los personajes no me pertenecen.


De todas las cosas que podría haber elegido en mi tiempo libre a los trece años, fue la pintura lo que di por supuesto que sería mi entrenimiento en los ratos libres.

En esa época iba a clases de pintura tres veces por semana. Cada que llegaba a mi casa, con pintura en todas partes, mi padre siempre bromeaba diciendo que yo era una obra abstracta.

Mas allá de eso, ellos me apoyaban en mi decisión de ir a las clases de arte después de la escuela. Amaba el arte, amaba el hecho de pintar lo que uno siente, aprender de anatomía, las gamas de colores, etc.

Supongo que por eso mis padres daban por supuesto que iba a estudiar arte.

Su sorpresa fue mayor al enterarse que daría la mitad de mi vida a la carrera de medicina.

Cuando me di cuenta, los cuadros, los pinceles, las pinturas todo quedo guardado en una caja en un rincón de mi armario.

No recordaba esa época de mi vida hasta que mi madre tuvo el valor para abrir la puerta de mi habitación, su mirada recorrió todo el lugar, el cual se mantuvo como lo había dejado antes, de mi partida en auto hacia la ciudad.

Mi madre recorrió todos los estantes con su mano y una mirada estoica plasmada en su rostro. De repente vio la caja abierta que había tirado en un acto de apuro buscando mis cosas, mis pinceles estaban desparramados en suelo junto a las latas de pintura.

Mi madre se arrodillo en el lugar y tomó un pincel, de repente aquella mascara perfecta que se autoimpuesto para evitar recordar a su hija, se había desmoronado uno a uno y los pedazos cayeron.

Mi madre lloro en esa habitación de mi infancia.

- Oh, Ino oferta entre sollozos—, ¿Por qué lo dejaste si tanto lo amabas tanto?

Quería responder que no se trataba de que ya no me gustara, sino que quería estar con Sakura. Pero sabía que no se refería a eso.

Sí había estado en la ciudad estudiando arte y no haberme junto a Sakura, nadie estaba teniendo una mascara de "Todo esta bien"

Pov naruto

La primera vez que Naruto la vio se le hizo la chica mas hermosa que haya visto, y no es que fuera pretencioso, él siempre se había destacado en decir las cosas directamente sin ninguna consideración pese a que ni el mismo las entendía del todo.

Primero, fue la primera persona que lo vio en todo este tiempo y no es que antes alguien lo hubo mirado dos veces precisamente, sólo que hace dos meses se encontraron en el hospital y su estadía allí le resultaba tediosa y monótona. Con todos los exámenes médicos, el pitido de las maquinas y los pasos de los doctores, sinceramente hartaban a cualquiera.

Por eso siempre esperaba que sea la hora para ir a verla o encontrarse con ella, aunque no quisiera, Sakura lo había atrapado con el simple hecho de llevarle Ramen.

Miró a su madre quien se encontró el cuerpo inerte de su amigo, Naruto pensaría que estaba muerto de no ser por su pecho que subía y bajaba al compás de su respiración.

—¿Crees que sueñe? —dijo Kushina tomando la mano interne del paciente. Naruto no respondió, solo se coloco las manos en los bolsillos y dejo a su madre con sus preguntas que solo el chico dormitando en la cama podía responder.

Caminaba por los pasillos sin hacer caso a nadie, los doctores lo eludían sin hacer caso y el murmullo de las personas eran lo único que se escuchaba.

Camino sin prisa, aún faltaba para encontrarse con Sakura en la azotea.

—Cuando todo esto termine, tal vez le pida una cita —murmuró sonriendo. Sabia que no podía salir de allí, pero un poco de esperanza no mataba a nadie.

Cuando se dio cuenta sus pasos lo llevaron a la cafetería ajetreada de gente, sólo una vez paso por allí y se le hacia indignante que no vendieran Ramen.

Una pareja mayor paso por su lado sin mirarlo, Naruto no hubiese mirado dos veces de no ser porque escucho su conversación.

—Debe ser duro para Sakura —. Una mujer de cabello castaño le estaba diciendo al hombre quien debía ser su esposo. Naruto miró la espalda de esas dos personas, y vallase a saber si fue por mera curiosidad, aburrimiento o el simple hecho de ser un hombre enamorado lo que lo impulso a seguirlo a una prudente distancia. Desecho las dos primeras opciones, era un romántico después de todo.

Caminaron por el mismo lugar que Naruto había venido, lo cual le sorprendió. No estaban tan lejos después de todo, la habitación de su amigo tan solo quedaba al final del pasillo, y la pareja se adentro a una habitación más adelante.

Se quedo sentado fuera de la habitación esperando que se vayan, no le parecía prudente entrar así como así. Quedo pensativo mirando el techo. Sakura le había dicho que no recordaba absolutamente nada de lo que ocurrió antes de su accidente, y por un momento, Naruto deseó tampoco recordar nada.

Aún tenía la sensación de como se le había puesto los pelos de punta en el accidente, ver los copos caer y cubrir todo como una manta blanca.

Aún recordaba el sonido de las sirenas aproximándose, el ver como su pecho se había contraído al retirar los cuerpos de las personas que más quería. Muchas personas se encuentran apiñado alrededor del accidente, su madre salió de entre la multitud y se posiciono un lado de él sollozando. Naruto no había dicho nada en ese momento, su vista se había vuelto borrosa y solo quería ser un mero espectador, quería ver todo aquello como si no le hubiera pasado a él.

Pero la realidad era otra, y ahora ser un mero espectador no era una opción.

Salió de sus cavilaciones al ver a la pareja salir de la habitación, parecían mas viejo si aquello era posible, Naruto lo entendió, la situación podía causar estragos en el cuerpo.

En cuanto doblaron el pasillo, ingreso a la habitación.

Ella no lo estaba mirando. Se estaba sentada en su cama y su vista estaba dirigida hacía la ventana, Naruto miró como en su regazo se mostró interne un cuaderno.

Sonrió mostrando una hilera de dientes, al principio le parecio doloroso ya que hace tiempo no lo había dicho con naturalidad.

-¡Sakura Chan! —La llamó elevando la voz y levantando la mano en señal de saludo. Sakura lo miró con sorpresa con sus ojos verdes, hermosos si le preguntaban, para luego mirarlo con confusión. Naruto se sentó con naturalidad en una silla cerca de su cama.

—¿Naruto? —Pregunto. Al principio no lo vio bien, pero ahora que se encontraron más cerca pudo divisar que bajo sus ojos surcaban ojeras—, ¿Qué haces aquí? ¿Cómo me encontraste?

—La habitación de mi amigo no queda tan lejos de la tuya, Sakura-chan —dijo con energía—, y con respecto de porque estoy aquí, yo solo ...

Se rasco la mejilla sonrojado, qué debía decir. ¿Confesar su amor eterno? ¿Pedirle que le compre mas ramen?

Miró hacia la chica, no obstante esta no le prestaba atención sino que miraba el cuaderno en su regazo.

—Es un cuaderno de arte —dijo distraídamente. Sakura lo miró bruscamente—, iba a la misma academia, ¿Es tuyo?

Sakura paso los dedos por la tapa y negó con la cabeza.

—Es de un ... ¿Amigo? No lo sé, hoy fue el día de visita y un chico que no dejaba de sonreír vino —señalo al cuaderno—, dijo que eramos compañeros de universidad y que este cuaderno tal vez me de las respuestas que este buscando. Y ahora me estoy dando cuenta que tal vez solo tenga dibujos que me confundan más.

Lanzo un suspiro irritado. Naruto no podía evitarlo, pero su ceño fruncido era algo que no podía evitar admirar, zarandeo su cabeza quitando aquellos pensamientos.

—¿No vas a abrirlo? —Pregunto, y se dio cuenta por la mirada cabizbaja de ella que había hecho la pregunta incorrecta.

—Tal vez después —murmuró. Dejando el cuaderno de lado, luego lo miró de nuevo—, ¿Ibas a una academia de arte?

Naruto asintió con entusiasmo.

—Al principio era por tratar de conquistar a una chica, y cuando me di cuenta me había gustado, soy muy bueno en la parte de las acuarelas y ... en ese lugar conocí a una persona importante para mí —dijo con un sonrojo y rascándose la nuca.

—¿Tienes novia? —De no ser por estar en las nubes, recordando esos momentos felices antes de que todo se desmoronara, hubiera sentido el tono el incrédulo de la joven.

—Ya no —respondió mirando el techo—, la perdí, pero se que la encontrare de nuevo.

—Lo dice como si hubiera muerto Sakura con un resoplido. Naruto sonrió y no respondió—, antes de que me olvide, diez.

Naruto observo con ojos brillantes como ella le daba un humeante tazón de Ramen.

—Iba a esperar para la azotea, pero ya que te veo ofrecido Sakura mirándolo comer. Luego frunció el ceño—, ¿No crees que eso es malo para la salud?

Naruto dejo de sorber los fideos un momento para luego mirarla, ¿Acaso acababa de regañarlo?

Permitió dejarlo pasar por ahora, dedujo que el tema de los recuerdos era algo que no le gustaba hablar.

Sí, a Naruto le había gustado from the primer momento que la había visto, pero aquello siempre sucedía cada que veía a Sakura. Pero el hecho de que no lo recuerde, era el único sentimiento que se le hacia insoportable.