Daphne y Blaise me la van a pagar y muy caro, estoy segura que sabían de antemano que el rubio oxigenado de Draco vendría hoy, si hasta pusieron un hechizo antiaparición... ¡Malditas serpientes rastreras!
— ¿Y bien qué es eso tan importante que quieres decirme?— le instó mientras me cruzo de brazos molesta.
— La verdad...— enarco una ceja para que continúe— estoy aquí para que conozcas la verdadera razón por la que Potter se caso con la Weasley— una risa amarga sale de mis labios.
— ¿La verdad? ¿Y cuál es esa verdad? Que el idiota ese prefirió a la mujer que siempre amó y que yo sólo era un juego— comienzo— no, esa verdad yo la conozco hace cinco años y si me disculpas tengo cosas más importantes que hacer que estar aquí hablando de alguien que me vale un cacahuate— hago el amago de levantarme pero me lo impiden.
— Esa es la verdad que te hicieron creer Pans— lleva su mano al bolsillo de su saco— es una carta, él te la mandó— deja el sobre blanco sobre la mesita que está en la terraza.
Se levanta y cuando llega a mi lado se inclina para dejar un beso en mi frente.
— Me alegra mucho volver a verte hermanita— y desaparece dejándome con un nudo en la garganta y las lágrimas a punto de salir.
Todo este tiempo lo he extrañado mucho, siempre ha sido mi apoyo desde que éramos niños y en los tiempos oscuros, cuando me permitía ser débil él fue mi mayor alentador de seguir adelante y que la guerrera que llevaba dentro no sucumbiera...
Con dedos temblorosos tomó el sobre... Es su letra la que cita Pansy Parkinson; ¿debo leerla? ¿de qué verdad habla Draco? ¿Cambiara algo mi situación al conocer esa verdad?
Muy bien, inhala, exhala... 1,2,3,4... ¡Que estupidez! Ya calma, es sólo una estúpida carta de parte de Potter.
¡Es una carta de tú cuatro ojos sexy! Grita mi conciencia...
Rompo el sello y saco la hoja de pergamino doblada, contempló su caligrafía, es un pergamino membretado de la Oficina de Aurores.
Cumpliste tu sueño... Con las emociones revueltas, el cuarzo blanco se ha puesto caliente y pasa del café al naranja pálido y de vez en cuando se torna de un color verde esmeralda igual al de sus ojos...
Porque sí, jamás me quite el colgante que él me regaló aquella vez a la orilla del Lago Negro, con el paso del tiempo descubrí su verdadero poder.
Procedo a leer la carta que contiene la verdad de la que Draco habla...
— Harry, ¿podrías dejar de caminar? Me estás mareando— la voz de Hermy me saca de mis cavilaciones.
— Lo siento, estoy nervioso— le digo mientras tomó asiento a su lado en el sofá frente a la chimenea.
Ella toma mi mano en señal de apoyo.
— Lo sé, pero no ganas nada con ponerte así, ya verás que Draco la convence para que te escuche y sepa toda la verdad— le regaló una media sonrisa.
De igual manera, es casi imposible no estar nervioso, le puse todo mi corazón y lo que sentía en esa carta, sólo espero que ella entienda que nunca la dejé de amar.
Es una testaruda y pondrá cualquier excusa para no verme pero no se lo pondré fácil, me escuchará, me verá y volverá a mi lado como debió ser siempre.
Hermy pide que nos traigan té, sin embargo, la espera será eterna...
—¿Por qué le entregaste de inmediato la carta— pregunta Blaise.
— Porque si sabe lo que Potter le ha escrito, tal vez sea más benevolente con él, a la hora de hablar frente a frente— le explicó a mi amigo.
Él asiente en comprensión... A pesar de eso estoy conciente que Pansy tiene un carácter muy explosivo y no se lo pondrá fácil a San Potter y a la Weasley estoy seguro querrá lanzarle un hechizo.
— Mmm Draco hay algo que debes saber— dice de pronto la rubia— toma asiento no vaya a ser que te caigas al suelo— extrañado hago lo que me pide.
— ¿Qué pasa— pregunto, Daphne suelta un suspiro, se le nota un poco nerviosa.
— Bien, cuando Pansy me escribió esa nota donde me contó a medias lo que había pasado entre ella y Potter, yo le ofrecí venir acá conmigo y mi familia— yo asiento— aún faltaban un par de meses para que acabará el curso en Hogwarts y con ayuda de la directora logró conseguir el permiso para irse...— le hago de seña que pare un momento.
— Daph al grano por favor.
— Mmm casi dos meses después comenzó a sentir mareos y vómitos, nosotros lo adjudicamos a su estado de depresión en el que se sumió, no comía, no dormía y no hablaba, comenzó a tomar whisky de fuego, a fumar y en una ocasión trato de suicidarse...
Un nudo en la garganta se ha formado, esa parte de la historia no la sabía y por lo que veo Blaise tampoco pues tiene el reflejo de mi rostro en el de él... Angustia.
— ¿Y qué pasó?— pregunto un poco afectado por el llanto retenido.
— Tory estaba empezando en ese momento sus estudios de medimagia y nos recomendó ir con un medimago que era maestro de ella. Le hicieron una revisión exhaustiva de su estado tanto mental como físico.
— ¿Cuáles fueron los resultados?— pregunto ansioso.
— Estaba en un estado de desnutrición inicial, depresión, era adicta al whisky y tenía cuatro meses de embarazo...— un balde de agua fría había caído sobre mí.
¿Embarazada? ¡Por los calzoncillos de Merlín!
— ¿Hermano estás bien?— la voz de Blaise me saca de mis pensamientos.
— Continúa...— sin embargo no era lo que quería decir pues el temor de preguntar y de saber la respuesta se había albergado en mí.
— Le dieron un tratamiento para contrarrestar la desnutrición, debía tomar todas las noches una poción para dormir sin soñar pues también tenía pesadillas en donde llamaba a Potter, el medimago nos recomendó ir con un psicólogo para que pudiera salir de su depresión— la rubia limpia unas lágrimas que han salido de sus ojos.
Seguro que el ayudar a Pansy fue algo muy difícil para ella.
— Yo le hablaba, le leía, la sacaba a pasear por el jardín de la mansión, la llevábamos a sus sesiones con la psicóloga y tuvimos que botar todo el licor que estuviera en la casa, porque aún sabiendo de su estado quería seguir tomando.
Me levantó y desató mi corbata, recibir toda esta información me tiene abrumado, angustiado y siento que la cabeza me va a explotar.
— ¡Por Merlín! ¿Por qué nunca nos contactaste Daphne?— pregunto ofuscado.
— Ella jamás me lo permitió, me amenazó con irse de aquí si les decía algo a ustedes, no podía permitir que se fuera sabe Merlín donde— me dice Daphne y sé perfectamente que la terca de Pansy hubiera cumplido esa amenaza.
— Creó que todo esto nos alteró a todos, lo mejor será que vayamos a descansar un poco— propone el moreno.
— Estoy de acuerdo, Draco te mostraré tu habitación, dejemos que Pans procese lo que sea que dice esa carta, más tarde hablaras con ella— asiento para seguir a la rubia.
Espero con toda mi alma que ese bebé que Pansy llevaba en su vientre esté bien, con todo lo que pasó no me extrañaría escuchar que su embarazo no llegó a término...
— Daph...— ella voltea— gracias por todo lo que hiciste, por ayudarla.
— No hay nada que agradecer, lo hice con gusto, ella siempre ha sido como mi hermana y jamás la hubiera abandonado en ese estado.
Asiento pues sé que es verdad, ella sale de la habitación y yo me dejó caer en la cama de pronto me siento muy cansado. Cierro los ojos para tratar de descansar un poco.
Esto aún no termina hay mucho más por saber...
