¡Hola a todos! Primero que nada una disculpa por no haber actualizado en más de 10 años. No tengo perdón de Ra, honestamente. Han pasado muchas cosas y decidí recientemente retomar los fics que dejé a medias y volver a hacer varias cosas que siempre me gustaron. Eso sí, ya como poco más de 10 años de "madurez" me di cuenta que hay cosas de esta historia que están medio revueltas jajaja y voy a tratar de ir aclarando poco a poco. Creo que el estilo de escritura cambió un poco pero trataré de mantenerlo lo más parecido al original pero verán un par de cambios. ¿Mis conversaciones con Seto? Anda de vacaciones el dude jajaja pero volverá en algún punto. Por lo pronto voy a responder los reviews que me dejaron del capítulo 10 y espero aún haya personas leyendo jajaja.
Lila.- Jajaja perdón, en serio tardé mucho en actualizar pero les juro que ahora sí ya volveré para aclarar todo xD Gracias por leer, espero sigas por aquí!
Livert-Girl.- Lo creas o no sigo escribiendo erótico espero que te sigan gustando las próximas actualizaciones jajaja.
Rini.- OMG cuando vi tu review en el 2012 sí me inspiraste a seguirle pero ese fue un año particularmente complicado jajaja Pero espero aún puedas seguir leyendo!
Arsell.- A ti en especial te agradecerá. El ver que luego de casi 10 años alguien lo está leyendo me inspiró mucho a continuar. Ya tenía un par de capítulos escritos pero al re-leerlos no me gustaron así que tuve que cambiarlos. Gracias en verdad por devolverme ese interés de continuarlo.
Saludos a todos!
S: Se te está olvidando algo
T: Ah su ma-! Me asustaste!
S: Así tienes la poca conciencia que te queda.
S: Cállate! Jajaja sí, se me olvidaba algo. El disclaimer. Disfruten!
Disclaimer: Los personajes de Yu-Gi-Oh! Duel Monsters y todos sus derivados canónicos y no, no son de mi propiedad sino de sus respectivos autores y compañías distribuidoras. Este fic está hecho solamente con fines de entretenimiento y espero que lo disfruten. Nota: Escribo mucho Lime y Lemon, si este tipo de lectura NO te gusta, o eres menor de edad, NO LO LEAS y mejor sigue de largo, ya que este contenido no es para ti.
Nota: Para todos los que tienen mucho sin leer el fic o no quieren leer los capítulos anteriores pongo un resumen muy rápido. Todo el grupo de amigos está peleado entre sí y todos odian a Yami pero éste no sabe muy bien por qué. Hasta ahora Yami ha estado con Yuugi (a fuerzas aunque él no lo razona así), con Malik, Ryou, se sobreentiende que con Seto y lo que le siga. El fic se centra tanto en los recuerdos de Yami y otros personajes sobre lo que pasó y el por qué están molestos todos contra todos, (y todos contra Yami xD) y el presente donde Yami busca entender y arreglar todo.
Capítulo 11: ¿Buscando respuestas?
**En el pasado**
Después de esa noche tan extraña donde sólo se habían escuchado gemidos de placer desenfrenado y sexo sin sentimientos, Yami estaba muy tranquilamente hablando con Seto. Había algo de tensión en el ambiente, pero de alguna forma habían logrado que todo fuera cordial. Justo ahora están hablando más sobre duelos que han estado teniendo, y todo tranquilo. Es como esas conversaciones que solían tener cuando estaban juntos, cuando no se trataba de competir entre ellos sino de compartir lo que estaban haciendo.
-Me alegra. Digo, siempre has tenido muchos proyectos muy interesantes pero este nuevo suena muy interesante.- comentó Yami sonriendo. ¡Rayos! Esa sonrisa tan peculiar que Seto amaba.
-Sí, poco a poco se concreta todo. Y quién sabe, tal vez un día de estos me anime a hacer mi propia estación espacial.
-Eso… suena tan tú. Casi te apuesto que le darías la forma de tu logo de KC o de un Dragón Blanco de Ojos Azules.
-Lo del logo no suena tan descabellado.
Silencio incómodo de dos segundos. Yami suelta la carcajada porque eso que dijo Seto es tan él. Su ego, aunque gigantesco, era algo que lo caracterizaba, y ¿por qué no? Si su excentricismo y su cuenta de banco se lo permitía, por qué no crear una estación espacial que mostrara ambas cosas. Suena lógico.
-Siempre me encantó eso de ti.
-¿Qué cosa?
-Que no te importa. Que lo que los demás digan o piensen de ti y lo que haces no te importa. Eres libre y haces lo que quieres, dentro de lo que debes. Es divertido y encantador.
Wow. Hacía tiempo que Yami no le decía algo así. No podía evitarlo, aún lo quería. Pero él estaba con Yuugi, bueno al menos él creía que después de ese "asunto" que Yami no podía descifrar, trataban de arreglar las cosas.
-Yuugi sin hablarme. Creo que todo terminó. Además… creo que incluso yo seguí adelante.
Como un cubetazo de agua fría. Si había alguien que podía alterar la psique del ser más lógico y racional de la tierra era Yami. Y con lo que le estaba diciendo, ¿acaso le estaba dando señales de algo? Señales de humo, ondas de radio, todo eso lo podía descifrar, pero esas precisas palabras de Yami no.
-Hay una forma de averiguarlo.
-¿Ah si? - dice Yami comiéndose un chocolate. -¿Cómo puedo averiguarlo? - Parecería inocente, pero en verdad Yami aún estaba entendiendo ciertas cosas de esta época.
-Vamos a mi casa. Te lo mostraré.
Emocionado, lo sigue. ¿Qué aparato nuevo tendrá Seto que podría ayudarle a descifrar que ya puede seguir adelante? ¿Lo habrá desarrollado cuando ellos terminaron? La curiosidad era grande y en verdad quería saber. Cuando llegaron lo hizo pasar, siguieron por un camino que él bien conocía, y comenzó a sentir latir su corazón. No sabía por qué era, no sabía si era emoción, nerviosismo o expectación. Pero su corazón latía fuertemente. Su espalda, esa espalda marcada, ancha. Era curioso porque siempre había amado esa espalda. Verla desde atrás y un poco desde abajo lo hacía verse más impotente. Amaba eso. ¿Amaba? Bueno lo hizo en su momento. Calor, comenzó a sentir calor. ¿Qué era sensación? La conocía, era la misma sensación que había tenido cada vez que tocaba a Yuugi, cada vez que lo besaba, que lo acariciaba, que metía sus manos bajo la ropa. Pero, éste no era Yuugi, sino Seto.
-Entra.- dijo entre amable y comandante. Una de las desventajas de vestir cuero para resaltar cada mínimo músculo de tu cuerpo y mostrar lo rico que eres, y lo deseable, es que no dejas mucho a la imaginación. Yami rogaba a Ra porque Seto no se diera cuenta.
-Este es tu cuarto, ¿qué hacemos aquí?
-Comprobando si ya lograste superar a Yuugi.
-Y exactamente, ¿cómo lo haremos?
Seto rápidamente se acercó a Yami, lo acorraló contra el muro y dejó su rostro muy pegado al suyo. Lo miraba fijamente. Pero no era una mirada intimidante y agresiva, era intimidante y curiosa. Como un gato cuando ve un juguete nuevo que se mueve por sí solo y el cual quiere manipular a su antojo. Su corazón seguía latiendo fuertemente; seguía sintiendo calor. Su respiración comenzó a ser un poco lenta, entrecortada. Más que nada porque quería controlarse, controlar esas ganas de tocar a Seto. Sus alientos mezclados eran el mejor afrodisíaco que alguna vez haya probado, incluso más fuerte que con Yuugi.
-Seto…
Eso fue todo. Seto lo sabía, él sabía leer ese tono entre súplica y permiso concedido. No pudo más, fue más instintivo que otra cosa. No iba a parar, no podía, no quería. Seto lo besó, no fue un beso casto sino un beso lleno de pasión, lujuria, calor, ruegos y súplicas. Yami rodeó el cuello de Seto con sus brazos y sintió como las manos de Seto lo atraían hacia él desde la cintura. El toque, el roce, la sensación de Seto uniendo su cadera con la de él. Y fue en ese momento que todo el sentimiento de duda y miedo de dejar ver su excitación a través del pantalón desapareció. Seto estaba igual, ambos cuerpos se saludaban después de mucho tiempo de estar separados. Se conocían, se extrañaban, se necesitaban. Era como si el cuerpo de cada uno actuara solo, conociendo exactamente lo que el otro quería, lo que el otro necesitaba, mientras sus mentes estaban envueltas en la sola sensación de placer, en la nubosidad que la pasión estaba provocando. ¿Pesar? No era algo que recordaran cómo hacer, porque sólo sentían. Era tan natural. Seto se frotó contra él una y otra vez, lo cargó un poco, y Atem aprovechó para usar sus piernas y sujetarse a la cadera de Seto. Un gemido salió del pecho de ambos, amban de verdad hacer eso; lo recordaban.
Aprovechando el apoyo contra el muro y que Atem era ligero, Seto se separó un segundo para retirarle la playera. Ra, ese cuerpo delgado pero marcado, estaba ahí para él, nuevamente esperando por ser tocado por él. Se clavó en su cuello buscando nuevamente ese punto exacto donde podía derretir al viejo faraón, hacerlo suplicar. Y lo encontró, rápidamente como si nunca hubiera estado separado de él. Lo lamió con calma y luego lo mordió. Atem sentía cómo la excitación pasaba desde su cuello viajando por toda su columna vertebral hasta llegar a cada parte de su cuerpo. Esa electricidad que lo recorría la amaba y se lo hacía saber a Seto con cada sonido que de su boca salía. Y es que Seto no dejaba sus manos quietas. Antes se preguntaba si el gran intelecto de Seto le permitía pensar en utilizar cada parte de su cuerpo por separado para estimular distintas áreas, al ritmo perfecto cada una para cada zona, con una perfecta sincronía que lo volvía loco. O tal vez era que en verdad instintivamente sus cuerpos se conocían muy bien. Como fuera, lo necesitaba. Necesitaba con demasía volver a sentir a Seto en cada parte de su cuerpo.
Seto no sólo se limitaba a besar y morder su cuello, sino que bajaba por su pecho, lamía sus pezones, delineaba con sus largos y finos dedos cada músculo que el cuerpo de Yami tenía. Los escalofríos eran asombrosos. Seto siguió acariciando todo cuanto pudo hasta llegar a la cremallera del pantalón, lo desabrochó sin problemas. Y sin bajarlo liberó el miembro del faraón que estaba listo para saludarlo. Una cosa que siempre había sorprendido a Seto era cómo Atem lograba esconder semejante delicia en pantalones que dejaban poco a la imaginación. Seguro era un truco egipcio antiguo que aún no le habían mostrado.
Lo masturbó un poco, regresando a sus labios para volver a besarlo y al mismo tiempo se movía como si estuviera dentro de él, porque necesitaba esa fricción. Atem se volvía loco.
-Estoy a punto de golpearte si no me sacas por completo los pantalones…
Seto sonrío, pero no era una sonrisa burlona como suele poner cuando le ruegan y él sabe que tiene el poder y el control. No, era una sonrisa de satisfacción por ver que su pareja en ese momento estaba disfrutando.
-Lo siento, prometo que me daré prisa. Pero necesitaba comprobar lo que aún te gusta…
-No necesitas comprobar mucho… nunca dejaste de gustarme. Aún recuerdas todo lo que me gusta.
Seto sonrío mientras lo besaba y lo bajaba para bajar los pantalones de Atem. Otra cosa que siempre le sorprendió es cómo carajos lograba ponerse bóxers debajo de esos pantalones. Otro artilugio egipcio de seguro. Pero ahora mismo ya no importaba, ahí estaba Atem, desnudo frente a él y con sólo esas correas que solía usar en los brazos que, para todos serían sólo un adorno, pero para él era como tener una imagen muy fetichista que lo prendía aún más. Lo llevó a la cama, lo recostó y comenzó a darle sexo oral. Sentir que Atem se arqueaba y gruñía lo prendía mucho más, no podía dejar de acariciarlo, de comérselo. La voz de Atem lo diría para saber qué más hacer, qué evitar y qué no dejar de hacer para ponerlo al límite. Una vez, quería que se viniera una vez al menos antes de seguir. Y no pasó mucho antes de que eso pasara. Decir que explotó sería poco, pero era la perfecta escena erótica de un anime porno donde la fuente hacía un arco perfecto, abundante, y el rostro de Atem era imperdible. "Más" era lo que pedía ese rostro. "Más" era lo que pedía ese cuerpo que se retorcía mientras disfrutaba deliciosas oleadas de placer.
Seto se enderezó sólo para sacarse la gabardina y la camisa. Ya hacía mucho calor como para seguir con eso puesto, pero, ¿sus pantalones? Esos seguirían ahí por un rato. Seto no quería sobre-estimularlo porque tenía consecuencias poco agradables para él, aunque Atem las amaba. Cada quien sus filias y sus fobias. Cuando vio que se había calmado sólo un poco aprovechó para tomar algo del semen de Atem con los dedos, lo probó de la forma más erótica que pudo hacerlo y sonrío diciendo que estaba delicioso, más de lo que recordaba.
-Nunca supe si odiaba o amaba que hicieras eso, pero ver en tu cara que lo disfrutas me pone peor.
-Se nota, aún no has perdido nada de firmeza. En ningún sentido
-Ja, ja, ja. Idiota.- dice Atem sonriendo. -¿Ya lo harás?
-¿Qué cosa?- ahora sí con tono burlón.
Atem frunce el ceño con algo de coraje pero aún así tierno, y es que aún tiene un dejo de placer. Y es que Seto siempre amó que Atem le dijera directamente lo que quería. Adoraba verlo sonrojarse.
-Meterme esos dedos para luego meter lo que importa.
Seto se rió. No en burla, siempre le gustó cómo Atem se sonrojaba al decir eso, y le gustaba que lo dijera. Atem lo sabía, era un juego que siempre funcionó entre ellos. Seto aprovechó el semen de Atem como lubricante para prepararlo, aún sabía cómo. Aún sabía cómo ponerlo al límite con sólo sus dedos. Y es que, admitámoslo, con esos dedos largos quién lo haría. Si Seto tocara algún instrumento musical sería la epítome de la manipulación con los dedos. Pero el teclear todo el día también lo hacía tener una fuerza y una precisión que muy pocos.
Cuando Atem estuvo listo, Seto se vio molesto. Y es que cuando estuvieron juntos nunca habían utilizado condones, pero, esto era algo de… ¿una vez? ¿Tal vez? Nunca le preguntó a Atem si quería usarlo… ¿Error de novato? Seto Kaiba no comete errores.
-No te detengas… Quiero todo… como antes. Justo como era antes…
Esas palabras eran poderosas. ¿Significaban acaso que sólo quería el sexo como antes? ¿O quería que todo volviera a ser como antes? No pensó mucho en eso ya que lo besó, y mientras lo hacía se liberó a sí mismo de los pantalones, al menos del cierre de los mismos. Entró, esa sensación de Atem envolviéndolo y recibiéndolo como la primera vez, como la última vez, como cada vez que estuvieron juntos. Ambos gimieron. Era un gemido que venía del pecho, del… ¿corazón?.
No podía pensar más. Entre la nubosidad de sus pensamientos, el calor de sus cuerpos y el placer en su mente, sólo se dejaron llevar. Una, dos, tantas veces que dejaron de contarlas.
Atem había ido con Seto para hablar, para tal vez buscar respuestas. ¿Acaso eran éstas las respuestas que estaba esperando? ¿Las que necesitaba? Lo pensaría después, por ahora sólo importaban esas sensaciones que tanto estaba disfrutando.
**En el presente**
-Entonces, te acostaste con Ryou y Malik una noche antes y en ese momento te acostaste con Seto.
-Sí. No sé por qué lo hice sólo… nació. Yuugi ya no quería estar conmigo, no había entendido del todo lo que le había hecho. Él ya estaba en los brazos de Katsuya, y fue todo muy rápido. Era muy confuso.
-¿Y Tristán? ¿Cómo terminaste involucrado con él?
-Honestamente ese es un capítulo que sí quiero olvidar.
-Ja, ja, ja. Me imagino. Pues a lo que me has contado hasta ese momento ya habías hecho algo con Yuugi que no entendías, te habías metido con Ryou y Malik en un trío muy intenso y con Seto Kaiba. Y con Tristán en algún hecho aislado.
Atem asiente lentamente. Y es que estaba hablando con alguien tratando de averiguar por qué había hecho todo lo que había hecho. No entendía bien del todo, pero tenía la extraña sensación de que la pelea entre todo el grupo de amigos era su culpa. Y esa extraña sensación venía, en parte, gran parte, del hecho que todo mundo lo culpaba. Es decir, sí, en teoría se había acostado con casi todos pero… no entendía del todo por qué lo había hecho o cómo eso había arruinado las cosas con todos. Necesitaba respuestas. Había tantas preguntas y pocas respuestas.
-¿Te arrepientes?
-¿De qué?
-De algo, ¿de todo? ¿de nada?
-Mmm.- pensaba. -Me arrepiento de haber lastimado a personas que amo… aunque aún no entiendo cómo lo hice, o por qué. Cada vez que me acercaba a ellos, cada vez que teníamos sexo era como si sólo ese momento importara, como si no pudiera detenerme. Era una sensación muy parecida a… - silencio.
-¿A qué?
-A la sensación que tienes cuando estás en pleno duelo. Nada más importa, el mundo no importa. Importa ese momento intenso, importa ganar, importa la sensación. Sabes que tienes un duelo que debes ganar, pero el placer de hacerlo, la adrenalina de no saber qué carta sigue, el éxtasis de la victoria. Eso es lo que importaba.
-Tener ese "sexo casual" con todos te daba la misma sensación de placer que "duelear".
-Algo así… Pero sé que está mal. Al menos ahora mismo lo sé. En ese momento no lo sabía… Y aún no entiendo cómo comenzó.
-Lo averiguaremos. Al menos ya sabes que lo que hiciste puede que haya estado mal. Eso es más que hace unos días.
Atem buscaba respuestas, pero no sabía si en realidad estaba o no más cerca de encontrarlas… Aún amaba a Yuugi, quería recuperarlo. Quería estar con él. Quería que sus amigos se llevaran bien de nuevo, quería que todo estuviera bien. Pero necesitaba respuestas.
Listo, espero que hayan disfrutado mucho del capítulo, nos vemos pronto!
S: Ajá.
T: Que te calles! xD
Ja-Ne-Bye!
