Bueñop, me van a odiar por esto, ya veo. Ah, por cierto, sepan que siempre actualizo mi playlist c: Suelo agregar más cancioncitas (me tomó un año escribir esto, claro que no me acuerdo de todo lo que me inspiró de una).

Perdón por esto y TENGAN FE.

Ah, me andan preguntando si van a sufrir con este fic.

Uh.

¿Sí?

Para eso escribo (?)

Ahora, adelante c:


CAPÍTULO VII

傷ついたこの羽は貴方が縫い合わせた

Pese a su promesa de liberar su agenda para él, Victor ignora sus mensajes al día siguiente. Esto llama la atención de Yuuri, y piensa que tal vez ha hecho algo para molestarlo. La idea lo entristece por un momento, mas se dice a sí mismo que buscará la manera de solucionar las cosas

No importa, piensa. Ya se lo compensaré.

Su entusiasmo es tal que ni siquiera su baja autoestima puede detenerlo mientras el lápiz hace su recorrido sobre el papel, aportando diversas tonalidades de sombra a su obra.


Sin embargo, la baja autoestima tiene la ventaja de ser perseverante. A medida que los días pasan y Victor no responde los mensajes, o lo hace de manera cortante, Yuuri se desespera.

¿Es tan grave lo que ha hecho?

¿Ha ofendido irremediablemente a su ídolo de toda la vida sin saberlo?

Alguien como yo podría arreglárselas para hacer algo así, en verdad…


Al final, es una semana y media de esperar en silencio. Ha dejado de escribir, porque no obtiene respuesta.

Piensa que debe parecer desinteresado y «por encima de este tipo de tratos», pero en realidad se sabe triste y miserable mirando una y otra vez la foto de perfil de Victor.

No es sorpresa que, cuando el mensaje de Victor llega, lo primero que Yuuri hace es dejar caer el teléfono al suelo.

El teléfono sobrevive.

El corazón de Yuuri todavía no sabe si lo logrará tras ver ese mensaje:

¿Te gustaría que nos encontremos en nuestro parque?


Apenas ve las dos flechas tornarse azules, Victor aparta el móvil. Ha pasado diez días recluido en su hotel, intentando juntar el valor suficiente para hacer lo correcto.

Al final, su determinación apenas da para un resultado a medias: lo correcto, mas no de la manera correcta. Una decisión agridulce.

Y por eso espera, decepcionado de sí mismo, bajo el árbol donde habló por primera vez con Yuuri.

Lo espera a él, o a su negativa.

Cierra los ojos y presta atención al silencio sepulcral de la noche, esperando el sonido de sus inquietas pisadas.

Todo lo que ve en su mente es el ataúd de madera que van bajando.

El ataúd de madera en el que enterraron a la última persona que lo hizo dudar así de sí mismo.


Les escucho todo: ¿QUÉ MIZTERIOZO PAZADO HAY DETRÁZ DE VICTOR?

Y yo les digo: jaja para ke kieres saber eso salu2

¿Reviews? ¿Amor?

¿Estrellas?

-Pekea