Perdón por tardar (de vuelta), me concentré en otro fic (que escribí en dos días, woah) y que ahora estoy publicando diariamente en español e inglés (porque ya traduje la mitad, también en dos días, ahora que ando lejos de las redes sociales). Era el regalo de cumpleaños para una amiga, y bueh. Si les gusta Star Wars y el Reylo específicamente (sé que soy una basura, sin dramas, lo acepto), pásense por mi perfil y lean A tu lado.
En otras noticias, también me costó actualizar porque tuve una gripe horrible.
PERO BUEH al menos no salí a comprar medicamentos y, ya saben, me morí atropellada jejejjejejjeejsoyunaporquería.
Antes de empezar, respondo algo que me preguntaron: de dónde saqué la idea para este fic.
Eh.
¿Interstellar, por ahí? No sé. Un día me desperté y dije ¿CHE SABEN QUÉ SERÍA GENIAL? UN AU SOBRE AUS YEAAAAAAAAAAAAAAAAH.
Con muchas estrellitas y astrofísica porque amorsh.
Y eso.
Gracias por leerme.
¡Disfruten!
CAPÍTULO XIX
傷ついたこの羽は貴方が縫い合わせた
Es una travesía complicada: con túneles de gusano y tecnología de punta, Victor logra acercarse lo suficiente al agujero negro. Eso sin contar el daño a su propio cuerpo: aunque sea un genio, Victor no ha entrenado para ser astronauta.
Y su cuerpo se lo hace saber cada día entre náuseas, vómito y la sensación de que su cabeza va a estallar.
Pese a esto, todo es superado, y cuando la nave se encuentra a apenas tres días del agujero negro, permite al fin que le lleguen las transmisiones que ha ignorado durante meses.
Reclamos, quejas, preguntas.
Él responde a todo, porque sabe que se acerca al final de su travesía. O mejor dicho: el final se le acerca.
Un mensaje en particular es el más difícil de contestar.
No es un video o un audio, apenas unas líneas de letras verdes en la pantalla negra.
«¿Por qué no me dijiste que no pensabas regresar?».
Victor piensa al respecto: ha ignorado por completo los límites tecnológicos de una nave tripulada por una sola persona y de viajes improvisados a través de túneles de gusano. Ha ignorado, a sabiendas, las condiciones para nada óptimas del trayecto.
No le dijo a Yurio que era una misión suicida, no, pero él ya sabía eso.
Entonces, Yurio lo ha sabido siempre.
Pero igual lo ha apoyado.
Por un segundo considera mentir y soltar alguna respuesta tonta como «ah, ups, creo que calculé mal la cantidad de combustible que necesitaría».
Pero Yurio se merece la verdad de su boca, y no hay nada que pueda negar este hecho. Así que, tras echar una mirada al horizonte de sucesos que lo espera a unos tres días de distancia, Victor se decide a responder.
«Lo siento», teclea, y siente el impacto de cada signo que aparece en la pantalla al ritmo lento pero constante que se ha propuesto. «Hace demasiado tiempo desde que la última vez que vi algo tan hermoso frente a mí».
Los tres días son, en realidad cuatro y, aun así, constituyen una sucesión rápida que parece, en cambio, durar años.
Y Victor sabe que eso es lo que dura.
Sabe que la respuesta que envió para un chico de quince años fue, posiblemente, recibida por un anciano.
Con suerte.
Por otro lado, está seguro de que Yurio lo sabía.
Que no se volverían a ver.
Que ya no tendría nada a lo que regresar.
La nave avanza hasta el horizonte de sucesos de manera estable.
Victor se apresura a recopilar la información correspondiente y transmitirla a la Tierra.
Antes de perderse.
Comprueba el estado de «enviado a la base» antes de tomar asiento y abrocharse los cinturones.
Es ahora cuando empieza la parte divertida.
La nave se hunde como en un estanque negro, y cruza el horizonte de sucesos.
Y Victor no puede creer lo que ve.
Es más información de la que su mente puede procesar, mas no cierra los ojos. Destellos, polvo, materia indefinida.
Destellos, polvo y materia indefinida a los que él aportará pronto.
Miles, millones de pequeños datos que chocan unos contra otros: la fuente de información más valiosa en el universo entero.
Lo siguiente que percibe es la presión desgarradora.
Todo se torna negro. Victor piensa en Yuuri, piensa en su muerte estúpida, piensa que debería estar a su lado ahora, que podría al menos tomar su mano sin ser juzgado, en estos momentos antes del gran final.
Victor distingue en apenas una fracción de segundo la diferencia entre no ver nada y la inconsciencia.
Y esta última se lo traga al final.
Algunas cositas por si no saben:
Es posible que los agujeros negros tengan MUCHÍSIMA INFORMACIÓN SOBRE TODO TIPO DE COSAS y que, hipotéticamente hablando, podamos recuperar información de planetas o estrellas ya extintas si estos fueron absorbidos por los agujeros negros. A su vez, los agujeros negros van perdiendo esa información a medida que se evaporan por la radiación de Hawking, pero meh, eso ya no importa acá (?)
Otra cosa más: ¿sabían que la gravedad altera el tiempo? Yup, si nacieron exactamente al mismo día y misma hora y mismo minuto y segundo y nanosegundo y whatever que otra persona, y esa persona, digamos, sube a una torre altísima mientras ustedes bajan al sótano, cuando se vuelvan a encontrar esa persona será mayor que ustedes (mínimamente, claro) porque el tiempo pasa más lento cuanto más cerca estamos de un foco de gravedad.
O sea: lo que para Victor, que está siendo absorbido por un agujero negro, son segundos, son años, siglos, milenios (o algo) en la tierra dependiendo de qué tan fuerte sea la atracción gravitacional del agujero negro.
Espero que les haya gustado.
¿Reviews? ¿Amor?
¿Estrellas?
-Pekea
