auto y con magia hacia levitar los cuerpos inconscientes de Malia y Lydia, todos hicieron un gran esfuerzo paro no ir por ellas, aunque llegaron antes que ellas no fue de ayuda en realidad, no pudieron encontrar la estúpida entrada por sí mismos, fue hasta que Adina se acerca y con más magia hace aparecer un hueco pequeño en la pared, lo suficientemente grande para que entre ella y las chicas, la puerta desaparece de nuevo luego que entran.

Cuando ellas desaparecieron fue cuando decidieron dejar de ocultarse en los arbustos, Stiles estaba muy molesto que fue cuando empezó a patear las paredes, estaba frustrado porque ahora sabían que no podían entrar ya que no tenían magia, Scott trataba de mantener la calma, tuvo que acercarse a Kira, parecía estar a punto de desmayarse la chica asiática, y fue cuando Liam alejo a Stiles de las paredes.

— ¿Y ahora qué hacemos? — Le pregunta a Scott, porque Stiles definitivamente no estaba en condiciones de responder con calma.

Scott mira a Kira. — ¿Por qué no quieres decirnos quien os informo de este lugar? —

Kira le mira confundida. — ¿Para qué os quieres saber? —

— Debió decirte algo más, Kira, debe saber entrar sin usar magia. —

Kira niega con la cabeza. — No, no me dijo nada de eso, solo me dio la dirección, y menciono que adentro hay un laberinto, me dijo que me convenía estar fuera porque debería encontrar lo que le da energía a este lugar, ella tampoco sabe dónde está, pero vio a Adina y Gerard saliendo del bosque muchas veces. —

— Eso no es de ayuda. — Dice Stiles entre dientes, muy molesto, no era feliz de que su esposa estuviera dentro de un laberinto y le rociaran "gas del miedo", si, Lydia ya le conto sobre eso, pero ahora Kira lo confirmo porque su "informante" le dijo que la fuente de eso estaba afuera, cuando ellos solo podían encontrarse con el enorme domo de concreto, ninguno de ellos querían irse de ese lugar, porque querían encontrar una forma de entrar, aunque seguro deberían estar haciéndole caso al consejo del informante de Kira e ir a buscar algo que termine con la electricidad del lugar.

¿Sería de ayuda? No es seguro, pero ellos no están seguros de nada en ese momento.

— ¿Y si nos separamos? — Dice de pronto él, cuando el silencio es increíblemente tenso entre ellos, todos le ven, esperando una explicación, aunque no parecían contentos con la mención de eso. — Unos de nosotros va por lo que da energía a esto, mientras los otros se quedan por si pasa algo, no creo que solo quedarnos aquí sin hacer nada sea de ayuda. —

— Vale, tenéis razón. — Dice Scott, acercándose a Stiles. — Liam quédate con Kira aquí, no toquéis nada, Stiles y yo iremos a investigar en el bosque. — Stiles asiente, estando de acuerdo con el otro alfa.

— Okay. — Responde enseguida Liam. — Suena bien, aunque creo que Kira podría ser más de ayuda si hay un campo eléctrico o algo. — Trata de no sonar sospechoso. — Mejor me quedo con Stiles, si pasa algo, como que se abre de pronto, él sería de más ayuda en la lucha que Kira, sin ofender. — Kira niega con la cabeza, estando de acuerdo con que no podía luchar ahora, las manos de ellas estaban encima de su katana cinturón.

Scott le ve, luego a Stiles, él se encoje de hombros, al final Scott acepta y se va con Kira al extenso bosque alrededor, siguiendo el rastro de Adina, solo debían ir a los lugares habituales del hada en el bosque, esperaban que sirvieran de algo.

Stiles se gira a verlo cuando los otros dos ya habían desaparecido de sus vistas. — ¿Qué es lo que planeas? —

Liam saca su celular. — Scott quiso ignorar el hecho que conocemos alguien con magia solo porque Lydia dijo que no es útil. — Responde, buscando el número que necesitaba entre sus contactos.

— ¿Olga? —

Liam acerca el celular a su oído, esperando que contestara. — La hermana de tu esposa. — Responde cortante.

— ¿Vamos a entrar sin ellos? —

Se encoje de hombros. — Puedes quedarte aquí si gustas. —

— No cuentes con eso. —

— Vale. —

— Vale. —

Esa fue la primera vez que Liam le llevo la contraria a uno de sus alfas, pero a veces un beta debe hacer también el trabajo duro a la hora de tomar ciertas decisiones, en especial en momentos tan difíciles como estos.

….

Allison sabía que las cosas con su abuelo no iban ser fáciles, era obvio, pero tampoco pensó que iban a llegar tan bajo, ella no conto con eso, pero debió hacerlo, porque su familia ha sido de traidores desde hace mucho, mucho tiempo atrás.

Gerard era el nuevo Sebastian, y como Marie-Jeanne tuvo que matar a su hermano, ella… Allison… Bueno, no fue ella en realidad.

Las cosas empezaron sencillas, Carla y Adam entraron a la mansión con heridas (Que Allison cree fueron innecesarias, pero esos mellizos estaban simplemente locos, ya perdió la esperanza con ellos) y distrajeron al viejo con su aparente derrotada, Isaac acabo con los que hacían guardia afuera de la mansión, sin ruido alguno, casi como un gato, un truco que Peter le enseño, por eso tenía que ir con ellos, solo por ese truco sigiloso, escondió a los cazadores inconscientes en la casa del jardinero (Estaba vacía desde que no había jardín en la mansión), mientras que Reed y ella escalaron la mansión, para llegar a la ventana del despacho del viejo Argent, Isaac les siguió unos minutos después.

La ventana estaba abierta, como Carla les aseguro que estaría (Definitivamente ella es una cazadora muy útil) en su mensaje de texto, Reed iba primero, entro y luego ayudo a Allison, aunque ella no necesitaba esa ayuda, el último en entrar fue Isaac, que se mantenía lejos y callado, algo que le gusto a ambos, no tenían ganas de soportar al idiota de Lahey en momentos tan cruciales como esos.

— Buscad algo sobre el escondite de Parker. — Le ordena a los chicos, antes de ella misma dirigirse hacia el escritorio de su abuelo y buscar dentro de los cajones.

No encuentra nada, excepto por Reed, que encuentra entre unos buros de libros los planos de lo que parecía ser un laberinto, y otro más de una estructura más pequeña pero que lucía importante, el nombre del plano era "Plan B", eso les confundió bastante.

— ¿Qué rayos es eso? — Pregunta Isaac, señalando el dibujo que había a un lado de la contrición, era como una maquina en colores rojo y azul.

Reed, que estaba en la mitad y sosteniendo los planos en alto, es el que responde. — Es una bomba. — Allison mira al chico, muy asustada con eso. — Si ellos no ganan entonces no dejaran que nadie lo haga. — Reed la mira, bajando los planos, Allison siente su boca seca. — Necesitamos irnos, ahora. — Dice con seriedad, doblando los planos y meterlos en el bolsillo interno de su abrigo.

— Pero…— No podían irse, de hecho ya deberían ir bajando para distraer a Gerard, que no fuera ayudar al hada traidora.

— Esta bomba puede acabar con la mitad del pueblo, Allison, es una forma segura de no dejar a ningún Hale con vida. —

— ¿Adina no estaba haciendo todo esto para vivir? — Pregunta Isaac, igual de confundido que Allison. — Una bomba sin duda le mataría a ella también. — Eso tenía sentido, no por ser hada se salvaría tan fácilmente de tal demolición como lo era una bomba, no parecía ser mágica, si Reed la reconoció entonces debía ser planificación de Gerard, la cazadores eran buenos con las bombas.

Era lo único ultra poderoso que solo un humano podía hacer, aunque le causaba el mismo daño a su misma especie, era mero daño colateral para Gerard.

Su abuelo es mucho peor que Sebastian.

— Ella estará segura en su bunker, no se preocupen. — Todos se tensan cuando una nueva voz se oye, giran para encontrarse a Jared Donovan entrando por el pasillo secreto, ellos se habían olvidado por completo bloquear esa entrada, son unos tontos, y ahora Jared Donovan les apuntaba con una ametralladora que tenía munición de metal, una sola bala de esas podría ser su final inminente, a Reed no tanto, él no era un werewolf, el metal habitualmente solo es el final para los lobos. — Yo en su lugar estaría más preocupado por este juguete en mis manos. —

— Tu. — Dice molesto Reed. — ¿Desde cuándo estas con Gerard? —

— Desde que Gerard se dio cuenta que eres un cobarde, traidor y sentimental. — Jared sonríe, Allison empuña sus manos, pero debía actuar con cautela, el cazador apunta hacia la cabeza de Reed, Allison se pone delante de su amigo enseguida, Reed trata de apartarla pero ella no se lo permite, entonces Jared le ve ahora solo a ella. — Gerard me dijo que te entregara a mi cuando todo esto termine, pero ahora que lo pienso él no sabe que estas aquí, puedo decir que me atacaste y no tuve más que matarte, entonces yo me quedare con el poder del clan, no conformarme con gobernar a los cazadores contigo. — Parece que sueña en voz alta, feliz como nunca antes lo vio, Allison se siente tan confundida con toda la información que se queda en shock, solo puede sentir a Reed agarrándola con fuerza de los hombros.

— No trates de hacer alguna estupidez. — Advierte Reed, el había traído el arco y carcaj, pero el arco lo dejo en el escritorio cuando estaba buscando, ahora estaba un tanto lejos, y si se movía seguro que Jared le disparaba.

Sienta la mirada de Isaac en ella, como esperando que le dijera que hacer ahora, Allison no es capaz de verlo, decepcionarlo, porque ella ahora tenía mucho miedo, pensar rápido le era difícil porque había mucho en juego, un solo error podía ser fatal, ella no podía perder más amigos (O casi perderlos, ha tenido muchos sustos de esa clase), Reed era solo humano, y Isaac estaba a punto de formar una familia que le necesitaba, recuerda la mirada que Kira le dio esa noche, eso le da la fuerza para sin pensarlo más transformarse y rugir, su plan era llamar la atención de los de abajo, la familia y el resto de Donovan, ocasionar la distracción que debió haber hecho desde un principio.

Pero lo siguiente que pasa es confuso para Allison, confuso y muy ruidoso, en el plan no se supone que debería haber bajas, solo eran una distracción, Allison lo era, Jared también lo sabía, por eso le apunta y dispara, pero el impacto nunca llega, ni el ardor ni el dolor, solo siente dos brazos fuertes sobre ella que la aprietan, el ruido del arma le deja sorda momentáneamente, eso sin duda llamaría la atención del resto de cazadores, pero eso deja de importar cuando logra por fin abrir los ojos y encontrarse con los de Isaac.

Isaac había sido rápido y puesto su cuerpo sobre ella para ser un escudo humano, se sacrificó por ella, porque de verdad nunca había podía olvidar lo que le hizo y quiso arreglarlo poniéndose en la mitad de su batalla, pero eso no debió ser así, ella no pidió eso, y ahora la vida estaba dejando poco a poco los ojos del beta, cuando su vida estaba empezando una nueva etapa tan importante.

Ella reacciona cuando Isaac cae a sus brazos, siendo su respiración muy pequeña. — ¡No! — Grita desesperada, debía hacer algo para salvarlo, pero antes de eso Reed la empuja haciéndola caer detrás de un sofá y con Isaac encima, oye un grito, más disparos, y ella sintiéndose ciertamente culpable aparta el cuerpo adolorido de Isaac, dejándolo en el suelo con todo el cuidado que puede, quería ayudarlo pero también quería ayudar a Reed, no podía perder a su amigo cazador, le promete a Isaac volver a ayudarle enseguida, él no se quejaba de dolor pero parecía estar sufriendo, antes de arrepentirse se pone en pie justo en el momento que Jared le dispara a Reed en la pierna, haciéndolo perder el equilibrio y caer.

Mira a Jared, que tenía una flecha en el brazo, estaba molesto pero Allison lo estaba más, su furia la ciega, ella se transforma y se lanza contra el cazador, por suerte estaba distraído tratando sacar la flecha por lo que cuando alza el arma hacia ella es tarde, se la quita de las manos, lo patea en el pecho y cuando él cae ella guarda sus garras y colmillos desaparecer, pero sus ojos aun no dejan de brillar a dorado, seguía furiosa, pone la punta del arma en la cabeza de Jared, justo en la mitad de su frente, él parece ahora si asustado e intimidado, y le gusta eso, quería hacerlo sufrir porque él hirió a los chicos.

— Allison…— Oye a Reed llamarle, estaba siendo cauteloso, porque la conocía tan bien.

Cuando estaba a punto de presionar el gatillo, la puerta se abre, estaba detrás de Allison por lo que no puede ver quienes llegaron, pero si los podía oler.

— ¡Allison no! — Eran los mellizos Donovan quien gritan desesperados por salvar a su hermano.

— Allison. — Ese era su abuelo, ella aprieta la punta del arma en la frente de Jared con más fuerza, sintiéndose mucho más enojada por la llegada de ese viejo. — ¿Qué estas haciendo? Déjalo ir. — Sonaba tranquilo, porque también conoció a Allison y sabía que en realidad no era capaz de matar a alguien, nunca antes lo había hecho tampoco.

La débil, débil, Allison. Se burla de ella su parte animal, haciéndola enojar mucho más. Gruñe, pero termina por alejar el arma de Jared, para no dejarlo escapar pone su pie encima de él, en el pecho, apretando lo suficiente para que apenas y respirara, ahora le apunta a la cara de su abuelo.

— Él le disparo a mis amigos. — Isaac debía resistir un poco más, ella iba conseguir una salida, de verdad lo hará.

— Él es uno de los nuestros. — Dice Gerard, que le estaba apuntándole con un arma pequeña, pero lo suficiente peligroso para ella, parecía que no quería que Allison le atacara como cuando hace un año en Eichen House. — No nos matamos entre nosotros. —

Allison no puede más, ella sonrisa con cinismo, sintiéndose avergonzada de ser nieta de ese señor, sintiéndose mal por los mellizos Donovan, que se mostraban preocupados por su hermano mayor, aun así ella no se arrepiente cuando sin siquiera verlo le dispara a Jared en la cabeza, matándolo enseguida.

Muchos gritos se oyen, y ella es apuntada por todos en la habitación, eran como diez cazadores a su alrededor, Adam y Carla no le temen ni le apuntan, corren hacia la cabeza destrozada de Jared, Allison se aleja de ellos, pero no aparta los ojos de Gerard, le tira la metralleta a sus pies, él se muestra tan sorprendido que le hacía sentirse fuerte.

— Esa regla no implica en un Argent, ¿verdad? Por eso mataste a Dacre sin problemas. — Ella dice sarcástica, los cazadores miran a su líder, sorprendidos pero sin atreverse a creerle a la cazadora traidora de Allison. — Matar tan fríamente lo aprendí de ti, abuelo, no de Peter Hale. — Lo mira con mucho odio, porque lo odiaba tanto. — Tú eres el verdadero monstruo. —

Gerard le dispara y ella apenas puede esquivar la bala tirándose al suelo, Reed grita que la dejen en paz, trata de levantarse, pero el resto de cazadores empiezan a dispararle, corre hacia el cazador y lo empuja con facilidad hacia el sofá, donde Isaac aun esperaba.

— ¡Alto al fuego! — Grita Gerard y todos siguen su orden enseguida. — Allison, estáis rodeada, no vas a poder salir de aquí si yo no lo deseo. —

— Eso fue muy tonto, Allison. — Le regaña Reed.

Ella lo ignora y lo agarra de las manos, suprime todo su dolor, él parece sorprendido con el poder, nunca antes nadie lo había utilizado en él. — Tienes que resistir, os sacare a todos de aquí. — Promete, mira a Reed fijamente, él se había puesto un pedazo de tela en la herida de la pierna para detener el sangrado, se mostraba fuerte, pero esto era como estar en las trincheras y eso le ponía nervioso.

Allison resiste las ganas de besarlo, y en vez de eso gatea hasta Isaac, un poco lejos de ellos, pero aun protegidos por el tonto sofá, su abuelo había detenido los disparos porque le gustaba cazarla, si la mataba quería verle a los ojos, dispararle a él, porque así funcionada las venganzas en la familia Argent.

Agarra a Isaac de las manos y hace lo mismo que hizo con Reed, pero era mucho más dolor y eso hace sentir un tanto mareada a la chica, Isaac la aleja con cuidado, sus manos estaban llenas de sangre, su sangre, y eso la hace sentir horrible.

Esto era su culpa, debió haberlos cuidado mejor, hablar sobre ese estúpido pasadizo, porque solo ella lo conocía después de todo, no debió distraerse, era la primera y única regla de Lydia por algo.

— Quiero hacerte sentir mejor, de verdad. — Ella le dice, para que él le dejara continuar, que dejara de pensar una sola vez ambos el pasado que le lastima. — No te odio, Isaac. —

— Pero yo me odio. — Dice con dificultad el beta, Allison siente sus ojos llenarse de lágrimas. — Dile a Kira que la amo y siento no poder cumplir mi promesa. — Isaac llora, aprieta las manos de ella, él estaba muy frio. — Yo no podía dejar que tu segunda vida también se arruinara. —

Allison niega repetidamente. — No me debes nada. —

Isaac cada vez respira menos, ella se siente una inservible, porque ve como cada vez pierde más vida el chico pero no puede hacer nada para evitarlo, Isaac trata de decirle algo pero de pronto sus manos caen y la vida abandona por completo sus ojos.

Allison deja salir sus lágrimas que caen en el rostro del beta, sintiendo un horrible sentimiento en su pecho, agarra a Isaac de las solapas de su abrigo y no puede evitar gritar; — ¡Isaac! —

….

Scott sostiene a Kira de la cintura antes de que pudiera caer. — Oh, wow, ¿estás bien? — Pregunta preocupado.

Kira se toca la frente con una mano y el pecho con la otra. — Si, solo ha sido un mareo. — Miente.

Scott la ve aun inestable, por lo que la ayuda a seguir caminando, ellos no podían darse el lujo de detenerse con cada minuto pasando tan rápido, sienten que han estado caminando por horas, aunque probablemente no sea tanto, Kira no estaba cansada, el dolor repentino en su cuerpo no tuvo sentido para ella, hasta que recuerda que de hecho está embarazada, debería ser cuidadosa, esto seguro era un aviso de su cuerpo, pero aun así ella no puede detenerse.

Se detienen, y Scott por fin la suelta, cuando se encuentran con una cabaña pequeña y en completa oscuridad, se miran entre ellos, esto debería ser lo que tanto estuvieron buscando, sin decir nada más entran a la cabaña helada, Scott encuentra un interruptor que usa y la luz se enciende, la cabaña estaba vacía, era pequeña de verdad, en la mita solo había una enorme máquina que estaba unida del techo al suelo, hacía mucho ruido (Eso fue lo que Scott siguió para llegar), parecía un calefactor antiguo, sin duda alguna eso debe ser lo que le daba energía al laberinto, Adina lo puso lejos para asegurarse que no pudieran encontrarle fácilmente.

Kira mira a Scott. — ¿Lo destruimos? —

— No tengo ni idea. — Él le devuelve la mirada. — No podemos estar seguros si eso es de ayuda, esto puede hacer algo que destruya el laberinto con los niños adentro aun. —

La chica da un paso atrás, asustada con esa posibilidad. — Necesitamos llamar al resto. —

— Sin duda alguna. —

….

Lydia tiene que detenerse en plena lucha por el grito que quería salir de su boca, Adina aprovecha eso para golpearle, le hace perder el equilibrio y Lydia termina golpeando su cabeza contra la punta del escritorio, termina en el suelo, sus oídos zumban, y la cabeza le duele, oye la risa de la loca de Adina, y eso le da nueva energía, con todo lo que puede se levanta de nuevo.

— No te das por vencida, eso me divierte. — Dice Adina, luego de escupir sangre.

Gracias a su grito ella pudo luchar contra Adina mejor que la vez que le llego por sorpresa, la hada no tenía poder suficiente para ser mortal, solo han sido ellas dos y sus puños, en realidad era una pelea muy pareja, por eso es que ninguna ha podido dominar a la otra, Adina trato de encender el conducto de gas del laberinto, era un enorme botón verde en la mitad del tablero que estaba lleno de otros botones, y uno era igual de grande solo que en color rojo.

Para evitar eso lo mejor que pudo hacer es gritar hacia las pantallas en la pared, todas se rompieron quedando en negro, si Adina no podía controlar en los lugares que estaban, entonces Adina no podía saber que botón presionar, eso enojo Adina, pero termino presionando de todas formas otro botón que Lydia no tenía ni idea que hacía, la hada sonrió con una malicia que le hizo dar escalofríos, la banshee no supo que hacer además de lanzarse a golpearla de nuevo.

— ¿Por qué Alyssa no está aquí? — Pregunta, tratando de conseguir el mayor tiempo posible de no luchar, pues aún estaba débil. — Necesitas acabar con todos los Hale…—

— Alyssa no es una Hale. — Responde enseguida la vieja hada. — Eso es lo único que me gusta de ella, de mí, que no fui una idiota y traje otro Hale al mundo. —

Saber que Alyssa no es una Hale emociona a Lydia, la chica no debía formar parte de la vida de ellos cuando acabara esto, la banshee le agradecía por todo lo que hizo, pero la verdad no importaba que pasaba, ella sentía que no podía confiar en una Parker, en especial cuando Alyssa se negó a contarles que fue lo que paso en su recuerdo.

Ella les oculto algo importante, está segura, lástima que torturar a una chica quemada estaba mal incluso en tiempos difíciles, la manada no se lo permitiría.

Las luces parpadean por un instante, ellas no le toman importancia a eso, Adina se mostraba tan cansada como ella, será por eso que tampoco le ha intentado atacar.

— ¿Quién es su padre? — Mira a su alrededor con discreción, buscando algo que pudiera usar de arma y acabar con esto de una buena vez.

— Brian. — Lydia regresa su mira hacia Adina enseguida. — Si, Alyssa es mitad bruja, mitad hada, mitad lobo. — Adina demuestra odio, no le gustaba que alguien tuviera más poder que ella, claro, fue Adina quien le metió esas ideas a Peter después de todo. — Un adefesio, por eso trate de matarle cuando nació, pero todos creían que es crueldad. —

— Mientes. — Acusa la banshee. — Quisiste cambiar su vida por poder porque ella es poderosa, por eso el vudú acepto el trato. — Esa vieja hada era tan inteligente. — Todo el tiempo has tratado de engañarte de que quería matarla por su propio bien, pero eso nunca ha sido la verdad. —

Adina se acerca. — No sabes nada de mí. — Dice molesta.

Lydia también da un paso adelante. — Yo sé todo de ti. — Afirma con orgullo. — Somos familia, Adina, es por eso que somos parecidas. — Ya a eso no le temía, el hada por primera vez queda muda, Lydia sigue acercándose. — Tu madre era prima de mi antepasada, nuestra sangre es similar, nuestras mentes también, y es por eso que yo misma te matare. —

Adina se ríe. — Si, bueno, inténtalo zorra. —

Lydia deja salir su locura, por lo que se ríe antes de lanzarse contra Adina, golpea la cabeza de ella contra la pared repetidas veces, pero nada se rompe, no sangra, es que faltaba algo para poder matarle como tanto quería, y debía averiguarlo antes de que Adina terminara por matarle a ella.

Estaba tan metida en esa venganza familiar que, odia admitirlo, pero eso hace olvidarse que debe salvar a Malia y los niños en primer lugar.