... Siempre tuyo en esta y en la otra vida...

- H.P.

Cuando terminó de leer la carta dejó el pergamino sobre la mesa y llevó mis manos hacia mí pecho donde está situado el corazón, duele, duele como un puñal que se ha clavado... Frío y punzante.

Las lágrimas retenidas por fin salen de mis ojos y me permito nuevamente llorar a causa de él, sólo una vez más...

No sé cómo explicar lo que siento exactamente en este momento, mis emociones están revueltas, debo aclarar mente para tomar una decisión.

Tomó un poco de agua, en que momento la trajeron, ni idea, limpio mis lágrimas, respiro profundo y poco a poco saco el aire retenido.

Me pongo de pie para buscar a los chicos, no sin antes guardar la carta en el bolsillo de mi pantalón.

Waly está haciendo el aseo en el corredor que va de la terraza al salón.

— Señorita Pansy, la ama Daphne y el joven Blaise la esperan en el despacho— responde el elfo a mi pregunta no formulada.

— Gracias Waly— y me encamino hacia donde esos dos se encuentran.

Una vez he llegado a la puerta del despacho, tocó y abro para ingresar, Daphne corre a mi encuentro para darme uno de sus abrazos que hacen que me calme y me sienta mejor.

— ¿Cómo estás amiga?— pregunta preocupada.

— Muy confundida, la verdad— el cuarzo se ha puesto de un café oscuro— debo aclarar varios puntos antes de tomar una decisión, ¿dónde está Draco?— pregunto.

— Está arriba, en una de las habitaciones, seguramente estará descansando.

— ¿Y las niñas?— ellas son mi mayor preocupación ahora que todo esto ha pasado— Draco...— ambos niegan con la cabeza.

— Ellas ya volvieron de su clase, pero Draco no las ha visto, sin embargo...— Blaise deja en el aire lo que está por decir, y lanza una mirada hacia Daphne.

— ¿Qué pasa? No me preocupen más por favor.

— Yo le conté a Draco sobre tu situación cuando veniste a vivir aquí, de tu embarazo, la depresión y tú adicción.

Me dejó caer en la silla llevando mis manos a la cabeza que ha comenzado a doler más fuerte. Esa etapa de mi vida es una muy oscura que jamás quisiera que volviera a repetirse.

— Lo siento Pans, creí que debía saberlo— dice mi rubia amiga sollozando.

— Oh, Daph no te preocupes, tarde o temprano iba a saberlo y créeme yo no hubiera sido capaz de contarle todo eso, así que nuevamente gracias por tu ayuda.

Y nos volvemos a abrazar... No sé que hubiera pasado conmigo si ella no existiera, ella es mi amiga, mi hermana y mi apoyo en momentos difíciles, le agradezco a Merlín que la puso en mi camino.

— Ahora llamen al oxigenado de Draco, debo hablar con él.

Blaise se ofrece a ir en busca de él.

Esto aún no termina y lo que se viene no será nada fácil...


Mi niña hermosa, de cabello rubio y ojos azules, corre por todo el jardín con sus pies descalzos y su vestido blanco se mueve por el viento...

— Los nargles andan rondando tu cabeza Theo— mi Luna me saca de mis pensamientos.

— Lo siento, es que estoy preocupado por Pansy y de cómo tomó la llegada de Draco— ella acaricia mi mejilla y luego deposita un beso ahí.

— No te preocupes amor, ella tomará la mejor decisión, debemos comprar dos regalos para cuando ella vuelva...— ¿dos regalos? A pesar de llevar cinco años juntos aún me resulta confuso entender lo que mi esposa habla.

Sin darme tiempo a hablar, se levanta para dirigirse donde está nuestra hija y ponerse a jugar con ella, como si fuera una niña también.

Las amo, ellas son mi vida, la razón por la que mi oscuro corazón late y por la que mi vida no es una mierda, sin ellas no podría vivir...


La puerta del despacho se abre, Draco y Blaise ingresan, camino a encontrarme con el oxigenado y le doy un abrazo.

— Te extrañé mucho Draquito— él lanza una risa por la forma en que lo he llamado pues nunca le gustó.

— Yo también te extrañé Panza— ahora soy yo la que ríe, cuando éramos unos niños él me decía así pues no pronunciaba bien mi nombre.

— Nosotros los dejamos solos para que puedan hablar— dice Daphne.

— No, nada de eso, ustedes se quedan aquí— le digo sin oportunidad de replicar.

Nos sentamos en los sillones individuales que están a un costado del despacho.

— Bien, Draquito, ¿cómo fue que te enteraste de mi relación con Potter?— comenzó para ir aclarando los puntos.

— Hermione me contó cuando tú desapareciste, según Potter mismo le platicó sobre su relación contigo— asiento comprendiendo.

— ¿Cuándo comenzaron tus sospechas sobre donde me encontraba?

— Cuando Daphne me comentó de invertir en un proyecto de investigación para una poción que ayudará a revertir los efectos del obliviate— ese proyecto es el mío— cuando me llegó la primera muestra, ese botecito verde botella sólo tú lo usas— sonrió ante esa mención— además de que Potter me comentó que ese era uno de tus sueños...— la sonrisa desaparece y me remuevo incómoda.

— Muy bien, Daph ya me comentó que sabes todo lo que pase cuando vine acá, imaginó que estarás preguntándote qué pasó con mi embarazo— él asiente— pues gracias a las terapias y al gran apoyo de mi amiga Daphne y su familia mi embarazo logró llegar a término— Draco se incorpora y abre los ojos sorprendido— sí oxigenado soy madre y...— dejó en suspenso.

— ¿Y qué? Habla mujer— pide ansioso.

— Son mellizas, y pronto cumplirán 5 años— en ese momento tocan a la puerta, el moreno se levanta para abrir.

— Hola tío Blaise— saludan ambas al mismo tiempo y Draco se sobresalta al escuchar las voces de mis niñas.

— Cosa 1, cosa 2— saluda sonriendo— pasen su madre les presentará a alguien.

Las niñas caminan hacia mí, alegres dándome un beso y un abrazo. Draco con los ojos aún más abiertos comienzo las presentaciones.

— Niñas él es Draco Malfoy un gran amigo desde la infancia. Draco ellas son mis hijas, Lily...— señaló a mi derecha— y Amely...— señaló a mi izquierda.

— Mucho gusto niñas— dice el rubio regalandoles una bonita sonrisa.

Lily al ser mas extrovertida le responde la sonrisa pero Amely sólo lo ve fijamente muy seria.

— Mami, ¿él también será nuestro tío?— pregunta Lily.

— Claro que sí preciosa, seré su tío favorito— contesta Draco antes que yo lo haga.

— Nada de eso, yo soy su tío favorito— se defiende Blaise.

— Ya, por favor no comiencen con sus tontas peleas— los detengo— niñas vayan con tía Daphne, yo debo hablar con el oxigenado esté— se despiden y salen con la rubia del despacho.


Conocer a las niñas fue sorprendente, son tan distintas en personalidad y en físico, ni siquiera parecieran hijas de Pansy y Potter.

¡Por Merlín! Potter se volverá loco cuando conozca a sus hijas...

Una vez que tanto las niñas como Blaise y Daphne han salido, me dirijo a Pansy:

— ¿Las niñas saben de su padre?

— Sí, les he platicado sobre él, sin embargo, no saben nada sobre porqué no estamos juntos— asiento en comprensión.

— ¿Cuándo piensas decirle que es padre?— ella abre los ojos sorprendida— porque piensas decirle ¿verdad?— baja la cabeza y empieza a jugar con sus manos, señal de que está nerviosa.

— No lo sé...— dice bajito— no sé que hacer Draco— levanta el rostro y sus ojos están brillantes por las lágrimas que quieren salir.

Tomó su mano y le doy un suave apretón.

— Él tiene derecho de saberlo y tus hijas también tienen derecho a conocer a su padre— comienzo— ni tú ni él tuvieron la culpa de que el destino los haya separado, imaginó que en la carta que te envío te explico que pasó— ella asiente— bien, ahora deben hablar frente a frente para que todo quedé más claro y él pueda conocer a esas niñas hermosas que son sus hijas, ya si quieres volver a retomar su relación será sólo tú decisión.

— Gracias Draco— me dice y yo asiento— por el momento necesito espacio para pensar y tranquilizar mis emociones, el martes será el día en que vuelva a encontrarme con Potter.

— Está bien.

Ella se va a su habitación y yo me dirijo a la mía para enviar un pergamino y poner al tanto de la situación a Potter, no del todo pero sí del día en que Pansy quiere verlo.