Disclaimer: Nada me pertenece.
Este fic participa en la Actividad Especial: ¡Rey de los Siete Reinos! del foro Alas Negras, Palabras Negras. Para hacerme con las Tierras de la Corona, debía entregar un drabble sobre un rey o reina de cualquier dinastía. Escogí a Argella, de quien tengo planeado escribir más. :D
A pesar de la desnudez que la dejaba vulnerable a sus ojos lo mismo que las pesadas cadenas, la Reina Argella mantuvo la cabeza alta y erguida.
—¡Soltadla! —ordenó Orys Baratheon, cuya profunda voz restalló sobre ellos cual relámpago.
Los guardias la empujaron. Argella tropezó y cayó sobre sus amplios brazos. Sus manos le retiraron las cadenas con gentileza, rozando con sus dedos la piel herida.
—Mi señora. —La envolvió con su capa y acunó su mejilla con una mano—. No os voy a causar daño.
Ella se apartó y clavó sus tormentosos ojos azules sobre él.
—Ya me habéis causado daño, Lord Baratheon. ¡Me arrebatasteis a mi padre, y ahora planeais arrebatarme mi castillo y acabar conmigo!
Orys Baratheon colocó las manos sobre sus brazos. Con voz suave dijo:
—Vuestro señor padre mostró un gran coraje, Lady Durrandon, a la hora de su muerte. Sentíos orgullosa de él y—
—Acabad conmigo de una vez —interrumpió, sintiendo que se le quebraba la voz por el dolor que le producía perder a su padre—, ¿o acaso tenéis pensado entregarme al dragón? ¡Que así sea entonces! Sea cual sea mi destino, me enfrentaré a él con valor. No se recordará a los últimos Reyes Durrandon como cobardes. ¡Nuestra es la Furia! —declaró.
Él la miró directo a los ojos, buscando llegar a su corazón.
—Mi señora, vuestro noble linaje no quedará extinto. Os ofrezco mi mano y mi protección; y para no permitir que vuestra casa caiga en el olvido, y así honrar la valentía de vuestro valeroso padre, adoptaré vuestro lema y blasón y procederé a llevarlos con orgullo.
Argella sostuvo su mirada. Suya había sido la Furia, Suya y la de su señor padre; pero ahora, hasta eso se lo arrebataba el dragón. ¡Malditos los dos!
