Capítulo 4
Brienne se encontraba silenciosa en la biblioteca, la mayoría de la gente en Evenfall dormía, pero aquel día la rubia se encontraba bastante conflictuada, el plazo de días para tomar una decisión había terminado, tenía que redactar una respuesta lo más pronto posible.
El día del nombre número trece de los gemelos llego hace una semana, junto a una carta de la mano del rey, claramente de felicitación para sus sobrinos, pero más allá de las dedicatorias, otra carta con asuntos más políticos la acompañaban.
-No te conflictúes tanto cariño- dijo el anciano entrando a la biblioteca, sabía que era lo que le afligía a su hija desde hace algunos días
-Padre- dijo volteando a verlo
Selwyn no había muerto como habían predicho hace ya cuatro años, por el contrario, se encontraba más vivo que nunca.
-Brienne, hija -empezó a hablar
-Me es muy difícil padre- le aseguró- no debería ser así
-Debería de ser así hija- le contestó tomando una silla y sentándose junto a ella- no hay otra manera
-Pero no hay manera de que elija a uno, o hacerlos elegir a ellos
-Por supuesto que la hay Brienne- habló seriamente- los cachorros ya no son unos niños, ya han crecido y saben lo que ahora les corresponde
Brienne miró a su padre, sus blancos cabellos y las arrugas en su rostro, ella sabía que pronto podría faltar Selwyn y al estar en edad los cachorros eran los legítimos herederos, ya que ella se encontraba juramentada y había prometido servir al rey.
-El estudio ha hecho que ambos quieran su responsabilidad como Lord o Lady, cariño- habló el anciano. Brienne lo sabía pese que ambos eran diestros con las espadas, excelentes jinetes y podían defenderse perfectamente, ninguno quería seguir los pasos de sus padres. Galladon había quedado maravillado con la forma en que su abuelo gobernaba, el decía que nada mejor que ser un Lord y poder obtener el respeto de toda su guardia. De la misma manera Joanna amaba las espadas y los caballos, pero la idea de volverse la esposa y madre de alguien, y regir algún día un castillo le fascinaba.
-No se si sea lo mejor
-Brienne, el hecho de que tu hija siempre quisiste ser caballero, no quiere decir que ellos lo quieran, en mi opinión es más seguro que no lo sean
-Lo sé padre- habló- agradezco que prefieran no correr esos riesgos, es sólo que implica separarme de ellos, separarlos a ellos
-Joanna y Galladon, son fuertes, creo que están preparados, tú misma los has preparado para este momento- decía Selwyn
-¿Cómo decidir padre?- preguntó angustiada Brienne. Su padre tenía razón, los niños habían sido preparados desde siempre, habían crecido en un castillo y siempre habían tenido clases para enseñarles de todo.
-Bueno- suspiró Selwyn- yo no tuve la dicha de conocer al padre de mis nietos- dijo- agradezco no haberlo hecho, Jaime Lannister, tenía una pésima reputación, que muy probablemente si lo hubiera conocido nunca habría creído una sóla buena historia o palabra de él- decía- Tú me has dicho lo contrario hija, al parecer el león dorado, como solían llamarlo, tenía más muchos mejores atributos que simplemente ser él mata reyes ¿correcto?
-Así es- habló Brienne son serenidad
-Sabes hija- habló- no me cabe duda que Ser Jaime Lannister fue una buena persona, mi nieto me lo demuestra, él definitivamente se ha de parecer a su padre, porque tu carácter, ¡vaya que no lo tiene!, Galladon es un poco más pasivo, pero impulsivo a lavez, es orgulloso, los Tarth no lo somos, alardea siempre que gana o le sale mejor algo, pero es generoso y ama a su familia más que a nada en el mundo, defiende ante todo el honor y cumple sus promesas, aunque ambos gozan de esa bella cualidad- hablaba Selwyn, definitivamente los niños eran una mezcla perfecta de sus padres, pero cada uno tenía algo que sobresalía- Galladon con su hermoso cabello rubio y esa forma excepcional de mover una espada, es un completo Lannister
-Me estás diciendo- comenzó Brienne no entendiendo lo que decía su padre
-Joanna, es tan terca como tú, su hermano también lo es, pero ella, ¡Dioses! Que los siete ayuden al que sea su marido, tiene carácter fuerte, no se deja vencer por nadie, es prudente al tomar decisiones, pero lo hace sabiamente siempre, es leal y firme, Joanna es tan idéntica a ti, que todo este tiempo te he visto de nuevo crecer cariño- le dijo tomando su mejilla- Joanna es una Tarth en todo su esplendor
-No te estoy entendiendo padre- contestó cubriendo con su mano la mano de su padre en su mejilla
-Hija, te intento decir, que Evenfall necesita un gobernante sereno, alguien que no tenga que usar tanto la cabeza para tomar decisiones, alguien orgulloso de sus raíces, pero centrado en quien es, por el contrario, Casterly Rock necesita a alguien fuerte y firme, alguien capaz de mandar bastas tierras y manejar mucho dinero- terminó de decir
-Entiendo- aseguró- Gracias padre
-No hay de que mi dulce zafiro- le dijo besando su cabellera
Brienne entendió a que se refería su padre, ella conocía a la perfección a aquellos dos cachorros, sabía también que era lo que necesitaba cada castillo, en base a eso ella podría hablar con sus hijos para tomar una decisión.
Comenzó a escribirle a Tyrion, acordando la visita a Casterly Rock dentro de dos meses, los niños hacían ya bastante tiempo no visitaban el lugar que vio nacer a su padre.
A la mañana siguiente, Joanna caminaba despreocupada por el salón principal, llevaba unos pantalones cafés con una blusa rosada, su cabello rubio ondeaba suelto por su espalda, y una sonrisa se dibujaba por su rostro.
-Madre ha dicho que nos debemos reunir con ella después del almuerzo- le informó a su hermano quién dirigía a unos sirvientes en cuanto a acomodar unos estandartes
-Gracias por el aviso hermana- dijo Galladon, quien lucía siempre sonriente
-Gal, después necesito tu ayuda- le dijo más despacio- el maestre me ha hecho escribir sobre nuestros antepasados, me dijo que lo podía encontrar todo en un libro, pero tu sabes, bueno que no se me facilita mucho eso de leer
Galladon se rió del comentario de su hermana, era cierto la rubia aún revolvía palabras y no era muy hábil con las lecturas
-Talvez debamos seguir las mismas tácticas que el abuelo Tywin uso con padre- dijo al borde de la risa
-Muy gracioso don perfecto- le sacó la lengua a su hermano
-Lo haré, cuando termine aquí te buscaré en la biblioteca
-Gracias león dorado- le contestó sonriente su hermana
Galladon rió ante el comentario de su hermana, solían apodarse como sus padres cuando alguno de ellos cumplía algún favor del otro, león dorado o caballero azul eran sus apodos favoritos.
Cuando Galladon se reunió con su gemela en la biblioteca la rubia ya tenía el gran libro frente a ella, había comenzado a leerlo, pero no había logrado avanzar mucho.
A la edad de diez años su madre les había contado la historia del Matareyes, la historia que los sietes reinos conocían y la historia que Jaime le había contado. A la edad de diez años habían descubierto cuan codiciosos fueron los Lannister, lo soberbio que fue su abuelo Tywin, lo ambiciosa que había sido su tía Cersei y lo cruel que fue el primo Joffrey. A los 10 años también las historias del incesto de los gemelos Lannister, los bastardos del rey Robert y sus primos rubios de ojos verdes comenzaban a ya no pasar desapercibidas. Su maestre siempre les había hablado con la verdad, Brienne había pedido que ellos supieran todo, sin embargo, conforme fueran creciendo debían conocer la historia, no desde pequeños, y así había sido, sabían ya muchas verdades acerca de sus casas progenitoras.
-Madre ha dicho que en su momento nos contará Jo- habló Galladon contestando a su hermana-
-Vamos Galladon, ya no somos unos niños – le decía- podemos preguntarle
-No- contestó- Ella sabrá cuando decirnos lo que nos tenga que decir
-Por todos los dioses Gal- se quejó Joanna- Es muy obvio, mira el maestre Collum dijo que padre había estado con su hermana- dijo con una mueca- Y pues nuestros tres primos según las historias eran rubios de ojos verdes, como los Lannister, además Tío Lord Gendry es parecido a su padre, es obvio que los hijos heredan rasgos de ambos padres, nosotros tenemos los ojos de mamá, nuestros primos debieron haber tenido los ojos del Rey Robert o su cabello como la mayoría de sus bastardos
-Joanna se ha donde quieres llegar- Galladon se rascaba la cabeza y fruncia el ceño
-Tú también lo has pensado-dijo- nuestros primos en realidad eran nuestros medios hermanos
Galladon suspiró, el también tenía esa teoría, sabía que tarde o temprano se los contarían pero ahora tendría que aguantar a su gemela todo el tiempo hasta que se los contaran o ellos preguntaran al respecto.
-No creo debamos preguntar, si tienes razón -Joanna lo miró y reprendió con la mirada- bueno, si tenemos razón, nos lo dirán tarde o temprano
Joanna suspiró y torció el gesto, ansiaba por saber la verdad. No aceptaba las relaciones incestuosas que había tenido su padre con su gemela, las repudiaba, pero eran parte de su historia, de su familia y entendía que al final su padre cambió para bien.
-¿Crees que nos parezcamos a ellos?- preguntó Joanna
-Por supuesto que no- contestó Galladon orgulloso
El rubio continuó con la labor de ayudar a su hermana, escribirían un poco acerca de los Lannister y de sus antepasados.
Al termino de la comida su madre los esperaba, se veía seria pero al mismo tiempo un poco angustiada
-¿Está todo bien madre?- preguntó Joanna acercándose a ella
-Todo bien mi cachorra- le dijo mirando los ojos de su hija. Galladon tomó asiento frente a su madre, Joanna de inmediato acompañó a su hermano
-¿Pasa algo malo? – preguntó Galladon ante tanta seriedad
-Ustedes saben de las responsabilidades que llevan con sus nombres ¿cierto? - le preguntó, a lo que ambos asintieron- Están en edad de empezar a asumir responsabilidades mayores y aprender como dirigir una casa, un castillo – prosiguió
Ambos cachorros escuchaban atentos, los dos habían asumido sus responsabilidades como Lord o Lady, ambos lo querían.
-Su abuelo ya es muy mayor, ustedes son los legítimos herederos de la Isla, cuando él falte tienen que estar listos para gobernar- suspiraba – Galladon cariño, heredarás la Isla de Tarth, gobernarás la isla con tu temple, serás el Señor de la Isla de Zafiro
-Madre…yo- comenzó a decir sorprendido, realmente le daba igual Evenfall o Casterly Rock, pero lo que si sabía era que Evanfall había sido su hogar por muchos años – Es una responsabilidad grande
-Lo es- dijo – Tu abuelo comenzará a enseñarte todo lo que necesitas saber sobre gobernar Tarth, pido conserves tu temple y tu honor cariño
-Madre pero mi apellido- dijo en voz baja, Joanna miraba emocionada, sabía lo importante que era para su hermano poder gobernar Tarth
-Serás Galladon Lannister de Tarth, de la Isla de Tarth -decía- cuando llegue el momento de que tengas descendientes sabrás que apellido tomar
Galladon asintió y sonrió
-Eso significa cariño- dijo refiriéndose a Joanna- que serás la Señora de Casterly Rock, gobernarás esas tierras donde desde hace muchos años hace falta un buen gobernante, capaz de transformar el legado Lannister
Joanna simplemente lloró
-En dos meses partiremos a Casterly Rock, tu tío Tyrion estará ahí para comenzar a instruirte, estaré un tiempo contigo
- ¿Me quedaré solo?- preguntó Galladon perplejo- Pero madre
-Nunca he estado separada de mi hermano- se quejó Joanna
-Ambos heredan castillos diferentes es su deber- les habló segura- Joanna regresará a Tarth después de un año, posterior a eso estará viajando constantemente a su nuevo hogar, hasta que esté lista para vivir en él
-¿Y tú mamá?- preguntó triste Joanna
-Yo haré lo mejor que pueda dividiéndome en dos cuando sea necesario, una vez que ustedes comiencen a gobernar, regresaré un tiempo a Kings Landing
-¿El rey lo ha ordenado? – preguntó Galladon
-No cariño- dijo- Mi deber como caballero, debo cumplirlo
Ambos asintieron, separarse de todo lo que más amaban, no estaba en sus planes de convertirse en Lores.
-Ambos son lo más importante que poseo- habló Brienne- y daría mi vida por su bienestar, sepan mis cachorros que mi espada siempre estará a su disposición
-Te quiero mamá, no te decepcionarás de mi – habló Joanna
-Seré mi mejor versión- dijo Galladon sonriente
-Lo sé- afirmó- Se que lo cumplirán, mis leones dorados, su padre estaría orgulloso de ustedes – recordó a Jaime con una triste sonrisa.
Al termino de su plática se dirigieron a la orilla del mar, los gemelos corrieron y escalaron algunas rocas, mientras Brienne los miraba alejada. Pronto tendrían que dejar sus juegos y los sustituirían por asambleas para tomar decisiones, esperaba fuera más tarde que pronto, pero las responsabilidades no esperaban.
También sabía que pronto les debía decir que sus primos eran sus medios hermanos y que su padre realmente huyó de Invernalia creyendo que merecía todo el castigo al igual que su hermana; se los tenía que decir antes de que tomarán algún castillo.
Había elegido a Galladon como heredero de Tarth, gobernar la Isla no debía ser tan difícil con Selwyn como maestro, sin mencionar que el orgullo de Galladon haría que todo saliera a la perfección, de la misma manera su caballerosidad y bondad indicaban que vería con amor por su pueblo y lo más importante es que Tarth era una isla noble y no habría que temer por el ego de su hijo.
Por el contrario, Joanna tenía el temple para gobernar ella sola si se lo propusiese, era firme en sus decisiones y terca, no se dejaba mangonear, sabía usar una espada y montar a caballo, estaba lista para cualquier adversidad, Casterly Rock estaba llena de prejuicios y el carácter sólido de su hija la haría poder sobrellevar las adversidades.
Aquellos leones pese a su edad, estaban listos para empezar a tomar decisiones importantes, estaba llegando el momento en que los leones de zafiro marcaran la diferencia.
...
Ha pasado ya un tiempo, pero aqui traigo otro capítulo, espero cumpla sus expectativas, el siguiente ya será el último. Espero poder tenerlo esta semana, para finalizar la historia.
Gracias a quienes lo han leído. Comenten que les pareció.
