Hermione; te parecerá extraño recibir una nota de mi parte y el motivo de está es para pedirte que si hoy por la tarde podemos vernos para platicar sobre algo, cita a Harry también por favor.
Ustedes decidan donde nos podemos reunir.
- R.W.
La verdad si es bastante extraño que Ron quiera hablar con nosotros, la lechuza gris espera mi respuesta, rápidamente la escribo y el ave emprende su vuelo.
Tomó otro pergamino para citar a Harry aquí en mi casa por la tarde, omito que Ron quiere hablar con ambos pues seguro que no acepta venir. Sólo espero que está reunión no resulte una pelea entre esos dos.
— Hermosa ya me voy al trabajo— anuncia mi rubio esposo.
— Está bien, recuerda que la cita con el medimago es a medio día.
— Claro que no lo olvidó, pasaré a buscarte por el Ministerio para ir juntos a San Mungo— me da un beso en la frente y otro en mi vientre un poco abultado.
— Ronald mando esto— le digo entregándole la nota.
— Vaya, la comadreja quiere hablar, ¿sobre qué?— pregunta.
— No lo sé, los he citado aquí a ambos por la tarde— le comunicó.
— Bien, y por el bien de la comadreja espero que se comporte, no quiero que vuelva a pasar lo de hace tres años, sino un crucio será nada comparado a lo que le haré— me dice alterado, le tomó el rostro entre mis manos y depósito un casto beso en sus labios.
— No te preocupes todo estará bien y sino yo misma lo hechizo, ahora vete o se hace tarde, yo también debo irme también.
Se despide, me dirijo a la cocina a tomar un poco de agua y luego tomó el rumbo hacia el Ministerio...
Hoy es mi día libre, saldré hasta la tarde para hablar con Hermy y Harry, espero acepten mis disculpas.
Siempre he sido muy impulsivo y digo cosas sin pensar, de las que luego me arrepiento, la última vez que estuvimos juntos los trate muy mal...
Fue una reacción sobreprotectora al ver como Ginny lloraba y todas las palabras hirientes que Harry le dirigió fue lo que me hizo actuar de esa manera.
Ahora que sé cómo sucedieron las cosas, lo menos que les debo es una disculpa. Luego de tomar una ducha, bajo a la cocina en busca de una taza de café.
— Hola tonto— saluda Ginny entrando también a la cocina.
— Hola Ginn, ¿qué haces por aquí?
— He venido a dejar las entradas para el partido del sábado, espero que puedas ir.
— Claro que iré, el sábado no tengo mucho que hacer— le digo encogiendome de hombros.
— Bien... ¿Ya hablaste con Harry y Hermione?— pregunta luego de tomar un trago de agua.
— Hoy por la tarde, nos veremos en casa de Hermione.
— Me cuentas luego lo que pasó, debo irme, el traslador se activará en cinco minutos.
— Cuídate mucho Ginn— me despido dándole un beso en la frente y ella me da uno en la mejilla.
La veo salir de la casa, desde hace mucho dejó de ser la pequeña niña de cabello rojo y mejillas rosadas, ahora es toda una mujer valiente y fuerte... Espero que algún día encuentre un hombre que la amé y valore.
Subo de nuevo a mi habitación a esperar que sea la hora de partir a la mansión Malfoy-Granger.
Salgo de la chimenea y sacudo el polvo que quedó en mi saco, camino a la terraza donde seguro encontraré a Hermione.
— Hola— saludo a mi amiga— ¿aún no llega Ron?
— No, sabes que no es muy puntual que digamos— y ambos reímos porque es cierto— espera, ¿tú cómo sabes que Ron viene?
— Intuición, supongo— le digo encogiendome de hombros.
— Señora Malfoy ha llegado su invitado— anuncia Pinky la pequeña elfina que ayuda a la castaña.
— Gracias Pinky— agradece— toma asiento Ronald— indica la silla frente a nosotros.
Está nervioso puedo verlo en su rostro.
— Mmm... Bueno el motivo de está reunión es para pedirle a ambos una disculpa— Ron baja la mirada esperando una respuesta de nuestra parte.
— ¿Por qué?— pregunto yo un tanto brusco tal vez.
— Porque ya sé toda la verdad— responde el pelirrojo.
— Entonces si no la supieras no vendrías a pedir una disculpa— me levanto del asiento— después de tres años y de echar a la basura nuestra amistad crees que así de simple te disculparemos, no Ron, no es tan sencillo.
-— Harry, cálmate por favor—dice Hermione tomando mi mano para que vuelva a tomar asiento.
— Ron, sé que al saber la verdad te has dado cuenta de lo mal que actuaste, y por mi parte estas disculpado.
— ¿Qué estás diciendo Hermione?
— Muchas gracias Hermy... Harry sé que mi actuar no fue el mejor y siempre digo cosas sin pensar, pero entiéndeme, yo actúe así porque pensé que le habías hecho daño a Ginny. ¿Qué hubieras hecho tú en mi lugar?— termina Ron.
Suspiro para tratar de calmarme, no quiero otra pelea igual o peor que la vez pasada. Pensando mejor las cosas y si yo tuviera que defender a mi hermana actuaría igual que lo hizo Ron.
— Tienes razón...— acepto— pensaste que yo había lastimado a Ginny, discúlpame tú a mí por no hablar antes contigo y explicar bien las cosas— le tiendo mi mano y él sin dudarlo la acepta.
Lo que resta de la tarde la pasamos conversando, tomando té, riendo y recordando los momentos que pasamos juntos... Como viejos amigos, como si el tiempo no hubiera pasado...
Blaise; este sábado estaré arribando a Dublín, Potter ya está al tanto de que encontramos a Pansy.
No le comentes de mi llegada a Daphne, no quiero que alerte a la serpiente rastrera de Pans, debo hablar con ella antes de que el cuatro ojos lo haga.
- D.M.
Quemó el pedazo de pergamino para que nadie más lo vea y menos Pansy, sino saldrá volando de aquí antes de que pueda decir snitch.
Debo hablar muy seriamente con mi querido novio Blaise Zabini, tiene mucho que explicarme.
Salgo de su habitación para buscarlo por la mansión. Antes de llegar a las escaleras, lo veo por la ventana está en el jardín lateral sentado en una banca leyendo.
Una vez he salido de la casa voy directo hasta Zabini.
— Blaise Zabini, eres un idiota— le digo enojada.
— Hola para ti también— dice cerrando el libro que estaba leyendo.
— No estoy para juegos Blaise, ahora mismo exijo una explicación de cuándo, cómo y por qué el estúpido de Draco Malfoy sabe que Pansy está aquí— le digo cruzandome de brazos.
Su cara de sorpresa es épica... ¡Toma esa! No esperaba que yo supiera eso...
— Además cierto rubio que tú y yo conocemos, estará de visita el sábado— prosigo esperando que responda.
— Mmm bueno verás querida Daph...- comienza— yo sí, tenía planeado venir a verte y hablarte sobre mis sentimientos pero digamos que adelante mi viaje porque Draco sospechaba que Pans estaba aquí escondida.
— ¿Cómo que sospechaba? Yo trate de ser cuidadosa... ¡Por Merlín! Yo sabía que algún día alguien se daría cuenta, se lo dije a Pansy— comienzo a ponerme nerviosa y a caminar de un lado a otro.
— Daph sé que debí decirte antes esto pero Draco me advirtió que no lo hiciera. Potter ha pasado tres años buscándola como loco— me detengo y lo veo directo a los ojos, no está mintiendo.
— ¿Y por qué razón la busca? Digo el se casó con la Weasley, dejó a Pans, la lastimó— le digo recordando todo lo que pasó mi amiga.
— No, todo fue un malentendido y cuando Potter lo descubrió, se divorcio, desde entonces busca a Pansy para explicarle y ver si retoman su relación.
¡Que Merlín nos ampare! Me dejo caer al lado de Blaise, impactada por lo que me ha contado, si esto es verdad y por lo que entendí Ginevra armó algo para separarlos.
— ¿Le dirás a Pansy?— pregunta Zabini luego de un rato de silencio.
— No...— digo bajito— no, Pansy necesita saber la verdad y Potter también necesita saber...— y me detengo al darme cuenta que casi hablo demás.
— ¿Qué necesita saber Potter?— pregunta Blaise— ¿Daphne?— insiste al ver que no respondo.
Sin embargo, no hay necesidad de contestar...
— Tía Daphne...— la pequeña niña de cabello rojo y ojos verdes corre hacia donde estoy.
Blaise alterna su mirada de mí a la pequeña Lily y luego a Pansy que viene detrás, que al percatarse de que el moreno está ahí abre los ojos como platos.
¡Que Merlín nos ampare!
