Disclaimer:
"Los personajes de Menma, son propiedad de Masashi Kishimoto; yo sólo los utilice con fines de entretenimiento. Inspirado de los escritos de Antifashion19 y de Bella Scullw"

Leean si quiren aclarar sus dudas antes de comenzar, puesto si hay algo que los ofenda o desaprueven aquí ya serán advertidos, hize esto para que lectores que aman el MenSaku puedan tener algo que leer y a quién no le guste no lea y que tampoco me deje su mierda para joderme la exitencia, porqué malas opiniones me resvalán. Solo acepto recomendaciones y criticas constructivas, nada más.

Algunas cosas antes de iniciar:

*En este Fanfiction. Madara fué el 1° Hokage y no Hashirama. Izuna fué el 2°Hokage y no Tobirama. Danzou fué el 3° y no Sarutobi. Kizashi Haruno fué el 4° Hokage y no Minato. Tsunade sigue siendo la 5° Hokage.

*Debido a que los Fanfictions que hay de MenSaku, que es la pareja formada por Menma y Sakura son muy escasos y más en español escribi esto para agrandar el fandom, pues me enamore de esta pareja apenas vi Road to Ninja.

*Aquí tanto Tsunade, Jiraiya como Orochimaru serán buenos, y fueron entrenados por Danzou. Sus personalidades como la de todos los demás personajes serán intercambiadas por su opuesto los más preciso posible. Orochimaru será pervertido pero no tanto como nuestro sabio pervertido. Jiraiya muy reservado, serie y lento para cosas con indole sexual y Tsunade aunque pueda conservar parte de su lenguaje será mayormente una mujer tranquila, además de la maestra de Kizashi y madrina de Sakura.

*Aquí Tobi, osea Obito Uchiha, será reemplazado por Nagato Uzumaki, que se presentará bajo el seudonimo de Hashirama Senju y trabajará junto a Hiruzen Sarutobi.

*No habra NaruHina, MenHina o SasuSaku. Pero les advierto que si habra mucho MenSaku que puede que demore un poco, ya que recién van conociéndose, tengan paciencia. También he tratado de basarme lo más que pueda en el anime Naruto pero cambiando los sucesos para que se adapten a nuestro personajes que poseen las personalidades opuestas a las de los originales.

*Aquí el ataque del Kyūbi se situará aproximadamente cuatro años después del nacimiento de nuestro protagonista naranja preferido. La fecha en lugar de ser el 10 de Octubre será el ''24 de septiembre'' ¿Porqué? Pues porque así me dio la gana de ponerlo, no quiero quejas.

*Esto se trata del equipo 7, al principio Menma y Sakura tendrán más protagonismo pero mientras valla avanzando la historia Sasuke también la tendrá. Los demás personajes no tendrán tanta relevancia. Eso va incluso para los padres de estos.

*Los papeles se invertirán, Menma y sus antecesores, osea, Hashirama y Ashura, se fueron todos por el camino de la oscuridad, mientras que Sasuke, Madara e Indra siempre han representado la luz.

*Menma será prácticamente igual a Sasuke al comienzo de la serie, un chico frío, severo, antipático, orgulloso y con un gran don en las artes ninja, su única y preciada ambición es volverse poderoso a cualquier precio para cumplir su objetivos. Sasuke será un poco parecido a Naruto, ya que en ocasiones se exalta diciendo cosas sin sentido, hiperactivo, fácilmente excitable, impulsivo. Está rodeado siempre de situaciones cómicas, y está empeñado en sacar una sonrisa (o a veces también de quicio) a quien esté en una situación crítica, haciendo bromas en los momentos menos indicados, desea convertirse en Hokage algún día por el deseo de ser reconocido, y querer proteger su hogar y las personas cercanas a él.

*Sakura es completamente opuesta a la Sakura original osea que detesta llorar, no tiene talento para el genjutsu, e insensible a muchas cosas, aunque esto se verá ya más en su adolescencia. Se la verá tratatando de llenar el vacío que quedó tras la muerte de sus padres. A pesar de su oscura niñez, decide crecer para convertirse en una gran ninja, tal y como sus padres anhelaban.

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Era una noche pacífica, nadié pensaría que algo podría ocurrir el día de hoy, la brisa soplaba suavemente sobre la superficie de la aldea dandole la frescura nocturna ideal, mientras el sonido de los grillos hacia de canción de cuna para quienes descansaban tranquilamente en sus casas totalmente ignorantes de lo que ocurria a su alrededor.

En una humilde casa en medio de la aldea, se podía ver atravez de una ventana como un hombre rubio de cabellos alborotados y con grandes patillas, piel bronceada y ojos azules junto a una bella mujer de cabellos rojizos que llegaban hasta sus pantorrillas junto a un hombre mayor quién tenía una expresión totalmente opuesta a amigable.

-Kushina ya no es Kunoichi-Minato Namikaze de unos veintinueve años miraba con desagrado a Hiruzen, Kushina tenia de la mano a su pequeño hijo Menma, de unos aproximados cinco años que miraba todo expectante sin comprender completamente que sucedia.

-Sigue siendo una Uzumaki y es tu esposa-Dijo Hiruzen con malicia -¿O es que la Hanabera sangrienta ya no tiene orgullo de Shinobi?-Kushina gruñó furiosa, antes de prácticamente arrancarle el pergamino que le ofrecía el anciano.

-¡Muy bien viejo, haremos la misión Dettebane!-Grito. Minato suspiro y asintió, sabiendo que nada de lo que dijera podia hacer cambiar de opinion a su esposa, se volvio hacia Menma.

-No te preocupes-Le dijo colocando una mano en su cabeza y sonrriendole de manera tranquilizadora -Volveremos pronto-Menma asintió sonrriente ante las palabras de su padre.

Los dos esposos pasaron a cambiarse y salieron a los cinco minutos vistiendo el chaleco táctico de Konoha -Adíos mi amor, más te vale portarte bien Dettebane-Dijo amenazante para luego abrazar sofocantemente a su hijo que le devolvio el abrazo como pudo.

-Cuidense Dettebayo-Menma se despidio de sus padres agitando su mano, Kushina y Minato hicieron ademán de despedida para después irse con rapidez, para volver a Konoha antes del amanecer. El pequeño Menma dándole una mirada curiosa al anciano, pasó al interior de su casa. Hiruzen sonrió de forma maliciosa.

-Muy bien, ahora solo debes actúar Hashirama-Dijo el Sarutobi y desapareció en una nube de humo con una sonrisa macabra.

Menma cerro la puerta de su casa y camino hacia su cuarto deseoso de acostarse a dormir cuando escucho un ruido extraño similar al de pasos moviendose velozmente, y entonces sin previo aviso sintio un fuerte golpe en la cabeza cayendo inmediatamente al suelo producto de la inercia muy adolorido, y sin tener tiempo para levantarse alguien lo cargo como un costal de papas y se lo llevo rapidamente de hay.

Minato y Kushina saltaban entre los árboles, se encontraban no muy lejos de Konoha. Minato se detuvo en seco cuando lanzo tres kunais frente a el deteniendo su marcha. Inmediatamente ambos shinobis empuñaron sus armas preparados para lo que sea que viniera.

-¿Qué rayos?-Fué lo unico que pudo articular el Namikaze cuando un hombre con una máscara blanca aparecio frente a ellos amenazando a su hijo con un kunai. Minato dio un paso al frente dispuesto a alejar a su hijo del peligro cuando.

-Agh..agh...Rayo amarillo-Advirtio presionando el filo del kunai en el cuello de pequeño rubio que luchaba para no entrar en pánico

-¡Menma!-Grito Kushina horrorizada de ver tan cerca el cuchillo de la garganta de su hijo .

-Aléjate de la Jinchuriki o tu hijo morirá a la avanzada edad de cinco años-Se mofo con crueldad. Minato fruncio el seño, no entregaria a su esposa y ni mucho menos dejaria a Menma a merced de ese demente, valiendose de su velocidad se avalanzo contra el ninja, pero este ya lo veia venir y empujo al niño hacia atras provocando que cayera de la rama, Minato velozmente lo atrapo y lo salvo de una muerte segura. Pero al dirigir su mirada hacia Kushina esta ya no estaba se habia desvanecido junto al ninja enmascarado, el rubio apreto los dientes en frustración.

En las afuera de la Aldea Hashirama ya habia posicionado a Kushina sobre una roca, amarradola con un sello que se extendio por su cuerpo atandola a la piedra.

-¿Qué...es lo que quieres?-Pregunto Kushina respirando agitadamente debido al proceso de dessellado.

-He venido arrancar al Kyūbi de tu estomago y usarlo para destruir Konoha-Le informo como si fuera algo cotidiano lo que estaba haciendo. Los ojos se la Uzumaki se abrieron con horror.

-¿Qué?-La pelirroja no podia creer lo que haria.

-La técnica de teletrasportación de Minato es un fastidio, debo apresurarme antes de que llegue...pero me las he arreglado para mantenerlo alejado por el momento...¿Tienes idea de cuanto espere por este momento?-Kushina puso los ojos en blanco, gritando mientras el manto del Kyūbi la cubría completamente y poco a poco destrozo su estomago logrando que el nueve colas comenzara a salir, chillo de dolor pero no podia hacer nada, en medio de su desesperación lagrimas comenzaron a salir de sus ojos.

-¡Ven aquí Kyūbi!-Dijo el enmascarado cuando el Kyūbi salio completamente de la pelirroja, esta liberada de su propio sello cayo de la roca que habia estado antes -Iremos por Konoha-Iremos por Konoha pero antes-Volvio su mirada a Kushina inconciente -Matála-Ordeno fríamente, a lo que el Zorro obedecio inmediatamente pero Minato aparecio a tiempo para rescatarla, llevandosela fuera de peligro.

-Minato...-Susurro debilmente la pelirroja en brazos del rubio -¿Menma..?-Pregunto preocupada por el bienestar de su hijo.

-No te preocupes el esta bien-La tranquilizo y pronto la llevo a casa donde se encontraba Menma

-¡Mamá!-Grito el niño corriendo al lado de su madre cuando Minato la acosto en la cama. Los ojos azules del niño reflejaban dolor y preocupación.

-Menma..-Dijo abrazandose a su hijo derramando algunas lagrimas, feliz de estar con el otra vez, de saber que se encontraba a salvo. Pero una fuerte explosión los saco de su ensoñacion devolviendolos a la realidad la aldea estaba siendo destruida por el Kyūbi.

-¿Hokage-sama que haremos..?-Pregunto uno de los ANBUS arrodillado, intentando de no mostrar el miedo en su tono de voz. Kizashi Haruno odservaba todo desde la ventana de la torre Hokage, viendo como esta comenzaba a arder en llamas, se escuchaban los gritos de horror y los lamentos. El Hokage apreto sus puños sintiendo pena e impotencia parecia querer gritar, romper algo, desquitarse y olvidar todo lo que estaba pasando pero contra todo pronostico se aparto de la ventana.

-Evacuen a la gente, llevenlos a los refugios y ayuden a todos los civiles que se encuentren heridos. Yo iré a detenerlo-Dijo con una seriedad y determinación que ninguno odjeto, y rápidamente salieron a cumplir con su mandato.

-Ni creas que te dejare hacerlo solo-Dijo Mebuki junto a el vistiendo su traje Jonnin. Su esposo la miro seriamente y asintio. Luego se volvio hacia Sakura que se encontraba con ellos, se veia asustada y más al saber que sus padres se enfrentarian a esa cosa. El hokage se arrodillo quedando a su altura.

-No te preocupes Sakura, pero tendrás que ser fuerte-Le dijo mirandola serenamente, pero al ver aun el miedo en esos ojos verdes, se despojo de su collar en forma de flor de cerezo y se lo coloco -Puede que ahora no entiendas el porque hacemos esto...pero se que algún dia encontrarás la respuesta...recuerdad que ¡Confió en ti!-Le dijo tomando su menton para que alzara la cara. Sakura no entendia a lo que se referia su padre, pero aun asi inflo su pecho y asintio mostrandose lo más seria que pudo. Kizashi sonrrio levemente.

-Sakura eres nuestra hija, no lo olvides, tienes que demostrar esa verdad-Le dijo seriamente Mebuki colocando sus manos en los hombros de su hija. Sakura asintio. Sin más Kizashi se coloco su capa que decía ''Cuarta sombra de fuego'' y ambos padres miraron una ultima vez a su hija antes de marcharse a cumplir con su deber. La pequeña sonrrio, no podia esperar más que eso, sus padres eran shinobis orgullosos y respetables no podian permitirse afectar por las emociones. Apreto el collar en forma de flor de cerezo con su mano esperando que regresaran pronto.

Todos corrian intentando escapar del demonio Zorro. En medio la montaña hokage aparecio Kizashi parado sobre su propio rostro con una expresión neutral en su cara pero para el que lo conociera sabría que el Haruno nunca habia estado más furioso que en ese momento. El Kyūbi lo vio e intento lanzarle una Biju Dama.

-¡No mientras yo este aquí!-Exclamo alzando el kunai que tenía en las manos. Desviando con increíble facilidad el ataque del bijuu con su jutsu espacio-tiempo, que solo un ninja de su calibre podría tener.

Kizashi repentinamente abrio sus ojos sorprendido al sentir una mano posarse firmemente en su hombre, Hashirama habia aparecido detrás de él, intentando llevarselo con una técnica similar a la de el, pero Kizashi consigue apartarlo de un poderoso golpe y procede a escapar hacia el bosque con su gran velocidad con la intención de llevar al enamigo lejos de la aldea.

Entonces el Haruno empieza a pelear contra el enemigo dejando en las manos de Danzou al Kyūbi, Hashirama aparecio detrás de el pero inmdiatamente se dio cuenta que realmente Kizashi Haruno Yondaime Hokage, era el ninja más poderoso de ese tiempo. Kizashi gano la batalla comprobando asi que tenía bien ganado el titulo ''Cuerpo parpadeante''.

Disolviendose en una nube de petalos apareciendo en varios lugares a la vez haciendo imposible que el enemigo supuera desde que lugar atacaría hasta que el pelirosa aparecío detrás de el y lo impacto con una fuerza aplastante desde la espalda creando un gigantesco crater, de ese modo logró quitarle el control sobre el Kyūbi y ponerle un sello contrato. Hashirama herido no tuvo otra opción que admitir su derrota.

-Realmente te mereces el titulo de Cuarto Hokage-Alabó -Pudiste herirme y quitarme al Kyūbi con un solo intento...pero un día volvera a ser mío, de eso no hay duda. Por ahora suerte para deternerlo-Río macabramente desaparenciendo. El hokage gruño sabiendo la verdad de la ultima oración. Kizashi fué en busca de la única persona que podria deterner al Zorro, Kushina Uzumaki.

Minato se encontraba llevando a Kushina y Menma al refugio, cuando de la nada aparecio frente a el, el mismisomo Yondaime.

-Minato-san...Kushina-san. Necesito sellar nuevamente al Kyūbi-Informo calmadamente

-Lo lamento Hokage-sama pero Kushina no se encuentra en condiciones. No podría resistir el proceso de sellado-Dijo Minato seriamente. El Hokage parecio meditar las palabras del rubio y su mirada luego se poso en el pequeño rubio que se aferraba a las piernas de su madre, temeroso de todo lo que pasaba a su alrededor.

-Entonces Menma. Siendo su hijo es más que odvio que es completamente compatible y capaz de resistir el proceso de sellado-Hablo el Haruno.

-Pero...-Dudo Minato.

-¡No! ¡No permitire que le hagan eso a mi hijo! ¡Es mucho peso para un niño! ¡Menma no lo merece!-Exclamo Kushina.

-En dado caso, solo queda una opción-Hablo lentamente -Que todo shinobi disponible unan fuerzas y ataquen directamente al Kyūbi-

-¡Pero eso es suicidio!-Dijo Kushina horrorizada por la idea de enfrentar a esa cosa tan poderosa, incluso Minato temblo al oir tan idea -¡Será inutil. Terminará destruyendo la aldea y todos con ella!-

-Es eso, o la otra opción-Ante eso Kushina se callo. Miro a Menma temblando de miedo y luego al gigantesco Zorro destruyendo la aldea. Poso su mirada en el suelo y cerro los ojos fuertemente, Minato tomo su mano y ambos se miraron.

-Estabién-Dijo Minato y los ojos de Menma se abrieron con horror -Haga lo que tenga que hacer-Dijo soltando a Menma del agarre de Kushina y entregandolo al Hokage.

-Lo cuidare bién. Tienen mi palabra-Prometio Kizashi. En ese momento Menma parecio reaccionar.

-¡Mamá! ¡Papá! ¡Porfavor no!-Pido Menma junto al lado del hokage que lo tenia bien sujeto de la mano -¡No dejen que me pase esto! ¡Porfavor!-Rogo el niño con lagrimas de desesperación en sus pequeños ojos azules. Minato y Kushina se abrazaron sintiendose impotentes, pero era mucho mejor entregar a su hijo a ese destino que arriesgar su vida a una muerte segura.

Los ojos de Menma se abrieron con sorpresa impregnada al ver la desición de sus padres, un sentimiento de amargura nacío en su pecho ese día, uno que aunque nadie pudiera saberlo aun, seria muy peligroso.

Kizashi fué a por el Kyūbi, llevando a Menma con el, corriendo velozmente al lugar pautado por su esposa, cuando estuvo cerca noto como un domo hecho de chakra se formaba alrededor de la zona en la que se encontraba el Kyūbi, sonrrio levemente, su esposa era la mejor cuando se trataba de barreras y dispositivos creados con chakra. Al llegar se encontro con su esposa que formulaba varios sellos con sus manos y tocaba el suelo, atrapando al Zorro en gigantescas cadenas de chakra, cuando se hacerco lo suficiente Mebuki lo miro.

-Ya esta. ¿Cual es tu plan?-Interrogo a su marido que traia consigo al hijo del matrimonio Uzumaki, hay comprendio sin necesidad de plabras.

-Es la única manera que podremos salvar a la aldea con el poco chakra que nos queda-Explico el -Utilizare el sello de ocho tiagramas. Solamente seré capaz de sellar la mitad del poder del Kyūbi. Es mi estado actual se me será imposible sellarlo completamente. Sellare la mitad en mi y la otra en Menma-Después de esa explicación -¡SELLO RETENEDOR DEL DEMONIO DE LA MUERTE!-Exclamo, detrás de el aparecio el demonio de la muerte sellando su alma. Mirando a su esposa comenzo el sello haciendo que la mitad del Kyūbi redujera su tamaño y encerrará la mitad de su chakra en su alma. Afuera de la barrera creada por Mebuki todos los ninjas odservaban sin poder hacer nada. Tambaleandose por el denso del chakra del Kyūbi, Kizashi invoco un pequeño trono de ceremonio donde sento a Menma, le sonrrio tranquilizadoramente.

-No te preocupes todo estará bien-Menma asintio confiando en el Cuarto, en ese momento de descuido, el Kyūbi aprovecho para tratar de matar a su proximo Jinchuriki.

-¡KIZASHI!-Grito Mebuki corriendo hacia su esposo. El hokage volteo mirando lo que venía. La sangre salpico la garra del Kyūbi, la que habia atravesado a Kizashi y Mebuki al salvar a Menma de la muerte. Menma odservaba todo con ojos impresos de sorpresa y miedo, jadeo al verlos escupir sangre.

El hokage entrecerro los ojos por el dolor, Mebuki estaba detrás de el, con las manos en la garra del Kyūbi impidiendo que avanzara un milimetro más, a solo un escaso centimetro del rostro del pequeño rubio. Al final los dos estaban sagrificando su vida, por su aldea, por su hija. Sangre se deslizaba por la boca de Mebuki, al ser conciente de que el Kyūbi habia atravesado su estomago.

-Esto no debía pasar...avecez soy muy despistado...Mebuki-Dijo Kizashi, al ser muy conciente de que su esposa debía hacer sobrevivido.

-Si de algo me lamento-Dijo la rubia amargamente -Es que no veré crecer a Sakura-Kizashi cerro los ojos muy conciente de eso -Gracias por todo...Kizashi...-Susurro con amor -Por amarme, por estar siempre conmigo. Gracias por todo lo que me has dado...por Sakura. Te amo-Dijo con lagrimas en sus ojos.

-Mebuki...-Dijo Kizashi con desesperación, casi suplicaba que eso fuera un mal sueño -Me hiciste tu esposo...Cuarto Hokage...padre de una niña maravillosa...yo soy el que debería agradecerte-Dijo sintiendo su voz quebrarse.

-No te pongas triste Kizashi. Estoy feliz..muy feliz...me imagino sobreviviendo a esto...los tres viviendo juntos y en paz...y no puedo pensar en nada más de estoy tan feliz-Sonrio con tristeza -Sería fantastíco que eso pasará...haría tantas cosas con Sakura...-Derramo algunas lagrimas -Haría de ella una gran shinobi...una mujer fuerte y orgullosa de serlo...yo ya no...se sentirá tan sola...la soledad la lastimará por dentro...Yo pude hacer...más por ella...Nadie debería sufrir así, nadie debería estar a si de solo...-Mekuki fué interrumpida.

-Debes tener esperanza, después de todo es nuestra hija-Dijo Kizashi suavemente -No se trata de nosotros...Se trata de Sakura...Morír para darle una vida mejor a nuestra hija..ese es nuestro deber como padres-Sentencio. Volvio su mirada hacia Menma que los odservaba escuchando todo en silencio.

-Menma...-Murmuro suavemente -Vas a experimentar mucho dolor y sufrimiento, pero debes recordar que no estas solo...busca un sueño, una meta y no pares hasta que la cumplas...Últimamente nos han traído para convertirnos en el Jinchūriki del Nueve Colas...pero antes de que la bestia sea alojada en nuestro interior... debemos llenarlo con amor....No olvides eso...-Dijo el Hokage.

-Menma...-Llamo Mebuki -¿Podrías prometernos una cosa...? Qué de ahora en adelante...Sakura...tú cuidarás de ella...Te encargarás de cuidarla y de que viva feliz...¿Me lo prometes?-Pidio. Menma asintio y el Hokage sonrrio con genuina felicidad -Gracias..-Musito Mebuki verdaderamente agradecida. Menma sonrrio sintiendo la calidez y amor que la pareja frente a el le daba en sus ultimos instantes con vida, el amor y sacrificio que le ofrecian para que el siguiera con vida.

Kizashi y Mebuki lloraron, lamentandose por todo lo ocurrido, y miraron a su amada aldea una ultima vez más tratando de que esa fuera la ultima imagen que veriían antes de que partierán de este mundo para nunca más volver.

-Sello de los ocho símbolos-Musito Kizashi suavemente. Una brilante luz cego a todos los presentes, durante veríos segundos. Cuando abrieron los ojos el Kyūbi ya no estaba, Mebuki se derrumbo en el suelo sonrrio tristemente y cerro los ojos.

-¡Hokage-sama!-Gritaron los shinobis.

-¡Kizashi!-Grito Tsunade, Orochimaru y Shizune corrieron junto a la Senju, con los rostros impresos de horror y negación.

Kizashi aun se encontraba parado pero a los pocos segundos de que la barrare desapareció se derrumbo junto a un Menma inconciente, arrastrandose por el suelo hasta quedar al lado de su esposa, poniendo una mano sobre la de ella.

-La sombra del fuego ilumina el pueblo-Susurro el hokage. Tsunade corrío hasta el tomando entre sus brazos a su alumno quien la miro sonrriente -Usted...más que mi maestra fué una madre para mi. Sensei se que ella la querrá como alguien de la familia...-Dijo cerrando lentamente sus ojos para no abrirlos nunca más.

Orochimari cayo de rodillas a su lado poniendo una mano en el hombro de su amiga que lloranba y lanzanba gritos de lamento, mirando sin creer los cadáveres de las dos personas que más le habian importado a lo largo de su cruel vida como shinobi.

La lluvia caia intensamente. El dia era lugubre, como si el sol llorara la perdida al igual que todos los aldeanos, al igual que toda la aldea que se encontraban alrededor de los ataúdes de Kizashi y Mebuki Haruno. Los dos juntos. Ambos juntos, incluso en la muerte. Se encontraban muy arreglados, todos se habian encargado de eso. Se veian como si estuvieran durmiendo, pero no era así, ya no abrirían los ojos, dormirian para siempre.

Ellos se habian hido, incluso si costaba aceptarlo, aunque doliera y destrozará el corazón de todos, especialmente el de cierta pequeña de cabello rosa que se encontraba en frente de todos, todos esperaban que se derrumbara a llorar, pero la pequeña niña, mostraba ua fortaleza que superaba a muchos de los shinobis detras de ella, manteniendose firme y negandose a derrumbarse. Todos odservaban los ataúdes como si esperaban que fuera mentira todo lo que habia pasado, se levantarian y todo estaria bien como antes, pero no sería asi, ellos estaban muertos, habiendose sacrificado por su aldea.

Menma esta parado junto a sus padres, y no pudo evitar odservar a Sakura. Menma tenia una expresion seria, recordaba la promesa hecha al hokage y a su esposa, pero ahora no sabía si seriía capaz de cumplirla, nisiquiera sabia si aun era capaz de sentir algo bueno por alguien. Él no podía entender esos sentimientos, no ahora...porque él ya no amaba a nadie, mucho menos a sus padres que lo habían convertido en un monstruo ante los ojos de los demás.

La gente lloraba la muerte de los héroes de la aldea, lamentando sus muertes, temiendo al instante al Kyūbi y por consiguiente a Menma, solo por tenerlo en su interior, le tenían miedo y el lo notaba, como toda la aldea le miraba con repulsión, fingiendo al tratarlo con respeto por ser el hijo de dos grandes shinobis, le daba asco. Bufo dandose la vuelta y marchandose, sin importarle el llamado de Minato y Kushina, porque eso eran...solo Minato y Kushina, no sus padres. Un padre hubiese hecho todo por su hijo tal como lo habian hecho el cuarto y su esposa por su hija.

La lluvia paro, los enterraron juntos, porque aunque ya no estuvieran su amor seguiria vivo al igual que el precio de su sacrificio. Paso media hora más, para que todos volvieran a sus hogares a vivir su duelo, quedando solo la niña frente a las lapidas de sus padres, cuando no hubo nadie, se permitio llorar porfin liberando sus penas en forma de lagrimas. Miro las tumbas.

Kizashi Haruno

Mebuki Haruno

-Soy hija de dos héroes...-Fueron las palabras que pronuncío, secandose las lagrimas y colocando nuevamente una expresion fria, tendría que ser fuerte de ahora en adelante tal cual sus padres querrian.

Observó atenta el cielo, ensimismada, como si por alguna razón intentará entonces ser ajena a todo lo que estaba sucediendo. La noche se abría paso por el firmamento, y la calidez de la tarde se extinguía dejando en su lugar una abrumadora sensación de soledad.

Habia estado jugando en el parque, como de costumbre, junto a Ino Yamanaka, la habia conocido ese dia, un grupo de niñas habia estado molestandola y la rubia lloraba inconsolablemente, a Sakura no le habia gustado eso y rapidamente salio a defenderla, para su sorpresa y disgusto, los niños apenas la vieron con intensiones de defenderla, se disculparon y alegaron no querer problemas con la hija del héroe de la aldea, fruncio el ceño ante ese recuerdo, pero despues de eso Ino le habia agradecido y habian jugado el resto del dia juntas. Pero cuando se empezo a hacer tarde, los padres fueron a buscar a sus hijos y uno a uno se fueron llendo eventualmente Ino tambien tuvo que irse, quedandose sola, como si esperace a alguien que sabria nunca vendria. El recuerdo de Ino tomada de la mano de su padre Inochi, le causaba cierto dolor en el pecho. Suspiro cansadamente odservando el cielo.

Ya habia anochecido y no había ni una sola estrella en la que Sakura pudiera fijarse, lo cual solo aumentaba aquel sentimiento de oscuridad y abandono. Suspiró. En el camino a casa pudo divisar varios niños junto a sus padres, sonrriendo y jugando, rara vez se encontraban las calles tan vacías, a la vez que pasaba la gente la saludaba y los que no le dirigian una mirada de pena.

Eso no le gustaba pero tuvo que aceptarlo, se abrazó a sí misma con un suave temblor, causa de la fría brisa que corría. Se concentró en el sonido hueco de sus pasos sobre la calle, como único recurso para aislarse del silencio que dominaba, y dirigió su mirada al frente, ansiosa por alcanzar su hogar. Podía ya distinguir la puerta del pequeño apartamento. Apresuró paulatinamente el paso, pudiendo casi percibir la calidez de su habitación, imaginando el posible baño que tomaría e intentando convencerse de que habría alguien para resivirla allí dentro con comida caliente y una sonrrisa de bienvenida.

No recordaba las noches tan frías. Una segunda vez el viento sopló, justo a su espalda, llevando los cabellos rosados al frente, enredándolos, y ella se abrazó con mayor fuerza.

Alcanzó apresurada la puerta, buscó la llave con torpeza y la abrio ingresando en el pequeño departamento. Al entrar lo unico que vio fué la oscuridad que la resivia, suspiro y prendio la luz se dirigio al baño y se aseo, luego calento el anko (bolas de masa hervida) recubiertos con jarabe, el umeboshi y el anmitsu que habia comprado anteriormente, aunque tuvo que insistir mucho para que le dejaran pagar, todos parecian querer colmarla de regalos y eso no le gustaba, queria que la trataran como una persona normal, le gustaria que hubiera alguna persona que entendiera por lo que estaba pasando

Durante la cena Menma permanecio callado solo hablando cuando le preguntaban algo y aun asi solo respondiendo con un ''si'' ''no'' o ''talvez'' Minato y Kushina reian y charlaban, manteniendose en todo momento al margen el rubio menor que jugaba más con su comida que comerla, era ramen, le gustaba pero comerlo todo el tiempo cansaria a cualquiera.

-Menma recuerda doblar tu ropa Dettebane-Recordo Kushina desde la cocina, mientras fregaba los trastes.

-Hai-Dijo seriamente levantandose de la mesa e ir a hacer lo que le mandaban.

-Se ha vuelto muy obediente-Opino Minato sonrriente

-¡Verdad! ¡¿No es fantastico?! Se ha vuelto un hijo modelo Dettebane-Dijo alegremente Kushina, Minato sonrrio.

Menma contro a su cuarto cerrando la puerta detrás de el. Se puso las manos en la cabeza como si le fuera a explotar.

-Kyūbi..-Dijo con odio. Su voz no paraba de hablarle, susurrándole que debía desaparecer todo… a todos.

-Te desprecian..Te odian porque eres un monstruo. Eres un mostruo al albergarme. Mi odio, llegará a lo más profundo de tu corazón y pronto saldre a la luz. Odia a todos. Odia a todos y destruye la aldea que te teme-Le decia el Kyūbi.

Pero no le hacía caso, él no necesitaba órdenes de nadie, ni mucho menos de esa bestia. Pero la voz en su cabeza amenazaba con volverlo loco, quería que se callara..y que se callara ahora. El hokage dijo que tenia que amar para contrarrestar el odio de la bestia, pero su odio era muy grande, y pese a que el amor era lo unico que podia frenar el odio, la verdad era que ya no sentia amor y por ende tendria que encontrar otra manera de callarlo.

-Callate bestia, no eres nadie para ordenarme-Espeto molesto, y solo escucho la risa burlona del Zorro. Menma sabia muy bien que se encontraba solo, el hokage se habia equivocado, nadie entendia...Ellos no sabían en que abismo se estaba hundiendo, y que aquel demonio se apoderaba de él cada día más. La soledad estrujaba su alma y la hipocrecia amargaba su vida. Queria acabar con con todo de una vez.

-Menma ¿Ya doblaste tu ropa Dettebane?-Pregunto Kushina desde el otro lado de la puerta.

-Casi termino-Dijo con voz calmada, nadie tenía porque saber, por lo que estaba pasando.