Capítulo Siete

El reto de Jun


Después de contarle a mis dos amigas lo que había pasado con Yukito, Chiharu estaba muy sorprendida pero Tomoyo no.

—Te sorprende porque ya te habías ido, yo vi como empezaban a echarse agua y perseguirse... estaba claro que iba a pasar algo —dijo Tomoyo.

—Pues yo no me di cuenta —les confesé a ambas.

—Eres demasiado inocente, Sakura — respondió Chiharu, riéndose.

La verdad es que tenían razón, casi nunca me daba cuenta de que un chico iba detrás de mí.


Los días pasaron, hacía mucho que no veía a Shaoran por el piso de Meiling pero me seguía escribiendo cada pocos días.

Llevaba un tiempo pensando que me vendría bien su ayuda para mi examen parcial de Matemáticas 2, así que encendí el ordenador y le escribí.

Sakura: "Buenos días, Shaoran. ¿Recuerdas que me debes un favor? Voy bastante mal en matemáticas y tengo un examen en menos de dos semanas, me vendría genial tu ayuda si tienes tiempo"

Shaoran: "¡Claro, cuando quieras! Esta semana la tengo a tope pero la siguiente cualquier día puedo. Este viernes por la noche nos veremos así que ese día lo hablamos, ¿vale?"

Sakura: "Vale, hasta el viernes y ¡gracias!"

Era cierto, el viernes Meiling había decidido hacer una gran fiesta con nuestros amigos de la facultad. Nos íbamos a arreglar todos, prepararíamos una buena cena en su salón y después iríamos a la mejor discoteca de la ciudad.

Shaoran iba a hacer lo mismo en su piso con sus amigos, y luego se uniría a nosotros en la discoteca.


Cuando llegó el viernes, metí mi vestido favorito (azul, con manga francesa, un poco de escote y el largo por encima de la rodilla) junto con mis apuntes en la mochila, me despedí de mis padres y caminé hasta el piso de Meiling.

En su cuarto ambas nos arreglamos y empezamos a preparar una gran mesa para cuando vinieran los demás. En total íbamos a cenar allí doce personas.

Los días anteriores, habíamos estado llevando al piso toda la comida y bebida que necesitaríamos. Yo había comprado unas cervezas verdes que me encantaban, prefería beber eso a ron o ginebra.

Cuando estábamos terminando de colocar los platos su hermano entró en el salón, había venido a ver cómo nos iba y quería saber a qué hora iríamos a la discoteca. Dejé a los dos hablando en el salón y fui a la cocina para organizar las bebidas.

A los pocos minutos, vi que Shaoran también entraba y se quedaba mirando mis cervezas.

—¿Eso de quién es?

—Son mías, están muy buenas. ¿Las has probado? —pregunté, levantando una ceja.

Él sonrió y contestó —No, pero me vas a guardar una para que la pruebe luego... ¿verdad? —mientras me guiñaba un ojo.

—Claro, luego puedes venir y tomarte una. Te la reservaré.

Notaba que me había ruborizado un poco pero me controlé.

Se despidió y volvió a su piso, sus amigos ya estaban allí y querían empezar a cenar. Los nuestros también estaban a punto de llegar.


Lo pasamos muy bien riendo y charlando mientras cenábamos todos juntos.

Me llevaba genial con uno de nuestros compañeros, se llamaba Jun. Incluso le había contado un poco lo que me pasaba con Shaoran. Siempre me decía que, si él supiera que me gustaba, dejaría lo que sea que tenía con Akiho para estar conmigo, pero yo no estaba tan segura de eso.

La noche siguió avanzando y decidimos irnos a la discoteca.

Me había bebido tres de mis cervezas, mis amigos el resto menos la que había escondido. Fui a por ella, para dársela a Shaoran cuando pasáramos por su puerta.

Mientras los demás salían del edificio, acompañé a su hermana para avisarlos de que ya nos marchábamos. Llamamos a su puerta y nos abrió uno de sus compañeros de piso, Eriol. Lo conocía poco pero sabía que era el mejor amigo de Shaoran.

Eriol fue a buscarlo y volvió con él. Su piso estaba lleno de gente muy arreglada bebiendo copas y escuchando música.

—Hola chicas, ¿ya os vais? A nosotros aún nos queda un rato aquí —nos dijo Shaoran, sonriendo.

Estaba guapísimo con la camisa negra que llevaba. Hacía un par de semanas que había cumplido veintitrés años, y aquella era una especie de celebración de cumpleaños con sus amigos.

—Sí ,Shaoran. Nos vemos allí luego —dijo Meiling.

—Toma, aquí tienes la cerveza que te prometí —murmuré, entregándosela.

—¿Y a mí no me traes nada? —preguntó Eriol, fingiendo enfado.

—Es mi regalo de cumpleaños, aunque habría preferido otra cosa más personal —le dijo Shaoran mientras me miraba con una sonrisa burlona.

Con eso consiguió sonrojarme, miré hacia abajo para que no se dieran cuenta pero escuché la risa de Eriol.

—¡Bueno, hasta luego! —se despidió Meiling, agarrando mi mano para bajar las escaleras.

Los demás nos estaban esperando, después de un rato andando llegamos a la discoteca West.

Al entrar me impresionó lo enorme que era. No había estado allí antes porque era un poco más cara que las demás, pero por un día podía hacer una excepción. Tenía tres salas y la de en medio con sus dos pisos era gigante, estaba bastante llena de gente pero no llegaba a ser agobiante.

Nos pedimos una copa y todos empezamos a bailar.


Al rato vimos entrar a Eriol y Shaoran con sus amigos, que empezaron a saludarnos.

Él se acercó a mí.

—Tu cerveza estaba muy buena, tenías razón.

—Te lo dije.

—¿Qué te has pedido? —preguntó, señalando mi vaso.

—Es un refresco, no quiero beber más alcohol que luego me sienta mal.

Señaló la barra y dijo —Ven, te voy a invitar a un chupito. Te lo debo por tu cerveza, no te preocupes apenas tiene alcohol y está dulce. Te va a gustar.

Asentí y lo acompañé. Nos acercamos a la barra y él pidió los chupitos.

Mientras nos atendían le escuché decir —Menos mal que he conseguido que no viniera Akiho, hoy no tenía ganas de aguantar sus tonterías.

Me quedé helada al oír ese nombre, nunca la había mencionado delante de mí y no sabía qué contestarle.

—¿Ahora te llevas mal con ella?

—Hace unas semanas le dije que lo nuestro se había terminado definitivamente y está muy pesada, no lo acepta.

Mi cerebro tardó unos segundos en procesar la información. ¡Ya no estaban juntos!

—No sabía que estabas saliendo con ella — comenté, intentando sacar más información.

—Y no lo estaba, estuvimos juntos el año pasado pero solo fueron unos meses. Desde entonces he intentado ser su amigo, pero ella siempre me está provocando y bueno... estos meses han pasado cosas entre nosotros, pero ya no quiero seguir así — contestó, mirándome de reojo con los brazos apoyados en la barra.

Otra vez sentí un escalofrío bajándome por la espalda. ¿Por qué siempre me sentía así cuando estaba con él?

—Pues ella siempre nos contaba que ibais a volver juntos, ¿lo sabías?

El abrió mucho los ojos, sorprendido.

—¿Qué? ¿Eso te decía a ti?

—Sí, bastantes veces.

El camarero se acercó a cobrarnos y vi que Shaoran se había quedado muy pensativo.

—Una noche que tú no estabas Akiho empezó a tontear con tu amigo Jun, creo que quería ponerme celoso. Por eso es mejor que no esté hoy aquí, no quiero que moleste a Jun... le hizo sentir muy incómodo.

Me dio mi chupito.

—Ahora me dices si te gusta —dijo, brindando conmigo.

Lo bebimos y la verdad es que estaba muy bueno, no sabía nada a alcohol.

—¡Está muy rico! —contesté, sonriendo.

Él también sonrió y volvimos a la zona donde estaban nuestros amigos.

La conversación que acababa de tener con Shaoran me daba vueltas en la cabeza. ¿Había terminado del todo con Akiho... por mí? No podía ser, no podía hacerme ilusiones otra vez. Me lo había contado porque éramos amigos, los amigos se contaban sus cosas

Me acerqué a Jun y lo abracé.

—¿De qué estabas hablando con tu amorcito?

Me puse roja al oírlo.

—¡Calla que alguien te puede escuchar! Me ha contado que ya no hay nada entre él y Akiho.

Jun levantó una ceja y murmuró —Seguro que es por ti. Vamos a probar algo.

Dicho esto, llamó a Meiling y a Shaoran.

Cuando ellos estaban cerca nuestra, me dijo —Sakura, te propongo un reto, si lo pasas ganas un premio. Tienes que darle un pico a Meiling —y se empezó a reír.

Eso no era problema, Meiling y yo teníamos mucha confianza y ya lo habíamos hecho alguna vez de broma. Un pico solo es un beso tan rápido que ni te das cuenta, y apenas rozas los labios de la otra persona.

Se lo di y pregunté —¿He ganado?

Él sonrió y dijo —Aún no, ahora me tienes que dar uno a mí.

Eso no me incomodó, tampoco era la primera vez que lo hacía así que se lo di.

—Ya si he ganado. ¿Cuál es mi premio?

Jun sonrió con malicia.

—Tu premio es que la próxima vez que quedemos todos yo pagaré tu parte, pero te queda el último reto. Ahora tienes que darle uno a Shaoran— dijo, aguantando la risa.

Me dieron ganas de matarlo. Él sabía que no podía hacer eso, con Shaoran sí significaba algo.

Lo miré, Meiling estaba a su lado riéndose y él me miraba a mí. Sus mejillas estaban un poco... ¿sonrojadas? Las mías las notaba ardiendo.

Entrecerré los ojos con enfado mirando a Jun y le dije —No pienso hacerlo.

Me fui de allí lo más rápido que pude, necesitaba alejarme de ellos.

En la puerta de fuera me encontré con las compañeras de piso de Meiling que ya se iban a casa, por lo que decidí marcharme con ellas. No quería ni ver a Jun, estaba muy cabreada con él. Me molestaba que por su culpa Shaoran seguramente se habría dado cuenta de que me gustaba...

Por el camino las amigas de Meiling me preguntaron si estaba bien, a lo que les contesté que estaba cansada y tenía ganas de llegar.

Ya en su piso entré en el cuarto de Meiling, me lavé los dientes y me puse el pijama. Me tumbé en su cama para intentar dormir, todavía estaba enfadada.


De repente me despertó el ruido de la puerta, Meiling ya había llegado. Se acercó a mí en la oscuridad y se sentó en el borde de la cama.

—¿Estás despierta?

—Sí.

—Sakura, no te enfades. Jun ha sido un poco tonto pero solo era una broma.

Suspiré y contesté —Pues a mí no me ha parecido divertida.

Ella se acercó más y susurró —Lo sé, lo siento.

—No ha sido culpa tuya.

—Ya pero yo me he reído, perdóname. Mi hermano te estuvo buscando después, no sabíamos que te habías marchado hasta que me llegó un mensaje de Aname diciendo que ya estabais todas aquí. Me dejaste preocupada.

La abracé.

—Perdón por irme así, es que estaba cabreada.

Ella sonrió y respondió —Lo imaginé, no te preocupes. Vamos a dormir y mañana hablaremos con Jun para que no vuelva a hacer algo así.

Se puso el pijama y se metió conmigo a dormir.

Seguía enfadada con Jun pero tendría que perdonarlo, en realidad había sido una broma estúpida. Con ese pensamiento, me volví a quedar dormida.


Al día siguiente, ya me encontraba mucho mejor.

Después de ayudarles a recoger volví a casa, mis padres se habían vuelto a ir a pasar el fin de semana en la playa por lo que estaba sola. Dedicaría el día a estudiar mi examen.

Encendí el ordenador para descargar unos cuantos problemas, mientras eso terminaba me metí en Facebook. Había un mensaje de Shaoran. Sentí un nudo en el estómago al leerlo.

Shaoran: "¿Por qué te fuiste anoche sin decir nada? Te estuve buscando"

Vi que estaba en línea, si le contestaba seguramente me respondería al momento.

Sakura: "Me sentó mal lo que hizo mi amigo, no me gustan esas cosas. Perdón por irme sin decir nada"

Shaoran: "No te enfades con él, fue una tontería. Pero dile que te molestó para que no vuelva a pasar"

Sakura: "Sí, hablaré con él cuando le vea en clase"

Shaoran: "Oye, entonces... ¿qué día quieres que te ayude con las mates? puedo cualquier tarde"

Sakura: "El lunes si te viene bien me paso un rato por el piso de Meiling y hacemos algunos ejercicios de los difíciles, a ver si contigo me salen bien"

Shaoran: "Verás como sí, soy muy buen profesor. Ya se te ha pasado el enfado, ¿no? Nos vemos el lunes."

Sakura: "Sí ya estoy mejor, ¡hasta el lunes!"