Sola

Otra mañana larga y terrible. Por si fuera poco, no había dormido casi nada, por lo que tenía unas ojeras espantosas. Adornándolo a su faz triste y desconsolada. Es que todavía seguía impactada, incrédula.

Sasuke ya no estaba, ya no tenía su infinita alegría para aclararle los días, sus berrinches que la hacian reir o sus estupideces que provocaban que tuviera que curarlo. Nunca antes se habia puesto a pensar en lo escencial que era Sasuke en su vida, pero ahora que no estaba en la aldea se daba cuenta que era el sol de su vida que iluminaba sus días grisés.

Sumandose al hecho que ya no tenía a Menma con quien siempre fué mucho más facíl pasar por cualquier situación dificíl, el Uzumaki siempre brindaba su infinita fuerza a quienes lo rodeaban, haciendola sentir segura y comprendida incluso en un par de ocaciones era capaz de hacerlar reír, la presencia de Menma también le traia mucha alegría, el era la estrella que iluminaba sus noches evitando que se pérdiera. Y ahora el cielo sin su sol y sin su estrella esta apagado y triste.

Se paró frente a la floristería Yamanaka dudosa en si entrar o no. Se había pasado toda la noche llorando sin parar, autocastigándose por haber sido tan debíl, insultándose a sí misma por no ser quién querían sus padres que fuera.

Si sus padres la habian dejado para siempre, ¿quién no le aseguraba que otro, incluyendo a Sasuke y Menma, podría hacerle lo mismo?

Ahora más que nunca era conciente de lo sola que estaba, deseaba que por una vez, estuviera su padre para que la animara o la regañara por pensar esas tonterías. Pero ciertamente, necesitaba a alguién de confianza para que la animara. Ino era la candidata perfecta.

Pero… por otra parte…que Ino la viera así no sería lo mejor, ella siempre era la chica fuerte en donde la rubia se refugiaba, era alguién donde toda Konoha esperaba la perfección, no podia darse el lujo de arruinar esa imagen, solo deshonraria más a sus padres que descasen en paz.

-¿Sakura?-Tan perdida en sí misma, que Sakura no se percató como Tsunade se había acercado hasta ella. Definitivamente, ahora mismo, no valía nada como kunoichi y eso hizo que añadiera otro aspecto a las cosas negativas que tenía de sí misma.

-¿Estás bien?-Volvía a preguntar la Senju.

Segundos después Tsunade se percató de que le había preguntado algo estúpido. Viendo la cara de su ahijada, no hacía falta ser una genio, para imaginar que ella no estaba nada bien. Y ella sabía el porqué.

-No, estoy bien-Contestó Sakura con una voz tan vacía, que produjo compasión en Tsunade. Todo dicho con una calma tan innata y con un ánimo donde todo parecía darle igual.

-Ven conmigo. Tengo que enseñarte algo-Dijo Tsunade dandose la vuelta y comenzando a caminar. Sakura la miro un momento antes de seguirla.

-Nunca había estado aquí ¿Sigue siendo Konoha, Tsunade-sama?-Pregunto Sakura odservando el inmenso bosque floreado frente a ella.

-Sí, son los Jardines de Mito-Dijo Tsunade y por su tono, Sakura dedujo que no estaba sorprendida y que había estado ahí antes. La genin miró hacia la exuberante especie de casa.

-Esto está al sur de Konoha pero protegido por una barrera. Fué construido por la esposa del primer Hokage, y supongo que si necesitan un nombre serían…pues, casas de curación-Explico Tsunade. El horizonte sobre el río empezó a oscurecerse. Ambas se sentaron en el pasto una frente a otra.

-¿Sabes la historia de Mito Uzumaki Sakura?-Pregunto la Senju tranquilamente, la niña nego con la cabeza -Ella fué una princesa del país del fuego, hija del líder Uzumaki, creadora de incontrables técnicas curativas y de defensa, una de las mejores kunoichis de la historia shinobi, aun no ha habido una mujer que la haya superado, nisiquiera yo-Conto la Senju.

-Pero Tsunade-sama...usted es una sannin legendaria-Odjeto Sakura sorprendida.

-Si, y aun así no le llego ni a los talones ¿Entiendes lo que te digo?-Sakura estaba boqui abierta -Pese a eso ella es recordada más por ser la esposa del primero y amiga cercana de Senju Hashirama. En su infancia fueron inceparables, amigos de verdad dispuesto a dar la vida por el otro. Pero con el tiempo las debilidades en su amistad fueron creciendo entre Madara y Hashirama, Mito intento todo por evitarlo pero al final ese lazo comenzo a romperse, después de eso Hashirama deserto de Konoha en busca de poder, Madara intento por todos los medios recuperar a su amigo pero cuando se encontraban siempre terminaba en una intensa lucha, y en el valle del fin se dio su batalla final que decidio el destino de Konoha-

-Fué intensa y brutal al punto que Mito tuvo que intervenir para evitar daños colaterales, se vio obligada a escoger un bando entre el hombre que amaba o el hombre que apreciaba, escogio ir en contra de Hashirama y sus podridos ideales dandole la ventaja a Madara, pero el Senju no se rendiría hasta no ver arder todo y Madara no tuva más opción que asesinar a su amigo y la paz regreso, pero una cicatriz de por vida quedo gravada en Mito y Madara al tener que dar fin a la vida de aquel ser que fué mucho más que un amigo para ellos...fué un hermano, pero no tuvieron opción.

-Si solo hubierán hecho algo antes talvéz las cosas hubieran tenido un final menos horrible. ¿Entiendes porque te lo digo?-Pregunto Tsunade -Tal vez te paresca ridículo que ustedes tres en un futuro tengan una situación como la de ellos. Pero nada es imposible-Dijo Tsunade. Sakura medito sus palabras.

-A mi me dolería mucho, que aquellos que estén chocando sus puños con odio allá arriba-Dijo Sakura refiriendose a la estatua de Madara y Hashirama en el valle del fin -Sean ellos dos-Dijo apretando fuertemente los puños.

-Ustedes son el futuro Sakura. No quiero que tu y Sasuke sufran por la desición de Menma-Dijo Tsunade.

-No quiero abandonarlo, no me rendiré con el-Sentencio Sakura con ánimo.

-Losé mi niña pero...¿Que harías si Menma regresará dispuesto a arrasar Konoha?-Pregunto Tsunade y Sakura abrio los ojos enormemente -¿O si atacará a Sasuke dispuesto a matarlo? ¿Si matará a inocentes y personas cercanas a ti? ¿Si quisiera vivir para siempre en la oscuridad? ¿Qué harias entonces Sakura? ¿Lo matarías o lo dejarías seguir viviendo en su camino de autodestrucción?-

-Yo...yo...-Sakura no tenía respuesta y se sintio mal por eso.

-Mito y Madara eligiero matar a su mejor amigo antes de que siguiera haciendo más daño...-Pero Tsunade no término ya que fué interrumpida.

-Ya se como témina la historia si las cosas se hacen de esa forma. Así que correré el riesgo y haré las cosas diferentes...al menos así se que hay algo de esperanza-Dijo Sakura con los ojos cristalinos.

-¿Qué te hace pensar que puedes salvarlo?-Pregunto Tsunade fríamente.

-¿Qué le hace pensar que no podemos salvarlos?-Pregunto Sakura de la misma forma haciendo enfasis en ''podemos'' -Aun hay luz en el...yo losé...la he visto, y me niego a creer que se ha hido, que lo que vi no fué real. Que lo único que queda es oscuridad-Dijo bajando la mirada -El y Sasuke son mi familia y no volveré a pérder a mi familia, no me importa que Menma regresé con ideales podridos como Hashirama Senju.

-Si lo hace lo golpearé tan fuerte que lo haré reccionar, abríre sus ojos para que vea la verdad y gritaré si es necesario para que me escuche. Seré fuerte...y a pesar de los odstaculos no me daré por vencida, no me importa si todo el mundo dice que estoy equivocada, no lo abandonaré, no seré como Mito-san que tuvo que elejir un bando, no renunciaré a ninguno de ellos y más pronto de lo que cree volveremos a ser los mismos de antes, Sasuke y Menma-kun discutirán yo los separaré y luego reire por las muecas que hace Sasuke porque Menma no le hace caso-Grito Sakura -¡No quiero volver a ser un estorbo para ellos! ¡Quiero ser util! ¡Ser fuerte para protegerlos! ¡No puedo dejar que se matén entre ellos! ¡Por lo que debo ser tan fuerte como ellos! ¡Así que porfavor Tsunade-sama entreneme! ¡Haré todo lo posible para de mi darlo todo!-Rogo la Haruno.

-Sakura...-Murmuro Tsunade sorprendida.

-Sé que este es un camino muy arriesgado. Aún así, quiero tomar este riesgo. Si no puedo vencer esto, nunca seré capaz de crecer. Así que por favor, por favor... ¡no lleve este camino lejos de mí!-Pidio comenzando a sentir las lagrimas bajar por sus mejillas. Pero levanto rápidamente la mirada sorprendida al sentir la fuerte mano de Tsunade sobre su hombro.

-Tienes fuego dentro de ti Sakura, vi esa misma llama arder en los ojos de tu padre cuando me pidío ser su maestra. Todo el mundo dice que fué gracias a mi que se convirtio en una legenda, pero eso no es verdad...Desde siempre fué un luchador que nunca le puso limites a sus capacidades, en cada combate dejaba la vida y el alma, el mismo con disciplina se convirtio en el mejor de todos. A pesar de su increible fuerza tenía la creencia, de que el poder no sirve si es que nada se protege. El Héroe de Konoha dio la vida por su aldea y por su hija...tu Haruno Sakura, heredaste esa misma determinación que lo definio a lo largo de su vida, así que se, que si hay alguna persona que pueda salvar a Menma eres tu-Sonrio Tsunade mirando a los ojos verdes de Sakura, quien sonrio.

Una hermosa joven de cabello rosa y de ojos esmeraldas. Estaba bajo un árbol en un campo de entrenamiento. Habian árboles cortados a la mitad como mantequilla debido a una fuerza descomunal, así como kunais esparcidos por el suelo luego de un largo entrenamiento.

-Hace como 3 años que Sasuke se fué de entrenamiento con Orochimaru-sama...¿Me pregunto cuándo volverás Sasuke?-Penso en voz alta Sakura.

Cuando Menma me abandonó la primera vez, me sentía sola aunque estaba rodeada por un montón de gente. Una soledad diferente de la que pudieron experimentar mis compañeros; pero talvéz más desgarradora. Pues aunque había personas para llenarla, me resultó imposible desaparecerla.

Luego Sasuke se marchó también y sentía la aldea desierta, allí donde una vez hubo muchedumbres de personas que charlaban y reían, ahora estaba vacío, porque para mí, Konoha se había convertido en un paisaje desierto. Pues a pesar de lo que Menma Uzumaki y Sasuke Uchiha pudiesen decir, la verdad era que el hecho de que tus seres queridos te fuesen arrebatados sin que tú pudieras hacer nada era doloroso, pero era mucho peor que ellos te abandonaran voluntariamente.

Sólo mi maestra lo sabía, a ella que jamás logré ocultarle nada tras mi rostro sonriente; Tsunade mantuvo mi espíritu de lucha con vida. Tsunade me salvó, Tsunade no se rindió conmigo, y lo más importante…Tsunade no tuvo piedad, y en segundo lugar, me dio respuestas. Porque al cabo, ella había pasado por lo mismo una y otra vez de distintas maneras. Y aunque mis heridas se sentían más profundas que el mar, ella a su modo supo sellarlas.

Tsunade me rescató en los Jardines de Mito. En ellos pude ver la correcta dimensión de las cosas y me aferré a la esperanza que me mantendría andando por los siguientes años de mi vida. Mis dos personas importantes no habían muerto, no se habían marchado a un sitio al que yo no pudiera llegar, aún respiraban, aún sentían, aún vivían bajo mi mismo cielo, veían la misma luna y contaban las mismas estrellas. Los Jardines de Mito fueron mi salvaguarda y el escudo que me cubrió de la guerra de mi vida mientras me recuperaba, y cuando salí fué para ya nunca retroceder y mi voluntad se torno incluso más fuerte que el mismo acero, me converti en la mejor versión de mi misma, la yo que protegería a Sasuke y la yo que traería a Menma devuelta.

Fin.

Continuará en Destellos en naranja y rosa Menma Shippudent. Busquenla.