La noche había caído, luego de cenar mis padres se dispusieron a retirarse a su habitación.

— Muchas gracias por la velada señores Greengrass— agradeció Blaise.

— Es un gusto tenerte aquí, estas en tu casa y espero tu habitación sea de tu agrado— comento mi madre— que tengan buenas noches— se despidió.

Pansy, Blaise y yo nos quedamos en el salón tomando cerveza de mantequilla, el calor de la chimenea nos reconfortaba, era como volver a estar en Hogwarts en nuestra sala común, sólo que esta vez hacen falta Draco y Theo.

— Y bien, mi pequeña Pans, ¿desde hace cuánto estás aquí?, digo porque Daphne nunca mencionó en sus cartas que estabas aquí— rompió el silencio el moreno.

¡Que Merlín nos ampare!

— Pues desde hace un año— mintió mi amiga— sus padres me invitaron a trabajar aquí en su laboratorio— agradezco que Pansy sea buena en controlar sus emociones sino Blaise ya se hubiese dado cuenta que todo es mentira.

— Y tú querido amigo, ¿dónde anduviste metido? Daphne a estado muy preocupada por ti.

¡Tragame tierra! Pansy y su gran bocota. Mis mejillas se tornan rojas, estoy segura, Blaise dirige su vista hacia mí y me observa sorprendido.

— Pues tuve que viajar a Italia por asuntos familiares— se lleva su vaso de cerveza de mantequilla a la boca y toma un trago— uno de los tantos esposos de mi madre quería apropiarse de la mansión— se encoge de hombros— ya está todo resuelto.

— Y de paso seguro encontraste alguna mujer que te abrió las piernas— y yo me atraganto con el trago que tenía en la boca— ¿estás bien Daph?— pregunta Pansy y yo sólo puedo asentir.

Espero expectante la respuesta de Blaise, y no sé si me hará bien conocerla pues sé perfectamente que eso es cierto, como que mi nombre es Daphne Greengrass...

— Pues en está ocasión te equivocas— y mis hombros se relajan— me quedé allá arreglando algunos negocios que mi madre dejó pendientes y aproveche para pensar de qué hacer con mi vida— Pansy lanza una risa burlesca— no te rías Pans, es hora de que busque a la futura señora Zabini.

Esa noticia si que no me la esperaba y menos viniendo de Blaise el casanova Zabini, él que decía ser un alma libre ahora está pensando en ¿contraer matrimonio?

— Que Merlín ampare a la desafortunada que será tu esposa— ambos ríen y para que no se den cuenta de cómo me siento sonrió un poco también— ya es tarde y yo tengo sueño así que creó que todos deberíamos ir a la cama— gracias Pansy porque en estos momentos sólo quiero encerrarme en mi cuarto a llorar, otra vez, por el hombre al que amo y que él sólo podrá verme siempre como una amiga.


A la mañana siguiente bajo al comedor para desayunar, sólo encuentro a Blaise sentado.

— Buenos días tonto— saludo.

— Buenos días tonta— y ambos reímos— ¿y Daphne no bajará a comer?

— No, pase por su habitación y dijo que tenía un poco de dolor de cabeza que bajará más tarde— él asiente.

Sé que lo del dolor de cabeza es mentira, seguro está triste por lo que dijo ayer Blaise. Y no es para menos, desde que se dió cuenta que está enamorada de él, no ha hecho más que llorar por el centenar de mujeres que han conocido la cama de Zabini, por esa razón nunca le habló de sus sentimientos y ahora sale con que va a casarse.

— ¿Y ya tienes a la candidata para que sea tu esposa?— preguntó mientras cortó una salchicha.

— Así es, sólo falta que ella lo sepa— dice pensativo— llevó mucho tiempo escondiendo lo que siento por ella y este tiempo en Italia me ayudó a darme cuenta que lo mejor es que le hablé de lo que siento por ella.

¿Blaise Zabini enamorado?

¡Estoy en shock!

— ¿Hablas en serio? ¿Enamorado, cuándo, cómo y de quién?— digo impactada, el ríe de mí reacción.

— ¿Cuándo? Desde sexto, ¿cómo? No tengo una puta idea, pero su belleza tanto interior como exterior me embrujaron, ¿de quién? Tú la conoces perfectamente...— dejó la taza de café sobre la mesa y pienso en las pocas palabras que dijo.

¿Será? No, él siempre la vio como una amiga, una hermana... Muchas veces la trato mal cuando ella le decía que no tratará a las mujeres como objetos.

— ¿Acaso es Daphne?— preguntó viendo directo a sus ojos, una sonrisa deslumbrante y el brillo en sus ojos me lo confirman.

— Así es, la preciosa Daphne se ganó mi corazón desde hace mucho tiempo.

— ¡Por Merlín! Cuando Daphne lo sepa se desmayara de la impresión, esa mujer se muere por ti desde siempre, nunca dijo nada porque tú andabas con una y con otra— él está sorprendiendo, nunca noto que había alguien que lo amaba por lo que es y no por lo que tiene.

Terminó mi desayuno, mi amigo tiene la mirada fija en algún punto de la mesa, después de que mi gran bocota soltara que Daph está enamorada de él, no ha vuelto a hablar ni siquiera volvió a tocar su desayuno.

— Blaise...— lo llamó y sale de lo que sea que pasa por su mente— fue imprudente de mi parte haberte confesado lo que con tanto esmero Daphne ha guardado— el asiente de acuerdo— pero si en verdad la amas habla con ella, dile lo que sientes y más te vale que no la hagas derramar una sola lágrima más a causa de tus amoríos, por favor.

Me retiro a la terraza a leer un poco, es sábado y no hay nada que hacer en el laboratorio. Espero que esos dos puedan tener una relación, que sean felices... Tanto o más de lo que yo lo fui alguna vez.


Querido Draco:

Tus sospechas han sido confirmadas, la pequeña Pans está aquí en la residencia de los Greengrass.

Al parecer ella cree que yo no sé nada de sus amores con cara rajada, pues según lleva aquí en Irlanda un año, alega que los señores Greengrass la invitaron a trabajar en su laboratorio.

Si averiguó algo más te lo haré saber, saludos a Granger y Cissy.

- B.Z