Desertar de Konoha

Al día siguiente Menma le pidió disculpas a sus padres por su mal comportamiento prometiendo comportarse de ahora en adelante y que el incidente no se repetiria de nuevo. El matrimonio Uzumaki se sorprendió por el extraño cambio de actitud de parte del rubio menos pero sonrieron igual muy contentos confiando ciegamente en las palabras de su hijo.

Salio de su casa e inmediatamente fué en busca de Sakura, quien como era de esperarse estaba con Sasuke. La atmósfera era algo incomoda y tensa, pero pese a todo lo que habia sucedido Menma entendió que entre los tres seguía habiendo un vinculo muy fuerte, por lo que se disculpo y les pidio pasar la tarde juntos, decir que sus compañeros se sorprendieron era poco, no daban credito a sus palabras, aun así con una sonrisa adcedieron complacidos.

Caminaron hasta llegar a una parte del boque en particular una hermosa pradera, Sasuke y Sakura odservaban a su alrededor con entusiasmo y asombro.

-¡Este lugar parece mágico!-Exclamo Sasuke. Sakura observaba maravillada las verdes plantas, y las coloridas flores junto a frutos colgando de los árboles. Algunas aves que iban y venían, además de algunos insectos.

-Qué bello lugar-Dijo Sakura que parecían mientras uno de esos insectos revoloteaba a su alrededor con sus alas coloridas. Menma no pudo evitar sonreir ante el asombro que mostraban sus compañeros.

Cuando sus estómagos reclamaron comida, el Uzumaki monstro una casnasta llena de comida, soprendiendolos a ambos al percatarse de que habia planeado todo con anterioridad, talvéz era su manera de disculparse por su frío comportamiento durante los ultimos meses. Los tres disfrutaron mucho el picnic, conversaron amenamente, intercambiaron anecdotas y Sasuke conto chistes que los hicieron reir más de una vez.

Varias horas después sentados sobre la rama de un enorme árbol, los tres compañeros contemplaban la hermosa puesta de sol. Menma más que el atardecer, estaba maravillado con ver la sonrisa de que mostraban sus dos soles, que al igual que la estrella que se ocultaba en el horizonte, también se ocultarían pronto...lo único diferente era que estaba seguro que el sol saldra mañana, pero los suyos tálvez no los volvería a ver.

-Es hora de regresar-Dijo Menma mientras se paraba sobre la rama.

-¡No! quiero quedarme otro poco-Pidio Sasuke. El Uzumaki quedó pensativo, pero adcedio. Una vez que el sol terminó de ocultarse, los tres regresaron a Konoha.

Cuando Menma iba a despedirse, le dio un fuerte abrazo a Sakura, las mejillas de la pelirosa se tiñeron de un tierno sonrojo, luego el Uzumaki estrecho la mano de Sasuke en un gesto de camaradería que fué igualmente correspondida y después se marcho desapareciendo de su vista en menos de un parpadeo. Ambos sintieron un estraño escalofrío recorrer su cuerpo, que los hizo estremecerse, aun así lo dejaron pasar.

La noche en la Residencia Uzumaki, transcurrió tranquila. Menma ceno con su familia, incluso estaba mucho más amable, ambos shinobis concordaron que su propio hijo parecía mucho más agradable que de costumbre. Quizás había vuelto a la ''normalidad''.

Una vez llegó la hora de dormir. Los Uzumakis se fueron a acostar. Apenas la cabeza de Menma toco la almohada dudo por un fugaz instante. Pero el murmullo incesante de la voz del Kyūbi le dejo muy claras las cosas, era mejor que se alejara de todos antes que hiciera algo que lamentara el resto de su vida.

Mientras en otro lugar. Sakura que acababa de llegar a departamente. Entro a su cuarto bostezando cansadamente, encendio la luz dispuesta a dirigirse al baño cuando su vista quedo fija en un lugar en particular, un pequeño trozo de papel que no debería estar en su tocador.

Confundida se hacerco hasta la mesa y tomo la hoja entre sus manos, notando de inmediato que se trataba de una carta, abrio el sobre comenzó a leerla.

"Sakura cuando leas esto… Yo ya no estaré en la aldea… Estaré muy lejos. Esto es una locura, pero es evidente que en Konoha jamás alcansaré mi maxímo potencial… No puedo pedirte que entiendas mis motivos, pero espero que puedas respetarlos, eres la única que lo sabe, digan lo que digan de mi, ya no importa.

Imagino que removerán cielo y tierra para buscarme… Pero no te preocupes, estoy bien, es solo que al fin he aceptado el poder que fluye a través de mi...de hecho nunca he estado mejor...El me dio este regalo y me hizo entender que para seguir mi camino debo obtener poder a cualquier precio aunque eso signifique ser consumido por la maldad. Cuida de Kakashi-sensei y del idiota de Sasuke, y se muy feliz.

Uzumaki Menma"

Tras leer la carta, los ojos de Sakura se humedecieron con una expresión que denotaba miedo y preocupación llevandose una mano a la boca para evitar llorar, dejo caer la carta y no pudo evitarlo comenzo a correr. Tenía que alcanzarlo, tenía que pararlo antes que cometiera el peor error de su vida.

Pero para Menma ya no habia vuelta atrás, ya había emprendido su viaje, bajo la luz de la luna. Sabía que no seria un viaje fácil, pero afrontaría con temple de acero cualquier obstáculo que se interpusiera en su camino. Porque ese era su destino.

Y allí estaba ahora, cerca de la entrada de la villa. Menma caminaba con tranquilidad y paso lento confiando de que nadie trataria de detenerlo y si lo intentaban pues lastima le daba el pobre iluso que pensara ser capaz de frenarlo. Volteo un momento admirando la roca Hokage antes de voltearse y marcharse para siempre pero antes de dar un paso más una mano calida lo detuvo.

-¡Alto, Menma-kun!-Gritó una inconfundible voz que lo hizo parar en seco.

-Sakura..sueltame-Pidio sin mirarla.

-¡No lo haré! ¡No puedes irte de Konoha!-Dijo Sakura -¡Si te vas yo...!-Sakura fué interrumpida.

-¿Crees que me importa lo que piensas, Sakura?-Dijo de manera fría e impersonal. Los ojos de Sakura se abrieron con sorpresa.

-¡Pues dimelo en la cara! ¡Dime que quieres traicionar a nuestra aldea! ¡Que quieres dejar a Kakashi-sensei, a Sasuke y a mi! ¡Dime que no te importa lo que tengo que decir! ¡Dime que el tiempo que pasamos como equipo no significaron nada para ti! ¡Dime que solo soy una molestia para ti! ¡Hazlo te reto!-Grito Sakura con enojo.

-Sakura...tu nunca serías una molestia para mi-Murmuro Menma volteando para mirarla.

-Menma-kun..porfavor dime lo que esta pasando, yo te ayudaré-Dijo Sakura dulcemente apoyando una mano en la mejilla del Uzumaki quien la miro sorprendido acunando su pequeña mano con la suya -No tienes porqué cargar con todo tu solo. Dejame apoyarte-Pidio la Haruno.

-Yo...yo..-Menma miro los ojos repletos de amor de Sakura, ella siempre se habia preocupado por el y habia sido quien más se habia hacercado a entenderlo, se habia arriesgado en más de una ocación por el, habia curado sus heridas, lo habia hecho reir y lo habia consolado, su amor era puro e incondicional y eso solo hacia más dificil su desición.

-Sakura, dejame ir. No queda nada para mi aquí-Pidio con voz casi suplicante.

-¡No! Y no te dejaré ir hasta que no me digas las cosas de frente-Dijo Sakura decidida -Quiero oírlo de ti, quiero que me mires y me digas la razón porque quieres marcharte-Pidio colocando sus manos en el rostro redondo del rubio.

-Los odio a todos-Y de verdad Menma no entendió cómo es que esa frase salió de sus labios, pues si bien lo había pensado mucho hacía unos días, nunca lo habia dicho en voz alta.

Sakura se sorprendio rotundamente. El Uzumaki aprovechando su asombro se solto de su agarre y se dispuso a alejarse porfin de todo y todos, talvez así dejaría de sentir tanto dolor en el corazón. Porque le era más fácil sobrellevar las cosas sin observarla, podía olvidarse por un momento de toda la cabrona tristeza cuando no veia los preciosos ojos llenos de vida de su compañera.

-Menma...-Escucharla pronunciar su nombre lo mantuvo estatico en lugar -¿Quieres estar solo otra vez?...Tú fuiste el que me habló del dolor y la soledad... siempre he sentido ese dolor... no tengo familia...aunque si buenos amigos...pero...sin ti en mi vida... ¡Volvería a estar sola!-Pronuncio Sakura con dolor.

-...-El rubio no la miro, mantuvo su vista fija en el suelo.

-¿Por qué Menma-kun?... ¿Por qué nunca me dices algo?.. siempre estas en silencio..-Dijo Sakura comenzando a sentir impotencia.

-Yo no soy como ustedes... tenemos diferentes caminos que recorrer. Cuando hacíamos misiones juntos, sentí que podía cambiar mi destino...Pero después de todo, mi corazón me dice que... Así debo vivir, nunca seré como tú o Sasuke... Estos son los pasos que debemos dar, en caminos diferentes-Dijo el rubio fríamente.

-Yo... ¡Te amo!..¡Te amo tanto...! no puedo soportarlo... Si tú y yo estuviéramos juntos... seguro que no te arrepentirías, viviríamos felices cada día, finalmente encontraríamos la felicidad... ¡Haría cualquier cosa por ti!... así que... ¡Por favor, quédate, te lo ruego! favor, quédate conmigo...-Pidio Sakura con desespero.

Pero Menma simplemente comenzo a caminar mientras se marchaba. Sakura lo odservo y no pudo evitar derramar varias lagrimas que surcaron sin piedad sus tersas mejillas, con el dorso de la mano se las limpio con furia contenida, detestaba llorar.

-Sakura...siempre te estaré agradecido-Murmuro Menma apareciendo detrás de ella en un rápido movimiento y un certero golpe seco en su nuca basto para que Sakura callera inconsciente, la tomo en brazos y la dejo acostada en una banca.

Podía sentir la brisa de la media noche, paso una mano por su frente acomodando un par de mechones que se habian salido de su lugar, indeciso planto un fugaz y casto beso en sus labios. Antes de levantarse mirandola por una ultima vez intentando plasmar en su memoria su hermoso rostro y los bellos sentimientos que este desprendia.

Suspiro profundamente apretando los puños con furia, desearía que no fuera tan difícil dejar todo atrás, sería mucho más sencillo si no le importará nada ni nadie pero mentiria si dijera eso, ellos le importaban y mucho, pero tenía que hacer esto. Le dirigío una mirada triste y luego con mucho esfuerzo se marcho sin mirar atrás.