EL PRIMER PASO HACIA LA OSCURIDAD
15 de Julio de 1995
Mansión Parkinson
Odio estar encerrada entre estas cuatro paredes, se supone que habrá una importante reunión entre mis padres y los padres de Draco, Theo y Blaise.
Mientras tanto me tiró a mi gran cama con dosel y sábanas de seda color verde oscuro. Con mi varita hago burbujas de colores que flotan hasta el techo donde explotan...
Un plop me sobresalta, del aburrimiento me quedé dormida, enfocó la vista y veo a la elfina que está a mi disposición.
- Señorita Pansy, su madre me manda a llamarla, la reunión comenzará en breve- sin esperar nada más la elfina desaparece.
Rápidamente busco un cambio de ropa, por un vestido negro y una capa del mismo color... Parece que voy a un funeral.
Salgo de mi habitación y me dirijo al salón donde será la reunión.
- Buenas noches- saludo, todos los presentes hacen un asentamiento con la cabeza.
Tomó asiento junto a mi padre, frente a mí están Draco y sus padres, en el otro extremo de la mesa están Blaise con su madre.
En ese momento, ingresan Theo y su padre. Le preguntó con la mirada a Draco si él sabe algo del motivo de está reunión, negando casi imperceptible me responde.
No se porque pero presiento que esto no será nada bueno ni para mí ni para mis amigos.
- Buenas noches a todos los presentes- comienza mi padre- es para mí un honor tenerlos aquí está noche, para tan gran acontecimiento- ¿de qué habla?
En ese momento, la puerta del comedor se abre... Y por ella aparece nada más y nada menos que Lord Voldemort, con su mirada roja escanea a todos los presentes, su rostro como de serpiente y de piel pálida.
- Buenas noches mis queridos súbditos- una voz siseante y macabra se escucha.
- Buenas noches mi Lord- responden los adultos haciendo una reverencia.
- Por lo que veo los Greengrass no han asistido a mi llamado- Lucius dirigí una mirada a mi padre- una lástima, cuando llegué la gloria a mi serán los primeros en morir.
Daphne, no ella no puede morir, el corazón se me acelera del miedo y sé que los demás están sintiendo lo mismo.
- Mi señor, no nos harán falta los Greengrass, aquí tenemos a nuestros hijos que estarán muy complacidos de convertirse en sus nuevos mortífagos- habla el padre de Draco.
¿Mortífagos? Mi cerebro ha quedado en blanco...
- Bien, mi querido Lucius, sólo espero que sus hijos sean mejores súbditos que ustedes- contesta mordaz y todos bajan la cabeza- ahora quiero conocer a sus pequeños retoños- mi padre me hace una seña para que me levanté primero.
Siento el corazón acelerado y las manos me han comenzado a sudar...
- Buenas noches mi señor- y hago una reverencia- mi nombre es Pansy Parkinson, voy a mi quinto año en Hogwarts y pertenezco a la honorable casa de Salazar Slytherin.
Así uno a uno nos presentamos, el señor oscuro se pone de pie y camina alrededor de la mesa donde nos encontramos sentados. Se detiene de nuevo donde antes había estado...
- Quiero que se enfrenten a duelo- rompe el silencio su voz- Nott contra Malfoy y Zabini contra Parkinson...- ninguno se mueve- ¡ahora!- levanta la voz mientras golpea la mesa con el puño.
De un salto los cuatro nos levantamos dirigiendonos al centro del salón. Blaise se posiciona frente a mí, sacamos nuestras varitas...
Las chispas por los hechizos lanzados iluminan la estancia, en cuanto lanzó un hechizo invoco uno protector y aunque Zabini es bastante agresivo con el ataque es bastante predecible...
- Expelliarmus- grita Blaise.
- Everte statum- y mi amigo sale volando pues el hechizo le ha dado con potencia.
Unos aplausos se escuchan, dirijo mi mirada a mis padres pero en sus rostros no hay nada... ¿Están orgullosos por lo que hice? ¿Aprendí muy bien la lección? Jamás lo sabré pues ellos no demuestran sus sentimientos y así mismo debo ser yo.
Cuando les toca a Theo y Draco el duelo es bastante intenso pues ambos son muy buenos, al final el rubio logra lanzar un potente expelliarmus haciéndolo el vencedor...
- Estoy complacido mis queridos niños, al parecer sus padres han hecho un buen trabajo con su educación- Voldemort se pasea alrededor de los cuatro- sin embargo, aún les falta pulirse y de eso me encargaré yo- un escalofrío recorrió mi espalda- ustedes serán mis mejores y más letales mortífagos.
Y sin siquiera esperarlo uno tras otro mi cuerpo recibe los crucio que nuestro señor lanza...
Cualquier otro en este caso estaría gritando de dolor, retorciéndose en el suelo y suplicando por que acabe la tortura... Pero no nosotros.
Los rayos de sol que se cuelan por la ventana hacen que comience a despertar, siento el cuerpo pesado y adolorido. Luego de no se cuantos crucios ¿diez? No lo sé, me desmayé, lo último que escuche fue la siseante voz del señor oscuro que decía que era una chica inquebrantable...
Trato de incorporarme pero se me dificulta.
- Tiny- llamó a la elfina y en un instante aparece con una bandeja en sus manos.
- Señorita Pansy le he traído el desayuno y una poción revitalizante- coloca la bandeja en la mesa de noche y vuelve a desaparecer.
Tomó la poción de un trago y en cuestión de minutos siento que el cuerpo ya no pesa tanto y el dolor es mínimo. Me levantó para tomar una ducha de agua fría para terminar de destensar mis músculos.
Ya duchada y vestida, me dispongo a desayunar, si Tiny a traído aquí mi comida es porque mis padres no están, sino hubiera tenido que bajar sin importar si podía o no.
Vuelvo a recostarme una vez termine de comer, mi mente comienza a procesar el hecho de que me convertire en un mortífago, se supone debo estar contenta, honrada, orgullosa porque seré parte de la causa para deshacernos de los sangres sucias y muggles... De la escoria que contamina nuestro mundo.
En realidad, tengo miedo... Miedo de no poder cumplir con los estándares del señor, miedo a no ser una buena mortífago, miedo a que si no cumplo una orden puedan matarme...
¿Seré acaso capaz de asesinar a alguien? Nunca antes lo he hecho pero es mi deber hacerlo, al menos con alguien que lo merezca. Y todo aquel que está contra nuestros preceptos merece morir... Sin miramientos, sin compasión.
Unas dos horas después Tiny vuelve a anunciarme que el Lord nos espera en casa de Theo para empezar nuestro entrenamiento...
El primer paso hacia la oscuridad está dado y no hay vuelta atrás.
