Capítulo Dos
¿Qué me está pasando?
Octubre 2012
Los días pasaban y me sentía cada día mejor.
Ese curso no tenía clases por la tarde, así que solía irme al piso de Meiling para estudiar con ella. Vivía con otras dos amigas que también eran chinas, aunque estudiaban algo diferente a nosotras.
A veces, cuando yo estaba por allí aparecía su hermano.
Desde aquella noche, por culpa de Tomoyo me quedaba mirándolo cada vez que venía.
En esos momentos me martirizaba preguntándome para qué me dijo nada, y me regañaba a mí misma recordando que era el hermano de Meiling, tenía que dejar de mirarlo y de pensar en él.
Meiling me había contado que Shaoran también tenía su piso de estudiantes en el mismo edificio. Ella vivía en la cuarta planta y él en la segunda, lo compartía con otros dos chicos.
Su hermano estudió matemáticas, ese verano había terminado la carrera y ahora estaba haciendo un máster.
También me dijo que solía ayudarla con las asignaturas de Matemáticas, y que si yo quería seguro que también podría explicarme lo que no entendiera. Solo de pensarlo me puse nerviosa.
Noviembre 2012
Cuando estaba en clase, o en mi casa, a veces me sorprendía a mí misma pensando en él. Al darme cuenta me preguntaba qué me estaba pasando, tratando de sacarlo de mi cabeza.
La verdad es que quería hablar con él, podría hacerme su amiga, no había nada malo en eso... ¿no?
Igual que era amiga de las compañeras de piso de Meiling, podía serlo de su hermano. Esa noche me decidí y agregué a Facebook a Shaoran y a las compañeras de piso de Meiling, así no sería tan descarado.
A los pocos segundos de agregarle, vi que tenía un mensaje nuevo. Era él, salía su foto de perfil.
Se me aceleró el corazón al abrir la conversación.
Shaoran: "Hola! Eres Sakura, ¿no?"
Sakura: "Siii hola, estoy agregándoos a todos"
Dije eso intentando que no pensara que lo había agregado solamente a él.
Shaoran: "Ah vale, y cómo te va, ¿qué estás haciendo ahora?"
Sakura: "Pues acabo de terminar de estudiar y me iba a hacer la cena, ¿y tú?"
Shaoran: "Yo igual, estaba pensando en hacerme una pizza. ¿Qué vas a cenar?"
Sakura: " Creo que algo de pasta, me encanta la comida italiana"
Shaoran: "¿Ah sí? A mí también, ya tenemos algo en común"
Seguimos hablando un poco y se despidió porque iba a cenar. Yo hice lo mismo en el salón con mis padres.
Ya había hablado con él, no pasaba nada. Era normal haberle agregado, no significaba que me gustara... ¿no?
Los días pasaron, y siempre que volvía a casa lo primero que hacía era entrar en Facebook para ver si Shaoran me había escrito.
Para mi sorpresa, empezó a escribirme cada pocos días, y me asusté bastante al darme cuenta de que me estaba empezando a gustar.
¡Era el hermano de mi amiga! Además, era mayor y nunca se fijaría en alguien como yo, imposible.
En unos días había quedado con Tomoyo y Chiharu para tomar algo. Decidí que les contaría lo que me estaba pasando, tal vez podrían darme un buen consejo.
Diciembre 2012
Cuando estábamos juntas en un bar, me aclaré la garganta y ellas me miraron fijamente, extrañadas.
—Tengo algo que contaros y quiero saber vuestra opinión.
Ellas asintieron y empecé a hablar.
—Desde la fiesta que fuimos juntas, he estado pensando en el hermano de mi amiga... Shaoran. Todo fue por lo que tú me dijiste Tomoyo, antes de eso no me había fijado en él.
Tomoyo sonrió de forma burlona y dijo —Me encanta ser culpable de algo así.
Me sonrojé y seguí hablando.
—Hace más o menos un mes que agregué a Shaoran a Facebook y hablamos casi todos los días, me cuenta cómo le va y lo que hace. Creo que tontea un poco conmigo pero no estoy segura, ya sabéis que tengo poca experiencia y esas cosas no se me dan bien. Seguramente me lo esté imaginando, él tiene veintidós años y no creo que le interese una chica de diecinueve. La verdad es que a mí me está empezando a gustar mucho y no sé qué hacer, no sé si sería mejor dejar de hablar con él y olvidar esto pero... no puedo, quiero seguir hablando con él, me gusta hacerlo.
Tras contarles todo, mis amigas se miraron entre ellas.
—¿Oye, se lo has contado a Meiling? —preguntó Tomoyo, levantando una ceja.
Sentí que me ardía el rostro otra vez al oírla.
—No, a ella no puedo decírselo, tal vez le moleste y no quiero que se enfade conmigo. Además... estoy segura de que yo no le intereso a su hermano —respondí, desviando la mirada hacia abajo.
—Eso no lo sabes —dijo Chiharu, sonriendo.
—Sakura, deberías contárselo. No creo que se enfade contigo, estarás siendo sincera con ella. Yo me enfadaría si descubriera que mi hermano te gusta y no me lo has contado —añadió Tomoyo.
—Puede que tengas razón pero lo veo una tontería. Nunca va a pasar nada con él, además ella me contó que Shaoran tiene algo con su ex-novia, tal vez vuelvan juntos pronto. Me da un poco de miedo que cuando eso ocurra yo lo vuelva a pasar mal.
Chiharu me cogió de la mano.
—Míranos, Sakura.
Levanté la vista y observé a mis dos amigas, tenían cara de preocupación.
—Estás suponiendo muchas cosas, no sabemos seguro si Shaoran sigue interesado en su ex o no. Por lo que cuentas parece que tú le gustas, y antes de que todo esto siga avanzando cuéntaselo a Meiling.
Chiharu terminó de hablar y miró a Tomoyo.
—Sí, lo primero es que se lo digas a ella —la apoyó Tomoyo.
—Y después de eso ya averiguaremos si Sharoan está interesado en ti —dijo Chiharu con una sonrisa pícara.
—Lo dudo mucho... pero vale, mañana hablaré con Meiling.
—Ya lo veremos, estar con un chico más mayor tiene que ser muy interesante—añadió Tomoyo, alzando las cejas.
—Venga Tomoyo, no me digas esas cosas que me da vergüenza —contesté, haciendo que ambas se rieran.
Al día siguiente me senté al lado de Meiling en clase, como hacía todos los días.
Estaba hecha un manojo de nervios, no sabía cómo contárselo. Me daba miedo su reacción, no quería perderla por nada del mundo. Si ella me decía que no le parecía bien dejaría de hablar con su hermano al momento, eso pensaba dejárselo claro. Su amistad era lo más importante para mí.
—Meiling, tengo que contarte algo.
—Dime —dijo ella, mirándome de reojo.
—No, ahora no, después de clase hablamos.
Al terminar la clase, Meiling y yo nos subimos en el autobús para ir a su piso. Me invitó a comer allí con ella y sus compañeras y acepté encantada. Me gustaba mucho ir a su piso y vivir el ambiente universitario, en casa con mis padres era todo muy aburrido. Además, ellos no me dejaban salir entre semana y los fines de semana como muy tarde a las dos de la mañana tenía que estar de vuelta.
Por suerte ahora tenía a Meiling.
Mis padres la conocían y pensaban que era una chica buena y responsable (y era cierto), pero ellos creían que a la mayoría de chicas jóvenes no les gustaba salir de fiesta hasta tarde ni nada parecido. No tenían ni idea de cómo era la sociedad ahora, las cosas habían cambiado mucho desde que ellos tenían nuestra edad... más bien era raro la chica que no salía de fiesta.
Por eso, Meiling siempre me ofrecía quedarme a dormir en su piso para poder salir por las noches. A mis padres les decíamos que me quedaba para estudiar con ella y ellos se lo creían, como iba unas tres veces en semana a su piso por las tardes lo veían normal.
Meiling y yo nos reíamos mucho pensando en lo ingenuos que eran.
Tampoco estábamos haciendo nada malo, de vez en cuando salíamos a alguna discoteca o pub con más amigos y lo pasábamos muy bien, sin beber demasiado.
Sus compañeras poco a poco también se iban convirtiendo en mis amigas, y no les importaba que me quedara a dormir allí para poder salir con ellas.
La ex de Shaoran de vez en cuando se venía con nosotras para salir también. Meiling me había contado que su hermano y ella solo estuvieron juntos unos meses, pero sabía que seguían viéndose aunque sin tener nada serio... y eso me molestaba bastante.
Mientras Shaoran siguiera teniendo algo con ella no pensaba acercarme a él, aunque seguíamos hablando casi todos los días.
No entendía por qué hablaba tanto conmigo si en realidad le gustaba su ex, ¿tal vez solo estaba siendo amable porque quería ser mi amigo? Sí, seguramente él solo me veía como una amiga más...
Cuando llegamos a su piso le pedí ir a su cuarto un momento, para poder hablar con ella a solas.
Meiling se extrañó de que no se lo pudiera contar delante de sus compañeras, pero me acompañó sin decir nada. Al entrar en su habitación, cerré la puerta y las dos nos sentamos en su cama.
—Verás, Meiling... antes de decírtelo quiero que sepas que no he hecho nada y no voy a hacer nada si a ti no te parece bien, tú eres lo primero para mí.
Ella abrió mucho los ojos, sorprendida.
—Me estás asustando. ¿Qué pasa?
—No es nada malo, no te preocupes —dije para tranquilizarla.
Suspiré y continué.
—Hace unos meses que me fijé en tu hermano y la verdad es que me está empezando a gustar bastante, hablo con él casi todos los días aunque creo que yo no le gusto pero quería contártelo. Si te molesta dímelo y dejaré de hablar con él.
Noté como me ruborizaba al terminar de hablar. Ella se quedó en silencio unos segundos, lo que me puso nerviosa.
Supliqué mentalmente, pidiendo que no se hubiera enfadado conmigo.
De repente me sujetó las manos, la miré y estaba sonriendo. Eso me tranquilizó.
—Gracias por contármelo, Sakura. La verdad es que sospechaba algo porque te he pillado mirándolo un par de veces, pero no imaginaba que te gustara tanto.
Suspiró y siguió hablando.
—Te voy a contar un pequeño secreto, pero nunca puede saber que te lo he dicho.
Asentí.
—Recuerdas el día que bajamos con mi hermano en su coche, ¿verdad?
—Sí, me acuerdo de ese día.
—Pues cuando te fuiste me dijo que eras muy guapa, pero le conté que tenías novio y ya no hablamos nada más sobre ti.
Al escuchar eso me quedé paralizada. ¿Shaoran se había fijado en mí? No, no podía ser verdad.
Me puse mucho más colorada de lo que ya estaba y Meiling se rio, divertida.
—Pero él está con su ex, ¿no? —pregunté.
—Sé que tienen algo, pero también sé que ella quiere una relación seria y Shaoran no. Si no quiere avanzar con ella por algo será... tu sigue hablándole y a ver qué pasa.
—Mientras tenga algo con Akiho yo no pienso ni acercarme.
—Lo veo bien, pero ya te digo que creo que en realidad ella no le interesa mucho... quizás, si se da cuenta de que te gusta termine el rollo que tiene con ella del todo.
Meiling se levantó y me miró fijamente.
—Ahora vamos a comer. Ve contándome lo que pase con mi hermano, ¿vale? —dijo mientras se acercaba a la puerta de su cuarto.
—De acuerdo, te lo iré contando pero por favor no le digas nada... me moriría de la vergüenza.
—Tranquila, no pienso decir nada—respondió ella con una sonrisa, y fuimos al salón a comer con las demás.
Por fin me sentía tranquila. A Meiling le parecía bien, ya podía dejar de sentirme mal y seguir hablando con Shaoran sin ningún problema.
Enero 2013
El tiempo seguía pasando y Shaoran seguía hablando conmigo por Facebook.
No podía evitar la ilusión que me hacía cada vez que recibía un mensaje suyo... se me estaba yendo de las manos. Además, notaba en los mensajes que él estaba tonteando conmigo. Les enseñe algunas conversaciones a Tomoyo y Chiharu y ellas opinaban igual.
—¡Hay tonteo Sakura, hay tonteo! —dijo Tomoyo entre risas.
—Sí, apuesto a que le gustas... ¡qué fuerte!— gritó Chiharu.
—Shhhh no chilles, no sé, puede que sí pero mientras esté con Akiho no va a conseguir nada de mí.
—Tal vez ya no tiene nada con ella, ¿por qué no le preguntas? —respondió Chiharu, sonriendo con malicia.
Me puse más colorada que nunca.
—¡Qué dices! No voy a preguntarle eso, se daría cuenta de que me gusta. Ya me enteraré, supongo.
Ellas dos soltaron una risita y cambiamos de tema.
