Querida Daphne:
El lanzamiento de la nueva poción para crecer el cabello fue un éxito aquí en Londres, el nuevo pedido ha llegado en buenas condiciones.
Mi madre y Hermy te mandan saludos, cuídate mucho.
P.D. Voy a ser padre...
- D.M.
¡Por Merlín! Draco tendrá un hijo con Granger, me alegra saber que mi rubio amigo es feliz y está formando una familia con la mujer que ama.
Hace un mes le envié una muestra de esa nueva poción creación de Pansy. Seguro cuando le cuente se alegrará o eso espero, de saber que fue un éxito.
Sé perfectamente que ella no es del todo feliz, no desde lo que pasó con Potter, recuerdo muy bien sus lágrimas, su desesperación por olvidarlo y las pesadillas constantes el primer año que vivió aquí.
Me duele el alma verla así, saber que aún sufre por el idiota cara rajada, y aunque lo que hizo no tiene perdón yo misma le he aconsejado que lo busque y conversen sobre el asunto.
Prácticamente ella huyó de Londres en cuanto le ofrecí vivir aquí en Irlanda con mi familia. Mis padres no lo pensaron dos veces cuando les conté sin profundizar mucho en el tema que Pansy estaba mal emocionalmente, han sido como unos padres para ella también.
Fue un duro trabajo sacarla de la depresión en la que se sumió, no comía, no hablaba y sólo dormía cuando le administrabamos la poción para dormir.
Cada día era un martirio para ella, estaba sin ganas de vivir... La Pansy inquebrantable que yo conocía se había perdido, llegué a un punto en que no sabía que más hacer, intente contactar a Draco, Blaise o Theo pero ella no lo permitió.
Hasta que un día la luz volvió a ella, sus ojos recobraron esa chispa de determinación que poseían y volvió a sonreír...
El picoteo en la ventana me saca de los recuerdos, me levantó para que la hermosa lechuza gris ingresé. Tomó el pergamino y sin esperar una respuesta alza vuelo por el cielo azul.
Reconozco la caligrafía elegante y mi corazón se acelera de saber de quien proviene la carta. Me sobresaltó al escuchar que alguien llama a la puerta, murmuró un pase...
Al entrar a la oficina de Daphne tenía la mirada fija en un punto y en sus manos una carta. ¿Serán malas noticias? Avanzó la distancia que nos separa.
— Daph, ¿estás bien?— preguntó poniendo mi mano sobre su hombro. Ella sólo me entrega la carta ya abierta y procedo a leerla.
Mi preciosa Daphne, sé que te sorprenderá recibir una carta de mi parte, más si tomamos en cuenta que hace un año que no escribo.
Mañana mismo estaré arribando a Dublín por asuntos de negocios y me gustaría visitarte. Sólo espero no ser recibido por un hechizo aunque lo merezca.
- B.Z.
Dejo la carta sobre el escritorio y tomó asiento junto a mi amiga, se voltea hacia mí, abro mis brazos y ella se refugia ahí.
— Daph por favor no llores por el idiota de Blaise, muy mi amigo pero mira que desaparecer sin decirte nada— le digo mientras acarició su espalda.
— Lo he extrañado tanto— susurra— y he estado tan preocupada por él.
El silencio se forma entre ambas, no se que decirle, no soy tan buena consolando a la gente.
Mi pobre Daphne, sé que su principal preocupación es porque estará cara a cara con el amor de su vida, porque sí, desde sexto año en Hogwarts se enamoró del bombón italiano Blaise Zabini.
— ¡Oh por Merlín! Blaise vendrá, él no sabe que tú estás aquí— se levanta y comienza a caminar de un lado a otro.
— ¿Qué hay de malo con eso?— preguntó— él no sabe nada de la relación que tuve con Potter, le decimos que tus padres me ofrecieron trabajo aquí y desde entonces vivo con ustedes— ella se sienta de nuevo y suelta un suspiro.
— Perdón, mi cabeza está hecha un lío— me dice— había olvidado lo rápida que eres para armar un plan— me dice con una sonrisa.
— No por nada fui la líder de un escuadrón de mortífagos— ella asiente— deberías tranquilizarte te traeré un vaso con agua.
— Draco mando una nota avisando que la poción que tú creaste fue todo un éxito— le entregó el vaso con agua y vuelvo a sentarme.
— Es bueno saberlo, me imagino que el rubio está que salta de alegría.
— Sí, además de eso Granger está embarazada— me dice Daphne.
— Que gran noticia me alegro mucho por ellos, seguro Cissy está muy feliz por la llegada de su primer nieto.
— Es una gran noticia saber que Draco encontró la felicidad después de todo lo que pasó debido a su padre— asiento de acuerdo.
Sin más que decir ambas tomamos nuestras cosas y nos dirigimos a la casa, para que Daphne le avisé a sus padres que Blaise viene mañana de visita.
Volver a verla será un tanto incómodo si tomamos en cuenta que me desaparecí por un año, y aunque Daphne no es una chica de carácter fuerte cuando se enoja lo mejor es correr.
Es una chica de buen corazón, a medida que fuimos creciendo ella fue una de las primeras en ver que lo que nuestros padres nos enseñaban estaba mal y cuando el Señor Oscuro volvió sus padres decidieron irse para evitar que sus hijas sufrieran las consecuencias de ser un mortífago.
Ya hubiera deseado yo que mi madre me protegiera de ese loco.
Me aparezco en las afueras de la mansión Greengrass y un plop se escucha a mi lado.
— Buenas tardes joven Zabini— habla Waly el elfo doméstico de la familia.
— Buenas tardes Waly— la criatura hace una reverencia.
Me tiende su mano para que pueda aparecerme dentro de la propiedad, sólo los elfos y los Greengrass pueden hacerlo.
Frente a mí la gran puerta de madera tallada con algunas runas de protección, se abre de par en par. Subo unos escalones e ingreso al lugar.
El salón decorado de forma sencilla pero muy elegante, con un juego de sillones de color café y frente a ellos la enorme chimenea de mármol blanco.
Mis anfitriones se ponen de pie para saludar.
— Ya llegó por quien lloraban— digo con una enorme sonrisa al ver a mi preciosa Daphne.
Con un vestido hasta las rodillas de color celeste de manga corta y zapatos bajos color negro. Sencilla como siempre pero bella como nunca antes.
Quisiera poder tener el valor de decirle lo que siento.
¡Oh sorpresa! Mi pequeña Pans está aquí también, con que al final Draco si tenía razón.
